por José-Ramón Ferrandis | 6 Sep 2024 | Libros
Esta es la XXVII entrega resumida del libro «Franco sin adjetivos», que espero resulte de interés.
9. Las relaciones internacionales (6)
En los últimos años 40 (entre 1947 y 1948) se desencadenó la conocida como “Guerra Fría” entre los antiguos aliados contra la Alemania nacionalsocialista. La amenaza del Ejército Rojo en Centroeuropa[1] facilitó el acercamiento de las potencias occidentales al régimen de Franco, el cual había mantenido su posición sin concesión alguna desde el primer momento. Estados Unidos, preocupado por el expansionismo soviético, el triunfo del maoísmo en China y la Guerra de Corea[2], cambió de tercio. A primeros de febrero de 1948, el almirante Forrest Sherman, jefe de las fuerzas operativas navales de la VI Flota estadounidense, visitó España. Aunque se trató formalmente de una visita privada, se entrevistó con altos mandos de la marina española.
En los primeros meses de 1949, cuatro países de Iberoamérica (Bolivia, Brasil, Colombia y Perú) presentaron en la ONU una moción para revocar la decisión de 1946. Polonia y la URSS se opusieron, sólo para ser derrotados el 7 de mayo[3]. La Guerra Fría era un hecho, patentizado en 1948 con el bloqueo de Berlín Occidental y desde 1950 por la invasión y subsiguiente Guerra de Corea, que comenzó el 25 de junio de 1950.
Finalmente, el 4 de noviembre de 1950, la Asamblea General de Naciones Unidas, mediante la Resolución A/RES/386(V), derogó[4] la resolución de 1946 que imponía romper relaciones diplomáticas con España. El 27 de diciembre, Estados Unidos envió un embajador, Stanton Griffis. EE. UU. intentó incorporar España a la OTAN, pero la oposición de Gran Bretaña lo impidió.
A primeros de 1950, a la vista de las circunstancias en que se desenvolvía la geopolítica mundial, el secretario de Estado norteamericano, Dean Acheson, escribió al senador Tom Connally valorando positivamente el régimen de Franco.
En julio de 1952 se supo que Harry S. Truman no se iba a presentar a la reelección como presidente de los EE. UU.[5]. La candidatura del general Eisenhower y Richard M. Nixon, que a la postre resultaría vencedora, fue bien recibida por el Régimen. Sin duda resultó mucho más favorable para el Régimen que lo que hubiera sido de haber ganado Adlai Stevenson, candidato del partido demócrata.
El 26 de septiembre de 1953, España firmó con los Estados Unidos tres acuerdos bilaterales por un plazo de 10 años, renovables automáticamente por dos períodos de 5 años cada uno. El conjunto de los tres acuerdos fue conocido como el Pacto de Madrid. De los tres, el más relevante fue el de Ayuda para la Defensa Mutua[6], de carácter militar y tecnológico, con una primera anualidad[7] de 226 millones de dólares [8]. El segundo estuvo constituido por la Ayuda Económica que los EE. UU. brindaban a España, con pocas exigencias y/o condicionantes en su aplicación. El tercero fue el acuerdo defensivo, concebido y aplicado frente a las amenazas contra el mundo occidental. La contrapartida española estaba constituida por la cesión temporal para uso conjunto[9] de algunas bases militares[10] que el Pentágono consideraba fundamentales en su tejido de defensa en la Guerra Fría.
Todo esto supuso un enorme triunfo para Franco, refrendado por la posterior visita a España del presidente Eisenhower.[11]
Algo antes, el 27 de agosto de 1953, se había firmado el Concordato con el Vaticano[12], un paso importante en la aceptación internacional del Régimen[13], que Franco había impulsado con ahínco y paciencia. Franco buscaba un respaldo internacional importante, procedente de la institución que encarnaba “la gran fuerza moral que ha formado el alma colectiva de nuestra Nación”[14], cosa que obtuvo, junto con el privilegio de la presentación de obispos. El Vaticano obtenía el derecho de nombrar obispos auxiliares más allá del privilegio de presentación, junto con una serie de ventajas de todo orden.
El 26 de enero de 1955, Naciones Unidas invitó a España a enviar un observador.
Engrosando la ola de victorias diplomáticas del régimen de Franco, en noviembre de 1955 visitó España el secretario de Estado norteamericano, John Foster Dulles, para tratar sobre todo del ingreso de España en la ONU como miembro de pleno derecho, lo que se materializó el 15 de diciembre de 1955. La URSS había sido nuevamente derrotada. Y lo fue de una manera masiva, como vamos a ver.
