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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Datos para conocer la realidad (III)

Esta es la tercera entrega de una serie de breves sobre generación de energía según fuentes primarias. Las dos anteriores se pueden ver aquí https://joseramonferrandis.es/datos-para-conocer-la-realidad-i/ y aquí https://joseramonferrandis.es/datos-para-conocer-la-realidad-ii/

Comentaba en este último texto que, entre 2004 y 2023, la generación de energía con cargo a hidrocarburos había sido 3,24 veces superior a la procedente de las energías solar y eólica. Es un hecho.

Claro que igual resulta que la elección de las fechas tiene truco. Sí, me refiero a que, como hacen sistemáticamente los calentologistas y asociados a sueldo cuando de defender sus postulados se trata, podría ser que la selección de referencias temporales estuviera orientada a hacer pensar que hidrocarburos ganan a eólica y solar, pero que, en fechas más recientes, la cosa bien puede haber sido al revés. ¿Qué hacer para arrojar más luz sobre la situación?

Una de las posibilidades estriba en averiguar la tendencia en el último año, 2023. Si es como la de los años anteriores, no hay truco. Veamos.

Numbers Don’t Lie – Watts Up With That?

¡Vaya por Dios! Pues va a ser que la producción de hidrocarburos (carbón, gas y petróleo) volvió a crecer más que eólica y solar en 2023. Los primeros, 7,4 exajulios (EJ) más. Los segundos, 4,9 EJ más. Y eso sólo porque el gas natural (GN), de lejos la fuente de hidrocarburos que menos CO2 emite, apenas creció (0,1 EJ), pues en caso contrario, la superioridad habría sido tremenda.

Más aún: el petróleo por sí solo creció tanto como las energías eólica y solar combinadas (4,8 EJ frente a 4,9 EJ). Eso, con Rusia en guerra contra Ucraina. Cuando termine, el GN se volverá a disparar y los resultados de los hidrocarburos arrasarán más todavía. Occidente hace el ridículo y nosotros, los ciudadanos que vivimos en él, pagamos las consecuencias de los errores que cometen los políticos profesionales que siguen los dictados de la ONU.

Avance de un nuevo libro XX

Esta es la XX entrega reducida del libro «Franco sin adjetivos», que espero resulte de interés.

8. La vertebración jurídica y la evolución política del Estado (5)

1962 comenzó con un aldabonazo a cargo de Blas Piñar, por entonces director del Instituto de Cultura Hispánica, cuyo ataque escrito[1] en la prensa nacional contra los EE. UU. en vísperas de la renovación del Pacto decenal de 1953 fue considerado como una intervención muy inconveniente, por inoportuna.

El 9 de febrero de 1962, Franco instruyó al ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, para que iniciara las negociaciones de ingreso de España en el Mercado Común Europeo[2]. Éste hizo entrega del documento formal de solicitud al presidente del Consejo de ministros de la Comunidad Económica Europea, Maurice Couve de Murville.

Entre el 5 y el 8 de junio de 1962 se celebró en Múnich el IV Congreso del Movimiento Europeo[3]. El Congreso reunió a un conjunto de opositores al régimen, quienes firmaron un Manifiesto proponiendo suspender cualquier clase de relación con el Régimen hasta que éste mutara[4] y permitiera la existencia de los partidos políticos de la República, así como pretendiendo condicionar el acceso de España al Mercado Común. El mismo 8 de junio, mediante un decreto-ley, Franco suspendió por un plazo de 2 años las garantías residentes en el Artículo 14 del Fuero de los Españoles y envió al exilio[5] a políticos[6] que habían participado en el contubernio de Múnich.

