por José-Ramón Ferrandis | 27 Sep 2023 | Cambio climático
Hace no mucho tiempo, un buen compañero del colegio[1] y amigo, Jesús, me sugirió producir un decálogo de asuntos básicos como guía para personas que se aproximaran por primera vez al fenómeno del cambio climático con intención de conocer sus rudimentos. Me pareció una excelente idea y, pasado el tiempo, tenemos resultados. Sin más preámbulos, comenzamos.
1.¿Existe el cambio climático?
- ¿Qué se entiende por cambio climático?
El concepto es difuso, con fronteras poco definidas. En principio, parecería referirse a que el clima cambia. En ese caso, hablar de cambio climático es una obviedad, una tautología. Conceptualmente, el clima es cambiante. No lo hace a ritmos geológicos, pero tampoco se mueve a ritmos humanos. Se entiende que para que un cambio puede ser incardinado dentro del concepto de clima ha de tener una duración de al menos 30 años. Si no, se considera tiempo atmosférico.
Debido a los vaivenes que ha experimentado la temperatura durante el Siglo XX, el término “calentamiento global” era incongruente y chocaba con la realidad, así que lo que inicialmente era denominado así resultaba difícilmente aceptable. Aún más difícil de aceptar lo es tras el período llamado “La Pausa”, que duró los primeros 16 años del Siglo XXI https://joseramonferrandis.es/la-pausa1-sigue-entre-nosotros/. Una segunda “Pausa”, desde 2017 hasta nuestros días, https://joseramonferrandis.es/la-temperatura-sigue-sin-aumentar1/ refuerza esa posición. Estaba claro que hablar de calentamiento durante un período de estabilidad o incluso leve enfriamiento de temperaturas era un contrasentido. ¿Cómo llamar entonces al fenómeno que se había comportado tan erráticamente durante el Siglo XX?
Lo cierto es que la cosa ha recibido varios nombres: calentamiento global, cambio climático, disrupción climática, emergencia climática, enrarecimiento climático, radicalización atmosférica …. en fin[2].
El clima cambia siempre, por definición. No evoluciona por igual en todas partes. Es un fenómeno de extraordinaria complejidad e impredecibles retroalimentaciones, tributario de una enorme cantidad de variables que intervienen simultánea y sucesivamente.
Los alarmistas utilizan el concepto de “cambio climático” como algo nuevo, dañino y causado por el hombre, pero en realidad no es sino una manifestación de la naturaleza del clima, que cambia per se.
Los que quieren inducir al temor de la gente con el concepto necesitan un término que evoque la fusión de los polos y la consiguiente elevación del nivel del mar, como fenómenos más repetidos, por más que no se esté produciendo nada de eso. Así que, aunque “cambio climático” es estrictamente neutro y desprovisto de sentido, lo repetirán hasta la náusea con la intención de que tenga el significado que buscan. Mientras haya temperaturas al alza, ya sabemos lo que quieren que signifique. Y cuando viren a la baja, lo pueden seguir utilizando: al fin y al cabo, cambian….
Entre 1965 y 1979, la interpretación dominante predecía un enfriamiento generalizado[3]. El 65% de los estudios (revisados por científicos) que se publicaban predecían que el enfriamiento que estaba experimentando la Tierra continuaría[4]. Científicos y público en general temían que la tendencia al enfriamiento (que empezó en los 1940s) seguiría hasta congelar el mundo, incluso a llevarlo a un nuevo periodo glacial. La prensa de entonces se hizo eco, con artículos en Newsweek[5], entre otros medios.
Existía entonces consenso sobre el frío cuando el mundo se enfriaba y hay consenso ahora sobre el calor cuando el mundo se ha calentado. Curioso fenómeno seguidista. Pero el consenso no es Ciencia. No puede serlo. Nunca podrá serlo.
- Los cambios producidos en el clima
Hace 11.700 años empezó un calentamiento en pocas décadas que dio entrada o inicio al Holoceno. El Pleistoceno había terminado.
En torno al año 10000 antes de Cristo, la Tierra entró en un período cálido y húmedo, que culminó en torno al año 6000, llamado Hipsitermal[6]. Aumentó la humedad en el Sáhara y en el Sahel, así como en la península arábiga. Las temperaturas en el centro de Asia fueron entre 2°C y 3,5°C superiores a las actuales y se incrementaron perceptiblemente las precipitaciones.
Entre el 8400 y el 8000 antes de 1950, se empezó a producir un fuerte enfriamiento[7], que generó la aridez de las zonas desérticas que conocemos. ¿Razones aparentes? Mayor excentricidad de la órbita de la Tierra, mayor inclinación de su eje y distintas fechas de perihelio[8].
En el año 5500 antes de Cristo se inundó el Mar Negro, que por aquel entonces era un lago. La falta de lluvias inmediatamente anterior lo había desvinculado del Mar Mediterráneo. Al subir nuevamente el nivel del Mediterráneo, cuando éste se halló a mayor altura, desbordó sobre el Mar Negro. Gigantescas cataratas[9] de agua salada del mar Mediterráneo se vertieron sobre el Mar Negro, el cual quedó unido de nuevo al Mediterráneo.
En la Edad de Hierro[10], las temperaturas descendieron, pero durante el período de expansión del Imperio Romano fueron más templadas.
Como se puede ver por los datos de la rápida recuperación desde la última Edad de Hielo hace 10.000 años, cuando la temperatura llegó a incrementarse a una tasa de 2,5°C por milenio, el clima puede cambiar rápida y repentinamente.
Se sospecha que la Tierra puede experimentar una caída similar de temperaturas en el inminente final de nuestro Holoceno, de manera similar a lo acontecido al final del anterior período interglacial Eemiense, cuando sobrevino la glaciación Wurm.[11] La visión de conjunto de la variación de las temperaturas explica la evolución de nuestro sistema climático mejor que si se concentra la vista en períodos cortos como el de la segunda mitad del Siglo XX.
En el libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ explico este y otros muchos aspectos con gran detalle. Más recientemente he desarrollado el asunto en el blog https://joseramonferrandis.es/conocer-la-historia-es-fundamental1-ii/
En el gráfico que se ve a continuación, basado en mediciones de los isótopos en muestras de hielo, que abarca 10.000 años, se aprecia claramente la tendencia a largo plazo, con algunas referencias históricas. Relativiza muy notablemente las variaciones de temperatura más recientes. Aparecen en él la civilización minoica, el Imperio romano, el Óptimo Climático Medieval y la pequeña Edad de Hielo[12].

https://edmhdotme.wordpress.com/holocene-context-for-catastrophic-anthropogenic-global-warming/
De acuerdo con el análisis de núcleos de hielo, el último milenio (entre el año 1000 y el año 2000) ha sido el más frio de nuestro actual Holoceno interglacial. La Tierra se ha ido enfriando a una tasa aproximada de ~0,14°C / milenio, aproximadamente 20 veces superior a la observada desde el Imperio Romano, más concretamente desde el año 1000 antes de Cristo.
Los partidarios del calentamiento global inducido por el Hombre consideran que un aumento de 2°C sería catastrófico. Han convencido a mucha gente, entre ella a muchos políticos occidentales, que deciden qué hacen con el dinero de la gente, previamente recolectado con carácter forzoso por el sistema impositivo. Pero ese incremento de temperaturas, si llegara a producirse, sería beneficioso, pues se aproximaría al floreciente período de la anterior época Eeemiense interglacial, hace 110.000 años, que finalizó en la glaciación Riss-Würm[13].
- El clima en los últimos 1.000 años
De este último período tenemos relatos directos, mediciones esporádicas (y luego sistemáticas), registros meteorológicos, datos de cultivos y obras históricas, literarias o pictóricas. Ya no es obligado utilizar solamente variables proxy[14]como elementos de referencia.
Sabemos que se produjo un calentamiento entre los años 950 y 1250. Se le ha llamado Óptimo Climático Medieval. En el Siglo XI, Groenlandia[15] era verde; de ahí su nombre. Toda Escandinavia era cultivable. La población de Europa creció notablemente, multiplicándose por tres entre 1050 y 1300. Fue característica del período la expansión de los vikingos hacia el Este (hasta Nóvgorod), el Sur[16] y el Oeste, con episodios en Islandia y Groenlandia, y eventualmente en las costas de América del Norte (Vinland). La evidencia del calentamiento regional en el medioevo se halla en fuentes históricas procedentes de Europa y Asia, muestras de hielo, sedimentos marinos y anillos de árboles.
En torno a 1250, el enfriamiento de la atmósfera empezó a amenazar los asentamientos escandinavos en Groenlandia hasta hacerlos inhabitables. Comenzaba la Pequeña Edad de Hielo. En 1350 se produjo un brusco descenso de las temperaturas, que vino a durar hasta 1850. En este largo período se dieron cuatro momentos de especial enfriamiento: los mínimos solares de Wolf (en torno al año 1300), Spörer (aproximadamente en 1500), Maunder (1645/1715) y Dalton (1800/1830)[17]. La existencia y duración de esta época fría se encuentra asimismo en distintas evidencias, sobre todo en núcleos de hielo, anillos de árboles, registros de longitudes glaciares y, habida cuenta de la proximidad en el tiempo, documentos históricos.
Desaparecieron los viñedos de Inglaterra. Bajó el paralelo de producción cerealista. Avanzaron los glaciares en los Alpes. Se retrasaron las fechas de la vendimia. Se congelaron con frecuencia los ríos centroeuropeos y británicos.
Es interesante conocer un par de ejemplos sobre ello. Como a cualquier español le es dado saber, el “Milagro de Empel” [18] tuvo lugar en un tiempo en el que un frío notable reinaba en Europa, hecho que se conoce bien. En 1.658, el ejército sueco invadió Copenhague caminando a través del estrecho de Öresund helado.
Pero este no es un asunto sólo europeo: se ha datado en todo el globo. En 1607, el lago Superior estuvo congelado hasta el mes de junio, siendo ese el tenor de la época. Los sedimentos del lago Malawi revelan un enfriamiento entre 1570 y 1820. Muestras de hielo de Groenlandia y la Antártida revelan la existencia de una Pequeña Edad de hielo en ambas islas. Durante ese período avanzó mucho el glaciar Franz Josef en Nueva Zelanda. Los análisis de las muestras de hielo en los Andes son similares. El puerto de Nueva York se heló en 1780.
- El clima en los últimos 100 años
Desde finales del Siglo XIX, las temperaturas se han elevado. La corriente de opinión que se hace llamar Anthropogenic Global Warming (AGW), es decir, Calentamiento Global Antropogénico[19], afirma que sigue un patrón paralelo (y subsiguiente) al del CO2. Sin embargo, ese crecimiento de temperaturas se ajusta mejor a los ciclos de temperaturas del Océano Pacífico[20]. Esos ciclos son los responsables del incremento de temperaturas entre 1914 y 1944, de la misma manera que lo son de su caída entre 1945 y finales de los años 70; entretanto, el porcentaje de CO2 se elevaba ininterrumpidamente, lo que descarta per se (por incongruencia) que las variaciones de temperatura se deban al aumento de CO2 en la atmósfera.
Vean este gráfico, que permite comprobar de un vistazo la incongruencia de que hablábamos. Recoge el alza del CO2 en ppm (es la línea negra de puntos) y lo compara con las temperaturas satelitales (en dientes de sierra, en la parte baja) de la atmósfera terrestre.

image1.png (575×381) (wordpress.com)
Hay otro gráfico más colorido. En él se aprecia la evolución de dos variables, medidas desde 1895 en los EE. UU. En la línea quebrada horizontal vemos la temperatura. En una línea de puntos caramente ascendente vemos la concentración de CO2, al que la NOAA tiene la humorada de llamar antropogénico cuando el gráfico refleja la totalidad del CO2 existente en la atmósfera. Pues bien, no hay correlación alguna entre ambas variables.

