Veíamos en el artículo anterior https://joseramonferrandis.es/total-para-nada-bueno-si-para-alcanzar-y-mantener-el-poder-global-1/ que el intento de alcanzar el estado de Net Zero en 2050 es fútil y extremamente caro. Pero hay más.
Las consecuencias de esta locura criminal auspiciada por Naciones Unidas[1] serán (ya lo están siendo) desastrosas. Lo son, lo serán y su efecto permanecerá durante décadas.
En un documento preparado por Richard Lindzen, William Happer and Steven Koonin, de 16 de abril de 2024[2], estos tres extraordinarios científicos[3] afirman, en resumen:
- La Ciencia se fundamenta en predicciones teóricas, basadas en observaciones, que han de ser validadas. El consenso, la opinión de los gobiernos, los datos seleccionados de manera finalista y los datos falsos no tienen nada que decir en la verdadera Ciencia.
- Los modelos que predicen un calentamiento catastrófico y meteoros extremados no pasan la prueba científica clave: no funcionan y no deberían ser utilizados en el ámbito científico.
- 600 millones de años de datos de CO2 y temperaturas contradicen la teoría de que altos niveles de CO2 causarán calentamientos catastróficos.
- El CO2 atmosférico está muy saturado, lo que, en Física, significa que más CO2 tendrá poco y cada vez menor efecto calentador.
- La teoría de que los eventos meteorológicos extremos son causados por los combustibles fósiles, el CO2 y otros GEI, se contradice con el método científico y por eso no es válida científicamente.
- El CO2 es esencial para la vida en la Tierra. Sin CO2, no habría nutrientes para las plantas y consecuentemente, no habría vida animal ni humana. Más CO2 resulta en más alimento para todos, incluso en áreas con sequía.
- Enormes beneficios sociales se derivan de los combustibles fósiles, incluyendo energía barata y fertilizantes nitrogenados que alimentan casi a la mitad de la población.
- Habrá consecuencias desastrosas para todos, principalmente los más pobres, las generaciones futuras y los países de Occidente, incluidas hambrunas masivas y reducción de energía barata y fiable, si los combustibles fósiles el CO2 y otros GEI se reducen hasta el nivel Net Zero.
- El IPCC está controlado por los gobiernos, y por eso proporciona opiniones de los gobiernos, no Ciencia.
El objetivo Net Zero pasa por eliminar los combustibles llamados “fósiles” y por tanto, el gas natural. Eso llevará a la práctica desaparición de los fertilizantes nitrogenados. Si desaparecen los fertilizantes nitrogenados, la producción de alimentos caerá drásticamente. Si la producción de alimentos cae drásticamente, habrá sin ninguna duda hambrunas masivas y letales.
Para que se hagan a la idea, vean a continuación una fotografía en la que se aprecian los rendimientos de terrenos con y sin fertilización[4]:

https://co2coalition.org/publications/nitrous-oxide-and-climate/
Para avanzar en el proceso de información, este gráfico que pueden observar a continuación nos da una idea de la cuantificación de los efectos negativos de la no-utilización de abonos. En síntesis, el segmento superior, coloreado en marrón, es el correspondiente a la acción de los abonos sintéticos. Si ven el detalle, se refiere grosso modo a la mitad de la población mundial.

https://ourworldindata.org/fertilizers
Adicionalmente a cuanto hemos visto, contamos con un ejemplo histórico reciente. Es el que tuvo lugar en Sri Lanka en 2021. En abril de ese año, su presidente, Gotabaya Rajapaksa, prohibió la importación y uso de fertilizantes sintéticos[5] y de pesticidas, ordenando a los 2 millones de campesinos que cultivaran “orgánicamente”.[6] El resultado fue desastroso. La producción de arroz, alimento básico en la isla, cayó más de un 50%. Su precio se elevó más del 80%. Fueron necesarias una ayuda de emergencia por importe de $ 1.200 millones, un programa de apoyo a las rentas de $ 200 millones y enormes dotaciones de recursos financieros para importar cientos de miles de toneladas de arroz.
Es fácil imaginar que, si esas medidas absurdas del regidor ceilandés fueran impuestas universalmente, no habría ayuda alimenticia del exterior, pues no habría “exterior” a quien acudir. Y si se echara marcha atrás, la siguiente cosecha podría no disponer de suficientes fertilizantes disponibles[7]. La razón última es la prohibición del gas natural.
