por José-Ramón Ferrandis | 11 Oct 2024 | Globalización, Opinión sobre terceros, Otros artículos, Países / Áreas geográficas
Si no lo matan antes[1], Donald J. Trump alcanzará por segunda vez la presidencia de los EE. UU.
A los efectos de este texto[2], vamos a suponer que la alcanza. En ese caso, deberá atacar y vencer a la Hidra[3] de las nueve cabezas. Al fin y al cabo, dicen que Hércules lo consiguió, y no sólo eso, sino también efectuó otros 11 difíciles trabajos. Hoy no hablamos de los establos de Augías[4] porque no toca, pero también es una labor que correspondería efectuar al futuro presidente de los EE. UU. siempre que no sea Kamala Harris, corresponsable de la suciedad reinante.
¿Cuáles son las 9 cabezas de la Hidra globalista, woke y socialista que Donald Trump debe cortar y James D. Vance, su candidato a vicepresidente, cauterizar?
La primera es abandonar el Acuerdo de París, cosa que ya hizo en 2016 y el presidente Biden deshizo mediante Orden Ejecutiva de Presidencia[5]. Es inmediato y sencillo. Es imperativo, por cuanto libera a los EE. UU. de tomar en consideración las absurdas, inútiles y contraproducentes exigencias del Acuerdo[6].
La segunda es la imposición de aranceles a las exportaciones hacia los EE. UU. de la RP China, tanto para evitar que sus productos entren libremente o con bajos aranceles a los EE. UU. como para generar un efecto sustitución que reindustrialice parcialmente[7] los EE. UU., reduzca la salida de divisas y contribuya así a equilibrar la Balanza Comercial[8] norteamericana y a revitalizar su industria.
En su anterior mandato, el presidente Trump elevó los aranceles[9] a diversos socios comerciales, con resultados dudosos. En esta ocasión es muy verosímil que se centre en limitar el acceso de los bienes y servicios de la RP China al mercado doméstico, por razones tanto estratégicas como prácticas y de evitación de rozamientos innecesarios. La prioridad es desarmar a la RP China en su intento de condicionar el desempeño industrial norteamericano.
La tercera es iniciar un profundo proceso de desregulación, corresponsable de las dificultades productivas que experimenta el sector productivo norteamericano de manera creciente desde hace muchos años. Suele darse una correlación positiva entre presidencia del partido demócrata e incremento del intervencionismo vía normativas asfixiantes de todo tipo. Contra eso, las presidencias republicanas se caracterizan por su intento de proporcionar mayores cotas de libertad a las empresas para ayudarlas en su labor de generación de riqueza. El presidente Reagan fue un paladín de esa política, reduciendo fortísimamente el número de páginas del Federal Register[10]. La primera presidencia de Donald Trump exigió a los organismos reguladores dar de baja dos normas existentes por cada norma nueva que desearan introducir[11].
El nuevo cuatrienio de Donald Trump vería sin duda un nuevo empujón en este sentido, favoreciendo así el desarrollo económico norteamericano.
La cuarta cabeza de Hidra que el presidente Trump cortará será la inmigración desordenada que experimentan los EE. UU. por su frontera con México[12]. El fenómeno, que está alcanzando cotas sobrecogedoras en algunos países de la Unión Europea, tiene otras características en los EE. UU. En este caso hablamos de emigrantes centroamericanos, sobre todo mexicanos[13]. No se aprecia un componente islámico en absoluto, pero sí un rio de personas que cruzan el Río Grande para disfrutar de los beneficios que el Estado de Bienestar norteamericano les proporciona. Su bajo nivel de formación les impide realizar trabajos mínimamente exigentes en materia técnica, por lo que, o bien engrosan las cifras de paro no registrado (son “sin papeles” y no entran en las estadísticas oficiales) o bien ocupan los puestos más bajos en la escala de trabajos, compitiendo con muchos inmigrantes irregulares anteriores, trabajando “en negro”.
El partido Demócrata permite el flujo con objeto de incrementar el número de votantes para su partido[14], habida cuenta de que los requisitos para ejercer ese derecho, reservado a los ciudadanos norteamericanos, son extremadamente laxos.
El muro, cuya construcción se inició en 1994 durante el gobierno de Bill Clinton, se ha erigido para impedir la entrada de inmigrantes ilegales, pero se halla inacabado. La anterior presidencia de Donald Trump dio un fuerte impulso a su finalización, pero la presidencia de Joe Biden ha relajado enormemente los esfuerzos[15]. No cabe duda alguna de que el presidente Trump, de serlo, detendrá en seco el flujo y repatriará a los ilegales en suelo norteamericano por centenares de miles, si no millones.
La quinta cabeza de la Hidra es energética. El presidente Trump revertirá inmediatamente las limitaciones impuestas por su antecesor en materia de explotación, transporte y utilización de los recursos energéticos en forma de hidrocarburos (gas y petróleo, de explotación tradicional o vía fracking). Paralelamente, detendrá en seco los procesos de destrucción de capacidad instalada estimulados por la administración demócrata al socaire de la estafa climática. Suspenderá los programas de introducción forzada de vehículos eléctricos, dejando que sea la voluntad del consumidor quien determine cuándo adquirir un vehículo de esas características, a los que privará de subsidios, ayudas y priorizaciones. Y finalmente, suspenderá el gasto en instalaciones eólicas y solares efectuadas al amparo de la IRA[16], reduciendo por completo el gasto público en la consecución del imposible objetivo de Net Zero para 2050[17].
La reducción de gasto público que conllevarán todas estas políticas que van a recibir el finiquito (hablamos de la sexta cabeza de la Hidra, que ha sido cortada reiteradamente desde la década de los sesenta para financiar la guerra de Vietnam, pero ha rebrotado una y otra vez) permitirá a los EE. UU. reducir la emisión de bonos para financiar la nueva deuda pública. Por primera vez en años, se tenderá a amortizar ésta a su vencimiento sin reemplazarla[18] y menos incrementarla con otra nueva, lo que contribuirá a sanear las cuentas públicas y a alejar el fantasma del impago[19]. Esa política modificará favorablemente las expectativas asociadas al tipo de cambio del dólar y, a través de la reducción de la inflación, a los tipos de interés de la Reserva Federal.