El 8 de diciembre de 1955, la Asamblea General de la ONU admitió a España y a otros 17 países, al amparo de una propuesta canadiense, por 52 votos a favor, 2 en contra[15] y 7 abstenciones. El 13 de diciembre, la resolución se elevó al Consejo de Seguridad para su ratificación. La URSS votó en contra. Tras sucesivos vetos cruzados, el día 14, la URSS propuso retirar el veto[16] a España si los demás miembros permanentes del Consejo de Seguridad retiraban el veto que habían establecido frente a Mongolia y se excluía a Japón. Así se hizo[17].
[1] El régimen soviético había instalado regímenes comunistas totalmente afines en Bulgaria, Hungría, Polonia y Rumanía. Cuando lo hizo en Checoslovaquia (1948) ya no quedó duda alguna. Antes, a raíz de los intentos comunistas de hacerse violentamente con el poder en Grecia, el presidente Truman empezó a mover ficha: era el principio de la Doctrina Truman de contención del comunismo (12 de marzo de 1947).
[2] En junio de 1950 se inició la Guerra de Corea. Franco ofreció ayuda al presidente Truman, a pesar de que el combate era nominalmente de un ejército de la ONU, no norteamericano.
[3] De manera estrepitosa: 6 votos a favor, 40 en contra y 7 abstenciones.
[4] La votación se sustanció con 39 votos a favor, 10 en contra y 12 abstenciones. Los votos en contra fueron los de Bielorrusia, Checoslovaquia, Guatemala, Israel, México, Polonia, Ucraina, URSS, Uruguay y Yugoslavia.
[5] Recuérdense sus innecesarias y ácidas palabras en una conferencia de prensa el 7 de febrero de 1952: “I am not fond of General Franco”. (Traducción: “no me gusta el general Franco”). Se refería al retraso del Régimen en la aprobación de la libertad religiosa en España, objetivo de Truman, masón y protector del protestantismo anglosajón. Estas palabras chocaban con las del Cardenal Spellman, asimismo norteamericano, entonces arzobispo de Nueva York y Vicario Apostólico de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, del 20 de junio de 1952: “Todo el mundo en España quiere a Franco”.
[6] Según estimaciones de Stanley Payne, el monto total que alcanzó la ayuda militar norteamericana a España, entre 1953 y 1964, se elevó a 600 millones de dólares. Ello permitió reducir el peso del servicio presupuestario a los tres ejércitos.
[7] Extendida en tres ejercicios, dos anteriores a la firma y uno posterior (1954).
[8] El valor agregado final de lo transferido por todos los conceptos se estima en algo más de 1.000 M de dólares.
[9] El término conjunto significa sin cesión española de soberanía sobre su utilización.
[10] Morón, Rota, Torrejón de Ardoz y Zaragoza.
[11] Como ya hemos visto, en diciembre de 1959, por primera vez en la historia, un presidente de los Estados Unidos, en este caso Dwight David Eisenhower, visitó Madrid, siendo aclamado por el gentío, en número no inferior a un millón de personas, que le acompañó (junto con el jefe del Estado español) al grito de ¡Franco, Franco, Franco! Eisenhower, cuenta Vernon Walters, nunca había visto nada igual.
[12] Además, el papa Pío XII condecoró a Franco con la Suprema Orden de Cristo.
[13] Cuando en 1951 Franco solicitó formalmente a Pío XI renovar el Concordato de 1851, las negociaciones resultaron lentas y difíciles. La firma se logró sólo el 27 de agosto de 1953, muy poco antes de que, el 26 de septiembre de 1953, Alberto Martín Artajo, ministro de Asuntos Exteriores y James Clement Dunn, embajador de los EE. UU. en España, firmaran los tres convenios bilaterales sobre ayuda económica, sobre coordinación defensiva y sobre ayuda para la defensa. Como en el caso del reconocimiento de 1938, la firma sólo se produjo cuando el Vaticano vio que perdía pie en el concierto de relaciones internacionales. Hablamos de poder, no de Fe.
[14] En el discurso de Franco a las Cortes, con motivo de la presentación del Concordato, el 30 de octubre de 1953.
[15] De Cuba y de China nacionalista, que votaron de esa manera no contra España sino contra la admisión de 5 países de régimen comunista.
[16] Al ser la URSS miembro permanente del Consejo de Seguridad, su veto era bloqueante.
