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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Guía para navegantes

6. Desnaturalización de la Ciencia

Los avances de la civilización occidental, que de una u otra manera han permeado todas las sociedades poseedoras de instituciones sensibles y élites interesadas en todo el mundo, tienen entre sus fundamentos un desarrollo científico-técnico sobresaliente, que permitió poner en marcha la revolución industrial, cuna de los desarrollos posteriores en todos los campos. Y en la base de esa revolución se halla la Ciencia, insobornable, metódica.

Los adalides del calentamiento global antropogénico quieren sustituirla por el consenso, constructo político que sí es sobornable. Eso les permitiría manejar las sociedades a su antojo. ¿Podrán hacerlo?

  • Religión laica contra Ciencia

Empecemos por el principio. Cuando en el ámbito del conocimiento científico hablamos de consenso, es un subterfugio, porque Ciencia y consenso son términos antitéticos. No existe el consenso en Ciencia. Si es consenso, no es Ciencia. Si es Ciencia, no es consenso. Dicho de otra manera, o es Ciencia, o es consenso. En la Ciencia, el consenso es irrelevante. Lo que es relevante son los resultados reproducibles. El consenso es un asunto político. La Ciencia nada tiene que ver con la democracia. Aunque el 100% de los científicos creyeran en algo, individual o conjuntamente, una sola persona que presentara las evidencias correctas y verificables podría perfectamente tener razón contra todos ellos[1].

El consenso[2] es política, es adocenamiento: el grupo acoge y defiende[3]. En análisis económico, el consenso es, en última instancia, cobardía, pues cualquier previsión que se salga del estrecho canal del conjunto de expectativas publicadas puede volverse contra quien la emita si los datos la descalifican.

En realidad, lo que subyace al consenso es una creencia, una fe. Se quiere creer en algo por encima de la Ciencia, más allá del conocimiento. Es, pues, una religión. Una religión de fundamentalistas, que no atienden a razones, ni a datos, a hechos, a mediciones, ni al método científico. Y como son fundamentalistas, excluyen todo otro modo de pensar.

Una religión laica, propia de un Estado. Hay que creer en ella, y ¡ay de los que no lo hagan!

Recuerde el lector que en los años 70 del Siglo XX el consenso era el enfriamiento. Desde los años 90 del Siglo XX y hasta el 2000, las temperaturas se revirtieron y el consenso pasó a ser el calentamiento. Teníamos un consenso de enfriamiento cuando el mundo se estaba enfriando y ahora tenemos un consenso de calentamiento y en mundo que (aunque ha dejado de hacerlo entre 1998 y 2023, con una ligera subida en 2015/2016) dicen que se calienta. ¿Eso es todo? Ambas posiciones son hipótesis. ¿Qué las convierte en teorías?

Veamos cómo funciona el método científico. Un científico establece una hipótesis[4] que explica un fenómeno natural observado. Sobre ella construye una teoría. Luego la contrasta (es decir, intenta rebatirla). Si la contrastación valida la hipótesis, la teoría es cierta. Y eso sí, una teoría científica siempre está sujeta a verificación[5]. No es aceptable que ninguna convicción religiosa, social, política o filosófica confunda obstaculice la búsqueda de la verdad que subyace al método científico.

La teoría del calentamiento global (o “cambio climático”) parte de la base de que el CO2, uno de los gases de efecto invernadero, aumenta, y que ese aumento hace que las temperaturas asciendan. Y como son los seres humanos los que producen cada vez más CO2, la culpa es suya ¿Se han contrastado las hipótesis? No. Pero la teoría ha sido validada por razones políticas y acto seguido por razones político-religiosas. Eso no es Ciencia. Es política. La Ciencia es otra cosa. Esto es política disfrazada de religión.

La teoría del calentamiento global no es una herramienta para buscar la verdad sino para aplicar impuestos a las poblaciones occidentales y hundir las economías de libre mercado. No se trata de lanzar una hipótesis y ver si los hechos la validan. Los hechos no importan; es el dogma lo que importa.

Parece ser que el común de los mortales de Occidente[6] ya no cree en Dios. En ese caso, dado el horror al vacío que tiene la Naturaleza, el ahora descreído terminará creyendo en algo que dé significado a su vida, ya que las grandes narrativas del pasado no lo hacen. Hoy día, en los países más avanzados de Occidente[7], la religión de los ateos urbanitas es el medio ambiente.

Más aún. La aceptación pasiva de un dogma conlleva menos tensión, mantiene al creyente en el interior del aprisco, diluye los ataques personales y permite que las carreras profesionales avancen. Por eso la mayoría, crea o no en la nueva religión calentológica, prefiere no expresarse fuera del consenso. Ni siquiera en la Universidad tienen los académicos libertad para expresarse en contra del consenso. Si lo hacen, se quedan al margen, no publican, pierden pie y en el peor de los casos, sus contratos. Si un científico rechaza cualquier informe del IPCC tendrá graves problemas. Problemas para encontrar trabajo, publicar o recibir ayudas para la investigación. Está profesionalmente muerto.

Esa es la razón por la cual pocas voces de científicos en activo[8] defienden la evidencia de este inmenso fraude de raíces religiosas fundamentalistas, fanáticas. Conviene trabajar a favor de obra. La Ciencia ha devenido un actor menor en una lucha global que no es por el clima, el CO2 ni las emisiones, sino por el control del mundo por las élites socialistas dominantes.

Nadie puede exigir a alguien que sea un héroe, que pronto se convertiría en mártir. Y sin embargo, los hay. Por ejemplo, Nir Shaviv[9], poderoso defensor de la máxima importancia que tiene el sol en el clima, asevera con gracia: “El calentamiento global ya no es un asunto únicamente científico. Tiene repercusiones sociales y se ha revestido de una cualidad moralista, casi religiosa. Si usted cree lo que todos creen, usted es una buena persona. Si no, es una mala persona”.

Por ejemplo, Richard S. Lindzen[10] afirmó[11]: “Los historiadores se preguntarán sin duda en siglos futuros cómo una lógica chapucera, oscurecida por una propaganda perspicaz e implacable, permitió en la práctica una coalición de poderosos intereses especiales para convencer casi a todo el mundo de que el CO2 antropogénico era una toxina peligrosa y destructiva del planeta. Será recordada como el mayor engaño de masas de la historia del mundo: que el CO2, la vida de las plantas fuera considerada durante un tiempo un veneno mortal”.

Por ejemplo, Michael Shellenberger[12], tras 30 años de militancia activista en favor de la calentología, ha confesado que los hechos y los datos no avalan la teoría del “calentamiento global antropogénico” y que el daño que ha causado es impresionante. De hecho, “ha sido un tremendo error”.

  • Hipertrofia institucional globalista

Mucha gente se pregunta cómo hemos podido llegar hasta aquí. El principio del camino ha sido explicado en https://joseramonferrandis.es/guia-para-navegantes-5/

Desde hace 70 años, donar recursos financieros de manera casi inimaginable[13] no ha servido para desencadenar desarrollo alguno en los países más pobres. Sin embargo[14], nos esperan otros lustros de transferir recursos procedentes de los impuestos de los países ricos en beneficio de las élites globalistas, el conglomerado de la ONU, las empresas que se han subido a la ola y la RP China. Y eso se hará en su mayor parte gracias a Naciones Unidas[15], que se ha marcado un segundo paquete de objetivos llamado ODS[16]. Correrá la misma suerte que el primero, los ODM[17].

Esa iniciativa exigirá un esfuerzo financiero que se estima alcanzará entre 2 y 3 billones (españoles) de US $ … ¡al año! para cubrir solamente los SDG más básicos. Dicho con claridad, los socialistas de Naciones Unidas establecen objetivos descabellados e inalcanzables que exigirán el rápido empobrecimiento de las naciones de Occidente … y su desmesurado enriquecimiento personal. El sueño dorado del socialismo, financiado por las naciones de Occidente sin chistar.

Entidades de todo tipo[18] no cesan de producir informes que anuncian catástrofes climáticas ajenas a los datos y que pronto se revelan falsas. Y en cuanto emiten esos informes, los medios de comunicación de masas los divulgan, reforzando sus trazos más alarmistas y potenciando el mensaje calentológico. Con ellos se alinean la práctica totalidad de los gobiernos occidentales, organismos, instituciones, universidades, foros, blogs, agencias y asociaciones en muchos países del mundo. Luego aparecen enjambres de activistas medioambientales, que tupen las redes.

Las personas desprevenidas, los ciudadanos más jóvenes, sucumben con facilidad a este bombardeo mediático. Algunos de ellos lo asumen y reproducen en una reiteración interminable, para regocijo de los manipuladores globalistas.

Un gran número de los miembros del estamento científico y académico “ha dejado de investigar, descubrir y diseminar la verdad. A cambio, su objetivo ha devenido la creación, fortalecimiento y publicitación de una peculiar faceta de la política. El propósito ya no es académico sino directamente político”[19].

  • Partidos políticos y medios de comunicación

El papel de los políticos[20]en este montaje del calentamiento global es capital, decisivo. Sin su impertérrito concurso, nada de esto hubiera sido posible. De ahí su inmensa responsabilidad. Los partidos clásicos dominantes[21], meras correas de transmisión de las instrucciones recibidas de las instituciones supranacionales, carecen de la fibra moral y los códigos de valores necesarios para desempeñar su trabajo con sujeción a la ética que exige su responsabilidad.

La actuación transversal de los socialistas de todos los partidos[22] es destructiva, pero la interferencia alcanza su máximo nivel en la acción de los partidos propiamente socialistas, llámense así, verdes o comunistas. Todos ellos utilizan el debate climático como caballo de Troya para destruir el sistema de economía de mercado, su sueño incumplido tras más de cien millones de muertos directamente provocados por ellos.

Las actuaciones de los elegidos por selección inversa que nos gobiernan desde la partitocracia no hubieran hecho tanta mella en las sociedades de no ser por el ordenado apoyo de los medios de (des)información de masas. No son sólo los tradicionales (prensa, radio y televisión) sino Internet, donde reviste diversas formas. El desarrollo de las plataformas y de las redes sociales posee un gran poder multiplicador. Desde ahí, los militantes de la religión calentológica pueden vocear su credo, merced a un movimiento organizado: el mundo se calienta por culpa del hombre blanco y la civilización occidental. Los medios siempre ocultarán eventos atmosféricos que vayan en contra de los intereses de los calentólogos, así como hipertrofian los que se sitúan en la línea de la alarma que propugnan. Las olas de frío se encubren; el aumento del hielo antártico no se refleja; el crecimiento de las poblaciones de osos polares se ignora y el reverdecimiento de la Tierra se oculta. Y las sartas de mentiras a que nos tienen acostumbrados no cesan. Nos tienen acostumbrados, pero no silenciosos.

El dogma debe prevalecer a toda costa. La ocultación de información contraria a la nueva religión es la norma. Las plataformas en Internet no son imparciales, sino un engranaje en el mecanismo de cambio social. Instagram, Tik Tok, Facebook y otras censuran opiniones e ideas distintas de las políticamente correctas.

La cosa funciona así: cualquiera de los organismos mencionados emite un informe alarmista. Los medios se hacen eco y a su vez lo divulgan globalmente. La gente se lo cree en gran medida, dado el origen de la noticia, y se crea una corriente de opinión. Los gobiernos reaccionan produciendo normas que se adapten a este fenómeno de opinión publicada, lo que retroalimenta el impacto inicial, pero genera costes enormes. No imposta que los datos que avalaron los informes originales sean falsos o estén sesgados. La gente se alarma y los muy jóvenes se quejan amargamente de su negro futuro. Y así, hasta el siguiente empujón.

La suma de orientación política y control mediático ha generado la enormidad del problema en el que los países occidentales están inmersos.

Para justificarse ante el futuro, los políticos aseguran que les mueve la buena voluntad, su gran altura de miras[23]. Si finalmente los resultados son nefastos[24], lástima, porque su intención era buena[25].

Eso sí, siguiendo la conocida antigua máxima latina, primum vivere, deinde philosophari. Políticos, burócratas dependientes de ellos, activistas, científicos, empresas asociadas a las nuevas formas de generar electricidad reciben grandes ingresos, procedentes en lo fundamental de los impuestos que pagan los ciudadanos de a pie[26]. El objetivo es la redistribución de la riqueza, el expolio de los países ricos, pero en el camino hay que proveerse bien. La caridad bien entendida empieza por uno mismo, sí.

Y si, por la misma razón que a partir de 1850 la temperatura de la atmósfera subió, ésta volviera a caer[27], no pasaría nada. Eso, que sí constituiría un problema[28], sería asumido con aplomo por los mismos protagonistas que ahora afirman, ternes, lo contrario[29].

Contra este tipo de realidades políticas y sociales se alza la verdad. Los datos, la Ciencia. Hay que recurrir una y otra vez al rigor en las mediciones, a los datos reales. Lo que no se puede hacer es ceder, cruzarse de brazos o rendirse. De momento, los alarmistas poseen una gran superioridad de medios y, por tanto, de eco, pero puesto que viven en la mentira, acabarán perdiendo. Ya se nota cómo dan pasos atrás, y no es para tomar impulso.

Concluyamos.

Los partidarios del “calentamiento global” o “cambio climático” mantienen que son las emisiones de CO2 emitidas por la acción del ser humano las responsables de las alzas de temperaturas medidas desde aproximadamente 1850. Sin embargo, esa hipótesis no ha sido corroborada por la Ciencia, básicamente porque no ha sido sometida a falsación. No se ha seguido el método científico tradicional. En su lugar, se pide al ciudadano occidental que tenga fe en las manifestaciones elaboradas por grupos de personas con intereses muy claros en lucrarse con el cambio de patrones energéticos. El mensaje de la calentología se lanza por tierra, mar y aire, apoyado por las instituciones globalistas (el conjunto gigantesco de la ONU y sus adláteres) y remachado por los gobiernos de Occidente.

Con todo, el mensaje del calentamiento global no resista el menos análisis científico ni histórico. Su falsedad salta a la vista. Es cuestión de tiempo y firmeza que el fraude retroceda hasta desaparecer.

[1] La teoría de las placas tectónicas de Wegener pareció un sinsentido al resto de geólogos. La responsabilidad de Helicobacter pylori en las úlceras se enfrentó a toda la profesión médica, que estaba segura de que las úlceras de estómago eran debidas a estrés y a las especias. Pero un investigador australiano probó lo contrario. Y así, siempre.

[2] De libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ saco esta afirmación de Michael Crichton: “Históricamente, la pretensión de consenso es el primer refugio de los sinvergüenzas. Es una forma de evitar el debate diciendo que la Ciencia está ya cerrada y ha decidido. Sólo se invoca el consenso en situaciones en que la Ciencia no es suficientemente sólida. Nadie dice que el consenso de los científicos está de acuerdo en que E=mc2. Nadie afirma que el consenso determina que el Sol está a 93 millones de millas de distancia. No se les ocurre a los verdaderos científicos hablar así”.

[3] Si alguien se sitúa en el núcleo central del movimiento o en la línea dominante, obtendrá beneficios sólo por ello. Si alguien se sitúa en contra o al margen, le llamarán escéptico, en el mejor de los casos, o negacionista – con las connotaciones que ello lleva consigo -, en el peor.

