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Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Naciones Unidas: desempeño, deriva y crítica

por | 13 Dic 2023 | Otros artículos

Terminábamos el artículo anterior https://joseramonferrandis.es/organizacion-de-naciones-unidas-antecedentes-origen-actividades-tradicionales/ así, hablando de la miríada de instituciones que penden del organigrama de la ONU: “Cierto, son legión. No hay área de actuación en el mundo que no esté cubierta por una, dos o más de estas organizaciones del abanico de la ONU. Con todos estos medios materiales y humanos, la ONU habrá conseguido en estos 78 años la inmensa mayoría de sus objetivos, ¿verdad?”

Cuando la concibieron, los países fundadores de la ONU parecían albergar esperanzas en que esta nueva organización sirviera para evitar nuevas guerras. No ha sido así. Desde 1945 hasta hoy mismo, 2023, primero la Guerra Fría, después la descolonización, posteriormente la expansión del comunismo en todos los continentes y finalmente la desaparición del predominio de los EEUU[1]  hizo muy difícil alcanzar este objetivo. Añádase el obstáculo transversal del sistema de veto en el Consejo de Seguridad, siempre utilizado para proteger los intereses geopolíticos de cualquiera de los países[2] que lo detentan, impidiendo toda interferencia de la ONU, y se entenderá que Naciones Unidas no puede ser operativa, ni aunque lo intente[3].

Analicemos algunos de los enfrentamientos que se dieron desde el mismo momento en que la ONU empezó su andadura. La primera operación de mantenimiento de la paz fue la UNSCOB (United Nations Commission for the Balkans). Se efectuó en Grecia entre octubre de 1947 y febrero de 1952[4].

La segunda tuvo lugar en Oriente Próximo. El 14 de mayo de 1948, horas antes de que expirase el Mandato británico sobre Palestina, en el territorio otorgado por el plan de las Naciones Unidas, fue proclamado el Estado de Israel. Al día siguiente, los cinco países árabes vecinos declararon la guerra al Estado de Israel y trataron de invadirlo[5]. No fue la única vez que Israel ha sido atacada por los países árabes[6]. En esta larga guerra de supervivencia de Israel, la ONU siempre ha optado por la parte árabe. Y lo sigue haciendo hoy día, 2023.

La tercera fue en Corea en 1950, cuando tropas comunistas de Corea del Norte invadieron Corea del Sur el 25 de junio de 1950[7]. Tras los primeros combates, los EE. UU. intervinieron en nombre de la ONU. La URSS y la República Popular China apoyaron a Corea del Norte. El 27.6.1953, más de un millón de muertos después, el frente quedó en el paralelo 38, la frontera original.

Desde entonces ha habido hasta 71 intervenciones de la ONU[8]. Podemos mencionar la crisis del canal de Suez (1956)[9], la del Congo en 1961[10] o la de ese mismo año en Cuba, durante la llamada “crisis de los misiles”[11]. Pero ha habido muchas más.

Por ejemplo, el 4 de marzo de 1964, el Consejo de Seguridad aprobó el envío de fuerzas para el mantenimiento de la paz en Chipre. El 27 de octubre de 1966, la Asamblea General retiró a Sudáfrica su mandato para gobernar Namibia[12]. En 1966, el Consejo de Seguridad impuso sanciones a Rhodesia (del Sur, es decir, lo que ahora se conoce como Zimbabwe[13]). Después de la guerra de los Seis Días de 1967, el Consejo de Seguridad aprobó una resolución con objeto de mantener la paz en Oriente Próximo (gran éxito, como se sabe). Lo hizo de nuevo en 1973.

En 1988 finalizó[14] la guerra Irán-Irak. En 1993, se declaró la independencia de Eritrea, tras 25 años de guerra civil en Etiopía, sin que la ONU lograra nada en concreto durante todo ese tiempo. La ONU intervino (tarde) en Ruanda (1994)[15], en Somalia[16] y en Bosnia y Herzegovina entre 1992 y 1995, así como Timor Oriental 2000 al 2001.