El 31 de mayo de 1963 se creó el Tribunal de Orden Público, por el cual los acusados pasaban a ser juzgados por la jurisdicción civil y no por la militar[7]. El 27 de diciembre de ese mismo año 1963, en un Pleno de las Cortes, se aprobaron el Plan de Desarrollo, la ley General Tributaria, la Ley de Centros y Zonas de Interés Turístico Nacional, la Ley de Asociaciones y Uniones de Empresas, la Ley de la Seguridad Social y la Ley de Bases de contratos del Estado. El origen de todas ellas estaba en sendos proyectos del gobierno, que siguieron la trayectoria prevista por la normativa antes de su aprobación.

El año 1964 fue celebrado como el de los XXV años de paz, lo que motivó celebraciones en toda España. El presidente de las Cortes hizo balance, recordando que la Cámara llevaba aprobadas más de 4.000 piezas legislativas.[8]

En febrero de 1965 tuvieron lugar importantes desórdenes en la Universidad, con participación de catedráticos y alumnos, que el Consejo de ministros, por boca de Carrero Blanco, interpretó como una manifestación de inquietud sobre el devenir institucional. Así, el SEU desapareció formalmente en abril. Para salir al paso, Franco efectuó el día 7 de julio de 1965 una nueva remodelación del gobierno, que abandonaron Mariano Navarro Rubio (para ser gobernador del Banco de España) y Alberto Ullastres, que fue destinado a Bruselas para dar el definitivo empujón a la candidatura de España al Mercado Común Europeo. Por su parte, entraron en el Consejo de ministros Federico Silva Muñoz en Obras Públicas y Adolfo Díaz Ambrona en Agricultura.

En 1966 tuvo lugar un grave accidente sobre la vertical de la costa de Almería. A las 10:30 del día 17 de enero, al intentar repostar en vuelo, un bombardero norteamericano B-52 cargado con cuatro bombas termonucleares W28[9] desactivadas chocó con un avión cisterna K-135, a resultas de lo cual, tres de los artefactos cayeron en tierra y uno lo hizo en el mar. Los fragmentos de los primeros fueron recuperados de inmediato, pero hallar la cuarta bomba exigió 49 días de frenética búsqueda[10].

Por entonces, el ministro Manuel Fraga Iribarne había presentado la Ley de Prensa en el Consejo de ministros. Una vez superado ese filtro y lograda su aprobación, la llevó a las Cortes, donde pasó con tres votos en contra. La Ley de Prensa significó la finalización la censura previa.

A finales de abril de 1967, en Sevilla, ante representantes del Movimiento Nacional, Franco reiteró su conocida postura sobre el eventual advenimiento de los partidos políticos[11]. El 11 de junio, el Mercado Común aprobó un mandato de negociaciones de acceso para España.

El 22 de julio de ese mismo año se creó el Consejo del Reino, órgano del más alto nivel, enlace administrativo entre el jefe del Estado y las Cortes. Ese mismo 22 de julio de 1967 cesó el General Muñoz Grandes en su cargo de vicepresidente[12]. Muñoz Grandes se hallaba gravemente enfermo.

El 21 de septiembre de 1967, Franco nombró al Almirante Carrero Blanco vicepresidente del Gobierno, en sustitución del general Agustín Muñoz Grandes, manteniendo sus responsabilidades anteriores como subsecretario de la Presidencia. A partir de entonces, el objetivo principal de Carrero fue conseguir que Franco nombrara un sucesor en la Jefatura del Estado, en un régimen monárquico, dentro de los principios del Movimiento Nacional.

La aparición en 1959 de ETA, organización independentista y marxista que desde 1968 recurrió al terrorismo como forma de lucha armada por la liberación nacional vasca, rompió la paz de Franco: 47 personas[13] murieron víctimas de acciones de ETA entre 1968 y 1975. Sus acciones continuaron durante décadas, causando los mayores daños en España a partir de la muerte de Franco: la ETA no era antifranquista sino separatista.