https://rclutz.com/2019/12/28/qa-why-so-many-climate-skeptics/
Dicho de otra forma, los grandes cambios al alza y a la baja en las temperaturas no lo han sido en paralelo a un incremento incesante y notable del CO2[21]. Eso ocurre porque el clima cambia constantemente, pero con un patrón que no sigue impulsos antrópicos y por completo desvinculado del CO2 como eventual causa.
En conjunto, durante el siglo XX se ha producido un incremento de 0.6°C (1,1° F) en medición de superficie[22]. La Tierra es ligeramente más cálida ahora que hace un siglo y pico, pero no se sabe exactamente por qué.
En términos medios globales, los termómetros muestran dos períodos de calentamiento desde 1900: 0,3° C con origen en causas naturales en la primera mitad del siglo XX[23] y otro incremento similar en el último cuarto del siglo pasado.
Antes de la presión ejercida por este movimiento globalista desencadenado para que creamos que el CO2 es culpable de algo, la comunidad científica aceptaba que la Tierra había experimentado siempre notables variaciones de temperatura. “El clima de la Tierra oscila entre condiciones de frío y de calor en escala geológica; en un grado inferior, varía entre los climas glacial e interglacial en los últimos 1/2 millones de años. Pero no hay una respuesta cierta. Los datos disponibles no sustentan aproximaciones simplistas”[24].
El prominente científico israelí Nir Shaviv[25] explicaba en agosto de 2019: “El cambio climático ha existido siempre y así seguirá siendo. Las emisiones de CO2 no juegan el rol principal. Sí lo hace la actividad solar”. “El vínculo entre actividad solar y calentamiento y enfriamiento de la tierra es indirecto. Los rayos cósmicos que entran en la atmósfera terrestre procedentes del espacio exterior (…) juegan un papel significativo en la formación de los núcleos de condensación de las nubes. Cuando el sol está más activo, el viento solar reduce la tasa de rayos cósmicos incidentes, rebajando así la formación de nubes blancas y reflectantes y calentando la Tierra”.
Con esto damos fin al primero de los capítulos de esta serie. Ya sabemos qué viene a ser el llamado “cambio climático” y conocemos los cambios de temperatura que se han producido sin cesar en la atmósfera terrestre.
En la siguiente entrega veremos las distintas teorías que proponen distintos orígenes para los cambios que se producen en el clima de la Tierra.
Concluyamos. Podemos resumir este texto de la siguiente manera: Los partidarios de la AGW mantienen que son las emisiones de CO2 por la acción del ser humano las responsables del calentamiento global experimentado en el último siglo y medio. Llaman a ese fenómeno “cambio climático”. Afirman que el calentamiento crece vertiginosamente y sus consecuencias serán fatales.
Los partidarios de que el clima sigue sus propias pautas, independientes en lo esencial de la influencia del ser humano, aportan datos de largos períodos que respaldan sus afirmaciones. Para ellos el binomio “cambio climático” no tiene sentido, pues el clima cambia siempre, permanentemente. Desvinculan la relación causa efecto entre CO2 producido por el Hombre y variaciones de temperaturas.
[1] Ya ha llovido.
[2] El actual secretario general de la ONU, António Guterres, ha llegado a decir, que “estamos en la era de la ebullición global”. Es imaginativo y evocador, apelando al miedo. No hay nada de eso. Vean este excelente artículo https://www.aier.org/article/global-boiling-an-assault-on-reason-and-science/
[3] https://wattsupwiththat.com/2020/11/05/global-cooling-will-kill-us-all/
[4] https://notrickszone.com/ , Kenneth Richard (Richard, 2016).
[5] Un relato de referencia de Peter Gwynne en Newsweek (28 de abril de 1975), titulado “The Cooling World.” afirmaba “Hay signos ominosos de que los patrones del tiempo en la Tierra han empezado a cambiar dramáticamente.” “… el clima parece estar enfriándose … y las hambrunas resultantes podrían ser catastróficas”. Gwynne citaba como fuentes a Murray Mitchell de la National Academy of Sciences, (NOAA), a George Kukla (Columbia University) y a James McQuigg (NOAA’s Center for Climatic and Environmental Assessment)
[6] El Máximo u Óptimo climático del Holoceno (Hipsitermal) fue seguido por un enfriamiento gradual que duró hasta el 900 d. C. A partir de ahí volvieron a aumentar las temperaturas hasta el 1300 d.C. (Óptimo Climático Medieval), surgiendo un nuevo enfriamiento que duró hasta aproximadamente el año 1850 (Pequeña Edad de Hielo) para posteriormente surgir un nuevo calentamiento global que rige hasta la actualidad. Lo iremos viendo en detalle.
[7] Salvo en la Antártida, que se calentó.
[8] El CO2 aumentó, tanto por la mayor sequedad continental como por un mayor aporte oceánico.
[9] El volumen de agua salada se calcula en unas 200 veces las cataratas del Niágara cada día, y eso durante 1.000 días. El nivel del Mar Negro se elevó 150 metros. Hay quien especula con que este pudo ser el Diluvio Universal. Parece improbable, pues el monte Ararat, donde se han hallado los restos del Arca de Noé, se encuentra lejos de la ribera del Mar Negro.
[10] Que tuvo lugar entre el 800 y el 600 antes de Cristo.
[11] https://es.wikipedia.org/wiki/Interglaciar_Riss-W%C3%BCrm
[12] En el libro mencionado https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ incorporo otro gráfico, algo más amplio, (11.000 años) en el que aparecen distintos hitos. Es más detallado y complejo.
[13] Interglaciar Riss-Würm – Wikipedia, la enciclopedia libre
[14] En paleoclimatología, un proxy climático es un registro natural que conserva características físicas del pasado, las cuales permiten medir condiciones meteorológicas para reconstruir la situación del clima en otros momentos de la historia de la Tierra. Así, las variaciones de temperatura interpretadas a partir de la anchura de los anillos de árboles se usan en climatología para inferir cambios en precipitaciones y temperaturas pasadas.
[15] Supongo que el lector se preguntará por qué Groenlandia (Grönland) se llama así. Pues se llama “tierra verde” porque era verde. Ahora es blanca porque está cubierta de hielo y nieve. Si lo hubiera sido entonces, se hubiera llamado Hvidland, es decir, tierra blanca. Eso sólo indica que el clima se enfrió desde entonces. Que antes hacía mucho más calor. Mucho más.
[16] Llegando a conquistar Sicilia a los árabes.
[17] Se refiere a mínimos de actividad solar.
[18] Durante la madrugada del 7 al 8 de diciembre de 1585, los Tercios derrotaron a las tropas neerlandesas gracias a un hecho que la tradición católica siempre ha considerado debido a la intercesión de la Inmaculada Concepción. Los Tercios estaban completamente sitiados en un montículo, rodeados por agua (desencadenada por la apertura de las esclusas del río Mosa) y por los barcos neerlandeses. No había esperanza. Esa noche se desató un viento inusualmente fuerte. La temperatura descendió bruscamente y el frío heló las aguas del río. Al amanecer del día 8 de diciembre, los antes rodeados españoles, cargando a pie sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga varada, obteniendo una completa victoria. El vencido almirante Felipe Hohenlohe-Neuenstein llegó a decir: “Tal parece que Dios es español al obrar tan grande milagro”.
[19] El término relevante aquí es antropogénico o antrópico, es decir, generado por el hombre en el desempeño de sus actividades agrarias e industriales. De ahí se pasa sin solución de continuidad a asegurar que los procesos de crecimiento y desarrollo generadores de riqueza son responsables de la pérdida de algún paraíso perdido alguna vez existente en un desconocido lugar con ignotos pobladores. Esta idea procede de Jean-Jacques Rousseau. Es rotundamente falsa, además de risible, pero ha modelado parte del pensamiento occidental durante centurias.
[20] Cada 20 ó 30 años, el agua fría del fondo sube a la superficie, donde enfría ligeramente el aire hasta que el sol calienta de nuevo esas aguas. Éstas, a su vez, calientan el aire. Y así, hasta el ciclo siguiente.
[21] “The Economist”, en un artículo titulado A sensitive matter, manifestó el 30 de marzo de 2013: “El mundo añadió 100.000 millones de Tm. de carbono a la atmósfera entre 2000 y 2010, un cuarto de todo lo excretado por la Humanidad desde 1750.” No es objeto de duda el posicionamiento progresista del tabloide, así que….
[22] La medición de temperatura en superficie lleva aparejada un poderoso sesgo al alza. Está sobradamente demostrado que los puntos de toma de temperatura se han visto rodeados y condicionados por los procesos de urbanización, que llevan consigo un notable calentamiento del entorno y, por tanto, de las cifras registradas. Ello provoca una clara distorsión de los datos.
[23] Este período es anterior a aquél en el que la concentración de CO2 producido por el ser humano fuera suficiente para inducir eventuales incrementos de temperatura, pero esto es lo que hay.
[24] Esta una afirmación del Dr. Willie Wei-Hock Soon (Willie Soon), astrofísico e ingeniero aeroespacial malayo-estadounidense. Trabaja en el Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics. Es investigador en el Solar and Stellar Physics Division of the Harvard–Smithsonian Center for Astrophysics. No es la única. Por ejemplo, ésta: “Hay pruebas cada vez más fuertes de que las conclusiones de investigaciones anteriores, incluidas las de Naciones Unidas y del gobierno de Estados Unidos sobre el calentamiento global del Siglo XX, pueden haber sido influidas por la subestimación de las variaciones naturales del clima. La conclusión es que, si estas variaciones se demuestran ciertas, entonces, sí, las fluctuaciones naturales del clima podrían ser un factor dominante en el calentamiento reciente. En otras palabras, los factores naturales podrían ser más importantes de lo que antes se creía”.
[25] Nir Joseph Shaviv (julio de 1972) es un profesor de física israeloamericano que Imparte en el Racah Institute of Physics de la Universidad hebrea de Jerusalén, de la que es rector. Es especialmente conocido por su hipótesis de cambio climático asociado al sol y a los rayos cósmicos. Shaviv empezó a cursar en el Instituto Tecnológico en Haifa a los 13 años. Su máster en Ciencia (Física) y su doctorado corresponden a los años 1994 a 1996. Tras una fructífera carrera, en 2014 fue aceptado como miembro del Institute for Advanced Study in Princeton.
por José-Ramón Ferrandis | 25 Sep 2023 | Autores invitados, Otros artículos
Me permito subir al blog un nuevo texto de Walden Fernández, tan evocador y redondo como el anterior https://joseramonferrandis.es/por-quien-doblan-las-campanas/ . Sondea asimismo los recónditos misterios del alma humana con precisión de entomólogo, dejando caer algunas gotas personales que añaden profundidad al conjunto. No se lo pierdan. Y hagan caso omiso de la plantilla, que indica que es JR Ferrandis el autor.
Existen muchos tipos de efectos: por comentar algunos, en economía existe el efecto renta y el efecto sustitución, que no vamos a explicar; también existe el efecto Pigou o efecto riqueza. En un artículo previo hablamos del efecto Mozart, relacionado con los efectos terapéuticos de la música de este compositor austriaco. Pero el efecto Proust o efecto magdalena, que debe su nombre al escritor francés Marcel Proust (1871-1922), el de la interminable búsqueda del tiempo perdido, consiste en la reacción que se produce en nuestro cerebro ante los aromas y los sabores que percibimos. Hemos indicado los sentidos del olfato y del gusto como los desencadenantes de estas reacciones, aunque también los sentidos de la vista y del oído desencadenan muchas reacciones; una simple mirada puede desencadenar una cascada de recuerdos y emociones.
