por José-Ramón Ferrandis | 3 Oct 2025 | Cambio climático, Economía, Globalización
Si alguien experimentara, por desventura, alguna variante del aburrimiento estival (o primaveral, invernal u otoñal, tanto da), le recomiendo sinceramente se dedique a desmentir a quienes, previo pago o por ignotas enfermedades del alma, se aplican a emponzoñar la esfera de la información. Tajo no le ha de faltar.
Vayamos pues a este menester de hoy, extrayendo de una magnífica pieza elaborada por CO2 COALITION https://co2coalition.org/ abundantes elementos de conocimiento. El título indica el contenido: “ Physics Demonstrates That Increasing Greenhouse Gases Cannot Cause Dangerous Warming, Extreme Weather or Any Harm”[1]. Y a demostrarlo se dedican dos sabios reconocidos, Richard Lindzen y Wiliam Happer[2].
Lo esencial del pdf que adjunto, y del resumen a que he acudido[3] para mostrar la situación es esto:
- El CO2 tiene dos propiedades esenciales: es un creador de alimento y de oxígeno, por un lado, y es un gas de efecto invernadero (GEI), por otro.
- En el primero de los aspectos, el CO2 es esencial para la vida en la Tierra a través de la fotosíntesis. Cuanto mayor es su nivel en la atmósfera, más alimento produce[4].
- En el segundo, el CO2 se ha hallado bajo ataque en todo Occidente por la teoría del Net Zero y la pretensión de eliminar los hidrocarburos para 2050 para (decían) evitar un calentamiento global catastrófico y meteoros extremos. El IPCC establecía que “hay clara evidencia de que el CO2 es el responsable principal[5] del “cambio climático”.
- La administración Biden y el Congreso legislaron y subsidiaron para promover alternativas a los hidrocarburos con el argumento de que altos niveles de GEI ponían en peligro la salud pública y el bienestar de las generaciones actuales y futuras.
- El 9 de abril de 2025, el presidente Trump instruyó para retirar esas normas y medidas, sobre la base de los errores científicos anteriores.
- El Tribunal Supremo de los EE. UU. ha dictaminado asimismo que una regulación es inválida si, entre otras cosas, no contempla aspectos importantes de los problemas para legislar, o se ha basado en factores que el Congreso no ha considerado relevantes.
Acto seguido, Lindzen y Happer afirman, literalmente, que “somos científicos físicos de carrera con especialización en Física de radiación, que describe cómo el CO2 y los GEI afectan a los flujos de calor en la atmósfera terrestre. En nuestra opinión científica, contrariamente a la mayoría de los informes de los medios de comunicación y a la comprensión de mucha gente, las «premisas científicas que sustentan» la teoría del Net Zero, todas las reglas de la administración Biden y los subsidios del Congreso son científicamente falsas y «erróneas».
En primer lugar, hay evidencia científica fiable y sólida de que:
- El CO2, los demás GEI y los hidrocarburos no van a causar ningún calentamiento global catastrófico ni eventos climáticos extremos.
- Habrá consecuencias catastróficas para los pobres, la gente de todo el mundo, las generaciones futuras, norteamericanos, los EE. UU. y otros países si el CO2 y otros GEI si el CO2 y otros GEI se reducen a Net Zero y se eliminan los hidrocarburos, lo que pondría en peligro la salud pública y el bienestar.
Como adelantó Peter Drucker[6], la “Ciencia”, en el gobierno, se basa a menudo en juicios de valor que son “incompatibles con cualquier criterio que uno pueda llamar científico”. El método científico consiste, sencillamente, en validar las predicciones teóricas con observaciones. Además, el conocimiento científico nunca está determinado por las opiniones del gobierno, el consenso, el 97% de los científicos, la revisión por pares, ni se basa en modelos que no funcionan, o datos contradictorios seleccionados, fabricados, falsificados u omitidos.
En resumen, nos enfrentamos a políticas que destruyen las economías occidentales, empobrecen a la clase media trabajadora, condenan a miles de millones de los más pobres del mundo a una pobreza continua y al aumento del hambre y dejan a nuestros hijos en la desesperación por la supuesta ausencia de un futuro, mientras enriquecen a los enemigos de Occidente, que disfrutan del espectáculo de nuestra marcha suicida.”
Es como si Lindzen y Happer hubieran leído mi libro “Crimen de Estado”[7], donde trato en profundidad todos estos aspectos. Lo que es cierto es que yo sí les leí y utilicé su sabiduría para desarrollar los contenidos de mi trabajo. Fundamentos idénticos y metodologías correctas conducen a resultados similares.