¿Puedo aportar más indicios de los efectos de fertilizantes nitrogenados en los rendimientos agrícolas? En la figura al pie de este párrafo se aprecia el vertiginoso incremento de distintas cosechas que el uso de fertilizantes ha permitido en los EE. UU. desde 1886. Se observa la correlación, que en este caso es causación[8].

https://co2coalition.org/publications/nitrous-oxide-and-climate/
Pero hay más. En el siguiente gráfico se ven los crecimientos paralelos del fertilizante nitrogenado y los cultivos cerealísticos en todo el mundo, entre 1961 y 2019. No cabe duda.

Fossil Fuels and Greenhouse Gases Climate Science – Watts Up With That?
Eso, por el lado de la producción agraria. Por el de la producción industrial, dependiente del precio y disponibilidad de la energía, el caso de Europa es muy claro[9]. Su desindustrialización[10], provocada por las políticas de descarbonización[11] que siguen, es suicida. El subsiguiente aumento de costes incide sobre la producción, la competitividad, las ventas y las exportaciones. Las consecuencias son la recesión y el paro. Y todo ello motivado por razones ni siquiera ideológicas, sino supersticiosas, relativas a la inventada responsabilidad del CO2 en un calentamiento global que ya ni siquiera atiende a ese nombre.
Pero los efectos de la “descarbonización” no sólo afectan a la industria[12], sino que tienen repercusiones sociales amplias. Un gran descontento recorre Europa, cuyos ciudadanos sufren las consecuencias de regulaciones restrictivas y aniquilantes, que se manifiestan vía precios y prohibiciones. La reacción está siendo fuerte: agricultores[13], transportistas, el sector de la construcción, consumidores y ciudadanos en general protestan con cada vez más convicción y fuerza, no sólo a través del voto. La situación empeorará según se vayan instrumentando las políticas destructivas supresoras de los combustibles fósiles, pues los recursos disponibles para mitigar el descontento ya no estarán disponibles.
Crecen las insolvencias empresariales, las bancarrotas y las desinversiones. Eso se refleja en la vida cotidiana a través de la pérdida de riqueza y bienestar.
Termino con una constatación[14] que desmonta todos estos cuentos calentológicos al uso en la ONU y en la UE: el consumo de carbón[15], gas y petróleo en todo el mundo está en máximos históricos[16]. Es lógico: la criminal estupidez calentológica sólo afecta a los países de la OCDE, y estos crecen poco. El resto, como es obligado en cualquier país serio, buscan eficiencia, seguridad de suministros y producción, así como bajos costes[17].
Vaya. Parece que los verdes, progresistas, woke y otros socialistas de todos los partidos dispersos no controlan la situación fuera de las fronteras occidentales.
Ya termino. En uno de sus magníficos artículos semanales, Jesús Sánchez Quiñones señala cuatro sectores en los que Occidente va a invertir a modo en los próximos años[18]. Son la llamada transición energética[19], la industria de defensa, el acercamiento de las cadenas de producción ante el bloqueo de líneas en manos de terceros hostiles y los semiconductores más la Inteligencia Artificial (IA). La IA sola ocupa otro de sus trabajos[20], en cuyo título avanza esa contradicción.
No es el único que avisa. Tanto Larry Fink[21] como Mark P. Mills[22] lo han puesto claramente de manifiesto[23]: necesitamos más y mejor energía, no energía intermitente. No cabe transición energética alguna. La energía llamada verde es un fraude.
Pues mire, sí. Y añadimos que tiene los días contados. Afortunadamente. Igual llegamos a tiempo de evitar el caos.
[1] Ese golem institucional nacido supuestamente para preservar la paz en el mundo.
[2] Lindzen-Happer-Koonin-climate-science-4-24.pdf (co2coalition.org)
[3] CURRICULUM VITAE de los tres:
William Happer, Ph. D. Doctor emérito en el Department of Physics at Princeton University. Comencé mi carrera en el Physics Department of Columbia University en 1964, donde fui director del Columbia Radiation Laboratory entre 1976 y 1979. Entré en el Physics Department of Princeton University en 1980. Inventé el sodium guidestar (un rayo láser que utilizan los sistemas ópticos adaptativos para corregir los efetos degradantes de las turbulencias atmosféricas en la resolución de las imágenes). He publicado más de 200 artículos científicos revisados por pares. Soy académico de la American Physical Society, la American Association for the Advancement of Science y miembro de la American Academy of Arts and Sciences, la National Academy of Sciences y la American Philosophical Society. He sido director de Energy Research en el U.S. Department of Energy entre 1991 y 1993. Fui cofundador en 1994 de Magnetic Imaging Technologies Incorporated (MITI), una pequeña empresa especializada en el uso de gases nobles polarizados por láser para obtener imágenes por resonancia magnética. He sido Presidente del Steering Committee de JASON de 1987 a 1990. Me he desempeñado como Deputy Assistant to the President and Senior Director for Emerging Technologies at The National Security Council in the White House de 2018 a 2019. Soy moderador del Board of Directors of the CO2 Coalition, una organización sin ánimo de lucro fundada en 2015 para educar a líderes, políticos y público en general acerca de la vital contribución que aporta el CO2 a nuestras vidas y nuestra economía.