La obra de Proust a la que nos acabamos de referir, cuyo título exacto es “En busca del tiempo perdido”, estructurada en 7 volúmenes vinculados cronológicamente entre sí, es una biografía de la vida del autor, aunque con sus lados ocultos. En el primer volumen, titulado “Por el camino de Swann”, es donde aparece la historia de la magdalena. De niño Proust pasaba largas temporadas en Combray, un pequeño pueblo que actualmente solo cuenta con poco más de 100 habitantes, situado en la baja Normandía, al oeste de París y próximo a Lisieux, donde vivió santa Teresita del Niño Jesús (1873-1897) o simplemente Teresita de Lisieux, monja carmelita descalza que fue contemporánea de Proust. El problema que tenía este era que de Combray solo recordaba ciertas imágenes deslavazadas entre sí. Pero un día, mientras se encontraba en París, regresó a su casa y su madre, al ver que tenía frío, le propuso que se tomara una taza de té. Y con el té le sirvió unas magdalenas. No se trataba de las magdalenas redondas que todos conocemos, sino de las «petites madeleines» (pequeñas magdalenas) que parece como si hubieran sido cocinadas en la concha con ranuras de un peregrino. Al probar el té con el que había mezclado unas migajas de magdalena, de pronto le invadió un placer delicioso que volvió indiferentes las vicisitudes de la vida. Pero ¿de dónde podía venir esa alegría tan potente? Tras unos momentos de reflexión, le llegó el recuerdo. Estas fueron sus propias palabras (la traducción es nuestra):
«Este sabor era el del pequeño trozo de magdalena que los domingos por la mañana en Combray (porque esos días no salía antes de la hora de la misa), cuando iba a decirle buenos días en su habitación, mi tía Léonie me ofrecía después de mojarlo en su infusión de té o de tila. La vista de la pequeña magdalena no me había recordado nada antes de que yo la hubiese probado, acaso porque habiendo visto su imagen, sin probarla, sobre las bandejas de las pastelerías, esta imagen había abandonado esos días de Combray para asociarse con otras más recientes».
Y este recuerdo fue el que dio origen a las 3.000 páginas restantes de esta obra tan monumental. Una de las pocas cosas de las que creo que se me puede permitir que presuma un poco es de haber sido capaz de leer toda la obra en su idioma original, el francés, aunque la tarea no fue nada fácil. Inicié la lectura mientras me encontraba conviviendo con los cooperantes franceses en Costa de Marfil, donde un profesor de lengua y literatura francesas me dijo que la mayor parte de las novelas eran como pequeñas iglesias, pero que la busca del tiempo perdido de Proust era una catedral; y no conseguí terminar la lectura hasta 7 años más tarde mientras me encontraba en Miami (Florida) como becario de la Cámara de Comercio de Madrid. El mérito está, por ejemplo, en ser capaz de aguantar 50 ó 60 páginas dedicadas a contar todas la banalidades de una cena en aquellos salones de finales del siglo XIX o principios del XX, llenos de «madames de …» diciendo todas esas banalidades, pero que pasadas estas por el filtro de la prodigiosa capacidad de observación de Proust y contando con una formidable pluma llena de recursos literarios, dieron como resultado esta obra capital, no solo de la literatura francesa, sino también de la universal. De Proust aprendí el gusto por el párrafo largo y otras muchas imágenes literarias. Sirva como muestra un botón. Refiriéndose a la duquesa de Guermantes, realmente una mujer noble allí donde las hubiere, Proust dice en una ocasión de ella: «elle laissa pleuvoir sur moi la lumière de son regard bleu» (ella dejó llover sobre mí la luz de su mirada azul).
En el caso de Proust fue el sentido del gusto el desencadenante de todas esas reacciones. Sin embargo, parece que el olfato es el sentido que tiene la conexión más fuerte con las zonas de memoria del cerebro. En todo caso es el hipocampo la región del cerebro que une los sentidos con los recuerdos. En mi experiencia personal, la primera vez que fui consciente de haber experimentado esta reacción del cerebro ante los estímulos sensoriales, el desencadenante fue el sentido del olfato. Iba caminando por la calle y cuando me crucé con una mujer, entre las muchas con las que me había cruzado, de pronto me vino a la mente la imagen de otra mujer que yo conocía. Tras un momento de reflexión, me di cuenta de que la primera mujer se había aplicado el mismo perfume que la otra que yo conocía y de ahí la conexión mental.
Pero no solo son los sentidos del olfato y el gusto los que participan en este juego de conexiones mentales. El sentido de la vista también tiene mucho que decir. Cuenta la sabiduría popular que los ojos son el espejo del alma y no le falta razón. ¡Cuántas cosas puede transmitir una simple mirada! Hay miradas de odio, de concupiscencia, de compasión, de amor. Todas ellas nos reflejan claramente lo que hay detrás. Pero también hay otras miradas que nos pueden dejar sumidos en un sentimiento algo enigmático. Por ejemplo, la vista del mar o del océano nos puede originar un sentimiento oceánico. En algunas escuelas del budismo se habla del «vacío» como el origen de nuestra vida. Se trata de un vacío no pasivo, sino dinámico. Bodhidharma fue un monje budista indio que vivió entre los siglos IV y V de nuestra era. Viajó a China para transmitir sus enseñanzas y el emperador de este país, llamado Wu, se entrevistó con él, pues era muy religioso y le preguntó cuál era el principio fundamental de sus enseñanzas, a lo que Bodhidharma respondió: «un inmenso vacío, nada sagrado». Esta es la respuesta a la pregunta fundamental, que no es otra que «¿quién soy yo?» (o, mejor dicho, para dejarlo más despersonalizado, «¿qué soy yo?»). En la formulación del filósofo alemán, padre del existencialismo, Martín Heidegger, esta pregunta fundamental es «¿por qué es el ente y no más bien la nada?» Shakespeare la formuló de una manera más sencilla: «to be or not to be; that is the question» (ser o no ser; esta es la cuestión). En definitiva, que oriente y occidente vuelven a coincidir en sus apreciaciones sobre el inmenso vacío y la nada.
Parece que nos hemos desviado un tanto de nuestro razonamiento, pero no es así, como veremos más adelante. De momento volvamos a las conexiones mentales y las miradas. Una de las miradas más enigmáticas que he recibido en mi vida me la dirigió mi propio padre poco antes de su muerte. Era un hombre afable y bonachón al que le gustaba tomarse una copa de vino en compañía; comunicativo, pero para ciertas cosas personales que le habían afectado profundamente era muy hermético. Le tocó vivir una época muy convulsa, con dos guerras mundiales y una guerra civil entre ambas en la que tuvo que luchar en ambos bandos, primero el republicano y luego el nacional, salvando su vida de forma casi milagrosa (menos mal, que de lo contrario yo me habría visto privado del privilegio de poder venir a este valle de lágrimas).
Hace ya más de 20 años que mi padre se fue de este mundo. De aquellas yo vivía a unos 450 kilómetros de los dos y periódicamente iba a visitarlos para ver cómo se encontraban y ayudarlos con lo que fuera. En la última visita que les realicé a los dos hubo un momento en el que me encontré a solas con mi padre en la cocina cuando ya había anochecido. De pronto sentí que me lanzaba una mirada enigmática y silenciosa que no fui capaz de interpretar. Entendí que me quería decir algo, pero no le dije nada, a fin de que él se sintiera libre para decírmelo, pero no dijo nada. Regresé de aquel viaje no sin haber reflexionado en algunos momentos sobre el alcance de aquella mirada. Cuando algunas semanas más tarde estaba planeando mi próximo viaje, de pronto recibí una llamada telefónica en la que me comunicaron que mi padre había fallecido de repente a consecuencia de un infarto. No fue un drama: tenía 83 años. Acaso sí pudo serlo para él, no lo sé.
Con posterioridad a este desenlace, en repetidas ocasiones reflexioné sobre el significado de la mirada que me dirigió mi padre. La conclusión a la que llegué, expresada en lo que podrían ser sus propias palabras fue esta: «Siento que el final de mis días está próximo. Me pregunto si he cumplido con lo que se esperaba que hiciera a lo largo de mi vida. No sé si tú, que eres mi hijo, tienes algo que decirme sobre esto». Pero como ya he dicho, ese posible diálogo no se produjo. Espero que haya recibido una recompensa por tanto esfuerzo y sacrificio.
Hasta aquí hemos estado hablando de la capacidad de reacción de nuestro cerebro ante los olores, los gustos y las miradas. Pero también los sonidos pueden provocar el mismo tipo de respuestas. Sin embargo, nos vamos a limitar a comentar una cita de santa Teresa Sánchez de Cepeda (nuestra Teresa de Ávila) en la que nos comenta lo que le sucedía cuando leía en latín:
«Cuando me encuentro en este estado de quietud, yo, que no entiendo casi nada de lo que recito en latín, mucho menos si es el Salterio, no solo he sido capaz de entender el texto como si estuviera en español, sino que incluso he encontrado para mi deleite que logro penetrar mejor en el significado del español».
Bueno, bueno, una doctora de la Iglesia que reconoce que no entiende el latín. Ahora, bien, hay que reconocerle al menos su humildad al confesarlo. Pero lo más importante de todo esto es que sin entender el latín, es capaz de comprenderlo como si estuviera en español. Menudo descubrimiento: el mero sonido del latín provocaba su comprensión (cuando se encontraba en estado de quietud).
Somos unas semillas que son capaces de almacenar en su seno todas las maravillas y los misterios del universo. Si nuestro grado de atención es el adecuado, el sabor de un trocito de magdalena en una taza de té o el olor de un perfume o el sonido de unas palabras en latín pueden despertar en nuestro interior toda una serie de recuerdos y experiencias vividos en esta vida o en vidas pasadas (para los que crean en la reencarnación) que vienen a nuestra mente con total frescura, llenándola de una preciosa esencia y como si lo hubiéramos vivido ayer mismo.
¿Hacia dónde apuntan todas estas experiencias? Hacia la fuente inagotable de todas nuestras vivencias: ese inmenso vacío del que hablan algunas escuelas del budismo y que coincide con lo que los filósofos occidentales denominan el Ser (con mayúscula) y que en definitiva no es otra cosa que el mismo Dios. Sin embargo, soy de los que no les gusta mucho utilizar esta palabra por el uso erróneo que se ha realizado de ella a lo largo de toda la historia, debido a que tantas personas que nunca han vislumbrado el reino de lo sagrado la han usado como si supieran de lo que estaban hablando. Esto es lo que motivó que Nietzsche dijera que el Ser era «el último humo de la realidad evaporada» o que Dios había muerto. Evidentemente que una palabra tan infinitamente vasta no puede ser definida. El «primer motor inmóvil» o el «innominado no nacido» que se han inventado algunos teólogos, a mí personalmente me deja frío por ser muy racional. De tener que usar alguna definición me quedo con la de que «Dios es amor puro», es decir, amor incondicional, sin nada a cambio. Y es que el Ser no puede ser pensado, se tiene necesariamente que sentir. Por eso termino con un comentario que se realizó sobre la música de Mozart en vida de este: «Dios es invisible, pero a través de la música lo oímos y también lo sentimos».
Walden Fernández
por José-Ramón Ferrandis | 20 Sep 2023 | Cambio climático
Resumen
La alarma por un fenómeno natural como es el cambio climático ha llevado a los administradores de los países de Occidente a inducir la reducción de las emisiones de CO2, que es un gas de efecto invernadero (natural en más de un 95%) culpabilizado de un calentamiento que dicen los alarmistas será fatal si no se revierte. Como el combustible que más CO2 emite por unidad de energía producida es el carbón, sobre el carbón se ha concentrado la condena de los calentólogos, buscando suprimirlo de la faz de la Tierra.
Los artículos que pueden leer a continuación investigan acerca del éxito o el fracaso de los logros relacionados con ese objetivo. Ya se lo adelanto: se produce y consume más carbón que nunca.
Encontrará usted en estos artículos datos sobre la utilización del carbón en la generación de energía eléctrica y en usos industriales. Y sobre todo, podrá ver las políticas de los distintos países del mundo en materia de cancelación del carbón, cuyo futuro es negro, pero brillante, … como el carbón.
