por José-Ramón Ferrandis | 28 Oct 2024 | Cambio climático
De vez en cuando uno se encuentra con perlas de comunicación. Esta es una de ellas. En dos minutos exactos, El Dr. William Happer, director y cofundador de CO2 Coalition[1], lo deja claro.
¿Que quién es el Dr. Happer? Este es:
William Happer, Ph. D. Doctor emérito en el Department of Physics at Princeton University. Comencé mi carrera en el Physics Department of Columbia University en 1964, donde fui director del Columbia Radiation Laboratory entre 1976 y 1979. Entré en el Physics Department of Princeton University en 1980. Inventé el sodium guidestar (un rayo láser que utilizan los sistemas ópticos adaptativos para corregir los efectos degradantes de las turbulencias atmosféricas en la resolución de las imágenes). He publicado más de 200 artículos científicos revisados por pares. Soy académico de la American Physical Society, la American Association for the Advancement of Science y miembro de la American Academy of Arts and Sciences, la National Academy of Sciences y la American Philosophical Society. He sido director de Energy Research en el U.S. Department of Energy entre 1991 y 1993. Fui cofundador en 1994 de Magnetic Imaging Technologies Incorporated (MITI), una pequeña empresa especializada en el uso de gases nobles polarizados por láser para obtener imágenes por resonancia magnética. He sido Presidente del Steering Committee de JASON de 1987 a 1990. Me he desempeñado como Deputy Assistant to the President and Senior Director for Emerging Technologies at The National Security Council in the White House de 2018 a 2019. Soy moderador del Board of Directors of the CO2 Coalition, una organización sin ánimo de lucro fundada en 2015 para educar a líderes, políticos y público en general acerca de la vital contribución que aporta el CO2 a nuestras vidas y nuestra economía.
He tomado el CV de este artículo https://joseramonferrandis.es/total-para-nada-bueno-si-para-alcanzar-y-mantener-el-poder-global-2/
¡No se pierdan el breve vídeo!.d7c0f8a3-ff68-4a85-9621-9d9a8f31892c
[1] https://co2coalition.org/about-us/
por José-Ramón Ferrandis | 25 Oct 2024 | Países / Áreas geográficas
- Historia
Desde los orígenes hasta el Siglo XIX
Los primeros referentes útiles para situar la evolución histórica de Rusia se refieren a las tribus eslavas residentes en tierras de lo que ahora es Ucraina, Bielorrusia y Polonia. Se las supone radicadas en el entorno del río Pripiat, afluente caudaloso del río Dniéper. Mezcladas más tarde con eslavos orientales de origen finés y con suecos (Varegos) procedentes del norte,
Entre los siglos IX y XII imperó en la zona el Rus de Kiev[1], bajo un príncipe que exigía impuestos y pleitesía a los señores feudales (en realidad, jefes de clanes familiares), quienes a su vez extendían su dominio por amplias zonas de las inmensas mesetas del Volga.
En el Siglo XV, Iván Grozni (el Terrible) se hizo con la supremacía y el control del principado y zarato de Moscú, extendiendo su poder por los territorios al oeste de los Urales (Incluido los kanatos de Kazán y Astrakán, que destruyó por completo), y llevando los límites de la organización política rusa hasta los del Gran Ducado de Varsovia y los de la Corona sueca. Por el Este, conquistó los territorios de Siberia entre los ríos Obi y Yenisei. Por el sur, los tártaros de Crimea le derrotaron reiteradamente. Suprimió brutalmente la resistencia de los señores feudales (boyardos) y unificó el país. Fue el primer rey (zar[2]) de Rusia.
La que podríamos llamar sin temor a equivocarnos primera occidentalización[3]tuvo lugar bajo Pedro I (de la dinastía) Románov. A finales del Siglo XVII, el zar Pedro I decidió modernizar sin ambages un país que se encontraba muy atrasado respecto de los estándares prevalecientes en Europa, que conocía por los viajes realizados a diversos lugares[4]. Con el rechazo (inútil) de la población[5], reformó costumbres y vestimenta, lengua y calendario. Incorporó una burocracia moderna (según el esquema prusiano, cuya estructura traspuso) como elemento vertebral del Estado y dotó a éste de un ejército (según estándares asimismo prusianos). Creó una marina (a la holandesa manera) y capacidades de ingeniería constructiva (procedente de España[6] y de los Países Bajos). La industria (y la ingeniería) se desarrolló con ayuda de Prusia, quien suministró sistemas, equipos y mano de obra especializada. La arquitectura quedó en manos de especialistas italianos[7]. Todo ello terminó permitiendo a Rusia dar un salto de eficacia y ponerse en línea con las restantes monarquías europeas. Al tiempo, difundió la especie de que los países de Europa estaban más desarrollados y eran superiores.