[17] Finalmente, el 14 de diciembre de 1955, España superó el obstáculo del Consejo de Seguridad, precisa y paradójicamente a propuesta de la URSS. Técnicamente ese fue el procedimiento. El día 15 de diciembre, la Asamblea General de Naciones Unidas autorizaba el ingreso de España en la ONU por 55 votos a favor, ninguno en contra y 2 abstenciones.
por José-Ramón Ferrandis | 2 Sep 2024 | Cambio climático
El volcán se llama Hunga Tonga. Ya hemos hablado de él hace algún tiempo. Vean aquí https://joseramonferrandis.es/una-erupcion-inusual/
Han pasado dos años largos desde aquella erupción. Si inicialmente no era factible[1] determinar sus efectos sobre la temperatura, parece que ya vamos aproximándonos.
Vamos a analizar las temperaturas de 2023 y sus razones. Seguiremos (de manera muy resumida) la línea argumental de Javier Vinós[2], quien habitualmente elabora sus artículos aportando muchos elementos concomitantes y reduciendo su especificidad para hacerlos más comprensibles al profano.
En 2023 las temperaturas han subido mucho. Mucho es 0,17°C. No parece abrumador, pero lo es. ¿Por qué? Porque esa cifra está muy por encima de las anomalías habituales.
Veamos por qué se ha producido este incremento. Actuaremos por exclusión.
El primer lugar, no es por El Niño[3]. Ha habido muchos El Niño, que usualmente caldean una zona central del Pacífico Ecuatorial y cuyos efectos se distribuyen después. No, esta vez el calentamiento se ha materializado sobre todo en el Atlántico Norte. Además, como se ve en la figura, los fenómenos El Niño de 1983, 1988, 1992, 1998, 2009, 2016 (y 2024, evidentemente posterior al año 2023) son, o muy fuertes (1983, 1998, 2016) o sólo fuertes (1988, 1992, 2009 y 2024)[4].
Fíjense en el gráfico: en rojo, las anomalías de temperaturas debidas a El Niño. En negro, las anomalías de la temperatura del océano en su conjunto. En 2024, las temperaturas se salen del gráfico. Ahí está la huella del fenómeno que estamos buscando[5]. Dicho de otra forma, si fuera El Niño, la línea negra hubiera flexionado para ponerse en paralelo a la roja y no ha sido así.

Vayamos por otro lado. Tampoco es por el CO2[6]. Su porcentaje en la atmósfera sólo subió en 2023 desde 418,5 hasta 421 ppm (o partes por millón), el ritmo habitual en las últimas décadas. Vean el gráfico[7] de la NOAA[8]. Nadie ve correlación alguna entre el devenir habitual del CO2 y el pico de temperaturas de 2023. Entonces, ¿qué ha causado ese calentamiento?

Veamos finalmente la hipótesis Hunga Tonga. El 15 de enero de 2022, una enorme erupción volcánica submarina tuvo lugar en el Pacífico Sur. Enorme es enorme, con rango de explosividad VEI 5[9], que significa, entre otras cosas, “capacitada para alcanzar la estratosfera” (y lo hizo). De media, estas erupciones VEI 5 ocurren una vez cada 10 años.
Pero esta en concreto tuvo lugar 150 metros bajo la superficie del mar, hecho del que sólo hay una referencia anterior (1924) cuando erupcionó con fuerza VEI 5 otro volcán submarino[10], esta vez a una profundidad de 200 metros, sin que hubiera consecuencias en la atmósfera. Dícese que, si la erupción del Hunga Tonga hubiera tenido lugar a 100 metros de profundidad, no hubiera podido expeler los 150 millones de Tm. de agua que ha enviado a la estratosfera[11]. Y allí están, reduciéndose a un ritmo del 10% anual. En el gráfico se aprecia la enorme concentración de vapor de agua (verde oscuro) en la estratosfera en latitud 45°N, donde las temperaturas han subido más.

Recuerde el lector que el H2O es el Gas de Efecto invernadero (GEI) más abundante (él solo constituye el 95% de todos los GEI) y poderoso[12]. Los partidarios del calentamiento global antropogénico lo ignoran porque es, en su totalidad, un gas natural[13], lo que invalida cualquier acción para intervenir en el funcionamiento de las sociedades, que es de lo que se trata. Y porque si se categorizan los GEI sin contar con el H2O[14], el primero de la lista pasa a ser entonces el CO2, que en realidad es el segundo, con un 3,7% del total de los GEI.
