por José-Ramón Ferrandis | 11 Abr 2023 | Cambio climático, Economía
Abril de 2023. Corren malos tiempos para la sensatez en materia energética. Sujetos sin formación ni equilibrio, encaramados en las instituciones, adoptan medidas en la Unión Europea, los EE. UU. y muchos países de la OCDE que comprometen la eficacia, la eficiencia y hasta la existencia de sus países u organizaciones, todo ello bajo los auspicios de la ONU, abanderada de la Agenda 2030. La excusa es la llamada descarbonización, un objetivo descabellado, contraproducente y sin fundamento que se ha convertido en una nueva religión.
Intentemos centrar el análisis. ¿Por qué digo que la mediatización orientada de las energías tradicionales es dañina para las economías? Porque la energía es el alma de las sociedades. Hay una causación fundamental: cuando una sociedad posee recursos energéticos y los utiliza eficientemente, libre de la intervención de los alarmistas climáticos, esa sociedad crece y se desarrolla. Si no los posee, se ancla en un presente sin futuro que pronto deviene pasado. Para los países libres de las restricciones energéticas inducidas por una élite suicida, ese pasado se halla felizmente superado y casi olvidado. Con energía limpia, barata y abundante, la industria es competitiva, los servicios funcionan sin sobresaltos, la agricultura se capitaliza y moderniza y la población atiende a sus necesidades de desplazamiento y confort. Con energía distorsionada, no sólo sufre la eficiente asignación de recursos, sino la sociedad toda.
Lejos están los tiempos en que la tracción era animal, el fuego se materializaba en hogares abiertos e ineficientes, los combustibles se recogían directamente de la naturaleza y el viento era el mayor generador. La Revolución Industrial, con el vapor a la cabeza, cambió para siempre este estado de cosas y multiplicó la población, el bienestar, la expectativa de vida al nacer y la riqueza de las sociedades.
Ya no es el caso. Hoy en día disponemos de hasta 10 fuentes de energía primaria[1], que a la hora de ser transformadas en energía eléctrica[2] presentan una serie de ventajas e inconvenientes técnicos que conviene conozcamos antes de adentrarnos en el concepto de geoestrategia energética.
Veamos. La biomasa es un recurso ancestral. Agrupa maderas, ramas, hojas, restos de podas y cosechas, residuos industriales de origen biológico, a los que podemos agregar las basuras combustibles, todos ellos convertibles en calor por ignición. Convenientemente tratados, dan lugar a la generación de energía térmica y eventualmente eléctrica, si bien con escasa intensidad y duración. Sus ventajas estriban en el muy bajo coste de los inputs. Sus inconvenientes son la disponibilidad esporádica, el hecho de estar asociados a usos agrarios y urbanos locales de zonas muy pobladas y, sobre todo, la baja densidad de su output.
El carbón ha figurado históricamente como primer recurso de utilización, aunque ha perdido algún predicamento. Sus ventajas son bien conocidas: es un combustible ubicuo, con muy alta concentración de energía por unidad de peso. Sus reservas son prácticamente ilimitadas. Presenta gran facilidad de almacenamiento y quema. Sus inconvenientes son los microrresiduos sólidos derivados de la quema y el alto nivel de fallecimientos en la extracción de antracita, hulla y lignito.

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En cuanto a petróleo y derivados, se trata de la principal fuente primaria en nuestros días. Sus ventajas derivan de que se encuentra ampliamente instalada y probada. Ofrece gran seguridad en el empleo. Sus reservas son prácticamente ilimitadas, es muy eficiente y resulta cada vez menos contaminante. Acerca de los inconvenientes, podemos decir tan sólo que está sujeto a precios de cártel en sus versiones líquida y gaseosa.
El gas natural ha experimentado un muy fuerte crecimiento en los últimos lustros. Sus grandes ventajas son la alta concentración de energía por unidad de peso, su relativa facilidad de transporte y los muy pocos residuos volátiles que emite a la atmósfera tras su quema. Sus inconvenientes se revelan fácilmente: tiene precios influidos por el cártel de los hidrocarburos y se halla disponible en escasos países.

https://ourworldindata.org/energy-mix
De la energía nuclear se puede decir que ha experimentado un relativo estancamiento en la instalación de reactores en los últimos lustros, tendencia que se ha dado la vuelta recientemente al amparo de los problemas geoestratégicos, la permanente limpieza en su producción y el bajo coste por kW/hora producido. Sus ventajas son muchas: gran capacidad y estabilidad de producción de energía eléctrica, el ya mencionado precio de output muy bajo, nuevas generaciones de reactores mucho más flexibles y seguros, el hecho de constituir la típica energía básica de respaldo y su muy escaso riesgo de accidentes. Los inconvenientes, aunque matizables, son la relativa dificultad para deshacerse de los residuos[3] y el largo plazo de construcción en las instalaciones de las primeras generaciones. No es tanto el caso ahora, aunque la inversión inicial sigue siendo fuerte.
La energía hidroeléctrica, que per se es flexible, adaptable, ubicua y multiusos, posee como principal ventaja tener el precio de output más bajo de todas las fuentes primarias. A ello se suma la larga duración de las instalaciones, su sencillo mantenimiento y el hecho de que los embalses son equilibradores de climas y generadores de no tan pequeños microclimas. El mayor y acaso único inconveniente es el anegamiento de zonas con algún valor agrario, monumental o residencial.
La energía eólica es acaso la fuente primaria más antigua conceptual y fácticamente. En el haber de sus ventajas está su ubicuidad, referida únicamente a zonas ventosas y a que, una vez instaladas, su mantenimiento es de bajo coste y el precio del output producido también es escaso. El mayor de sus inconvenientes es su Intermitencia esencial, pero no es el único. En el debe se hallan asimismo el destrozo de los paisajes donde se instalan las torres y la alta mortandad de la avifauna circundante. A ello se suma el Límite de Betz[4], que no permite mejorar la eficiencia teórica, la enorme divergencia entre capacidad instalada y rendimiento real y la exigencia de tierras raras para la producción de los generadores.
La energía solar fotovoltaica[5], flexible y barata, es por lo demás ubicua, la mayor de sus ventajas. A ello se suma el bajo coste de cada unidad productiva, las fuertes mejoras tecnológicas experimentadas y la reducción de precios unitarios. Los inconvenientes son universalmente conocidos: la obvia intermitencia derivada de su oscilación lumínica incidente y las consecuentes fases diarias de nulo rendimiento. Debemos añadir su muy baja concentración energética, que la hace inútil para la industria. Y finalmente, las grandes extensiones ocupadas por los campos productivos, que tienen enormes costes directos y de oportunidad, además de paisajísticos.
