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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

¡Descarbonícese!

Es una orden. Una orden que parte de la Organización de Naciones Unidas, y que siguen fielmente casi todos los gobiernos de los países de la OCDE. Eso sí, mientras ellos ordenan que nos descarbonicemos, ellos no se descarbonizan. Si para muestra basta un botón, el de la reciente COP[1] basta. Y de la reunión en Davos del WEF[2], para qué decirles. Siempre ha habido clases, y desde el advenimiento del socialismo, más.

Entiendo que usted, lector, sabe lo que significa esa orden. No se trata de que usted se desprenda de sus moléculas de carbono, elemento químico de gran importancia en el Universo[3]. Tampoco se refiere a que los humanos nos enfrentemos a un elemento que, en sus diversas combinaciones[4], nos da la vida, literalmente[5]. Desde luego, no es deseo de estas élites globalistas cooptadas por dudosos criterios de selección desprenderse de ninguno de los objetos o medios carbonados de que disponen gracias a los ingresos que involuntariamente les proporcionamos.

No, lo que nos dicen en su lengua de trapo es que no utilicemos combustibles[6] en cuya composición entre el carbono. Y eso que los combustibles con carbono, hasta el advenimiento de la energía nuclear, eran todos, menos la energía hidroeléctrica y las escasas oportunidades en que la energía eólica podía manifestarse, tanto en velas para el transporte marítimo como en molinos de viento para moler cereales y paliar así el hambre predominante. Entonces, si la energía, que es la madre de la riqueza de las sociedades, no puede ser extraída de los combustibles con carbono[7], tenemos un grave problema, que no teníamos.

Pero eso es algo que no importa[8] a los miembros de una élite occidental que cree que el clima de la Tierra está conducido por el dióxido de carbono, o CO2. He escrito cree. Y eso es lo que hay en el mensaje que nos cuelan, una fe calenturienta, una creencia, un remedo de ciencia, un consenso entre los biempagaos, que establece una falsedad completa, sin fundamento científico. Veamos.

La Tierra es un planeta del sistema solar, que orbita en torno al astro rey realizando varios tipos de movimientos, los cuales no procede explicar aquí y ahora[9]. Debido a su distancia (variable, pero poco) del Sol, la temperatura media sería de -18°C. No es así, sino de unos 14/15°C. ¿Por qué? Porque en la atmósfera terrestre se hallan los gases de efecto invernadero (GEI), que como su nombre indica, caldean la atmósfera como si se tratara de un invernadero, con los clásicos cristales sustituidos en este caso por los GEI. En otros términos, tras la entrada de las emisiones de onda corta procedentes del Sol, los GEI retienen parte de las de onda larga que rebotan desde la superficie de la Tierra, elevando así la temperatura del planeta y permitiendo la vida en él.

Hasta ahí, todo claro.

¿Y cuáles son los GEI? Son el vapor de agua[10], el CO2, el metano, el óxido nitroso, el ozono troposférico y los clorofluorocarbonos (CFCs), esencialmente. Son los responsables de mantenernos con vida. Pero no todos ellos calientan la atmósfera por igual. Unos son más abundantes, otros son más intensos[11], es decir, calientan más[12] por cada molécula considerada[13]. Veamos.

Cuadro 1

U.S. Department of Energy, (October, 2000) 

Papel de los GEI atmosféricos (naturales y antropogénicos) como % de su contribución relativa al efecto invernadero

Basado en concentraciones (ppb) ajustadas por sus características de retención del calor Porcentaje del total Porcentaje del total, ajustado para el vapor de agua

 

Vapor de agua —-  95.000%
Dióxido de carbono (CO2) 72.369%  3.618%
Metano (CH4) 7.100%  0.360%
Óxido nitroso (N2O) 19.000%  0.950%
CFC’s (y otros gases diversos) 1.432%  0.072%
Total 100.000%  100.000%

 

Como se puede ver en el cuadro del Departamento de Energía de los EEUU, el H2O o vapor de agua supone, por sí solo, el 95% de los GEI. Le sigue el CO2, con casi el 3,7%[14]. Es decir, el CO2, que además tiene una capacidad de calentamiento inferior a la del vapor de agua, es 25 veces menos prevalente que el H2O. Sería lógico pensar que, si la atmósfera se caldea, lo hará sobre todo porque el vapor de agua es el vehículo de ese calentamiento, ¿verdad?

Pero no queda ahí la cosa. El cuentecillo dominante y excluyente en el que nos hacen estar inmersos asegura que, de ese mero 3,7% que supone el CO2 dentro de los GEI, el que el hombre emite a la atmósfera es la parte más importante. Y como es tan importante, hay que reducir su peso dentro del total. ¿Es eso cierto? No, no lo es en absoluto.

La relación entre el CO2 de origen natural[15]y el antropogénico refleja un enorme desequilibrio. El propio IPCC, organismo de Naciones Unidas dedicado exclusivamente a procurar responsabilizar al ser humano de las variaciones al alza de las temperaturas de la atmósfera, publicó en su tercer informe (2001) que, del total del CO2 existente en la atmósfera, el porcentaje de origen natural era el 97,1%, mientras el antropogénico era del 2,9%[16]. Si ellos lo dicen, así será.

Partiendo de esa base, el peso relativo en el conjunto de los GEI del CO2 antropogénico, teórico responsable del leve calentamiento experimentado por la atmósfera terrestre durante el Siglo XX[17], es fácil de encontrar. Basta con multiplicar 0,037 X 0,0029[18] y ver el resultado: 0,001073, es decir, el 0,107%. El CO2 de origen humano es como la décima parte de un uno por cien de los gases que permiten que la Tierra esté templada. Ajá.

¿Y estos seres, sucios de globalismo intervencionista, investidos de poder y recursos financieros (pero nada más), nos quieren convencer de que el ser humano es responsable de un calentamiento que, por lo demás, es bienvenido[19], pero ellos presentan como terrible y lleno de desgracias futuras[20]?

Pero no es eso todo. Como ocurre a cualquiera que se pare a mirar las cifras, los datos, las evidencias y la historia, nadie se cree esa inverosímil patraña del calentamiento global, alias “cambio climático”. Ellos, los responsables del cuento, tampoco lo hacen[21]. Es un simpe espantajo, que manejan con la ayuda de la mayoría de los medios de comunicación de Occidente para hacer avanzar una agenda criminal, cuya finalidad es instaurar el socialismo en los países más avanzados de la Tierra y, como siempre ha pasado en la Historia, destruirlos a cambio de quedarse ellos con los restos.

Con ese fin, vienen dictando desde hace lustros[22]medidas de desaparición de los combustibles carbonados[23], que se aplican en los países más avanzados de Occidente, que encarecen el uso de la energía eléctrica, reducen[24] la utilización de los vehículos tradicionales movidos por motor de explosión, imponen el uso de vehículos eléctricos, destruyen las alternativas de generación de energía eléctrica tradicionales, limitan el acceso de las personas a zonas enteras de las ciudades de más de 50.000 habitantes e intervienen en cada una de las áreas que tienen que ver con generación y utilización de la energía. Los incumplimientos son duramente castigados.

Las consecuencias en forma de empobrecimiento de esas sociedades, pérdida de competitividad industrial, reducción de la producción agraria y subordinación a importaciones procedentes de países menos capaces, menos ricos y sin restricciones en materia productiva están destruyendo las sociedades occidentales. Al tiempo, los países en los que no se aplican medidas de coacción ganan peso[25], aumentan su riqueza y extienden su influencia por diversos medios. No han visto nunca que alguien se retire de la lucha por el poder en el mundo. Y lo van a aprovechar.

Ya basta. La mentira del cambio climático no se sostiene por ningún lado. Las consecuencias de las políticas intervencionistas aplicadas nos empobrecen. Las élites occidentales se enriquecen a nuestra costa, ganan cuotas de poder frente al ciudadano, destruyen las economías y subordinan el funcionamiento de las sociedades a una partitocracia que hace mucho que ha sustituido las urdimbres democráticas por dictaduras apenas disfrazadas, con elecciones periódicas para vestir el muñeco.

Así que ¡viva el dióxido de carbono! Del bracete con él.

[1] Por Conference of the Parties, organismo supremo del United Nations Framework Convention on Climate Change que reúne anualmente a representantes de los países miembros signatarios del convenio para adoptar decisiones de obligado cumplimiento. Este año se han arracimado más de 70.000 personas en Dubai (EAU) para, durante los 13 días que median entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre de 2023, intentar llegar a un acuerdo descarbonizador. Ha sido en vano, pero se lo han pasado estupendamente. Usted lo ha pagado todo, lector, y no ha sido poco.

[2] 2024 World Economic Forum Davos Meeting to Focus on “Restoring Trust” – Watts Up With That?

[3] Es el cuarto más abundante (en masa) del Universo, sólo detrás del hidrógeno, el helio y el oxígeno.

[4] El carbono forma casi diez millones de compuestos, que crecen cada año. Son muchos más de los que puede formar cualquier otro elemento.

[5] Junto con el oxígeno, el carbono forma el dióxido de carbono, absolutamente fundamental para el crecimiento de las plantas, base de nuestra cadena trófica, que por debajo de una concentración de 150 partes por millón simplemente mueren, y nosotros con ellas. Junto con el hidrógeno, el carbono forma compuestos como los hidrocarburos, esenciales para la industria, el transporte y el confort de las sociedades en forma de combustibles.

[6] La combustión del carbono en sus formas asociadas o no al hidrógeno, ha sido la base del desarrollo de las sociedades desde la prehistoria.

[7] La lista es larga: entre los sólidos están la madera, el carbón y la turba. Entre los líquidos se hallan los derivados del petróleo (gasóleo, gasolina, queroseno), y entre los gaseosos, el gas natural y los gases licuados del petróleo (GLP), sea propano o butano.

[8] No sólo no les importan los problemas que crean a los ciudadanos a cuyo servicio teóricamente están, sino que los conciben para demostrar su poder ilimitado. De momento.

[9] Bueno, no en el cuerpo del texto, pero sí aquí https://joseramonferrandis.es/un-brindis-por-milutin-milankovic-i/  y aquí https://joseramonferrandis.es/un-brindis-por-milutin-milankovic-y-ii/

[10] Los calentólogos quieren dejarlo de lado porque les chafa el argumentario.

[11] El más capaz es el óxido nitroso, 310 veces más fuerte que el CO2; luego viene el metano, 23 veces más fuerte que el CO2.

[12] Los especialistas se refieren a ello bajo el nombre de forzamiento.

[13] Pero no es eso lo más relevante, porque los valores absolutos de varios de esos GEI son despreciables.

[14] El 1,2% restante corresponde al metano, al ozono troposférico, al óxido nitroso y a los CFCs.

[15] Procedente del océano, los organismos aerobios, las plantas, rocas carbonatadas, aguas termales y los volcanes, esencialmente.

[16] Source: Intergovernmental Panel on Climate Change, Climate Change 2001: The Scientific basis (Cambridge, UK Cambridge University Press, 2001), Figure 3.1, p.188.

[17] Que alcanzó 0,6°C.

[18] El 3,7% correspondiente al CO2 en el conjunto de los GEI multiplicado por la importancia del CO2 antropogénico en el total del CO2 en la atmósfera, que es del 2,9%.

[19] Pues nos aproxima, aunque sea poco, al Óptimo Climático Medieval, que tuvo lugar entre los siglos VIII y XIV, y a las temperaturas del Imperio Romano.

[20] Si no asustan a la gente, no cuela.

[21] ¿Que cómo puedo afirmar eso? Es fácil, los responsables de las diversas organizaciones dependientes de Naciones Unidas lo vienen diciendo abiertamente desde hace décadas. Lo he escrito aquí, por ejemplo https://joseramonferrandis.es/el-complot1/

[22] Lustros, ministro de Cultura Urtasun.

[23] Decían que la concentración de CO2 en la atmósfera descendería y con ella, la temperatura. No ha sido así de ninguna manera, como muestra la curva de Keeling (vean aquí https://joseramonferrandis.es/guia-para-navegantes/ ). Todas las medidas instrumentadas desde que el Protocolo de Kioto entró en vigor en 2005, hasta el Acuerdo de París de 2016, fueron total y absolutamente inútiles para reducir la temperatura un ápice, aunque sí lo fueron para hacer mucho más miserable la vida de las gentes que han tenido que soportar las interferencias de los iluminados del “cambio climático”.

[24] De momento. Las fechas de prohibición de fabricación y venta ya están fijadas.