Por resumir, la ONU ha estado presente en muchas guerras y en ninguna ha actuado decisivamente para resolverla. En general se le achaca lentitud, inepcia y burocratización, cuando no un comportamiento deleznable con los civiles residentes en la zona por parte de los cascos azules[17]  desplegados sobre el terreno.

A pesar de que la ONU no ha logrado éxitos en su única función primigenia, ha recibido algunos galardones. A título de ejemplo, los “cascos azules” recibieron un Premio Nobel en 2001 y la ONU. Su secretario general Kofi Annan[18] fue galardonado con otro.[19] Antonio Guterres es candidato seguro a tamaño similar reconocimiento a su excelsa labor.

En el caso de la sustitución de la República de China (ROC), Taiwán, por la República Popular China (RPCh) en 1971 constituyó un hito en el que la corrupción, las presiones y la hipocresía jugaron un papel capital. La ROC fue expulsada por imposición de la RPCh. Desde 1991, la ROC ha solicitado repetidamente volver a participar en la ONU, únicamente como representante del pueblo de Taiwán, no como representante de toda China[20]. En 2007, un comité de la ONU rechazó por decimoquinta vez consecutiva la solicitud de la ROC[21].

Estos problemas palidecen en relación con tres de ellos, que son estructurales. Uno es el mecanismo de atribución de un voto por país en la Asamblea General, que lleva a una distorsión permanente de la independencia del voto. Otro grave problema es el del voto de los países musulmanes, miembros de la “Organización para la cooperación Islámica”[22], los cuales tienden a votar al unísono en asuntos que afectan a Israel o a cualquier conflicto con terceros países[23] que sus ministros de Asuntos Exteriores consideren relevante. El tercer gran problema, completamente irresoluble, es el derecho de veto de los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad, que les garantiza la no interferencia en sus asuntos nacionales. Esto hace que se establezca una divisoria entre los países miembros, con capacidades asimétricas.

Pero con todo y ser extremadamente preocupante lo antedicho, lo más grave es el tiempo transcurrido entre la creación de la ONU, en un mundo que salía de la Segunda Guerra Mundial, y nuestros días. Dejar al margen del Consejo de Seguridad a los dos principales países del Eje; la inducción soviética de los procesos de descolonización y sus consecuencias, que fueron la llegada de muchos nuevos países a la palestra; la proliferación nuclear; el narcotráfico; el terrorismo; las armas biológicas y químicas; la reunificación alemana; la caída de la URSS; el ascenso de la RP China; la minimización de la importancia de Occidente, … son circunstancias que en 1945 no podían ser entrevistas ni menos aún valoradas con suficiente ponderación. Todo ello deja obsoleta a la Organización de Naciones Unidas.

Las críticas al desempeño, la planificación de sus operaciones, la ineficacia[24] institucional, la política de contratación y manejo del personal/nombramientos [25], el exagerado nivel de costes de la ONU y las constantes sospechas de corrupción (ya sistémica) amenazaban con descarrilarla, dada la aparente dificultad para reformarla. En ese sentido, unos deseaban reducir su papel a labores humanitarias, otros propugnaban ampliar la composición del Consejo de Seguridad para mejor reflejar la situación geopolítica actual y otros buscaban modificar el procedimiento de elección del secretario general[26]. Incluso llegó el momento en que los EE. UU. dejaron de pagar sus cuotas hasta que la ineficiencia general fuera revertida y sustanciales reformas fueran introducidas.

Probablemente para evitar la evidencia de la irrelevancia y hasta la desaparición de la ONU[27], ésta lanzó en el año 2000 una estrategia que se hallaba por completo fuera de sus competencias. Se trataba de los “Objetivos de Desarrollo del Milenio[28]”, ODM, un conjunto de 8 objetivos e inicialmente[29] 17 metas intermedias que por su redacción resultaban difícilmente criticables y que el conjunto de países representados en Naciones Unidas aprobó sin pestañear[30].