La energía geotérmica consiste en el aprovechamiento de las altas temperaturas del interior de la corteza terrestre. Sus ventajas son múltiples. En el caso de la energía geotérmica de baja entalpía (de baja temperatura), sus mayores ventajas son el bajísimo coste de uso, sus sencillas instalaciones o directamente el aprovechamiento de instalaciones ya existentes, su contaminación cero, su utilización in situ y su disponibilidad energética infinita. En el caso de la energía geotérmica de alta entalpía (de alta temperatura), su gran ventaja es que es literalmente inagotable y gratuita en su uso. Su tecnología es sencilla y comparativamente muy barata. Finalmente, no presenta efectos de contaminación apreciables. La energía geotérmica tiene inconvenientes, cómo no. En el caso de la baja entalpía, que está limitada a usos urbanos y residenciales por su baja intensidad energética. En el caso de la alta entalpía, que existen pocos lugares con bolsas de magma activas cerca de la superficie o, alternativamente, que la tecnología para alcanzar la profundidad requerida para alcanzar temperaturas adecuadas es compleja y cara.
Finalmente, la energía maremotriz es la que se deriva del aprovechamiento de las mareas y de las olas. Su principal ventaja es el coste casi cero de uso. Sus inconvenientes, el alto precio de los equipos generadores y su acelerado deterioro por salinidad. Desde luego, sólo se encuentra al alcance de los países con costas marítimas.

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Vistas todas las fuentes primarias de energía, podemos hacer la preceptiva incursión en el ámbito geopolítico[6]. En el caso de España, el mix[7] (fuentes primarias) energético actual utiliza derivados del petróleo, gas natural, energía eólica, solar, atómica, hidroeléctrica y carbón. Es más variado, aunque mucho más mediatizado, que el prevaleciente hasta finales del Siglo XX.
Con esta taxonomía en mente, ¿dónde están los intereses de España? Pues como siempre, en una combinación de seguridad en los suministros y coste de los recursos.
Hay una serie de fuentes de energía primaria que son y pueden ser exclusivamente españolas y, por consiguiente, de completa disponibilidad y con ausencia de riesgos geopolíticos. Hablamos de energía atómica, energía hidroeléctrica, energía solar[8], energía eólica y carbón. Todas ellas son o pueden ser halladas y utilizadas en territorio y jurisdicción española, sin dependencia del exterior[9]. Los costes de explotación de las cuatro primeras[10] están entre los más bajos del mundo, lo que haría automáticamente eficiente su utilización. Ello daría ventaja comparativa a nuestra industria y a nuestros servicios. Adicionalmente, sanearía extraordinariamente nuestra balanza comercial. Desde la perspectiva geoestratégica[11], nos proporcionaría un mayor grado de independencia de los vaivenes que afectan a los suministradores de gas y petróleo.
Así las cosas, ¿dónde están los intereses de España? Analicemos nuestra situación desde cinco puntos de vista: geoestratégico, económico, financiero, político e institucional.
Geoestratégicamente hablando, debemos establecer nuestras líneas de trabajo en relación con la UE 27, a la que pertenecemos, con una clara incardinación adicional en la OCDE, sin perder de vista en ningún momento a los dos países del norte de África que nos afectan decisivamente[12]. La OPEP + juega un papel fundamental en la determinación de los precios y por ello tiene un lugar importante en nuestros cálculos. La RP China es un suministrador relevante que utiliza su posición de superioridad para establecer cabezas de puente inversoras y aplicar prácticas monopolísticas, por lo que debe ser monitorizada estrechamente. El hecho de haber delegado el 100% de nuestra capacidad de negociación comercial a la Unión Europea nos ata las manos por completo y subordina los intereses de España a los de los países-madre de la UE.
Económicamente, dependemos absolutamente de la Unión Europea, gestora de nuestra política monetaria, destino del 66% de nuestras exportaciones y crisol donde se cuece el peor conjunto de medidas económicas del planeta. En ese marco manifiestamente mejorable, es necesario minimizar el gasto público, reducir la dimensión del Estado, sanear las cuentas públicas, reducir el déficit comercial y reeditar el Buen Gobierno que antaño caracterizó a España.
Desde un punto de vista financiero, hemos de ponderar adecuadamente el déficit fiscal, el déficit comercial y la presión fiscal que soportan empresas y particulares en España. El Estado ha incrementado poderosamente el déficit fiscal e incurrido en una deuda pública cada vez más elevada en términos absolutos, cuyo servicio hay que atender. Recordemos que la prima de riesgo gravita nuevamente sobre nosotros.
Desde una perspectiva política externa, la presión que ejerce Naciones Unidas y su gigantesco elenco de instituciones coordinadas merece la máxima atención, como lo hace la OTAN y sus restricciones para con España. Al estudiar los condicionantes internos, la situación en que se halla la Constitución de 1978 y el rol acromegálico de los partidos políticos tradicionales los sitúa en primera fila en el análisis.
Finalmente, el enfoque institucional requiere supervisar detalladamente la selección de las élites políticas en nuestra patria, en la peor situación que se recuerda, la baja calidad de nuestra educación, que es el fundamento de nuestra competitividad, así como la invasión extranjera a través de una inmigración incontrolada que está recargando los servicios públicos cuando no se ve acompañada de cotizaciones y que está generando un incremento de las actividades criminales. No podemos perder de vista la suicida demografía española[13]. Por último, cabe destacar la imperiosa exigencia de institucionalizar nuestra sociedad y la no menos urgente recuperación de nuestra independencia, que van de suyo, pero son obviadas sistemáticamente por los gobiernos que se turnan en la toma de decisiones.
Concluyamos reiterando telegráficamente los mensajes esenciales del texto. Sabemos que la energía es el corazón de cualquier sistema económico. Un mix energético sano y equilibrado es fundamental. La soberanía energética es clave, para lo que es preciso independizarse al máximo de los suministradores[14], dentro de una necesaria reconfiguración de algunas de nuestras instituciones internas, que el tiempo y la evolución de la sociedad ha convertido en obsoletas.
[1] Vapor de agua (generado por biomasa, carbón, hidrocarburos líquidos y gaseosos, fisión nuclear) y energías hidroeléctrica, eólica, solar, maremotriz y geotérmica.
[2] Por supuesto que no es solo la energía eléctrica la que se consume en una sociedad contemporánea, pero simplificaremos el análisis con esa asunción. Conviene conocer, no obstante, que la energía se dedica, en términos generales, a tres usos fundamentales: electricidad 33,3%, transporte 33,3% e industria y calefacción 33,4%.
[3] No es tanto el riesgo cuanto el coste de almacenamiento a largo plazo.
[4] El Límite o Ley de Betz establece que sólo puede convertirse como máximo el 59 % de la energía cinética en energía mecánica usando un aerogenerador.
[5] De la térmica ni hablamos, pues es un subsector de nicho, cara, difícil de mantener y, en suma, despreciable.
[6] Geopolítica es un método de análisis de la política exterior para entender y prever el comportamiento de los agentes internacionales atendiendo a variables geográficas. Si lo aplicamos a la energía, específicamente en el caso español, es fundamentalmente un análisis de dependencia de terceros suministradores.
[7] Perdone en lector el aparentemente innecesario anglicismo. Mix es mezcla, pero su uso en inglés está demasiado extendido como para obviarlo a la primera.