[25] Y por supuesto, emiten cada vez más CO2, tanto en términos absolutos como relativos. La primera es la RP China. La segunda, la India. Y Rusia, Indonesia, Brasil, Nigeria… Todos se ríen abiertamente de los EE. UU., la UE, la Gran Bretaña, Alemania, España…

Estado de Miedo

Queridos lectores:

Este que subo hay al blog es un texto de Eduardo Escartí, cuyo currículo viene a continuación. Doctor en Medicina, jubilado tras una exitosa carrera y cada vez más, escritor, aplica la racionalidad al análisis del fenómeno de la pandemia de COVID19. El resultado es más que interesante. No puedo sino recomendar la lectura de ese texto, que me ha parecido esclarecedor.

Cordiales saludos

CV de Eduardo Escartí Carbonell

Eduardo Escartí Carbonell se licenció en Medicina y Cirugía en la Facultad de Medicina de Valencia en 1975. Cursó la especialidad de Medicina Interna en el Hospital General de Valencia y, más tarde, se especializó en Aparato Digestivo en el Hospital Clínico Universitario de la misma ciudad en 1981.

Durante sus años de ejercicio compatibilizó la actividad en el Sistema Público de salud con el ejercicio privado. Fue uno de los pioneros en introducir en España la técnica de la endoscopia digestiva sin aire (water aided endoscopy).

Es autor de dos libros de divulgación dedicados a pacientes y familiares. Es autor de un ensayo sobre el primer portador sano de fiebre tifoidea descubierto en Nueva York en 1907, una mujer, que fue encerrada en un Hospital hasta el día de su muerte.

Ha colaborado en revistas científicas y publicados artículos sobre su especialidad. Es miembro de la Sociedad Valenciana de Patología Digestiva.

Jubilado de su actividad asistencial en 2019, continúa colaborando con asociaciones culturales y de pacientes.

Entre sus aficiones se encuentran la música, la lectura y el deporte. escarticarbonell@gmail.com

Estado de Miedo

“Los que un día fueron etiquetados como “Teorías conspiratorias” son ahora hechos que se discuten abiertamente y se aceptan como verdad”
“Los que un día fueron etiquetados como “Teorías conspiratorias” son ahora hechos que se discuten abiertamente y se aceptan como verdad”
Introducción al Informe preliminar de International Crisis Summit 4 Bucharest 18-19 Nov 2023

Este es el título de una divertida e interesante novela de Michael Cricthon[1]. Pero no es mi intención hablar de ella. La menciono porque los personajes viven una situación de tremenda tensión y peligro de ahí su título.

Algo similar ocurrió durante la pandemia de marzo de 2020. En situaciones conflictivas, los ciudadanos demandan liderazgos fuertes y firmes. Gente con las ideas claras que mantenga la cabeza fría. Pero los políticos son grandes simuladores y no todos están preparados para enfrentarse a una crisis inesperada y sin precedentes. Es por ello por lo que existen consultores y expertos. Sin embargo ¿alguien puede ser experto en una situación que no se ha vivido nunca en esa generación?

Hubo pandemias a lo largo de la historia de la humanidad en la Grecia clásica, en Roma, en la Edad Media (en Europa, la terrible peste negra). Y lo más parecido a nuestra actual pandemia es la gripe de 1918, que causó cerca de 20 millones de muertes o tal vez treinta ¿quién puede estar seguro con semejantes cifras?

Todo esto viene a propósito de las lecciones que debemos aprender de cómo nos enfrentamos a la COVID19. La experiencia nos enseña que, si sabemos afrontar nuestros fracasos, tomar nota y analizarlos con una mente fría y objetiva, podemos sacar conclusiones muy útiles para corregir errores. No se trata de echar la culpa a los políticos o a determinado partido, sino de tener un pensamiento pragmático, analizar los datos, las decisiones que se han tomado y los resultados. En el capítulo 7 del libro de “La muerte de la ciencia” de Paul Goddard[2] y otros, se explica cómo se dieron consignas y se trazaron estrategias de tratamiento obviando la experiencia de los médicos y los tratados de medicina[3].

Si realizamos un buen análisis, en la próxima crisis utilizaremos nuestras herramientas de la mejor manera posible con resultados más brillantes. No tengo noticias de que en España ningún colegio médico o asociación profesional, farmacéutica, o cultural esté llevando a cabo un estudio, análisis o investigación objetiva sobre el comportamiento de nuestras instituciones durante la pandemia. Si no sabemos qué hicimos mal y donde nos equivocamos volveremos a cometer los mismos errores.

Un grupo de expertos se reunió en Roma en 2021, en Marsella en 2022, en Bruselas en 2023 y en Bucarest en noviembre del mismo año[4]. En esas reuniones solo hubo entre los ponentes un español. Tengo noticias de que tanto en Estados Unidos como en Reino Unido se está realizando por senadores, miembros del Parlamento británico, instituciones y por personas independientes trabajos y estudios sobre la pandemia, como se reaccionó en diferentes estados de América, de Europa y se han comparado actuaciones y resultados.

Estos estudios, en general, suelen clasificarse en dos grupos: los que cuestionan el paradigma oficial y los que lo refuerzan. No estoy refiriéndome a influencers, youtubers o periodistas, sino a científicos o profesionales con formación en el mundo de las estadísticas o la biología. La mayoría de las personas con las que he hablado tienden a alinearse en uno de estos grupos.

La Ciencia, el conocimiento humano desde los griegos pasando por la Ilustración. ha progresado gracias a que personas como Copérnico o Galileo cuestionaron la verdad oficial. Poner en tela de juicio el paradigma oficial siempre es difícil. Oponerse a la corriente principal tiene sus peajes. Así que muchos de ellos son marginados y etiquetados rápidamente como antivacunas o conspiranoicos.

Personajes de la talla científica de Robert Malone, uno de los primeros en trabajar con la tecnología mRNA, sufrió una campaña feroz cuando cuestionó a la seguridad de las vacunas.

Durante los primeros meses de la pandemia, fui un abanderado de los confinamientos y de las vacunas, entonces todavía en fase de experimentación. Los médicos, ante un enfermo contagioso, lo primero que hacemos es aislarlo. Así se hizo con los leprosos desde que tenemos registros, así se hizo con la peste, los tuberculosos, la fiebre tifoidea, hasta que llegó el SIDA.

Sin embargo, en octubre de 2020 sonó la primera señal de alerta: el Informe Barrington[5]. Este informe lo firmaban tres científicos de enorme prestigio: Martin Kulldorff, profesor en la Universidad de Harvard, epidemiólogo; Sunetra Gupta, profesora en la Universidad de Oxford, inmunóloga y experta en el desarrollo de vacunas, y Jay Bhattacharya, profesor en la Universidad de Stanford y experto en salud pública. El informe ha sido rubricado por más de 47 mil médicos en ejercicio, 16 mil expertos en Salud Pública y más de 800 mil ciudadanos.

En esencia, el informe cuestionaba las políticas de confinamiento, mascarillas y aislamiento practicadas hasta ese momento. El informe fue ignorado y silenciado por la mayoría de los medios de comunicación públicos o privados. Solo el Wall Street Journal le dio cobertura.

Las vacunas todavía estaban por salir.

Y a pesar del confinamiento, las mascarillas y la distancia social se siguieron produciendo ola tras ola durante todo el 2020 y parte del 2021. Después de dos años de pandemia y cuando las vacunas ya llevaban un año en marcha, comenzaron a surgir una serie de datos y trabajos que cuestionaban la seguridad y su eficacia. Hoy disponemos de una montaña de datos oficiales publicados por organismos públicos en diferentes países.

Un estudio detallado y minucioso de esos datos puede arrojar luz y conocimiento sobre lo que se hizo bien, lo que se hizo mal y lo que no tuvo ningún efecto positivo sobre la salud, pero pudo ser devastador para la economía, para la salud mental de millones de personas y para el desarrollo de nuestros hijos o nietos.

¿Fue realmente necesario un confinamiento tan estricto? Sabemos que el Tribunal Constitucional lo declaró inconstitucional y hasta la fecha nadie ha pedido una disculpa ni se ha producido una dimisión.

¿Han sido realmente efectivas las vacunas? La verdad oficial es de todos conocida: salvaron muchas vidas. Pero ¿es cierto? ¿Hay datos reales que apoyen esa teoría? Los datos reales la contradicen.

La vacuna de la peste porcina se retiró del mercado en 2009 porque producía un efecto adverso cada 35.000 vacunados. La vacuna contra el Rotavirus se retiró porque provocaba un efecto adverso grave cada 10.000 vacunados. ¿Cuántos efectos adversos provocan las vacunas contra la COVID19? ¿Conoce esa cifra el lector? ¿La ha leído o escuchado en la prensa, radio o televisión?

La vacuna provoca, y esto es un dato oficial, un efecto adverso cada 800[6] vacunados y sigue en el mercado y las agencias de salud siguen recomendándola.

El coronavirus COVID19 tiene una tasa de mortalidad en la población en general del 1%[7]. Y la edad media de los pacientes fallecidos por COVID19 en España, ¿se la imagina el lector?, es de ¡82 años! La misma que los fallecidos en Reino Unido: 82 años. Son datos del Instituto Nacional de Estadística verificables en internet. La expectativa de vida para un varón en España es de 80 años.

En conclusión, estamos utilizando una vacuna que no evita contraer la enfermedad; que tan solo nos protege, según el laboratorio que la comercializa, de la enfermedad grave; que no evita la transmisión y que produce un efecto adverso grave cada 800 vacunados. ¿Tiene sentido? Quien está interpretando los datos ¿está realizando una lectura correcta?

Hoy sabemos que los vacunados albergan virus del COVID19 en su mucosa, fosas nasales y vías respiratorias que no son neutralizados por su sistema inmunológico puesto que las vacunas no inducen la respuesta de los IgA, un tipo de anticuerpos, que sí es provocada por la infección natural. Es decir, son portadores de virus y pueden contagiar, y este punto se ocultó.

En medicina hay una norma básica que afirma “primum non nocere” que significa: “nuestro primer objetivo es no causar daño” ¿No estamos vulnerando ese principio cuando vacunamos a millones de personas y sabemos que una de cada ochocientas presentará un efecto adverso grave que la conducirá al hospital?

Andrew Bridgen, parlamentario del partido conservador británico, señaló en una intervención en enero 2024, en una comisión en el Parlamento Británico algunos de estos puntos e indicó de manera pública y notoria que las empresas farmacéuticas se están negando a facilitar los datos que poseen sobre las vacunas que ellas mismas fabrican.

La doctora Clare Craig, autora del libro Expired[8], que podríamos traducir por “Caducado”, reputada patóloga, afirma que durante la primera ola con la cepa alfa se contagió el 10% de la población, la misma proporción que se contagió con la variante delta y más tarde con la omicron, cuando la vacuna ya estaba operativa. Es decir, la vacuna no influyó ni en el número de contagios ni en su gravedad. Fue el cambio en la variante (el virus se hizo menos agresivo) lo que hizo que la mortalidad disminuyera.

Si todos estos argumentos no le parecen al lector suficientes para cuestionar las vacunas y su eficacia, los confinamientos y las mascarillas, convendría señalar un punto que se ha mencionado en los medios de comunicación de pasada, pero en España nadie parece prestarle la menor atención: el exceso de mortalidad.

En España han muerto por COVID19, desde marzo del 2020 hasta diciembre de 2022, 146.619 personas (datos oficiales del INE). Cada año se ha producido un exceso de mortalidad que no se ha visto reducido al año siguiente, tal y como el sentido común exigiría. Si cada año mueren personas mayores (ya hemos visto que la media de fallecidos por COVID está en 82 años), lo esperado es que de forma espontánea y natural vaya disminuyendo el exceso de mortalidad, ya que la población diana, los mayores de 80 años, está disminuyendo. Pero no ocurre así.

En 2022, tercer año de la pandemia, con un 80% de la población vacunada, se produjo un exceso de mortalidad de un 3% (datos del INE). Es decir, se produjeron 13.673 muertes más que el año anterior, dato que contradice la más elemental lógica. Si las vacunas son efectivas, debería morir menos gente, no más. Si además la población diana, como hemos señalado antes, disminuye, ese exceso de muertes no esperadas solo puede ser atribuida a un factor nuevo. Y el único factor nuevo introducido en estos años, aparte del virus, han sido las vacunas.

Pero, además, las enfermedades mentales y de comportamiento como causa de muerte aumentaron en un 10% y las causas externas, accidentes y suicidios, en otro 10% con respecto a otros años. ¿Alguien duda de que ese exceso de muertes por enfermedades mentales o suicidios ha tenido ninguna relación con los confinamientos, las restricciones o la distancia social? ¿Alguien ha comparado nuestras estadísticas con las de Suecia, donde las medidas de aislamiento no fueron tan estrictas y no se forzó una vacunación masiva, incluso vacunando a niños donde la mortalidad es del ¡CERO%!? El caso de Islandia resulta especialmente significativo. Antes de que se introdujera la vacuna entre los niños islandeses, 60.000, no hubo ni un solo fallecimiento por COVID. Cuando se introdujo el programa de vacunación se produjeron 100 efectos adversos documentados, 11 de los cuales precisaron atención hospitalaria[9].

