Esta es la tercera entrega de una serie de breves sobre generación de energía según fuentes primarias. Las dos anteriores se pueden ver aquí https://joseramonferrandis.es/datos-para-conocer-la-realidad-i/ y aquí https://joseramonferrandis.es/datos-para-conocer-la-realidad-ii/
Comentaba en este último texto que, entre 2004 y 2023, la generación de energía con cargo a hidrocarburos había sido 3,24 veces superior a la procedente de las energías solar y eólica. Es un hecho.
Claro que igual resulta que la elección de las fechas tiene truco. Sí, me refiero a que, como hacen sistemáticamente los calentologistas y asociados a sueldo cuando de defender sus postulados se trata, podría ser que la selección de referencias temporales estuviera orientada a hacer pensar que hidrocarburos ganan a eólica y solar, pero que, en fechas más recientes, la cosa bien puede haber sido al revés. ¿Qué hacer para arrojar más luz sobre la situación?
Una de las posibilidades estriba en averiguar la tendencia en el último año, 2023. Si es como la de los años anteriores, no hay truco. Veamos.

Numbers Don’t Lie – Watts Up With That?
¡Vaya por Dios! Pues va a ser que la producción de hidrocarburos (carbón, gas y petróleo) volvió a crecer más que eólica y solar en 2023. Los primeros, 7,4 exajulios (EJ) más. Los segundos, 4,9 EJ más. Y eso sólo porque el gas natural (GN), de lejos la fuente de hidrocarburos que menos CO2 emite, apenas creció (0,1 EJ), pues en caso contrario, la superioridad habría sido tremenda.
Más aún: el petróleo por sí solo creció tanto como las energías eólica y solar combinadas (4,8 EJ frente a 4,9 EJ). Eso, con Rusia en guerra contra Ucraina. Cuando termine, el GN se volverá a disparar y los resultados de los hidrocarburos arrasarán más todavía. Occidente hace el ridículo y nosotros, los ciudadanos que vivimos en él, pagamos las consecuencias de los errores que cometen los políticos profesionales que siguen los dictados de la ONU.