La séptima cabeza de la Hidra es la reducción a los mínimos imprescindibles de los pagos a la Organización de Naciones Unidas.[20] El presidente Trump mantendrá las transferencias obligadas por su pertenencia a la organización, suprimiendo las multimillonarias entregas extraordinarias de carácter voluntario que contribuyen a mantener operativa a la ONU y sus organismos dependientes de la Secretaría General, el Consejo de Seguridad y la Asamblea General. Esto colapsará inicialmente a la organización, que verá cómo su mayor donante complementario tiene que ser reemplazado por la RP China y los países árabes, quienes ya ejercen el poder de facto en esa organización. Otro paso más sería abandonar por completo la organización, reduciendo a cero las transferencias.
La octava cabeza de la Hidra es la recuperación de la confianza de los ciudadanos de los EE. UU. en sus instituciones, que atraviesan el peor momento de aceptación social desde el final de la segunda Guerra Mundial. El propio ejército norteamericano tiene dificultades para enrolar nuevas incorporaciones de soldados. La droga, en la que el fentanilo ha hecho una entrada extremadamente destructiva, arrasa la juventud del país. Dentro de la iniciativa, ya vigente en 2016, de Make America Great Again, el presidente Trump va a lanzar políticas de recuperación que afectarán a la práctica religiosa, el aborto, la reducción de la financiación a las universidades woke, políticas progresistas de descomposición social y entidades disolventes que operan en los EE. UU. Los organismos de seguridad interior y exterior recibirán fuertes revisiones de las cúpulas directivas y de servicios cuyo funcionamiento ha sido y es dudoso.
La novena cabeza de la Hidra, la inmortal, es la guerra. Ya el presidente Trump logró, en los 4 años de su mandato anterior, no iniciar ninguna y evitar varias. Lo hará de nuevo. Detendrá la guerra de invasión rusa en Ucraina y contribuirá a resolver la situación terrorista en Oriente Medio, fuente de inestabilidad y guerras desde 1948. Limitará la expansión de la RP China en el este del continente y reforzará la defensa de Corea, Japón y Taiwan. Puesto que esa cabeza es inmortal y está inscrita de manera indeleble en la naturaleza de las cosas, la enterrará bajo la piedra del acrecido poderío militar norteamericano y la dejará impotente en su odio infinito.
Si no lo matan antes, Donald J. Trump llegará a la presidencia y, a pesar de la fortaleza de sus enemigos, los arrojará al basurero de la Historia.
[1] Ni después.
[2] Que se convierte en especulativo. Soy consciente de que sus enemigos harán cualquier cosa para que Trump no disponga de un segundo mandato y, si lo logra, para que no lo termine.
[3] En la mitología griega, la Hidra de Lerna era una enorme serpiente acuática de varias cabezas, con colmillos y un aliento venenoso, que vivía en el lago de Lema. En el fondo del lago había una entrada al inframundo, de la que la Hidra era guardiana. Aunque el número de cabezas de la Hidra era materia de debate, se convino finalmente que serían 9: ocho mortales, pero la central, inmortal. Hércules, acompañado por su sobrino Yolao, la mató en el segundo de sus doce trabajos. Para ello cubrieron sus vías respiratorias para evitar el aliento letal de la Hidra. Hércules empezó a cortar sus cabezas con la espada, pero rebrotaban dos tras cada corte. Entonces, Yolao tomó una antorcha y empezó a cauterizar los cortes, con lo que no podían surgir nuevas cabezas. Hércules enterró la cabeza inmortal bajo una gran piedra, donde sigue odiando.
[4] Por designio de los dioses, el ganado de Augías no sufría enfermedades, lo que le permitió obtener el mayor rebaño de todo el país. Doce toros defendían al resto de la manada, que así no sufría bajas por ataques de las fieras. Sus establos nunca habían sido limpiados, hasta que lo hizo Hércules en un solo día, cumpliendo su quinto trabajo. Lo hizo abriendo un canal a través de los establos y desviando por él el cauce de los ríos Alfeo y Peneo, que arrastraron toda la suciedad.
[5] Fue el 20 de enero, en su primer día como Presidente https://www.state.gov/the-united-states-officially-rejoins-the-paris-agreement/
[6] Un completo análisis del Acuerdo y sus implicaciones y su inutilidad absoluta se halla aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[7] En principio, los aranceles son con la RP China, pero no necesariamente con otros suministradores, por lo que puede darse el efecto de desviación de comercio en favor de éstos, minimizando los resultados buscados.
[8] Este no es un asunto sencillo ni sin efectos indeseados. Sabemos bien que la situación ideal es la de aranceles cero, sin restricciones cuantitativas y con todas las partes que se hallan en los procesos de intercambio de bienes y servicios rigiéndose por las mismas normas y cumpliéndolas. Basta con leer este libro https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/ para comprobarlo. Esto fue así desde 1947 hasta aproximadamente el año 2001, que es cuando la RP China ingresó en la OMC. Desde ese momento se dedicó a incumplir sus obligaciones, a violentar las cláusulas que debía cumplir y a abusar de sus asimetrías con sus socios. La OMC ha muerto como organismo debido esencialmente al comportamiento chino, que le ha proporcionado enormes beneficios.
[9] Que el presidente Biden ha mantenido en su mayoría.
[10] El equivalente norteamericano del Boletín oficial del Estado. Recoge las reglas y regulaciones que las agencias federales publican por año. Reducir el número de páginas equivale a reducir las normas en vigor.
[11] Milton Friedman señaló en su día la evidencia de la política de desregulación del presidente Reagan, de la mayor importancia. El gran descenso en el número de páginas agregadas del Registro Federal cada año de su mandato lo atestigua.