El exceso de mortalidad en España durante el primer año de la pandemia, 2020, en que las restricciones fueron muy estrictas, fue del 17,3% y en Suecia donde no hubo apenas restricciones, fue del 8,5%[10] (Figura 1) Idéntico fenómeno se produjo en otros países donde las restricciones no fueron tan duras.

Figura 1

Se muestran, en porcentajes, los excesos de mortalidad que las distintas olas provocaron en España, Suecia y Reino Unido desde marzo de 2020 hasta octubre de 2023. Como se puede comprobar, en la primera ola, en Suecia, se alcanzó la mitad de “exceso de mortalidad” que en España o Reino Unido. En España, incluso en octubre de 2023, sigue existiendo un “exceso de mortalidad”

https://ourworldindata.org/covid-deaths

Durante la Ilustración, las sociedades occidentales dejaron atrás el pensamiento mágico y las creencias, sustituyéndolas por el pensamiento crítico y la razón. Sin embargo, una era oscura parece cernirse sobre nosotros, donde lo importante es el “consenso”, lo políticamente correcto, el pensamiento líquido y lo “woke” Los sociedades abiertas y dinámicas estimulan la polémica y el debate.

El autor lamenta que en España haya permanecido la polémica tan oscurecida para los medios de comunicación. Ninguna institución, ningún diputado o senador, han cuestionado o estimulado un debate sobre la verdad oficial. Esto muestra, para nuestra desgracia, una sociedad sin reflejos y con escaso interés por el conocimiento.

Eduardo Escartí Carbonell

[1] “Estado de Miedo”. Michael Crichton. Debolsillo. 2006

[2] Paul R. Goddard et al. The Death of Science. Clinical Press Ltd. Paperback. enero 2024

[3] Davidson S, and MacLeod J. Principles and Practice of Medicine. Churchill and Livingstone 1972. página 429 (sobre el uso de los corticoides en las neumonías)

[4] International Covid Summit I, II, III, IV.

[5] www.gbdeclaration.org

[6]https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/1131409/appendix-1-of-jcvi-stamentt-on-2023-covid-19-vaccination-programme-8-november-2022

[7] Análisis de las tasas de letalidad de la infección por SARS-CoV-2 en las comunidades autónomas de España. V. Martín-Sánchez, et al. Semergen 2020; 46(S1):12-19

[8] Clare Craig. Expired. Publishing Aloud Ltd. 2023

[9] Paul R. Goddard et al. Ibidem. enero 2024. página 212

[10] Our World in data. https://ourworldindata.org/covid-deaths

Guía para navegantes IX

Las consecuencias de la intervención: ganadores y perdedores

Nada es gratis nunca, bajo ninguna circunstancia. Toda actividad social tiene costes y la política es una derivada de la actividad social. Cada iniciativa en el ámbito de la energía, so capa del desacreditado cuento del “cambio climático”, tiene consecuencias, tanto más graves cuanto más se alejan de los datos y de la razón quienes toman las decisiones.

Pero las consecuencias no son las mismas en todo el mundo, ni mucho menos. De hecho, en países que luego veremos, estas actuaciones autodestructivas de las élites occidentales son equivalentes a una rendición que pone en bandeja a terceros el control de la economía mundial.

Y el que venga detrás, que arree.

  • La República Popular China e India. La ONU

Ya hemos visto https://joseramonferrandis.es/guia-para-navegantes-viii/ cómo las tres iniciativas multilaterales más ruidosas y mediáticas adoptadas en los últimos años[1] no sólo son un fiasco por lo que a sus confesados objetivos se refiere, sino que, además, tienen costes enormes para los países de Occidente.

Es asimismo evidente (pero además, demostrable) que la ONU se halla detrás de la cantinela del cambio climático. Lo he escrito aquí https://joseramonferrandis.es/el-complot1/, con documentos de la propia ONU y de sus organismos conexos. Obedece a un intento de socializar la economía internacional y hacer depender los países de una instancia multilateral, la propia ONU, que ya se encargará de destruir la economía de mercado como ha dicho haría[2].

La consecuencia inmediata es el liderazgo inminente de la RP China, que no está obligada a instrumentar recortes en las emisiones de CO2 (y no lo está haciendo). A largo plazo, sin embargo, energía barata y demografía todavía suficiente son las dos claves del poder, que caerá sin más esfuerzo por su parte en manos de una India cuyas tasas de crecimiento económico son más altas que las de cualquier país del mundo con unas dimensiones considerables[3].

La pregunta es ¿por qué la ONU se comporta sistemáticamente de esta manera?, a la que sigue otra tan relevante o más, ¿por qué los países desarrollados se lo consienten? Responderé a ambas preguntas.

Naciones Unidas es un organismo hipertrofiado que jamás ha materializado la función que le fue asignada, que es básicamente el mantenimiento de la paz. Lo he explicado en detalle aquí https://joseramonferrandis.es/naciones-unidas-desempeno-deriva-y-critica/ Consciente de su aceptación pasiva entre los Estados-miembro, ha ido incrementando sus dedicaciones, a la vez que multiplicando sus organismos dependientes. En paralelo y por evidentes razones, la financiación de las actividades, tanto del núcleo central de la organización como de sus múltiples excrecencias, se ha multiplicado año tras año hasta alcanzar montos estratosféricos.

Habiendo perdido todo sentido de su obligación estatutaria de adaptarse a su carta fundacional, en las últimas décadas, Naciones Unidas ha venido realizando dos desarrollos sucesivos: uno, la increíble transferencia desde los países “ricos” a los “pobres” de 100 billones (españoles) de dólares en algo más de 60 años, que ha resultado un absoluto fracaso[4]; ni uno solo de los países “pobres” ha salido de esa condición por las transferencias arbitradas, tanto bilateral como sobre todo multilateralmente, al amparo de los esquemas de Naciones Unidas.  Pueden verlo aquí con mucho detalle https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/ . Otra, el lanzamiento en el año 2000 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que tras haber fracasado igualmente en toda la línea, fue seguido en 2015 por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En este documento multifacético se halla el enlace con los asuntos financieros asociados al clima, pues los ODS, más conocidos por Agenda 2030, albergan como elemento central la descarbonización. Y de esto ya sabemos bastante.

De todos estos desarrollos, los miembros de Naciones Unidas, tanto más cuanto más arriba se encuentran en el escalafón, reciben suculentos réditos en forma de sueldos y complementos, que se sepa. Además, obtienen trato desigual favorable, exenciones, condición diplomática y otras prebendas, que los sitúan por encima de cualquier otra dedicación, con un mínimo riesgo. Los retiros son igualmente dorados, como paralelamente acontece en la UE, sin ir más lejos. Y todo ello, por no hablar de poder e influencia. Así pues, el incentivo para continuar y ampliar el status quo es muy fuerte. Y en ello están[5].

La respuesta a la segunda pregunta es clara. Los países miembros de la ONU mantienen su condición de tales por razones positivas y negativas. Entre las positivas se encuentran la pertenencia a un organismo con solera[6] y de gran influencia social y mediática, que permite a los cesantes de los Estrados – miembro ser nombrados tras el ejercicio de sus cargos políticos, continuando así su cómoda vida con cargo a los impuestos que pagan los demás[7].

La razón negativa de primer orden es evitar adoptar cualquier medida que pueda traer asociados roces, conflictos, dificultades e inconvenientes que en nada benefician a las castas políticas dirigentes. Si su función fuera trabajar por el bien general, esa sería una elección inmediata: fuera de la ONU y sus cargas. Pero como no es el caso, sigamos dentro. La razón negativa de segundo orden es eludir las represalias directas e indirectas que la salida de la constelación de instituciones llevaría consigo; expulsión de connacionales, pérdida de prebendas en puestos dirigentes y deslocalización de sedes eventualmente instaladas en el país que sale de la ONU.

Es obvio que la relación beneficio/coste de una salida sería masivamente favorable al país que paga y nada o casi nada recibe, pero el ruido mediático orquestado en contra del gobierno que se atreviera sería escandaloso. Y no es cuajo lo que abunda. Conclusión: todos callados, adocenados.

Volvamos al eje racional que deposita en la RP China y en la India el futuro del mundo. Como sabemos, el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París excluían de sus restricciones a los países considerados en fase de desarrollo, incluyendo los dos arriba mencionados.

Lo cierto es que no se entiende fácilmente que el mayor emisor de CO2 a la atmósfera[8] no se vea exigido para reducir sus emisiones. Y como es natural, no lo hace. Vean el gráfico[9].

Annual CO₂ emissions (ourworldindata.org)

Es más, no sólo no las reduce, sino que las incrementa, vía sobre todo quema de carbón para generar electricidad. Como expliqué en https://joseramonferrandis.es/como-el-carbon-primera-parte/, “la RP China dio el OK el año 2022 a 168 nuevas centrales de carbón en 82 emplazamientos distintos, con una capacidad agregada de 106 GW. Eso significa que se han puesto en marcha dos grandes centrales eléctricas de carbón por semana. Para poner en perspectiva las magnitudes, 106 GW[10] equivalen al 71% de toda la capacidad de la UE 27 (más el Reino Unido) para producir carbón en un año[11]”.

Las autoridades chinas hacen lo que les parece mejor para sus intereses[12]. No se les puede reprochar. Siempre lo han hecho. “Desde que Kissinger[13] decidió que eran socios fiables. Desde que Nixon[14] inició la llamada diplomacia del ping pong. Desde que Clinton[15] habilitó a China como miembro de la OMC[16] con privilegios indebidos. Y ahora que están estrechísimamente aliados con las élites políticas norteamericanas[17], ni les cuento”[18].

China está construyendo[19] cientos de nuevas centrales de carbón. Sus autoridades saben perfectamente (todos lo sabemos) que las energías renovables terminan costando más[20] a sus usuarios que la electricidad proveniente de centrales alimentadas por combustibles fósiles o energía nuclear. Mas no sólo se trata de carbón. El refino de petróleo (venezolano e iraní) ha batido un récord en 2023[21]. El procesamiento de crudo pasó de 13,5 millones de barriles diarios en 2022 a 14,7 millones de barriles diarios en 2023.

Así las cosas, la RP China es el principal favorecido por las políticas climáticas de Naciones Unidas y sus coros. No está sola en esto (vean el gráfico a continuación). No es una tabla dinámica, pero pueden ustedes verificar que descienden los EE. UU., la UE 27 y Japón. Todos los demás emiten cada vez más CO2, con la anuencia de todo el mundo. Es absurdo.

Figure 3

Como ven, más allá de la segunda posición de los EE. UU., cuyas emisiones de CO2 a la atmósfera descienden desde 2008, el tercer país individual que más emite es la India. Y lo seguirá haciendo durante muchos años. Veamos por qué.

La India crece vertiginosamente desde que se integró en el mercado global. Su PIB pasó de $ 390.000 millones de dólares en 1990 a $ 2.600.000 millones en 2020: es un crecimiento anual del 6,7 %. La India es un actor importante en la globalización. Incrementó mucho el uso del carbón[22], que pasó del 50% del total como fuente primaria en 1971 al 76 % en 2015. Sigue creciendo. Seguirá creciendo.

Es lógico desde su punto de vista. La demanda de energía en India creció desde 34.200 millones de kilovatios/hora (kWh) en 1970 a 1.236.000 millones de kWh en 2020. Al tiempo, el consumo per capita evolucionó desde 126 kWh en 1974 hasta 1208 kWh en 2020, lo que supone un gran salto, sí, pero sitúa a los indios muy por debajo de los países de la OCDE, de la RP China, de Rusia, de Brasil y de muchos otros. Y no están dispuestos a consentirlo. No les culpo: yo haría lo mismo.

La RP China tiene 1.000 GW de capacidad instalada (en centrales de carbón). India sólo posee 200 GW. Si la RP China alberga 1.220[23] millones de personas, la India se aproxima vertiginosamente a los 1.400 millones. Está claro, la India seguirá quemando carbón como si no hubiera un mañana. Y a Occidente[24], que le zurzan [25].

Aunque Brasil es un país netamente occidental, tiene bula. Va a construir la refinería de petróleo más moderna del continente americano[26]. Agregará unos 13 millones de litros de diésel diarios a la producción nacional existente. La propietaria al 100% será PETROBRAS, empresa 100% estatal. El mismo Estado que ha firmado el Acuerdo de París[27].

Todos países poderosos fuera del ámbito OCDE se sorprenden al ver cómo los países occidentales se dañan a sí mismos y a sus poblaciones por un pensamiento acientífico, supersticioso, pseudorreligioso, mistérico, que los aboca a la ruina. Un claro ejemplo es el Green New Deal, que no tiene ninguna posibilidad[28] de funcionar con la tecnología actual. Recuerden que el tan cacareado New Deal, antecedente original fue un tremendo fiasco contraproducente[29], como casi todos los ejercicios de intervencionismo.

