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Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Guía para navegantes IX

por | 24 Ene 2024 | Cambio climático

Las consecuencias de la intervención: ganadores y perdedores

Nada es gratis nunca, bajo ninguna circunstancia. Toda actividad social tiene costes y la política es una derivada de la actividad social. Cada iniciativa en el ámbito de la energía, so capa del desacreditado cuento del “cambio climático”, tiene consecuencias, tanto más graves cuanto más se alejan de los datos y de la razón quienes toman las decisiones.

Pero las consecuencias no son las mismas en todo el mundo, ni mucho menos. De hecho, en países que luego veremos, estas actuaciones autodestructivas de las élites occidentales son equivalentes a una rendición que pone en bandeja a terceros el control de la economía mundial.

Y el que venga detrás, que arree.

  • La República Popular China e India. La ONU

Ya hemos visto https://joseramonferrandis.es/guia-para-navegantes-viii/ cómo las tres iniciativas multilaterales más ruidosas y mediáticas adoptadas en los últimos años[1] no sólo son un fiasco por lo que a sus confesados objetivos se refiere, sino que, además, tienen costes enormes para los países de Occidente.

Es asimismo evidente (pero además, demostrable) que la ONU se halla detrás de la cantinela del cambio climático. Lo he escrito aquí https://joseramonferrandis.es/el-complot1/, con documentos de la propia ONU y de sus organismos conexos. Obedece a un intento de socializar la economía internacional y hacer depender los países de una instancia multilateral, la propia ONU, que ya se encargará de destruir la economía de mercado como ha dicho haría[2].

La consecuencia inmediata es el liderazgo inminente de la RP China, que no está obligada a instrumentar recortes en las emisiones de CO2 (y no lo está haciendo). A largo plazo, sin embargo, energía barata y demografía todavía suficiente son las dos claves del poder, que caerá sin más esfuerzo por su parte en manos de una India cuyas tasas de crecimiento económico son más altas que las de cualquier país del mundo con unas dimensiones considerables[3].

La pregunta es ¿por qué la ONU se comporta sistemáticamente de esta manera?, a la que sigue otra tan relevante o más, ¿por qué los países desarrollados se lo consienten? Responderé a ambas preguntas.

Naciones Unidas es un organismo hipertrofiado que jamás ha materializado la función que le fue asignada, que es básicamente el mantenimiento de la paz. Lo he explicado en detalle aquí https://joseramonferrandis.es/naciones-unidas-desempeno-deriva-y-critica/ Consciente de su aceptación pasiva entre los Estados-miembro, ha ido incrementando sus dedicaciones, a la vez que multiplicando sus organismos dependientes. En paralelo y por evidentes razones, la financiación de las actividades, tanto del núcleo central de la organización como de sus múltiples excrecencias, se ha multiplicado año tras año hasta alcanzar montos estratosféricos.

Habiendo perdido todo sentido de su obligación estatutaria de adaptarse a su carta fundacional, en las últimas décadas, Naciones Unidas ha venido realizando dos desarrollos sucesivos: uno, la increíble transferencia desde los países “ricos” a los “pobres” de 100 billones (españoles) de dólares en algo más de 60 años, que ha resultado un absoluto fracaso[4]; ni uno solo de los países “pobres” ha salido de esa condición por las transferencias arbitradas, tanto bilateral como sobre todo multilateralmente, al amparo de los esquemas de Naciones Unidas.  Pueden verlo aquí con mucho detalle https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/ . Otra, el lanzamiento en el año 2000 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que tras haber fracasado igualmente en toda la línea, fue seguido en 2015 por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En este documento multifacético se halla el enlace con los asuntos financieros asociados al clima, pues los ODS, más conocidos por Agenda 2030, albergan como elemento central la descarbonización. Y de esto ya sabemos bastante.