El fiasco fue enorme, pues sólo se consiguió una de las metas componentes del primer Objetivo, referida a “Erradicar la extrema pobreza y el hambre”. Uno de los elementos de medición de los resultados de esta meta era que al menos la mitad de los pobladores de la Tierra tuviera unos ingresos per capita superiores a 1,25 $/día. Se cumplió, efectivamente, pero no lo hizo porque la ONU así lo indicara, sino por el vertiginoso desarrollo de la República Popular China e India en el marco de su proceso de globalización[31] y el consecuente enriquecimiento de sus poblaciones.

Lejos de amilanarse ante su fracaso, la ONU produjo en 2015 otro documento programático todavía más descabellado[32], con el mismo lenguaje equivoco y buenista. Son los Objetivos y metas de desarrollo sostenible – Desarrollo Sostenible (un.org), ODS[33], que presentan 17 objetivos y 169 metas. Su cuidadosa lectura permite hacerse a la idea del planteamiento de Naciones Unidas, absolutamente intervencionista[34] y claramente enfrentado con las poblaciones de los países más avanzados, a los que busca empobrecer a través de restricciones en el uso de la energía.

Así como en el caso de los ODM el plazo de materialización de los planteamientos era entre 2000 y 2015, en el de los ODS el plazo es entre 2015 y 2030. Llegará esa fecha final, el fiasco se reproducirá y, salvo que las tornas cambien, habrá más intentos desesperados por parte de la ONU de seguir viviendo del cuento, a menos que podamos desembarazarnos antes de un organismo inicuo, inútil y caro. No es necesario acabar con él: basta con dejar de pertenecer. De eso hablaremos en el tercer y último artículo.

[1] Que parecía hegemónico tras la implosión de la URSS en 1991.

[2] Si ya cuando se creó en 1948, la relevancia de los componentes del consejo de Seguridad era dispar, el paso del tiempo, la desaparición de la URSS, la manipulación de China y la ausencia de Alemania y Japón, mucho más relevantes que Francia y el Reino Unido, imposibilitan en la práctica un funcionamiento razonable de la institución.

[3][3] Hay otro obstáculo de diseño que impide toda racionalidad desde el origen mismo de la organización, y es el sistema de “un país, un voto” en la Asamblea General. Tiene un viso de igualdad propio de una ensoñación, pero en la práctica, los países menos capaces de financiar sus actividades llegan a acuerdos con los poderosos muy fácilmente. Luego lo veremos en el texto.

[4] La misión pretendía cortar la ayuda que Albania, Bulgaria y Yugoslavia enviaban a la guerrilla griega del Ejército de Liberación del Frente Griego (ELAS), que buscaba derrocar al gobierno e incorporar a Grecia al bloque soviético.

[5] La guerra duró 15 meses, con varias treguas promovidas por la ONU.

[6] En 1956 tuvo lugar a guerra del Sinaí, relacionada con la nacionalización del canal de Suez y el bloqueo por parte de Egipto de los estrechos de Tirán (acceso al principal puerto comercial israelí en el golfo de Aqaba). En 1967 se desencadenó la guerra de los Seis Días, tras retirarse los cascos azules de la frontera del Sinaí. En 1973, una coalición árabe liderada por Egipto y Siria lanzó un ataque sorpresa conjunto sobre las posiciones israelíes, durante la llamada guerra de Yom Kipur (Yom Kipur, o Día de la Expiación, es el día más sagrado del año judío). El contraataque hebreo los llevó a 101 kilómetros de El Cairo. En 1978 el ejército israelí atacó las bases palestinas desde las que se atacaba a Israel. Ha habido más choques. La situación sigue en los mismos términos.