  • Los países de Occidente. Los países emergentes

Para comprender mejor el alcance destructivo de las medidas propuestas, veamos cómo las autoridades de cada país occidental gravan la emisión de CO2 (como si el CO2 fuera un contaminante) a la atmósfera. Cuanto más gravamen soporte un bien o insumo productivo, mayor será su precio. Ese mayor precio disuadirá de su uso, trasladando el gasto (o la inversión) a bienes o elementos productivos que tengan menos componente de CO2 y sean, por tanto, más baratos. La racionalidad subyacente está clara: hay que encarecer las tecnologías más emisoras de CO2 en destino[30] para hacerlas inviables.

¿Cómo lo justifican? Diciendo que el CO2 es dañino y su uso constituye un fallo de mercado. Eso justifica (a sus ojos) la intervención del gobierno y la aplicación del inmediato impuesto compensador. Entonces, el usuario abandonará las tecnologías intensivas en CO2 para decantarse por otras y no tener que pagar el impuesto. ¿Las hay? Las hay.

Pero no permiten prescindir totalmente del CO2[31]. Por ejemplo, una compañía de generación de energía eléctrica TIENE que mantener disponibles las centrales de gas para cuando el viento no sople o el sol no luzca. Así que el argumentario tiene trampa: las ineficientes energías alternativas se ven obligadas a mantener las energías tradicionales.

Pues este sinsentido constituye el sueño húmedo de socialdemócratas, socialistas y comunistas, todos unidos en la destrucción de la economía de mercado para sustituirla por la miseria, gestionada por la cúpula del sistema[32]. Nótese la circunscripción del fenómeno calentologista a los países occidentales, de economías avanzadas, esencialmente de mercado. Dicho en otros términos: no se trata de limitar las emisiones antropogénicas, sino de limitar las emisiones occidentales. En otras palabras, se pretende demoler las economías de mercado que predominan todavía en muchos países pertenecientes a la civilización occidental. El mecanismo es doble: castigar a éstas y favorecer a sus contrincantes.

Y ahora hablaremos de los países pobres.

Hay un conjunto de países que no se encuentran ni entre los desarrollados ni entre los que siguen ese camino[33]. Son los antes llamados países pobres, o menos desarrollados, o en vías de desarrollo, o emergentes. Están en la base de la pirámide de la riqueza económica. Son los más.

La ONU pretende que ellos sigan también el patrón obligatorio impuesto a Occidente en materia de elección de fuentes renovables de energía. Es criminal; peor aún, es inútil. Pues al cabo, lo que ocurrirá será que los hogares y las industrias carecerán de ella, pues es más cara y menos eficiente que la tradicional. Más de 45 países de África Negra[34], sin ir más lejos, no podrán financiar ese dispendio.

Para entender la posición en que se encuentran, basta con leer este artículo que ven al pie, titulado Keeping the poor empoverished[35]. Es de 2016, pero no he encontrado nada mejor escrito, más claro y valiente. Léanlo si les interesa.

Se inicia con una frase del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, quien expresa una opinión compartida por otros muchos políticos en distintos países: ”Ahora que estamos desarrollándonos, ¿ustedes nos imponen un límite[36]? Es absurdo. Piensan que pueden dictar nuestro destino”. Tiene razón.

Saben que el clima ha estado cambiando desde que el mundo es mundo. Y saben que, para adaptarse a los cambios, uno lo hace mucho mejor si dispone de energía, tecnología y riqueza para sobrevivir a lo que el futuro nos depare y poder recuperarse tras cualesquiera calentamientos o enfriamientos de la atmósfera. Como siempre.

Traduzco aproximadamente: “¿Acaso vamos a reemplazar el capitalismo con el socialismo dictatorial (valga la redundancia, n. del t.) de Naciones Unidas? ¿Qué riqueza se va a redistribuir exactamente?” La redistribución de esos burócratas es una ensoñación de pesadilla, dirigida y delineada por modelos fallidos.

El autor pone en duda conceptos irrisorios como el de sostenibilidad[37], agotamiento de los recursos[38] o el principio de precaución[39]. Y se asombra con tristeza de las muertes y enfermedades provocadas por los defensores de este principio de precaución referidos a la biotecnología (ceguera y muerte provocada por la destrucción de cosechas y prohibición de betacarotenos incorporados vía ingeniería genética al arroz y a los plátanos), o a la prohibición del uso del DDT[40] con argumentos demostradamente falsos. El DDT evitaría por sí solo millones de muertes asociadas a malaria, Zika, fiebre amarilla o dengue.

“En los últimos 30 años, 1.300 millones de personas más han dispuesto de energía y escapado de la pobreza, 830 millones de ellos gracias al carbón”. “En medio siglo, los ciudadanos chinos han multiplicado su riqueza por 10 y prolongado su expectativa de vida al nacer en 32 años, sobre todo merced al carbón”. Pero quedan 1.200 millones sin electricidad y otros 2.000 con electricidad impredecible, lo que los obliga a recurrir a alternativas dañinas y mortíferas.”

Contra la gente pobre de todo el mundo trabajan los partidarios activos de la teoría del calentamiento antropogénico, Naciones Unidas, la UE y los EE. UU.

  • Nueva geopolítica. El final de la globalización

La energía es, también, un arma geopolítica. Quien la controle vencerá en el Siglo XXI, siempre de manera subordinada a la demografía y a las convicciones en cuanto a no permitir que terceros derroten a la Civilización Occidental. Y pinta mal para quienes tenemos nuestras raíces profundamente ancladas en una organización social que alcanza la antigua Grecia (Filosofía y comprensión del mundo), el Imperio romano (base jurídica y organización administrativa) y el Cristianismo como religión y conjunto de valores. Los que administran los gobiernos de Occidente y languidecen en las organizaciones multilaterales están adoptando medidas energéticas claramente suicidas que, salvo reacción inmediata del conjunto de las sociedades involucradas, van a destruir sus economías[41].

La voz cantante está en manos de Naciones Unidas, cuyo objetivo esencial es reemplazar la globalización que ha permitido el enriquecimiento vertiginoso de las poblaciones de todo el mundo[42] por el globalismo, que es un remedo de gobierno mundial desde una institución que no ha conseguido en ningún momento (y eso que ha llovido: fue creada el 24 de octubre de 1945) su objetivo fundacional, que no es sino “preservar la paz y la prosperidad entre las naciones”. Su fracaso es y va a seguir siendo absoluto, pero entretanto ha dejado a la OMS[43] bajo mínimos, a la OMC[44] sin recursos, al FMI de comparsa[45] y al Banco Mundial en el más espantoso de los ridículos[46].

Pero la ONU pertenece al pasado, a un mundo que en 1945 había cambiado y la hizo posible. El mundo ha vuelto a cambiar. La URSS ha desaparecido, la Pax Americana ya no rige. En el horizonte cercano se perfilan dos grandes bloques. Por un lado, grosso modo, los 38 Estados pertenecientes al grupo de la OCDE[47], con el eventual transfuguismo de Turquía y, por otro lado, un conjunto constituido por los países miembros de los BRICS ampliados, que son los originales Brasil, Rusia, India, la RP China (y Sudáfrica, que se incorporó más tarde), además de Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán.

El enfrentamiento entre ambos bloques está servido[48]. La ONU no juega ahí papel alguno. Lo que se presenta ante nuestros ojos bien puede ser un nuevo orden internacional caracterizado por una creciente divergencia de intereses, métodos y convicción.

Hace décadas se Intentó asustar a la población con la llegada de la sexta glaciación. Luego nos hicieron temer el inverno nuclear. Pasamos igualmente por la lluvia ácida, el agujero de ozono, el agotamiento de los recursos, las grandes hambrunas, el calentamiento global, y el cambio climático. Una pandemia dirigida puso en vilo a más de la mitad de mundo.

Al cabo, nada especial ha ocurrido y casi con seguridad, nada debido a la intervención del hombre va a ocurrir. Los Estados han alcanzado un tamaño enorme, las instituciones multilaterales son muy poderosos, reducidas oligarquías (plutocracias) trabajan de consuno para, entre todos, menoscabar la libertad del hombre y su prosperidad. Eso sí está ocurriendo.

Post scriptum: Había terminado de elaborar el texto cuando un buen amigo me hizo llegar un comentario por WhatsApp. Me pareció tan ajustado y oportuno que lo he transcrito. Vean.

“Un joven valiente ha clavado su espada en el corazón de la bestia, uno de cuyos servidores frunce el ceño en mueca de desprecio. “¿Quién va a creer eso?” murmura, en su inquebrantable fe de abducido fariseo. Pero el monstruo sangra sin remedio y sus dolores serán nuestro alivio, sus gemidos nuestras canciones de esperanza. Es el eterno canto de la libertad. Allá en las tierras de Davos, el monstruo inicia su agonía. El tiempo acompaña amparándose la verdad con el frío intenso que desbarata el dogma de los calentólogos. El Falcon se estremece en la pista y los acólitos refuerzan su mensaje, que empieza a fracasar. Su autoconvencimiento solo podrá ya ser mantenido por el disparate y la herida se enconará sin remedio. Pronto veremos algunas ratas abandonando el barco y serán tropel maloliente a medida que la sociedad recupere su camino. En este momento, una drogadicta parlanchina se despepita en la tele en un discurso inútil. El Cid cabalga”.

Hemos llegado al punto, como afirmaba Gonzalo Torrente Ballester, “donde da la vuelta el aire”.

[1] Protocolo de Kioto, Acuerdo de París, Objetivos de Desarrollo del Milenio.

[2] Está escrito. Procede de las actas de las reuniones y de declaración públicas nunca desmentidas. Aquí hay un resumen  https://joseramonferrandis.es/el-complot1/ . Aquí, otro, más amplio y con un contexto más y mejor desarrollado, no es vano se trata de un libro y no de un artículo https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[3] La India se halla precisamente en línea (2,09) con la tasa de reposición demográfica, que está en 2,1 hijos por mujer. La RP China, por el contrario, ronda el 1,2. La India seguirá creciendo un tiempo, mientras la RP China ya está cayendo. Su disminución de 2,08 millones de personas en 2022 supone una caída del 0,14% respecto al año anterior, y confirma una tendencia demográfica negativa de la que las autoridades chinas son conscientes.

[4] Dado que las transferencias de recursos de países ricos a países pobres no inducían el crecimiento de los pobres ni empobrecían a los ricos (es una política inútil, salvo para el enriquecimiento de las élites dominantes en los países pobres), Naciones Unidas decidió cambiar este estado de cosas. No era ni es un empeño sencillo, pero apoyo financiero y político no falta. El socialismo de todos los partidos ve por fin la manera de imponer sus criterios, que tantos beneficios personales reportan a sus miembros, a costa de los erarios, soportados por el ciudadano de a pie.

[5] Hablamos de centenares de miles de personas, más todos los contratados temporales y dependientes externos. Véase a título de ejemplo el párrafo significativo en el informe anual de recursos humanos de la OMS de fecha 3 de mayo de 2023: “Al 31 de diciembre de 2022, el número total de funcionarios de la OMS2 ascendía a 8983, un aumento del 3,4% con respecto a la cifra total al 31 de diciembre de 2021, que era de 8688 funcionarios”. https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA76/A76_26-sp.pdf

[6] La solera proviene de la antigüedad, no de la eficacia.

[7] Ellos también pagan impuestos indirectos, ciertamente, pero ese es un monto de menor importancia en la generación de recursos ajenos de los que viven los Estados y sus gestores.

[8] Más que la UE y los EE. UU. juntos.

[9] Excusen que no se lo dé actualizado. Ya no aparece en Our world in Data. Vaya por Dios. Nada que nos sorprenda, por lo demás.

[10] Esos 106 GW promovidos por China, obtenidos de la quema de carbón, multiplican por cuatro los GW de carbón del año anterior. La cifra es la más alta desde 2015.

[11] La capacidad europea mencionada se halla en torno a los 148 GW.

[12] La producción china de carbón alcanzó en 2023 un nuevo récord, 4,66 miles de millones de Tm, un 2,9% más que en 2022. China’s 2023 coal output hits record high – Watts Up With That?

[13] Henry Kissinger, secretario de Estado norteamericano entre 1973 y 1977.

[14] Richard Milhous Nixon, 37º presidente de los EE. UU. entre 1969 y 1974.

[15] William Bill Jefferson Clinton, 42º presidente de los EE. UU. entre 1993 y 2001.