De todos estos desarrollos, los miembros de Naciones Unidas, tanto más cuanto más arriba se encuentran en el escalafón, reciben suculentos réditos en forma de sueldos y complementos, que se sepa. Además, obtienen trato desigual favorable, exenciones, condición diplomática y otras prebendas, que los sitúan por encima de cualquier otra dedicación, con un mínimo riesgo. Los retiros son igualmente dorados, como paralelamente acontece en la UE, sin ir más lejos. Y todo ello, por no hablar de poder e influencia. Así pues, el incentivo para continuar y ampliar el status quo es muy fuerte. Y en ello están[5].

La respuesta a la segunda pregunta es clara. Los países miembros de la ONU mantienen su condición de tales por razones positivas y negativas. Entre las positivas se encuentran la pertenencia a un organismo con solera[6] y de gran influencia social y mediática, que permite a los cesantes de los Estrados – miembro ser nombrados tras el ejercicio de sus cargos políticos, continuando así su cómoda vida con cargo a los impuestos que pagan los demás[7].

La razón negativa de primer orden es evitar adoptar cualquier medida que pueda traer asociados roces, conflictos, dificultades e inconvenientes que en nada benefician a las castas políticas dirigentes. Si su función fuera trabajar por el bien general, esa sería una elección inmediata: fuera de la ONU y sus cargas. Pero como no es el caso, sigamos dentro. La razón negativa de segundo orden es eludir las represalias directas e indirectas que la salida de la constelación de instituciones llevaría consigo; expulsión de connacionales, pérdida de prebendas en puestos dirigentes y deslocalización de sedes eventualmente instaladas en el país que sale de la ONU.

Es obvio que la relación beneficio/coste de una salida sería masivamente favorable al país que paga y nada o casi nada recibe, pero el ruido mediático orquestado en contra del gobierno que se atreviera sería escandaloso. Y no es cuajo lo que abunda. Conclusión: todos callados, adocenados.

Volvamos al eje racional que deposita en la RP China y en la India el futuro del mundo. Como sabemos, el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París excluían de sus restricciones a los países considerados en fase de desarrollo, incluyendo los dos arriba mencionados.

Lo cierto es que no se entiende fácilmente que el mayor emisor de CO2 a la atmósfera[8] no se vea exigido para reducir sus emisiones. Y como es natural, no lo hace. Vean el gráfico[9].

Annual CO₂ emissions (ourworldindata.org)

Es más, no sólo no las reduce, sino que las incrementa, vía sobre todo quema de carbón para generar electricidad. Como expliqué en https://joseramonferrandis.es/como-el-carbon-primera-parte/, “la RP China dio el OK el año 2022 a 168 nuevas centrales de carbón en 82 emplazamientos distintos, con una capacidad agregada de 106 GW. Eso significa que se han puesto en marcha dos grandes centrales eléctricas de carbón por semana. Para poner en perspectiva las magnitudes, 106 GW[10] equivalen al 71% de toda la capacidad de la UE 27 (más el Reino Unido) para producir carbón en un año[11]”.

Las autoridades chinas hacen lo que les parece mejor para sus intereses[12]. No se les puede reprochar. Siempre lo han hecho. “Desde que Kissinger[13] decidió que eran socios fiables. Desde que Nixon[14] inició la llamada diplomacia del ping pong. Desde que Clinton[15] habilitó a China como miembro de la OMC[16] con privilegios indebidos. Y ahora que están estrechísimamente aliados con las élites políticas norteamericanas[17], ni les cuento”[18].

China está construyendo[19] cientos de nuevas centrales de carbón. Sus autoridades saben perfectamente (todos lo sabemos) que las energías renovables terminan costando más[20] a sus usuarios que la electricidad proveniente de centrales alimentadas por combustibles fósiles o energía nuclear. Mas no sólo se trata de carbón. El refino de petróleo (venezolano e iraní) ha batido un récord en 2023[21]. El procesamiento de crudo pasó de 13,5 millones de barriles diarios en 2022 a 14,7 millones de barriles diarios en 2023.