[1] Es decir, “La Física demuestra que el aumento de gases de efecto invernadero no puede causar un calentamiento (de la atmósfera) peligroso, fenómenos (atmosféricos) extremos o daño alguno” Lindzen Happer GHGs and Fossil Fuels Climate Physics 2025 06 07
[2] Ya hemos hablado de ellos antes. Aquí, por ejemplo https://joseramonferrandis.es/total-para-nada-bueno-si-para-alcanzar-y-mantener-el-poder-global-2/
[3] Physics Demonstrates That Increasing Greenhouse Gases Cannot Cause Dangerous Warming, Extreme Weather or Any Harm – Watts Up With That?
[4] Por ejemplo, doblar el dióxido de carbono desde 420ppm, aproximadamente el nivel actual, a 840 ppm, aumentaría el alimento disponible para la gente en todo el mundo en un 40%, con un despreciable aumento de la temperatura.
[5] “Responsable principal” significa que lo es por más del 50% del cambio.
[6] Peter Drucker, Science and Industry, Challenges of Antagonistic Interdependence, en Science 806 (May 25, 1979)
[7] https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
por José-Ramón Ferrandis | 29 Sep 2025 | Cambio climático, Economía
Pongámonos en situación. Hay gente que piensa que la energía eléctrica que necesita un país se puede producir y distribuir únicamente gracias al concurso de parques eólicos y huertos solares. Y lo piensa porque se lo han dicho una y otra vez.
También ha oído decir, y leído en los medios de comunicación que, para cuando ni uno ni otro sistema de generación estén disponibles[1], la energía producida previamente que haya excedido la demanda puede ser almacenada en gigantescas baterías. De esa manera, cuando no sople el viento ni luzca el sol, el país entero tiraría de esas colosales baterías, cuya capacidad haría frente a la demanda[2].
¿Sí?
No exactamente. En general, no. Vaya por delante que haber grandes baterías de almacenamiento, haylas[3]. Técnicamente son posibles. El problema es múltiple: precio, duración, tratamiento de los residuos al final de su vida útil, alternativas…
Vamos a estudiarlo. El gran especialista, el Dr. Lars Schernikau, tiene publicaciones de distinta entidad[4] y es la guía en el análisis. Y nos va a explicar[5] cuáles son las ventajas e inconvenientes (pros y contras) de las grandes baterías[6].
La electricidad es difícil de almacenar. Sí, pero todos utilizamos baterías (pequeñas) a diario. La tecnología puede hacer maravillas, siempre que haya inventiva, dinero, energía, materias primas y terreno disponible. Y además, sentido de misión, instituciones adecuadas y buena organización.
Pero no es fácil. Ni barato, por supuesto. A pesar de las recientes reducciones de costes, almacenar energía en baterías cuesta entre 100 y 1.000 veces que hacerlo en forma de carbón, petróleo o gas. Vean el gráfico. Es espectacular y deja a los defensores del Net Zero y, por extensión, a los defensores del cambio climático antropogénico, a los pies de los caballos de la realidad.[7] Refleja datos de costes relativos de almacenamiento.[8]

https://unpopular-truth.com/2025/07/25/pro-and-cons-of-utility-scale-battery-storage/
Con todo y con esta realidad, las imposiciones políticas referidas a desarrollar disponibilidad de baterías a escala de red eléctrica (o de planta fabril) son incesantes, sobre todo para respaldar la energía solar. Siendo así, veamos en 10 puntos cómo afectan las baterías mencionadas al medio ambiente y a la eficiencia energética.
- 1. La gran mayoría de las baterías grandes sólo son precisas por la imposición de instalar energías intermitentes (eólica y solar), cuya integración en la red es imposible salvo que haya sistemas muy desarrollados de almacenamiento, de conexión, de integración y de respaldo.
- Las grandes baterías son sistemas de almacenamiento de corta duración. Proporcionan recursos para unas pocas horas en el mejor de los casos, nunca para días. No se puede contar con ellas para proveer energía permanentemente, ni mucho menos.
- 3. Las grandes baterías se deterioran a un ritmo del 3 al 7% anual y además, no se pueden cargar ni descargar del todo, pues eso acorta más su vida útil. El abanico recomendado es 20/80 %, lo que significa que nunca está disponible sino un 60% de la potencia instalada. La solución tradicional ha sido siempre utilizar las presas de bombeo para almacenar energía.
- 4. La vida esperada de las grandes baterías oscila entre los 10 y los 13 años, siempre que se mantengan adecuadamente, pues en caso contrario, su vida útil se acorta. También su vaciado profundo, como es común en la cobertura de las energías renovables, reduce su vida significativamente.