Pedro I estableció la capitalidad en San Petersburgo (a orillas del río Neva, junto a la frontera con Suecia), desarrolló una corte sumisa y organizada y dio los primeros pasos para la industrialización de Rusia. Dominó brutalmente su país.
Otro monarca relevante en la historia de Rusia fue Catalina II, la Grande (1762/1796), esposa de Pedro III[8], quien continuó el proceso de expansión. Se apoyó en una colección de nobles que, además, eran amantes suyos[9]. Se anexionó el kanato de Crimea y amplió posesiones en las costas de los mares Negro y de Azov. Se quedó con gran parte de Polonia tras la (primera) partición de ese país. Por el Este, sus tropas llegaron a Alaska, de la que tomaron posesión. Catalina II, como Pedro I, siguió modernizando Rusia de acuerdo con patrones occidentales. Incorporó aspectos referidos a medicina, cultura, educación y filosofía jurídica y política.
De entre todos los zares rusos subsiguientes cabe asimismo mencionar a Alejandro I, nieto de Catalina II (1801/1825), quien tras francas aproximaciones iniciales a Napoleón lo derrotó tras la invasión de Rusia por parte del galo, entrando victorioso en París. Concedió la manumisión a los esclavos de Polonia, Finlandia y los países bálticos. Planeó dotar al país de una constitución liberal, que no se llevó a término.
De gran relieve fue asimismo el reinado de Alejandro II (1855/1881), durante cuyo mandato se abolió la esclavitud[10] (servidumbre de la gleba), se tendió una amplia red ferroviaria, se posibilitó la aparición de empresas y se llevaron a cabo reformas políticas que afectaron a la forma del Estado, convertido en una monarquía constitucional[11], con Parlamento (Duma) elegido por la población. Todo ello estaba en la línea de occidentalización que ya había tomado carta de naturaleza en Rusia.
Cabe cerrar las menciones a los zares más relevantes con Nicolás II (1894/1917), hijo de Alejandro III. Tras la muerte de su padre (con 49 años), subió al trono. Durante su égida, procuró y logró aumentar fuertemente el ritmo de industrialización de Rusia [12], cuya lentitud lastraba su desempeño militar, y mantuvo buenas relaciones con Alemania[13] y Francia, al menos inicialmente. Los desórdenes prerrevolucionarios de 1905[14] fueron calmados con varios cambios institucionales orientados a minimizar el absolutismo reinante: El Zar convocó la Duma Estatal del Imperio Ruso, con potestades legislativas limitadas, y promulgó en 1906 unas Leyes Fundamentales que confirieron un carácter cuasiconstitucional a la monarquía. Con la orientación y guía de su primer ministro Piotr Stolypin (1906/1911) se observó una notable mejoría del orden social, en parte como consecuencia de una magnífica reforma agraria.
Incipiente capitalismo y revolución de octubre de 1917
Como hemos visto, en el Siglo XIX, zarismo y burguesía contribuyeron a establecer los primeros elementos componentes de la industria, hecho que indujo un primer éxodo campesino y la aparición de un proletariado que tendría una función esencial en la evolución histórica de Rusia.
La derrota en la guerra rusojaponesa (1905) trajo asociado el reforzamiento del parlamentarismo y algunas reformas políticas, reformas que no impidieron el fortalecimiento de un movimiento obrero que, tras la crisis económica producida por la I Guerra Mundial, propició la Revolución burguesa de febrero de 1917[15]. La posterior Revolución[16] de octubre[17] condujo a la victoria de los bolcheviques, bajo liderazgo de Lenin[18].
La Revolución de Octubre es uno de los acontecimientos históricos más relevantes de la historia de la humanidad, medido por sus consecuencias. Si bien inicialmente el poder fue arrancado a los zares por los reformistas de Kerenski (febrero de 1917), a éstos se lo arrebató el POSDR[19] de Rusia, luego transformado en Partido Comunista de Rusia, facción bolchevique[20]. La familia del Zar fue asesinada por éstos para suprimir la legitimidad de su linaje y desmoralizar a sus seguidores, empezando por el Ejército.