Este tipo de erupciones que afectan a la estratosfera tiene efectos sobre el clima durante algunos años, percibiéndose éstos algo más de un año después[15] de la erupción. Dicho de otra forma, el H2O extra hizo su aparición en 2023, que es el año del calentamiento. Verde y con asas.
Y además, su efecto como GEI es mayor al residir en la estratosfera, pues esta capa de la atmósfera es poco húmeda, es decir, está lejos del estado de saturación, por lo que cualquier incremento del vapor de agua eleva mucho las temperaturas.
¿Que cuánto más va a durar el calentamiento de 2023? Nada más. A partir de 2024, la concentración de H2O en la estratosfera ha empezado a disminuir[16]. Eso, sumado a los efectos de El Niño, que ya está desapareciendo y por tanto no contribuirán al calentamiento como lo ha hecho en 2023, hará que las anomalías tiendan a desaparecer. No valoramos la actividad solar[17] y en cuanto al CO2, no tiene palo que tocar, como hemos visto[18].
Lo que sí podemos decir es que nunca se había registrado un fenómeno de calentamiento como el que la propiciado Hunga Tonga, quien por esa razón ha pasado a la Historia.
[1] Salvo por modelización estimativa, es decir, aproximaciones muy inexactas. No es extraño: faltaba experiencia. Piénsese que la erupción de Hunga Tonga es un acontecimiento que probablemente no tenga lugar más que una vez cada 1.000 años.
[2] Hunga Tonga volcano: impact on record warming – Watts Up With That? recogido de From Climate Etc.
[3] El Niño es un fenómeno climático relacionado con el calentamiento del Océano Pacífico Oriental ecuatorial. Es aproximadamente cíclico, y consiste en la fase cálida del patrón climático del Pacífico ecuatorial denominado Oscilación del Sur. ENSO por sus siglas en inglés.
[4] Las mediciones se efectúan los meses de enero.
[5] Y, si el lector es curioso y ha visto una fuerte anomalía entre las dos líneas en 1992, cuando la temperatura del océano (negro) se sitúa muy por debajo de la de El Niño, hay una razón: la erupción del volcán Pinatubo el año anterior.
[6] No lo está siendo ni puede serlo por la fase de saturación o de rendimientos decrecientes en la que nos encontramos, pero no dejemos a ningún sospechoso habitual sin su ración de protagonismo, que el IPCC se nos enfadaría mucho. Aparte, como el 97% del CO2 es natural, ni nos deberíamos molestar en considerarlo.
[7] En rojo, las mediciones mensuales; en negro, las anuales.
[8] National Oceanic and Atmospheric Administration de los EEUU.
[9] El VEI (Volcanic Explosivity Index) es un índice de explosividad volcánica que califica con un número el potencial destructivo de una erupción. El VEI oscila entre 0 y 8. Datos obtenidos aquí https://volcanofoundation.org/es/vei-como-calificar-la-potencia-de-una-erupcion-2/# Más datos, sistematizados, aquí https://en.wikipedia.org/wiki/Volcanic_explosivity_index
[10] En la isla japonesa de Iriomote.
[11] Es decir, 150 metros subacuáticos en un VEI 5 es el óptimo para alcanzar un máximo de proyección de agua a la mayor altura posible.
[12] Aquí lo ven, en un artículo titulado Antarctic Vortex Dehydration in 2023 as a Substantial Removal Pathway for Hunga Tonga‐HungaHa’apai Water Vapor, cuyo enlace pongo al cabo de este pie de página: “Alrededor de 150 Teragramos (150 milliones de toneladas) de vapor de agua fueron inyectados en la estratosfera durante la erupción del HungaTonga‐HungaHa’apai. El vapor de agua es un gas de efecto invernadero y este aumento se espera tanga un efecto de calentamiento en la troposfera, así como que cause perturbaciones en la química de la estratosfera” 2023GL107630 (wiley.com)
[13] Aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ encontrarán todos los datos precisos para discernir.
[14] Vean cómo la propia NASA, de pasada, sitúa al vapor de agua entre los GEI. Lo hizo en este artículo de 2022. “En contraste, la erupción de Hunga Tonga no inyectó grandes cantidades de aerosoles en la estratosfera, y las enormes cantidades de vapor de agua de la erupción pueden tener un pequeño efecto temporal de calentamiento, puesto que el vapor de agua atrapa el calor. Tonga Eruption Blasted Unprecedented Amount of Water Into Stratosphere – NASA
[15] La erupción del Monte Tambora en abril de 1815 tuvo efectos globales en el clima, pero sólo se pusieron de manifiesto en verano de 1816.