Analicemos hora el caso de la India, un país que crece vertiginosamente desde que dejó de comportarse como socio y amigo de la Unión Soviética (que se hundía) y se integró en el mercado global. El PIB de la India pasó de 390.000 millones de dólares en 1990 a 2.600.000 millones en 2020, lo que supone un crecimiento anual del 6,7 %[1]. Eso fue posible no sólo por la integración de la India en el proceso de globalización económica, sino por el fuerte aumento del uso del carbón en la industria pesada, en la generación de energía y en los hogares indios[2]. El uso de la energía procedente del carbón pasó en India del 50% en 1971 al 76 % en 2015. Desde entonces no ha parado de crecer, tanto en términos absolutos como relativos. Y no se columbra alguna buena razón para que deje de hacerlo en un futuro previsible.
Es lógico desde su punto de vista. La demanda de energía en India creció de 34.200 millones de kilovatios/hora (kWh) en 1970 a 1 billón 236.000 millones de kWh en 2020. Paralelamente, el consumo per capita pasó de 126 kWh en 1974 a 1208 kWh en 2020, lo que supone un gran salto, sí, pero deja a los indios muy por debajo de Occidente (la OCDE, vaya), de la RP China, de Rusia, de Brasil y de tantos otros[3]. Y quieren colmatar esa diferencia, a base de carbón, que es lo más barato que pueden encontrar, amén de no tener que pagar en divisas[4] más que una parte del carbón consumido.

How India Became the Most Important Country in the Climate Fight | Time
En otros términos, mientras la RP China tiene 1.000 GW de capacidad instalada (en centrales de carbón), India sólo posee 200 Gigawatios. Si la RP China alberga 1.220 millones de personas, la India se aproxima vertiginosamente a los 1.400 millones, así que si alguien espera que la India baje el pistón, que pierda toda esperanza[5].
Mientras en Occidente los administradores irresponsables cargan el consumo de la energía con ridículos e inútiles[6] impuestos sobre la emisión de CO2 a la atmósfera, en India se subvenciona el uso de carbón[7], el mayor emisor de CO2 a la atmósfera. Ambas instancias no pueden tener razón a la vez, por mucho que las circunstancias sean distintas, porque la atmósfera es una sola.
Antes de continuar, vamos a efectuar una pequeña digresión en relación con los impuestos con que los administradores de los países de Occidente gravan la emisión de CO2 (como si el CO2 fuera un contaminante, igual) a la atmósfera. ¿Por qué lo hacen? Pues lo hacen por dos razones. La primera es porque esos administradores, que lo son por su pertenencia a un partido político cualquiera[8], no tienen otra finalidad que obtener el poder político y perpetuarse en él. La segunda es que cuantos más recursos tenga a su disposición el aparato del Estado, que se halla en poder de los partidos en el gobierno, más crecerá el propio partido, sus adláteres y sus beneficiados, lo que a su vez, en una rueda sin fin, tiende a engrosar el erario sin límite previsible.
Para ello, gravan cuanto está a su alcance. Y el CO2 es un pato cojo, pues sus emisiones están tasadas.
Se supone que, cuanto más gravamen soporte un bien o input productivo, mayor será su precio. Ese mayor precio debería disuadir de su uso, trasladando el gasto (o la inversión) a bienes o elementos productivos que tengan menos componente de CO2 y sean, por tanto, más baratos. La racionalidad está clara; hay que encarecer las tecnologías más emisoras de CO2 en destino[9] para hacerlas inviables, enriqueciendo a los gestores de la cosa pública en el camino. El medio se ha convertido en fin.
¿Cómo lo justifican? Diciendo que el CO2 es dañino y constituye un fallo de mercado[10]. Eso justificaría la intervención del gobierno[11] y la aplicación del inmediato impuesto compensador. El argumento es falso, pero cuela. Una vez encarecido el input gravado, se supone que el usuario del mismo abandonará las tecnologías intensivas en CO2 para decantarse por otras y no tener que pagar el impuesto. ¿Las hay? Sí, pero no permiten prescindir totalmente del CO2. Por ejemplo, una compañía eléctrica quiere evitar pagar por usar combustibles con carbono y se desplaza (las sustituye) a las ineficientes solar y eólica. Pero TIENE que mantener las centrales de gas para cuando no sople o no luzca[12]. Así que el generador ha caído en una trampa: invierte en las ineficientes energías alternativas[13], pero se ve obligado a mantener las tradicionales[14].
De momento, el ministro de energía de la India se ríe en la cara de los líderes occidentales[15] que acudieron al G20 recién celebrado en Nueva Delhi el 9 de septiembre de 2023[16]. Cuando R. K. Singh[17] defendió la utilización de combustibles fósiles[18] por parte de la India, poco le importó que muchos de sus invitados dijeran oponerse. Descalificó las críticas como ridículas y defendió priorizar el concepto de “consumo de energía per capita”[19]. Por la cuenta que le trae, claro está. Mira, uno que defiende sin complejos los intereses de su propio país. De esos no nos quedan por aquí.
La estrategia de India pasa por aumentar su dependencia del carbón, a pesar de las llamadas de atención de Occidente para que reduzcan esa dependencia.
En esa línea, la India calcula que va a quemar un 8% más de carbón durante el año fiscal 2023/2024[20]; tengamos en cuenta que, en enero de 2023, la producción india de carbón ha sido superior en un 16,4% a la de 2022, hasta llegar a 607,97 millones de toneladas. El ministro indio del carbón planea extraer 1.000 millones de toneladas en 2023/2024, lo que, siendo exageradamente optimista, pone de relieve por dónde van los tiros. Y la expectativa es que la elección del carbón se va a mantener durante varias décadas, porque sus autoridades[21] no se van a arriesgar a tener dificultades con el crecimiento previsto para quedar bien en el concierto internacional, como hace la RP China[22].
India lo tiene claro y, como hemos visto, sus responsables políticos llaman hipócritas[23] This World Leader Is Calling Out the Western Climate Hypocrites • Watts Up With That? a los administradores occidentales. Lo hacen en la cara de éstos y en casa de los indios. Es una vergüenza estar representados por estos cobardes obsecuentes, incapaces de reaccionar con dignidad.
Eso, en India. Porque en Europa, las cosas no son como quieren hacernos creer. Ya sabemos que Alemania incumple sistemáticamente sus objetivos climáticos y es de los países europeos que más CO2 emite a la atmósfera, mientras vende de puertas afuera la monserga calentológica. Lo hemos visto aquí https://joseramonferrandis.es/alemania-se-tambalea/ y aquí https://joseramonferrandis.es/en-alemania-pintan-bastos/ . La compañía energética RWE ha llegado al extremo de desmantelar (es decir, derribar) 8 generadores eólicos[24] (y por supuesto, las viviendas del entorno) para extraer el lignito situado bajo esas torres y bajo las casas de una aldea en Renania del Norte-Westfalia. Y es que RWE ha acordado con los gobiernos regional y federal la ampliación de la mina de Garzweiler bajo la zona que ocupaban casas y molinos[25].
El miedo a lo que pueda ocurrir este invierno y el siguiente ante el corte de gas ruso está provocando que las medidas que se adoptan ahora sigan justo la senda contraria: además de ampliar la mina, RWE mantendrá abiertas dos de sus centrales de lignito hasta marzo de 2024. De momento.
Es irónico, dada la tesitura teórica vigente en Alemania, reabrir minas de lignito[26] cerradas, pero lo hacen porque están desesperados[27]. Tan es así que el canciller Scholz ha firmado una autorización para reabrir 27 centrales térmicas de carbón que se habían clausurado[28].
La política energética alemana ha recibido cordiales denuestos desde hace tiempo[29]. Se veía venir que pasarían de estar a los pies de Rusia a hundirlos en el lignito nacional. Sic transit gloria mundi.
Alemania, que ya no tiene la espita del gas ruso abierta a tope, lo busca ansiosamente desde Qatar hasta Canadá. Frío se presenta este invierno para los ciudadanos y la industria alemana[30].
Pero esto no sólo acontece en Alemania; lo mismo va a tener lugar en Austria, Francia, Italia y Países Bajos. En España no puede ocurrir porque el gobierno ha volado las centrales térmicas, hecho por el que se pedirán responsabilidades personales a sus integrantes.
Dejando de lado la UE, el Reino Unido va a abrir su primera mina de carbón[31] en tres décadas. Miren el aspecto que tendrá, con sus discretos tonos grafito.

Reino Unido abrirá la primera mina de carbón en tres décadas (eldebate.com)
¿Que esta medida contradice la política climática británica? No importa, la hipocresía tiene allí su sede. Y si no, recuerden que dos viejas plantas de carbón que habían sido cerradas han tenido que ser reabiertas por el frío reinante el pasado invierno[32].
Es patético. Tras miles de millones de los contribuyentes gastados en energías renovables, llegan el anticiclón y el frío y los generadores no pueden hacer frente a la demanda de calefacción. No se puede ser más inútil y traidor a tu patria[33].
Las cosas están llegando a tal límite que las grandes empresas energéticas, productoras de electricidad, reaccionan contra la mano que les da de comer, tal es la perspectiva a la que se enfrentan. Veamos un par de ejemplos. Uno es en los EE. UU. El otro, en España, créanme.
El de los Estados Unidos se concreta en una solicitud efectuada por Dominion Energy, una gran empresa eléctrica del Estado de Virginia, que acaba de comunicar a las autoridades del Estado que prevé no poder cumplir con el horizonte 2045 cero CO2 que se encuentra en la ley de Economía Limpia[34], la Virginia Clean Economy Act (VCEA). La empresa no cree poder retirar sus generadores de combustible fósil (no se refiere a sustituir los obsoletos), sino más bien, calcula tener que incorporar otros nuevos, incrementando su dependencia del gas natural, ya que del carbón resulta imposible por la acción del gobierno federal. Y lo hace relacionando su capacidad de producción con la demanda futura. En otras palabras, si el Estado quiere que Dominion Energy suministre a sus clientes, es imposible cumplir con la VCEA. Y si cumple con la VCEA, habrá cortes y apagones[35]. Buena disyuntiva. Y como es pionera, vamos a ver qué ocurre. Compremos palomitas.
Por cierto, Dominion Energy opera en 16 estados de los EE. UU., así que la cosa no es tan local como parece.
El caso en España llama la atención. Los consejeros delegados de Endesa, Iberdrola y Repsol[36] han criticado fuertemente los excesos de las políticas del gobierno de España en materia climática. Corríjanme si me equivoco, pero creo que es la primera vez que ocurre tal cosa.
Los críticos han apelado a tener en cuenta la realidad en la que vivimos. No dudan acerca del falso fondo de la cuestión[37], por lo que yerran el tiro, sino a que lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible. Eso no lo entiende la burocracia, que aspira a modelar la realidad a su antojo, pero al final, no es el antojo quien prevalece.
Moraleja: ya pueden los EE. UU., la UE, los estados miembros (en particular el nuestro, con el gobierno a la cabeza) y hasta el sursum corda vociferar sobre el calentamiento global, condenar las emisiones de CO2 de nuestras industrias y nuestros servicios, gravar enloquecidamente lo que les place para así hacerse con toda la tarta del gasto, que los países más poblados del mundo, los que más CO2 emiten a la atmósfera, van a seguir haciéndolo, a tasas crecientes. El sacrificio que nos imponen será inútil, dentro del sinsentido que supone reducir las emisiones del magnífico gas CO2, al que debemos la vida[38]. Una doble inutilidad defendida e impuesta por la mayoría de los políticos.
[1] Podemos situar a la India en la pequeña cohorte de los milagros, junto con Alemania (1948), Japón (1952), España (1959), Corea del Sur (1960), Irlanda, Singapur… y la propia RP China (1979).
[2] Vean la foto siguiente. Ilustra al respecto.
[3] El consumo per capita de India en materia de electricidad es 10 veces inferior al de los ciudadanos de los EE. UU., Canadá y Corea del Sur. Los indios tienen el mismo derecho que la gente de los países desarrollados de utilizar tanta energía como puedan producir para alcanzar la prosperidad. Exactamente el mismo que los ciudadanos de Occidente para no perderla o incrementarla, por supuesto, digan lo que digan los manipuladores de la opinión.