Así las cosas, la RP China es el principal favorecido por las políticas climáticas de Naciones Unidas y sus coros. No está sola en esto (vean el gráfico a continuación). No es una tabla dinámica, pero pueden ustedes verificar que descienden los EE. UU., la UE 27 y Japón. Todos los demás emiten cada vez más CO2, con la anuencia de todo el mundo. Es absurdo.

Figure 3

Como ven, más allá de la segunda posición de los EE. UU., cuyas emisiones de CO2 a la atmósfera descienden desde 2008, el tercer país individual que más emite es la India. Y lo seguirá haciendo durante muchos años. Veamos por qué.

La India crece vertiginosamente desde que se integró en el mercado global. Su PIB pasó de $ 390.000 millones de dólares en 1990 a $ 2.600.000 millones en 2020: es un crecimiento anual del 6,7 %. La India es un actor importante en la globalización. Incrementó mucho el uso del carbón[22], que pasó del 50% del total como fuente primaria en 1971 al 76 % en 2015. Sigue creciendo. Seguirá creciendo.

Es lógico desde su punto de vista. La demanda de energía en India creció desde 34.200 millones de kilovatios/hora (kWh) en 1970 a 1.236.000 millones de kWh en 2020. Al tiempo, el consumo per capita evolucionó desde 126 kWh en 1974 hasta 1208 kWh en 2020, lo que supone un gran salto, sí, pero sitúa a los indios muy por debajo de los países de la OCDE, de la RP China, de Rusia, de Brasil y de muchos otros. Y no están dispuestos a consentirlo. No les culpo: yo haría lo mismo.

La RP China tiene 1.000 GW de capacidad instalada (en centrales de carbón). India sólo posee 200 GW. Si la RP China alberga 1.220[23] millones de personas, la India se aproxima vertiginosamente a los 1.400 millones. Está claro, la India seguirá quemando carbón como si no hubiera un mañana. Y a Occidente[24], que le zurzan [25].

Aunque Brasil es un país netamente occidental, tiene bula. Va a construir la refinería de petróleo más moderna del continente americano[26]. Agregará unos 13 millones de litros de diésel diarios a la producción nacional existente. La propietaria al 100% será PETROBRAS, empresa 100% estatal. El mismo Estado que ha firmado el Acuerdo de París[27].

Todos países poderosos fuera del ámbito OCDE se sorprenden al ver cómo los países occidentales se dañan a sí mismos y a sus poblaciones por un pensamiento acientífico, supersticioso, pseudorreligioso, mistérico, que los aboca a la ruina. Un claro ejemplo es el Green New Deal, que no tiene ninguna posibilidad[28] de funcionar con la tecnología actual. Recuerden que el tan cacareado New Deal, antecedente original fue un tremendo fiasco contraproducente[29], como casi todos los ejercicios de intervencionismo.

  • Los países de Occidente. Los países emergentes

Para comprender mejor el alcance destructivo de las medidas propuestas, veamos cómo las autoridades de cada país occidental gravan la emisión de CO2 (como si el CO2 fuera un contaminante) a la atmósfera. Cuanto más gravamen soporte un bien o insumo productivo, mayor será su precio. Ese mayor precio disuadirá de su uso, trasladando el gasto (o la inversión) a bienes o elementos productivos que tengan menos componente de CO2 y sean, por tanto, más baratos. La racionalidad subyacente está clara: hay que encarecer las tecnologías más emisoras de CO2 en destino[30] para hacerlas inviables.

¿Cómo lo justifican? Diciendo que el CO2 es dañino y su uso constituye un fallo de mercado. Eso justifica (a sus ojos) la intervención del gobierno y la aplicación del inmediato impuesto compensador. Entonces, el usuario abandonará las tecnologías intensivas en CO2 para decantarse por otras y no tener que pagar el impuesto. ¿Las hay? Las hay.

Pero no permiten prescindir totalmente del CO2[31]. Por ejemplo, una compañía de generación de energía eléctrica TIENE que mantener disponibles las centrales de gas para cuando el viento no sople o el sol no luzca. Así que el argumentario tiene trampa: las ineficientes energías alternativas se ven obligadas a mantener las energías tradicionales.