[7] El Consejo de Seguridad emitió varias resoluciones a favor de Corea del Sur, avalando el uso de la fuerza. La URSS cuestionó la legitimidad de las resoluciones. La URSS intentó bloquear la votación en el Consejo de Seguridad ausentándose, pero la ONU no computó como veto la ausencia de la URSS de las reuniones del Consejo en las que se sancionaron las resoluciones.

[8] https://www.un.org/es/our-work/maintain-international-peace-and-security

[9] Resuelta por la decidida intervención de los EE. UU., quien conminó a Francia y el Reino Unido a retirarse.

[10] La crisis del Congo se inició con la independencia de Bélgica. Terminó con la toma del poder por Joseph Mobutu. Hubo enfrentamientos tribales, una guerra de secesión en la provincia de Katanga e intervenciones belgas. La ONU entró en liza para recuperar la paz, cosa que aconteció mucho más tarde. De hecho, la República Democrática del Congo sigue inestable 62 años después. El entonces secretario general de la ONU, Dag Hammarskjöld, resultó muerto en un accidente aéreo cuando participaba por cuarta vez en los intentos de pacificación.

[11] Que se resolvió por la interacción de los líderes norteamericano y soviético, John Fitzgerald Kennedy y Nikita S. Jrushov. La ONU no pudo hacer nada, como se recuerda.

[12] A lo que siguió una guerra en Namibia y otra en Angola.

[13] Sumiendo a este país en una crisis de miseria y asesinatos que ha durado (si es que ha terminado) casi 60 años.

[14] La ONU asegura que gracias a un arreglo de paz patrocinado por ella misma. En realidad, finalizó por consunción de los contrincantes.

[15] El caso del genocidio ruandés es indicativo de la parsimonia de la ONU, que habilitó la gran mortandad de tutsis (800.000) a manos de los hutus, apoyados por Francia.

[16] Esta fue una intervención espacialmente desafortunada. “Entre el comienzo de la guerra civil somalí en 1988 y la caída de Siad Barre en enero de 1991, la ONU perdió al menos tres oportunidades para evitar grandes tragedias humanitarias. La ONU se vio completamente superada por las ONG debido a su excesiva cautela y sus ineficiencias burocráticas”. Esta crítica proviene del exrepresentante especial del secretario general de las Naciones Unidas en Somalia, Mohamed Sahnoun, quien en 1994 publicó «Somalia: The Missed Opportunities», un libro en el que analiza las razones del fracaso de la intervención de las Naciones Unidas en Somalia en 1992.

[17] Que es como se conoce a las tropas bajo bandera de la ONU, las cuales portan un casco azul pálido característico.

[18] Sobre el que las sospechas de corrupción masiva nunca han remitido. En 2004, la ONU fue acusada de que su programa “Petróleo por Alimentos” (por el que se permitió a Irak comercializar petróleo por necesidades básicas para reducir la presión por las sanciones vigentes) había incurrido en corrupción generalizada, empezando por sobornos por importe de miles de millones de dólares. La propia ONU lanzó una investigación que verificó la involucración de muchos de sus funcionarios. Se entendió que Kojo Annan, hijo de Kofi Annan, estaba implicado. Ahí se detuvo el asunto.

[19] Si tenemos en cuenta que un terrorista irredento como Yasser Arafat recibió otro, ya está todo dicho.

[20] Para lo cual aceptaría una de estas distintas denominaciones: “República de China en Taiwán”, “República de China (Taiwán)” o “Taiwán”.

[21] Lo que, según la Carta de la ONU, implicaba que Taiwán “no es un Estado amante de la paz”.

[22] La Organización para la Cooperación Islámica es un organismo internacional que agrupa a 51 estados de confesión musulmana. Fue creada en 1969 en la Conferencia de Rabat. Anteriormente se denominaba Organización de la Conferencia Islámica. Colaboran en la lucha contra el imperialismo (sic), el neocolonialismo (sic) y por la emancipación de Palestina.

[23] La coordinación se efectúa en la Conferencia de ministros de Asuntos Exteriores del organismo, que los reúne en sesiones ordinarias anuales y se encarga de aplicar sus políticas de desarrollo.