[12] El sondeo realizado entre el 1 y el 20 de febrero de 2024 (Gallup) puso de relieve que para el 28% de los estadounidenses, la inmigración era el principal problema del país, lo que la sitúa en el primer lugar de las preocupaciones de los ciudadanos. La segunda causa era el gobierno, pero no podemos explayarnos ahora. Tampoco podemos reflejar por razones de espacio que, entre las primeras 15 preocupaciones de los ciudadanos norteamericanos, no se encontraba el cambio climático.
[13] Durante lo que lleva de mandato del presidente Biden, más de 10 millones de inmigrantes ilegales han entrado en los EE. UU.
[14] Por poner un ejemplo de opinión en este sentido, Elon Musk ha tuiteado el 5 de octubre de 2024 lo que sigue: “los demócratas están efectuando deliberadamente importaciones de votantes a los Estados con voto oscilante (swinging States) y dándoles la ciudadanía a toda velocidad”.
[15] Son épicas las interpelaciones en Comisiones del congreso de los EE. UU. a los responsables de la administración federal en ese sentido.
[16] Acrónimo que refleja la Inflation Reduction Act, “Ley de reducción de la inflación”, concebida y aplicada para aumentar la inflación vía gastos improductivos y así erosionar la capacidad de compra de empresas y particulares, debilitar el tipo de cambio del dólar y reducir el coste real de la deuda. Lo de siempre.
[17] Y para siempre. El Net Zero es sencillamente imposible.
[18] Gracias a los recursos provenientes del crecimiento económico esperado, que aumentarán la recaudación sin elevar la presión fiscal.
[19] La reducción progresiva de compradores de bonos residentes en el exterior obliga a que sean empresas, particulares y la propia Reserva Federal los que los adquieran, generando una situación a la japonesa que puede devenir insostenible.
[20] Se entiende que se trata del pago de la cuota obligatoria para cada Estado miembro., que se establece para cada país en función de su riqueza medida vía PIB.
por José-Ramón Ferrandis | 7 Oct 2024 | Cambio climático
Desde 1988 con carácter institucional[1] y desde 1989 a cargo de científicos sin escrúpulos[2], el relato oficial indica que la Tierra viene calentándose como consecuencia de las emisiones de CO2 antropogénico a la atmósfera.
Esos fueron los primeros pasos. Desde entonces (es un cuarto de siglo), las exageraciones, distorsiones, falsedades, mentiras y toda suerte de estafas relativas al calentamiento global no han cesado de sucederse en un crescendo interminable. Es cierto que, a mitad de este ejercicio impúdico, el equipo en cabeza del fraude decidió cambiar la denominación del fenómeno: de “calentamiento global” lo tornó en “cambio climático”, aprovechando “la Pausa”[3] y sus epifenómenos de ajuste del relato[4].
Por supuesto, a instituciones sesgadas y científicos fáciles acompañaron desde el principio legiones de creyentes[5] y una inmensa mayoría de los medios de comunicación de masas[6] (MCM), atraídos a la nueva religión por razones que entiendo se podrían cuantificar.
Y así durante 25 años. El Reich de 1.000 años duró 12 y la URSS 69, así que esta movida también socialista y puramente occidental parecía iba a durar lo que hiciera falta hasta la transformación de las economías de mercado en engendros intervenidos, pero ha ocurrido algo que pone en duda esta dinámica. Muchos nervios se ven por ahí.
El 20 de septiembre de 2024, Science publicó un estudio[7]. Éste fue replicado de inmediato por, entre otros muchos MCM, el Washington Post[8] y Bloomberg[9]. No sólo se publicó, sino que se comentó, pero de una forma muy llamativa. Veamos.
En el estudio aparece, básicamente, un gráfico que expresa con una línea quebrada las temperaturas medias superficiales durante el período Fanerozoico[10]. Hay una banda superior con colores que indican cuándo hizo más calor o más frío.
Este es el gráfico:

A 485-million-year history of Earth’s surface temperature | Science
El informe dice más. No les voy a marear con el contenido, pues en estos casos suele bastar con el compendio inicial o Editor´s Summary[11], que se puede resumir en que unos científicos han presentado las temperaturas experimentadas durante los pasados 485 millones de años. Lo han hecho combinando datos indirectos con modelos climáticos. Han concluido que las temperaturas medias en la superficie variaron entre 11° y 36°C.
Para que el lector pueda profundizar está el Sumario (Abstract)[12].
¿Cómo podemos resumir lo esencial del estudio? Pues diciendo que, en los últimos 485 millones de años, nunca ha hecho más frío que hasta hace muy poco, lo que, en los términos temporales del estudio, es ahora mismo. Ahora. Sí. Frío. No, no calor. Frío. Nunca ha hecho más frío que ahora bajo la capa del cielo.
Para que quede más claro el mismo gráfico, vean cómo lo presenta Anton Watts[13], que lo mejora considerablemente. Watts añade una línea azul en la base del gráfico para que se vea claro que nunca ha hecho tanto frío como ahora. Aparecen asimismo unos rectángulos azules que representan la extensión del hielo, así como unos pececitos de color naranja coronados por líneas discontinuas verticales, que expresan los momentos en que se dieron las 5 grandes extinciones del Fanerozoico.

Media Confirms the Earth Is Not Abnormally Warm, Rather It Is in Its Coldest Period in 485 Million Years – Watts Up With That?
Todo parece estar bastante claro. Sin embargo, los MCM se lanzaron vertiginosamente a la tarea de retorcer las conclusiones del estudio y la obviedad de las temperaturas inferidas. ¿Cómo lo hicieron?
El Washington Post lo hizo buscando el último suspiro temporal, un alza de temperaturas que aparece en el gráfico que van a ver ahora, subida que es necesario ampliar para poder verla. ¿Y qué frase aparece en el gráfico? Literalmente, “El planeta se ha estado calentando durante los últimos 20.000[14] años, pero las emisiones humanas en los últimos siglos (sic) han empujado la tasa de incremento a “territorios sin precedentes”. Y van y dibujan una línea casi vertical, de su propia cosecha, con cifras en grados Fahrenheit y en Celsius.