[4] La importación de carbón para electricidad en India se incrementó un 15% en 2022.
[5] “La seguridad energética es mi primera prioridad… No pondré en peligro la disponibilidad de energía para el desarrollo de este país (La India, nota del autor)”, dijo el ministro de Energía indio, R.K. Singh, hablando de su posición sobe el carbón.
[6] Inútiles para el fin propuesto, como luego veremos.
[7] India subsidia el uso de los combustibles fósiles muy por encima de lo que lo hace con los combustibles “verdes”, a la inversa de cuanto ocurre en los países de Occidente.
[8] Cualquiera quiere decir que da casi lo mismo uno que otro, salvo excepciones que de momento son minoritarias.
[9] “En destino” significa en el momento de generar energía. No así durante su fabricación, cosa que no interesa aclarar ni cuantificar.
[10] Arthur Pigou sugirió en 1912 que las externalidades (efecto secundario externo o coste sobrevenido como consecuencia de efectuar un proceso productivo) debían ser resueltas mediante impuestos que recayeran sobre el causante de la externalidad y compensaran así esos costes a la sociedad.
[11] Ellos dicen “del Estado”. ¿Qué quiénes son ellos? Pues quienes se enriquecen con nuestros impuestos.
[12] Como dijo el ministro Singh, “las (energías) renovables no son una alternativa realista a los combustibles fósiles para generar grandes cantidades de electricidad. La exigencia de respaldar eólica y solar con baterías multiplica su coste cinco veces”.
[13] El coste de las energías renovables no es un problema sólo en las economías en desarrollo. También en los países más ricos, eólica y solar son conocidas por aumentar el coste total de la energía.
[14] La situación está empezando a cambiar.
[15] Los anfitriones han recodado a los asistentes al G20 que representan a los EE. UU., Reino Unido, Alemania, Canadá y similares (los cuales pretenden eliminar el uso de los combustibles fósiles en los países en desarrollo) que en su día, carbón y petróleo ayudaron a generar la riqueza occidental.
[16] Si ustedes creen que alguno de ellos, presa de un agudo y repentino ataque de dignidad herida, se levantó de la sala y se marchó, indignado ante el insulto, se equivocan. Y es que no es un insulto, en realidad, sino la descripción exacta de un comportamiento. Simplemente agacharon la cabeza, que en realidad no es la suya sino la nuestra. Eso nos pasa por tener esta gente al mando.
[17] El ministro Singh dijo que la India es un líder en transición energética y acción climática, y que la narrativa diseminada por “algunas ONGs en el mundo desarrollado” es completamente desorientadora.
[18] “Si uno tiene una economía que crece al 7%, la electricidad proveniente del carbón crecerá también”, dijo el ministro. “Obtendremos la energía para nuestro crecimiento porque tenemos derecho a crecer. La hipocresía de los países desarrollados es asombrosa.”
[19] Las emisiones per capita de la India están entre las más bajas de los países que más utilizan combustibles fósiles y muy por debajo de la media mundial.
[20] India expects utilities’ annual coal demand to surge about 8 per cent after renewables shortfall, ET EnergyWorld (indiatimes.com)
[21] En la COP27 de Sharm El Sheikh (Egiptp),el ministro del carbón de India, Pralhad Joshi, hablando a la manera de Buzz Lightyear, dijo que el carbón jugará un papel importante “por lo menos hasta 2040 y más allá”. Así que, continuó, “no hay a la vista transición alguna desde el carbón”.
[22] El complejo climático industrial (recuerden la expresión de Dwight D. Eisenhower sobre el “complejo militar industrial”, que se refiere a un fenómeno de colusión similar) ha acusado a los combustibles fósiles de propiciar un “apocalipsis climático”. Ha logrado privar a los sectores del petróleo, carbón y gas de las inversiones necesarias para su desarrollo y logrado que billones (españoles) de fondos públicos (es decir, de tu dinero, lector, cuando hablamos de España o la UE) hayan sido destinados a subsidiar los sectores eólico, solar y del vehículo eléctrico, sí, pero al final, es el carbón quien cubre las necesidades del 75% de la población del planeta.
[23] Y no se equivoca: como vamos a ver, el carbón ha vuelto, también a Europa.
[24] Desmontan ocho molinos en Alemania para ampliar una mina de carbón – Libre Mercado
[25] Germany dismantles wind farm to expand coal mine – Climate Depot
[26] La quema de lignito es la acción más sucia medioambientalmente hablando de cuantas se pueden llevar a cabo con carbón alguno. El aire que se respiraba en la RDA apestaba a humo del lignito que se quemaba, aunque no sólo. Quien lo haya vivido no podrá olvidarlo. Pues a eso nos llevan los progresistas y socialistas de Occidente.
[27] The Iron Law Of Electricity Strikes Again: Germany Re-Opens Five Lignite-Fired Power Plants (forbes.com)
[28] Despite climate commitments, the EU is going back to coal (lemonde.fr)
[29] Vean este ejemplo: World’s Dumbest Energy Policy – WSJ
[30] Mittel-kaput? German industry stares into the abyss – POLITICO
[31] Dicen que metalúrgico.
[32] Emergency coal power plants used for first time as UK sees cold snap – BBC News
[33] Todos sabemos que las energías solar y eólica necesitan energías de respaldo, sea hidroeléctrica, sea nuclear, sea de ciclo combinado (es decir, gas natural). Todas ellas son inherentemente superiores a las llamadas renovables, que además pierden rendimiento sin cesar. Lean a Shellenberger si les parece We Shouldn’t Be Surprised Renewables Make Energy Expensive Since That’s Always Been The Greens’ Goal (forbes.com)
[34] Cuando alguien puede imponer su lenguaje, por estúpido que sea, ya tiene mucho ganado.
[35] Pueden ver el relato completo aquí
[36] Repsol, Iberdrola y Endesa cargan contra la burocracia, los impuestos y los excesos de la agenda climática – Libre Mercado
[37] Descarbonizar es una insensatez.
[38] Me permito recomendarles la lectura de este libro, https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/, concretamente de su capítulo 20, donde explico las razones que sustentan esta afirmación.
por José-Ramón Ferrandis | 13 Sep 2023 | Cambio climático
Resumen
La alarma por un fenómeno natural como es el cambio climático ha llevado a los administradores de los países de Occidente a reducir las emisiones de CO2, que es un gas de efecto invernadero (natural en más de un 95%) culpabilizado de un calentamiento que dicen los alarmistas será fatal si no se revierte. Como el combustible que más CO2 emite por unidad de energía producida es el carbón, sobre el carbón se ha concentrado la condena de los calentólogos, buscando suprimirlo de la faz de la Tierra.
Los artículos que pueden leer a continuación investigan acerca del éxito o el fracaso de los logros relacionados con ese objetivo. Ya se lo adelanto: se produce y consume más carbón que nunca.
Encontrará usted en estos artículos datos sobre la utilización del carbón en la generación de energía eléctrica y en usos industriales. Y sobre todo, podrá ver las políticas de los distintos países del mundo en materia de cancelación del carbón, cuyo futuro es negro, pero brillante, … como el carbón.
No es la primera vez que escribo sobre la situación en que se encuentra el carbón (en sus diversas variedades) como combustible. Lo he hecho aquí https://joseramonferrandis.es/carbon-el-malo-de-la-pelicula-primera-parte/ y aquí https://joseramonferrandis.es/carbon-el-malo-de-la-pelicula-segunda-parte/, no hace tanto tiempo.
Y lo he hecho porque el carbón es un combustible sólido[1], fósil[2], disponible prácticamente en todos los países[3], denso/eficiente[4], limpio[5] y seguro[6]. Lo tiene todo[7]. Fue el primero en ser utilizado sistemáticamente para generar vapor, que a su vez producía (y produce) energía de muchas formas. Así las cosas, probablemente no será la última vez que el carbón aparezca como protagonista en este blog. Lo merece.
Se supone que las decisiones de los gobiernos occidentales en materia de generación de energía, sustentadas en el Protocolo de Kioto (1995) y en el Acuerdo de París (2016)[8], pretendían minimizar las emisiones de CO2[9] para así – según ellos – hacer frente a un problema que llamaron “calentamiento global” y luego “cambio climático”. La minimización mencionada pasaba por reducir la utilización de los combustibles fósiles[10] para potenciar fuertemente las energías renovables[11]. El Protocolo de Kioto fue un completo fiasco y el Acuerdo de París es directamente inasumible[12], pero sigamos con la ficción y hagamos como que cumplimos y que todo ello sirve para algo.
Veamos ahora si el paso de los años y las restricciones impuestas sobre empresas y consumidores en Occidente han servido para reducir la presencia de los combustibles fósiles en la energía eléctrica producida. No podemos dudarlo siquiera, ¿verdad?
Pues no sólo podemos, sino que debemos dudarlo. El porcentaje de combustibles pobres en carbono[13] (referidos a la energía nuclear, hidroeléctrica, eólica y solar) alcanzó su pico del 36% del total en 1995, coincidiendo con COP1[14], la primera[15] de las 27 que llevamos financiando. Resulta que, tras 27 de estos actos multitudinarios, el porcentaje de generación de energía eléctrica por combustibles bajos en carbono fue el mismo de su pico en 1995. ¡Vaya exitazo, oiga! ¡Qué inutilidad más absoluta!
Dentro de los combustibles carbonados, la International Energy Agency (IEA)[16] asegura que la demanda de carbón para electricidad y fabricación de acero en 2022 fue la más alta de todos los tiempos, rebasando los 8.000 millones de toneladas por primera vez, superando incluso las cifras de 2013.
Por si eso no bastara, el carbón es el combustible que se halla en cabeza de todos los tradicionales. Los datos son de World Energy Data y confirman que, en 2022, el carbón supuso el 35.4% de la generación eléctrica total, seguido por el gas natural (22.7%), la hidroeléctrica (14.9%), la nuclear (9.2%), la eólica (7.2%) y la solar (4.5%), seguidas por geotérmica, biomasa y otras renovables (3.6%). Tras el acuerdo que dio lugar al Protocolo de Kioto, entre 1996 y 2012, los combustibles fósiles ganaron porcentaje en la producción total, debido al crecimiento del gas natural y la caída de la nuclear y la hidroeléctrica. La tendencia sólo se revirtió al crecer el peso relativo de eólica y solar.
Pero hay más: la AIE/IEA afirmó que la producción de carbón crecería durante todo 2023 debido a los aumentos extractivos ya efectuados en la RP China, India[17], Rusia e Indonesia durante el primer semestre de este año (2023), sobrecompensando el descenso experimentado en los EE. UU.[18] La UE en general y Alemania en particular, completamente obcecadas en una política suicida de supresión de energía nuclear y de carbón, https://joseramonferrandis.es/alemania-se-tambalea/ han incrementado sin embargo su consumo de carbón por segundo año consecutivo. Una cosa es predicar y otra, dar trigo. Confiar ciegamente en los suministros de gas natural procedentes de Rusia es lo que tiene. Una guerra desmonta los planes más aparentemente seguros, los pone patas arriba … y vuelta al carbón.
Veamos ahora en detalle el desempeño de la RP China, que ha incrementado fuertemente su producción de carbón en 2022 y 2023, a pesar de los compromisos a que llegó en 2014 para reducir las emisiones de CO2 en los años venideros[19] y avanzar hacia la descarbonización en la economía. Pues nada más lejos de la realidad.
Como vemos en el mapa/gráfico de CREA[20]que se halla al pie, la RP China dio el OK el año 2022 a 168 nuevas centrales de carbón en 82 emplazamientos distintos, con una capacidad agregada de 106 GW. Eso significa que se han puesto en marcha dos grandes centrales eléctricas de carbón por semana. Para poner en perspectiva las magnitudes, 106 GW[21] equivalen al 71% de toda la capacidad de la UE 27 (más el Reino Unido) para producir carbón en un año[22].