[24] Y las imputaciones de que la ONU “ha devenido inefectiva e irrelevante» (George W. Bush).

[25] En septiembre de 2015, un representante de Arabia Saudita fue elegido presidente del panel del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Otros países todavía menos respetuosos de los derechos humanos fueron incluidos en el mismo sistema.

[26] Se recuerda que, en 1953, la Unión Soviética obligó a renunciar al secretario general, Trygve Lie (Noruega) debido a su negativa a mantener contactos con él por no ser suficientemente flexible ante sus exigencias.

[27] Que ha alcanzado unas dimensiones ciclópeas, con costes asociados difíciles de justificar.

[28] Objetivos de Desarrollo del Milenio

[29] Con posterioridad, las metas se han multiplicado en los textos de consulta.

[30] Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre

  1. Reducir a la mitad, entre 1990 y 2020, la proporción de personas que sufren hambre.
  2. Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas cuyos ingresos son inferiores a un dólar con veinticinco centavos diario.
  3. Conseguir pleno empleo productivo y trabajo digno para todos, incluyendo jóvenes, además rechazando rotundamente el trabajo infantil.

Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal

  1. Asegurar que, en 2021, los adultos de cualquier parte sean capaces de completar un ciclo completo de enseñanza.

Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

  1. Que existan las igualdades entre los modos en la enseñanza terciaria y cuaternaria, para el año 2020, y en todos los niveles mínimos que puedan existir.
  2. Existencia de equidad entre personas al igual que trato igualitario en empleos o actividades diarias.

Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil

  1. Aumentar las 2/3 partes, entre 1990 y 2015, la natalidad de niños mayores de 9 años en adelante. Reducir la mortalidad en menores de 5 años al menos en dos terceras partes.

Objetivo 5: Mejorar la salud materna

  1. Reducir en tres cuartas partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna.
  2. Lograr el acceso universal a la salud reproductiva.
  3. Reducir la tasa de mortalidad materna.
  4. Mayor proporción de parir con asistencia de personal sanitario especializado.
  5. Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar.

Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades

  1. Haber detenido y comenzado a reducir la propagación del VIH/SIDA en 2015.
  2. Lograr, para 2010, el acceso universal al tratamiento del VIH/Sida para todas las personas que lo necesiten.
  3. Haber detenido y comenzado a reducir, en 2015, la incidencia de la malaria y otras enfermedades graves.

Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente

  1. Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales para reducir la pérdida del medio ambiente.
  2. Haber reducido y haber ralentizado considerablemente la pérdida de diversidad biológica en 2010.
  3. Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento.
  4. Haber mejorado considerablemente, en 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de barrios marginales.

Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

  1. Desarrollar más un sistema comercial y financiero abierto, basado en normas, previsible y no discriminatorio.
  2. Atender las necesidades especiales de los países menos adelantados.
  3. Atender las necesidades especiales de los países en desarrollo sin litoral y los pequeños estados insulares en desarrollo (mediante el Programa de Acción para el desarrollo sostenible de los pequeños estados insulares en desarrollo y los resultados del vigésimo segundo periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General).
  4. Encarar de manera integral los problemas de la deuda de los países en desarrollo con medidas nacionales e internacionales para que la deuda sea sostenible a largo plazo.
  5. En cooperación con las empresas farmacéuticas, proporcionar acceso a los medicamentos esenciales en los países en desarrollo a precios accesibles.
  6. En cooperación con el sector privado, dar acceso a los beneficios de las nuevas tecnologías, especialmente las de la información y las comunicaciones.

[31] Es decir, comercio internacional e inversiones extranjeras directas.

[32] Es un ejercicio de manual de huida hacia adelante.

[33] El lector conocerá su alias: “Agenda 2030”.

[34] Que en breve publicaré, junto con los resultados del esfuerzo de otra persona con la que comparto el análisis de los objetivos.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.