[8] Es necesario apuntar que los equipos generadores suelen ser procedentes del exterior, tanto en energía solar fotovoltaica como en los aerogeneradores de energía eólica.
[9] En sentido estricto, cabría añadir un pequeño porcentaje de petróleo y de gas natural, pero para ello deberíamos contar con gobiernos responsables que permitieran la explotación de los fondos marinos territoriales y del subsuelo emergido, donde el fracking tiene opciones comprobadas. Como no es el caso, abandonamos esa hipótesis de trabajo.
[10] El carbón español es de escasa calidad y difícil acceso.
[11] La geoestrategia es una subdivisión de la geopolítica que estudia y relaciona problemas estratégicos de orden político y militar con factores geográficos y recursos de un país en el marco de sus objetivos geopolíticos.
[12] Marruecos, por ser tanto el hostes y el inimicus tradicional de España, y Argelia por constituir el más fiable y cercano de nuestros suministradores de gas natural, por lo menos hasta que la jefatura del gobierno erró también en esto.
[13] No sólo la española, pero que cada palo aguante su vela.
[14] Es bien sabido que toda dependencia asimétrica es enfermiza.
por José-Ramón Ferrandis | 6 Abr 2023 | Países / Áreas geográficas
En la anterior entrega hemos visto cómo la UE se imponía a Hungría con modos inapropiados para tratarse de un Estado miembro (EM) de la organización en la que los EEMM han delegado parte de su poder y soberanía. Asimismo, comprobamos que los argumentos utilizados para imponer su voluntad son discutibles.
Simultáneamente a la ejecución de este desempeño, Bruselas deja al margen de su radio de acción a otros EEMM con gobiernos más de la cuerda de la propia Comisión de la Unión Europea, países en los que la amenaza a la democracia de partidos y al imperio de la Ley (Rule of Law, esta vez sí) es real. Incluso hay países con comunistas en el seno de su propio gobierno que no han merecido atención critica por parte de Bruselas, por más que supongan un riesgo cierto para la democracia partidista al uso.
Sabemos que la UE, en todos sus organismos esenciales[1], tiene una clara predisposición a enfrentarse con Estados miembros poco proclives a aceptar los planteamientos ideológicos de Bruselas, que imponen su perspectiva de anulación de la soberanía de los Estados que motivó el Brexit y nada justifica.
Hungría está siendo perseguida por su pertenencia al Grupo de Visegrado, por su gobierno conservador y por sus valores tradicionales. Lo que ocurre es que Hungría es muy pequeña y no se puede defender, ni siquiera como se defendieron España e Italia en la crisis financiera de 2008, sentándose sobre su prima de riesgo y esperando un rescate que, de no haberse producido, hubiera hundido el Euro[2]. Hungría no suma sola. Pero Hungría no está sola. Veamos lo más reciente[3]. Y lo más reciente es la elección de Giorgia Meloni como primera ministra de Italia a partir del 13 de octubre de 2022. Meloni pertenece a una coalición conservadora y su propio partido, Fratelli D´Italia, está claramente orientado a la preservación de los valores de la Civilización Occidental frente a sus numerosos enemigos dentro y fuera de Italia, incluida la Unión Europea. Y es euroescéptico en el sentido de que se opone a las consecuencias del Tratado de Lisboa y a la asunción por parte de la Unión Europea de competencias que le son ajenas y nadie le ha conferido.
La reacción de la Comisión fue inmediata. Bruselas eludió su intermitente costumbre de felicitar al vencedor de una contienda electoral en una nación Estado Miembro de la UE[4]. No felicitó a Georgia Meloni por su claro triunfo electoral y se limitó a declarar su futura «cooperación constructiva con las nuevas autoridades italianas» (Eric Mamer, portavoz comunitario. Exactamente los mismos términos utilizados con Hungría tras dejarla sin los fondos comprometidos).
Bruselas ve la reacción del votante europeo a su comportamiento autoritario y dictatorial. No lo ve tanto en el Consejo y tampoco en el Parlamento, pero sí en la calle. Y de la calle migrará a los parlamentos nacionales. Y de los parlamentos nacionales, a los gobiernos. Como el de Meloni en Italia.
Recordemos el orden de importancia en la ponderación de los EEMM en la UE: Alemania, Francia, Italia. Luego, España. La Comisión no ha querido[5] ver en el resultado de los comicios italianos una reacción anticomunitaria de los votantes italianos[6].
Alemania está atravesando sus peores momentos desde 1945. Esta vez es también por los errores de sus gobernantes, pero referidos a la energía y a decisiones políticas lindantes con comportamientos tipificados. Los resultados electorales de 26 de septiembre de 2021[7]han castigado a la CDU de Merkel por su lamentable gestión de los últimos años, encumbrando a Los Verdes[8], que quedaron en tercer lugar, y permitiendo que el SPD, recuperado acaso por exclusión, alcanzara el primer lugar[9]. El gobierno de coalición resultante está plenamente en línea con la Comisión. El único actor político relevante que podría poner en cuestión el status quo es Allianz für Deutschland, que perdió dos posiciones para quedar quinto de orden. Así pues, Alemania está políticamente donde estaba, pero en una difícil situación.
Francia ha visto cómo Emmanuel Macron[10], en la segunda vuelta, obtuvo el 58,54% de los votos emitidos, frente a Marine Le Pen, a la que dejó lejos de sí. Es la segunda vez desde que se enfrentaron Valery Giscard D´Estaing y Francois Mitterand que dos candidatos repiten enfrentamiento. Y no habrá una tercera vez, porque Macron no puede volver a presentarse. En resumen, el resultado es que Alemania y Francia están en línea con la Comisión. O mejor, la Comisión está a lo que digan Francia y Alemania.
No obstante esto, esencial, las fuerzas que discrepan frontalmente de la Comisión crecen en número. En Suecia, el partido Demócratas de Suecia, encabezado por Jimmi Åkesson, fue la segunda entidad más votada en las elecciones del 11 de septiembre de 2022. Gobernará en coalición con otra formación de derechas. El tradicional planteamiento de Suecia de apertura ante la inmigración indiscriminada se ha acabado. Eso pone al gobierno sueco frente a frente con la permisividad y complicidad comunitaria.
En Portugal, la formación política Chega, tercera en el Parlamento desde enero de 2023, está en la misma línea que Fratelli d´Italia[11], sustenta los mismos valores que ésta y propugna similares políticas.
La Unión Europea nunca debió cruzar el Rubicón que supuso del Tratado de Lisboa. Lo hizo y, lejos de llevarle a la victoria como aquél hecho supuso a Julio César, ha conducido a los países miembros a la necesidad de negarse a sí mismos en beneficio de una burocracia acrecida. Y no todos lo van a hacer[12].
Cada EM está en la obligación de realizar en cada momento el análisis coste-beneficio de su permanencia en la UE. Valorará las cifras en su frialdad y rotundidad, sí, pero también el coste de soberanía que supone soportar un enfrentamiento permanente con una formación supranacional disolvente[13]. El Reino Unido ya lo hizo, asumiendo las pérdidas, que la UE también ha experimentado, pero calla[14]. Hasta que tiene (que no tenga: ya lo ha hecho) que elaborar los presupuestos.