Se desencadenó una guerra civil (el terror rojo[21] contra la represión del ejército del Zar, llamados blancos). La guerra terminó en 1922[22] y la hegemonía del PCUS[23] aisló a Rusia de Occidente (quien, por su parte, había establecido en 1919 el llamado cordón sanitario de protección para evitar que la revolución bolchevique prendiera en los países europeos), desde la constitución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas o URSS[24], en un entorno de hambruna inducida por el PCUS y por la guerra, así como de supresión radical de la disidencia[25].
La abrumadora escasez de alimentos y todo tipo de productos obligó a Lenin a restablecer los patrones de producción capitalistas previamente existentes (la llamada NEP[26]) para recuperar el crecimiento económico y paliar las dificultades derivadas de la implantación de las normas socialistas de producción. Durante su desarrollo le sorprendió la muerte.
Muerto Lenin en 1924 (aunque ya inhabilitado por enfermedad y las secuelas de un atentado desde enero de 1923), le sucedió una troika[27] que a su vez fue relevada por el entonces secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Stalin, quien comenzó una carrera por la industrialización forzosa de la URSS sin reparar en consideraciones ni de racionalidad económica ni de humanidad.
[1] Según el registro eslavo oriental más antiguo, la Crónica de Néstor, los rusy eran un grupo de varegos o vikingos, eventualmente suecos, que vivían allende el mar Báltico, en Escandinavia.
[2] La etimología de Zar deriva de César.
[3] Occidentalización. Proceso de adaptación a usos y costumbres propios de países situados en Europa occidental (posteriormente se añadirían los EE UU) que se entienden más avanzados desde los puntos de vista económico, tecnológico, político y social. La occidentalización de Rusia fue un intento de Pedro I el Grande de acelerar el ritmo de cambios en su país, a primeros del Siglo XVIII. Similar iniciativa, vía la implantación del comunismo (según recetas teóricas marxistas) en la Unión Soviética, siguieron Lenin y posteriormente los restantes secretarios generales del PCUS. El intento realizado por Mijail Sergeievich Gorbachov le costó el puesto e implicó la desaparición de la URSS. El actual primer ministro de Rusia, Vladimir Vladimirovich Putin, está siguiendo patrones análogos de occidentalización implícita.
[4] Los lugares fueron Austria, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos y el Sacro Imperio Romano Germánico.
[5] Sobre todo de la nobleza (boyardos) así como de los streltsí (cuerpo militar especial creado en 1550 por Iván el Terrible).
[6] No me resisto a relatar un hecho que es mucho más que una anécdota. En 1818, el arquitecto francés Auguste Montferrand ganó el concurso para diseñar la Catedral de San Isaac, en San Petersburgo. El templo es de estilo neoclásico y sección rectangular, casi cuadrada. En sus cuatro caras presenta idéntico aspecto, con enormes columnas de una pieza que sustentan frontispicios clásicos. Y ahí sobrevino la dificultad: ni el arquitecto ni el constructor pudieron levantar las pesadas columnas hasta su posición. Cuando ya no parecía posible erigir el monumento, se llamó al ingeniero español Agustín de Betancourt, quien diseñó un andamiaje complejo con poleas, el cual permitió levantar las columnas y con ellas, la catedral. Betancourt había construido anteriormente (1815) el Manège (picadero) en el centro de Moscú, junto a las murallas del Kremlin, no lejos de la Plaza Roja. Fue un logro de la ingeniería de la época. https://es.wikipedia.org/wiki/Man%C3%A8ge_de_Mosc%C3%BA
Betancourt, al servicio de la corona española, fundó y dirigió la Escuela de Ingenieros de Caminos y Canales en 1802, que devino la actual Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Ya residente en Rusia, fue nombrado inspector del Instituto del Cuerpo de Ingenieros de Comunicaciones en San Petersburgo.
[7] Ello explica que los palacios en San Petersburgo estén revestidos de estuco, cosa absolutamente contraindicada con aquel clima.
[8] Hombre sin carácter, cosa que le costó la vida al poco de ceder el trono a Catalina.
[9] Sucesivos, nunca simultáneos. Fueron muchos, pero los más relevantes eran el conde Grigori Orlov y Grigori Potemkin.