[16] En la Carta de los martes del 24 de noviembre de 2020 pueden encontrar el relato fiel de lo acontecido, pero por si acaso, lo reproduzco: “¿Y saben qué? Que somos un juguete en manos del totalitarismo comunista en los aspectos estratégicos de las decisiones que se adopten. Si William Jefferson Clinton fue tan estólido como para aceptar el acceso de la RP China a la OMC cuando ni cumplía ni cumpliría ni cumplió ni cumple ni cumplirá con sus obligaciones (lo que le ha servido para enriquecerse, arrojar a la competencia fuera de los mercados y desbancar a los EE. UU. de su posición de liderazgo), nosotros no hemos sido menos. Hemos perdido pie. El contrataque se está haciendo esperar demasiado”. https://www.unioneditorial.net/libro/cartas-de-los-martes/

[17] Les ruego encarecidamente lean este extraordinario artículo titulado The Thirty Tyrants. No les defraudará. The Thirty Tyrants – Tablet Magazine

[18] Transcrito del libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[19]   Satellite images show ‘runaway’ expansion of coal power in China | China | The Guardian

[20] Unreliable Nature Of Solar And Wind Makes Electricity More Expensive, New Study Finds (forbes.com)

[21] Refinerías chinas alcanzan récord impulsado por crudo venezolano e iraní (panampost.com)

[22] Para generación de energía, industria pesada y servicios.

[23] Las autoridades chinas y los organismos multilaterales le dirán que la población de la RP China es de 1.410 millones, lo que supone una leve (oficialmente) caída sobre los 1.411,75 millones que había en el país a finales de2022. Pero la población real no es esa. Está por debajo de 1.280 millones, probablemente en el entorno de 1220 millones. En cuanto lo reconozcan, el crecimiento del PIB per capita va a ser automático, mira por dónde. Lo grave es que el engaño no es sólo en el número de habitantes. Leaked Data Show China’s Population Is Shrinking Fast by Yi Fuxian – Project Syndicate (project-syndicate.org)

[24] Lo he contado aquí https://joseramonferrandis.es/como-el-carbon-segunda-parte/

[25] A veces los conceptos inducen a error. No zurcen a Occidente, dañan a las personas de los países que se sitúan en ese lado del espectro geopolítico.

[26] Brasil tendrá la refinería más moderna de América: generará 13 millones de litros diarios de diésel – Banca y Negocios

[27] Brasil, Rusia, India, China … BRIC. Luego verán.

[28] Green New Deal Would Barely Change Earth’s Temperature. Here Are the Facts. | The Heritage Foundation

[29] Amazon.com: FDR’s Folly: How Roosevelt and His New Deal Prolonged the Great Depression: 9781400054770: Powell, Jim: Books

[30] Como ya sabemos, se apuesta por el vehículo eléctrico para no emitir CO2, Pero sólo es en destino. Durante toda su vida útil, emite más que un diésel equivalente. Vean https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-se-gripa-primera-parte/ y https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-se-gripa-segunda-parte/

[31] Hay dos que sí lo hacen. Lo pueden ver aquí https://joseramonferrandis.es/energia-hidroelectrica-una-solucion-definitiva/

[32] Vean un ejemplo. El 4 de enero de 2024 se publicó el artículo que aparece en este enlace https://wattsupwiththat.com/2024/01/07/new-report-highlights-green-failure-in-europe-and-warns-america/ Pone de relieve el destrozo que han tenido las políticas de reducción de emisiones en el Reino Unido, que si tiene dificultades económicas no es porque se saliera de la UE (¡en buena hora!) sino porque los costes de la energía se han disparado en la Gran Bretaña, convirtiéndola en absolutamente ineficiente. (Desde que comenzó la llamada descarbonización, el Reino Unido ha crecido a tasas que son sólo en 50% de las que prevalecieron entre 1990 y 2008. Según un estudio del historiador económico británico Nicholas Crafts, es el segundo peor período de crecimiento en tiempo de paz de la Gran Bretaña desde 1780). Por comparar con los EE. UU., cuya economía está bajo ataque del presidente Biden, las cifras son así: mientras un británico pagaba de media $ 228 por megawatio hora (MWh) por la electricidad (origen carbón) en 2022, un norteamericano desembolsaba $ 27 por MWh origen carbón. Si el origen era gas natural, el británico pagaba $ 251 por MWh y el americano $ 61 por MWh. Ahora pídales que compitan.

[33] La RP China, India, Indonesia, Brasil, Rusia, México, Nigeria, la RSA….

[34] Los de África Negra son 49 países en total.

[35]Keeping the poor impoverished – CFACT El autor es Paul Driessen.

[36] Se refiere a las restricciones que recomienda el Club de París.

[37] El principio de sostenibilidad (o como quiera que se desee traducir) pretende que predigamos las impredecibles tecnologías del futuro y que no las comprometamos consumiendo los recursos disponibles por si acaso son necesarios después. La jaculatoria de las generaciones del futuro es utilizada aquí, aunque sea a costa de la generación presente. Eso sí, la carga de la deuda pública se la endosan olímpicamente a las generaciones futuras sin vacilar: eso prueba que cuanto dicen es falso.

[38] El agotamiento de los recursos es el mantra favorito de los neomalthusianos, Los recursos no se agotan fácilmente. Recuerden al jeque Yamani: “la Edad de Piedra no se terminó porque se acabaran las piedras”. Tampoco se acabará el petróleo: simplemente se dejará de demandar como combustible por los avances tecnológicos.

[39] El principio de precaución afirma que debemos tener en cuenta los riesgos de utilizar productos químicos, combustibles fósiles y otras tecnologías, pero sus defensores nunca hablan de los riesgos de no utilizarlos. Quieren que tomemos en consideración riesgos menores de la tecnología y nos olvidemos de cómo la tecnología resuelve problemas más que causarlos.

[40] DDT por dicloro difenil tricloroetano, insecticida que, rociado en las charcas donde se reproduce el mosquito Anopheles, rompe su ciclo vital y lo elimina. Muerto el mosquito, se acabó la malaria.

[41] Si como muestra basta un botón, ahí está la IRA (Inflation Reduction Act), iniciativa de la presidencia norteamericana, que pretende avanzar en la llamada descarbonización. Esta nueva ley proporciona en una primera fase casi $ 400.000 millones para empezar la búsqueda del “Net zero”. Los resultados prácticos, enriquecimientos vertiginosos aparte, son quiebras de proyectos de generación eólica en Connecticut, Colorado, Nebraska, New Jersey y Rhode Island (el dinero de los contribuyentes se esfumó). Más de 100 empresas fotovoltaicas entraron en bancarrota desde California hasta Florida sin empezar siquiera a intentar ser rentables. Y del almacenamiento en baterías, para qué hablar.

[42] Vea el discurso de Javier Milei en Davos, enero de 2024, ante el World Economic Forum. Incontestable. youtube.com/watch?v=rfMICwbaBEI Y si el lector lo quiere por escrito, lo tiene aquí  https://legrandcontinent.eu/es/2024/01/18/milei-en-davos-el-discurso-completo/

[43] La OMS lleva lustros desarrollando sus funciones de manera equívoca, con interferencias incesantes, de acuerdo con una agenda sesgada por los intereses espurios de la Secretaría General de la ONU. La situación actual, con un director general marioneta de la RP China, es grotesca.

[44] La OMC, institución fundamental en el ámbito de la globalización, que ha desempeñado un papel capital en la liberalización de los intercambios de bienes y servicios en el mundo, es inoperante y está bloqueada.

[45] Lejos de su antaño enorme papel recuperando las economías de los Estados en dificultades, gestionando créditos con absoluta ortodoxia económica, ha pasado a ser un apéndice del buenismo imperante en las instituciones globalistas.

[46] El Banco Mundial ya no opera con criterios racionales, sino ideológicos.

[47] Turquía no parece formar parte de ese bloque por su condición islámica y antioccidental.

[48] En el seno de los BRICS, ese enfrentamiento se va a reproducir entre Arabia Saudita e Irán, irreconciliables por hondas razones religiosas, y entre la RP China, India y Rusia, condenadas a confrontarse a medio plazo.

El coche eléctrico se gripa. Segunda parte

Resumen

Esta segunda y última parte la dedicaremos a analizar tres aspectos distintos. Vistos en la anterior entrega https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-se-gripa-primera-parte/ los propios de la oferta, ahora tratamos los referidos a la muy imperfecta colusión entre administración y fabricantes (que va a terminar como el rosario de la aurora), los aspectos referidos a una demanda que ha visto tiempos mejores y finalmente, aunque de manera poco profunda, qué alternativas se presentan a la sociedad, distintas de la ideal, que es dejar en paz a la gente para que elija en función de precios no intervenidos y preferencias personales. Pero eso, dado el liderazgo que nos agobia, es mucho pedir.

  • Crony capitalism[1]

En España, Marta Blázquez, presidenta de Faconauto, ha solicitado a las administraciones públicas “que apliquen medidas fiscales que actúen como “tractoras de la electrificación”; que haya un 10 % de deducción en el impuesto de sociedades o para los autónomos; que se bonifique el IVA asociado, así como que haya una excepción ibérica para países atrasados como España.”. Por último, Faconauto hizo ver que los trámites relacionados con las subvenciones[2] se habían convertido en un importante obstáculo Los concesionarios no ven nada claro el coche eléctrico: «Excluye al 75 % de los hogares» (motor.es)

Por su parte, Ford UK (Reino Unido) aventura francamente que “todo retraso en la prohibición de los coches con motores de explosión pone en peligro la transición al VE”, así como “nuestro negocio necesita tres cosas del gobierno británico: ambición, compromiso y consistencia. Cualquier relajación en la Agenda 2030 minaría las tres”[3]. El primer ministro británico duda, sin embargo[4].

En Alemania, tras la supresión de las ayudas[5] a la compra de coches eléctricos[6], los fabricantes alemanes[7] se han hecho cargo temporalmente del subsidio. Los expertos temen que las ventas de coches eléctricos se desplomen cuando finalicen. Hay fundamento para pensar así: véase el desplome de las matriculaciones de VE en Alemania (-29% en septiembre) cuando el Gobierno eliminó las subvenciones públicas a las flotas de empresa.

Cuando menos se lo esperaban la opinión publicada y los fabricantes, la Comisión de la UE ha aprobado una versión blanda de la norma Euro 7, que iba a aplicarse a partir de 2025 para los vehículos ligeros (turismos y furgonetas) y a partir de 2027 para los vehículos pesados; la nueva normativa retrasa su aplicación dos años, a 2027 y 2029, respectivamente[8]. De manera aparentemente contradictoria con las tendencias administrativas de los últimos tiempos, la Euro 7 exige a los VE que garanticen el rendimiento de los componentes de la batería al menos un 80% durante los primeros 100.000 km o 5 años de antigüedad, y un 70% a los 8 años o los 160.000 km recorridos.

Esta fluctuación regulatoria[9], que en sí misma es una bocanada (escasa) de sentido común, opera en contra de los deseos y las necesidades actuales de los fabricantes europeos de VE, pues da cancha al motor de explosión en detrimento de la apuesta que éstos habían asumido en relación con el VE. En estas temblorosas y dubitativas manos estamos y poco cuesta imaginar el futuro de la industria de la automoción. La apertura a los combustibles sintéticos para los motores endotérmicos y las peticiones de algunos partidos políticos para que se establezcan nuevas excepciones (o se cancele, sin más) la prohibición de los motores de explosión en 2035 añade leña al fuego.

  • DEMANDA

Se está produciendo un ajuste a la baja de las expectativas de crecimiento[10] en las ventas de VE. Muchos fabricantes habían planificado proyectos de inversión que la desaceleración de la demanda de hoy día (y las expectativas) ya no justifican[11]. Los ejecutivos se han dado cuenta de que las rebajas y los grandes descuentos no son suficientes[12]. Una de las consecuencias que los altos precios y las dificultades de uso cotidiano[13] traen consigo es que la demanda de coches nuevos se retrae[14] y aumenta la de usados.

Masahiro Moro, presidente de MAZDA, recuerda[15] que “los vehículos eléctricos el año pasado (2022), en los EE. UU., eran alrededor del 6 % del mercado. En 2023 son el 8 %. Y de ese 8 %, el 57 % eran Tesla. Otros VE no despegan y el inventario se está acumulando”. “En otras regiones del mundo, las marcas chinas disfrutan de un gran éxito”.

Las grandes marcas reducen sus perspectivas de producción de vehículos eléctricos. Mercedes con los modelos EQS y EQE; Ford con la desescalada de sus planes de expansión para Europa. Volkswagen ha cesado[16] de buscar un cuarto emplazamiento en Europa para sus fábricas de baterías y se plantea retrasar un año la producción de sus VE en España. El grupo alemán rehará su estrategia en materia de electrificación.