[4] Las hipótesis son ideas especulativas. Un genuino científico se pregunta si las cosas son como se dice y por qué son como se dice. Acto seguido, aplica un proceso científico riguroso para demostrar por qué las cosas son como se dice que son.

[5] Como explicaba Nils-Axel Mörner, “sea como sea, la Ciencia avanza poco a poco hacia la Verdad y nada salvo la Verdad importa”. La Ciencia, a diferencia de la religión, so es un sistema de creencias.

[6] Suelo traer a colación las palabras proféticas de Gilbert K. Chesterton: “La gente ya no cree en Dios y, lejos de no creer en nada, ahora creen en cualquier cosa”.

[7] Occidente es la civilización que más bienestar ha traído al mundo en toda su historia, gracias a su herencia de Atenas, de Roma y del cristianismo.

[8] Cuyas carreras dependen de una institución incardinada en el sistema docente.

[9] Nir Joseph Shaviv (1972) es un profesor de física israeloamericano que Imparte en el Racah Institute of Physics de la Universidad hebrea de Jerusalén, de la que es rector. Es especialmente conocido por su hipótesis de cambio climático asociado al sol y a los rayos cósmicos. Shaviv empezó a cursar en el Instituto Tecnológico en Haifa a los 13 años. Es Máster y Doctorado en Ciencia Física. En 2014 fue aceptado como miembro del Institute for Advanced Study in Princeton.

[10] El profesor Richard Lindzen es doctorado en Harvard en Física y Matemática Aplicada. Profesor en la Universidad de Harvard. De 1983 a 2013 fue catedrático de Ciencias Atmosféricas (cátedra Alfred P. Sloan) en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Ha publicado más de 200 investigaciones científicas y libros. Autor principal del capítulo 7 (Procesos Físicos del Clima) del Tercer Informe del IPCC.

[11] Lo he extraído también de https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[12] Medioambientalista norteamericano que ahora explica sus errores de entonces.

[13] La Ayuda Oficial al Desarrollo ha supuesto que, durante casi 70 años, los países más desarrollados hayan transferido 100 millones de millones de dólares a los países menos desarrollados, lo que no ha servido para sacar a esos países de la miseria, sino más bien al contrario. Vean aquí: https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/

[14] Los socialistas nunca reconocen sus errores.

[15] https://joseramonferrandis.es/organizacion-de-naciones-unidas-antecedentes-origen-actividades-tradicionales/

[16] ODS por Objetivos de Desarrollo Sostenible. La ONU produjo en 2015 un documento voluntarista con 17 Objetivos y 169 metas: los llamó “Objetivos de desarrollo sostenible”. Su fecha de finalización y control es 2030. Su objetivo es interferir en el reparto de riqueza del mundo, en un planteamiento absolutamente intervencionista y enfrentado con las poblaciones de los países más avanzados, a los que busca empobrecer a través de restricciones en el uso de la energía.

[17] ODM por Objetivos de Desarrollo del Milenio. La ONU lanzó en el año 2000 una estrategia completamente fuera de sus competencias, los llamados “Objetivos de Desarrollo del Milenio”, compuestos por 8 objetivos y 17 metas intermedias. Los países en Naciones Unidas lo aprobaron. Fue un gigantesco fiasco: sólo se consiguió una de las metas del Objetivo 1: “Erradicar la extrema pobreza y el hambre”, patentizados en que la mitad de las personas tuviera ingresos per capita superiores a 1,25 $/día. Pero no fue en absoluto porque la ONU lo procurara: se cumplió por el vertiginoso desarrollo de la RP China e India en su proceso de globalización y enriquecimiento.

[18] Vean algunas: El IPCC, la OMS, la ECOSOC (Economic and Social Council de Naciones Unidas), el WWF (World Wildlife Fund for Nature), la NASA, la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), CSIRO (Commonwealth Scientific and Industrial Research Organization), la EPA (Environmental Protection Agency), la UNEP (United Nations Environment Programme), la United Nations Framework Convention on Climate Change, (UNFCCC)… Son legión.

[19] En The Madness of Crowds, Douglas Murray.

[20] Cuando hablo de políticos me estoy refiriendo a funcionarios de partido quienes, por medio del procedimiento tradicional de subordinación, han ido ascendiendo en el escalafón. Si su apuesta por el jefe es exitosa, ven recompensada su lealtad con puestos para los que muchos de ellos carecen de formación. La excepción suele estar en los Ministerios de Economía y otros con competencias técnicas, aunque no siempre.

[21] En España, sin ir más lejos, PSOE y PP son estrictamente indistinguibles en este ámbito. Comparten ideología socialdemócrata, responsabilidad de gestión en los gobiernos central, autonómicos y locales y total ausencia de ética.

[22] Esta es una expresión de Friedrich August von Hayek (Viena, 1899-Friburgo, 1992), economista austriaco, refiriéndose al intervencionismo creciente en las economías occidentales desde la Gran Depresión (1929), con resultados funestos.

[23] Eso es lo que dicen, que nada tiene que ver con lo que realmente es. Se trata de un disfraz de buenismo, que cala por la inexistencia en el universo mediático, público e institucional de Occidente de capacidad crítica suficiente.

[24] Como ya ocurre, y mucho más que lo hará.

[25] En el caso que nos ocupa, “puesto que mi intención declarada es salvar el planeta, pequeños inconvenientes del tipo de reducción generalizada de renta disponible, mayor dependencia del Estado, sofocante clima de falta de libertades y pensamiento único no importan. Si, finalmente nada sale como yo quería, al menos lo he intentado”.

[26] Esto se consigue de formas muy distintas, todas harto imaginativas: asegurarse fondos y transferencias para investigación, garantizarse mandatos políticos, recibir de los gobernantes subsidios para energías renovables sustitutivas de las tradicionales, obtener financiación de organismos administrativos innecesarios y obstaculizadores, pero pródigos, canalizar subvenciones a las llamadas ONGs (que son cada vez más OOGGs directamente dependientes de los Presupuestos Generales del Estado). “Pida por esa boca”.

[27] Quizá recuerde algún lector de edad considerable que, entre 1965 y 1979, el gran temor en los círculos científicos y mediáticos era el enfriamiento general de la atmósfera que, de continuar, iba a matarnos a todos por congelación. Era el catecismo de la época. Las temperaturas estaban descendiendo y las perspectivas de entrar en una 5º Glaciación despertaban angustia. Angus McFarlane mostró en un post publicado en wattsupwiththat.com, que aproximadamente el 65%de los estudios que opinaron sobre el clima y habían pasado el control de los expertos (publicados entre 1965 y 1979) predijeron que el enfriamiento global continuaría.

[28] Nadie olvide que el frío mata 10 veces más que el calor.

[29] Científicos y población en general temían la tendencia al enfriamiento que comenzó en los años 1940s, pues el sentido a medio y largo plazo era hacia un grave enfriamiento, eventualmente el principio de una nueva glaciación como el que tuvo lugar hasta hace 11.700 años, al principio del Holoceno.

Organización de Naciones Unidas: antecedentes, origen, actividades tradicionales

Hagamos historia. La Organización de las Naciones Unidas fue creada en San Francisco (EE. UU.) el 24 de octubre de 1945[1]. No era la primera institución de esas características, pues fue precedida por la Sociedad de Naciones. Echemos un vistazo al desempeño de esta primera intentona.

El 25 de enero de 1919, la conferencia de Paz de Versalles aceptó la sugerencia del presidente norteamericano Woodrow Wilson[2] de constituir una Sociedad de Naciones. La Sociedad de Naciones (SdN) fue un organismo internacional creado por el Tratado de Versalles[3], firmado el 28 de junio de 1919. Su objetivo era sentar las bases para un nuevo orden internacional tras la I Guerra Mundial y evitar otra guerra de esas características.

El Tratado de Versalles encomendaba a la SdN la administración directa y temporal de los anteriores territorios de Alemania en Europa[4] y de los territorios extraeuropeos pertenecientes tanto al Imperio Alemán como al Imperio Otomano[5]. Esa gestión no fue conflictiva.

La SdN integró originalmente a 42 países (16 de ellos, europeos), incluidos los vencedores en la Gran Guerra y 13 neutrales. Llegó a tener 57 miembros. Estaba vertebrada en torno a Asamblea[6], Consejo[7] y Secretariado[8]. Las lenguas oficiales fueron el francés y el inglés, pues Francia se opuso a incorporar el esperanto. En ningún momento contó con la presencia de los EE. UU., debido a la negativa del Senado estadounidense a participar en la Sociedad de Naciones. Fueron inicialmente excluidos Alemania, Austria, Turquía (perdedores de la guerra) y la URSS[9]. Se incorporaron con posterioridad.

La SdN inició bien su camino. En la disputa entre Suecia y Finlandia sobre la soberanía de las islas Åland (1920), la SdN decidió a favor de Finlandia. En 1921, en la discrepancia entre Alemania y Polonia por la Alta Silesia, la SdN la repartió entre ambos países. En 1922, en relación con las reclamaciones de Polonia y Lituania sobre la posesión de Vilnius, la Conferencia de Embajadores[10] lo resolvió adecuadamente. En 1925, tras la invasión de territorio búlgaro por tropas griegas, la SdN obligó a Grecia a retirar sus tropas y a pagar indemnizaciones a Bulgaria. En 1926, vista la reclamación turca sobre Mosul (que formaba parte del mandato británico de Irak), la SdN resolvió en favor del Reino Unido. Además, la SdN encauzó las conversaciones que dieron lugar a los Tratados de Locarno[11] (1925) y al Pacto Briand-Kellogg[12] (1928). Y aunque en 1938, la SdN arbitró con éxito entre Perú y Colombia para finalizar la guerra por la zona de Leticia, las luces dieron paso a las sombras.

Cuando la situación internacional se deterioró como consecuencia de la política comercial norteamericana posterior al crack de 1929, la Sociedad de Naciones se mostró incapaz de gestionar la situación. Los fracasos de la SdN fueron significativos, sobre todo los que afectaron a las potencias de la época. Ya antes, en 1923, con motivo del incidente de Corfú[13], el conflicto entre la Conferencia de Embajadores y la SdN desprestigió a esta última. Ese mismo año 1923, Francia ocupó la región alemana de la cuenca del Ruhr para exigir reparaciones de guerra, sin que la SdN lo condenara a pesar de estar oficialmente prohibidas esta clase de operaciones para cobrar deudas de guerra. Fue Francia la que más dañó el prestigio de la SdN con estas actuaciones. Estas dos situaciones fueron la excepción.

En 1931 se produjo la invasión japonesa de Manchuria[14], cuya no resolución fue muy perniciosa para el prestigio de la SdN. Con motivo de la Guerra del Chaco, que se desarrolló entre 1932 y 1935 entre Bolivia y Paraguay, la Asamblea General dictó en 1934 una resolución favoreciendo a Bolivia. Entonces, Paraguay se retiró de la Sociedad de Naciones y venció en la guerra. En 1935, Italia invadió Abisinia. El emperador Haile Selassie solicitó la intervención de la SdN, quien condenó la invasión e impuso sanciones económicas, pero excluyendo las exportaciones de carbón, petróleo y acero a Italia, lo que posibilitó la completa invasión de Abisinia en mayo de 1936. Semanas después, la SdN levantó las sanciones. Al poco, Italia abandonó la SdN. Alemania y Japón dejaron de formar parte también de la SdN en 1933. La URSS fue expulsada en diciembre de 1939, cuando sus tropas invadieron Finlandia.

Esta incapacidad para convencer o forzar a los agresores en el marco de las relaciones internacionales fue letal para la SdN. Las razones de fondo coadyuvantes fueron la no participación de los EE. UU. en el organismo (lo que en sí mismo minó considerablemente sus capacidades), la exclusión inicial de los países derrotados en la Gran Guerra, la responsabilización de Alemania por todo lo acontecido desde 1914, las políticas de apaciguamiento desarrolladas por Francia y el Reino Unido[15] frente a la Alemania nacional socialista y, finalmente, la invasión alemana de Polonia el 1.9.1939.

La Sociedad de Naciones fue disuelta oficialmente en abril de 1946. Sus activos y archivos fueron traspasados a la recién creada Organización de las Naciones Unidas (de ahora en adelante, ONU o NNUU).

Heredera de la SdN, la ONU es la mayor organización internacional en nuestros días. Su sede está en Nueva York (Estados Unidos), operando en régimen de extraterritorialidad. Se creó básicamente para mantener la paz y la seguridad entre las naciones. Luego desarrolló otros objetivos, como son garantizar el cumplimiento del derecho internacional, la promoción y protección de los derechos humanos, el desarrollo sostenible de las naciones y la cooperación internacional.

Desde 2011, con la adhesión de Sudán del Sur, el número de Estados miembros[16] es de 193[17].

Los principales órganos de la ONU son la Asamblea General[18], el Consejo de Seguridad[19], la Secretaría General[20], el Consejo Económico y Social[21], la Corte Internacional de Justicia[22] y el Consejo de Administración Fiduciaria[23]. Los idiomas oficiales de la ONU son árabe, chino mandarín, español, francés, inglés y ruso.

La ONU obtiene los fondos que le permiten seguir ahí de dos maneras; en general, el núcleo central y algunas de sus agencias especializadas están financiadas de manera obligatoria por todos los Estados miembros[24]. Muchas agencias especializadas son financiadas por contribuciones voluntarias de Estados miembros, organizaciones de distinto tipo, empresas y particulares.

Para dar una idea del reparto de costes[25], los EE. UU. pagan el 22,000 %, la RP China el 12,005%, Japón el 8,564%, Alemania el 6,090%, Reino Unido el 4,567%, Francia el 4,427%, Italia el 3,307%, Brasil el 2,948%, Canadá el 2,734%, Rusia el 2,405%, Australia el 2,210% y España el 2,146%. Por su parte, India se queda en el 0,834%[26]. Hablamos sólo del núcleo central de la ONU, no de las instituciones conexas, mucho más gravosas.

Veamos un poco la historia de la organización. En 1948 se proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos[27], quizá el logro más destacado de la ONU.

La primera operación de mantenimiento de la paz[28] fue la UNSCOB (United Nations Commission for the Balkans), dispuesta por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 21 de octubre de 1947. Se efectuó en Grecia entre octubre de 1947 y febrero de 1952. Desde entonces se han acometido más de 70 operaciones. Veremos detalles en la segunda entrega de Naciones Unidas.

El abanico de organizaciones que dependen y están integradas de una u otra forma en la ONU es enorme. Su coste es sideral. Demos un repaso siquiera superficial, incorporando enlaces donde sea posible. De la Asamblea General dependen UNCTAD, UNODC, PNUMA, PNUD, UNICEF, UNFPA, ACNUR, PMA, OOPS, PNUAH, UNICRI, UNITAR, UNRISD, UNIDIR, INSTRAW, UNOOSA, COPUOS, OACNUDH, ONUSIDA, UNOPS, UNSSC y la Universidad de las Naciones Unidas[29].

Del ECOSOC dependen 9 comisiones orgánicas, radicadas en Nueva York, 5 comisiones regionales, CEPE CEPA CEPAL CESPAO y CESPAP y 15 organismos especializados: OIT, FAO, UNESCO, OMS, FMI[30], OACI, OMI, UIT, UPU, OMM, OMPI, FIDA, ONUDI, OMT y CNUDMI, más el Grupo del Banco Mundial[31] (BIRF, Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, AIF, Asociación Internacional de Fomento, CFI, Cooperación Financiera Internacional, OMGI, Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones y CIADI, Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones).