El 1 de abril de 1969, con motivo del trigésimo aniversario del final de la Guerra Civil, se aprobó el Decreto-ley 10/1969, de 31 de marzo, por el que se declaraban “prescritos todos los delitos cometidos con anterioridad al uno de abril de mil novecientos treinta y nueve”. Así amnistiaba el Régimen definitivamente las responsabilidades por actividades realizadas hasta el final de la Guerra Civil.

El 22 de julio de 1969, Franco presentó ante el Consejo del Reino la designación del príncipe don Juan Carlos de Borbón y de Borbón como su sucesor a la Jefatura del Estado con el título de Príncipe de España. Ese mismo día, D. Juan Carlos fue proclamado por las Cortes sucesor de Franco al jurar fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales. No hubo unanimidad, registrándose 19 votos en contra[14] y 9 abstenciones.

El 29 de octubre de 1969, Franco procedió a un nuevo cambio de gobierno[15] cuyos miembros eran del Opus Dei, de la ACNP[16] o simpatizantes de una u otra, en su mayoría. El 13 de abril de 1970, Federico Silva Muñoz cesó como ministro de Obras Públicas, siendo sucedido por Gonzalo Fernández de la Mora y Mon.

El 1 de octubre de 1971, conmemorando el 35º aniversario de la proclamación de Franco como jefe del Estado, se promulgó un indulto general, que hacía el decimoprimero de los concedidos por Franco desde su llegada al poder. Afectaba a hechos cometidos desde el 21 de julio de 1965 hasta el 23 de septiembre de 1971. En el texto se explicitaba su alcance.

En los primeros años setenta, a la vista del envejecimiento de Franco, se apreciaba claramente la necesidad de separar definitivamente la Presidencia del gobierno de la Jefatura del Estado. Descartados, Alejandro Rodríguez de Valcárcel y Carlos Arias Navarro para el cada vez más importante cargo, Franco decidió nombrar presidente del gobierno, haciéndolo de entre los que aparecían en la terna[17] que le presentó el Consejo del Reino, al almirante D. Luis Carrero Blanco. Corrían los primeros días del mes de junio de 1973.

El 14 de junio, en su primer Consejo de ministros, Carrero Blanco nombró a Torcuato Fernández-Miranda vicepresidente y secretario general del Movimiento, mientras López Rodó pasó a Exteriores. Dos falangistas, José Utrera Molina y Francisco Ruiz-Jarabo, fueron nombrados en Vivienda y Justicia. Carlos Arias Navarro fue nombrado ministro de Gobernación.

[1] Se trató de un artículo titulado Hipócritas. Piñar (futuro fundador del partido político Fuerza Nueva) fue cesado con carácter inmediato.

[2] “Una asociación susceptible de llegar en su día a la plena integración después de salvar las etapas indispensables para que la economía española pueda alinearse con las condiciones del Mercado Común”. Estaba claro.

[3] Conocido por el Contubernio de Múnich.

[4] El 9 de julio, Franco recibió a tres representantes de ese Movimiento. Reconoció que España debía ajustar sus formas políticas a las prevalecientes en el resto de Europa, pero esto sería después y no antes de que se la hubiera admitido. La transición se haría desde dentro, evolutivamente.

[5] Franco les dio a elegir entre el confinamiento o el exilio.

[6] Como Dionisio Ridruejo y José María Gil-Robles. Este último pagó cara su participación en Múnich: Don Juan lo cesó de su Consejo Privado.

[7] Ello ocurrió como consecuencia del fusilamiento de Julián Grimau, comunista residente fuera de España, que fue enviado al interior de España por Santiago Carrillo. Denunciado por un compañero de partido, fue detenido y se enfrentó a los delitos de sangre que había cometido en Barcelona durante la Guerra Civil. Grimau era en esa época inspector de policía, miembro de la policía política. Fue responsable de la “checa” de la calle Berenguer el Grande, donde se cometieron numerosos asesinatos entre 1936 y 1938. Fue juzgado según lo estipulado por la Ley de Responsabilidades Políticas y fusilado el 20 de abril de 1963, a pesar de las intervenciones de Nikita Jruschov y de Valéry Giscard D´Estaing. A partir de entonces, los juicios pasaron a tribunales civiles.