Pues este sinsentido constituye el sueño húmedo de socialdemócratas, socialistas y comunistas, todos unidos en la destrucción de la economía de mercado para sustituirla por la miseria, gestionada por la cúpula del sistema[32]. Nótese la circunscripción del fenómeno calentologista a los países occidentales, de economías avanzadas, esencialmente de mercado. Dicho en otros términos: no se trata de limitar las emisiones antropogénicas, sino de limitar las emisiones occidentales. En otras palabras, se pretende demoler las economías de mercado que predominan todavía en muchos países pertenecientes a la civilización occidental. El mecanismo es doble: castigar a éstas y favorecer a sus contrincantes.

Y ahora hablaremos de los países pobres.

Hay un conjunto de países que no se encuentran ni entre los desarrollados ni entre los que siguen ese camino[33]. Son los antes llamados países pobres, o menos desarrollados, o en vías de desarrollo, o emergentes. Están en la base de la pirámide de la riqueza económica. Son los más.

La ONU pretende que ellos sigan también el patrón obligatorio impuesto a Occidente en materia de elección de fuentes renovables de energía. Es criminal; peor aún, es inútil. Pues al cabo, lo que ocurrirá será que los hogares y las industrias carecerán de ella, pues es más cara y menos eficiente que la tradicional. Más de 45 países de África Negra[34], sin ir más lejos, no podrán financiar ese dispendio.

Para entender la posición en que se encuentran, basta con leer este artículo que ven al pie, titulado Keeping the poor empoverished[35]. Es de 2016, pero no he encontrado nada mejor escrito, más claro y valiente. Léanlo si les interesa.

Se inicia con una frase del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, quien expresa una opinión compartida por otros muchos políticos en distintos países: ”Ahora que estamos desarrollándonos, ¿ustedes nos imponen un límite[36]? Es absurdo. Piensan que pueden dictar nuestro destino”. Tiene razón.

Saben que el clima ha estado cambiando desde que el mundo es mundo. Y saben que, para adaptarse a los cambios, uno lo hace mucho mejor si dispone de energía, tecnología y riqueza para sobrevivir a lo que el futuro nos depare y poder recuperarse tras cualesquiera calentamientos o enfriamientos de la atmósfera. Como siempre.

Traduzco aproximadamente: “¿Acaso vamos a reemplazar el capitalismo con el socialismo dictatorial (valga la redundancia, n. del t.) de Naciones Unidas? ¿Qué riqueza se va a redistribuir exactamente?” La redistribución de esos burócratas es una ensoñación de pesadilla, dirigida y delineada por modelos fallidos.

El autor pone en duda conceptos irrisorios como el de sostenibilidad[37], agotamiento de los recursos[38] o el principio de precaución[39]. Y se asombra con tristeza de las muertes y enfermedades provocadas por los defensores de este principio de precaución referidos a la biotecnología (ceguera y muerte provocada por la destrucción de cosechas y prohibición de betacarotenos incorporados vía ingeniería genética al arroz y a los plátanos), o a la prohibición del uso del DDT[40] con argumentos demostradamente falsos. El DDT evitaría por sí solo millones de muertes asociadas a malaria, Zika, fiebre amarilla o dengue.

“En los últimos 30 años, 1.300 millones de personas más han dispuesto de energía y escapado de la pobreza, 830 millones de ellos gracias al carbón”. “En medio siglo, los ciudadanos chinos han multiplicado su riqueza por 10 y prolongado su expectativa de vida al nacer en 32 años, sobre todo merced al carbón”. Pero quedan 1.200 millones sin electricidad y otros 2.000 con electricidad impredecible, lo que los obliga a recurrir a alternativas dañinas y mortíferas.”

Contra la gente pobre de todo el mundo trabajan los partidarios activos de la teoría del calentamiento antropogénico, Naciones Unidas, la UE y los EE. UU.