[1] La Comisión, el Parlamento y el Consejo, aunque técnicamente estos últimos no son genuinamente comunitarios sino reflejo de candidatos presentados por partidos políticos en los EEMM y responsables del Poder Ejecutivo de los EEMM. Omitimos el Banco Central Europeo. El Comité Europeo de las Regiones es poco relevante.
[2] Recuérdese que Hungría no es miembro de la Eurozona.
[3] Perdón por la licencia. Lo más reciente antes del resultado de las elecciones en Finlandia ha sido la elección de Presidente en Chequia. El 28 de enero de 2023 ha sido elegido el general retirado Petr Pavel, ex presidente del Comité Militar de la OTAN. La participación electoral en la segunda vuelta fue del 70%, la más alta en una elección presidencial checa directa. Su rival en la segunda vuelta fue el ex primer ministro Andrej Babiš.
[4] Bruselas argumenta que nunca felicita a los vencedores en las elecciones nacionales. Es falso. Hace cinco años, el entonces presidente de la CE, Jean Claude Juncker (“otro vendrá que bueno te hará”), felicitó a Angela Merkel por su victoria en las elecciones alemanas. En 2019 ocurrió lo mismo con Pedro Sánchez. Ese mismo año, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, patentizó públicamente trasladó su enhorabuena a Antonio Costa. ¿”Dónde está escrito que debo querer a todos mis feligreses por igual”? (J.M.Setién)
[5] Pero Orbán sí lo ha hecho. Y el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, ha declarado que él y Giorgia Meloni quieren restaurar el bloque (el bloque) “volviendo a sus raíces ideológicas.” “Una Europa de patrias en lugar de un superestado; lo suscribiríamos. Polacos e italianos estamos hartos de los dictados de la burocracia europea y queremos democracia real.”
[6] “Ver en estas elecciones una especie de juicio sobre Europa me parece una simplificación extrema». Es el portavoz comunitario.
[7] Varios meses antes de la invasión rusa de Ucraina, que ha colocado a Alemania en la difícil posición antes mencionada.
[8] Que han perdido el favor de la población por sus descabelladas políticas energéticas, pero cuyos efectos no se verán hasta las próximas elecciones. Como acaba de pasar en Finlandia, por ejemplo.
[9] Los analistas ponen de relieve un dato curioso al menos: el SPD ganó con el porcentaje de votos más bajo para el partido más votado desde 1930. Ese año quedó segundo el NSDAP (partido nacional socialista) y tercero el KPD, partido comunista.
[10] En este caso, la persona opaca al partido, claramente.
[11] El partido de André Ventura, tercera fuerza política en el Parlamento luso desde enero de 2023, asegura que estos resultados demuestran que los votantes apoyan a los partidos que defienden «la soberanía de sus pueblos, sus tradiciones y los valores de sus civilizaciones».
[12] Cada vez más personas, organizaciones, partidos políticos y Estados miembros ven la necesidad de volver al enormemente exitoso Mercado Común Europeo, donde se cruzaban las curvas de todas las ventajas para los EEMM y la institución comunitaria.
[13] Los miembros de la Unión Monetaria lo tienen prácticamente imposible, salvo desaparición del Euro. Pero Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Hungría, Polonia, Rumanía y Suecia tienen mayor libertad de elección.
[14] Asimilando la terrible derrota que ello supone para Europa como un todo.
por José-Ramón Ferrandis | 4 Abr 2023 | Países / Áreas geográficas
Hungría es un pequeño país del centro de Europa. Abarca 93.025 Km2, lo que lo sitúa en el puesto 110º del mundo por tamaño. Su población no llega a los 10 millones de habitantes. No tiene salida al mar. Es fronterizo con siete países. Su idioma es un representante del tronco hungarofinés, cuyos nexos con las lengas romances o anglosajonas son próximos a cero. Su historia reciente ha sido cruenta, al menos desde 1914 hasta 1989, fecha en la que el sistema comunista imperante desapareció. Como se ve, no es un país estándar, ni poderoso.
Hungría accedió a ser miembro de la UE en 2004, cinco años después de su ingreso en la OTAN. Su renta per capita está por debajo de la media, justo por detrás de Polonia y por encima de Portugal[1].
Hungría pertenece a la mayoría de las organizaciones multinacionales relevantes y a alguna que no es muy multinacional, aunque sí es internacional, pero sobre todo, relevante. Me refiero al Grupo de Visegrado, integrado por Chequia, Eslovaquia, Hungría y Polonia. Este grupo se constituyó en 1991[2] a imagen y semejanza del Grupo de Visegrado original, que se formó en 1335 a instancias del rey Carlos Roberto de Hungría. El actual tiene por divisa tres principios comunes. El primero es el rechazo a la Unión Europea como entidad burocrática que obstaculiza primero, combate después y finalmente niega la soberanía de los Estados miembros, lo que mueve a los de Visegrado a fortalecer los Estados-nación. El segundo es el rechazo a la inmigración desordenada procedente de países extracomunitarios[3]. El tercero es el conservadurismo social y el cristianismo (con preeminencia del catolicismo en Polonia y Hungría) de las sociedades de esos cuatro países.
La consecuencia inmediata es la inquina y ulterior acoso de las instituciones comunitarias contra Hungría y Polonia. La Comisión llevó a Polonia a los tribunales de justicia para cuestionar la independencia del poder judicial[4]. Igualmente, Bruselas se opone a las políticas de igualdad que desarrollan Hungría y Polonia en materia de discriminación positiva para minorías manipuladoras de criterios de sexo. Bruselas favorece tendencias minoritarias disolventes de las sociedades tradicionales, cosa que el Grupo de Visegrado (y no sólo ellos) rechaza frontalmente.
Polonia es un país mucho más grande que Hungría. Con una extensión de 312.696 Km2, alberga más de 38 millones de habitantes. Es un pez demasiado grande. La Comisión es consciente de ello, como lo es de que Chequia y Eslovaquia tienen a Alemania como garante y además, pertenecen a la Eurozona.
Queda Hungría.
A finales de septiembre de 2022, Hungría recibió un ultimátum[5] de la Comisión Europea: tenía dos meses para instrumentar 17 medidas reformistas para combatir la corrupción[6]. El 19 de noviembre, el ministro de justicia húngaro manifestó que las reformas habían sido cumplimentadas con la creación de una “autoridad de integridad” que supervisaría los procedimientos de adquisición pública con fondos remitidos por la UE. La Comisión no aceptó los resultados, a pesar de que reducían la ponderación de las adquisiciones con oferta única. Adicionalmente, resultaba que no todos los responsables habían sido nombrados para la fecha[7] y, además, la UE cuestionaba la idoneidad de los nombramientos de algunos de esos responsables[8].