[8] Subrayando de paso que Franco no había ejercido ni una sola vez su derecho de veto.

[9] De 1,45 megatones cada una.

[10] Para acallar los rumores sobre contaminación del agua, el ministro Manuel Fraga y el embajador norteamericano Angier Biddle Duke se bañaron el 8 de marzo en aguas próximas a Palomares, el municipio directamente afectado. La tierra alcanzada por el uranio y el plutonio desparramados por la destrucción física de dos de las bombas fue retirada por haber resultado contaminada.

[11] Fue inequívoco: “Pero si a disculpa del contraste de pareceres lo que se busca son los partidos políticos, sepan en absoluto que eso jamás vendrá. Y no podrá venir porque significaría la destrucción y la desmembración de la patria; volver otra vez a la base de partida, perder todo lo conquistado. Implicaría la traición a nuestros muertos y a nuestros héroes. Por eso, la apertura al contraste de pareceres está perfectamente definida y clara, sin que haga falta ninguna clase de rectificaciones. Quiero decirlo de manera clara y concluyente para cortar esa campaña de grupos de presión que están siempre queriendo volver a las andadas”.

[12] Si bien conservó la Jefatura del Alto Estado Mayor.

[13] La primera víctima fue el comisario de la brigada de investigación de la Policía en Guipúzcoa, Melitón Manzanas. El propio Enrique Líster tildó de vulgares asesinos a los perpetradores.

[14] El más sorprendente correspondió al teniente general Rafael García Valiño.

[15] En ese gobierno, Gregorio López Bravo pasó a Exteriores, Torcuato Fernández Miranda fue ministro secretario general del Movimiento, José María López de Letona entró en Industria, Alberto Monreal Luque lo hizo en Economía, Enrique Fontana Codina en Comercio, Tomás Garicano Goñi en Gobernación y Manuel Fraga Iribarne fue reemplazado por Alfredo Sánchez Bella.

[16] Asociación Católica Nacional de Propagandistas.

[17] La terna estaba integrada por Manuel Fraga Iribarne, Nemesio Fernández Cuesta y Luis Carrero Blanco.

Datos para conocer la realidad (II)

El día 8 de julio publiqué la primera parte de una serie de artículos sobre cómo se halla la generación de energía en el mundo https://joseramonferrandis.es/datos-para-conocer-la-realidad-i/ . Sigo hoy con un igualmente breve relato sobre la llamada “transición energética” en busca del denominado Net Zero, del que hemos hablado aquí https://joseramonferrandis.es/total-para-nada-bueno-si-para-alcanzar-y-mantener-el-poder-global-1/ y aquí https://joseramonferrandis.es/total-para-nada-bueno-si-para-alcanzar-y-mantener-el-poder-global-2/

¿Cómo han ido las cosas en materia de resultados tras la brutal inversión mundial para desarrollar la energía eólica y solar en todo el mundo? Es bueno conocer estos detalles, aunque los enloquecidos administradores que ocupan los puestos de dirección en los gobiernos de Occidente no consideren necesario divulgarlos. Lo suyo es una pulsión religiosa y de poder, pero no de gestión. ¡Total, paga el contribuyente![1].

Pues vamos allá.

Todo está en el gráfico, pero lo comento. Entre 2004 y 2023, la inversión en energía eólica y solar se elevó a 4.700 billones de dólares. 4.700.000.000.000 dólares. Una fruslería.

Pero seguro que eso sirvió para que la balanza de la producción se volcara en favor de esas energías limpias y refulgentes[2] en detrimento de la generada por hidrocarburos, ¿verdad? Y para minimizar las emisiones mundiales de CO2, ¿no?