[10] En 1861, dos años antes de que los EE. UU. adoptaran igual medida (1.1.1863).
[11] La entrada en vigor de esa reforma la efectuó Nicolás II en 1905, al convocar la “Duma Estatal del Imperio Ruso (Parlamento), con potestades limitadas, a lo que siguió la promulgación (1906) leyes que confirieron un carácter cuasiconstitucional al zarato. La Constitución de Rusia fue promulgada en 1906.
[12] Que, en 1914, casi alcanzaba a Francia, situándose como la quinta potencia industrial de la época.
[13] Debido a sus estrechos lazos familiares con el Emperador Guillermo II, quien no dudó en manipular a Nicolás II, inducirle a la desastrosa guerra rusojaponesa y a financiar actividades revolucionarias en Rusia para debilitarla.
[14] Entre los que cabe resaltar la cruel represión de una manifestación liderada por el pope Gapón, el asesinato del gran duque Sergio Románov, la sublevación de la Marina en los puertos (recuérdese el caso del acorazado Potemkin) y una amplia huelga en la industria..
[15] Al frente de la cual quedó Aleksándr Kerenski, abogado y político social-revolucionario que, inicialmente desde el Soviet de Petrogrado, gestionó el difícil periodo entre febrero y octubre de 1917, siendo vencido por los bolcheviques y debiendo escapar de Rusia.
[16] Técnicamente, una revolución es un giro de 360°. En otros términos, las cosas se quedan donde estaban. Un cambio profundo es un giro de 180°, lo que supone una transformación total. Efectivamente, la Revolución de octubre habilitó un cambio de élites para que todo siguiera igual … pero mucho peor para la población.
[17] Llevada a cabo a primeros de noviembre de 1917: el calendario juliano conlleva un desfase de 13 días respecto al gregoriano.
[18] Vladímir Ilich Ulianov, alias Lenin, revolucionario profesional ruso fundador del Estado soviético.
[19] POSDR (Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia).
[20] Bolchevique, en ruso, se refiere a “miembro de la mayoría”. El origen del término se retrotrae al 2º congreso del POSDR, celebrado en 1903, primero en Bruselas y luego en Londres. Durante el congreso se constituyeron dos facciones: una mayoría denominada bolchevique (del ruso “miembro de la mayoría”), liderada por Lenin, quien logró la aprobación de una parte importante del programa propuesto por la publicación Iskra (la chispa), y una minoría menchevique (del ruso “miembro de la minoría”), agrupada en torno a Yuli Mártov (Yuli Ósipovich Zederbaum). El nombre de la facción bolchevique se debió a la victoria temporal de los partidarios de Lenin en algunas votaciones.
[21] Por el color de la bandera comunista, referencia a la sangre que iba a ser derramada.
[22] Vladivostok cayó en octubre de 1922. No obstante, el distrito de Ayán y Ojotsk, en la costa del Pacífico, capituló el 17 de junio de 1923.
[23] Partido Comunista de la Unión Soviética.
[24] Que tuvo lugar el 30 de diciembre de 1922. Formaron parte de ella inicialmente la RSS Bielorrusia, la RSFS de Rusia, la RSS de Ucraina y la República Socialista Federativa soviética de Transcaucasia (Armenia, Azerbaiyán y Georgia).
[25] Esto quiere decir que se asesinó a los discrepantes. Se estima que el número de asesinados alcanzaron una cifra de entre 7 y 10 millones. No hay registros disponibles.
[26] NEP (Nueva Política Económica): movimiento táctico de recuperación de la libertad de producción y comercio para superar el caos y la escasez derivada de la implantación de una economía dirigida y de la destrucción engendrada por la guerra civil. Comenzó en 1922, aún durante la guerra civil y fue sustituida por el I Plan Quinquenal de 1928. En sí misma, la NEP constituye el reconocimiento explícito de la inviabilidad de la operativa socialista en la economía.