[16] Se aventura que a un ritmo de entre un 10% y un 15% anual.
[17] Es decir, un incremento en la actividad del Sol que disminuya los rayos cósmicos incidentes sobre la Tierra y reduzca la capa de nubes, calentando así la atmósfera.
[18] https://joseramonferrandis.es/carbon-dioxide-and-a-warming-climate-are-not-problems/
por José-Ramón Ferrandis | 30 Ago 2024 | Libros
Esta es la XXVI entrega resumida del libro «Franco sin adjetivos», que espero resulte de interés.
9. Las relaciones internacionales (5)
El 30 de octubre de 1946[1], España y Argentina firmaron un Acuerdo de Comercio y Pagos, que amparaba dos créditos[2]: uno revolving de 350 millones de pesos por tres años, con dos de ampliación en caso de convenirlo las partes y un tipo de interés del 2,75% anual. Otro de 400 millones de pesos en términos concesionales[3]. Ambos eran para pagar importaciones procedentes de Argentina.
Las cantidades de productos argentinos garantizadas eran 400.000 toneladas de trigo en 1947 y 300.000 toneladas en 1948, sujetas a la restricción de que los excedentes exportables de trigo argentino no fueran inferiores a 2,6 millones de toneladas. Acuerdos similares cubrieron las ventas de maíz. Argentina se comprometió a exportar a España al menos 120.000 toneladas de maíz en 1947 y 100.000 toneladas en 1948. Además, hasta 1951, España podría importar gran cantidad de alimentos como carne, aceites comestibles, legumbres, huevos y otros.
Como consecuencia, durante 1946 y 1947, las exportaciones argentinas a España ascendieron a 137 millones y 312 millones de pesos respectivamente, mientras que las importaciones argentinas de España en esos dos años oscilaron en torno a 30 millones y 95 millones de pesos, respectivamente[4].
En enero de 1947, España firmó con Argentina otro tratado comercial, que fue ratificado con la visita a España de 16 días de duración efectuada por la primera dama, Eva (Evita) Duarte de Perón[5], quien aterrizó en Madrid el 8 de junio de 1947. Adicionalmente, Franco firmó con el presidente Juan Domingo Perón un protocolo complementario el 4 de abril de 1948.
El nuevo acuerdo otorgaba a España 1.750 millones de pesos como crédito para comprar alimentos y materias primas en Argentina, en cuotas de 350 millones de pesos cada año hasta finales de 1951. El crédito podía ser incrementado en 1948 hasta 100 millones de pesos más, que serían descontados del crédito otorgado para los años subsiguientes. Argentina se comprometía a garantizar licencias para la importación de bienes no esenciales procedentes de España por un total de 70 millones de pesos por año.
Además, Argentina defendió al régimen español en Naciones Unidas y envió un Embajador a Madrid en un período en el que la mayoría de las representaciones habían retirado a sus máximos representantes. La visita contribuyó a reforzar al gobierno español en una época difícil. El gobierno de Franco concedió a Eva Perón la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Durante el transcurso de la visita, el gobierno español conmutó de la pena de muerte de la militante comunista Juana Doña, condenada por servir de enlace entre el maquis y los comunistas atentando contra el Régimen.
Evita, en sus teatrales[6] discursos, no dejó de honrar y reconocer la obra de Franco.[7]
[1] Con carácter previo, el 30 de abril de 1946, Argentina había suscrito con España un préstamo de 30 millones de pesos para adquirir trigo argentino.
[2] España quedó al margen del Plan Marshall, una amplia estrategia de ayuda financiera (90 % donaciones y 10 % créditos a bajo tipo de interés y largo plazo de devolución) que el gobierno norteamericano dispuso a partir de 1948 para la recuperación de los países que habían sido teatro de la II Guerra Mundial en Occidente. La ayuda argentina fue anterior al Plan Marshall.
[3] A devolver en 25 años,
[4] Datos del valor y volumen en toneladas del comercio en 1947 y 1948, en Manuel Torres Martínez y otros, “Las relaciones comerciales entre España e Hispanoamérica”, Madrid, 1952, pp. 41-43.
[5] De soltera Eva Duarte, la esposa del presidente de Argentina carecía a la sazón de cargo público, pero poseía un enorme peso político y simbólico en el justicialismo peronista.
[6] Eva Perón, desde muy joven, había pertenecido al mundo de la radio, el teatro y la declamación.