Pues no. La utilización de fuentes de origen fósil aumentó 3,2 veces más rápido que las niñas bonitas de la progresía. Se ve bien en el gráfico. En términos agregados, la utilización de la energía pasó de 445 exajulios (EJ) en 2004 a 620 EJ en 2023. Dentro de esa expansión, las energías eólica y solar se han incrementado en 37 EJ y las procedentes de carbón, gas y petróleo lo han hecho en 120 EJ. Lo dicho, 3,24 veces más Y sin que nadie empujara como loco con todo tipo de artimañas fiscales y administrativas.

Numbers Don’t Lie – Watts Up With That?

¿Y saben por qué? Pues porque la energía procedente de hidrocarburos es más eficiente, más fiable, más barata, más abundante. Por eso. Y los países que utilizan los hidrocarburos con carácter prioritario son cada vez más ricos, con lo que el mundo es mejor. ¿Y el CO2? Bien, gracias.

[1] Sus sueldos también.

[2] Cuando les da el sol.

Avance de un nuevo libro XIX

Esta es la XIX entrega resumida del libro «Franco sin adjetivos», que espero resulte de interés

                                                          8. La vertebración jurídica y la evolución política del Estado (4)

A finales de noviembre de 1954 tuvieron lugar las primeras elecciones municipales en toda España. Los elegidos se repartían según una ratio de 4 a 1 entre los candidatos del Movimiento Nacional y los monárquicos, si bien, en puridad, todos pertenecían al Movimiento en sentido amplio.

El 29 de diciembre de 1954 tuvo lugar un nuevo encuentro con D. Juan de Borbón en Navalmoral de la Mata[1]. Se trató de la primera estancia de don Juan en territorio español desde 1936.

El 16 de mayo de 1955, al dirigirse a las Cortes durante la apertura de la V Legislatura, Franco reveló que, desde su creación, las Cortes habían rechazado por distintas razones 120 proyectos de ley remitidos por el gobierno.

Pero no todo fueron buenas noticias. En febrero de 1956 se desencadenó una fase de enfrentamientos en la Universidad (Facultad de Derecho) de Madrid, protagonizada por facciones estudiantiles de signo comunista[2], pero con participación de estudiantes de diversas adscripciones, incluidas algunas de dentro del propio Régimen. En febrero de 1956, tras unos incidentes vividos en día 9 al socaire de la conmemoración del Día del Estudiante Caído[3], resultó gravemente herido un estudiante falangista y se cerró la Universidad (inicialmente por unos pocos días), pero, sobre todo, se declaró el estado de excepción[4]. Consecuentemente, el 16 de febrero se produjo una pequeña remodelación del gobierno. Tanto Raimundo Fernández-Cuesta y Merelo (Secretaría General del Movimiento) como Joaquín Ruiz Giménez (ministro de Educación) fueron cesados[5].

Al poco, el 1 de julio de 1956, se decidió adoptar una medida largamente esperada por un Ejército en el que las fisuras habían sido prácticamente inexistentes en su apoyo al jefe del Estado: se elevaron fuertemente los salarios de sus miembros, mucho más en los niveles más bajos[6], que habían sido gravemente erosionados por la inflación.

El ligero cambio en el gobierno de 16 de febrero de 1956 fue consecuencia de las dificultades en el ámbito universitario, de ahí que se limitara a los ministros concernidos por los desórdenes. Muy distinta fue la renovación de 25 de febrero de 1957[7], que alumbró un ejecutivo casi totalmente nuevo, con cambios en los titulares de doce carteras[8]. Sólo permanecieron dentro del gabinete el almirante Carrero Blanco y los titulares de Educación, Justicia e Información y Turismo. A título de ejemplo, nuevos ministros fueron Fernando María Castiella (Exteriores), Camilo Alonso Vega (Gobernación), el general Jorge Vigón (Obras Públicas) y, sobre todo por el papel que habrían de jugar en breve, Alberto Ullastres (Comercio) y Mariano Navarro Rubio (Hacienda), ambos pertenecientes al Opus Dei[9], que serían llamados tecnócratas más adelante. Con todos ellos colaboró la Oficina de Coordinación y Planificación Económica[10], que se encargó algo más tarde de liberalizar la economía y de abrirla al exterior.