Steven E. Koonin. Profesor universitario en la New York University, donde ha sido Professor of Information, Operations, and Management Sciences en la Stern School of Busines,s y Professor of Civil and Urban Engineering en la Tandon School of Engineering. En 2022 entró en la Hoover Institution como académico senior. Se desempeñó como Undersecretary for Science en el U.S. Department of Energy desde mayo de 2009, tras su confirmación por el U.S. Senate, hasta noviembre de 2011. Antes, fue entre marzo de 2004 y mayo de 2009 Chief Scientist for BP, p.l.c. Entre septiembre de 1975 y julio de 2006, fue profesor de Física teórica en Caltech, en la que fue rector entre febrero de 1995 y enero de 2004. Fue director de CERES, Inc., empresa pública dedicada a obtener cosechas con bioenergía, entre 2012 y 2015, y director de GP Strategies desde 2016. Es miembro de la U.S. National Academy of Sciences, la American Academy of Arts and Sciences y el Council on Foreign Relations. Antiguo miembro de la Comisión Trilateral. Miembro del grupo de asesores de JASON entre julio de 1988 y mayo de 2009, y desde noviembre de 2011 hasta ahora, desempeñándose como presidente entre 1998 y 2004. Ha sido gobernador independiente de Los Alamos and Lawrence Livermore National Security LLCs desde julio de 2012 y de Sandia Corporation entre 2016 y 2017. Fue miembro del Secretary of Energy’s Advisory Board entre 2013 y 2016. Licenciado en Física por Caltech y Doctor en Theoretical Physics en el MIT. Ha sido administrador del Institute for Defense Analyses desde 2014.
Doctor Richard Lindzen. Es emérito en el Alfred P. Sloan Professor of Atmospheric Science en el MIT. Tras completar su doctorado en Harvard en 1964 (con una tesis sobre la interacción de la fotoquímica, la radiación y las dinámicas en la estratosfera), hizo trabajos postdoctorales en la University of Washington y en la University of Oslo antes de incorporarse al National Center for Atmospheric Research como científico. A finales de 1967, entró en la University of Chicago como profesor asociado titular y en 1971 volvió a Harvard para hacerse cargo de la Gordon McKay Professorship (y después, de la Burden Professorship) en Dynamic Meteorology. En 1981 fue al MIT, al departamento de Alfred P. Sloan Professorship in Atmospheric Sciences. Ha estado como profesor visitante en la UCLA, la Tel Aviv University, el National Physical Laboratory en Ahmedabad, India, la Hebrew University en Jerusalén, el Jet Propulsion Laboratory en Pasadena y el Laboratory for Dynamic Meteorology en la University of Paris. Desarrolló el estado actual de la oscilación cuasi bianual de la estratosfera tropical, la actual explicación del predominio de las mareas semidiurnas y diurnas en varios niveles de la atmósfera, el papel de la ruptura de ondas gravitatorias como fuente de fricción dominante en la atmósfera y el papel de esta fricción en revertir el gradiente de la temperatura meridional en la tropopausa (donde el Ecuador es la latitud más fría) y la mesopausa (donde la temperatura está en mínimos en el polo veraniego y en máximos en el polo boreal). Ha desarrollado asimismo la descripción básica de cómo la temperatura de la superficie del mar en los trópicos controla la distribución de la convección de los cúmulos y ha liderado el grupo que ha descubierto el “efecto iris”, según el cual, el nivel superior de los cirros se contrae como respuesta a temperaturas más altas en la superficie. Ha publicado unos 250 estudios y libros. Ha recibido premios de la American Meteorological Society y la American Geophysical Union. Es académico de la American Meteorological Society, la American Geophysical Union y la American Association for the Advancement of Science, así como miembro de la National Academy of Sciences y la American Academy of Arts and Sciences. Ha sido director del Center for Earth and Planetary Sciences en Harvard y de numerosos paneles del National Research Council. Fue autor principal del Third Assessment Report del UN’s Intergovernmental Panel on Climate Change por el que el IPCC obtuvo el Premio Nobel junto con Al Gore.