[27] En puridad, troika significa “trineo tirado por tres caballos”. En política se refiere a un equipo dirigente integrado por tres miembros. En este caso fueron Zinóviev, Kámenev y Stalin.
por José-Ramón Ferrandis | 21 Oct 2024 | Cambio climático
Dicen que Albert Einstein, a quien se atribuyen muchas frases redondas, produjo en su día la siguiente: “Sólo hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y de la primera no estoy seguro”. Sea o no cierto que la dijera el sabio alemán, viene a cuento para comentar que la estupidez no conoce ni final ni fronteras. También podemos decir que el porcentaje de estúpidos que residen en el país de nacimiento de Einstein rebasa la media, sobre todo desde que los Verdes tienen responsabilidades de gobierno. Sus logros negativos[1] (todos lo son) aumentan en número y entidad cada día que pasa.
No hablaremos hoy de los problemas energéticos en los que Alemania se ha lanzado voluntariamente, del brazo de sus políticos[2]. El de hoy es un hecho cuantitativamente menor, pero muy significativo, pues pone de relieve lo que Einstein veía como ciertamente infinito. Igual es solamente interminable.
Les voy a contar un hecho real[3]. Sería inverosímil si no fuera cierto. Está documentado y sigue despertando la hilaridad de quien lo conoce. Se lo cuento.
En el Estado (Land) de Schleswig-Holstein[4] hay varias ensenadas que dan al mar Báltico. Una de ellas, conocida como Schlei, tiene 100 metros de anchura. Separa dos áreas escasamente pobladas[5], a las que une un ferri[6]. El ferri[7] se llamaba Missunde II. Pueden ver su imagen a continuación.

How Schleswig-Holstein sold their reliable diesel ferry for a song, spent 3.3 million Euro for a new emissions-free solar ferry that doesn’t work, & increased carbon emissions on top of it all (eugyppius.com)
Durante 20 años, Missunde II transportó sin dificultades ni descanso más de 120.000 vehículos automóviles y 50.000 bicicletas al año. Ningún problema. Bueno, a los ojos de los políticos del partido Verde, sí, hay uno muy grave: el motor de Missunde II es de gasoil[8]. Intolerabla. Tan grave les pareció que decidieron reemplazar Missunde II. Y lo hicieron ordenadamente.
La Oficina Estatal para la Protección Costera, dependiente del Ministerio de Transición Energética, Protección del Clima, Medio Ambiente y Naturaleza de Schleswig-Holstein, se encargó de ello. El ministrín es Tobias Goldschmidt[9], uno de cuyos objetivos es convertir a Schleswig-Holstein en neutral en carbono. Eso, por encima de todo. Y empezó por un ferri.
Reemplazaron el Missunde II, fiable, sí, pero ruidoso y contaminante[10], por un silencioso, moderno y respetuoso con el medio ambiente ferri impulsado por motores eléctricos alimentados por placas solares. Se llama Missunde III. Vean.

How Schleswig-Holstein sold their reliable diesel ferry for a song, spent 3.3 million Euro for a new emissions-free solar ferry that doesn’t work, & increased carbon emissions on top of it all (eugyppius.com)
Missunde III, neutro en carbono, costó 3,3 millones de euros y llegó a la ensenada Schlei (tras diversos retrasos), en enero de 2024. Por fin se iba a poder atravesar el brazo de mar sin ruido y sin emitir CO2 ¡Todo un logro! Y, además, el nuevo ferri era estéticamente diferente, con un techo amplio donde se hallaban los paneles solares. Ya lo han visto. Su peso era algo mayor, pero eso no tenía mayor importancia, a priori.
Resuelto el asunto, la Oficina de Protección Costera de Schleswig-Holstein vendió el viejo ferri por 17.000 euros, precio de chatarra: nadie necesitaba al viejo Missunde II.
Cuando Missunde III empezó su anhelado servicio, silencioso y elegante, se pudo observar que las cosas no salían como estaba previsto. El techo solar actuaba como una vela que, con los fuertes vientos de la zona, desplazaba al ferri fuera de su trayectoria. Los motores, silenciosos, no podían hacer avanzar adecuadamente al ferri, que tardaba más del doble de tiempo que Missunde II en cruzar los 100 metros de mar. Además, el mayor peso antes mencionado sobrecargaba los cables guía, de forma que costaba mucho tiempo y esfuerzo atracar el ferri en el muelle.