Vean el gráfico.

Media Confirms the Earth Is Not Abnormally Warm, Rather It Is in Its Coldest Period in 485 Million Years – Watts Up With That?
El Washington Post quiere ignorar (e ignora) el reciente informe de The Heartland Institute[15], quien revela que al menos el 50% de los incrementos (de temperatura) medidos es consecuencia de la inadecuada ubicación de las estaciones meteorológicas de superficie. Es lógico, lo sabe perfectamente, pero no buscan informar, sino deformar, así que lo desprecian.
Pero hay más datos. ¿Conoce el lector la tabla de temperaturas de los últimos 9 años, sin sesgar ni tratar para acomodarla al relato imperante[16]? Pues es ésta. Muestra la temperatura desde 2015 hasta 2023. En todos ellos, salvo en 2023[17], las temperaturas registradas han estado por debajo de la media. Vean los datos y la explicación traducida que se encuentra en el pie de página número 15.
The recorded global temperature for previous years:
2015 average: 0.98 °F (0.54 °C) below normal
2016 average: 0.48 °F (0.27 °C) below normal
2017 average: 0.47 °F (0.26 °C) below normal
2018 average: 1.33 °F (0.74 °C) below normal
2019 average: 0.65 °F (0.36 °C) below normal
2020 average: 0.00 °F (0.00 °C) below normal
2021 average: 0.20 °F (0.11 °C) below normal
2022 average: 0.47 °F (0.26 °C) below normal
2023 average: 0.44 °F (0.24 °C) above normal
https://temperature.global/
En resumen, no hay indicador alguno de que vaya a darse situación que aventure peligro de ningún tipo. Sin embargo, el Washington Post va y dice lo que ya hemos leído de los 20.000 años y el territorio sin precedentes en el que estaríamos entrando. Y añade: “Without rapid action to curbgreenhouse gas emissions, scientists say, global temperatures could reach nearly 62.6 F (17 C) by the end of the century — a level not seen in the timeline since the Miocene epoch, more than 5 million years ago”[18].
Todo es falso. Ni estamos en un “territorio sin precedentes”, ni las emisiones humanas han afectado a las temperaturas[19], ni las temperaturas van a alcanzar los 98,6◦F (36◦C), ni los 62,6° F (17 C), cosa que se inventan, directamente. ¿Nos toman por idiotas? Por supuesto que lo hacen). ¿De dónde se sacan estas teorías? El estudio de Science nada dice al respecto. Nada en absoluto. Lo dicen los MCM, haciendo política de baja estofa a la voz de sus amos[20].
Se trata de asustar al lector, quien probablemente no irá a las fuentes a verificar las mentiras del Washington Post y de otros muchos MCM, que han querido dar la vuelta al estudio de Science para decir lo que éste no decía.
En el caso de Bloomberg[21], la falsedad es patente y de fácil desmontaje. Su frase central es “La Tierra ya ha atravesado antes períodos de rápido cambio climático. Todos ellos produjeron muertes en masa”[22]. Y como se aprecia en el gráfico de Anton Watts, que para eso lo indica, es falso. Una vez más.
A los MCM alineados con la estafa global auspiciada por la ONU vía IPCC y Agenda 2030 no les queda más que hacer proyecciones sin fundamento. Han fracasado todas sus predicciones anteriores. Ni los osos polares se extinguen[23], ni los corales desaparecen, ni las islas se hunden, ni el nivel del mar sube más allá de lo que lo viene haciendo desde hace miles de años, ni hay más huracanes, ni los que hay son más violentos, ni los pingüinos de Audubon peligran, ni la desertización avanza[24], ni menguan las lluvias, ni se descongela la Antártida. Nada. Nunca han dado ni una, lo que es comprensible, pues detrás de sus afirmaciones tan goebbelsianamente repetidas no hay sino intentos de controlar nuestras vidas reduciendo nuestra renta y nuestra libertad.
¿Por qué ahora este espectáculo de tantos MCM saliendo en tromba a intentar distorsionar los resultados de un estudio publicado en Science que pone de relieve la farsa calentológica? Verosímilmente, porque se han quedado sin argumentos y tratan de asustar a fondo a quien no se fije en los datos del estudio, que aparecen en un gráfico clarísimo. Hablan para personas que no tienen acceso a datos, a información correcta y verosímil. En realidad, recurren a falsear la información con una desfachatez tal que sólo cabe pensar que se les ha acabado el tiempo.
El inicuo relato del calentamiento global antropogénico tiene que ser destruido.
[1] IPCC por Intergovernmental Panel on Climate Change, institución de Naciones Unidas dedicada a demostrar que el calentamiento global es obra del Hombre y sólo de él. Le he dedicado un capítulo entero en https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[2] El “palo de hockey”, esa farsa pseudocientífica. Lo pueden ver aquí https://joseramonferrandis.es/el-palo-de-hockey-y-los-jugadores-tramposos-tercera-y-ultima-entrega/
[3] La Pausa fue un periodo de casi dos décadas, entre 1998 y 2016, en el que las temperaturas globales no se movieron. Para profundizar en el fenómeno de “La Pausa”, se puede acceder a estos análisis aquí https://joseramonferrandis.es/la-pausa/ y aquí https://joseramonferrandis.es/la-pausa1-sigue-entre-nosotros/
[4] Con una ventaja extra: si se habla de cambio, en lugar de “calentamiento”, cambio puede ser al alza o a la baja, así que el socialismo globalista intervendrá las economías por fas o por nefas.
[5] Gentes de buena o mala fe que, lejos de creer en Dios, ahora creen en cualquier cosa. Ya avisó de esto Gilbert K. Chesterton, con su anticipación habitual.