China permits two new coal power plants per week in 2022 – Centre for Research on Energy and Clean Air
A efectos comparativos, veamos un gráfico en el que aparecen las centrales por categorías: Encargada/Construcción iniciada/Proyecto activado/Proyecto permitido y Proyecto retirado. Es como en el primer gráfico, pero más claro.

https://www.libremercado.com/2023-03-06/china-dispara-la-apertura-de-centrales-de-carbon-y-echa-por-tierra-la-lucha-de-occidente-contra-el-co2-6991604/
A la vista de los datos y los gráficos, el lector se dará perfecta cuenta de que esta situación inutiliza (y ridiculiza) cualquier intento de los países de Occidente de reducir[23] las emisiones globales de CO2[24].
China domina el panorama de producción y consumo de carbón, de acuerdo con su estrategia de crecimiento económico, que nadie parece criticar. En ese contexto, las políticas de la UE de prohibir la venta de coches de gasolina y gasoil en 2035[25], de reducir sustancialmente la fiabilidad y disponibilidad de la energía eléctrica, de incrementar los inanes impuestos sobre el CO2 emitido, de encarecer la vida de los ciudadanos por muchas vías distintas (la energía subyace a cada comportamiento económico) y de reducir la eficiencia productiva (con las consecuencias subsiguientes) son simplemente criminales, o peor aún: son un error imperdonable[26].
Mientras tanto, la RP China acude sin problemas de ningún tipo al carbón para satisfacer su demanda de energía[27]. Y la UE, los EE. UU. y los restantes miembros de la comunidad occidental, liderados por la ONU, disparatan[28].
Occidente se encamina hacia su desaparición, y lo hace con una excusa ridícula, que obliga a realizar enormes sacrificios a sus habitantes para al final verse arrumbados a la orilla de la Historia. ¿De verdad cree alguien que merece la pena este sacrificio de bienestar cuando, en la práctica, no está teniendo ningún impacto global? Además, el esfuerzo recae en mayor medida sobre las personas de rentas medias y bajas, que constituyen la inmensa mayoría de la población. Esas personas se ven afectadas más gravemente, pues carecen de margen para asumir los nuevos costes (de transporte, de energía, de alimentación) con que los políticos progres les abruman.
La inepcia, incuria y miseria moral de los sedicentes líderes globalistas que auspician estas políticas inútiles, contraproducentes y gravosas es infinita[29] y debe tener un coste personal para quienes las conciben, para quienes las materializan y para quienes las ponen en práctica con carácter imperativo.
Si hablamos de los países menos desarrollados, la situación se radicaliza drásticamente. En aras de la conveniente brevedad de estos textos, lo explicaré a no mucho tardar, en una segunda entrega.
Hasta entonces, la idea esencial que quiero transmitir es que el carbón seguirá siendo utilizado en todo el mundo a todo trapo menos en la UE[30], los EE. UU. y prácticamente todos los restantes países de la OCDE[31]. Quien no lo utilice el carbón en la generación de energía y como alimento de la industria pesada estará clavando deliberadamente los últimos clavos en el ataúd. El ataúd en el que estará enterrada la clase media de Occidente, es decir, sus ciudadanos, para satisfacción de sus enemigos de dentro y de fuera.
[1] Lo que permite su almacenamiento sin costes.
[2] Se suele encontrar desde muy profundamente bajo tierra hasta en la superficie, siendo estos últimos carbones los de peor calidad y mayor emisión de residuos sólidos a la atmósfera.
[3] Esto es extraordinariamente importante. Uno de los aspectos menos tratados del carbón es su importancia geopolítica, debido a su abundancia y amplia distribución. Es relativamente fácil de obtener, almacenar y transportar. Se halla presente en todas las superpotencias y países más relevantes, lo que proporciona a éstos una seguridad impagable. Salvo los EE. UU. y Rusia, todos los demás poseen o carbón o hidrocarburos líquidos/gaseosos, pero no ambos.
[4] El carbón es uno de los combustibles naturales más densos. Su origen se halla en depósitos vegetales y animales enterrados en condiciones de alta presión desde hace cientos de millones de años. Se utiliza con frecuencia esta comparativa: una batería TESLA de 500 kilos de tara, que exige para su construcción entre 25.000 y 50.000 kilos de minerales (extraídos, transportados, procesados y ensamblados, con los enormes costes de contaminación y directos en cada fase del proceso), almacena la misma energía que 30 kilos de carbón. Can renewable energy sources supply the world with a large share of the energy it requires? – Musica Project (musica-project.eu)
[5] Igual le sorprende esta afirmación. Lea, se lo ruego. Quizá el lector tenga en mente que las plantas de generación de electricidad por carbón son sucias en sus emisiones a la atmósfera. Pero eso no es cierto. Gracias a avances como la pulverización del carbón incidente, la utilización de filtros, la reducción catalítica y la depuración de los gases de combustión, las plantas ultra-supercríticas de alta eficiencia son de bajísimas emisiones, y esto desde hace décadas. Han conseguido minimizar la contaminación por plomo, monóxido de carbono, ozono no troposférico y otros efluentes. Al compararlas con las plantas antiguas, se ha reducido el óxido de nitrógeno (NOX) en un 83%, el dióxido sulfúrico (SO2) en un 98% y las partículas en un 99.8%, si se comparan las nuevas plantas con las plantas antiguas, que no tienen esas características About Energy Analysis | netl.doe.gov.
[6] Salvo en los procesos de extracción del subsuelo, donde se ha probado históricamente muy costoso en términos de vidas humanas (debido al gas grisú https://es.wikipedia.org/wiki/Gris%C3%BA , aspecto éste que se ha minimizado extraordinariamente gracias a los avances técnicos), a partir de su extracción no genera daños por su completa estabilidad.
[7] Incluso su condena por parte de quienes, dado que el carbón emite más CO2 por unidad de energía producida que cualquier otra fuente fósil, lo maldicen y prohíben.
[8] El lector puede encontrar información sobre esos acuerdos en muchos lugares, pero seguramente aquí tenga una información más ajustada y completa https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[9] Si contemplamos el fenómeno desde una métrica de emisiones per capita, como algunos quieren imponer, China emitió a la atmósfera en 2019 (asumiendo que tenía 1.370 millones de habitantes, cuando se sabe bien que son 1.220 millones) 7,61 TM de CO2, en una curva inequívocamente ascendente. La Unión Europea ha pasado de 8,5 TM per capita en 1990 (era otra UE, definitivamente) a las 6,1 actuales. No obstante, Rusia encabeza la lista, con 11,8 TM de CO2 per capita.
[10] El concepto “fósil” ha quedado desfasado, tanto por consideraciones teóricas que los geólogos conocen (la abiogénesis es una de ellas) como por la generalización del fracking, que obtiene gas y petróleo de la fracturación hidráulica de cierto tipo de rocas en el subsuelo. Ya no se depende de animales y plantas muertos y enterrados hace millones de años.
[11] Las cuatro energías renovables más importantes en la generación de electricidad son la fotovoltaica, la eólica, la hidráulica y la atómica, si bien esta última sí consume (en el caso del uranio) un recurso escaso y no renovable, lo que la convierte en relativamente renovable (pues, además del uso fundamental para producir energía, los subproductos de la fisión tienen usos subsiguientes de generación energética).
[12] En el texto que les he recomendado en el pie de página 8 detallo el porqué.
[13] El carbono es el cuarto elemento más abundante del universo, tras el hidrógeno, el helio y el oxígeno. El carbono es la base de la vida en la Tierra, necesario para formar moléculas como proteínas y ADN. Y el CO2, por su parte, es simplemente valioso, imprescindible.
[14] La primera de las Conferencias de las Partes de Naciones Unidas (o cumbre del clima). COP por Conference of the Parties
[15] La COP número 27 de orden se celebró el 6 de noviembre de 2022 en Sharm el Sheij (Egipto), enclave turístico en el mar Rojo. No asistieron los jefes de los estados que más CO2 emiten del planeta, como son la RP China, India y Rusia, responsables agregados de más del 40% de esas emisiones. En 2021, la RP China efectuó por sí sola el 31% de las emisiones totales de CO2 en todo el mundo. Y creciendo. De hecho, Annual CO₂ emissions (ourworldindata.org) la RP China lleva incrementando sus emisiones de CO2 desde el año 2016.
[16] La IEA (en español, AIE) afirma: “a pesar de las perspectivas de crecimiento económico más bien tibias, la oferta global de carbón creció en 2022 un 8%, llegando a un récord de 8 634 millones de TM. Los tres mayores productores (la RP China, India e Indonesia) alcanzaron sendos récords individuales en 2022.”
[17] La RP China y la India son los mayores consumidores y su demanda crece consistentemente. En el primer semestre de 2023, superó el 5% de incremento. Ver aquí https://www.iea.org/news/global-coal-demand-set-to-remain-at-record-levels-in-2023 Y más que crecerá: Greenpeace East Asia afirma China’s 2023 coal approvals grow to 50.4 GW, as coal constricts space for energy storage, climate solutions – Greenpeace East Asia lo que pueden leer en el enlace, referido al primer semestre de 2023. Oilprice.com confirma eso mismo, justificándolo en el descenso de la producción hidroeléctrica, que era necesario compensar. China Has Approved More Than 50 Gigawatts Of New Coal Power | OilPrice.com
[18] Como se afirma aquí, As Temperatures Soar, So Does Demand For Coal (forbes.com) la demanda de carbón en los EE. UU. ha descendido en los últimos 15 años, y ello por tres razones. La primera, el fracking que, desde 2008, ha revolucionado la producción de gas natural, generando una gran competencia al carbón. La segunda, el crecimiento de las energías eólica y solar, beneficiadas sobre todo por enormes incentivos federales y estatales. Y la tercera, el gran número de normativas contra las plantas de generación de energía que funcionan con carbón (encabezadas sobre todo por los Clean Air Act Amendments de 1990), que han disparado los costes de quemar carbón. Pero todo eso es insignificante, pues los EE. UU. consumen menos del 7% de la producción mundial, y bajando.
[19] Venideros son todos, en realidad.
[20] Centre for Research on Energy and Clear Air China permits two new coal power plants per week in 2022 – Centre for Research on Energy and Clean Air
[21] Esos 106 GW promovidos por China, obtenidos de la quema de carbón, multiplican por cuatro los GW de carbón del año anterior. La cifra será la más alta desde 2015.
[22] La capacidad europea mencionada se halla en torno a los 148 GW.
[23] Sería en vano per se, pero cuando se toma en consideración el comportamiento chino, entonces se vuelve grotesco.
[24] La Unión Europea únicamente supuso el 8,5% de todas las emisiones globales en el año 2021. España efectuó el 0,62% del total de emisiones mundiales en ese mismo año.
[25] https://joseramonferrandis.es/la-union-europea-quiere-suicidarnos/
[26] Se puede soportar que los miembros de la élite política sean malvados, pero acierten. Lo que es insoportable es que además de ser malvados y malévolos, como es el caso, encima se equivoquen.
[27] En 2020, China generó el 63 % de su energía eléctrica a partir de centrales de carbón. No ha descendido gran cosa, pues en 2000, el porcentaje era del 77 %.
[28] Así se expresa María Teresa Estevan Bolea, premio mundial de Ingeniería, presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, de la Comisión Nacional de la Energía, del Consejo Superior de Industria y decana del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid: «el gran drama del mundo es el disparate del cambio climático».
[29] https://joseramonferrandis.es/reunion-de-rabadanes/
[30] Esto, según y cómo. La guerra sigue.
[31] Son muchos de los 27 y EE. UU., más Australia, Canadá, Corea del Sur, Costa Rica, Chile, Islandia, Israel, Japón, Méjico, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido y Turquía. En total, 38.
por José-Ramón Ferrandis | 6 Sep 2023 | Economía, Países / Áreas geográficas
Hace no tanto tiempo, cuando los representantes de los Estados Miembros (EEMM) de la Unión Europea firmaron en Tratado de Maastricht (1992), las perspectivas de la nueva entidad plurinacional que comenzó su andadura como Mercado Común Europeo (luego Comunidad Económica Europea) parecían brillantes. A pesar de sus evidentes limitaciones estructurales[1] e institucionales, la posibilidad de crear un nuevo superestado que pudiera jugar de tú a tú con los EE. UU., Japón, la RP China y quienquiera fuera apareciendo en el escenario internacional ilusionaba casi por igual a ciudadanos, empresas y políticos de los EEMM.