Parlamento, Comisión y Consejo, más la prensa adicta, llaman al paraguas bajo el que se ubica la acción de Bruselas rule of law o Estado de derecho, o separación de poderes, según convenga al discurso.
El 20 de diciembre, el antiguo ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Tibor Navrasics[9], afirmó que habían firmado acuerdos[10] con la Comisión que iban a liberar los fondos retenidos. Dos días después, el 22 de diciembre de 2022, la Comisión anunció la congelación de los € 22.000 M de los fondos de Cohesión[11] 2021-2027 debidos a Hungría, condicionando su liberación a que el gobierno actual[12]siga las instrucciones comunitarias en materia de Estado de derecho[13], libertades académicas[14], derechos LGTBHIJKLM y régimen de inmigración[15].
El comunicado de la Comisión es largo y farragoso, como suele[16], pero les transcribo la parte capital, que justifica el capítulo titulado Enabling Conditions, el cual sí se entiende bien[17]: On judicial independence, the Commission considers that Hungary is committed to remedy the deficiencies, as the recovery and resilience plan submitted by Hungary includes reforms aiming at the strengthening of judicial independence. Therefore, the horizontal enabling condition on the Charter of Fundamental Rights is considered fulfilled, once Hungary has taken the measures on the judiciary to which it has committed under the country’s Recovery and Resilience Plan.
The Commission considers that the provisions of Hungary’s so-called child-protection law, and serious risks to academic freedom and the right to asylum have a concrete and direct impact on the compliance with the Charter in the implementation of certain specific objectives of three cohesion programmes and of the Asylum Migration and Integration Fund respectively. For these parts of those programmes Hungary is therefore currently not fulfilling the horizontal enabling condition on the EU Charter of Fundamental Rights. The Commission is open to further dialogue with Hungary and ready to work together closely. En otras palabras y en español, la independencia judicial, la libertad académica y el derecho de asilo conforman el núcleo de las discrepancias. Veremos qué hay de cierto en todo esto, eufemismos aparte.
Llovía sobre mojado: el 12 de diciembre[18], las instituciones de la UE habían bloqueado € 6.300 M[19] del Plan de Recuperación y Resiliencia (sic) hasta que el gobierno[20] de Orbán cumpliera con las 27 condiciones[21] cada vez más exigentes referidas al poder judicial[22] y a la corrupción a distintos niveles, que incluyen las 17 previas que Budapest había manifestado iba a resolver.
Aunque la cifra retenida (€ 22.000[23]) se aplicaría a programas como educación para niños discapacitados, mejora del transporte ferroviario[24], acceso a internet y ayudas a regiones afectadas por el cierre de plantas[25] alimentadas por carbón[26], la Comisión no ha tenido empacho en suspenderla[27]. Aprovecho para transcribir la definición de extorsión del Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española: “1. f. Presión que se ejerce sobre alguien mediante amenazas para obligarlo a actuar de determinada manera y obtener así dinero u otro beneficio”.
Y si el gobierno Orbán no agacha la cabeza, la Comisión seguirá sin pagar. Es así de sencillo[28].
Nada más fácil para la Comisión. Hungría se enfrentaba y se sigue enfrentando a una grave inestabilidad económica si no recibe los fondos[29]. Hungría experimenta deficits gemelos[30], con una inflación en torno al 26% anual y unas perspectivas de recesión cuantificables en el 1,3% del PIB para 2023. Ante esas expectativas, que la Comisión conoce, Hungría se verá obligada a ceder. Pero mientras tanto, utiliza sus armas[31].
El ataque de la Comisión al gobierno conservador de Hungría, a través del Consejo, tiene otra faceta notable. Es la referida al sector universitario. Lo hace manejando el señuelo omnicomprensivo y polifacético del rule of law. Resulta que más de 30 instituciones culturales y universitarias (21 de ellas lo son) húngaras han sido segregadas por la Comisión Europea y marginadas de los programas Horizon Europe y Erasmus puesto que la Comisión está preocupada por eventuales rupturas del Estado de derecho en Hungría.
La exclusión afecta a los estudiantes de instituciones que operan como fundaciones de fideicomiso público o están gestionadas dentro de otras fundaciones de ese orden[32]. No importa tanto dañar a los jóvenes estudiantes húngaros cuanto atacar a su gobierno sobre la base de denuncias de una ONG[33] especializada en inmigrantes. La pinza contra el legítimo gobierno húngaro es palmaria. Téngase en cuenta que cerca del 80% de las universidades húngaras están vinculadas a trust funds públicos y que el Tribunal Constitucional (TC) no ha encontrado ningún elemento de obstaculización de la investigación por parte de esos fideicomisos[34].
Debe quedar claro que las universidades húngaras podían negarse a ser transferidas a los Trust Funds. Kurt Deketelaere, secretario general de la Red Europea de Universidades de Investigación LERU, afirmó estar apenado por la pérdida de fondos para los estudiantes húngaros debida a la entrada de universidades húngaras en trusts, pero que se alegraba de que “Eötvös Loránd University, que está asociada a LERU, fuera una de las pocas universidades que se negaron a ser transferidas a una fundación pública”[35].
Bien, pues con todo, el gobierno húngaro retocará la normativa en marzo de 2023 para ceder ante el chantaje de Bruselas. Así lo ha afirmado el ministro encargado de la financiación europea, Tibor Navracsics[36].
¿Será siempre tan fácil todo para el bloque[37]?
No se pierda la próxima entrega.
[1] Todos los países de la UE que estuvieron en el bloque del Este se hallan por debajo de esa media, aunque Chequia, Eslovenia, Lituania y Estonia, por este orden, se hallan cerca. Siguen España, Polonia, Portugal y finalmente, Hungría. Y tras ella, ya que estamos, Lituania, Eslovaquia, Croacia, Rumanía, Grecia y Bulgaria.
[2] Por entonces eran tres países, que al dividirse Checoslovaquia en 1993, resultaron ser cuatro.
[3] La crisis migratoria de 2015 reforzó la posición del Grupo, a quien se unió Austria, igualmente amenazada por las políticas de la canciller Merkel. El resultado fue no cumplir las cuotas inmigratorias impuestas por la UE.
[4] Mientras hace la vista gorda con lo que ocurre en España, donde no existe esa independencia.
[5] Si leen el textual de la Comisión, esto era una recomendación.
[6] O se congelarían € 7.800 M de la política de Cohesión.
[7] Es necesario detenerse en este punto. No era sólo el asunto de los nombramientos; incluía la puesta en marcha de la nueva Autoridad de Integridad, la posibilidad de revisar casos desconsiderados por la fiscalía y las reglas referidas a las declaraciones de bienes y conflictos de intereses. Cualquiera que conozca siquiera por encima lo que está ocurriendo en España con las injerencias del Ejecutivo en el poder Judicial no podrá por menos que notar la diferencia de trato entre Hungría y España. Por no hablar de Bulgaria o Rumanía, donde las normas adolecen de problemas análogos a los de todos los países del Este. Pero no pertenecen al Grupo de Visegrado.