A la vista de la situación, las autoridades decidieron paralizar temporalmente el funcionamiento de Missunde III hasta resolver los problemas técnicos surgidos. Y entonces, los usuarios se vieron obligados a dar un rodeo de 30 Km. para llegar a su destino. Tras meses de espera, en los que no hubo éxito alguno en las soluciones arbitradas en el ferri moderno y respetuoso, los mismos políticos que habían dado de baja el viejo ferri (Missunde II) fueron a buscarlo. Lo encontraron, pero en mal estado, porque había estado inmóvil en un atracadero particular durante todos esos meses. Viéndose entre la espada y la pared, negociaron su adquisición. El avispado vendedor pidió (y obtuvo) 100.000 euros por él. Y hubo que poner en orden de marcha al ruidoso y contaminante, pero fiable, Missunde II, lo que costó 1,8 millones de euros adicionales.
Total, que, a cambio de hacer el ridículo durante meses, de planificar con el voluntarismo climático por toda guía, de no saber con lo que se estaban enfrentando y de volver finalmente a la casilla de salida, los políticos verdes gastaron 3,1 millones por el ferri nuevo, 100.000 por recomprar el viejo y 1,3 millones por su puesta a punto; sólo obtuvieron 17.000 euros por la venta inicial de Missunde II. Esto se llama incompetencia, como poco.
A cambio, hicieron incurrir en gastos extraordinarios durante meses a los usuarios del servicio y, lo más divertido, los vehículos de estos usuarios emitieron miles de veces más CO2 del que hubiera emitido Missunde II durante ese plazo si le hubieran dejado continuar. Si es que son unos genios[11].
No es extraño que estos necios quieran que se les juzgue por sus intenciones en nombre de un medio ambiente imaginario y no por sus logros. No pasa nada; total, “el dinero público no es de nadie”[12], ¿verdad? Es lo que tiene el socialismo.
¿Creen ustedes que algún alto cargo político pagó con su puesto? Pues se equivocarían. Ahí sigue Tobias Goldschmidt, impertérrito y cobrando del erario, el mismo que dilapidó con su tontuna[13]. Y todos los demás, de gran lealtad a la causa.
[1] Pueden ver este artículo https://joseramonferrandis.es/alemania-se-tambalea/
[2] No sólo los Verdes. Súmense a ellos el SPD, la CDU y Die Linke, unidos todos en su voluntad de imponer sus creencias a la realidad. Sin éxito, la verdad.
[3] El asunto ha aparecido en primer lugar aquí https://www.eugyppius.com/p/how-schleswig-holstein-sold-their Lo encontré aquí The Green New Folly: How Virtue-Signaling Killed a Ferry and Wasted Millions – Watts Up With That?
[4] https://es.wikipedia.org/wiki/Schleswig-Holstein
[5] La población más cercana es Missunde, en la península de Schwansen.
[6] Del inglés ferry. https://dle.rae.es/ferri
[7] Si uno no utiliza el ferri, entonces conduce los 30 kilómetros que le separan del próximo puente. Nadie lo hace por el mucho mayor gasto y el tiempo que hay que perder. 100 metros frente a 30.000 metros. No hay color.
[8] Ya saben, los motores de gasoil emiten CO2. Consumen bastante menos por unidad de potencia generada que los de gasolina, pero emiten CO2, cosa que a los ignorantes de la situación climática actual les parece que calienta gravemente la atmósfera. Y hacen ruido.
[9] Ministro de Transición Energética, Protección del Clima, Medio Ambiente y Naturaleza, Tobias Goldschmidt, de los Verdes https://www.schleswig-holstein.de/EN/StateGovernment/V/_documents/V_startseite
[10] Lo que es falso, porque el CO2 no contamina en absoluto.
[11] Y esto no ha terminado. Para que el Missunde III pueda enfrentarse al viento, intentan instalarle dos hélices de proa, lo que no será barato ni garantiza que funcione, ni cuándo. Mientras tanto, Missunde II ha recibido autorización para operar hasta 2028. Y es que no se trata tanto de resolver problemas o hacer que las cosas vayan mejor, sino de imponer ideologías a todos mientras viven estupendamente a cargo de los presupuestos. Los costes de sus imposiciones no les preocupan: no pagan ellos.
[12] Para un lector español, no es necesario recordar el nombre de la egabrense autora de la frasecilla. Para los no españoles, fue la ministra Carmen Calvo, del PSOE.