En 2023, las expectativas se han volatilizado por completo y la UE se halla inmersa en una crisis de la que difícilmente saldrá sin dejarse un buen puñado de pelos en la gatera. Si sale. Vean https://joseramonferrandis.es/cuando-se-jostidio1-europa2/
De entrada, el impulso de permanencia es negativo. Así como antaño, los EEMM pugnaban por hallarse mejor representados, obtener el máximo de beneficios de la pertenencia y mejorar su posicionamiento en el club, eso ya no es un objetivo hoy día. Es más, desde la materialización del BREXIT[2], son cada vez más los EEMM que contemplan la posibilidad y calculan los costes de la salida. Como sabe el lector, es un sencillo (conceptualmente) cálculo coste-beneficio dinámico, que se imposibilita prácticamente cuando el EM que lo toma en consideración está dentro de la Zona Euro: los costes del abandono del Euro son demasiado altos.
Los candidatos a la entrada, todos ellos con una renta per capita muy inferior a la media comunitaria, sólo buscan beneficios económicos[3]. Con la excepción de Rusia[4], Turquía[5] y Ucraina[6], los restantes son pequeños (incluso muy pequeños) países, que no plantean dificultades, salvo para ellos mismos. Nada les detendrá mientras cumplan los requisitos de entrada. Y aparentemente nada detendrá a los burócratas comunitarios[7] en su estampida por aumentar la masa de la UE, no importan las consecuencias.
Es una completa y desinhibida fuite en avant[8], tanto por los países tomados en consideración[9] como por los plazos que reclama Charles Michel[10].
Esta asimetría entre los intereses de quienes quieren entrar y los de quienes quieren salir pone de relieve por sí misma la decepción de los EEMM que han conocido la realidad de una UE totalitaria, frente a las necesidades de capitalización y de transferencias netas positivas a cambio de soberanía que buscan los candidatos a entrar. Lo que pase después no importa nada en absoluto a sus clases políticas. Sus garbanzos están a salvo. https://joseramonferrandis.es/quo-vadis-europa/
Ahora vamos a los datos referidos a un buen puñado de países, los más relevantes en todo caso.
Los EEMM son 27[11]. Echemos un vistazo a varios de ellos, por orden de PIB, si les parece[12].
Alemania se debate en un escenario complicado, en el que intervienen múltiples factores. Hace poco publiqué esto https://joseramonferrandis.es/alemania-se-tambalea/ que lo pone de relieve. Aunque no ha pasado mucho tiempo, la situación es algo peor, y en ese sentido de empeoramiento seguirá salvo que se adopten medidas drásticas https://joseramonferrandis.es/en-alemania-pintan-bastos/. A la recesión de su economía (a pesar de la utilización de recursos energéticos contrarios a la doctrina oficial, Alemania, tan por encima de los demás EEMM, no paga por sus incumplimientos), a la desinversión en automoción e industria pesada[13] y a la descomposición social generada por la inmigración sin freno que posibilitó y reforzó la canciller Merkel[14], se suman la desafección de la población a los partidos dominantes y el vertiginoso ascenso de Alternative für Deutschland (AfD).
Según los sondeos efectuados por FORSA Poll (los de INSA del mes anterior eran más favorables a la AfD) entre los días 15 y 21 de agosto de 2023, que sitúan a esta formación en segundo lugar (21% de los votos[15]), muy cerca de la CDU (26%). El SPD se arrastra a gran distancia (17%). A su líder (Olaf Scholz[16]), que lo es de la coalición en el gobierno, se acusa de falta de liderazgo.
Mientras en la coalición gubernativa[17] se piensa en atacar a la AfD por todos los medios[18], el líder de la CDU, Friedrich Merz, valoraba en julio una aproximación a ese mismo partido a nivel municipal. Curiosamente, en agosto, se desdijo estentóreamente[19], no sin antes afirmar que la política energética es insostenible[20], como la burocracia de Bruselas[21], y que entrambas mantendrán a Alemania en recesión.
Recuérdese que AfD propugna reducir la UE al rango de unión económica, aunque muchos de sus líderes proponen el abandono por Alemania de la UE, considerada un proyecto fallido. En todo caso, su idea es reforzar la soberanía de los EEMM y eliminar el parlamento europeo y sus competencias, que serían devueltas a los parlamentos nacionales[22]. El límite está en la disolución de la UE y su sustitución por una Federación de Estados soberanos, una federación de naciones.
Francia se halla en una mucho mejor (menos mala sería más exacto) situación económica, con la garantía de energía limpia, barata y abundante que le confiere su parque de centrales nucleares. Mantiene el Tratado del Elíseo[23] y juega, junto con Alemania, el rol de elemento central de la UE. Desde una perspectiva social, la sociedad francesa está abierta en canal, con parte de su territorio fuera del alcance de las normas de la República por control que el islam ejerce sobre esas zonas. La solución no se encuentra a la vista. Los partidos políticos garantizan una profunda cisura en ese ámbito y una difícil salida de una situación que empeora constantemente.
La consecuencia es el porcentaje de aprobación del presidente Emmanuel Macron, que el 2 de agosto de 2023 contaba con una aprobación de un 23% y un rechazo del 63% (World Elects). La reforma del sistema de pensiones ha pasado factura. Frente a las elecciones europeas de 2024, tanto Marine Le Pen como Jean-Luc Melénchon pretenden modificar profundamente la Unión Europea. Para mejorar su suerte, Macron maniobra, esta vez oponiéndose a la inmigración[24].
De su presencia en las excolonias en África Occidental no cabe hablar ahora por ser un asunto enjundioso, que nos llevaría lejos del objetivo de este artículo, pero Francia va a tener dificultades para proveerse del uranio que necesita su parque nuclear.
Italia ha experimentado un terremoto político, con las fuerzas de la derecha en el poder y la figura de Giorgia Meloni (Fratelli D’Italia) engrandeciéndose por momentos. Los cambios en política energética (saliendo fuera del corsé comunitario, creando un gran desarrollo de las relaciones contractuales con Qatar y Argelia), migratoria y de relaciones internacionales (ruptura clara con la RP China[25], mejores relaciones con los EE. UU.[26], reforzamiento de las existentes con el Reino Unido[27]), están marcando significativamente el gobierno de Meloni.
La situación de la inmigración ilegal procedente de Libia está alcanzando cotas nunca vistas, con entre 400.000 y 700.000 inmigrantes esperando pasar el Mediterráneo desde las costas de Libia con destino Italia[28]. De momento, 101.386[29] ya lo han conseguido[30] entre el 1 de enero y el 16 de agosto de 2023. La posición de Meloni queda resumida aquí (100) Extraordinary speech by Giorgia Meloni on UN Global Compact in Italian parliament, English subtitles – YouTube
España es el siguiente se orden en función de su PIB. No tocaremos hoy el conjunto de problemas que nos aquejan, gracias en gran parte a un gobierno que encabeza el ranking de los más incompetentes e intervencionistas de nuestra historia reciente.
En los Países Bajos va a haber elecciones en noviembre de 2023. Tras la enorme sorpresa que supuso la entrada en liza del partido de los agricultores[31], configurado en tiempo récord contra las políticas destructivas de la UE, el partido Nuevo Contrato Social, liderado por Pieter Omtzigt, prepara el asalto al Parlamento de los Países Bajos. Esa formación es la primera en las encuestas de 19 de agosto de 2023 (Peil Poll), con 29 escaños. Su ascenso desde la nada condena a pérdidas de representación a prácticamente todos los demás partidos. La interpretación es inequívoca; los holandeses, hasta hace bien poco un bastión de la UE a pesar de su poca entidad demográfica en el seno de la Unión, se oponen cada vez más, y más frontalmente, a las políticas de Bruselas. Inmigración incluida[32].
Polonia está reclamando un papel de mayor importancia en Europa, en la UE y hasta en la OTAN. País fronterizo con Bielorrusia[33] y con Alemania, su historia obliga a su pueblo (y a sus líderes, que en este caso lo son) a estar muy atento a cuanto acontece allende sus fronteras. Miembro del Grupo de Visegrad[34], crítico con la Unión Europea, mantiene una política restrictiva respecto de las inmigraciones masivas que propicia la Comisión Europea. Tan es así que ésta, sobrepasando los límites de la racionalidad y las obligaciones que se derivan del Derecho Internacional, está imponiendo multas[35] a Polonia (como lo hace con Hungría) por “vulnerar el Estado de Derecho”, eufemismo que significa que Polonia (y Hungría) no cumplen con los dictados comunitarios en alguna materia concreta.
Mientras la economía polaca crece de manera sostenida y su soberanía no sufre más de lo que le corresponde al haber delegado tantos ámbitos nacionales en la amalgama comunitaria, sus dirigentes van a plantear un referéndum sobre cuatro cuestiones[36] distintas, simultáneamente a las elecciones generales previstas para el 15 de octubre de 2023[37]. Además, el primer ministro Morawiecki ha rechazado la política climática de la UE[38] y se niega a suscribir el Fit 55 u Objetivo 55[39], que asegura (con toda la razón, n. del a.) favorece a los ricos y castiga a los pobres, además de ser una carísima[40]imposición, que Polonia no va a tolerar[41].
Además, el gobierno polaco[42] está vinculando públicamente las políticas de la UE con la voluntad de Alemania, una de sus némesis históricas, lo que ahonda todavía más el rechazo de la población y, por ende, las grietas que aparecen en la UE.
En términos generales, las posiciones cada vez más críticas con la UE se extienden por todo el subcontinente. La UE ha sido salvada de males mayores por la guerra desencadenada en Ucraina por Rusia, que ha amalgamado temporalmente posiciones entre UE y EEMM (con la excepción de Hungría) frente a Rusia. Pero el rechazo subyace y persiste. La razón global es que los burócratas europeos se han arrogado mucho más poder del que se les dio en su día. Eso ha ido en detrimento de las soberanías nacionales. Y además, la deriva de estas gentes sin patria empeora. La política de inmigración masiva sigue vigente, al mismo tiempo que aprueban leyes cada vez más restrictivas con la excusa del llamado “cambio climático”, esa obviedad que acontece siempre, lo quiera el ser humano o no lo quiera.
Los últimos escándalos fitosanitarios adjudicados a los tratados de libre comercio[43] y la aprobación de la ley de restauración de la naturaleza[44] son gotas que colman el vaso, ya casi lleno por las barbaridades referidas a energía y vehículos eléctricos.
Visto lo esencial del rechazo a la UE en su actual configuración, en aras de la necesaria brevedad del texto, vamos a repasar por encima la situación en algunos de los restantes EEMM.
En Suecia El partido Demócratas Suecos, que tras las elecciones parlamentarias celebradas el 11 de septiembre de 2022 resultó la segunda fuerza más votada, ha entrado en un acuerdo de gobierno con el Partido Moderado, los Demócratas Cristianos y los Liberales. Están imprimiendo un giro copernicano a la política reciente sueca. Desean recuperar competencias para Suecia, así como controlar la inmigración desordenada, recuperar el orden público y racionalizar la generación de energía. Suecia ha decidido abandonar su anterior ilusorio objetivo de lograr el 100% de electricidad sin recurso a los hidrocarburos[45].
Finlandia. En las elecciones de abril de 2023, los finlandeses votaron claramente contra la inmigración masiva e ilegal y contra una UE que fagocita cada vez más porciones de soberanía finlandesa[46]. De hecho, la actual coalición de derecha, liderada por el partido Kokoomus (Coalición Nacional) y apoyado por tres partidos más[47], tiene como objetivo salir de la UE a largo plazo[48]. Si no lo plantea ahora es por las interferencias que genera el acercamiento finlandés a la OTAN a raíz de la guerra de Ucrania.