[6] https://joseramonferrandis.es/no-se-crean-lo-que-lean-en-los-medios-es-mentira/
[7] Éste: A 485-million-year history of Earth’s surface temperature
[8] Scientists calculate Earth’s temperature changes over 485 million years – The Washington Post, que pudieron leer quienes estuvieran autorizados. Es de pago.
[9] A Global Warming Wake-Up Call From the Time Before Dinosaurs – Bloomberg
[10] El Fanerozoico es un eón de la escala temporal geológica. Se extiende desde hace 542,0 ±1,0 millones de años hasta este momento. Su nombre deriva del griego. Significa “vida visible”, refiriéndose al tamaño de los organismos que surgen en esta época. Antes ya existía vida en la Tierra, pero fue en el Fanerozoico cuando los organismos vivientes adoptaron formas complejas, evolucionaron y se diversificaron.
[11] “Understanding how global mean surface temperature (GMST) has varied over the past half-billion years, a time in which evolutionary patterns of flora and fauna have had such an important influence on the evolution of climate, is essential for understanding the processes driving climate over that interval. Judd et al. present a record of GMST over the past 485 million years that they constructed by combining proxy data with climate modeling (see the Perspective by Mills). They found that GMST varied over a range from 11° to 36°C, with an “apparent” climate sensitivity of ∼8°C, about two to three times what it is today.” —Jesse Smith.
[12] “A long-term record of global mean surface temperature (GMST) provides critical insight into the dynamical limits of Earth’s climate and the complex feedbacks between temperature and the broader Earth system. Here, we present PhanDA, a reconstruction of GMST over the past 485 million years, generated by statistically integrating proxy data with climate model simulations. PhanDA exhibits a large range of GMST, spanning 11° to 36°C. Partitioning the reconstruction into climate states indicates that more time was spent in warmer rather than colder climates and reveals consistent latitudinal temperature gradients within each state. There is a strong correlation between atmospheric carbon dioxide (CO2) concentrations and GMST, identifying CO2 as the dominant control on variations in Phanerozoic global climate and suggesting an apparent Earth system sensitivity of ~8°C.”.
[13] En este artículo suyo Media Confirms the Earth Is Not Abnormally Warm, Rather It Is in Its Coldest Period in 485 Million Years – Watts Up With That?
[14] No es cierto. Vean aquí https://joseramonferrandis.es/conocer-la-historia-es-fundamental1-i/ y aquí https://joseramonferrandis.es/conocer-la-historia-es-fundamental1-ii/
[15] Mostrando que el “efecto de calor urbano” o Urban Heat Island y la mala ubicación de las estaciones de medición de temperaturas (de las que se extraen lo datos) puede ser responsable de hasta el 50% del reciente calentamiento. El resto puede ser total o parcialmente de origen natural.
[16] Temperature.Global calcula la temperatura global actual de la Tierra. Utiliza las temperaturas de superficie sin ajustar. La temperatura actual es la media de los 12 meses de temperatura media de la superficie comparada con la media de los últimos 30 años. Las observaciones nuevas se incorporan al minuto. Esta página web ha sido creada por meteorólogos y climatólogos profesionales con más de 25 años de experiencia en observaciones de superficie.
Fuentes de los datos:
NOAA Global METARs
NOAA One-Minute Observations (OMOs)
NBDC Global Buoy Reports
MADIS Mesonet Data
[17] Debido sin duda al efecto combinado de “El Niño” y Hunga Tonga. https://joseramonferrandis.es/a-vueltas-con-un-volcan-submarino-que-esta-pasando-a-la-historia/
[18] O sea, “Sin una acción rápida para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (cosa que apenas tiene que ver con la elevación de temperaturas, como sabemos), dicen los científicos (no algunos científicos, sino todos los científicos, según afirma el Washington Post”), las temperaturas globales podrían alcanzar casi los 62,6° F (17° C) para el final de siglo, un nivel no visto desde el Mioceno, hace 5 millones de años”.
[19] Salvo que alguien se crea la estafa del “palo de hockey”.
[20] Y por supuesto, los MCM han ignorado por completo que las enormes variaciones de temperatura a lo largo de la historia tuvieron lugar por causas naturales. El ser humano no estaba. La Revolución Industrial tampoco estaba. Y la ONU tampoco estaba. Ni estará en breve.
[21] We Just Got a Wake-Up Call From the Time Before Dinosaurs
[22] ¿Para qué van a utilizar la expresión correcta, que es “extinciones masivas”? Asusta más decir “muertes en masa”. Es lo que se busca.
[23] Vean un artículo reciente de Bjorn Lomorg Shrinking island, vanishing polar bears — the climate scare stories that turn out to be false, recogido de True, New York Post, Oft-Cited Climate Catastrophes Have Not Materialized – Watts Up With That?
[24] Ahora lloriquean porque el desierto retrocede. Visto que el CO2, gran fertilizante, ha incrementado la vegetación en todo el mundo en unos 15 millones de kilómetros cuadrados, resulta que ahora no les gusta. Hace poco, el discurso progre aseguraba que el cambio climático conducía inexorablemente a la reducción de la vegetación y después a la desertificación. Así lo aseguraban los MCM y se enseñaba en las escuelas. Ahora que los datos han demostrado que todo ese discurso era falso (ese y todos los demás, podemos decir) y que ocurre todo lo contrario, ahora lo peligroso es la pérdida de los desiertos. ¿Que no se lo creen? Vean. La desfachatez del discurso progre y socialista es infinita. En este texto de Climate Realism se ve una muestra Yale Environment 360 Pushes Alarming Carbon Dioxide Story, Despite Beneficial Global Greening – ClimateRealism
por José-Ramón Ferrandis | 30 Sep 2024 | Cambio climático
Se lo digo porque difícilmente lo leerán en los medios de comunicación de masas, o MCM: la temperatura de los océanos está descendiendo rápidamente.