[13] No es inusual. El ministro de Economía de Alemania, Robert Habeck, también reputado incompetente, también verde, podría ser imputado por los milmillonarios destrozos (más bien, estragos) que ha infligido en la economía de su país. Pero no, los políticos tradicionales en activo no pagan por sus errores. Ni por su latrocinio, si me apuran.
por José-Ramón Ferrandis | 18 Oct 2024 | Países / Áreas geográficas
Durante 12 entregas semanales, vamos a echar un vistazo a la historia de Rusia, a sus características y a sus posibilidades, dibujadas a grandes rasgos, pues no cabe otra cosa con la extensión que he predeterminado. En realidad, este es un ejercicio de Análisis Riesgo-País con especial hincapié en los aspectos históricos. Por decirlo de otra manera, se trata de un ejercicio de modelo cualitativo, sin aplicar en su totalidad el esquema al uso pero sujetándonos a las líneas esenciales de la ortodoxia.
Espero sea de utilidad
- Introducción
Vamos a efectuar un breve repaso de la historia de Rusia, un Estado-Nación cuyas raíces se anclan en el Siglo IX y que ha seguido una trayectoria extraordinariamente convulsa. Después veremos sus condicionantes físicos y económicos. Terminaremos con la situación actual y las perspectivas que se abren ante ese país.
Sus orígenes fueron necesariamente defensivos ante los ataques de las hordas nómadas orientales, en un entorno de escasas defensas naturales. Una vez consolidada la nación, Rusia creció, sobre todo hacia las tierras semidespobladas del Este, hasta convertirse en el Estado más extenso del mundo[1]. Su papel en la historia universal – cuando constituía el núcleo principal de la URSS ‒ fue de primer orden, admitiendo parangón reciente sólo con China (por su antigüedad y peso actual) o los EE UU. De hecho, Rusia jugó un papel relevante entre las naciones de Europa mientras fue Rusia, pero la Revolución de octubre[2] proyectó al país, durante el período de 70 años que duró, al primer plano de la política, la economía y la sociedad, ahormando el devenir del mundo durante ese período.
La Rusia actual (2024) es heredera directa de la URSS. Su puesto ha vuelto a ser de segundo orden, pero sigue estando en la primera división de las naciones del mundo. Sin embargo, a juzgar por variables como la estratégica, la demográfica o la económica, no por mucho tiempo más.
Su economía es fundamentalmente un monocultivo[3] de hidrocarburos y otras materias primas. Su sociedad languidece y reduce sus efectivos rápida e incesantemente[4]. Su ciencia, lengua y literatura no ocupan el lugar de privilegio que una vez ostentaron, aunque sigan siendo notables. Pero con todo, la historia de Rusia es apasionante.
Rusia está a la vez en Asia[5] y en Europa[6], pero no es ni Asia ni Europa. Atesora elementos culturales de ambas a la vez y mantiene características propias. Su tremendo potencial se deriva tanto de las riquezas del subsuelo como de la calidad de su capital humano. No obstante, Rusia no termina de encontrar el camino para su quinta occidentalización[7], que podría ser la definitiva. Con ese fin, es preciso realizar los cambios requeridos para establecer las bases de un desarrollo armónico de la economía y las instituciones de un país que necesita una larga y estable pasada por la democracia y las libertades civiles que ha conocido sólo en dos ocasiones: los seis meses que transcurrieron entre la Revolución de febrero y la de octubre de 1917, por un lado, y el período de la presidencia de Boris Nikolaievich Yeltsin, que tuvo lugar entre 1991 y 2000. Salvo durante esos dos breves períodos, podemos decir que el individuo ha estado fuertemente subordinado al Estado, por completo dependiente de cuanto los líderes de cada época decidieran unilateralmente. Esa relación dialéctica se ha resuelto con una enorme ventaja para el segundo.
[1] Sus dimensiones son enormes: 17.075.200 km2.
[2] Octubre/noviembre de 1917, como luego veremos.
[3] Monocultivo: régimen originalmente aplicable a actividades agrarias orientadas a una especialización absoluta en la producción de determinada categoría de productos, por razones de economías de escala, clima, edafología u otra ventaja comparativa notable. El monocultivo aboca sistemáticamente a una mayor vulnerabilidad de la región o país que la utiliza (como la derivada del mildiu de la patata en Irlanda en 1845 o la obsesiva producción de caña de azúcar en la Cuba castrista). Por extensión, se aplica a las producciones mineras o industriales concentradas en una sola línea de productos, como es el caso de Rusia o de Arabia Saudita en los hidrocarburos líquidos o gaseosos.