Los organismos dependientes del Consejo de Seguridad son el ICTY, el ICTR, el UNMOVIC (Comisión de las Naciones Unidas de Vigilancia, Verificación e Inspección) y la UNCC (Comisión de Indemnización de las Naciones Unidas), mientras que los que lo hacen de la secretaría general son ONU Mujeres, más la OSG, OSSI, OAJ, DAP, DAD, DOMP, OCAH, DAES, DGACM, DIP, DG, OHRLLS, DSS, ONUDD, ONUG, ONUV, ONUN y EIRD[32]. 

Hay, finalmente, una serie de organismos conexos: OMC[33], OIEA, CTBTO, OPAQ, ICC, ITLOS, ISA y SHIRBRIG[34], cuya existencia conviene conozcan si no han podido verlas antes.

Cierto, todos ellos en conjunto son legión. No hay área de actuación en el mundo que no esté cubierta por una, dos o más de estas organizaciones del abanico de la ONU. Con todos estos medios materiales y humanos, la ONU habrá conseguido en estos 78 años la inmensa mayoría de sus objetivos, ¿verdad?

No se pierda el próximo capítulo

[1] Tras unos meses de reuniones previas, entre el 25 de abril y el 26 de junio de 1945, representantes de 50 países se reunieron en San Francisco. Era la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional. Durante los siguientes dos meses, procedieron a redactar y luego firmar la Carta de la ONU, que creó las Naciones Unidas. El objetivo era evitar otra guerra mundial como la que acababan de vivir. La Carta de la ONU fue ratificada por China, los Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, la Unión Soviética y la mayoría de los restantes signatarios. Polonia, que no había estado representada en la conferencia, incorporó su nombre más tarde entre los Estados signatarios fundadores, para alcanzar un total de 51.

[2] Thomas Woodrow Wilson (partido demócrata) fue el 28º presidente de los EE. UU. Estuvo en el cargo entre 1913 y 1921. Impulsó la creación de la Reserva Federal (1913). Defendió la segregación racial. Lanzó la iniciativa de los Catorce Puntos. Propuso crear la Sociedad de Naciones, lo que le valió el Premio Nobel de la Paz en 1919. Instauró el servicio militar obligatorio. Legisló en favor de la Ley Seca. Facilitó la entrada de los EE. UU. en la I Guerra Mundial (1917).

[3] Tras el armisticio de 11 de noviembre de 1918, se precisaron seis meses de negociaciones en la Conferencia de Paz de París para firmar el Tratado de Versalles, que entró en vigor el 10 de enero de 1920. El Tratado fue un trágala francés contra Alemania y constituyó la semilla de la Segunda Guerra Mundial. La disposición que imponía a las Potencias Centrales toda la responsabilidad moral y material de haber causado la guerra y las exigencias asociadas (militares, territoriales y económicas) coadyuvó sustancialmente al estallido de la Segunda Guerra Mundial, junto con la gestión de la crisis de 1929, el proteccionismo desatado por los EE. UU. a partir de julio de 1930 y el ascenso de los totalitarismos en la URSS, Europa y Japón. Para que se hagan a la idea, Alemania terminó de liquidar las reparaciones de la Gran Guerra el 3 de octubre de 2010.

[4] En el territorio de la cuenca del Sarre, 15 años después del 26 de febrero de 1919, se celebró un plebiscito para determinar si el Sarre se unía a Francia, a Alemania o se mantenía bajo la SdN. Más del 90 % del electorado votó por la reincorporación a Alemania. En cuanto a la Ciudad libre de Danzig, tras la invasión alemana del 1.9.1939, el pasillo de Danzig, que había sido creado el 15 de noviembre de 1920, desapareció por la fuerza de las armas.

[5] Los territorios otomanos pasaron a Francia (Siria) y al Reino Unido (Mesopotamia, Palestina y Transjordania). Los territorios africanos del Imperio alemán se repartieron así: Tanganika al Reino Unido, Ruanda-Burundi a Bélgica, Camerún a Francia y Togoland al Reino Unido. En cuanto a los territorios alemanes asignados a terceros países como mandatos, África del Sudoeste pasó a Sudáfrica; Nueva Guinea, Samoa y Nauru al Reino Unido y las islas del Pacífico, al Imperio japonés.

[6] Acogía a los estados miembros, cada uno con un voto. Se reunía una vez al año en Ginebra (Suiza). Proponía y votaba las resoluciones por unanimidad. Era la pieza fundamental de la SdN.

[7] Originalmente estaba compuesto por cuatro miembros permanentes (Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y cuatro no permanentes, elegidos por la Asamblea y renovados por tercios cada tres años. Cambió su estructura y composición en reiteradas ocasiones. Resolvía por unanimidad.

[8] Preparaba las sesiones de Asamblea y Consejo, así como elaboraba los informes. Tuvo 3 secretarios Generales: James Eric Drummond (UK) 1920-1933, Joseph Avenol (Francia) 1933-1940 y Sean Lester (Irlanda) 1940-1946.

[9] Austria se incorporó en 1920, Alemania, en 1925 y Turquía y la Unión Soviética en 1934.

[10] La Conferencia de Embajadores de las Principales Potencias Aliadas y Asociadas fue una organización interaliada posterior a la Primera Guerra Mundial. Se creó en París en enero de 1920. Luego se incorporó a la Sociedad de Naciones. Dejó de existir Formalmente en 1931. La Conferencia estaba compuesta por los embajadores del Reino Unido de la Gran Bretaña, Italia y Japón acreditados en París, así como por el ministro de asuntos exteriores de Francia.

[11] Los Tratados o Acuerdos de Locarno son ocho pactos destinados a reforzar la paz en Europa tras la I Guerra Mundial. Fueron firmados por Alemania, Bélgica, Checoslovaquia, Francia, Italia, Polonia y Reino Unido, en Londres, el 1 de diciembre de 1925. Básicamente, los firmantes reconocían las fronteras del Tratado de Versalles.

[12] Por el nombre del ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Aristide Briand, y el secretario de Estado de los EE. UU., Frank B. Kellogg. Por su virtud, los 15 estados signatarios (Alemania, Australia, Bélgica, Canadá, Checoslovaquia, EE. UU., el Estado Libre Irlandés, Francia, India (colonia británica), Italia, Japón, Nueva Zelanda, Polonia, el Reino Unido y la Unión Sudafricana. Otros 57 países se adhirieron después) se comprometieron a no utilizar la guerra como mecanismo para resolver controversias internacionales.

[13] El general italiano Enrico Tellini fue enviado a Grecia para investigar un conflicto fronterizo entre Grecia y Albania. Fue asesinado. En represalia, Benito Mussolini ordenó bombardear Corfú y el pago de una fuerte compensación. La SdN ofreció una solución, pero la Conferencia de Embajadores propuso otra favorable a Italia, resultando desairada la SdN.

[14] Japón era propietario de minas, ferrocarriles, fábricas y puertos en Manchuria (China), que controlaba con una guarnición militar acantonada en la ciudad de Kwantung. Para justificar su política imperialista, soldados japoneses volaron una pequeña sección de la vía ferroviaria en septiembre de 1931, acusando a China del hecho. China pidió ayuda a la SdN, que ordenó la retirada de las tropas japonesas. No ocurrió eso, sino que el ejército japonés invadió toda Manchuria. A finales de 1931, Japón la controlaba completameNte y la denominó Manchukuo. En octubre de 1933, la SdN aprobó la retirada de las tropas japonesas y una cuasiautonomía de Manchuria respecto a China. Japón hizo caso omiso y declaró Manchuria como Estado satélite.

[15] Ello impidió a la SdN tratar la crisis de Renania, que es como se conoce la remilitarización de esa región alemana por decisión de Adolf Hitler de 7 de marzo de 1936, vulnerando el Tratado de Versalles. Alemania no podía estacionar tropas en esa región fronteriza con Francia y Bélgica sin previo permiso de ambos países. Lo hizo, empero.

[16] La Carta de las Naciones Unidas estipula que «podrán ser miembros todos los Estados amantes de la paz (sic) que acepten las obligaciones consignadas en esta Carta, y que, a juicio de la Organización, estén capacitados para cumplir dichas obligaciones y se hallen dispuestos a hacerlo». Son admitidos o rechazados como miembros por decisión de la Asamblea General, tras recomendación del Consejo de Seguridad.

[17] Están incluidos todos los Estados reconocidos internacionalmente, menos el Estado de la Ciudad del Vaticano, miembro observador; la Orden de Malta, miembro observador; el Estado de Palestina, miembro observador; la República de China en Taiwán, cuyo asiento en la ONU fue transferido a la República Popular China en 1971 y el Sahara Occidental, que de iure es territorio no autónomo de administración española, como indica el documento S/2002/161.

[18] La Asamblea General es el órgano representativo, deliberativo y normativo de la ONU. Están representados los 193 Estados miembros, que se reúnen cada septiembre en el Salón de la Asamblea General en Nueva York. Cada país tiene un voto. La toma de decisiones en la Asamblea General requiere mayoría de dos tercios cuando se trata de asuntos referidos a la paz y la seguridad, la admisión de nuevos miembros y los asuntos presupuestarios. Cada año se elige a un presidente.

[19] El Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad principal de mantener la paz y seguridad internacionales. Cuenta con 15 Miembros (5 permanentes, que son Estados Unidos, la Federación Rusa, Francia, el Reino Unido y la República Popular China y 10 no permanentes). Estos últimos son elegidos de 5 en 5 cada año por la Asamblea General de la ONU, por un periodo de 2 años. Cada uno tiene un voto, aunque los cinco permanentes cuentan con poder de veto. El Consejo de Seguridad decide la existencia de amenazas contra la paz o de actos de agresión. En algunos casos, el Consejo de Seguridad puede imponer sanciones y autorizar el uso de la fuerza. La presidencia del Consejo de Seguridad rota de forma mensual.

[20] La Secretaría está encabezada por el secretario general y lo conforman decenas de miles de miembros de personal internacional, que se dispersan por todo el mundo, realizando el trabajo estipulado por los órganos principales. El secretario general es el oficial administrativo jefe de la organización.

[21] El Consejo Económico y Social es el encargado de tratar los asuntos económicos, sociales y medioambientales, mediante la creación de recomendaciones. También vela por el cumplimiento de los objetivos de desarrollo acordados. La Asamblea General elige a los 54 Miembros del Consejo para períodos de tres años.

[22] La Corte Internacional de Justicia es el órgano judicial principal de Naciones Unidas. Su sede está en La Haya (Países Bajos). Su función es resolver las disputas legales presentadas por los distintos Estados y emitir dictámenes consultivos acerca de las cuestiones legales que los órganos autorizados y las agencias especiales le planteen.

[23] El Consejo de Administración Fiduciaria se estableció en 1945 y tenía como misión supervisar los 11 Territorios fideicomisados bajo la administración de 7 Estados miembros y asegurar que se les preparaba para la independencia. En 1994, todos los Territorios fideicomitidos habían obtenido la independencia, por lo que el Consejo de Administración Fiduciaria suspendió sus operaciones el 1 de noviembre de 1994.

[24] En 2019, por poner un ejemplo, la Asamblea General aprobó un presupuesto de casi 3.074 millones de dólares para sus actividades en el año 2020.

[25] La ONU desarrolla un abanico de correcciones, ajustes, máximos y mínimos muy complejos. En general, el mínimo es del 0,001%, el máximo para los PMA o países menos avanzados es del 0,01%, y el máximo absoluto es del 22% (EE. UU.).

[26] Un par de detalles: el secretario general puede aceptar parte de los pagos en divisas distintas del dólar USA, y la Santa Sede, que participa en algunas actividades, paga el 0,001%.

[27] Las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial contribuyeron a intentar evitar que se produjeran hechos similares en el futuro. La Asamblea General (AG) de la ONU adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948). El 15 de marzo de 2006, la AG votó sustituir la Comisión de Derechos Humanos (UNCHR) por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. El UNCHR había sido criticado en varias ocasiones por los miembros que la componían. Varios de sus miembros, como Sudán, Libia o Cuba, poseían y poseen un notable historial de vulneración de los derechos humanos.

[28] Las Fuerzas de paz de las Naciones Unidas (“cascos azules”) son enviadas a regiones donde ha habido conflictos armados para hacer cumplir los acuerdos de paz y disuadir de reanudar las hostilidades. Los efectivos son suministrados por los Estados miembros que lo desean, quienes son responsables de los costes y la disciplina. Las operaciones del mantenimiento de paz fueron establecidas por el consejo de seguridad de la ONU en 1948. Los Estados miembros tienen la obligación de pagar la parte que les corresponde del coste de las actividades de mantenimiento de la paz según una fórmula que incluye una sobrecarga para los cinco miembros permanentes de Consejo de Seguridad. Los países que aportan voluntariamente personal militar a las operaciones de mantenimiento de la paz son reembolsados por la ONU a razón de algo más de 1.000 USD/soldado/mes. La ONU también reembolsa a los países por el equipo que aportan.

[29] El lector puede interesarse por cada una de estas organizaciones en sus enlaces respectivos.

[30] El Fondo Monetario Internacional ha jugado durante más de 70 años un papel capital.

[31] El grupo del Banco Mundial es muy relevante. Ha jugado y juega un papel de gran importancia en las relaciones financieras e inversoras en el mundo. No obstante, la floración de bancos regionales de desarrollo, en directa competencia, ha reducido su predominio.

[32] No hay hipervínculos a muchas de éstas.

[33] La Organización Mundial de Comercio, heredera del GATT, tuvo una importancia capital. Está muerto.

[34] Brigada Multinacional de Fuerzas de Reserva de Despliegue Rápido para operaciones de la ONU, con sede en Copenhague.

Guía para navegantes V

Guía para navegantes V

5. Veamos si el ser humano influye en las variaciones del clima

En esta quinta entrega vamos a ver cuánto del CO2 existente es de origen natural y cuánto es de origen humano. También veremos qué país emite más CO2 a la atmósfera y qué países aumentan más rápidamente sus emisiones.

No vayan a pensar que las medidas que están adoptando los países de Occidente para reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera van a salirnos gratis, porque no es el caso. Vamos a pagar muy cara la política energética que se está aplicando, sea por inepcia, por hipocresía, o por mera voluntad intervencionista, alias Política (o una síntesis de todas ellas) de nuestros gobernantes.

  • Los porcentajes de CO2 natural y antropogénico. El montaje

El fundamento teórico del movimiento que correlaciona emisiones de CO2 y temperaturas más altas es el efecto invernadero. La hipótesis canónica es el Palo de Hockey, ya visto antes, que desconsidera todo otro gas de efecto invernadero (GEI) que no sea el CO2. El siguiente paso es atribuir al ser humano en su actividad industrial, agropecuaria y de servicios, la responsabilidad de las emisiones y, por tanto, del calentamiento experimentado.

El lector sabe que el Palo de Hockey es falso. No le sorprenderá saber que algunas otras afirmaciones constantemente repetidas también lo son. Pero no nos adelantemos.

Veamos qué porcentaje del CO2 es natural y cuál es antropogénico. Eso es capital para inferir si la acción del ser humano afecta al clima.