Es un dato que se opone y enfrenta a la narrativa del desastre climático inminente[1], que – ésta sí – pueden encontrar ustedes por doquier, pero preferentemente en medios melifluos y sinuosos como ABC[2], en tiempos referencia del sector.
Hace como dos años, cuando “El Niño” elevaba las temperaturas del mar (como siempre. Vean aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/, aquí https://joseramonferrandis.es/quien-es-el-motor/, y aquí https://joseramonferrandis.es/conocer-la-historia-es-fundamental1-ii/), los MCM, António Guterres y el coro de calentólogos se echaban las manos a la cabeza y aseguraban que el final estaba cerca. Exageraban la nota, claro, porque si el final estaba cerca, nada había que hacer y a ver cómo colaban entonces las medidas restrictivas que nos imponen los globalistas.
Ahora callan. Les da igual. Esperarán al próximo “El Niño”[3]. En el ínterin, seguirán mintiendo. Y ocultando información que expondría sus falsedades[4]. Como ésta[5], que refleja las variaciones medias en la temperatura del mar[6], por meses (columnas), desde 2014 hasta 2024. En gris, variaciones entre +/- 0,5 grados centígrados. En rojo, las superiores a 0,5°C y en azul, las inferiores a 0,5°C.

Party Over for Alarmists as Sea Temperatures Plunge Around the World – Watts Up With That?
Un cuadro, cualquiera de ellos, raramente presenta los datos para que sean vistos con la rapidez y efectos de un gráfico. Por tanto y para facilitar la comprensión, vean este gráfico, representativo de prácticamente todos los océanos. Es de Climate Reanalyzer, elaborado con datos de la NOAA.
La línea negra refleja las temperaturas de 2024. La naranja, las de 2023. La media entre 1982 y 2011 se ve en la línea de puntos compactos. Las mediciones por años individuales aparecen en tenues colores pastel.
En términos globales, la temperatura en 2024 está 0,2°C más baja que en 2023. En el océano Atlántico, las mediciones muestran que está 1°C por debajo de la media en esta época del año[7]. En el océano Pacífico, el lago español, los efectos de “El Niño” ya se han disipado prácticamente.

Party Over for Alarmists as Sea Temperatures Plunge Around the World – Watts Up With That?
Seguiremos informando, Dios mediante.
[1] Si no fuera tan amenazador e inmediato, ¿cómo justificarían los miserables al mando el destrozo económico, social y político que están realizando en Occidente, a las órdenes de Naciones Unidas, a quienes Dios no confunda para poderles dar su merecido?
[2] Me refiero a un texto de Johann Grolle, originalmente redactado el 22 de marzo de 2024 y actualizado el 27 de agosto de 2024. ¿Johann Grolle redactor de ABC? No, no hay tal cosa. Grolle escribe en Der Spiegel, antaño prestigioso MCM de la República Federal de Alemania y hogaño espejo (Spiegel) de la espantosa degradación experimentada por Alemania en las últimas décadas. Las razones del imparable incremento de la temperatura de los océanos (abc.es). Es una pieza de orden poético y literario, no científico. Busca emocionar, distorsionando, seleccionando, mintiendo (ya saben, mentir es decir lo contrario de lo que se piensa, con intención de engañar).
[3] Los tres más recientes han tenido lugar en 1998, 2016 y 2023.
[4] Pues, en pura lógica, si cuando las temperaturas suben hay que parar la máquina del crecimiento y el bienestar (sólo en Occidente, que es el objetivo), cuando bajan habría que acelerar el desarrollo económico (en Occidente también, claro), ¿no?
[5] Procedente de Chris Morrison en From THE DAILY SCEPTIC a través de Party Over for Alarmists as Sea Temperatures Plunge Around the World – Watts Up With That?
[6] Son datos de la NOAA, obtenidos de este estudio de mucha mayor profundidad y alcance PowerPoint Presentation (noaa.gov) Los bloques del cuadro registran las anomalías sobre una base móvil de tres meses. A efectos de localización el bloque gris más abajo, de 0,2°C, se refiere a mayo, junio y julio de 2024.
[7] “Nunca en los registros observados ha virado tan rápido el Atlántico oriental ecuatorial entre un extremo y otro.,” observa la NOAA. Este organismo afirma que es preciso profundizar (en el análisis) para poner de manifiesto las causas concretas de este “evento aparentemente inusual”.
por José-Ramón Ferrandis | 23 Sep 2024 | Cambio climático
El oso polar[1] es un magnífico animal, una verdadera bestia que, como depredador zonal[2], no tiene enemigo, salvo si se enfrentara a la orca[3]. No están documentados duelos entre ambos, que en todo caso sólo serían posibles en el mar o en una pequeña placa de hielo flotante sin estabilidad, donde la orca impondría su muy superior peso e inteligencia. En el resto de los casos, el oso polar es imbatible.
Hubo un tiempo en que su población censada descendía[4]. Sin fundamento científico alguno, los calentólogos o partidarios de la hipótesis del “calentamiento global antropogénico” se apresuraron a afirmar, sin pruebas, que eso se debía a la disminución de la capa de hielo en el área de despliegue natural del oso blanco[5], a su vez consecuencia de un calentamiento global imparable. ¿Sería cierto?
La Primera Sesión Científica sobre el Oso Polar (1965) reportó una población de osos polares de entre 5.000 y 19.000. En 1997, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza estimó entre 22.000 y 27.000 el número de osos polares, así como entre 22.000 y 31.000 en 2021.
El 27 de febrero de 2024 se ha constatado que, en los 50 años transcurridos desde las prohibiciones de caza indiscriminada, la población de osos polares ha experimentado un aumento del 266%, al pasar de 12.000 estimados hace medio siglo a los más de 32.000 contabilizados en 2023.
Tan es así que informes del mes de julio de 2024 referidos al este y sudoeste de Groenlandia muestran la preocupación de los habitantes de la zona[6], que están disparando frecuentemente sobre los osos blancos debido a sus ataques[7].