[7] En Argentina, los exiliados españoles se encontraron desplazados: la visita de Eva Perón desarticuló todos sus esfuerzos para aislar el régimen de Franco.
por José-Ramón Ferrandis | 28 Ago 2024 | Otros artículos
Querido lector:
Esta es una buena oportunidad de pasar de lector a oyente. Adjunto enlace a una entrevista que me realizaron en «Radio María» recientemente. Trata sobre los Objetivos de Desarrollo sostenible, más conocidos por «Agenda 2030».
Espero resulte de interés.
Cordiales saludos
Diálogos con la ciencia 16/08/24 – Radio María España (radiomaria.es)
por José-Ramón Ferrandis | 26 Ago 2024 | Cambio climático
Thomas Robert Malthus fue un clérigo, ecónomo y demógrafo inglés que es conocido sobre todo por la publicación del “Ensayo sobre el principio de la población” (1798). En el texto afirmaba que, mientras la población tiende a crecer en progresión geométrica, los alimentos aumentan en progresión aritmética, lo que aboca a hambrunas y muerte[1].
Desde entonces, a cuantos auguran grandes males para el mundo, su población o segmentos de ella, recurriendo a razones o argumentos que se revelan falsos, se les denomina neomalthusianos.
Durante el Siglo XXI ha habido incontables cantidades de aportaciones alarmistas, muchas de ellas orientadas a insuflar miedo a una población relativamente desinformada. Ese miedo contribuye poderosamente a colar agendas de control y redistribución largamente acariciadas por sus mentores. Y en eso estamos.
¿Cuándo empezó todo a nivel mediático relevante, es decir, de gran alcance? Probablemente en 1982. Por entonces, un gran presentador-estrella norteamericano, Dan Rather, cuya selección de asuntos y opinión eran muy influyentes, emitió[2] el 25 de marzo de ese año su programa CBS Evening News. En él, aventuraba que la quema de combustibles fósiles aumentaba el efecto invernadero producido por el CO2 e incrementaba las temperaturas de la atmósfera, produciendo efectos como el deshielo de la Antártida y el ulterior anegamiento de tierras bajas en las costas. El impacto visual necesario (Rather es un gran profesional) lo proporcionaban unos mapas en los que gran parte del Estado de Florida aparecía inundado.

Por supuesto que no se citaban nombres de científicos[3] tras los “datos” sobre descongelación y alza del nivel del mar. Pero el mensaje estaba claro: “el hombre, en su actividad industrial, era el culpable”. Pueden leer el artículo de referencia en Morano o aquí[4]. En el artículo observarán las exageraciones[5], falsedades y suposiciones habituales[6].
Han pasado 42 años. Florida sigue intacta, como el resto de las costas del mundo. La agricultura de los EE. UU. continúa donde solía. Todo era falso. Como falsas son todas y cada una de las profecías que gentes tan significadas y desprestigiadas como Al Gore o António Guterres vienen predicando desde hace décadas el uno y lustros el otro. Como lo son todos los augurios que sus pares y sus dependientes producen profesionalmente.
Ustedes seguirán leyendo periódicamente (permanentemente, más bien) tremendos augurios de desastres sin cuento. Todos se revelarán falsos, pero sólo pasado un tiempo. Mientras tanto se desface el entuerto, millones de personas los creerán. Y eso facilitará que los miserables al timón se hagan con todo el poder y restrinjan las libertades que habíamos alcanzado. Por un módico precio: la verdad.
[1] Al final de su vida se dio cuenta de que no era así y reconoció su error.
[2] Recogido por Marc Morano aquí Watch: 1982 Dan Rather’s CBS News report warning of ‘the so called greenhouse effect’ causing Florida to be flooded & a ‘widespread disruption of agriculture’ – Climate Depot
[3] “Si esos científicos están en lo cierto, el 25% de Florida y las áreas costearas bajas de todo el mundo se inundarían.
[4][4] Watch: 1982 Dan Rather’s CBS News report warning of ‘the so called greenhouse effect’ causing Florida to be flooded & a ‘widespread disruption of agriculture’ – Watts Up With That?
[5] “Los cambios en el clima podrían producir amplias disrupciones en la agricultura. El cinturón americano de granjas podría ser demasiado seco y las cosechas de trigo y maíz podrían tener que desplazarse a Canadá.
[6] Eso sí, terminan con una advertencia: “No estamos haciendo el tipo de investigación que deberíamos estar haciendo para determinar si los científicos que se muestran tan alarmados están en lo cierto o no en sus valoraciones”.