La referencia fundamental es un cuadro[1] publicado por el IPCC[2] en 2001. Es muy claro y lo ven justo abajo. Está en inglés, pero se deja entender rápidamente. Lo esencial son los porcentajes. En la primera columna aparece el término Natural y en la segunda, antropogénico, o Human Made. Justo debajo aparece la línea de los valores absolutos, seguida por otra línea, la tercera, referida a los respectivos porcentajes (% of total). Y claramente se ve que el porcentaje de CO2 natural es del 97,1%. El resto hasta el 100%, lógicamente, es de origen humano. Es el 2,9%.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Doce años antes de que este cuadro viera la luz, Mann, Bradley y Hugues habían establecido que ese porcentaje, o incluso menor[3], era el responsable del calentamiento experimentado por la atmósfera en el Siglo XX, que como saben, fue de 0,6°C. Y ahí empezó todo.

Pongamos el fenómeno en perspectiva. De los GEI que se hallan en la atmósfera de la Tierra, el vapor de agua (H2O) es el 95% del total, correspondiendo al CO2 el 3,7% del total. El resto son metano, óxido nitroso y CFCs, ya lo saben.

Por otro lado, del 3,7% del total de los GEIs correspondiente al CO2, sólo el 2,9% es de origen humano, o antrópico, o antropogénico. Podemos realizar una sencilla multiplicación aunando ambos porcentajes y obtenemos al dato siguiente: 2,9% x 3,7% = 0,1073%. El CO2 de origen humano es el 0,001073 del total de los GEI. Con esa magra representación, la tesis canónica del calentamiento global, alias Cambio Climático, se empeña en asegurarnos que el CO2 de origen humano, aun con su escasa magnitud, es el responsable de fenómenos como los cambios que siempre ha experimentado el clima. ¿Nos permiten dudarlo?

Estos datos[4] ponen muy (pero que muy) en cuestión la tan repetida hipótesis de que el leve calentamiento experimentado desde 1850[5] sea consecuencia de la actividad humana. ¿Entonces?

Estamos inmersos en las consecuencias de una fabulación extremada. Tan extremada que poco o nada tiene que ver con la realidad. Vamos, que el CO2 antropogénico es un agente tan pequeño, tan irrelevante, tan menor, que ni siquiera debería ser tomado en consideración.

Vamos ahora cuál es la situación porcentual[6] histórica de TODO el CO2 existente en la atmósfera. En el gráfico al pie, se aprecia que la atmósfera terrestre está aproximadamente en mínimos de los últimos 600 millones de años.

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https://en.wikipedia.org/wiki/Carbon_dioxide_in_Earth%27s_atmosphere#/media/File:Phanerozoic_Carbon_Dioxide.png

CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2433285

Así que tampoco por esa parte las cosas estén fuera de madre desde una perspectiva histórica. Están más bien a la baja, es decir, más bajas que nunca.

Bien, parece que está claro. El ser humano, en su búsqueda de una vida mejor, no altera el clima. Y entonces, ¿por qué toda esta alarma que nos rodea desde tantas instancias simultáneamente?

Veamos algunos datos que pueden orientarnos[7]. Es historia. Está documentado desde el principio[8].

A finales de los años 60 del Siglo XX surgieron iniciativas del Club de Roma[9] y del MIT en un estilo inequívocamente neomalthusiano[10]. Ese mismo año 1968, Bert Bohlin[11] sugirió a la ECOSOC[12] convocar una conferencia para tratar sobre la interacción del ser humano con el medio ambiente. La Asamblea General de la ONU decidió celebrarla en 1972. Tuvo lugar en Estocolmo. Se la conoce por The United Nations Conference on the Human Environment. La Conferencia de Estocolmo estableció el “medio ambiente” como parte de la agenda del desarrollo internacional, lo que llevó a la creación, ese mismo año 1972, del UNEP (United Nations Environment Programme), con sede en Nairobi (Kenia).

En 1988, James Hansen (NASA) afirmó ante distintos comités del Congreso de los EE. UU.[13] que las emisiones antropogénicas de gases se correlacionaban con el calentamiento de la Tierra. En 1991, el Club de Roma propuso “diseñar una estrategia para movilizar a los gobiernos en favor de la seguridad medioambiental y la energía limpia para transformar al mundo de una economía militar (sic) en una civil, deteniendo el calentamiento global y resolviendo el problema de la energía”. En el informe se hacía hincapié en el calentamiento atmosférico por razón del CO2 y además, aseguraba: “Parecería como si los seres humanos necesitaran una motivación, un adversario común, para organizarse y actuar juntos en el vacío; hay que encontrar tal motivación para unir a las naciones divididas frente a un enemigo exterior, sea real o inventado. El enemigo común de la Humanidad es el Hombre”. “Aunque suene sacrílego, la democracia no sirve para lo que hemos de enfrentar. La complejidad y la naturaleza técnica de muchos de los problemas actuales no siempre permite a los representantes elegidos tomar decisiones adecuadas a tiempo”.

En 1992, la ONU organizó la Conference on Environment and Development (The Rio Summit), que llevó a la United Nations Framework Convention on Climate Change, (UNFCCC), con Maurice Strong como secretario general, quien afirmó en el discurso de apertura:

“¿Y si un grupito de líderes mundiales decidiera que el principal peligro para la Tierra procede de las acciones de los países ricos? … Para salvar el planeta, el grupo decide, ¿no es la única esperanza para el planeta que las civilizaciones (sic) industrializadas colapsen? ¿no es nuestra responsabilidad hacerlo posible”? https://www.azquotes.com/author/14256-Maurice_Strong

El Protocolo de Kioto[14] fue propiciado en 1997 por ENRON[15] y British Petroleum, con apoyo de la Presidencia de los EE. UU. (Bill Clinton y Al Gore, su vicepresidente). El Protocolo de Kioto se estableció sobre la estructura institucional de la Rio UNFCCC[16] con el fin de obtener el compromiso de los estados-parte para reducir los GEI, sobre todo el CO2. El negociador en jefe de los EE. UU., Timothy Wirth, afirmó: “Tenemos que ocuparnos del asunto del calentamiento global. Incluso si la teoría es falsa haremos lo correcto en términos de política económica y medioambiental”.

En 2010, Ottmar Edenhofer[17], copresidente del Grupo de Trabajo III del IPCC dijo: “Uno tiene que desprenderse de la ilusión de que la política climática internacional es política medioambiental. Por el contrario, la política del cambio climático trata sobre cómo redistribuimos de facto la riqueza del mundo”.

Ajá.

  • Los países que más CO2 emiten a la atmósfera

Cuanta más energía consume racionalmente un país, más rico se vuelve, más crece su renta, mayor es el bienestar de sus ciudadanos y mejor es su futuro. Esta es una ley de hierro del desarrollo[18] y la conocen todos los países del mundo. De manera que, en cuanto pueden permitírselo, se lanzan por ese camino.

Entre 2008 y 2018, los países no-OCDE emitieron 4.500 millones de toneladas de CO2[19], mientras las emisiones de CO2 en los países OCDE en ese período se redujeron en 1.000 millones de toneladas, con los EE. UU. a la cabeza. Desagregando por bloques de países, el 98,5% del crecimiento en consumo de energía de la década 2008/2018 aconteció fuera de los países de la OCDE, es decir, correspondió a los países en desarrollo. De ese 98,5%, el 78,5% fue a cuenta del incremento en la utilización de combustibles fósiles, que de eso va lo del CO2.

Esto no hará sino acentuarse. Todos los organismos[20] que efectúan prognosis dicen prácticamente lo mismo: en 2050, la energía consumida crecerá un 36% más sobre la base de las cifras de 2018. El 85% de ese crecimiento vendrá de los países no-OCDE, que para entonces supondrán el 70% del total de la energía consumida, de la que en un 78% provendrá de los hidrocarburos, y el 75% de las emisiones de CO2 antropogénico[21].

El gráfico al pie refleja lo dicho. Los países de Asia (los más poblados, los que más rápido crecen) se llevan la parte del león.

La RP China (RPCh) se encuentra a la cabeza de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Sus autoridades siguen engañando a la parte de la comunidad internacional que se deja engañar. Eso lleva siendo así desde hace décadas y la situación parece por completo irreversible. Vean el gráfico al pie.

https://ourworldindata.org/grapher/annual-co2-emissions-per-country

El siguiente gráfico nos hace ver cómo la RPCh ha emitido en 2019 tanto CO2 como todos los países de la OCDE[22] juntos, que no es poca cosa y pone las cosas en perspectiva.

Figure 1

China’s Greenhouse Gas Emissions Exceeded the Developed World for the First Time in 2019 | Rhodium Group (rhg.com)

La República Popular China es el mayor emisor de CO2 (2019). El cuadro al pie refleja las emisiones netas de GEI (básicamente de CO2) de algunos países. India surge en tercer lugar. Si uno se fija, los países que se encuentran en 1º, 3º, 5º, 6º y 7º lugar carecen de obligaciones internacionales en relación con sus emisiones. Pagan el pato los EE. UU., la UE 27, Japón, Australia, Nueva Zelanda y pocos más. Los avispados líderes occidentales nos abocan a la destrucción como sociedades.

Figure 2

https://rhg.com/research/chinas-emissions-surpass-developed-countries/

Dicho de otra forma y una vez más: los países emergentes (que no los más pobres[23]) serán responsables del 87% de todo el crecimiento en el uso de la energía global y del 100% del crecimiento del CO2 antropogénico entre 2018 y 2050. Y se prevé que incrementen el uso de combustibles fósiles como carbón, petróleo y gas natural, que para 2050 supondrán el 70% del total de fuentes de energía utilizadas.

¿Pagarán por ello? Por supuesto que no, más allá de su precio. Y eso es debido a que, como saben, no se trata tanto de reducir las emisiones de CO2, cuyo impacto es despreciable, cuanto de destrozar las economías de Occidente. Visto eso, todo cuadra. Es obvio que las políticas de reducción de utilización de combustibles fósiles en los países occidentales son una gota en el mar: completamente despreciables, en los dos sentidos del término.

  • Las consecuencias económicas de las políticas de Occidente

¿Quién hubiera podido pensar que el presidente chino Xi Jinping dijera una cosa[24] e hiciera la contraria[25]?  En un artículo de Todd Royal aparecido el 5 de junio de 2019[26], la primera frase es bien descriptiva: “China e India permitirán que (los países de) el Oeste – liderado por los EE. UU. y la UE – se destruyan a sí mismos con políticas disfuncionales, tanto nacionales como continentales”. El artículo es brutalmente claro y, acierta de pleno. Haré uso de su contenido.

Un claro ejemplo de error estratégico es el Green New Deal[27], que no tiene ninguna posibilidad[28] de funcionar en una economía abierta y libre[29]. Recuerden que el tan cacareado New Deal original, que resultó un tremendo fiasco contraproducente[30], como casi todos los ejercicios de intervencionismo.

La RP China e India saben que, sin energía, ningún país es alguien en el mundo. Quieren alcanzar el nivel de consumo occidental. Y no compran la afirmación de que los combustibles fósiles son la encarnación del Mal, así que continuarán quemando carbón https://joseramonferrandis.es/como-el-carbon-segunda-parte/, petróleo y gas natural proveniente de cualquier país. Nunca permitirán que el medioambientalismo les desvíe un ápice de su camino. Sus autoridades saben perfectamente[31] (todos lo sabemos) que las energías renovables cuestan más[32] a sus usuarios que la electricidad proveniente de centrales alimentadas por combustibles fósiles, energía hidroeléctrica o energía nuclear. Por su parte, Rusia es otro país ex comunista e igualmente imperialista que pasa de las emisiones y de sus costes multilaterales. En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Rusia se ha negado a declarar el cambio climático como una amenaza a la seguridad mundial[33]. Y lo ha utilizado a finales de febrero de 2021[34].

La energía es un arma geopolítica. Quien la controle vencerá. Occidente está en retirada, sacrificado por la deriva criminal de sus políticos y gran parte de sus medios.

Y ojo, tras más de una década de utilización obligatoria por parte de los gobiernos occidentales y de millones de millones en subsidios y otras distorsiones, el porcentaje de producción de energía eléctrica de origen eólico y solar ha alcanzado … ¡el 3%! en 2018. Vaya exitazo.

No es el único. La ONU sigue presionando para extraer riqueza de los países desarrollados y dársela a otros, con la excusa del “cambio climático”[35]. A título de ejemplo, la UNCTAD[36] afirmaba en 2019: “La amenaza del calentamiento global exige acción inmediata para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y estabilizar el clima de la Tierra. Recientes estudios del IPCC) y del United States Global Change Research Program, entre otros, han dejado claro que, si no cambiamos la trayectoria, solo restarán pocas décadas[37] antes de sufrir desastrosas pérdidas a causa del clima.

Pues igual no. Vean este gráfico. Superpuestas a la curva del CO2 se ven las actuaciones que Naciones Unidas ha producido en las últimas décadas. ¿Resultados climáticos? 0% ¿Resultados intervencionistas y socializantes? 100%.

https://www.climaterra.org/post/qu%C3%A9-porcentaje-de-todas-las-emisiones-de-co-desde-1751-se-han-producido-desde-que-naci%C3%B3

Ya ven para qué sirven las restricciones en Occidente en el conjunto de las emisiones globales de CO2, ridícula idea que ha colado como si de una jaculatoria repetida una y mil veces se tratara dentro de la Fe calentológica. Las consecuencias serán apocalípticas para nosotros. Los hay que parecen no ver más allá de sus propias narices, pero en realidad sí ven: gestionan el caos en su propio beneficio. Élites extractivas como son, la apuesta es fuerte.

Los datos agregados de emisiones de CO2 totales y per capita a la atmósfera aparecen el en cuadro al pie (es de British Petroleum (BP)[38], que abarca entre 1965 y 2017. La curva azul corresponde a países no-OCDE (incluye a China e India). La roja es de los desarrollados. Está claro.

Global Man-made CO2 emissions 1965 – 2018: BP data • Watts Up With That?

Conclusiones:

Los datos no soportan la tan repetida afirmación de que la actividad del ser humano, emitiendo CO2 a la atmósfera, tenga algún efecto apreciable en las temperaturas. No ha sido así hasta ahora y tampoco lo puede ser, por razones derivadas del efecto decreciente del calentamiento de cada molécula de CO2 emitida, no importa su origen. Con todo, no es Occidente el mayor emisor de CO2, ni mucho menos. Cada país deja su huella y el la RP China quien más emite, con mucho y de manera creciente. De manera que las políticas de reducción de la energía disponible que sigue Occidente sólo van a servir para su autodestrucción. Inducida.

[1] Este cuadro ya ha aparecido en entregas anteriores de esta Guía para navegantes, pero para no obligar al lector a volver sobre sus pasos, lo traigo de nuevo a sus ojos.

[2] Panel Intergubernamental del Cambio Climático.

[3] Lógico. A un ritmo de 2/3 partes por millón más cada año, la concentración de CO2 en la atmósfera sería entre 24 y 36 ppm menor el año en que estos tres autores publicaron su opúsculo.

[4] Más la ampliamente demostrada falsedad del llamado “Palo de Hockey”.

[5] Si el lector se pregunta por qué desde 1850 y no desde 1800, o 1900, o cualquier otra con referencias de medición de temperaturas, la respuesta es evidente: en 1850, la atmósfera se hallaba en al momento más frío dentro de la Pequeña Edad de Hielo, y comenzaba a remontar por razones naturales. Así que cualquier cálculo que tome como referencia esa fecha tiene que ver necesariamente cómo la temperatura tiende a subir.