  • Nueva geopolítica. El final de la globalización

La energía es, también, un arma geopolítica. Quien la controle vencerá en el Siglo XXI, siempre de manera subordinada a la demografía y a las convicciones en cuanto a no permitir que terceros derroten a la Civilización Occidental. Y pinta mal para quienes tenemos nuestras raíces profundamente ancladas en una organización social que alcanza la antigua Grecia (Filosofía y comprensión del mundo), el Imperio romano (base jurídica y organización administrativa) y el Cristianismo como religión y conjunto de valores. Los que administran los gobiernos de Occidente y languidecen en las organizaciones multilaterales están adoptando medidas energéticas claramente suicidas que, salvo reacción inmediata del conjunto de las sociedades involucradas, van a destruir sus economías[41].

La voz cantante está en manos de Naciones Unidas, cuyo objetivo esencial es reemplazar la globalización que ha permitido el enriquecimiento vertiginoso de las poblaciones de todo el mundo[42] por el globalismo, que es un remedo de gobierno mundial desde una institución que no ha conseguido en ningún momento (y eso que ha llovido: fue creada el 24 de octubre de 1945) su objetivo fundacional, que no es sino “preservar la paz y la prosperidad entre las naciones”. Su fracaso es y va a seguir siendo absoluto, pero entretanto ha dejado a la OMS[43] bajo mínimos, a la OMC[44] sin recursos, al FMI de comparsa[45] y al Banco Mundial en el más espantoso de los ridículos[46].

Pero la ONU pertenece al pasado, a un mundo que en 1945 había cambiado y la hizo posible. El mundo ha vuelto a cambiar. La URSS ha desaparecido, la Pax Americana ya no rige. En el horizonte cercano se perfilan dos grandes bloques. Por un lado, grosso modo, los 38 Estados pertenecientes al grupo de la OCDE[47], con el eventual transfuguismo de Turquía y, por otro lado, un conjunto constituido por los países miembros de los BRICS ampliados, que son los originales Brasil, Rusia, India, la RP China (y Sudáfrica, que se incorporó más tarde), además de Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán.

El enfrentamiento entre ambos bloques está servido[48]. La ONU no juega ahí papel alguno. Lo que se presenta ante nuestros ojos bien puede ser un nuevo orden internacional caracterizado por una creciente divergencia de intereses, métodos y convicción.

Hace décadas se Intentó asustar a la población con la llegada de la sexta glaciación. Luego nos hicieron temer el inverno nuclear. Pasamos igualmente por la lluvia ácida, el agujero de ozono, el agotamiento de los recursos, las grandes hambrunas, el calentamiento global, y el cambio climático. Una pandemia dirigida puso en vilo a más de la mitad de mundo.

Al cabo, nada especial ha ocurrido y casi con seguridad, nada debido a la intervención del hombre va a ocurrir. Los Estados han alcanzado un tamaño enorme, las instituciones multilaterales son muy poderosos, reducidas oligarquías (plutocracias) trabajan de consuno para, entre todos, menoscabar la libertad del hombre y su prosperidad. Eso sí está ocurriendo.

Post scriptum: Había terminado de elaborar el texto cuando un buen amigo me hizo llegar un comentario por WhatsApp. Me pareció tan ajustado y oportuno que lo he transcrito. Vean.

“Un joven valiente ha clavado su espada en el corazón de la bestia, uno de cuyos servidores frunce el ceño en mueca de desprecio. “¿Quién va a creer eso?” murmura, en su inquebrantable fe de abducido fariseo. Pero el monstruo sangra sin remedio y sus dolores serán nuestro alivio, sus gemidos nuestras canciones de esperanza. Es el eterno canto de la libertad. Allá en las tierras de Davos, el monstruo inicia su agonía. El tiempo acompaña amparándose la verdad con el frío intenso que desbarata el dogma de los calentólogos. El Falcon se estremece en la pista y los acólitos refuerzan su mensaje, que empieza a fracasar. Su autoconvencimiento solo podrá ya ser mantenido por el disparate y la herida se enconará sin remedio. Pronto veremos algunas ratas abandonando el barco y serán tropel maloliente a medida que la sociedad recupere su camino. En este momento, una drogadicta parlanchina se despepita en la tele en un discurso inútil. El Cid cabalga”.