Gigantes estadounidenses como Ford[17] y General Motors reevalúan asimismo sus estrategias, anulando grandes inversiones y rebajando previsiones de producción para 2024. El germen o causa principal de esta tendencia es que los VE son muy caros. La gente no puede pagar los altos precios de los VE sin más. Dado que el coste de este tipo de vehículos es considerablemente mayor que el de un equivalente con motorización clásica[18], ello obliga a un cierto análisis de amortización para minimizar la carga financiera. Y en cada vez más ocasiones, los clientes votan con su cartera. El glamour (y el temor) han pasado a mejor vida. De ahí el enorme incremento de inventarios en los concesionarios.

Es la disminución de la demanda, sobre todo en los EE. UU., y la correspondiente gigantesca acumulación de stocks[19], quien está alarmando a los mayores fabricantes de coches eléctricos del mundo. Eso ha hecho que se reconsideren las enormes inversiones que se habían planteado. A pesar de las ayudas y de las rebajas de precios, la tendencia a la baja sigue[20].

En el continente europeo, la demanda se recuperó tras la pandemia de COVID. Según la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA)[21], las ventas de coches totalmente eléctricos aumentaron un 14,3% respecto a 2022. Sin embargo, como en los EE. UU., la demanda de VE (también de híbridos y de combustión) durante los primeros nueve meses de 2023 quedó un 20% por debajo del mismo periodo de 2019. 

A la vista de los signos de alarma, los ejecutivos de la industria automovilística han admitido esta semana que sus ambiciosos planes sobre coches eléctricos están en peligro, al menos a corto plazo. Su creciente preocupación por la viabilidad de este tipo de vehículos está poniendo en peligro sus multimillonarias estrategias de electrificación.

La directora general de General Motors, Mary Barra, a la vista de que «a medida que nos adentramos en la transición a los vehículos eléctricos, la cosa se complica»[22] y anunció que la compañía había renunciado a alcanzar sus objetivos de producir 100.000 coches eléctricos en los últimos seis meses de 2023 y 400.000 más en la primera mitad de 2024. Concretamente, pospuso la entrada en producción de tres nuevos VE durante al menos un año.

Mercedes Benz, que recientemente ha tenido que bajar sustancialmente el precio de sus modelos eléctricos al objeto de hacerlos más atractivos para sus clientes, sigue sin ver claro[23] el futuro de los VE. En julio de 2023, Ford pospuso sine die un plan de 12.000 millones de dólares, modificó sus previsiones de fabricación y amplió en un año el plazo autoimpuesto para alcanzar los 600.000 VE anuales. Asimismo, descartó el objetivo de fabricar 2 millones de unidades en 2026. Honda ha anunciado que renuncia a sus planes de desarrollar junto con General Motors modelos de VE por debajo de los 30.000 dólares. Hasta 2027, los fabricantes de automóviles tenían previsto invertir 616.000 millones de dólares en electrificación, pero varios de ellos han anunciado cambios en sus estrategias.

Incluso Elon Musk (Tesla) ha advertido de que las preocupaciones económicas de los ciudadanos abocarán a una disminución de la demanda de vehículos, también para Tesla[24], que es líder del mercado de vehículos eléctricos desde hace mucho tiempo. En Estados Unidos, Tesla controla el mercado de VE, para mantener el cual ha adoptado una campaña de reducción de precios.

Por cierto, ustedes saben de sobra que esto del VE es para combatir ese fenómeno etéreo, difuso y vacío llamado “cambio climático”, que no tiene fundamento científico, pero que una vez asumido por la Agenda 2030 e impuesto por los gobiernos, iba en serio, ¿no?

No.

Vean la historia del mayor puerto de carga de VE del mundo, de Tesla. Pone de relieve la hipocresía que guía todas las actuaciones en este ámbito de la descarbonización. Tienen el texto original aquí[25].

El lugar se llama Harris Ranch Tesla Supercharger Station, y se halla en Coalinga, California. Tiene 98 puertos de carga. En 2017, Elon Musk dijo que iba a convertir todos sus supercargadores en lugares alimentados por electricidad de origen solar[26]. Ya. Lo que pasa es que recargar simultáneamente 98 vehículos en 20 minutos (hasta un 80% de la carga total) no lo puede hacer la energía solar sola. Hace falta más densidad. Pues no pasa nada, se conecta a generadores diésel, la antítesis de la energía limpia, verde y bla, bla, bla que Tesla y los demás han venido predicando. Sin problemas, oiga. Y este no es un caso aislado.

Sería cómico si no fuera trágico, por el gigantesco fraude que tantos recursos nos cuestan a todos. Los generadores estaban discretamente escondidos tras una gasolinera de Shell.

https://cowboystatedaily.com/2023/09/30/largest-ev-charging-station-in-the-world-uses-diesel-powered-generators/

  • PERSPECTIVAS

Estamos inmersos en un proceso de transformación acelerada inducido sin necesidad alguna desde instancias supranacionales en beneficio de unos pocos y en detrimento de la población de Occidente.

Esto ocurre porque las ciudades, los países y las entidades supranacionales están gobernadas por élites[27] subóptimas. Si las probabilidades de cometer un error al tomar una decisión, en abstracto, son próximas al 50%[28], con las élites actuales esa probabilidad se eleva muy por encima del 50%, tal es la defectuosa preparación técnica y/o fuerte ideologización de las personas que las integran. Pero como su sentido de la invulnerabilidad es tendente a infinito, siguen decidiendo, equivocándose y haciendo que los ciudadanos paguemos por sus errores.

El presidente de TOYOTA, Akio Toyoda, en declaraciones recogidas por The Wall Street Journal[29], responsabilizó a los políticos progres: «Si se crean normativas basadas en ideales, los perjudicados son los usuarios normales». Por eso, entre otras razones, TOYOTA mantiene abiertas todas las líneas de motorización, lo que le está permitiendo retener holgadamente su primacía marquista en el mundo. De hecho, en el sector de la automoción, ganan peso las voces que sugieren combinar diferentes tecnologías y no jugárselo todo a la electrificación.

Honda continúa apostando por un modelo de combustión limpio y potente a la vez. La experiencia que tiene Honda en las pilas de combustible le permite desarrollar esta opción, que espera aplicar inicialmente a vehículos comerciales, maquinaria de construcción y vehículos pesados[30].

Las grandes marcas alemanas (Audi, BMW y Mercedes Benz), por su parte, van a agotar los plazos de la Comisión de la UE[31], manteniendo la producción de vehículos con motor de explosión mientras la Comisión de la UE no los prohíba[32].

Investigadores coreanos de Hyundai y Kia han presentado un motor de hidrógeno de inyección directa de 2 litros que reduce casi a cero las emisiones de CO2 y que contribuye a mejorar la eficiencia general de la combustión, aumentando la economía general del combustible[33]. El motor de hidrógeno coreano reduce las emisiones de CO2 en un 99% y en un 90% las partículas, en comparación con los motores de gasolina. Emite óxidos de nitrógeno (NOX) por debajo de 15 ppm sin utilizar sistemas de tratamiento de gases de escape[34].

Hay aproximaciones no técnicas al fenómeno de los VE. Se han producido en países de la UE, como Polonia[35], quien se ha desmarcado[36] de la línea suicida de la UE y sus exigencias en materia de descarbonización en la línea de la Agenda 2030[37]. La Comisión, apoyada por el Parlamento y el Consejo, ha decidido comunicar con una anticipación de más de una década la desaparición de los motores de combustión, proponiendo en su lugar unos VE que los europeos no quieren.

También se dan complicaciones en el orden judicial[38]. Un informe del Tribunal de Cuentas de la UE puede dejar sin efecto el Objetivo 55 que elimina los coches nuevos de combustión en 2035. Argumenta que, si la fabricación de VE no sigue el ritmo esperado, la UE estaría obligada a retrasar la prohibición de venta de coches nuevos de gasolina y diésel prevista para 2035. El motivo fundamental estriba en la cada vez mayor dificultad para conseguir materias primas para fabricar las baterías de los VE. Recurrir a importaciones supondría un enorme coste adicional y un fuerte golpe para la producción europea de baterías, causando miles de despidos.

No se puede decir que la oposición a la descarbonización sea un movimiento social imparable, pero sí que cada vez hay más personas, instituciones y movimientos en contra de las políticas de restricciones que las élites instrumentan contra sus electores, cuando lo son. Y no es sólo por los costes de las imposiciones, sino por las restricciones de la libertad de movimientos que florecen al calor de la Agenda 2030 y sus fenómenos asociados. En el caso de España aparecen prohibiciones que se plasman en Zonas de Bajas Emisiones y limitaciones a la circulación, que ya afectan a 25 millones de vehículos sin etiqueta Cero.

Eso significa coartar la libertad de movimientos de una manera brutal, típicamente socialista. Tal comportamiento se suma a restricciones como las que afectan a calefacción y refrigeración. Se ve venir un conjunto de normas adicionales limitadoras de a dónde dirigirse, qué alimentos adquirir y otras más, propias de un autoritarismo exacerbado. Sumen a eso discriminaciones por edad, sexo y raza, que ya están implementadas, y les deseo mucho ánimo.

Por cierto, como les dije al principio de la primera parte, ustedes ya saben que un vehículo eléctrico no puede (técnicamente hablando) griparse, pues carece de motor de explosión. El gripaje tiene lugar cuando el motor ha perdido el aceite que lubrica las piezas móviles en el interior de los cilindros y éstas se calientan y expanden hasta agarrotarse. Eppur si muove[39].

[1] El término original está en inglés. Se refiere al capitalismo de amiguetes, es decir, a la aproximación de las grandes empresas al poder político para así obtener ventajas regulatorias. No es exactamente el caso aquí; las empresas de automoción han sido empujadas violentamente a desarrollar un negocio ruinoso y tratan de minimizar los efectos.

[2] El Plan MOVES https://planderecuperacion.gob.es/noticias/conoce-Programa-MOVESIII-incentivos-movilidad-electrica-prtr por importe de hasta 7.000 euros, presenta problemas de tramitación.

[3]https://wattsupwiththat.com/2023/12/23/is-consumer-rejection-of-evs-behind-the-lithium-crash/

[4] Rishi Sunak retrasará cinco años la prohibición de vender vehículos de gasolina.

[5] Para impulsar las ventas, el gobierno alemán concedió en 2016 un bono de compra por cada VE de unos 4.500 euros. Desde entonces se han desembolsado más de 10.000 millones de euros en unos 2,1 millones de VE. El programa ha sido decisivo para el avance de la electromovilidad en Alemania.

[6] Para tapar el agujero en los presupuestos generales del Estado, el gobierno alemán ha suprimido el subsidio. El tripartito de coalición ha llegado a un acuerdo en diciembre de 2023 para aprobar los presupuestos de 2024. La necesidad de controlar el déficit afecta a los subsidios a los VE. El Tribunal Constitucional alemán dictaminó que el presupuesto no podía presentar un déficit superior al 0,35 % del PIB.

[7] Así como Stellantis, Mercedes, Hyundai y Kia.

[8] Aprobada la Euro 7, la norma que da una vida extra a los motores diésel en Europa | Auto Bild España

[9] Para muchos, todo hace pensar que la regulación depende del resultado de las elecciones al Parlamento Europeo de junio de 2024. En los Estados Unidos, el coche eléctrico se ha convertido en un elemento relevante del enfrentamiento entre republicanos y demócratas.

[10] Ahí intervienen la incertidumbre sobre el escenario económico, la aplicación efectiva de la normativa europea sobre emisiones, los costes de compra y el desarrollo de la infraestructura de recarga.

[11] “Para absorber el aumento de la capacidad de producción previsto en dichos planes, la cuota de mercado mundial de los vehículos eléctricos tendría que alcanzar el 35 % en 2030. El año pasado, en cambio, la penetración de los VE se situó en el 11% y, al ritmo actual de crecimiento, parece poco probable que se triplique a finales de la década”. Dario Duse, director general y responsable de Italia en la consultora AlixPartners https://www.corriere.it/economia/aziende/23_novembre_08/auto-elettrica-perche-volkswagen-ford-gm-ora-rallentano-investimenti-0c62bf28-7e22-11ee-b4e1-753cfb3840d0.shtml

[12] En el caso de España, las palabras de la presidenta de Faconauto no dejan lugar a duda alguna: “La media de los bolsillos de los hogares españoles es de 27.000 euros. Por tanto, con esta cifra estamos excluyendo del coche eléctrico al 75 % de los hogares”. La misma presidenta de Faconauto avanza que “las cosas no mejorarán en 2024 y que las ventas de VE y otros enchufables se estancarán en una cuota de mercado del 12,4 %”.