[4] Este no es un fenómeno exclusivo de Rusia, ni mucho menos, pues afecta prácticamente a todos los países del mundo con excepción (aunque cada vez menos) de los países de África negra, pero en el caso de Rusia se remonta a los últimos años de la URSS y no se vislumbra cambio de tendencia, a pesar de los esfuerzos de los sucesivos gobiernos rusos en ese sentido.
[5] Recuérdese que su extremo oriental es la población de Uelen, en el estrecho de Bering, más al este que Corea y Japón y prácticamente a un tiro de piedra de Alaska, antaño propiedad del Estado ruso.
[6] Su punto más occidental es el enclave de Kaliningrado (Königsberg), ocupado y anexionado tras la Segunda Guerra Mundial (Acuerdo de Potsdam).
[7] Pronto hablaremos de las cuatro primeras.
por José-Ramón Ferrandis | 14 Oct 2024 | Cambio climático
Es necesario insistir: no hay más huracanes ahora de los que había en el pasado y tampoco son más fuertes de lo que eran. El mensaje es sencillo y tiene que ser repetido ante la desinformación generalizada al respecto en los medios de comunicación de masas /MCM), que tienen un objetivo claro y rentable[1]: desinformar.
Por otro lado, disponemos de fuentes de información fiables, pero son semidesconocidas (y hasta sin el “semi”) para el gran público. La información procede del blog “Not a lot of people knows that”[2] Are Hurricanes Getting Stronger? | NOT A LOT OF PEOPLE KNOW THAT (wordpress.com), y lo he recogido de https://wattsupwiththat.com/2024/09/30/are-hurricanes-getting-stronger/
Ambos (sobre todo el segundo) son una fuente excelente de información clara y fiable. Tan clara y fiable como la que aparece en este gráfico, elaborado con datos (oficiales) por los organismos (oficiales) que estarían tan contentos de poder establecer una correlación (la causación es algo más complicada) entre calentamiento global[3] y mayor frecuencia e intensidad de huracanes[4], pero no pueden. Y no pueden porque no es cierta.
El gráfico refleja el número de huracanes de Categoría 3 y mayores en todo el mundo.

https://tropical.atmos.colostate.edu/Realtime/index.php?arch&loc=global
Como se puede ver, no hay tendencia de incremento alguna. Por su fuera poco, la NOAA[5] ha afirmado con claridad que “No hay una fuerte evidencia de aumento de tendencias en la escala temporal del siglo[6] por lo que a grandes huracanes o huracanes que tocan tierra norteamericana se refiere Y lo mismo se puede decir referido a la frecuencia de los huracanes en el Atlántico (tras realizar el ajuste para modificar distintas observaciones en el tiempo). No hay fuerte evidencia de aumento de huracanes, grandes huracanes o proporción de huracanes que alcanzan gran intensidad desde finales de 1800”.
Vean a continuación el pantallazo de la NOAA donde se puede ver el texto en inglés.


https://www.gfdl.noaa.gov/global-warming-and-hurricanes
Pero hay más. La propia NOAA afirma que[7] “Concluimos que los datos históricos de huracanes en el Atlántico en esta etapa no proporcionan evidencia convincente de un aumento sustancial en el Siglo XXI inducido por un calentamiento de origen “efecto invernadero” en la frecuencia de tormentas tropicales huracanes o huracanes de mayor intensidad, o en la proporción de huracanes que se convierten en huracanes mayores”[8].
Global Warming and Hurricanes – Geophysical Fluid Dynamics Laboratory (noaa.gov)
Así que no, no hay más huracanes, ni son más fuertes, ni nada de lo que afirman los MCM un día sí y otro también.
[1] Para ellos.
[2] Literalmente, “No mucha gente sabe esto”.
[3] Lo llaman cambio climático, pero es por oportunismo.
[4] Un huracán, en puridad, es un ciclón tropical. En el Asia-Pacífico se lo llama tifón.
[5] National Oceanic and Atmospheric Administration de los EEUU.
[6] Quiere decir “durante el Siglo XXI”.
[7] En su idioma original: “We conclude that the historical Atlantic hurricane data at this stage do not provide compelling evidence for a substantial greenhouse warming-induced century-scale increase in: frequency of tropical storms, hurricanes, or major hurricanes, or in the proportion of hurricanes that become major hurricanes”.
[8] Lo siento mucho: escriben así.