En una sesión de las Cortes Españolas de 17 de mayo de 1958 se promulgó la Ley de Principios del Movimiento Nacional. El Régimen se definió como “una monarquía tradicional católica, social y representativa”, una democracia orgánica[11], cuya legitimidad descansaba sobre la victoria en la Guerra Civil: los partidos políticos, responsables de la descomposición de la II República y en general del decaimiento de España desde mediados del Siglo XIX, habían sido sustituidos por las instituciones del Estado[12]. Franco simpatizaba con el corporativismo católico, conocía bien el entramado ideológico carlista y había revisado en profundidad los estatutos de Falange Española. Muy poco después, el 15 de julio, un ulterior pleno de las Cortes aprobó la Ley de Procedimiento Administrativo, que creó una administración general del Estado moderna, eficaz, rápida y poco gravosa para el erario. Fue un gran salto adelante, que no se suele valorar y encomiar lo suficiente.

El 1 de abril de 1959[13] se inauguró el Valle de los Caídos. El 31 de julio de 1959 se formó la ETA, una ramificación desgajada del PNV, que con el tiempo habría de jugar un papel importante en el devenir político y social de España.

El 21 de diciembre de 1959, el presidente Eisenhower[14] visitó España, proporcionando un espaldarazo decisivo al Régimen. El trayecto de los dos líderes desde la base aérea de Torrejón de Ardoz hasta Madrid fue presenciado por un millón de personas. Luego, ambos jefes de Estado pasearon por Madrid en coche descubierto[15].

El 3 de junio de 1961, Franco inauguró la VII Legislatura de las Cortes españolas, donde anunció la elaboración de una Ley Orgánica del Estado, que constituiría la culminación del proceso institucional del Régimen. En un estado de optimismo considerable, el 18 de julio de 1961 se celebraron los 25 años del Alzamiento Nacional. Las circunstancias externas eran favorables y el excelente resultado de los cambios económicos instrumentados insuflaba viento en las velas del Estado. No había de terminar 1961 sin que Franco sufriera un accidente de caza que podía haberle afectado más gravemente. El 24 de diciembre, durante una batida de palomas en El Pardo, uno de los cañones de la escopeta que estaba utilizando estalló[16], perforando su mano izquierda y rompiendo un metacarpiano y el dedo índice.

[1] Franco propuso que el príncipe Juan Carlos recibiera formación castrense en la Academia General Militar y una educación basada en los principios del Movimiento Nacional, supervisada el general Carlos Martínez de Campos. Don Juan accedió.

[2] El Frente de Liberación Popular (FLP) y la Agrupación Socialista Universitaria (ASU), que se enfrentaban al sindicato falangista, el SEU (Sindicato Español Universitario).

[3] En el que se celebraba el aniversario de la muerte de Matías Montero, joven estudiante falangista asesinado en 1934 por un pistolero socialista cuando volvía a su casa.

[4] Lo que suponía la suspensión de los artículos 14 y 18 del Fuero de los Españoles.

[5] Siendo sustituidos por D. José Luis de Arrese y Magra y D. Jesús Rubio García-Mina, respectivamente.

[6] Los sargentos, por ejemplo, vieron aumentar sus ingresos en un 88%. La media fue del 30%.

[7] Que permaneció incólume hasta julio de 1962.

[8] Adicionalmente, se creó el Ministerio de la Vivienda, se establecieron comisiones delegadas de coordinación gubernamental la Secretaría del Gobierno y la Oficina de Coordinación y Programación Económica (OCYPE). La mano de Laureano López Rodó (joven técnico de la Administración, falangista y miembro del Opus Dei) estaba detrás.