Terminemos hablando de Hungría, la bestia negra de Bruselas desde hace años. Hemos tratado de las relaciones bilaterales (si se me permite la expresión) en varios artículos, como estos: https://joseramonferrandis.es/hungria-bajo-la-bota-sovietica/ https://joseramonferrandis.es/un-magnifico-primer-ministro-hungaro/ y https://joseramonferrandis.es/hungria-da-la-cara/.
Los desencuentros no son nuevos. Nacieron en lo esencial durante la crisis migratoria desencadenada por la canciller Merkel en 2015. La tensión ha ido in crescendo por asuntos tan profundamente disolventes como la hipersexualización de la infancia que propicia Bruselas, la promoción de la ideología de género tan cara a la progresista burocracia comunitaria y la suicida política energética, que Hungría no va a asumir, entre otros motivos. El enfrentamiento, enormemente asimétrico, continúa[49].
La UE sigue en su dinámica totalitaria y despótica. Ya verán. Ya veremos.
[1] La falta de una adecuada autoridad fiscal única y la obvia ausencia de un ejército común son los más relevantes.
[2] El BREXIT nunca fue una cuestión económica, sino de soberanía. La UE había ido demasiado lejos.
[3] Los militares se los da la OTAN.
[4] Su aproximación a la UE se ha desvanecido, aunque siempre resultara descabellada.
[5] Que plantea problemas de todo orden.
[6] Vaya por delante que Rusia y Ucraina no van a integrarse juntas, ni tampoco de manera sucesiva. Lo de Rusia es un constructo teórico de visionarios sin capacidad analítica estratégica, simplemente. Y Ucraina no va a cumplir con los requisitos de acceso en mucho, mucho tiempo. De aceptar el Consejo Europeo estudiar su acceso y la Comisión analizar benévolamente el caso, hasta llegar eventualmente a eludir los cumplimientos técnicos exigidos a los 27 EEMM (los llamados “criterios de Copenhague” (que consisten en tener una democracia estable, ser un Estado de Derecho, disfrutar de una economía de mercado en funcionamiento y aceptar el acervo legislativo comunitario), otra (esta gigantesca) crisis estaría servida.
[7] Guy Verhofstadt, político profesional belga, en este momento presidente de la Conferencia sobre el futuro de Europa, avanza las líneas maestras: creación de unas fuerzas armadas de la UE, fin de la unanimidad requerida en ciertas votaciones clave, fin del derecho de veto de los EEMM, listas transnacionales…
[8] Huida hacia adelante, pero lo dejo en el idioma original de la frase.
[9] Que incluyen a Ucraina y, pásmense, a Turquía. Hasta 10 se contemplan.
[10] El presidente del Consejo indicó el 28 de agosto de 2023 en el Bled Strategic Forum. que la fecha para la incorporación de los países de los Balcanes occidentales (Albania, Bosnia-Herzegovina, Macedonia del Norte, Moldavia, Montenegro y Serbia) es 2030 (la cifra, 2030, no es casual). El presidente del Consejo Europeo se extralimitó en sus competencias, que corresponden a la Comisión, la cual no tardó ni un día en desautorizar a Michel. El presidente del Consejo también se adelantó, pues este es un asunto que se debía tratar en el próximo Consejo Europeo que tendrá lugar en Granada en octubre de 2023. La batalla de personalidades que enfrenta a Ursula von der Leyen con Charles Michel se remonta a los tiempos de la pandemia, cuando ambos buscaban el máximo protagonismo. Igual cuando las instituciones europeas encuentren a alguien dispuesto a servirlas en lugar de servirse de ellas, las cosas mejoran un tanto, aunque este sea un tema marginal.
[11] Aquí los tienen: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania y Suecia.
[12] Los pueden encontrar bien ordenados aquí https://datosmacro.expansion.com/paises/grupos/union-europea
[13] Las empresas alemanas invierten más que nunca en el extranjero. Lo hacen mucho más que en la propia Alemania. En 2022, según el Instituto para la Economía Alemana, las empresas germanas invirtieron en el extranjero 135,5 millones de euros, por tan sólo 10,5 millones de euros en su propio país. Así es la receta de Alemania para salir de su crisis: menos impuestos y menos burocracia | Economía (elmundo.es)
[14] Merkel cometió el error inicial, continuado y profundizado por el SPD, Los Verdes y los liberales, pero ya la CDU afirma que la inmigración es insostenible y que, de no detenerla, “estallará en nuestra cara”. Eso exigirá controles en frontera y deportaciones inmediatas de inmigrantes de Moldavia, Georgia, Túnez, Marruecos y Argelia. (The Times, 30 de agosto de 2023).
[15] Aunque en diferentes Länder de la antigua RDA llega al 30%.
[16] ¿Quién?
[17] Y en la presidencia del país (Steinmeier), así como la prensa (Der Spiegel) y Los Verdes. La excepción es la CDU. Y desde fuera, hasta el gobierno francés critica a AfD.
[18] Incluidas las instrucciones a la agencia de inteligencia estatal de que controle estrechamente a la AfD.
[19] Eso sí, no sin antes asumir los postulados antiinmigración de la AfD.
[20] De hecho, solicitan menores impuestos sobre la energía y reconectar con las centrales nucleares decomisionadas por la actual coalición en el gobierno. De hecho, la emisión extra de CO2 a la atmósfera por encima de los objetivos de la UE, unos 150 millones de toneladas, supondrán una multa de la UE de entre 7.500 millones de euros y 30.000 millones de euros. Ya veremos cómo se va reconduciendo eso.
[21]«Un 47% de la carga burocrática de las empresas germanas viene de implementar el derecho europeo», recordaba el 30 de agosto de 2023 en el palacio de Meseberg el político liberal y ministro de Justicia, Marco Buschmann. Así es la receta de Alemania para salir de su crisis: menos impuestos y menos burocracia | Economía (elmundo.es)
[22] Aunque, de momento, en los sondeos de la empresa INSA, AfD tendría el 23% de los votos, con un incremento respeto de los obtenidos en 2019 de más del 50%.
[23] Firmado en 1963 entre Konrad Adenauer y Charles de Gaulle.
[24] “Francia debe reducir significativamente la inmigración”.
[25] Con el abandono por Italia de la Belt and Road initiative (decisión conocida el 30 de julio de 2023), medida firmada por el anterior gobierno italiano, único país de la UE en hacerlo (2019).
[26] Reunión con el presidente Biden en Washington el 28 de julio de 2023.
[27] Reunión con Rishi Sunak en Londres el 27 de abril de 2023, reforzando las áreas de interés común en materia de inmigración, defensa y relaciones con Ucraina.
[28] Sunday Times, 20 de agosto de 2023.
[29] El doble que en 2022 y el cuádruple que en 2021 (Euronews).
[30] Procedentes de Bangladesh, Egipto y Túnez, sobre todo, donde las guerras no están ni se las espera.
[31] Que obtuvo la victoria en las elecciones provinciales de marzo de 2023.
[32] Esa es la posición hasta del Partido Socialista, quinto de orden en número de escaños.
[33] Estrechísimo aliado de Rusia.
[34] https://cemeri.org/enciclopedia/e-que-es-grupo-visegrado-av
[35] Es 1.000.000 de euros diarios por, sedicentemente, cambios incorporados por Polonia a su sistema judicial que a la Unión Europea le parecen controvertidos.
[36] La referida a la inmigración estará redactada así, probablemente: “¿Apoya usted la admisión de miles de inmigrantes ilegales procedentes de Oriente Medio y África bajo el mecanismo forzoso de reubicación impuesto por la burocracia europea?
[37] En las que la clave del partido del gobierno será frenar la inmigración procedente de África y Oriente Medio, que recibe un gran apoyo en la sociedad polaca, contra las decisiones del Consejo de la UE.
[38] Que pretende cierre la mina de lignito de Thurow, mientras Alemania explota sus recursos de idéntico carbón sin penalizaciones. La multa es de 100.000 euros diarios, lo que se rechaza desde Polonia, que ve en la mina la manifestación de su soberanía.
[39] La legislación europea sobre el clima obliga a los EEMM a reducir sus emisiones en un 55 % (como mínimo) en 2030 respecto a los niveles de 1990 (la elección de las fechas no es casual. Pueden consultarlo aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ Detrás de esta barrera se alza el muro de la concepción de una UE climáticamente neutra (El término “climáticamente neutral”, o “carbono neutral”, o Net Zero, se refiere al estado en el que las emisiones netas de gases efecto invernadero (GEI) expelidas a la atmósfera equivalen a cero. Ello obliga a compensar las emisiones de GEI con absorciones similares.) Y ello con un horizonte: 2050. En la normativa europea, Fit for 55 es el nombre que recibe el paquete de medidas y actuaciones para acelerar el objetivo de reducción de GEI (no nos engañemos: se refiere al CO2, sin mención alguna al vapor de agua, evidentemente).
[40] Su instrumentación costaría a Polonia 530.000 millones de euros.
[41] Para que se hagan a la idea, las medidas necesarias en el Reino Unido (calculadas en 2023 y, por tanto, muy posteriores al BREXIT) para alcanzar Net Zero en 2050, serían de 1.400.000.000.000 de libras, o sea, un billón 400 mil millones, pagaderos con cargo a impuestos, claro está. Y como todos saben, sería del todo inútil, pues las redes eléctricas tendrán que seguir contando con carbón, gas, uranio y derivados del petróleo, mientras China domina el orbe. Esto, en el Reino Unido, que ya no está en la UE. El sumatorio de costes de los EEMM sería asimismo cuantificable. Referéndums al respecto se ven venir.
[42] Del partido Ley y Justicia.
[43] Cuando son tan sólo una aplicación asimétrica de las normas de protección al consumidor.
[44] La norma forma parte del Pacto Verde Europeo y la estrategia de biodiversidad 2030. Su sedicente objetivo es establecer medidas de restauración y recuperación de ecosistemas dizque degradados. Afectarán al menos al 20 % de las zonas terrestres y marinas de la Unión Europea para 2030 y a lo que los burócratas de Bruselas digan que necesiten restauración para 2050. Esta legislación amenaza directamente a los medios de vida tradicionales de los agricultores, pescadores y forestales europeos, alterarán las cadenas de suministro, reducirán salvajemente la producción de alimentos, aumentarán los precios para los consumidores y nos harán dependientes de los suministradores exteriores.
[45] En palabras del ministro de finanzas sueco, «Necesitamos más producción eléctrica, necesitamos energía limpia y un sistema energético estable». Nada mejor que volver a confiar cada vez más en la energía nuclear.
[46] Que el anterior gobierno de Sanna Marin no cuestionaba en absoluto.
[47] El Partido de los Finlandeses (PS), el Partido Popular Sueco (RKP) y los Demócratas Cristianos (KD).
[48] Es una estrategia explícita del Partido de los Finlandeses.
[49] Hungría va a utilizar su condición de miembro de la OTAN para mejorar sus posibilidades. Bruselas manipula al Parlamento Europeo para que presione (lo hizo en votación del 1 de junio de 2023) en favor de retirar la presidencia europea a Hungría el segundo semestre de 2024. Los argumentos de la izquierda para tamaña barbaridad sin precedentes se refieren a sus preocupaciones sobre el estado de la democracia en Hungría, que se patentizaría en falta de transparencia, mala gestión de los fondos UE, contratación pública opaca, conflictos de intereses, fraude y corrupción. Hablo del gobierno de Hungría no del de España, no vayan a pensar. Comprueben que no hablo de control del poder judicial por el ejecutivo, destrucción del patrimonio de generación de energía, regalo a terceros países de recursos estratégicos, incumplimiento de las obligaciones derivadas de la normativa constitucional y un largo etcétera. El gobierno español no recibe reprimenda alguna. Viktor Orbán puede presentar la embestida comunitaria como discriminación política, que lo es.