[13] El consumidor europeo no confía Los conductores europeos detallan los motivos por los que las ventas de eléctricos se están frenando (motor.es) en las infraestructuras de carga ni en los planes de ayudas a la compra de un VE. Eso reduce el crecimiento de la tendencia que, durante 2023, ha incrementado las ventas de VE en un 47 %. Los fabricantes ya han alertado sobre falta de reservas y pedidos.

[14] Y se concentra en los VE baratos, que son de origen chino.

[15] Mazda CEO: EVs aren’t taking off; inventory ‘piling up’ | Fortune y https://www.motor.es/noticias/mazda-coche-electrico-tesla-sirve-poco-mas-decorar-concesionarios-202399028.html

[16] Temporalmente: negocia.

[17] Ford Postpones $12 Billion Investment in EVs (businessinsider.com)

[18] Incluso con ayudas, subvenciones, subsidios y otras distorsiones.

[19] Malas noticias: los vehículos eléctricos están a punto de estancarse | Business Insider España

[20] Los compradores se lo piensan dos (0 más) veces, como atestigua este análisis de Business Insider EV Sales Are Getting Tougher, Car Dealers Say (businessinsider.com)

[21] La promesa del coche eléctrico se ha convertido en pesadilla para las marcas (elconfidencial.com)

[22] https://www.msn.com/es-es/motor/noticias/los-ejecutivos-del-sector-del-autom%C3%B3vil-se-sinceran-los-coches-el%C3%A9ctricos-no-funcionan/ar-AA1j25Ci?cvid=e1f3e431e8004a199f781a129aea1695&ocid=socialshare&ei=9

[23] Seguramente se trata de un eufemismo.

[24] Resultados Tesla Q3 2023: los beneficios caen un 44% por guerra de precios | Business Insider España

[25] https://wattsupwiththat.com/2023/10/03/the-irony-of-green-charging-stations-the-harris-ranch-tesla-supercharger-station/

[26] Largest EV Charging Station In World Powered By Diesel-Powered Generators | Your Wyoming News Source (cowboystatedaily.com)

[27] Élite, del francés élite, minoría selecta o rectora, grupo de personas que destaca por alguna razón. En su día, hace mucho tiempo, gobernaban los más capaces, generalmente organizados bajo el principio impulsor del bien general. Ya no es así. Las élites actuales han sido extraídas por selección inversa entre gentes pertenecientes a partidos políticos en su mayoría dedicados exclusivamente a la rapiña. Su cualificación técnica es casi inexistente y cuando la hay, está subordinada a ideologías deleznables.

[28] De ahí la conveniencia de que uno mismo se responsabilice de ellas.

[29] Toyota Chairman Says People Are Finally Seeing the Reality About EVs – WSJ

[30] Adiós para siempre a los coches eléctricos: Honda los va a jubilar con esta bestia de hidrógeno (lagradaonline.com)

[31] Audi da marcha atrás y no lo apostará todo al coche eléctrico para evitar el auge de las marcas chinas (motor.es)

[32] O mientras la UE no salte por los aires, lo que llegue primero.

[33] Cierto. Pero hoy en día, la red de hidrogeneras es prácticamente inexistente, lo que penaliza gravemente esa solución.

[34] https://www.msn.com/es-es/motor/noticias/paso-al-frente-con-el-coche-de-hidr%C3%B3geno-corea-presenta-un-motor-que-reduce-las-emisiones-casi-a-cero/ar-AA1gybSQ?cvid=894380ac354249bc9bc22bac4aaacbbb&ocid=socialshare&ei=11

[35] Polonia se opone a los planes de la UE y califica de «completa locura» la política climática y el coche eléctrico – Libre Mercado

[36] La llegada al gobierno de Donald Tusk ha desactivado esta posición, que no obstante goza de una inmensa cantidad de partidarios en Polonia.

[37] El ministro de Justicia polaco, Zbigniew Ziobro, afirmó que «no podemos sucumbir a la locura climática impulsada por la UE» mediante la cual pretenden «reducir en un 55% las emisiones europeas para 2030″. “Eliminar los coches con motores de combustión, como quieren hacer, es una completa locura».

[38] https://www.motor.es/noticias/tribunal-cuentas-europa-informe-baterias-combustion-202395686.html#!

[39] La frase (“Y sin embargo, se mueve”) se atribuye a Galileo Galilei tras abjurar de su teoría heliocéntrica ante un tribunal de la Santa Inquisición. Análogamente, con la venia, el VE se está gripando.

El coche eléctrico se gripa. Primera parte

Resumen[1]

Tras unas referencias a los antecedentes, en esta primera parte analizamos el fenómeno del vehículo eléctrico (VE), sobre todo desde la perspectiva de la oferta. El texto se pregunta acerca de la evolución que pueden seguir las ventas de coches eléctricos en Europa y los Estados Unidos. No tocamos los aspectos geoestratégicos más que de refilón, pues constituyen un apasionante ejercicio que merecen un espacio propio.

Veremos la composición de los costes de fabricación, el notabilísimo proceso de formación de precios y cómo éstos repercuten de manera diferente entre los fabricantes de VE.

Hace muy poco tiempo se afirmaba con rotundidad que el vehículo eléctrico[2] era la solución en el ámbito de los desplazamientos al no-problema del calentamiento global, luego “cambio climático”. Ya saben, menos CO2 antropogénico[3], menor temperatura; así, grosso modo.

Traté el asunto hará cosa de 14 meses. Lo hice aquí, https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-es-un-sindios1-primera-parte/ aquí, https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-es-un-sindios1-segunda-parte/ y aquí https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-es-un-sindios1/

El resumen de lo dicho entonces demostraba al menos cuatro cosas, todas desde el punto de vista de la oferta: una, que la fabricación y uso de un vehículo eléctrico contamina[4] más que su equivalente en gasoil; dos, que su peso es, al menos, un 24% superior, con los consiguientes efectos sobre frenos, neumáticos y firme que ello lleva aparejado; tres, que sus precios de venta son mucho más altos que los equivalentes de motor de explosión y cuatro, que recargar las baterías de los vehículos eléctricos será virtualmente imposible si estos alcanzan el número que las administraciones esperan, pues la red no podrá atender esos requerimientos.

Ha pasado algún tiempo y la información fluye sin cesar, lo que nos permite volver sobre el asunto. Hay novedades muy llamativas. La primera, que la demanda de VE, aunque todavía creciente, ha descendido mucho, hasta el punto de poner en cuestión los planes de los fabricantes. ¿Cuánto es mucho? Mucho[5] es que los inventarios en los EE. UU. han crecido hasta un 506% respecto a hace un año[6], mientras que los de los coches de combustión se han mantenido constantes; los VE tardan en venderse como media 82 días, contra los 64 días de los vehículos de combustión[7].

La pregunta, en este momento, es: ¿volverá a experimentar el vehículo eléctrico un alza en las ventas? Los analistas ponen en duda que la tendencia siga el ritmo del pasado inmediato. Se basan en los recortes de producción de General Motors, Ford, Volkswagen, Rivian Automotive o Mazda, por indicar algunos ejemplos, debido precisamente a la cada vez más débil demanda que han identificado en todos los mercados a los que pueden acceder. Luego lo veremos.

Y, ¿a qué se puede deber esa retracción de la demanda? Pues a que los VE siguen siendo muy caros, a pesar de los incentivos de las administraciones. Hay otras variables, que consideraremos más adelante. Y como, además, las ayudas de las administraciones se están desvaneciendo (tanto conceptualmente como desde el punto de vista de agotamiento de los recursos financieros destinados a ese fin), ello repercutirá adicionalmente en las compras.

La reacción de algunos fabricantes a este segmento del problema ha sido doble; por un lado, como hemos visto, reducen la oferta. Por otro lado, como es el caso de TESLA, bajan los precios[8]. Esto llevará a la empresa norteamericana a incrementar su cuota de mercado de VE, a expulsar a otros fabricantes no chinos y a reducir sus beneficios unitarios.

Esta es la situación. Vamos a analizar el asunto desde la doble perspectiva de la oferta y de la demanda (cosa que haré en la segunda parte) como es habitual.

  • OFERTA

Administraciones de muchos países desarrollados están impulsando (empujando, obligando) a la adquisición de VE con el argumento de que eso es positivo para el medio ambiente. ¿Es eso cierto? Subyace a esta creencia el supuesto de que los vehículos de motor de explosión expulsan CO2 durante su utilización y éste, dícese, calienta la atmósfera terrestre. Eso no es cierto en términos generales, por cuanto el CO2 es un gas de efecto invernadero de prevalencia menor y más aún lo es el de origen humano, pero aceptemos pulpo como animal de compañía a los efectos del análisis.

La Unión Europea desarrolló hace 10 años una normativa (Objetivo 55) para reducir la emisión de gases con efecto invernadero[9] un 55 % en 2030 y un 100 % en 2050. El objetivo se tradujo en la electrificación del automóvil, por más que éste sólo emita entre el 15 % y el 20% del total de las emisiones de CO2 antropogénico. La Comisión trata de forzar a los conductores a cambiar de tecnología, así como obliga a los marquistas a dejar de ensamblar vehículos de combustión[10] y pasar a producir coches electrificados, bajo la amenaza de elevadas multas que pueden poner en riesgo la viabilidad de muchos de los fabricantes[11].

Más allá de la irresponsabilidad de tratar una de las fortalezas industriales comunitarias a la manera soviética, el fundamento es erróneo. No me refiero a la descarbonización, que también, sino a los inconvenientes mayores de la fabricación de VE.

Uno de ellos es el enorme coste en términos de materias primas necesarias para su construcción. Como se ve en el enlace al pie[12], no hay recursos minerales disponibles actualmente para hacer frente a las fantasías de descarbonización de la UE y los EE. UU. Este asunto pone de relieve que los términos sostenible y ecológico que habitualmente se cuelgan de los VE por el mero hecho de ser eléctricos son una filfa inaplicable.

Se puede ver con mayor detalle en el estudio Transición energética y minerales críticos – Fundación Naturgy (fundacionnaturgy.org), cuyo contenido desarrollo brevemente[13]. Dejando de lado comentarios y gráficos asociados a los sistemas verdes de generación de energía eléctrica, queda claro que las tecnologías sedicentemente respetuosas con el medio ambiente son todo lo contrario. En sus propias palabras, «un coche eléctrico multiplica por seis las materias primas minerales utilizadas por un automóvil convencional (con motor de combustión interna)».

Se puede apreciar en este gráfico al pie, donde en el epígrafe “Transport” se ve la enormidad del coste extractivo que supone el VE en comparación con el de motor de explosión.

https://www.libremercado.com/2023-10-11/ecologismo-el-coche-electrico-requiere-6-veces-mas-de-materias-primas-minerales-que-el-de-gasolina-gasolina-7057853/

Es sobre todo relevante el acceso a las llamadas “tierras raras”, esenciales para los imanes de los motores de los VE, así como el acceso al litio que es preciso para construir las baterías, al menos con la tecnología dominante hoy en día. Si la necesidad de estos productos para fabricar los VE es de este tenor, se calcula que, para 2040, la demanda de minerales se multiplique «entre cuatro y seis veces respecto de la actual». Y no es fácil encontrarlos, explotarlos y tratarlos. Mucho menos lo es si se tiene la desgracia de encontrarse en un país regido por “progres” o verdes. Eso sí, si el proceso tiene lugar en la RP China, el CO2 emitido, el deterioro del medio ambiente que acompaña a la minería y los residuos generados ya importan menos. Las emisiones de CO2 procedentes del minado y el procesado de los materiales para las baterías son desconocidos por falta de datos oficiales, así que “ojos que no ven, corazón que no siente”[14].

Para intentar evitar la enorme dependencia de la RP China en materia de baterías, el Reino Unido y los EE. UU. han intentado instalar en sus países las fábricas precisas para suministrar baterías a los ensambladores de automóviles distintos de Tesla. Las cosas, empero, no van como se desearía. Por ejemplo, en Gales (Reino Unido) AMTE Power, un desarrollador de baterías de alto rendimiento, que trabajaba con baterías de litio desde los años 90, ha quebrado[15]. Sigue así los pasos de Britishvolt, desaparecida con el frío de los altos tipos de interés y la falta de pedidos.

Las autoridades norteamericanas, comunitarias y, en general, de los países de la OCDE, no terminan de asumir que la competencia de la RP China, basada en múltiples elementos (muchos de ellos non sanctos[16]), es imbatible ateniéndose a las normas de la cadavérica OMC[17]. Es así como la RP China produce el 76% de baterías para coches eléctricos del mundo[18].

Dada la situación, Francia ha arbitrado medidas de incentivos selectivas con un doble objetivo; por un lado, estimular las compras de VE. Por otro, discriminar contra los vehículos fabricados en la RP China[19]. Y lo hace de manera que puede defenderse desde la perspectiva del total de CO2 emitido por cualquier VE en todo su ciclo de vida. Ahí, los vehículos chinos están en clara desventaja[20].