[6] Deberíamos decir pormillonial, si pudiéramos.

[7] Todos ellos (y más) se hallan en el libro “Crimen de Estado” https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[8] Y lo pueden ver in extenso aquí https://joseramonferrandis.es/el-complot1/

[9] El Club de Roma fue fundado en 1968 por miembros del Grupo Morgenthau en una de las residencias de John Rockefeller. El Club de Roma intentó demostrar que los recursos estaban próximos al agotamiento, lo que alteraría profundamente los sistemas económicos vigentes. Esto se publicó en 1972 bajo el título de “Los límites al crecimiento”.

[10] El Massachusetts Institute of Technology (MIT) presentó las terribles consecuencias del incremento de la población del mundo: reducción de la producción agraria (sic), agotamiento de los recursos no renovables, creciente producción industrial y contaminación.

[11] Quien fue el primer presidente del IPCC entre 1988 y 1997.

[12] United Nations Economic and Social Council.

[13] testimony before Congress in 1988

[14] El Protocolo de Kioto ha fracasado por completo. EE. UU. nunca lo firmó. Rusia Canadá y Japón (donde se encuentra Kioto) se salieron. China e India no estaban afectados. Sólo implicaba a ciertos países europeos.

[15] ENRON Corporation empleaba a más de 21.000 personas en 2001. Técnicas contables fraudulentas habilitaron una estafa gigantesca y la desaparición de la empresa.

[16] Río UNFCCC. La United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) entró en vigor en 1994. La CMNUCC (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) es una de las convenciones sometidas a la firma de los países miembros en la «Cumbre de la Tierra de Río» en 1992. El objetivo de Rio UNFCCC es “la prevención de la interferencia humana «peligrosa» en el sistema climático”.

[17] Ottmar Georg Edenhofer (1961, Alemania) es un experto en política energética. Economista y exjesuita, es profesor de cambio climático en la Universidad de Berlín. Es director y economista jefe del Potsdam Institute for Climate Impact Research y director del Mercator Research Institute on Global Commons and Climate Change (MCC).

[18] Ciertamente, la eficiencia en el consumo de fuentes productoras de energía modifica sustancialmente esta ecuación, pero a igualdad de tecnologías aplicadas y procedimientos seguidos, la afirmación es cierta.

[19] El 67% de esas emisiones correspondió a China e India.

[20] En este caso es la Agencia Internacional de la Energía By year 2050 EIA projects that global energy

[21] Si fuera cierto que se avecina una catástrofe inconmensurable como consecuencia de la emisión de CO2 a la atmósfera, que no lo es, esa catástrofe se iba a producir igualmente no importa qué barrabasadas efectúen los gobiernos occidentales en detrimento de sus poblaciones.

[22] Dicho de otra forma, más que los 36 países que integran la OCDE: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Chile, República de Corea, Dinamarca, República Eslovaca, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Japón, Letonia y Lituania.

[23] Atención: obligar a los países verdaderamente pobres a realizar sacrificios en materia de elección de fuentes renovables de energía, como sugieren los gurús occidentales, es criminal. Más de 45 (de los 49) países de África Negra, sin ir más lejos, no podrán financiar ese dispendio. O lo harán, pero incurriendo después en default que asumirán los Bancos de Desarrollo y los países de la OCDE. Como siempre.

[24] Reuters BEIJING, Jan 18 (Reuters) – China’s coal output rose last year to its highest since 2015, despite Beijing’s climate change pledge to reduce consumption of the dirty fossil fuel and months of disruption at major coal mining hubs. The world’s biggest coal miner and consumer produced 3.84 billion tonnes of coal in 2020, data from the National Bureau of Statistics showed on Monday. China’s coal output dropped after reaching a peak of 3.97 billion tonnes in 2013, as Beijing axed excessive mining capacity and promoted clean energy consumption. But production is rising amid surging industrial demand and an unofficial restriction on coal imports aimed at shoring up the domestic mining industry.

[25] https://www.nasdaq.com/articles/chinas-2020-coal-output-rises-to-highest-since-2015-undermining-climate-pledges-2021-01-17

[26] https://www.eurasiareview.com/05062019-china-and-india-will-watch-the-west-destroy-itself-oped/

[27]  https://es.wikipedia.org/wiki/A_Green_New_Deal

[28] no chance

[29] Pues exige control de movimientos financieros ultrafronterizos, medidas suicidas de los países de la OCDE, intervención de fondos soberanos e impuestos a las multinacionales.

[30] failure FDR’s Folly: How Roosevelt and His New Deal Prolonged the Great Depression.

[31] Occidente se está equivocando gravemente, cometiendo una fuerte degradación medioambiental y poniéndose en riesgo ante China, Rusia, Irán y otros si no tiene absolutamente claro que cada turbina eólica o panel solar emite energía intermitentemente y necesita ser respaldado continuamente por combustibles fósiles para no desatender la demanda. Esto es básico basic understanding.

[32] cost more

[33] Rusia es miembro de ese Consejo como heredera de la URSS. Ello significa que posee derecho de veto.

[34] https://www.politico.eu/article/un-security-council-hears-of-climate-threat-does-nothing/

[35] https://joseramonferrandis.es/el-complot1/

[36] United Nations Conference on Trade and Development.

[37] Esto se ha acelerado. Ahora dicen que el desastre es inminente. Llevan más de 30 años con la monserga.

[38] BP publica estas estadísticas cada mes de junio https://www.bp.com/en/global/corporate/energy-economics/statistical-review-of-world-energy.html

Energía hidroeléctrica: una solución definitiva

Cada país[1] tiene su propia mezcla[2] de fuentes primarias que producen energía eléctrica. Esa conjunción depende de diversos factores: disponibilidad, precios relativos, estado de la tecnología aplicada y, en última instancia, decisiones de los gobiernos. Tiene sentido; un país sin ríos, o con ríos, pero escasas o inexistentes variaciones en altura[3], no puede disponer de energía hidroeléctrica. Un país pobre y atrasado no dispone de energía nuclear. Las restantes carencias se pueden resolver con importaciones, si hay divisas, o vía trueque. O con tecnología eólica propia[4]. O con paneles solares chinos. O cambiando el gobierno.

Analicemos el caso de España[5]. Veamos cómo hemos llegado a donde estamos, qué costes tiene nuestra matriz energética para la economía y la sociedad y qué se podría[6] hacer para mejorar la situación.

Observen el mix energético en un momento dado del primer trimestre del año actual (2023). Están expresados en gigawatios[7]/hora[8] y divididos en dos hemicuadros complementarios, como recomienda la corrección política: a la izquierda las fuentes primarias de generación llamada renovable. A la derecha, la que no se conceptúa como tal[9], pues depende de recursos teóricamente finitos, que se consumen en el proceso de generación.

Datos de producción energética 2023

https://www.dexma.com/es/blog-es/el-mix-energetico-en-espana-el-crecimiento-de-las-energias-renovables/

En principio, no hay nada esencial en contra de que se genere electricidad de fuentes renovables como el viento o el sol[10], en abstracto. En concreto, las distorsiones del esquema de precios todavía más de lo que ya está[11] llevan a desórdenes en los presupuestos generales del Estado[12] y en la operativa de las empresas, lo que siempre aboca a ineficiencias y a pérdidas de competitividad.

Tampoco obsta técnicamente nada en utilizar gas para alimentar las centrales de respaldo (ciclo combinado[13] y cogeneración[14]). Funcionan y tienen ventajas. E inconvenientes, como todo[15].

Bien, pues ya hemos visto cómo se distribuye el 92,2% de la potencia instalada[16] en España en materia de generación eléctrica, tanto renovable como no renovable. Entre eólica, hidroeléctrica, solar fotovoltaica, nuclear, ciclo combinado y cogeneración se llevan la parte del león. El resto es fragmentario y lo desconsideramos[17].

Ahora, una de teoría. Ustedes saben que el viento a veces sopla y a veces no sopla, momento en el que la generación eólica es de cero kWh. Y saben también que, por la noche, el sol no luce[18], por lo que la generación fotovoltaica es cero. Pero la demanda de energía, con sus ciclos diarios, semanales y estacionales, permanece viva en todo momento, porque ciudadanos y empresas viven y utilizan electricidad. Alguien debe proporcionarla[19]. ¿Qué se hace entonces? Fácil, está la llamada energía de respaldo[20]. En tiempos, en España, se utilizaba la energía hidroeléctrica[21], el carbón[22] y poco más. No es poca cosa: con eso se lanzó un programa de crecimiento como no ha habido otro en la historia de España. Fueron el Plan de Estabilización y los Planes de Desarrollo subsiguientes. Después, mientras el petróleo estaba barato, sus derivados se utilizaban en generación. Luego llegó la energía nuclear[23], y más tarde el gas natural[24].

Así que, como puede apreciar el lector, las fuentes fósiles de energía, la procedente de la fisión nuclear y la energía hidroeléctrica[25], son fundamentales. Las llaman de respaldo porque los políticos se han empeñado en priorizar eólica y solar, pero como estas dos fuentes primarias son inherentemente indignas de confianza, el resto debe permanecer[26]operativo. Y más vale que sea así para no incurrir en cortes de energía, propios de un sistema ideologizado incapaz de abastecer a sus ciudadanos.

Y ahora, una de independencia y soberanía. Hagamos de la necesidad virtud y aceptemos eólica y solar como elementos importantes en la generación de energía. Al fin y al cabo, ya están instaladas, aunque su vida útil es limitada. ¿Cuál es la ventaja que presentan ambas? Que no dependen de suministros de terceros. Pero son ineficientes, inestables e intermitentes. ¿Cómo completamos el mix/la matriz para asegurar el suministro? Lo más evidente podría parecer que con centrales nucleares, pero el gobierno actual[27] parece empeñado en acabar con nuestra seguridad energética y está cerrando las que restan abiertas[28].

¿Hay alguna otra forma? Pues sí, centrales hidroeléctricas y centrales de ciclo combinado y cogeneración. Claro, claro. El problema es que en España no hay yacimientos de gas natural y el gobierno (¡qué pesadilla!) no permite explotar los campos de Álava para el fracking[29]. Nos vemos obligados a importar ese gas a precios muy elevados, que drenan nuestras divisas.[30]

Parece que entramos en un callejón sin salida, ¿no? No. Tenemos un recurso valiosísimo en España del que apenas se habla, porque apenas se utiliza. Se trata de las centrales de bombeo-turbinación, también conocida como generación hidroeléctrica de bombeo o reversible.

Una central hidroeléctrica de bombeo es un tipo especial de central hidroeléctrica[31] que está integrada por dos embalses. El agua contenida en el embalse situado en la cota más baja, llamado embalse inferior, se eleva mediante bombas o con la turbina existente (si es reversible) hasta el superior. Se utiliza energía eléctrica sobrante durante las horas valle[32]. El agua llega al depósito situado en la cota más alta, el embalse superior[33], convirtiéndose en energía potencial.

Cuando se precisa más energía eléctrica (horas de mayor consumo), se pasa al modo turbinación y el orden de actuación se invierte. El agua desciende por gravedad desde el embalse superior al inferior, accionando las turbinas y generando electricidad, como en toda central hidroeléctrica[34]. Y el agua queda almacenada en el embalse inferior, lista para repetir el ciclo. 

Es como un ciclo sin fin. Estamos, en resumidas cuentas, ante un mecanismo eficiente[35] de almacenar energía en forma de agua embalsada en el depósito superior. Este tipo de generación es el más rentable y aporta estabilidad y seguridad a la red eléctrica, pues genera gran cantidad de energía con un tiempo de respuesta muy rápido. Quizá quiera el lector enfrentar sus ventajas e inconvenientes. Vamos con ello.

Ventajas[36]: Es una forma estable de generar energía, pues depende de sí misma y, en último análisis, del estado del embalse inferior. No emite efluente alguno a la atmósfera. No genera residuos en su operativa. No consume recursos eventualmente finitos. Presenta un alto rendimiento energético, a lo que se asocia una gran rentabilidad. Al autoabastecerse, anula cualquier dependencia energética de otros países. Al permitir regular su uso en función de la demanda de energía, añade flexibilidad al sistema. Su mantenimiento es el más bajo de cualquiera de las instalaciones de otras fuentes de energía. No se realiza importación alguna, por lo que no presiona sobre nuestra Balanza de pagos. Resuelve completamente el problema del almacenamiento de la energía excedente, cuya alternativa son gigantescas baterías, impensables por sus enormes problemas de toda índole. Generaría un superávit energético gigantesco a poco que se enlacen al sistema de bombeo los grandes embalses situados en los últimos 300 kilómetros de las cuencas del Duero y del Tajo, que se hallan construidos sucesivamente y permiten que la cola de uno se halle al pie de la presa del anterior, constituyendo un esquema idóneo (y formidable) para el bombeo.

Inconvenientes: Impacto medioambiental, pero si el sistema está ya construido (es el caso de España), no tiene impacto alguno, ni en la construcción de la represa, ni en la inundación de terrenos. Depende en última instancia del caudal de los ríos, y estos a su vez del régimen de lluvias[37]. Su mayor o menor distancia a los centros de consumo obliga a construir la infraestructura de transporte, si aún no existe.

Hay varios embalses en España que siguen ya este esquema[38]. La mayor hidroeléctrica de bombeo de Europa es “La Muela II”, en el embalse de Cortes de Pallás (río Júcar, Valencia)[39]. Vean

Central hidroeléctrica de bombeo La Muela II

Central hidroeléctrica de bombeo La Muela II.

¿Sabes para qué sirven las centrales hidroeléctricas de bombeo? – Iberdrola

Hay otros proyectos en marcha. En Canarias, la central hidroeléctrica de bombeo reversible “Salto de Chira” tendrá 200 MW (el 36% del pico de demanda de Gran Canaria) y 3,5 GWh de almacenamiento. Pero hay más. Una de nuestras mayores empresas en este ámbito de actividad[40] ve perfectamente viable construir centrales de bombeo en España por una potencia instalada de 10.000 MW[41], lo que situaría a nuestra nación en una posición óptima, y al sistema de bombeo casi a la altura de la energía nuclear, por encima del ciclo combinado y la cogeneración cuando hablamos en términos de flujo de generación (MWh). ¿No queremos incrementar las fuentes de energía renovable? Pues ya se dispone hasta de empresas dispuestas a asumir el riesgo. Ningún coste para el contribuyente ni en la construcción ni después, más allá de los mínimos de retribución de la inversión[42]. Y 112.000 empleos nuevos/año[43], nada que ver con la dependencia enfermiza del Estado que algunos gobiernos propician en forma de puestos de trabajo redundantes en servicios públicos. Sin embargo, el PNIEC[44] 2030, pretende alcanzar sólo 6.831 MW[45] en la próxima década[46].

Espero haber podido explicar la situación de la energía eléctrica en España y las posibilidades que abren las centrales hidroeléctricas de bombeo. Con la reducción de costes en la generación, la evitación de importaciones asociadas al gas natural[47] que ahora se quema en las centrales de ciclo combinado y en cogeneración, España mejorará su situación en materia de garantía de suministro estable, de costes[48], de dependencia[49] y de seguridad[50].