Hemos llegado al punto, como afirmaba Gonzalo Torrente Ballester, “donde da la vuelta el aire”.

[1] Protocolo de Kioto, Acuerdo de París, Objetivos de Desarrollo del Milenio.

[2] Está escrito. Procede de las actas de las reuniones y de declaración públicas nunca desmentidas. Aquí hay un resumen  https://joseramonferrandis.es/el-complot1/ . Aquí, otro, más amplio y con un contexto más y mejor desarrollado, no es vano se trata de un libro y no de un artículo https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[3] La India se halla precisamente en línea (2,09) con la tasa de reposición demográfica, que está en 2,1 hijos por mujer. La RP China, por el contrario, ronda el 1,2. La India seguirá creciendo un tiempo, mientras la RP China ya está cayendo. Su disminución de 2,08 millones de personas en 2022 supone una caída del 0,14% respecto al año anterior, y confirma una tendencia demográfica negativa de la que las autoridades chinas son conscientes.

[4] Dado que las transferencias de recursos de países ricos a países pobres no inducían el crecimiento de los pobres ni empobrecían a los ricos (es una política inútil, salvo para el enriquecimiento de las élites dominantes en los países pobres), Naciones Unidas decidió cambiar este estado de cosas. No era ni es un empeño sencillo, pero apoyo financiero y político no falta. El socialismo de todos los partidos ve por fin la manera de imponer sus criterios, que tantos beneficios personales reportan a sus miembros, a costa de los erarios, soportados por el ciudadano de a pie.

[5] Hablamos de centenares de miles de personas, más todos los contratados temporales y dependientes externos. Véase a título de ejemplo el párrafo significativo en el informe anual de recursos humanos de la OMS de fecha 3 de mayo de 2023: “Al 31 de diciembre de 2022, el número total de funcionarios de la OMS2 ascendía a 8983, un aumento del 3,4% con respecto a la cifra total al 31 de diciembre de 2021, que era de 8688 funcionarios”. https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA76/A76_26-sp.pdf

[6] La solera proviene de la antigüedad, no de la eficacia.

[7] Ellos también pagan impuestos indirectos, ciertamente, pero ese es un monto de menor importancia en la generación de recursos ajenos de los que viven los Estados y sus gestores.

[8] Más que la UE y los EE. UU. juntos.

[9] Excusen que no se lo dé actualizado. Ya no aparece en Our world in Data. Vaya por Dios. Nada que nos sorprenda, por lo demás.

[10] Esos 106 GW promovidos por China, obtenidos de la quema de carbón, multiplican por cuatro los GW de carbón del año anterior. La cifra es la más alta desde 2015.

[11] La capacidad europea mencionada se halla en torno a los 148 GW.

[12] La producción china de carbón alcanzó en 2023 un nuevo récord, 4,66 miles de millones de Tm, un 2,9% más que en 2022. China’s 2023 coal output hits record high – Watts Up With That?

[13] Henry Kissinger, secretario de Estado norteamericano entre 1973 y 1977.

[14] Richard Milhous Nixon, 37º presidente de los EE. UU. entre 1969 y 1974.

[15] William Bill Jefferson Clinton, 42º presidente de los EE. UU. entre 1993 y 2001.