[8] Timea Holbusz trabajó previamente en el departamento de supervisión de donaciones de la UE, pero Bruselas afirma que descubrió irregularidades durante unas inspecciones. Sin más. Cierta prensa húngara informó de que otro candidato, Kalman Daboczi, fue despedido por el alcalde de Budapest en 2014 por estar relacionado con concursos fallidos relativos al sistema de billetes electrónicos.
[9] Asimismo antiguo comisario europeo de Educación, Cultura, Juventud y Deporte en la Comisión Juncker.
[10] En realidad fue uno general que detallaba cómo hacer frente a retos como transparencia en suministros públicos, corrupción, fraude y conflictos de intereses en la instrumentación de 11 programas nacionales.
[11] Provenientes, como el lector sabe, de un sumatorio integrado por el Fondo para el Desarrollo Regional (FEDER o ERDF), el Fondo de Cohesión como tal, el Fondo Social Europeo + (ESF+), el Fondo de Transición Justa (sic) (JTF) y el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (EMFAF).
[12] El gobierno es del partido Fidesz, Unión Cívica Húngara, encabezado por Orbán.
[13] El concepto de Estado de derecho (rule of law) es un cajón de sastre. El 12 de septiembre de 2018, el Parlamento Europeo recomendó aplicar a Hungría del Artículo 7 del Tratado de la Unión por negarse a acoger refugiados (en los términos exigidos por la UE) y no respetar las políticas de la UE, en lo que el Parlamento entendió como riesgo de violación del Estado de derecho. Y desde entonces estamos a vueltas con lo del Estado de derecho. En este caso, la excusa es la “independencia judicial”.
[14] Muchas universidades húngaras están regidas por patronatos en los que el Estado tiene la mano alta. Como en España, sin ir más lejos.
[15] Observen la taimada condición de los representantes de la Comisión: Esto es por tu bien, hombre… “Cohesion investments will help transform Hungary into a fairer, greener, smarter and more territorially balanced economy and society,” La Comisaria de la UE para Cohesión y Reformas, Elisa Ferreira, precisó: “However, these investments can only be effective if accompanied by the appropriate institutional and legal environment and if implemented in line with the EU’s rules and values.” Doblez característica.
[16] Personas conocedoras del funcionamiento de las salas de máquinas de la Unión Europea filtran que sus rectores están preocupados por el lenguaje que utilizan sus amanuenses y piensan poner remedio pronto.
[17] Y para que se entienda todavía mejor, pongo en negrita lo esencial, a mi juicio.
[18] Es decir, 10 días antes. Buena coordinación.
[19] Y además de los Fondos de Cohesión, la UE retiene € 5.800 M en donaciones del Fondo de Recuperación hasta que el gobierno resuelva las preocupaciones existentes sobre la independencia de los tribunales.
[20] Para ser exactos, la prensa afirma “el gobierno derechista y euroescéptico de Viktor Orbán” https://commission.europa.eu/system/files/2023-01/partnership-agreement-hungary-2021-2027.pdf
[21] En la jerga comunitaria, “27 supermilestones”. Por infatuación, que no quede.
[22] Bajo el Mecanismo de Condicionalidad, que ha sido designado para impedir violaciones del presupuesto comunitario de alteraciones del Estado de derecho, como procesos de compras públicas corruptos.
[23] Otras fuentes lo cifran en € 23.300 M.
[24] € 1.700 M del Fondo de Cohesión servirían para modernizar las infraestructuras de transporte pertenecientes al Trans-European Transport Network (TEN-T), incluido el anillo ferroviario del sur de Budapest y la reconstrucción del ferrocarril Törökbálint-Kelenföld, así como nuevos equipos rodantes.
[25] Más de 250 millones de € del JTF apoyarán a las regiones más afectadas por el cierre de la planta de energía eléctrica Mátra alimentada con lignito.
[26] Carbón no muy distinto al que Alemania quema en las suyas sin que la Comisión mueva un dedo.
[27] En realidad, para suspender la devolución de los pagos ya adelantados por el gobierno húngaro.
[28] Y se adorna convenientemente: muchos miembros del Parlamento Europeo han acusado a Hungría de chantajear al bloque (lenguaje de los medios al referirse a todos los países menos Hungría) al impedir la materialización del fondo de € 18.000 M para Ucraina y el impuesto mínimo a las multinacionales. Una semana después, sin embargo, en un giro rápido, Hungría aprobó el paquete de ayuda para Ucraina cuando el bloque redujo la retención referida al imperio de la ley (rule of law) desde € 7.800 M hasta € 6.650 M. Como ven, se trata de una cuestión de principios.(sarcasmo)
[29] Equivalen a entre el 7 y el 8% del PIB, un porcentaje altísimo.
[30] Fiscal y comercial.
[31] Al hablar con periodistas el miércoles 21 de diciembre de 2022, el primer ministro húngaro Viktor Orbán solicitó la disolución del Parlamento Europeo por su reciente escándalo de corrupción, en el que un juez belga acusó y detuvo a cinco prominentes europeos, incluyendo un vicepresidente y un miembro del Parlamento por recibir ilegalmente dinero y regalos de Estados del Golfo (Pérsico/Arábigo), con el fin de influir en el Parlamento. “El grado en que la reputación del Parlamento Europeo ha sido dañado en Hungría es fácil de explicar: no lo ha sido en absoluto, porque ya no podía caer más bajo”. Utilizando una frase del anterior presidente de los EE. UU. Donald Trump, aseguró que “ya era hora de drenar la ciénaga” en Bruselas. Para ello, Orbán propuso establecer un nuevo Parlamento con delegados nacionales. “Ello proporcionaría mayor vigilancia, más responsabilidad y superior credibilidad. Devuelvan el control a los Estados miembros”.
[32] En cuyos Consejos estarían personas vinculadas al primer ministro húngaro, Viktor Orbán y el partido Fidesz, según la ONG Hungarian Helsinki Committee, arriba comentada. Su copresidenta, Márta Pardavi, tuvo el aplomo de decir que “el gobierno húngaro había fracasado en la protección de los estudiantes damnificados por las medidas de la Unión Europea”. Añadió finalmente que “la UE no debía ser culpabilizada”.
[33] Hablando de ONGs y la Unión Europea, en este caso el Parlamento Europeo. Observen la denuncia de la Eurodiputada Silvia Sardone, quien denuncia la elaboración de enmiendas oficiales que utilizan algunos representantes de Los Verdes, concretamente en un proyecto elaborado por la eurodiputada verde alemana Jutta Paulus, por ONGs. «Es muy grave que las negociaciones parlamentarias se basen en documentos escritos por una ONG claramente sesgada, sin el conocimiento de los otros grupos y del co-relator, y que hayan sido enviados por la oficina de Paulus a todos, manteniendo la originalidad del texto». «Así es como las ONG escriben los documentos de la UE». El inquietante caso de Bruselas – ilGiornale.it
[34]https://sciencebusiness.net/widening/news/hungarys-constitutional-court-clears-state-linked-research-network-impeding Tras la sentencia, la UE aseguró que “no le preocupaba la movilidad, la investigación ni la innovación, sino la eventual transparencia en el uso de las ayudas de la UE por las fundaciones públicas”.