Las 5 fuentes de energía primaria que son exclusivamente españolas están carentes de riesgos geopolíticos (energía atómica, energía hidroeléctrica, energía solar[51], energía eólica y carbón), es decir, no dependen del exterior[52]. Los costes de explotación de las cuatro primeras[53] están entre los más bajos del mundo, lo que daría ventaja comparativa a nuestra industria y a nuestros servicios. Adicionalmente, sanearía extraordinariamente nuestra balanza comercial. Desde la perspectiva geoestratégica[54], nos proporcionaría completa independencia de los vaivenes que afectan a los suministradores de gas y petróleo, sirviendo así a los intereses de España. ¿A qué están esperando?

[1] Todo país posee un mix energético de generación eléctrica propio, característico, que obedece a razones de disponibilidad de recursos, históricas y administrativas. España no es una excepción.

[2] Utilizo mezcla por ser lo más correcto en nuestro idioma. Lo habitual es hablar del mix energético, anglicismo innecesario que en términos técnicos sería denominado matriz energética o combinación energética. Todos son equivalentes.

[3] Por ejemplo, Países Bajos, como su nombre indica. Justo al otro lado se halla Austria, con más del 50% de su generación procedente de la hidroeléctrica.

[4] Los equipos generadores de energía eólica pueden ser procedentes del exterior.

[5] Si el lector quiere echar un vistazo a la situación en cada país de Europa, puede hacerlo aquí Europe – Countries & Regions – IEA

[6] Lo pongo en modo condicional porque los gobiernos de variado pelaje que nos han llevado hasta donde estamos están integrados por partidos políticos cuyos líderes no efectuarán los golpes de timón necesarios para favorecer a la nación, sus empresas y sus ciudadanos. Lo dejamos en el terreno de las hipótesis a la espera del cambio político profundo que se atisba.

[7] Un gigawatio es una unidad que expresa potencia. Equivale a 1.000 millones de vatios (recuerden el Bachillerato: un watio (W) es un julio por segundo, es decir, el trabajo necesario para producir un vatio de potencia durante un segundo). El gigawatio es una unidad de medida que se utiliza en grandes instalaciones generadoras, pero las hay de mayor envergadura. Yendo desde en principio, un kilovatio (kW) son mil vatios. Un megavatio (MW) equivale a un millón de vatios, o 1.000 kW. El gigavatio es un millón de kW. Un teravatio (TW) son 1.000 gigavatios (GW). Un petavatio (PW) son mil TW. Y así, hasta el quettavatio (QW), que son 10 W elevado a la trigésima potencia. Mucho. Si quieren seguir, pueden hacerlo aquí https://es.wikipedia.org/wiki/Vatio

[8] Cuando la magnitud se expresa en GW/h, hablamos de suministro.

[9] Con errores, a mi juicio, pues una central de turbinación, o reversible, efectúa su bombeo con cargo a energía eólica que se produce y se pierde en horas valle de demanda. Eso significa que esta energía es 100% renovable. Si está clasificada como no renovable es por razones administrativas, políticas o ideológicas. De funcionamiento similar es la central hidroeólica en la Isla del Hierro. https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/wiki/index.php?title=Energ%C3%ADa_renovable_hidroe%C3%B3lica._Gorona_del_Viento

[10] Conviene explicar el concepto de factor de carga o coeficiente de ocupación y su importancia. https://es.wikipedia.org/wiki/Factor_de_carga_(electricidad) Una cosa es la potencia instalada (por ejemplo, en megavatios) y otra la potencia entregada, que se mide en megavatios/hora. Bien, pues resulta VITAL saber que la energía eólica produce durante el 23% del tiempo, como media, en la Unión Europea. Por su parte, las instalaciones fotovoltaicas operan durante el 11%, como media, del tiempo disponible. Alternativamente, el rendimiento de la nuclear fue del 87,54% en 2013, último año que proporciona el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (ese es su nombre, sí), qué se le va a hacer. https://energia.gob.es/nuclear/Centrales/Espana/Produccion/Paginas/produccionNucleoelectrica.aspx

Por eso, cuanto más energía solar y eólica instale un sistema energético, más fuentes de respaldo precisa. O sea, emitirá más CO2 si utiliza gas natural o carbón. Este es un castigo divino para dummies en el poder político y administrativo. A menos que los dummies utilicen como respaldo energía nuclear … o hidroeléctrica. Vean los factores medios de carga típicos de cada fuente: Parque eólico: 10-40%/ Panel fotovoltaico: 10-30%/ Central hidroeléctrica: 60%/Central nuclear: 60%-98%/ Central termoeléctrica a carbón: 70-90%/ Central de ciclo combinado: 60%.

[11] No se suelen tener en cuenta las distorsiones que genera la intervención administrativa (o sea, política) patentizada por los derechos de emisión, que teóricamente intentan forzar el consumo de renovables y gravar el de las fuentes de energía no renovable. Entran en liza asimismo la negativa de algunos gobiernos incompetentes e ideologizados que penalizan per se fuentes que hacen uso de carbón y uranio, que aseguran obedecen a sus compromisos en materia de reducción de emisiones. Esa intervención, más exenciones, subvenciones y otras distorsiones de la competencia en el ámbito de la demanda encarecen y falsean el mercado de la electricidad. En los precios finales a consumo intervienen asimismo las circunstancias meteorológicas (pluviometría, viento, radiación solar) y la climatología (frío/calor), pero asimismo lo hacen la regulación cambiante y los factores geopolíticos – que afectan a los precios internacionales del gas y el petróleo -.

[12] Do moran las subvenciones.

[13]  En generación de energía, se llama ciclo combinado a la coexistencia de dos ciclos termodinámicos en un mismo sistema. Uno corresponde a una turbina de gas, generalmente gas natural, mediante combustión, y otro es el convencional de agua (turbina de vapor).

[14] La cogeneración es el procedimiento mediante el cual se obtiene simultáneamente energía eléctrica y energía térmica útil (vapor o agua caliente sanitaria).

[15] No tratamos el sistema marginalista de retribución de las producciones, que compra primero la oferta a coste variable cero y retribuye todas las producciones al precio de casación. Un chollo para las renovables si su producción es escasa, pero no si su oferta creciente deja fuera a las producciones más caras (como gas natural), pues el precio final será el de la oferta inicial: cero. Eso es la quiebra. Salvo que se eleven artificialmente los precios del gas.

[16] A fecha 31 de agosto de 2023 hay en España más de 122.000 MW de potencia instalada https://www.ree.es/es/datos/generacion/potencia-instalada

[17] Aunque siempre podrán echar un vistazo al conjunto de las fuentes primarias en este enlace https://joseramonferrandis.es/la-energia-como-paradigma-geopolitico-y-geoestrategico/

[18] Y cuando luce porque es de día, puede que lo haga débilmente, o la incidencia de los rayos solares sea inadecuada por latitud o por estación del año, o la cobertura nubosa sea grande, o los paneles no estén limpios. Todo ello lleva a una enorme falta de fiabilidad para hacer frente a un suministro incesante, que es el que se precisa.

[19] Siempre habrá un político que diga que no, que la gente tiene que adaptarse. No haga caso.

[20] Eso pasa porque alguien ha decidido que solar y eólica deben ser las dueñas del escenario, lo cual es ridículo y no está justificado, pero dejemos eso ahora.

[21] La producción hidroeléctrica suponía un 84% de la producción en 1960. En 1970, cayó al 50%. En 1968 ya se había incorporado a la red la primera central nuclear (Zorita de los Canes, Guadalajara). En la primera mitad de la década de los años 80 entraron en servicio las centrales de carbón. Simultáneamente, entre 1980 y 1986 entraron en funcionamiento cinco grupos nucleares. Durante los 90, hasta que empezaron a hacer acto de presencia las energías solar y eólica, la única renovable era la energía hidroeléctrica, cuyo porcentaje de generación oscilaba entre el 15 y el 20% del total. El carbón era el primero (40%) y la nuclear (35%) la segunda.

[22] Los gobiernos están empeñados en que no haya marcha atrás, para lo cual no dudan en volar con explosivos las centrales alimentadas por carbón, de las que sólo quedan 3.

[23] Segura, limpia, estable. Infalible.

[24] Que tiene ventajas, claro, pero muchos inconvenientes: sus precios dependen de un cártel de hidrocarburos, hay pocas fuentes de suministro e incide negativamente sobre nuestra balanza comercial.

[25] Hay más de 1.300 centrales hidroeléctricas en España, convencionales y no convencionales, como son las minicentrales (menos de 10 MW), que suponen el 92,3% del total de las hidroeléctricas. La producción hidroeléctrica anual en España es variable y depende en gran medida de la pluviometría. La media de los últimos años es de 32.500 GWh.

[26] En Alemania, la inepcia y la corrupción de sus líderes ha condenado al país a volver al mal carbón (lignito) que su suelo ofrece en abundancia. La economía alemana se ha quedado sin sus centrales nucleares por decisión de políticos sin sentido común y se ha quedado sin gas porque Rusia ha cortado el suministro. Moraleja: uno termina dependiendo de sus recursos propios.

[27] No sólo éste, todo hay que decirlo. Nuestra desgracia es continua, estable, permanente.

[28] Almaraz I y Almaraz II (Cáceres), Ascó I y Ascó II (Tarragona), Cofrentes (Valencia), Trillo (Guadalajara) y Vandellós (Tarragona). Este gobierno quiere que cesen sus operaciones entre 2027 y 2035. Es mucho más fácil, rápido y beneficioso que sea el gobierno quien cese.

[29] Ni permite explotar el petróleo hallado en aguas territoriales españolas en la zona canaria. Lo dicho, un gobierno deleznable.

[30] Y de qué manera. Sólo en 2022, debido a los altos precios del gas natural, España pagó por su importación de hidrocarburos 95.000 M de Euros más que en 2021. Los datos de la CNMC https://www.cnmc.es/ambitos-de-actuacion/energia/mercado-gas  revelan que en 2022, la importación de gas natural alcanzó los 121.419 GWh, un 76,5% más que en 2021, mientras el precio del mismo llegó a 99,16 €/MWh, un 110% más que en 2021.

[31] La energía hidroeléctrica es flexible, adaptable, ubicua y multiusos. Posee como principal ventaja el precio de salida más bajo de todas las fuentes primarias. A ello se suma la larga duración de las instalaciones, su sencillo mantenimiento, la función de almacenamiento permanente de energía y el hecho de que los embalses son equilibradores de climas y generadores de no tan pequeños microclimas. El mayor y acaso único inconveniente es el anegamiento de zonas con algún valor agrario, monumental o residencial, pero eso ya ha sido amortizado en las instalaciones existentes.

[32] Generalmente durante la madrugada de los días laborables y los fines de semana, lo que permite aprovechar la energía renovable excedentaria.

[33] Hay analistas que aseveran que en el ciclo bombeo se producen pérdidas energéticas de cierta importancia (se debe utilizar energía extrasistema para bombear, aunque se es consciente de que esos costes son menores que cualquier otra alternativa de generación, sobre todo si se deben construir equipos alternativos). Pero eso no es cierto. Lo equipos de elevación de agua al embalse superior utilizan energía sobrante del sistema, durante las horas valle. Esa energía excedente se pierde en caso contrario. El coste energético y económico es, pues, muy bajo, si no cero.

[34] Técnicamente, el agua pasa rápidamente por la tubería, adquiere energía cinética y la transforma en energía mecánica rotatoria en la turbina. Ésta genera energía eléctrica de media tensión. Pasa a los transformadores, que la envían por las líneas de transporte de alta tensión hasta llegar a destino.

[35] De hecho, es el sistema más eficiente que existe para almacenar energía a gran escala.

[36] Muchas de ellas son compartidas con las propias de las centrales hidroeléctricas tradicionales.

[37] Eso no es un problema, contra la creencia popular establecida. Llueven sobre España, de media, 330.000 Hm3/año, de los que llegan a los ríos 110.000 Hm3/año. Más que de sobra, incluso teniendo en cuenta que no en todas partes llueve lo mismo, evidentemente. Pueden ustedes consultar fuentes, o ver esta conferencia de Luis del Rivero aquí https://www.youtube.com/live/KmyW4Zqj2nw?si=srKjHkniMVw0sSVi  entre los 19´40” y los 37´30”.

[38] Por ejemplo, la presa de Ibon de Ip en Canfranc.

[39] La central tiene cuatro grupos de turbinas reversibles que aprovechan el desnivel de 500 metros existente entre el depósito de La Muela y el embalse de Cortes de Pallás para generar energía eléctrica. Tiene una potencia instalada de 630 MW que ha ampliado hasta 1.280 MW en bombeo y 1.750 MW en turbinación. Puede producir 1.625 GWh al año.

[40] https://www.eleconomista.es/energia/noticias/12380054/07/23/iberdrola-ve-potencial-para-construir-10000-mw-en-centrales-hidroelectricas-de-bombeo-en-espana.html

[41] Actualmente, España cuenta con 3.331 MW de potencia de bombeo instalada.

[42] Y de las barbaridades fiscales de las administraciones, pero esa es otra historia.

[43] Empleo cualificado y suministros nacionales, lo que contribuiría de forma directa a la reactivación de la economía local en áreas desfavorecidas.

[44] Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

[45] Un poco más de la mitad de lo que una sola empresa ofrece.

[46] Difícilmente. Hay trabas administrativas como los plazos para lograr las autorizaciones (hay plantas que llevan más de 10 años de tramitación), el insuficiente plazo de vigencia de los permisos de acceso y conexión, la obligación de incluir los proyectos en la planificación y problemas concesionales.

[47] Cada 1kWh hidroeléctrico generado evita la importación de 0,22/0,25 kg de fuel o de algo más de 0,4 kg de carbón. En un año estándar, España ahorra 7 millones de toneladas equivalentes de petróleo, que no necesita importar gracias a la hidroelectricidad.

[48] Los costes de generación en centrales de bombeo son los más bajos posibles. Ello revertirá la compleja situación de mercado energético actual.

[49] Hagamos una incursión superficial (no es el momento para desarrollos complejos) en el ámbito geopolítico. Como el lector sabe, la Geopolítica es un método de análisis de la política exterior para entender y prever el comportamiento de los agentes internacionales atendiendo a variables geográficas. Aplicado a la energía, es fundamentalmente un análisis de dependencia de terceros suministradores, tanto en seguridad de los suministros como en sus costes.

[50] Las consecuencias de la inseguridad en el suministro de electricidad son problemas de gestión de una red desequilibrada, fuertes subidas de precios, pérdida de calidad de vida en los hogares y reducción de la competitividad en industria y servicios.

[51] Es necesario apuntar que los equipos generadores suelen ser procedentes del exterior, tanto en energía solar fotovoltaica como en los aerogeneradores de energía eólica.

[52] En sentido estricto, cabría añadir un pequeño porcentaje de petróleo y de gas natural, pero para ello deberíamos contar con gobiernos responsables que permitieran la explotación de los fondos marinos territoriales y del subsuelo emergido, donde el fracking tiene opciones comprobadas. Como no es el caso, abandonamos esa hipótesis de trabajo.

[53] El carbón español es de escasa calidad y difícil acceso.

[54] La Geoestrategia es una subdivisión de la Geopolítica que estudia y relaciona problemas estratégicos de orden político y militar con factores geográficos y recursos de un país.

Guía para navegantes IV

4. La demonización del CO2

En este cuarto texto trataremos de mostrar el origen de la demonización del dióxido de carbono, pero no el de origen natural[1], sino el de origen antrópico, es decir, generada por el ser humano[2], aunque se trate de la misma molécula. Todo empezó con un gráfico que apareció en la revista Nature, cuya forma evocaba la de un palo de hockey sobre hielo. Veamos su historia y sus consecuencias.