[9] Además de los ya mencionados Navarro Rubio y Ullastres, eran miembros del Opus Dei Camilo Alonso Vega, ministro de Gobernación; Antonio Barroso, ministro del Ejército y Fernando María Castiella, ministro de Asuntos Exteriores. La prelatura de la Santa Cruz y del Opus Dei, conocida como Opus Dei, es una jurisdicción de alcance mundial que pertenece a la iglesia católica. Fue fundada el 2 de octubre de 1928 por Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote español.

[10] Dirigida por López Rodó.

[11] Salvador de Madariaga escribió en 1958 en Democracy versus Liberty: “El Estado ha de concebirse como la manifestación de una democracia no meramente numérica o estadística sino orgánica… El Estado no es una suma aritmética de individuos sino una integración de instituciones. El municipio es una federación de familias; la provincia de municipios; la región de provincias; la nación, de regiones… El sistema parlamentario basado sobre la regla un hombre un voto está inevitablemente inclinado hacia la demagogia… El sistema parlamentario tiende inevitablemente a simplificar con exceso los problemas de la vida colectiva, que son siempre complejos… también propende a implicar prejuicios, pasiones y emociones que los deforman y a condescender con pujas electorales en las que no se duda en sacrificar el bien del país y hasta los reales intereses de los electores a unos aparentes intereses inmediatos”. Estos desarrollos de Madariaga referidos a la democracia orgánica ya aparecían en su anterior libro ”Anarquía o Jerarquía” (1935), que el propio Madariaga ofreció a Francisco Franco en octubre de 1935, aprovechando un encuentro en el Hotel Nacional de Madrid, del que Madariaga extrajo una excelente opinión de Franco.

[12] La idea no era nueva. Sus raíces se hallaban en la Institución Libre de Enseñanza, en Fernando de los Ríos y en Ramiro de Maeztu. Franco la definía así: “Aquella división artificiosa de derechas e izquierdas, nacida al calor del régimen liberal que nos trajo la independencia, forzosamente había de conducirnos a la ruina, como vivíamos antes del Movimiento Nacional: escindidos los pueblos, peleadas las ciudades, españoles contra españoles, menospreciadas las esencias de la Patria, paralizado el trabajo, atropelladas las conciencias, detenido el progreso, sin la menor mejoría del bien común, objeto de toda política honrada”. (4-XII-1952)

[13] Poco antes, el 30 de marzo, José Antonio Primo de Rivera fue inhumado frente al altar mayor, previa autorización de sus hermanos Pilar y Miguel.

[14] Fue la primera visita realizada por un presidente de los Estados Unidos a España.

[15] Era un 21 de diciembre.

[16] No se trató de un atentado sino de la utilización de un cartucho de calibre inadecuado.

«Carbon dioxide and a warming climate are not problems»

Ruego al lector[1] me perdone por empezar un texto con un título en inglés[2], pero es lo que creo refleja mejor la situación. Ese título es el de un artículo que ha sido publicado por el American Journal of Economics and Sociology[3]. Sus autores son Andy May y Marcel Crok[4]

Para que un artículo pase el filtro de su publicación tiene que haber sido revisado por pares, es decir, por científicos especialistas en la materia de que se trate. En este caso, el clima.

Hasta ahora, los organismos oficiales, controlados por los seguidores de la teoría del calentamiento global antropogénico, no daban el VºBº a artículos que se separaran de la teoría canónica. Pero lo acaban de hacer. Eso significa que algo[5] está cambiando en la Academia, es decir, en el conjunto de científicos que siguen los dictados del IPCC.

El artículo es de pago, así que transcribo el resumen ejecutivo, que va en abierto:

Prior to the mid-19th century, Earth was in the grip of the Little Ice Age. Since then, temperatures have on average trended upward. At the same time, human emissions of carbon dioxide (CO2) have increased, and the interest of scientists has turned to consider the extent of the relative contributions of anthropogenic CO2 and natural forces to warming.