[35] Los partidos de la oposición a Fidesz trabajan en línea con la UE. Koloman Brenner, miembro del Partido de la oposición Jobbik, exigió que el gobierno iniciara inmediatamente negociaciones con las instituciones para suprimir el control de las fundaciones. La Comisión está haciendo política de partido en Hungría.
[36] https://www.euractiv.com/section/justice-home-affairs/news/hungary-will-amend-university-law-to-secure-eu-funding-minister-says/
[37] El lector recuerda que el Bloque, hasta ahora, había sido siempre el monolítico Bloque del Este, que integraba a todos los Estados satélites (a la fuerza) de la URSS: Bulgaria, Checoslovaquia, Hungría, Polonia, Rumania y la República Democrática Alemana. Albania y Yugoeslavia estaban fuera. Ya no. Ahora, el bloque es la UE en modo apisonadora.
por José-Ramón Ferrandis | 3 Abr 2023 | Carta de los martes
por José-Ramón Ferrandis | 30 Mar 2023 | Cambio climático
En las anteriores tres entregas, https://joseramonferrandis.es/el-co2-es-un-gas-prodigioso-i/, https://joseramonferrandis.es/el-co2-es-un-gas-prodigioso-ii/ y https://joseramonferrandis.es/el-co2-es-un-gas-prodigioso-iii/ hemos visto cómo las élites globalistas y sus medios asociados quieren hacernos creer que el aumento del CO2 de origen humano, que es una pequeña parte del total, estaría llevándonos a la catástrofe. Salvando esa irremontable inverosimilitud[1], resulta que el CO2 de la economía de mercado es letal, pero el procedente de China, India, Rusia y otros países no lo es, y el que no lo crea, sea anatema. Es mucho pedir, ¿no les parece?
En la segunda entrega hemos conocido hasta dónde puede llegar la temperatura de la atmósfera por razón de la elevación del peso relativo del CO2 (natural y antropogénico) en el conjunto de los gases de efecto invernadero. Los límites fisicoquímicos del calentamiento son claros y se alejan enormemente de las profecías al uso.
En la tercera entrega hemos puesto en claro el enorme efecto positivo que el CO2 tiene sobre el planeta, sus seres vivos y el funcionamiento del sistema en general, revelando su bondad y necesidad para la vida.
Ahora, en esta cuarta entrega, veremos el efecto del CO2 sobre la salud del ser humano, porque se dice permanentemente que el aumento de CO2 atmosférico dañaría nuestra salud y nuestro bienestar.
Veamos. Los humanos no existiríamos si no hubiera CO2 en la atmósfera. El dióxido de carbono, junto con los demás gases de efecto invernadero, mantiene la temperatura media en torno a los 15 °C. De hecho, Antón Uriarte[2] consideraba que un clima más cálido sería mejor para la vida en la Tierra, no sólo porque el calor favorece la vida, sino también porque en una Tierra más cálida llueve más y hay más vegetación (como ocurría en épocas pasadas más cálidas).
Una temperatura más alta alarga la expectativa de vida. Se comprobó durante el Óptimo Climático Medieval[3], durante el cual hubo un período[4] en el que el número de habitantes de Europa Occidental se multiplicó por tres. El calor da la vida, el frío la obstaculiza. Como indico en el libro “Crimen de Estado”[5], estadísticas provenientes de estudios replicados en un buen número de países ponen de relieve que las temperaturas bajas matan entre 6[6] y 20 veces más gente que las altas.
Los partidarios del calentamiento global antropogénico insisten, a pesar de las evidencias en contrario, que el calentamiento causado por incrementos de dióxido de carbono provocará tasas de mortalidad más altas en la población. Si el calentamiento del último Siglo (0,5/0,6°C) hubiera sido causado por el CO2 (no es así. Nada lo demuestra y nada apunta en ese sentido), éste sería un efecto indirecto beneficioso adicional motivado por la mayor concentración de CO2 en la atmósfera. Pero atribuir el efecto de mayor y mejor salud en las poblaciones al CO2 no se puede defender con los datos en la mano.
Los alarmistas quieren que la gente del común crea que el calentamiento global, que afirman erróneamente está inducido por el incremento de CO2, desencadenará muertes tempranas asociadas a problemas cardiovasculares. No es cierto. En múltiples estudios se demuestra que la suavización del clima es beneficiosa para la Humanidad. Se aprecia claramente mayor incidencia de las enfermedades cardiovasculares en relación con las bajas temperaturas invernales: en sentido contrario, disminuye esa incidencia cardiovascular cuando lo que prevalece son las altas temperaturas veraniegas.
Los alarmistas del mundo entero pretenden hacernos creer que el calentamiento antropogénico planteará asimismo desafíos en el área de las muertes prematuras asociadas a enfermedades respiratorias. Los estudios realizados coinciden unánimes en que temperaturas más altas tienen un resultado positivo neto en la salud del sistema respiratorio de la población.
El CO2 atmosférico en progresivamente mayor concentración no sólo estimula la producción de cosechas en todo el mundo, como ya hemos visto, sino que además aumenta la cantidad y la potencia de muchas sustancias beneficiosas que se hallan en los tejidos vegetales (como vitaminas y antioxidantes), que cuando las ingerimos mejoran nuestra capacidad para combatir enfermedades.
“Se ha demostrado que el calentamiento ha sido positivo en el impacto sobre la salud humana, y que el enriquecimiento atmosférico de CO2 se ha revelado capaz de mejorar las propiedades de los alimentos y estimular su producción” [7].
El CO2 no es un gas contaminante, desde ningún punto de vista. No es tóxico ni es venenoso. En el cuadro al pie se ven distintas concentraciones y sus efectos sobre el ser humano[8].

https://budbromley.blog/2019/01/15/co2-is-not-causing-global-warming/
El cuadro que acaban de ver es claro. Si presentamos los datos de manera discursiva, podemos decir que la concentración atmosférica ahora es de unas 420 ppm. Que los sistemas de ventilación de los locales públicos consideran los 1.000 ppm como el inicio de su entrada en funcionamiento. Que las 5.000 ppm (es la concentración típica de un aula cerrada llena de alumnos) son el límite de exposición para 8 horas continuas. Que a partir de 30.000 ppm comienza a doler la cabeza y se incrementa la frecuencia respiratoria por escasez relativa de oxígeno[9].
El asunto es lo suficientemente importante como para que se realicen estudios sobre la materia que despejen toda posibilidad de que el CO2 cause algún daño al ser humano en cualquier circunstancia. Podemos mostrar varios de ellos, unos orientados a ver las respuestas del ser humano a niveles altos de CO2 y otros que investigan respuestas cognitivas bajo influencia de concentraciones altas de CO2 comparadas con las mediciones estándar.