  • Un palo de hockey

En 1998 apareció un artículo en la revista Nature[3]. No fue un artículo más. Estaba destinado a provocar una de las más fuertes tormentas científicas en el ámbito del clima. Tres científicos norteamericanos, Michael E. Mann, Raymond S. Bradley y Malcolm K. Hughes, establecían en él dos cosas: una correlación entre las emisiones de CO2 y una causación de éste sobre aquélla. Con eso explicaban las elevaciones en la temperatura de la atmósfera del hemisferio norte desde el año 1400 hasta finales del Siglo XX.

Para desarrollar esta hipótesis, los autores realizaron una inferencia de las temperaturas previas a las existentes (y medidas) desde finales del Siglo XIX y las conectaron con las temperaturas de la era instrumental, construyendo de esa manera una serie larga. ¿Cómo obtuvieron los datos referidos al período entre el Siglo XV y finales del XIX, ambos inclusive? Pues utilizaron variables indirectas o proxy[4].

Fue Michael Mann quien diseñó ese método concreto de reconstrucción de temperaturas del pasado. Lo hizo básicamente sobre un análisis multivariable. Cuyo elemento fundamental fue el análisis de los anillos de árboles de lentísimo crecimiento que se hallan en una zona concreta de las montañas rocosas, en los EE. UU, además de otros especímenes arbóreos en diversos lugares alejados entre sí.  Esa fue la variable proxy fundamental. Los datos que obtuvo fueron tratados estadísticamente y eso le permitió establecer aproximadamente la temperatura que se dio, en el área donde crecían esos árboles, en el período considerado.

La ciencia subyacente a esta aproximación técnica es la dendroclimatología[5], que en sí misma presenta dos grandes ventajas y otros dos inconvenientes.

Las ventajas son que los anillos son siempre anuales, por lo que se datan con facilidad, simplemente contándolos; y que, si la especie arbórea es suficientemente longeva, las series preceden en muchos años (incluso siglos) a los datos instrumentales.

Los inconvenientes del procedimiento utilizado son otros dos: uno, que el crecimiento de los árboles es sólo diurno; otro, que si la ubicación del árbol no es tropical (como es el caso que nos ocupa, pues la especie radica en la zona templada del hemisferio Norte), sólo se desarrolla en primavera y en verano. Eso impide interpretar tanto temperaturas nocturnas como otoñales/ invernales. Y luego intervienen como problemas una buena lista de variables conexas al crecimiento: la posición (orientación) del árbol y su insolación, las variaciones en la fertilidad del suelo, los incendios y el cambio en la concentración del CO2 local por alguna variable exógena. Hay otro problema fundamental, este metodológico, pero muy extendido: que cuando hay mediciones instrumentales disponibles, las series dendroclimatológicas deben pasar a un segundo plano, cosa que no siempre se hace.

Dos de las especies de árboles utilizadas en el análisis son especialmente significativas por su fuerte ponderación en el estudio que efectuaron Mann y sus compañeros. Son el Bristlecone Pine, Pinus Aristata[6] o pino del Colorado y el Limber Pine, Rocky Mountain White Pine o Pinus flexilis. Muchos de los datos utilizados por Mann y su equipo fueron preparados por Keith Briffa[7].

La construcción de Mann y otros aboca a una conclusión sencilla: desde la primera fecha considerada hasta los albores del Siglo XXI, los autores muestran – en un gráfico ampliamente publicitado – que la línea de las temperaturas es prácticamente plana. En el Siglo XX, sin embargo, la línea asciende abruptamente.

¿Cuál es el significado de este cambio de comportamiento, desde su punto de vista? La respuesta es clara: la atmósfera de la Tierra se calienta. Y se interpretó que se calienta porque las emisiones de CO2 del ser humano así obligan. Es el mecanismo conocido como “efecto invernadero”, que básicamente consiste en que la energía solar de onda corta entra en la atmósfera y el rebote de onda larga queda capturado por los gases de efecto invernadero que se encuentran en ella, produciendo el calentamiento la Tierra, como si ésta se hallara dentro de un gigantesco invernadero[8]. De ahí se seguía que el aumento del porcentaje en la atmósfera de dióxido de carbono de origen humano se asociaba causalmente con el aumento de las temperaturas de la atmósfera.

El trabajo fue ilustrado con un gráfico que ha devenido famoso. Recibió el nombre de “Palo de Hockey” [9], por la forma de la línea en que, de acuerdo con los planteamientos de Mann y otros, se habían comportado las temperaturas en los últimos 600[10] años. El “Palo de Hockey” fue utilizado durante la reunión de presentación del Tercer Informe de Evaluación del IPCC[11] (2001) como ejemplo de la opinión dominante entre los climatólogos sobre las razones del incremento de temperaturas a partir de 1950.

Veamos el gráfico, que por lo demás no es el original sino el más divulgado. El trazo en color azul muestra las temperaturas del hemisferio norte a lo largo del tiempo. La franja azul pálido se refiere al rango de incertidumbre. Los puntos verdes presentan una reconstrucción (realizada posteriormente, en 2013) de las temperaturas, efectuada por períodos de 30 años. El trazo rojo muestra las temperaturas globales medias entre 1850 y 2013, origen HADCRUT[12].

Archivo:T comp 61-90.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Controversia_del_palo_de_hockey

Después de presentar el texto original (1998), Mann, Bradley y Hughes produjeron otro artículo similar ampliando el plazo analizado, que esta vez abarcaba desde el año 1000 hasta casi el 2000. Esa nueva fecha también aparece en el gráfico reconstruido.

Al objeto de reforzar la comprensión del fenómeno, traigo también a colación otro gráfico, de aspecto más profesional. Corresponde al segundo trabajo de reconstrucción de las temperaturas globales, entre el año 1000 y el 2000 (Mann, Bradley y Hughes, 1999[13]).

https://medium.com/punto-y-coma/papismo-clim%C3%A1tico-i-el-palo-de-hockey-df27cdb474b7

En la imagen se aprecia claramente la razón por la cual el gráfico fue denominado y conocido como “Palo de Hockey”. Quizá les llame la atención la enorme extensión del área amarilla. Representa la varianza de los datos, es decir, la incertidumbre.

A estas alturas ha quedado clara la hipótesis, pero ¿han visto la forma de palo de hockey que reviste la curva? ¿no? Pues ahora seguro que sí la van a ver. Es del propio Michael Mann, como puede verse en el interior de la caja[14].

https://medium.com/punto-y-coma/papismo-clim%C3%A1tico-i-el-palo-de-hockey-df27cdb474b7

Se cuestionó desde el principio que en ninguno de los gráficos divulgados se encontraran reflejados ni el conocido Período Cálido Medieval, también llamado Óptimo Climático Medieval, ni tampoco la idénticamente datada Pequeña Edad de Hielo que la siguió. Ambas habían desaparecido de todos los gráficos.

En la reconstrucción de temperaturas (en rojo) por Mann, ésta se superpone a la concentración de CO2 (en azul)[15]. La gráfica orienta evidentemente hacia una interpretación única: la emisión de gases de efecto invernadero (sobre todo el CO2) procedente de la actividad industrial humana[16] es la única variable que se correlaciona con la temperatura.

https://es.wikipedia.org/wiki/Controversia_del_palo_de_hockey

Al Gore, en su celebérrimo documental Una verdad incómoda, creó un gráfico todavía más espectacular combinando el Palo de Hockey con otros datos para reforzar la hipótesis que quería ilustrar. El documental se divulgó por todo el mundo. Llegó a las escuelas británicas, a las viviendas de los ciudadanos canadienses (regalo del gobierno de ese país), a los medios de comunicación de masas de todos los países del mundo … . El impacto fue de orden global. Como se pretendía.

La tesis subyacente quedaba clara: las emisiones de CO2 procedentes de la actividad industrial y agraria de los seres humanos en el proceso de desarrollo de sus sociedades, sobre todo en los últimos años, habían elevado la temperatura vertiginosamente.

  • El palo de hockey es un constructo falso

El impacto del Palo de Hockey en la comunidad científica fue notable. Mayor aún fue su utilización por quienes necesitaban argumentos contra el desarrollo económico occidental. Pero pronto, como el método científico propugna, se pusieron en cuestión prácticamente todos los elementos que incorporaba el conocido gráfico, lo que convirtió al Palo de Hockey en objeto de gran controversia en publicaciones científicas, audiencias en el Congreso norteamericano y procedimientos legales, incluyendo una demanda judicial referida a la Ley de libertad de Información. De todo ello se derivaron los hechos siguientes[17].

  • La coincidencia visual entre la línea roja (datos medidos en superficie) y la azul (referida a variables proxy) es resultado de operaciones estadísticas (manejos estadísticos), no de datos.
  • El gráfico enfatiza cualquier conjunto de datos para que revistan forma de palo de hockey. Con ese fin, Mann asignó a los componentes con forma de palo de hockey un peso trescientas veces superior a los otros componentes a la hora de obtener la forma final. Si lo que buscas son palos de hockey, acabas encontrándolos[18]. Si no se aplican estas operaciones estadísticas, el Palo de Hockey no aparece en las mediciones que se ajustan a los datos.
  • Como consecuencia del tratamiento matemático de los datos por parte de Mann, cualquier base de datos daría como resultado el mismo tipo de gráfico en forma de “Palo de Hockey”. Si se corrigen estos errores, inmediatamente aparece el Óptimo Climático Medieval, cuya existencia se conoce con certeza.
  • El margen de error no se ajusta a la incertidumbre del modelo.
  • Los autores del Palo de Hockey han acortado múltiples conjuntos de datos en las variables proxy y los han empalmado con las temperaturas instrumentales terrestres para ocultar el hecho de que los conjuntos de datos cortados mostraban descensos de temperaturas.
  • Steve McIntyre y el economista Ross McKitrick analizaron los fundamentos del gráfico y encontraron múltiples errores en el análisis de los anillos del Pinus Aristata: sólo consideraban crecimientos estacionales, sólo valoraban zonas templadas, se limitaban a pequeñas áreas o zonas locales, desconsideraban otras variables (como la humedad, el fuego o la pluviometría), los datos eran demasiado específicos y presentaban problemas de interpretación.
  • La base científica de Mann presenta errores de cotejo, realiza truncamientos de series sin justificarlos, efectúa extrapolaciones de datos de origen, utiliza datos obsoletos, adolece de errores de situación geográfica, calcula mal los datos principales, ejecuta erróneamente el control de calidad y falsea datos: en 1940 no asciende, sino que desciende la temperatura, como está datado y probado.
  • Von Storch, Zorita, Jones, Dmitriev, González-Rouco y Tett, (Science, 2004), señalaron a las variables proxy como el origen del error. Von Storch aplicó modelos válidos para los últimos 100 años y obtuvo resultados muy distintos para los 900 anteriores.
  • McIntyre solicitó los datos estadísticos básicos al autor del palo de hockey, quien se los proporcionó tras semanas de retraso y ciertas reticencias. El canadiense detectó varios errores estadísticos en el trabajo original de 1998, que expuso en un artículo de 2003. Efectivamente, Mann había usado datos incorrectos. En 2004 Mann publicó una corrección de su artículo teniendo en cuenta los errores estadísticos detectados por McIntyre, precisando que “ninguno de estos errores altera significativamente el resultado”.
  • En 2005 McIntyre encontró nuevos errores metodológicos. También fueron aceptados por Mann, quien repitió que “no afectaban significativamente a los resultados”.
  • Mcintyre denunció el uso predominante de cierta variedad de pino en la zona de Sheep Mountain de Estados Unidos que había hecho Mann. Dichos pinos habían sido descartados como indicadores climáticos desde antes de 1998 por haber recibido fertilización específica con CO2. Mann aseguró que eliminar dichos datos “apenas alteraba los resultados”. ¿Cuántas veces es posible “alterar apenas los resultados” sin alterar significativamente los resultados?
  • En 2006, las observaciones de McIntyre fueron corroboradas por el informe Wegman, elaborado para el Comité de Energía y Comercio de Estados Unidos. Ese mismo año, Linah Ababneh, — colaborador en el texto inicial del Palo de Hockey — volvió a utilizar los datos en los que supuestamente se basaba el artículo de 1998 sin obtener la forma que obtuvo Mann.
  • David Deming, (University of Oklahoma), depuso ante el US Senate Committee on Environment: “El palo de hockey es erróneo”.
  • La lista de desmentidos del “Palo de Hockey” es interminable.
  • El CO2 como contaminante

El dióxido de carbono (CO2) es un compuesto de carbono y oxígeno que se presenta como gas incoloro e inodoro a temperatura y presión estándar. Es soluble en agua. El CO2 atmosférico es la principal fuente para la vida en la Tierra. Plantas, algas y algunas bacterias utilizan la energía solar para efectuar la fotosíntesis a partir de CO2 y agua, liberando oxígeno (que respiramos).

El CO2 (que espiramos) no es un contaminante. No es un gas tóxico ni venenoso. https://joseramonferrandis.es/el-co2-es-un-gas-prodigioso-y-iv/ Para que algunas personas sientan un ligero dolor de cabeza, su concentración debe estar en 5.000 partes por millón. Y en nuestros pulmones, su concentración suele alcanzar las 40.000 partes por millón. Vean en el siguiente cuadro cómo se puede entender el alcance de la concentración de CO2[19] tal y como aparece en el entorno y lo que ella supone para la salud del ser humano. Está en inglés, pero se entiende bien[20].

co2levels

Este cuadro que acaban de leer es claro[21]. Podemos acceder a este otro, que indica los efectos directos del CO2 sobre el ser humano en términos teóricos.

Efectos sobre el ser humano de los distintos niveles de CO2 en el aire

CONCENTRACIÓN              EFECTO

350 – 450 ppm                    Concentración atmosférica típica
600 – 800 ppm                    Calidad del aire interno aceptable
1.000 ppm                           Calidad del aire interno tolerable
5.000 ppm                           Límite promedio de exposición en un período de ocho horas
6.000 – 30.000 ppm            Preocupación, solo exposición breve
30.000 – 80.000 ppm          Incremento de la frecuencia respiratoria, dolor de cabeza
> 100.000 ppm                    Náuseas, vómitos, pérdida de conocimiento
> 200.000 ppm                    Pérdida de conocimiento repentina, muerte

El Dr. Idso[22] afirma que “las superficies de la Tierra fueron una fuente neta de emisión de CO2 a la atmósfera hasta aproximadamente 1940. Desde entonces, la biosfera ha devenido, como media, un sumidero cada vez mayor para el CO2”.

Freeman Dyson[23], físico teórico de renombre mundial, ha afirmado que “los posibles efectos dañinos del CO2 ha sido groseramente exagerados. Claramente, los beneficios superan a los eventuales daños”.

El Dr. William Happer[24] ha afirmado que “ningún componente de la atmósfera tiene peor reputación que el dióxido de carbono, gracias a la demonización monomaníaca de este gas natural y esencial”. La increíble lista de supuestos horrores que el incremento de CO2 traerá al mundo es pura creencia disfrazada de ciencia. En realidad, estamos ayunos de CO2. Su aumento será bueno para la Humanidad”.