¿Que dónde están los osos polares? Veamos. Primero la lista de (los 9) lugares donde se hallan censados, de acuerdo con la clasificación de la NOAA[8].

Polar bears and sea ice fail to implode in 2023 as predicted, with special thanks for your support – Watts Up With That?
Obsérvese cómo se incrementan las poblaciones en prácticamente todas las áreas. ¿Que dónde están todas estas ubicaciones? Veamos un mapa que nos dará una idea.

https://www.worldwildlife.org/descubre-wwf/historias/oso-polar
Detallando algo más, en Svalbard abundan los osos por el mucho hielo existente[9], cuya presencia confirma el Norwegian Ice Service[10]. Lo mismo ocurre en el Mar de Barents[11]. En cuanto a la Bahía de Hudson, en los últimos 10 años, los osos han pasado de estar “en alto riesgo” a “en riesgo menor”. Y eso a pesar de las profecías siniestras habituales de colaboradores que publican en diversos medios y organizaciones[12], como en The Guardian (2013)[13]. El 6 de diciembre de 2016, Steve Ferguson, biólogo especializado en focas, declaró al Winnipeg Free Press[14] lo que ven al pie, es decir, que los osos iban a desaparecer. Ya en 2024, Steven Armstrong ha aceptado, en declaraciones a ese mismo medio que se había equivocado[15], aunque “de aquella manera”. Los llamados expertos tienen que admitir que el número de osos polares no cae desde, al menos, 2004. Y que como mínimo desde 2016 sus condiciones han mejorado mucho. Más aún, los de la Bahía de Hudson (sur) son más que en 2016.
En el State of the Polar Bear Report 2023 (Informe sobre el estado de los osos polares”)[16], Susan Crockford, la experta en la materia reconocida en todo el mundo, afirma claramente que los osos polares al oeste de la Bahía de Hudson se encuentran mejor que nunca desde hace 50 años.
Es lo que hay, pero usted, lector, difícilmente lo podrá leer. Las instrucciones son decir una y otra vez que el oso polar está en peligro y punto. Y eso es lo que hacen, a pesar de que sus propios datos contradicen sus propias conclusiones[17]. Se sabe que en 1998 se produjo un fuerte enfriamiento en el oeste de la Bahía de Hudson, y desde entonces, las condiciones son básicamente las mismas[18]. Es más, según se va acabando 2024, y a pesar de las alharacas referidas a que 2023 ha sido el año más cálido nunca registrado[19], los osos polares comen estupendamente. Vean. Así no hay manera de que se extingan, oiga.

https://oceanwide-expeditions.com/es/galeria/thing/oso-polar?gallery=437
Esto es lo que podemos ofrecer: datos fiables y posibilidad de transmitirlos, aunque estén en una estantería fuera de la vista del transeúnte. De momento, se pueden contar las verdades. Y eso no es poco: vean cómo se va reduciendo el conjunto de medios en los que es posible hacerlo.
Tilak Doshi[20]escribió el 18 de julio en Forbes un artículo sobre el candidato nominado por Donald Trump como vicepresidente para la carrera presidencial en los EE. UU., defendiéndolo de las acusaciones lanzadas por el progresismo global, resumidas en tildarle de negacionista[21]. Forbes tardó 48 horas en retirar el artículo y despedir a Doshi como colaborador. Y es que la izquierda progre ve a Donald Trump como un peligro para sus pretensiones de destrucción de Occidente[22], así que todo vale contra él. Como esto que ven, coetáneo de la censura a Tilak Doshi.[23]
Este científico y comunicador ha sido excluido sin ambages. Directamente. Por Forbes. Si con el impacto mediático que tiene Doshi lo han borrado del mapa (de momento se limitan a cancelarlo, como dicen ellos; todo se andará), imaginen lo que hacen con personas cuyo alcance comunicador es su propio blog o cuenta en X o uso de Youtube.
Eso sí, de momento se ha librado de la censura una columna de su propio Editor jefe, Steve Forbes, nieto del fundador, aunque afirmó que “unos 6.000 millones de dólares se han gastado en “las llamadas renovables”, como (energías) solar y eólica, en las pasadas dos décadas, cosa que apenas habían arañado el uso de los combustibles fósiles en la economía global”. Es el propietario. De momento, no pueden con él[24].
Pues nada, a seguir. Con la censura completa sólo revela su debilidad argumental, su profunda inseguridad y su poder, por supuesto. La exclusión del discrepante y el ataque frontal contra la verdad y sus portadores se acentúa porque los izquierdistas van viendo que pierden la batalla. Más dura será su caída.
[1] El oso polar u oso blanco (Ursus maritimus) es, junto con el oso Kodiak (Ursus arctos middendorffi), uno de los carnívoros terrestres más grandes del globo. Vive en el medio polar y zonas heladas del hemisferio norte. Es el único superdepredador del Ártico. Tiene un denso pelaje, que en realidad no es blanco, sino translúcido. Está formado por miles de pelos huecos, llenos de aire, que actúan como aislante térmico. Bajo ese pelaje se encuentra la piel, que es negra para absorber mejor la radiación solar durante el verano septentrional y aumentar así la temperatura corporal. El peso del macho adulto puede alcanzar los 1.000 kg. y su longitud, llegar hasta 2,60 m. Atacan a focas, morsas, belugas, narvales, renos, alces, lemmings, alcas (aves) y también devoran cadáveres de ballenas varadas. Y al ser humano, si se tercia.
[2] En las regiones frías circumpolares, hábitat del oso polar.
[3] Orcinus orca habita en todos los océanos del planeta. El macho adulto puede alcanzar hasta 5,5 toneladas de peso y medir hasta 8 m de longitud. El nombre actual del género (Orcinus) proviene del latín y significa “perteneciente al orco”, término que se refiere a distintos demonios del inframundo. Fuerte, veloz e inteligente, la orca se halla en la cúspide de la cadena alimentaria. Es el superdepredador de los océanos.