[16] En la Carta de los martes del 24 de noviembre de 2020 pueden encontrar el relato fiel de lo acontecido, pero por si acaso, lo reproduzco: “¿Y saben qué? Que somos un juguete en manos del totalitarismo comunista en los aspectos estratégicos de las decisiones que se adopten. Si William Jefferson Clinton fue tan estólido como para aceptar el acceso de la RP China a la OMC cuando ni cumplía ni cumpliría ni cumplió ni cumple ni cumplirá con sus obligaciones (lo que le ha servido para enriquecerse, arrojar a la competencia fuera de los mercados y desbancar a los EE. UU. de su posición de liderazgo), nosotros no hemos sido menos. Hemos perdido pie. El contrataque se está haciendo esperar demasiado”. https://www.unioneditorial.net/libro/cartas-de-los-martes/

[17] Les ruego encarecidamente lean este extraordinario artículo titulado The Thirty Tyrants. No les defraudará. The Thirty Tyrants – Tablet Magazine

[18] Transcrito del libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[19]   Satellite images show ‘runaway’ expansion of coal power in China | China | The Guardian

[20] Unreliable Nature Of Solar And Wind Makes Electricity More Expensive, New Study Finds (forbes.com)

[21] Refinerías chinas alcanzan récord impulsado por crudo venezolano e iraní (panampost.com)

[22] Para generación de energía, industria pesada y servicios.

[23] Las autoridades chinas y los organismos multilaterales le dirán que la población de la RP China es de 1.410 millones, lo que supone una leve (oficialmente) caída sobre los 1.411,75 millones que había en el país a finales de2022. Pero la población real no es esa. Está por debajo de 1.280 millones, probablemente en el entorno de 1220 millones. En cuanto lo reconozcan, el crecimiento del PIB per capita va a ser automático, mira por dónde. Lo grave es que el engaño no es sólo en el número de habitantes. Leaked Data Show China’s Population Is Shrinking Fast by Yi Fuxian – Project Syndicate (project-syndicate.org)

[24] Lo he contado aquí https://joseramonferrandis.es/como-el-carbon-segunda-parte/

[25] A veces los conceptos inducen a error. No zurcen a Occidente, dañan a las personas de los países que se sitúan en ese lado del espectro geopolítico.

[26] Brasil tendrá la refinería más moderna de América: generará 13 millones de litros diarios de diésel – Banca y Negocios

[27] Brasil, Rusia, India, China … BRIC. Luego verán.

[28] Green New Deal Would Barely Change Earth’s Temperature. Here Are the Facts. | The Heritage Foundation

[29] Amazon.com: FDR’s Folly: How Roosevelt and His New Deal Prolonged the Great Depression: 9781400054770: Powell, Jim: Books

[30] Como ya sabemos, se apuesta por el vehículo eléctrico para no emitir CO2, Pero sólo es en destino. Durante toda su vida útil, emite más que un diésel equivalente. Vean https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-se-gripa-primera-parte/ y https://joseramonferrandis.es/el-coche-electrico-se-gripa-segunda-parte/

[31] Hay dos que sí lo hacen. Lo pueden ver aquí https://joseramonferrandis.es/energia-hidroelectrica-una-solucion-definitiva/

[32] Vean un ejemplo. El 4 de enero de 2024 se publicó el artículo que aparece en este enlace https://wattsupwiththat.com/2024/01/07/new-report-highlights-green-failure-in-europe-and-warns-america/ Pone de relieve el destrozo que han tenido las políticas de reducción de emisiones en el Reino Unido, que si tiene dificultades económicas no es porque se saliera de la UE (¡en buena hora!) sino porque los costes de la energía se han disparado en la Gran Bretaña, convirtiéndola en absolutamente ineficiente. (Desde que comenzó la llamada descarbonización, el Reino Unido ha crecido a tasas que son sólo en 50% de las que prevalecieron entre 1990 y 2008. Según un estudio del historiador económico británico Nicholas Crafts, es el segundo peor período de crecimiento en tiempo de paz de la Gran Bretaña desde 1780). Por comparar con los EE. UU., cuya economía está bajo ataque del presidente Biden, las cifras son así: mientras un británico pagaba de media $ 228 por megawatio hora (MWh) por la electricidad (origen carbón) en 2022, un norteamericano desembolsaba $ 27 por MWh origen carbón. Si el origen era gas natural, el británico pagaba $ 251 por MWh y el americano $ 61 por MWh. Ahora pídales que compitan.