Liu y otros (2017) examinaron rendimientos, síntomas y respuestas fisiológicas[10] de personas sometidas a niveles de 403 ppm y de 3025 ppm de CO2. Además, los sujetos analizados fueron preguntados sobre su “sensación térmica, confort térmico, grado de aceptación del entorno térmico, aceptación de la calidad del aire, intensidad de los olores, somnolencia, rendimiento laboral autoestimado y sequedad de nariz, garganta, piel y ojos (y eventual dolor asociado). También se les preguntó por dolor de cabeza, dificultad para concentrarse y pensar con claridad, bienestar, actitud, fatiga y mareos”. Una vez procesados los datos, los análisis de los autores revelaron que “incrementar la concentración de CO2 hasta 3.000 ppm a 35°C no causó cambios en ninguno de los parámetros analizados”.
Monsé y otros[11] investigaron los efectos fisiológicos de la exposición a altos niveles de CO2 en mineros expuestos permanentemente a ellos. Se examinaron 93 mineros que trabajaban en las minas de potasa en Hesse, Turingia y Sajonia-Anhalt (Alemania) durante al menos dos años. Los 93 mineros pasaron exámenes[12] médicos justo antes y después de los turnos subterráneos, que los exponían a niveles de hasta 15.000 ppm. Los resultados, en palabras de los autores, “no revelaron signos de riesgos crónicos ni agudos para la salud relacionados con los elevados niveles de CO2 en el lugar de trabajo”[13].
Rodeheffer y otros (2018), interesados en averiguar la influencia de niveles altos de CO2 sobre los desarrollos cognitivos y a toma de decisiones, expusieron a 36 oficiales de submarinos en la cámara hipo/hiperbárica del Naval Submarine Medical Research Laboratory a 600, 2.500 y 15.000 ppm durante 150 minutos.
La idea era “organizar datos sobre actuaciones y toma de decisiones en escenarios similares a los de la vida real, observando las respuestas cognitivas y comportamentales a distintas solicitaciones”. Adicionalmente se preguntó a los marineros acerca de sus percepciones sobre la calidad de aire a cada nivel de densidad de CO2. Los sujetos pacientes no apreciaron diferencias.
En cuanto a los rendimientos objetivos, los experimentadores no apreciaron déficit alguno en ninguno de los campos analizados, a pesar de que el nivel de CO2 en el experimento multiplicaba al de la atmósfera por un factor de 36[14]. Ese factor (aproximadamente 15.000 ppm) nunca se alcanzará por la vía de la quema de combustibles fósiles[15].
Similares experimentos fueron publicados en Emergency and Continuous Exposure Guidance Levels for Selected Submarine Contaminants de la National Academies of Science. Los datos recopilados en 9 submarinos armados con misiles balísticos y propulsados por energía nuclear se refirieron a una concentración media de CO2 de 3.500 ppm, con una dispersión de entre cero y 10.600 ppm. Los mismos experimentos se llevaron a cabo en 10 submarinos de ataque con generadores nucleares, cuya media de CO2 ambiental era de 4.100 ppm, dentro de unos márgenes entre 300 y 11.300 ppm (Hagar 2003)[16].
Scully y otros, (2019), en otro estudio, relacionando actuaciones cognitivas y niveles de CO2, comprobaron la agudeza mental de 22 hombres y mujeres tipo astronauta bajo concentraciones de CO2 de 600, 1.200, 2.500 and 5.000 ppm, sometiéndoles a tests rutinarios de toma de decisiones para astronautas en el Johnson Space Center. El experimento no puso de relieve alteraciones en función de las distintas concentraciones. Concluyeron que “los resultados en la prueba no difirieron entre 600 ppm y concentraciones más altas”.
En resumen, el CO2, incluso a concentraciones experimentales simplemente inalcanzables en la vida real, no causa problemas de salud al hombre. Ningún problema.
El Dr. William Happer[17] ha afirmado que “ningún componente de la atmósfera tiene peor reputación que el dióxido de carbono, gracias a la demonización monomaníaca de este gas natural y esencial. La increíble lista de supuestos horrores que el incremento de CO2 traerá al mundo es pura creencia disfrazada de ciencia. En realidad, estamos ayunos de CO2. Su aumento será bueno para la Humanidad”.
[1] Que sólo se puede contrarrestar haciendo un ejercicio de fe del carbonero como ya no se ve.
[2] Catedrático de Geografía de la Universidad de Zaragoza. Geógrafo, profesor universitario, escritor y climatólogo. Miembro de la Sociedad Aranzadi de Ciencias Naturales.
[3] Que transcurrió entre los Siglos VIII y XIV.
[4] Entre 1050 y 1300.
[5] https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[6] En Australia, las muertes por frío son seis veces superiores a las muertes por calor.
[7] Sherwood Idso es un físico estadounidense, del Laboratorio de Conservación del Agua USDA y profesor adjunto en la Arizona State University.
[8] El cuadro fue elaborado cuando la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzaba las 404 ppm. El dato aparece en color verde.
[9] Ese fenómeno se da en ocasiones cuando se utilizan mascarillas de protección contra el virus chino y otros.
[10] Los parámetros analizados fueron la temperatura de la piel y del oído, el ritmo cardiaco, la presión arterial, CO2 parcial al final de la espiración, la saturación de oxígeno en sangre arterial y el peso corporal. El ritmo de respiración fue controlado y los biomarcadores en la saliva de los participantes fueron medidos para comprobar los cambios debidos al stress.
[11] Que publicaron su trabajo en la revista Advances in Experimental Medicine and Biology — Neuroscience and Respiration, Monsé et al. (2019).
[12] Entre ellos, sobre órganos torácicos y abdominales, análisis de sangre, orina y función pulmonar.
[13] Concretamente, informaron de que “no se hallaron alteraciones patológicas ni efectos adversos a corto plazo por exposición al CO2 en sangre, añadiendo que “todos los valores medidos se hallaban dentro de los márgenes”. Adicionalmente, no hallaron “evidencias de ningún efecto apreciable sobre la función pulmonar de la exposición a altos niveles de CO2 en los mineros de potasa, ni alteraciones pulmonares comparando las situaciones anteriores y posteriores a la prestación de trabajo en la mina y su exposición a altos niveles de CO2.”.
[14] Los EE. UU. intentan mantener los niveles de CO2 en el interior de los submarinos por debajo de las 8.000 ppm, casi 20 veces la concentración en la atmósfera terrestre.
[15] Puesto que multiplica por 10 las 1.500 ppm, límite que solo se alcanzaría en el caso de quemar TODAS las reservas de combustibles fósiles conocidas. Imaginen 10 veces eso.
[16] Como afirma Anton Watts, miembro relevante de The Heartland Institute; meteorólogo y comunicador desde 1978. Dirige la página web más vista del mundo, wattsupwiththat.com. “Si la Marina piensa que es seguro para los marinos que tienen las manos en las llaves que lanzan misiles nucleares, entonces es suficiente para mí”.
[17] William Happer, profesor de Física en Princeton University, fue director del Departen of Energy’s Office of Science en la administración de George H.W. Bush.