No sabemos cuánto más se calentará la atmósfera terrestre. Nadie lo sabe. Uno puede construir modelos que expresen lo que uno quiere que digan, pero eso es todo.

La propaganda del Calentamiento Global Catastrófico ha combinado el CO2, una traza de gas que sustenta la vida en la Tierra, con verdaderos contaminantes para crear la Alarma del Calentamiento Global, la Emergencia Climática y otras figuras retóricas similares.

La demonización del CO2 es un error impropio de gestores de las economías nacionales y una estrategia dañina por sus costes específicos. Las alternativas de generación planteadas, llamadas renovables, son menos eficientes, más costosas, más destructivas del medio ambiente y están produciendo una gigantesca disrupción socioeconómica, con enormes implicaciones internacionales en contra de los países cuyas irresponsables autoridades las están instrumentando coercitivamente.

Como indicó claramente el porfesor David Mackay[25], las energías renovables dependientes del tiempo atmosférico eran “un engaño espantoso”.

  • El CO2 es el fundamento de la vida

Hemos visto anteriormente los efectos positivos del CO2 y de todos los GEI en el calentamiento de la atmósfera. Sabemos que sin un cierto nivel de CO2 en la atmósfera, la vida es imposible, pues las plantas mueren. Pero el CO2 tiene una serie adicional de ventajas y virtudes, algunas de las cuales esbozo aquí:

  • Mayores concentraciones de CO2 atmosférico refuerzan las bacterias beneficiosas del suelo y de los entornos líquidos anaeróbicos en su secuestro de carbono y nitrógeno, lo que estimula los ecosistemas.
  • La biodiversidad aumenta y se consolida con mayores concentraciones de CO2 atmosférico y se reduce con menores concentraciones de ese gas.
  • Por debajo de una concentración de CO2 de 180 ppm, las plantas luchan por sobrevivir. El fundador de Greenpeace, Patrick Moore, trata el tema[26].
  • Diversos estudios han demostrado que los incrementos en la concentración de dióxido de carbono aumentan la fotosíntesis, alentando así el crecimiento de las plantas.
  • Mayores concentraciones de CO2 en la atmósfera elevan la resistencia de las plantas a las enfermedades a través de cambios en su anatomía, su morfología y su fisiología.
  • Una mayor concentración de CO2 aumenta la producción de glomalina[27], una proteína que aumenta la estabilidad de los agregados del suelo, lo que mejora la capacidad de éste para almacenar más carbono y conservarlo, así como reduce la presencia de elementos potencialmente tóxicos para los microorganismos del suelo y de las plantas.
  • El aumento en la concentración del CO2 en la atmósfera estimula la fijación del nitrógeno en la mayoría de las leguminosas[28].Eso conduce a una mayor disponibilidad de nitrógeno en el suelo, cosa que lleva a mayores cosechas y a una creciente productividad natural de los ecosistemas.
  • Los suelos bajos en nitrógeno, enriquecidos por CO2 adicional suministrado a las plantas que crecen en ellos, continúan proporcionando a lo largo del tiempo suficiente nitrógeno para mantener el crecimiento de las plantas que se registró originalmente.
  • El enriquecimiento de CO2 atmosférico estimula el crecimiento de cosechas, plantas leñosas y especies halófitas[29] que se desarrollan en condiciones de alta salinidad.
  • En horticultura, el crecimiento de las plantas es estimulado sistemáticamente incrementando el nivel de CO2 en los invernaderos industriales hasta tres veces el nivel medio de la atmósfera (hasta ~1.500’s ppm).
  • Más CO2 en la atmósfera incrementa a menudo la densidad de la madera en los árboles, mejorando las propiedades de ésta.

Por simplificar lo dicho, resumiendo en una frase sencilla, el CO2 es bueno. El aumento del CO2 refuerza la función clorofílica y, por lo tanto, potencia el crecimiento y la producción neta de biomasa. El CO2 es un nutriente esencial de las plantas, el combustible de la fotosíntesis y de la subsiguiente creación de oxígeno. Por lo tanto, es absolutamente fundamental para la existencia de vida en la Tierra. Es tan esencial para la flora como el O2 para la fauna. Un mayor porcentaje de CO2 estimula el crecimiento de las plantas y reduce su necesidad de agua[30].

El 90% de las especies de seres vivos prospera en los trópicos y menos del 1% sobrevive en los polos. Esto ocurre porque las especies encuentran menores problemas y mayores facilidades para desarrollarse donde hay más calor ambiental. 

Sabemos que el mundo es más verde; según la NASA[31], aproximadamente el 15% de este reverdecimiento se atribuye al incremento de la concentración de CO2. Los bosques se han expandido en todo el mundo[32] debido, en parte, al aumento del CO2, y ello a pesar de la brutal deforestación materializada en enormes áreas amazónicas, indonesias o africanas.

En cuanto al Sahel, se ha producido un claro reverdecimiento entre 1982 y 2003. Herrmann y otros (2005) concluyeron que “… las precipitaciones son el factor causal dominante en el reverdecimiento del Sahel … (pero) el reverdecimiento fue más allá de lo que puede ser explicado sólo por la lluvia.”

El calentamiento detectado ha permitido a las plantas colonizar espacios más al norte y más al sur (en función del hemisferio considerado), expandiendo las áreas con vegetación, tendiendo a vencer a los desiertos. Las plantas son ahora más eficientes, más resistentes a temperaturas extremas y con menos agua. Eso les permite medrar en áreas que antes eran desiertos improductivos. Desierto Peruano CONMOCIONA a científicos del Mundo ¡Se está volviendo Verde! y esta es la razón… – YouTube

Concluyamos.

Los partidarios de la AGW mantienen que las emisiones de CO2 por la acción del ser humano son las responsables del calentamiento global experimentado en el último siglo y medio. Llaman a ese fenómeno “cambio climático”. Afirman que el calentamiento crece vertiginosamente y sus consecuencias serán fatales. Presentan como base irrefutable de sus hipótesis el llamado “Palo de Hockey”.

No parece ser así. Se ha demostrado fehaciente y reiteradamente que el “Palo de Hockey” es falso. La hipótesis que sustentaría no se sostiene. Ni se sostiene la afirmación de que el CO2 sea un contaminante o resulte dañino. Al contrario, es un gas magnífico, que hace posible la vida.

[1] Entre las fuentes naturales se hallan volcanes, termas, géiseres, rocas carbonatadas al diluirse en agua, aguas subterráneas, ríos, lagos, campos de hielo, glaciares y mares. Está presente en yacimientos de petróleo y de gas natural. Es un producto de la respiración de los organismos aerobios. Retorna al agua por las branquias de los peces y al aire por los pulmones de los animales terrestres, incluido el ser humano. Se produce CO2 durante la descomposición de materiales orgánicos.

[2] Lo produce por la combustión de madera (leña), hidratos de carbono y combustibles fósiles como carbón, turba, petróleo y gas natural. También se produce en la fermentación de azúcares en la fabricación de pan, vino y cerveza.

[3] Mann, Michael E.; Bradley, Raymond S.; Hughes, Malcolm K. (23 April 1998), «Global-scale temperature patterns and climate forcing over the past six centuries» (PDF), Nature, 392 (6678): 779–787, Bibcode:1998 Nature.392.779M, doi:10.1038/33859. Corrigendum: Mann, Bradley & Hughes 2004. En 1999 apareció otro artículo en Geophysical Research Letters.

[4] Proxy se utiliza en su sentido de indicador indirecto del cual se puede inferir el comportamiento de otra variable. En paleoclimatología, un proxy climático es un registro natural que conserva características físicas del pasado, las cuales permiten medir condiciones meteorológicas y climáticas de otros momentos de la historia de la Tierra. Así, la anchura de los anillos de árboles se usa en climatología para inferir cambios en precipitaciones y temperaturas del pasado. Una variable proxy es, por tanto, una variable indirecta, que permite aventurar con alguna precisión la evolución de determinados componentes cuyo comportamiento no es posible medir directamente.

[5] Dendroclimatología es el análisis del clima a través del estudio del grosor de los anillos de crecimiento de los árboles. La definición de Fritts (1976) es ésta: “la dendroclimatología es la disciplina que trata de obtener información climática a partir del estudio de los anillos de crecimiento anual de los árboles”.

[6] El Pinus Aristata o pino de Colorado es la segunda de más lento crecimiento de todas las coníferas. Es nativo de los Estados Unidos, donde se encuentra en las Montañas Rocosas (en Colorado) y en la parte norte de Nuevo México, con una población aislada en los San Francisco Peaks de Arizona. Se encuentra a unas altitudes muy elevadas, de 2.500 a 3.700 m., en condiciones de clima subalpino frío y seco, a menudo en el límite del arbolado, aunque también forma agrupaciones a alturas menores. El Pinus aristata es un árbol longevo, aunque no llega a la longevidad del Great Basin Bristlecone Pine (Pinus longaeva) la especie más duradera de la que se tiene noticia, que crece en el Mount Evans de Colorado. Se halló un ejemplar cuyos anillos indicaban una edad de 2.435 años.

[7] Keith R. Briffa (1952/2017) fue un climatólogo británico, subdirector de la Climatic Research Unit, East Anglia Univesity. Se especializó en dendroclimatología. Briffa lideró la elaboración del Capítulo 6 (Paleoclimatología) del Grupo de Trabajo I del Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change del IPCC correspondiente a 2007.

[8] Es bien conocido que es el efecto invernadero quien posibilita la vida en la Tierra; de no haber atmósfera y, por tanto, de no existir ese efecto invernadero, el planeta sería muy frío e inhabitable.

[9] El término palo de hockey es original del climatólogo Jerry Mahlman, director del Laboratorio Geofísico de Dinámica de Fluidos de la NOAA, National Oceanic and Atmospheric Administration, en Princeton (EE. UU.). Con esa imagen describió el patrón de las temperaturas aparente en el gráfico.

[10] A este artículo inicial de 1998 le siguió otro inmediato posterior que se remontaba hasta el año 1000 después de Cristo.

[11] El IPCC es el Intergovernmental Panel on Climate Change, organismo de la ONU del que ya hemos hablado.

[12] HADCRUT es el acrónimo de Hadley Centre/Climatic Research Unit Temperature. Se refiere al conjunto de datos de mediciones mensuales de temperatura obtenido por combinación de dos tipos de fuentes: las de temperatura de la superficie del mar, compiladas por el Hadley Centre de la Meteorological Office del Reino Unido y las de temperatura del aire de la superficie de las áreas emergidas, compiladas por la Climatic Research Unit (CRU) de la University of East Anglia. Los datos terrestres son proporcionados por una red de estaciones con grandes problemas de homogeneidad y de transformación del entorno a lo largo del tiempo, lo que ha provocado que se hayan elaborado sucesivas versiones: HADCRUT1, HADCRUT2, HADCRUT3 y HADCRUT4. HadCRUT4 es de 2012. Sus modificaciones (referidas a retoques en los sesgos en los ajustes de las temperaturas y a la ampliación de los modelos que describen las incertidumbres en las mediciones) han producido un incremento en las temperaturas medias estimadas para el período 1850/1955, haciendo descender las que se encuentran entre 1955 y 2005.

HADCRUT es la medición de referencia para la doctrina AGW. También se utilizan los Centros Nacionales para la Información Ambiental (NCEI) de la Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera (NOAA) de los EE. UU. También se hace uso de las cifras del Instituto Goddard de Investigaciones Espaciales (GISS), cuyo funcionamiento está a cargo de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).

[13] Northern Hemisphere Temperatures During the Past Millennium: Inferences, Uncertainties, and Limitations. Michael E. Mann and Raymond S. Bradley. Copyright 1999 by the American Geophysical Union.

[14] http://climatereview.net/ChewTheFat/wp-content/uploads/2012/01/2000-Years-of-Temperature-The-Hockey-Stick.jpg

[15] https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/90/CO2-Temp.png/800px-CO2-Temp.png

[16] Decir humana, de origen humano o antropogénica es fundamental para todo lo que ha venido después.

[17] Recurro de nuevo a Crimen de Estado https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ , donde se halla esta información de manera más detallada y precisa.

[18] El científico Steve McIntyre hizo ver que el método estadístico de Mann convertía en palos de hockey series aleatorias de datos.

[19] Les recuerdo el significado del acrónimo OSHA: Occupational Safety and Health Administration. Fue creada por en 1970 para asegurar condiciones de trabajo seguras y sanas estableciendo y aplicando estándares y proporcionando formación y asistencia.

[20] Es de hace algunos años, porque indica que el nivel de CO2 en la atmósfera es de 404 ppm.

[21] https://budbromley.blog/2019/01/15/co2-is-not-causing-global-warming/

[22] Craig D. Idso, climatólogo, investigador de facultad, Oficina de Climatología (Arizona State University), fundador del Center for the Study of Carbon Dioxide and Global Change: «El aumento del contenido de CO2 en el aire debería incrementar drásticamente la productividad global de las plantas, permitiendo que la humanidad aumente la producción de alimentos, fibra y madera y por lo tanto siga nutriendo, vistiendo y proporcionando cobijo a una población cada vez mayor. Esta atmósfera más rica en CO2 será una bendición».

[23] Freeman Dyson, profesor emérito de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Institute for Advanced Study; miembro de la Royal Society: “El dióxido de carbono en la atmósfera está fuertemente unido a otros reservorios de carbono en la biosfera, la vegetación y la parte superior del suelo, que son tanto o más grandes. Es un error considerar sólo la atmósfera y el océano, como hacen los modelos climáticos, y pasar por alto los otros depósitos. […] El clima de la Tierra es un sistema sumamente complicado y nadie se acerca a su comprensión”.

[24] William Happer, profesor de Física en Princeton University, fue director del Department of Energy’s Office of Science en la administración de George H.W. Bush.

[25] Gran seguidor de los postulados verdes, pero más partidario aún de los cálculos matemáticos. Fue asesor científico en jefe de Departamento de Energía y Cambio Climático del Reino Unido (2009/2014). Falleció en 2016. https://www.theguardian.com/environment/2016/may/03/idea-of-renewables-powering-uk-is-an-appalling-delusion-david-mackay

[26] Greenpeace co-founder pens treatise on the positive effects of CO2 – says there is no crisis

[27] La glomalina es una glucoproteína producida en abundancia en hifas y esporas de hongos micorrícicos arbusculares en el suelo y en las raíces. Fue descubierta en 1996 por Sara F. Wright, científica del Servicio de Investigación Agrícola del USDA (US Department of Agriculture).

[28] Las leguminosas crean relaciones simbióticas con bacterias que fijan el nitrógeno en el suelo.

[29] Las plantas halófitas son poco conocidas. Su nombre significa aproximadamente “plantas de sal”, debido a que viven en contacto con el agua salada a través de sus raíces. Las halófitas crecen de manera natural en marismas, playas y manglares. Prefieren los terrenos salinos, costeros o litorales.

[30] Mayores concentraciones de CO2 reducen el número de estomas de las plantas por unidad de superficie en las hojas. A través de los estomas, las plantas ingieren CO2 y ceden agua y oxígeno al aire. Tener menos estomas implica menor pérdida de agua por evaporación, menor sensibilidad a la contaminación y mayor resistencia al frío y al calor. Ese es un efecto positivo más, sin ambages.

[31] https://www.nasa.gov/feature/goddard/2016/carbon-dioxide-fertilization-greening-earth

[32] Phillips y otros, 1998