Al principio del artículo habíamos aceptado pulpo como animal de compañía para facilitar el análisis, ¿recuerdan? Bueno, pues tampoco. La adopción completa del VE en los EE. UU. (y, por analogía, en Occidente) tendría efectos despreciables en el clima, pues sólo supondría eliminar entre el 15 y el 20% de las emisiones de CO2. Si, en 2050, los Estados Unidos suprimieran todas sus emisiones de CO2 en automoción y generación de electricidad, el efecto en las temperaturas globales sería de 0,08°C[21]. Eso, claro está, si los demás países no incrementaran las suyas y si nos creyéramos los programas de ordenador que el IPCC aplica en estas cogitaciones, que tampoco.

Tampoco es un término que se repite constantemente cuando de hablar del VE se trata. Y es que tampoco es cierto que los VE vayan a reducir radicalmente las emisiones de CO2[22], tampoco es cierto que sean más sencillos que los vehículos de motor de explosión (y, por tanto, más baratos), y tampoco es cierto que sean más fáciles de recargar[23]. Ni tampoco son más fiables que los de combustión[24]. Desde un punto de vista técnico, un motor eléctrico es muy fiable y duradero, pero el conjunto del sistema del vehículo no lo es.

Otro problema de los VE es que, a bajas temperaturas, las baterías pierden rápidamente rendimiento o directamente, dejan de operar. Muy recientemente se ha dado el caso en Oslo, donde la flota de 183 autobuses del Ayuntamiento de esa capital, adquirida en abril de 2023 por 100 millones de euros, quedó inutilizada[25]en su totalidad[26].

Pero no es necesario que haga mucho frío para hacer temblar al usuario. Se ha identificado un fenómeno que, por el origen del país en que se analizó por primera vez, se conoce como «range anxiety«, es decir, el miedo a quedarse sin batería. ¿De dónde viene ese temor? Procede de las malas[27] infraestructuras de puntos de recarga fuera de la propia vivienda de cada usuario. Esas infraestructuras no son las mismas en todas partes, pero en España el problema es agudo y disuade al potencial comprador de un VE: la autonomía[28] y sus derivadas[29]. Pero hay más. Haga frío o calor, encontremos cargadores en carretera o no, sean los VE caros o baratos, se degrade más o menos rápido su batería, cueste más o menos reemplazarla, antes o después, lo que está claro es el gran desgaste extra de los neumáticos que el gran peso de los VE, con sus baterías, provoca[30]. Eso son costes extra.

Bien. Hasta ahora nos hemos centrado en aspectos técnicos del VE, pero lo que realmente provoca que éstos sean adquiridos o no, en términos generales, es su precio. Y aquí están los datos que hacen que el mercado favorezca o no las ventas actuales y futuras del VE.

“Los fabricantes están perdiendo decenas de miles de dólares por cada VE vendido”[31]. Esto resulta algo impreciso. ¿Cuánto exactamente? The Western Standard ha publicado recientemente un artículo que sugiere que “empresas como Ford están perdiendo más de $ 70.000 en cada VE que venden.”[32]

Paralelamente, otro informe de Texas Policy 2023-10-TrueCostofEVs-BennettIsaac.pdf (texaspolicy.com) asegura que los VE se benefician como media de subsidios ocultos por valor de casi $ 50.000 por cada VE vendido. Es, sencillamente, el caos intervencionista, pero en todo caso no sirve para poner los precios finales al alcance del consumidor medio. ¿Quién paga las subvenciones, apoyos, ayudas, exenciones y demás concesiones graciosas de los gobiernos para hacer mínimamente viable todo esto? Efectivamente, esos mismos que usted, lector, imagina: Los propietarios de vehículos con motor de explosión, los contribuyentes y los usuarios de las redes eléctricas lo hacen.

Detallemos las ayudas que se distribuyen generosamente en los EE. UU.[33] De entrada los VE se benefician de créditos y extraordinariamente generosos estándares de gasto de combustible[34], que promedian $ 27.881 por cada VE[35].

Subsidios directos, tanto federales como estatales, dopan cada VE con otros $ 8.984 por 10 años. Eso incluye los $ 7.500 de crédito fiscal federal que viene en la Inflation Reduction Act y otros pequeños subsidios. Todos ellos los paga, como se imaginan, el contribuyente americano, tenga un VE a su disposición o no lo tenga.

Los VE y sus circunstancias administrativas y financieras cuestan a los norteamericanos $ 22.000 millones cada año. ¿Que quieren más coches eléctricos? Pues más presión presupuestaria. En nuestros días, el 90% de los VE se compran como segundo o tercer coche, tras los de gasolina. Si se hubieran de cumplir los planes del presidente Biden en materia de VE, las compras deberían multiplicarse por 10 en cantidad, a una velocidad enorme para estar en plazo. Y los costes para el contribuyente ascenderían a la par. Afortunadamente para él, eso no va a ocurrir. Y no olvidemos que, históricamente, lo que pasa en los EE. UU. termina ocurriendo en otras partes del mundo.

Todo esto tiene que ver con ayudas al comprador. Si los precios finales de venta al público no compensan a los fabricantes, éstos deberán seguir perdiendo dinero, aumentar las cantidades producidas para reducir los precios unitarios, solicitar ayudas o cualquier conjunto de estos tres elementos. A medio plazo, bajar los precios no es una opción, pues ni así podrían competir con los VE procedentes de la RP China. Así que han optado por hacer públicas sus quejas. Que son muchas y variadas.

(Continuará)

[1] Ustedes saben que un vehículo eléctrico, técnicamente hablando, no puede griparse, pues carece de motor de explosión. El gripaje tiene lugar cuando el motor ha perdido el aceite que lubrica las piezas móviles en el interior de los cilindros y éstas se calientan y expanden hasta agarrotarse.

[2] Con pilas que almacenaban energía eléctrica para alimentar los motores eléctricos que impulsan o tiran del vehículo. No se contemplan los híbridos de cualquier tipo.

[3] El natural no importa, aunque sea muy superior.

[4] El término se refiere a contaminación del entorno, no las emisiones de CO, que no suponen contaminación alguna.

[5] EV sales slowing, leaving an EV pile up on car lots. Here’s why. (usatoday.com)

[6] Datos de octubre de 2023.

[7] EV sales slowing, leaving an EV pile up on car lots. Here’s why. (usatoday.com)

[8] Liderados por los recortes de precios de TESLA, el precio medio de septiembre de 2023 por un VE de tamaño medio fue de $ 50.683, que era de $ 52.212 en agosto y de $ 65.295 un año antes. Los incentivos directos suponían el 9,8% del precio total.

[9] Elípticamente, a eso llamaron “descarbonización”, pues todo se centraba en reducir el CO2.

[10] Lo que las empuja a fabricar VE en su lugar si quieren sobrevivir.

[11] Las medidas de la Comisión atentan directamente contra uno de los sectores industriales europeos más pujantes del mundo: el automóvil. Produce el 7 % del PIB de la UE, emplea 12,7 millones de trabajadores e invierte 60.000 millones de euro al año en I+D+i.

[12] mined mineral constraints

[13] Y que pueden encontrar en este enlace https://www.libremercado.com/2023-10-11/ecologismo-el-coche-electrico-requiere-6-veces-mas-de-materias-primas-minerales-que-el-de-gasolina-gasolina-7057853/

[14] Ya, pero sabemos que, si se toman en consideración los efluentes a la atmósfera durante todo el proceso, el balance es favorable a los vehículos movidos por combustibles fósiles. Lo veremos en detalle.

[15] https://wattsupwiththat.com/2023/12/21/scottish-battery-factory-goes-bust-in-fresh-blow-to-uks-net-zero-industry/

[16] Pekín ha empleado una política de subvenciones a los fabricantes que está siendo investigada por la UE por posible competencia desleal. Sin embargo, el comercio continúa, y mientas Bruselas realiza sus investigaciones, las exportaciones chinas de vehículos eléctricos hacia Europa aumentaron en octubre de 2023 un 32,25% interanual. Francia golpea a China donde más duele y anuncia nuevas ayudas a la compra de coches eléctricos (eleconomista.es)

[17] Por Organización Mundial de Comercio.

[18] Europa produce el 7%.

[19] Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, es decir, que la presidente de la Comisión Europea Von der Leyen anuncia una investigación contra China por las subvenciones a los vehículos eléctricos (eleconomista.es)

[20] Según la Federación Europea para el Transporte y el Medioambiente, los VE chinos emiten 105 kg de CO2 por cada kWh empleado en la fabricación de baterías para VE. Eso es exactamente el doble de lo que emite un vehículo automóvil de combustión.

[21] Data: Banning U.S. fossil fuel consumption wouldn’t stop climate change | Life:Powered (lifepowered.org)

[22] Un reciente estudio de VOLVO ha intentado cuantificar las emisiones de CO2 de sus vehículos. Las emisiones durante todo el ciclo de vida de sus VE son solo 1/3 menores que las de gasolina, pero siempre y cuando se recarguen en redes eléctricas suministradas con electricidad verde. En condiciones normales, el estudio concluye que un VE emite más CO2 que su equivalente en gasolina. Como está previsto que las emisiones de los vehículos de gasolina se reduzcan una 20% durante la próxima década, y los híbridos, que casi duplican la eficiencia de los vehículos de gasolina con una batería que es entre 50 y 100 veces más pequeña The Differences between Hybrid and EV Batteries (caranddriver.com) que la de los VE, sigan esa tónica, la solución más aceptable no es el VE. Ahora cuénteselo a los fanáticos de la Comisión de la UE, que cuentan para su destructivo trabajo con la anuencia de una opinión pública adormecida. https://wattsupwiththat.com/2023/10/30/electric-vehicles-unveiling-the-hidden-costs/

[23] The Political Risks of Mandating EVs for Everyone | RealClearEnergy Hay una frase en este interesante artículo técnico que es especialmente clara y valiosa: “Veamos lo obvio: uno no necesita subsidios y mandatos de obligado cumplimiento para convencer a personas y empresas de que compren productos que son mejores y más baratos”.

[24] Un reciente informe de la revista norteamericana Consumer Reports demuestra que, en los últimos tres años, los VE nuevos son menos fiables que los de gasolina y gasoil. https://www.consumerreports.org/cars/car-reliability-owner-satisfaction/electric-vehicles-are-less-reliable-than-conventional-cars-a1047214174/

[25] Too cold for the batteries: Brand new electric buses paralyzed in Oslo (aussiedlerbote.de)

[26] Los gestores del Ayuntamiento de Oslo pusieron todos los huevos en la misma cesta, que además estaba agujereada.

[27] Por escasas tanto como por mal mantenidas.

[28] En términos generales, la autonomía de un VE es menos de la mitad que su equivalente en un motor térmico.

[29] El fenómeno del intento de imposición del VE es un ejercicio de poner el carro delante de los bueyes como se recuerdan pocos en tiempos recientes.

[30] https://ts2.space/es/los-neumaticos-de-tesla-el-costo-no-revelado-de-mantener-el-agarre-en-la-carretera/#gsc.tab=0

[31] Is Consumer Rejection of EVs behind the Lithium Crash? • Watts Up With That? Así lo afirma el analista financiero de CFRA, Garrett Nelson.

[32] https://wattsupwiththat.com/2023/10/30/electric-vehicles-unveiling-the-hidden-costs/ Y no sólo dice eso. El artículo subraya varios costes indirectos en los que no se suele reparar, que incluyen la mejora y mantenimiento adicional de la red eléctrica para atender al mayor número de VE y los costes adicionales de mantenimiento de la red de carreteras debido al mayor peso de esos vehículos.

[33] https://wattsupwiththat.com/2023/11/24/the-biden-administrations-ev-goals-are-an-expensive-fantasy/

[34] En el caso de los vehículos de gasolina, el precio del combustible que aparece en la gasolinera cubre los costes de extracción, refino y transporte, más los impuestos de rigor, pero no se puede decir lo mismo del coste de recargar un VE. Estos requieren nuevas infraestructuras de carga, donde su gran necesidad de potencia energética tensiona la red eléctrica. Además, no solo los propietarios de los VE asumen estos costes energéticos, cuyo promedio en 10 años es de $ 11.833 por VE. Hasta que las empresas eléctricas empiecen a cargar estos costes extra de infraestructuras necesarias para ese servicio, esos costes son compartidos entre todos los clientes de las empresas eléctricas, tengan VE o no lo tengan. Los cortes de energía a zonas residenciales en los EE. UU. han aumentado un 20% en los últimos tres años, y todo incremento de los vehículos a cargar solo empeorará las cosas.

[35] Ello pone de relieve la evidente inclinación del gobierno hacia los VE sin haber realizado previamente el obligado análisis coste/beneficio. O habiéndolo realizado y decidido que les daba lo mismo.