[33] La RP China, India, Indonesia, Brasil, Rusia, México, Nigeria, la RSA….

[34] Los de África Negra son 49 países en total.

[35]Keeping the poor impoverished – CFACT El autor es Paul Driessen.

[36] Se refiere a las restricciones que recomienda el Club de París.

[37] El principio de sostenibilidad (o como quiera que se desee traducir) pretende que predigamos las impredecibles tecnologías del futuro y que no las comprometamos consumiendo los recursos disponibles por si acaso son necesarios después. La jaculatoria de las generaciones del futuro es utilizada aquí, aunque sea a costa de la generación presente. Eso sí, la carga de la deuda pública se la endosan olímpicamente a las generaciones futuras sin vacilar: eso prueba que cuanto dicen es falso.

[38] El agotamiento de los recursos es el mantra favorito de los neomalthusianos, Los recursos no se agotan fácilmente. Recuerden al jeque Yamani: “la Edad de Piedra no se terminó porque se acabaran las piedras”. Tampoco se acabará el petróleo: simplemente se dejará de demandar como combustible por los avances tecnológicos.

[39] El principio de precaución afirma que debemos tener en cuenta los riesgos de utilizar productos químicos, combustibles fósiles y otras tecnologías, pero sus defensores nunca hablan de los riesgos de no utilizarlos. Quieren que tomemos en consideración riesgos menores de la tecnología y nos olvidemos de cómo la tecnología resuelve problemas más que causarlos.

[40] DDT por dicloro difenil tricloroetano, insecticida que, rociado en las charcas donde se reproduce el mosquito Anopheles, rompe su ciclo vital y lo elimina. Muerto el mosquito, se acabó la malaria.

[41] Si como muestra basta un botón, ahí está la IRA (Inflation Reduction Act), iniciativa de la presidencia norteamericana, que pretende avanzar en la llamada descarbonización. Esta nueva ley proporciona en una primera fase casi $ 400.000 millones para empezar la búsqueda del “Net zero”. Los resultados prácticos, enriquecimientos vertiginosos aparte, son quiebras de proyectos de generación eólica en Connecticut, Colorado, Nebraska, New Jersey y Rhode Island (el dinero de los contribuyentes se esfumó). Más de 100 empresas fotovoltaicas entraron en bancarrota desde California hasta Florida sin empezar siquiera a intentar ser rentables. Y del almacenamiento en baterías, para qué hablar.

[42] Vea el discurso de Javier Milei en Davos, enero de 2024, ante el World Economic Forum. Incontestable. youtube.com/watch?v=rfMICwbaBEI Y si el lector lo quiere por escrito, lo tiene aquí  https://legrandcontinent.eu/es/2024/01/18/milei-en-davos-el-discurso-completo/

[43] La OMS lleva lustros desarrollando sus funciones de manera equívoca, con interferencias incesantes, de acuerdo con una agenda sesgada por los intereses espurios de la Secretaría General de la ONU. La situación actual, con un director general marioneta de la RP China, es grotesca.

[44] La OMC, institución fundamental en el ámbito de la globalización, que ha desempeñado un papel capital en la liberalización de los intercambios de bienes y servicios en el mundo, es inoperante y está bloqueada.

[45] Lejos de su antaño enorme papel recuperando las economías de los Estados en dificultades, gestionando créditos con absoluta ortodoxia económica, ha pasado a ser un apéndice del buenismo imperante en las instituciones globalistas.

[46] El Banco Mundial ya no opera con criterios racionales, sino ideológicos.

[47] Turquía no parece formar parte de ese bloque por su condición islámica y antioccidental.

[48] En el seno de los BRICS, ese enfrentamiento se va a reproducir entre Arabia Saudita e Irán, irreconciliables por hondas razones religiosas, y entre la RP China, India y Rusia, condenadas a confrontarse a medio plazo.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.