The IPCC Sixth Assessment Report (AR6) Working Group II (WGII) claims that human-caused climate change or global warming is dangerous. According to the report, “Human-induced climate change … has caused widespread adverse impacts and related losses and damages to nature and people, beyond natural climate variability. … The rise in weather and climate extremes has led to some irreversible impacts as natural and human systems are pushed beyond their ability to adapt (high confidence)” (IPCC, 2022a, p. 9).

The AR6 WGI and WGII reports measure climate change as the global warming since 1750 or 1850. The period before these dates is commonly referred to as the “pre-industrial period.” The Little Ice Age, a phrase rarely used in AR6, extends from about 1300 to 1850. It was a very cold and miserable time for humanity, with a lot of well documented extreme weather in the historical record from all over the Northern Hemisphere. It was also a time of frequent famines and pandemics. Arguably today’s climate is better than then, not worse.

None-the-less, the IPCC claims that extreme weather events are worse now than in the past, however observations do not support this. Some extreme weather events, such as the land area under extreme drought (Lomborg, 2020), is decreasing, not increasing. Globally the incidence of hurricanes shows no significant trend (IPCC, 2013, p. 216; Lomborg, 2020).

Observations show no increase in damage or any danger to humanity today due to extreme weather or global warming (Crok & May, 2023, pp. 140–161; Scafetta, 2024). Climate change mitigation, according to AR6, means curtailing the use of fossil fuels, even though fossil fuels are still abundant and inexpensive. Since the current climate is arguably better than the pre-industrial climate and we have observed no increase in extreme weather or climate mortality, we conclude that we can plan to adapt to any future changes. Until a danger is identified, there is no need to eliminate fossil fuel use[6].

Nuevamente pido excusas a los lectores, pero trato de poner de relieve la importancia de este escrito, para lo que lo dejo tal cual. Si no deviene un hito, sin duda es una grieta.

Y ahora traduzco el párrafo en cursiva y negrita, que es el decisivo: “Las observaciones muestran que no hay daños ni peligro alguno para la Humanidad debido a clima extremo o calentamiento global. La mitigación del cambio climático, de acuerdo con el AR6[7], implica restringir el uso de combustibles fósiles, incluso aunque éstos sean aún abundantes y baratos. Puesto que el clima actual es mejor que el preindustrial y no se ha observado incremento en fenómenos extremos o mortalidad asociada, concluimos que podemos planificar para adaptarnos a cualesquiera cambios futuros. Mientras no se identifique un peligro, no hay necesidad de eliminar el uso de combustibles fósiles”[8].

Han parpadeado.

[1] En realidad, espero que haya más de uno.

[2] Ustedes ya saben que en español dice “El CO2 y un clima más cálido no son problema”.

[3] Y leído aquí Peer reviewed skepticism – Watts Up With That?

[4] Andy May y Marcel Crok son miembros de CLINTEL https://clintel.org/world-climate-declaration/

[5] Si el lector se pregunta por ese algo, la repuesta tiene que ser especulativa. No obstante, la más probable es que los señores del relato, que son quienes manejan el discurso, empiezan a echarse atrás ante el daño que la limitación de las emisiones de CO2 está haciendo a los países de Occidente. Dicho de otra manera, una cosa es que quieran cambiar el sistema de economía de mercado por otro de raíz socialista controlado por ellos, y otra muy distinta es que con ello destruyan las bases mismas de su poder. Hasta ahí podíamos llegar.

[6] El texto, aquí https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/ajes.12579

[7] AR6 por Assessment Report 6 del IPCC, o Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, organismo de la ONU que se dedica a intentar demostrar que el cambio climático se debe a la acción del Hombre y sólo a ella.

[8] Negrita del autor.