[4] Las variaciones en el rendimiento no se pueden explicar por un solo elemento de un proceso complejo. Otros fertilizantes, como el fósforo y el potasio, tienen su importancia, como la tienen semillas mejores o peores, eventuales hibridaciones y la concentración de CO2 atmosférico. Con todo, el papel de los fertilizantes nitrogenados es decisivo, crucial. En la parte superior de la fotografía, los terrenos fertilizados.
[5] Entre ellos, los nitrogenados.
[6] En abril de 2021, Rajapaksa ordenó que “todo el país pasaría de inmediato al cultivo orgánico”. Las medidas de Rajapaksa fueron duramente criticadas en los medios internacionales. Para abril 2022, el gobierno retrocedió, pero la cosecha de 2021 ya había sido un enorme fracaso. Se solicitó al Banco Mundial un crédito de $ 700 M para importar fertilizantes.
[7] Ya se está produciendo una disminución de las inversiones precisas para encontrar, producir y distribuir combustibles del subsuelo, lo que abocará a arriesgar que, en un plazo no muy largo, no exista capacidad para hacer frente a la demanda de gas natural.
[8] Por orden, maíz, trigo, cebada, heno, avena, centeno y fertilizantes nitrogenados.
[9] El deterioro económico acelerado afecta a Europa como un todo, siendo su portaestandarte Alemania, con 5 trimestres consecutivos de recesión desde inicios de 2023. No puede ser de otra manera: sus precios de la energía están en cabeza en el mundo. Deliberadamente.
[10] Ver aquí https://joseramonferrandis.es/verdes-por-fuera/
[11] La excepción parcial es Francia, cuyo suministro eléctrico proviene en más de un 70% de la energía nuclear.
[12] Dentro de la cual los suministradores de equipos y componentes para automoción sufren adicionalmente las consecuencias de la obligatoriedad de abandonar los vehículos con motor de explosión para 2035, en beneficio de una cadena de producción de vehículos eléctricos dominada por la R.P.China.
[13] Cuyos inicios se pueden rastrear hasta octubre de 2019 en Países Bajos. A primeros de febrero de 2024, la UE echó marcha atrás y retiró los decretos sobre emisiones de CO2 asociadas a los combustibles, impuestos, uso de pesticidas, bloqueos de uso del suelo, subsidios y desinversiones para promover una agricultura “sostenible”. Francia y Alemania siguieron ese nuevo patrón. Los agricultores y granjeros son la punta de lanza de una revuelta que no va a aceptar que terceros países puedan introducir en la UE sus producciones, elaboradas con requisitos distintos (inferiores) que los que deben cumplir los cultivadores internos. Hasta ahí podía llegar la estupidez de las instituciones de la Unión Europea.
[14] Las cuentas del ‘net-zero’ no salen: el consumo de carbón, gas y petróleo está en máximos históricos – Libre Mercado
[15] “Más del 56% del total (del consumo de carbón) corresponde a China. Y otro dato llamativo: sólo el consumo en India ya supera al de Europa y América del Norte combinados”. Ibidem.
[16] Y como es lógico, las emisiones de CO2 asociadas.
[17] Y lo que te rondaré, morena. Los consumidores de hidrocarburos seguirán haciendo uso de ellos hasta alcanzar la riqueza que sus habitantes desean. La distancia a superar entre su nivel de riqueza y el actual en Occidente es enorme. No esperen reducción alguna de su consumo de energías fósiles en muchos lustros.
[18] Lo que importan son los tipos de interés a largo plazo (eleconomista.es)
[19] Esta sigue en el mapa, pero durante poco tiempo. Es contradictoria con todas las demás, especialmente con la cuarta.
[20] La electricidad limita la Inteligencia Artificial (eleconomista.es)
[21] CEO de Blackrock.
[22] Analista en materia energética.
[23] Larry Fink at WEF destroys net zero due to AI power demands: ‘The world is going to be short power. And to power these data companies you cannot have just this intermittent power like wind & solar. You need dispatchable power’ – Watts Up With That?