[4] Así era mientras se permitió su caza desde embarcaciones de motor, avionetas o helicópteros. El 15 de noviembre de 1973, las cinco naciones del Ártico (Canadá, EEUU, Groenlandia, Noruega y la URSS) firmaron un tratado para proteger al oso blanco de la sobrecaza, que lo estaba aniquilando Crockford-Polar-Bears-2023-Briefing-67-final.pdf (polarbearscience.com) 50 años después, los osos blancos han pasado de estar al borde de la extinción a presentar poblaciones más grandes y sanas que nunca.
[5] Lo cuento en detalle en este libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[6] El anterior primer ministro de Groenlandia, Aleqa Hammond, afirmó en julio de 2024 que el inhabitual número de avistamientos y los ataques a personas son debidos a la abundancia de hielo marino costero, contrariamente a lo afirmado por los especialistas, que aseguraban que los problemas con los osos crecerían con la falta de hielo.
[7] En lugares de toda Groenlandia, como Ittoqqortoormiit, (2 osos), Traill Island, Nuuk, y Qaqortoq (varios osos más). Datos detallados, aquí https://wattsupwiththat.com/2024/08/03/polar-bear-boom-reported-in-east-southwest-greenland-comes-with-the-usual-problems/
[8] NOAA researchers, primary productivity La NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration de los EEUU) no se explica qué está pasando en la zona ártica con el hielo, las temperaturas y la abundancia de animales. Y es la NOAA. Pues calculen.
[9] “Normalmente se dan 20 avistamientos al año, pero en 2024 nos acercamos a 40 (todos los osos estaban en buen estado de nutrición) y faltan 3 meses para el plazo límite. Va a ser un buen año para los osos en Svalbard, porque hay más hielo que en otros recientes.” (The Guardian, 2 de abril de 2024).
[10] 2 Abril Los informes diarios confirman lecturas superiores a la media a largo plazo (1991-2020).
[11] A good year for Svalbard polar bears due to abundant sea ice coverage – Watts Up With That?
[12] Prácticamente en todos: World Wildlife Fund/National Geographic/El País/RTVE/Europa Press/The New York Times/Britannica/TIME for Kids/Fundación BBVA/Terra/El Huffpost y así, ad infinitum.
[13] El 27 de noviembre de 2013, Andrew Derocher (científico de la Universidad de Alberta) afirmó en The Guardian: “Todo indica que la población de osos colapsará en uno o dos años si las condiciones son suficientemente malas. En 2020, apuesto a que no habrá osos polares en Western Hudson Bay (WHB).” Erró frontalmente. El hielo marino en WHB no ha cambiado desde 1998. Aunque la estación libre de hielos ha sido tres semanas más larga que en los 1980s, el hielo de verano no está peor not getting worse.
[14] “Hudson Bay podría vivir su primer invierno sin hielo en 5 ó 10 años”, dijo Ferguson. “No creo que los osos y las focas se adapten. Morirán. Queda poco tiempo para revertir la tendencia a la pérdida de hielo marino, incluso aunque detengamos la producción de gases de efecto invernadero”. Pues mire, no. Hudson Bay sigue teniendo hielo en invierno.
[15] El 28 de febrero de 2024, Steven Amstrup declaró al Winnipeg Free Press lo siguiente, en contradicción con lo que había escrito aquí co-authored last year: “La población (de osos) parece estar haciéndolo mejor que el resto del mundo. Si hay posibilidad de salvar los osos polares en algún sitio, ese es Hudson Bay”. Se había equivocado, pero le costaba reconocerlo. Y todos los modelos que utilizaban los osos de WHB como indicador indirecto WH bears as a proxy para predecir la supervivencia de las demás subpoblaciones, incluyendo ésta, published last year, no valen para nada.
[16] State of the Polar Bear 2023 para la Global Warming Policy Foundation. Referencia para el informe: Crockford, S.J. 2024. State of the Polar Bear 2023. Briefing Paper 67. Global Warming Policy Foundation, London. Descargar el pdf. aquí.
[17] Ya se sabe: “Primum vivere, deinde philosophare”. Y si mañana tienen que decir lo contrario, lo harán. Gentes de principios y convicciones.
[18] Los autores admiten que, en efecto, no ha habido cambios en el hielo disponible (Atkinson et al. 2022; Castro de la Guardia et al. 2017; Lunn et al. 2013, 2016; Miller et al. 2022; Stapleton et al. 2014) http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0006320713004618#
[19] Son muy imaginativos.
[20] Dr. Tilak K. Doshi es consultor en energía, miembro de la CO2 Coalition Tilak Doshi
[21] El discurso de la izquierda ha descendido hace mucho tiempo a las agresiones verbales ad hominem (sí, también ad mulierem). Se usa con frecuencia “negacionista del clima” para descolocar a los escépticos y compararlos con quienes niegan el Holocausto. En España tiran del epíteto “fascistas”, aunque por lo común no saben ni qué significa. Son ignorantes pero abundantes. Y les pagan bien por exhibir su estupidez.
[22] Lo es. Por eso intentan matarlo. Y cuando fallan, siguen descalificándolo, acosándolo, mintiendo.
[23] Independent–J.D. Vance: “Activistas alarmados por la “peligrosa” elección de Trump para Vicepresidente”/Guardian– “Defensores del clima temen que la elección de J.D. Vance como VP sea “Un peligroso paso atrás”/CNBC lamenta que “el antiguo capitalista de riesgo (sic) es un conocido crítico del cambio climático y la energía renovable”. The Independent (Reino Unido) informa de que “activistas responden alarmados a la selección del negacionista del clima y senador por Ohio J.D. Vance como nominado a vicepresidente por Donald Trump”.
[24] El relato completo está aquí https://wattsupwiththat.com/2024/07/26/i-wrote-an-article-for-forbes-defending-j-d-vance-from-accusations-of-climate-denialism-forty-eight-hours-later-forbes-un-published-the-article-and-sacked-me-as-a-contributor/