- 5. En 2024/2025, un sistema de baterías de ion-litio grandes, para 4 horas de servicio, cuesta entre 150 y 250 $/kWh. Eso sirve para (al menos en teoría, salvo que se venda a pérdidas, cosa que no se puede descartar en el caso de las ofertas de empresas chinas) cubrir los costes de:
- Materiales y metales: minado, refinado, transporte y procesamiento.
- Elaboración de componentes: láminas de electrodo, separadores, electrolitos y carcasas de celdas.
- Producción de celdas: recubrimiento, secado, calandrado, bobinado, llenado de electrolitos y ciclos de formación.
- Montaje de módulos y paquetes: las celdas están integradas en módulos, incluidos los sistemas de gestión y enfriamiento.
- Ensamblaje: la integración final incluye gestión térmica, conversión de energía, gabinetes y controles.
- 6. Los materiales básicos, salvo el oro, están en estos momentos en niveles de precios históricamente bajos si los comparamos con las acciones. Eso no puede durar. Los precios de las materias primas subirán y los costes de las baterías lo harán con ellos.
- 7. 1 gigavatio/hora (GWh) de baterías de iones de litio grandes necesita ~0,7 millones de toneladas de materias primas, así como su obtención y tratamiento. La RP China controla aproximadamente el 90% de la elaboración de componentes de las celdas de las baterías (ánodos, cátodos), más del 80% de la fabricación de celdas de baterías y la mayor parte del procesamiento de materias primas para baterías, así como la minería de grafito. Vean:
Distribución geográfica de la cadena de suministro global para baterías Fuente: IEA 2024, p58

https://unpopular-truth.com/2025/07/25/pro-and-cons-of-utility-scale-battery-storage/
- Producir 1 GWh de esas baterías necesita ~450 GWh de energía antes de que la batería se pueda cargar por primera vez. Una fábrica estándar de baterías grandes, que fabricaría al año una capacidad de 50 GWh, necesitará ~20 TWh de energía al año. Comparemos eso con el consumo anual de electricidad de Berlín, que es de 12 TWh[9].
- Una batería de ion-litio de 1 GWh es potencialmente explosiva[10]. Es posible que explote, arda o emita nubes de gases tóxicos[11]. Su reciclado es muy costoso, pues se debe realizar en varias fases[12]. Además, el impacto medioambiental es de una envergadura gigantesca y exige millones de terawatios/hora de energía, aplicados a millones de toneladas de materiales.
Pongamos un ejemplo. ¿Cuánto costaría disponer de baterías de respaldo para un día de energía en Alemania? Supongamos que ya no hay carbón gas o nuclear. Pues 60 GW que se necesitan cada hora x 24horas = 1,4 TWh de baterías grandes, que necesitarían 1.000 millones de toneladas de materiales, con su tratamiento, procesamiento, transporte y elaboración, lo que requerirá ~630 TWh solamente para construir las baterías. Bueno, pues todo eso… para un solo día de almacenamiento de energía en Alemania. Y si les sobreviene un “Dunkelflaute”, es decir, 7 días sin viento ni sol, como el que sufrieron hace unos meses, pues a morir, porque requeriría más de 10 TWh de almacenamiento en baterías. No las tienen ni las tendrán.
Planteémoslo de otra manera. Una batería de 1 tonelada almacena unos 100 kWh y exige utilizar ~70 toneladas de minerales. Pues esa es la energía que hay en unos 40 kg. de carbón o en unos 20 litros de petróleo. ¿Se da usted cumplida cuenta de la estupidez en la que nos obligan a vivir estas élites occidentales fantasiosas y criminales? En otras palabras, antes de que una batería pueda entregar su primera energía, ya ha consumido más energía que la que podrá descargar (después de cargada, no lo olvide) en centenares de ciclos. La conclusión es que el EROI (Energy Returned on Energy Invested) de las grandes baterías es insostenible, el peor del mundo de la energía. Los “verdes” llaman a esto progreso.
Sin el frenético y suicida uso de energías eólica y solar, no habría necesidad de estas baterías, ni de sus costes colosales, ni de sus enormes riesgos medioambientales. Esta es la realidad.
Pero puesto que se han hecho inversiones billonarias en solar y eólica, habrá que respaldarlas mientras existan. Nuclear, carbón y gas natural son las soluciones habituales. Y sobre todo, centrales hidroeléctricas reversibles. Como ésta[13]. Como en todo el mundo[14]. No con baterías.
Hay que librarse de esta gente que quiere destruir las economías de mercado.
[1] El lector sabe que tanto uno como otro sistema son intermitentes, sea por oscuridad, sea por calma chicha o vendaval.
[2] Los problemas de sincronicidad, fundamentales, los dejamos de momento, porque complican el dibujo.
[3] Baterías para suministrar energía a fábricas y usuarios similares se venden muy bien en Alemania, Australia, California, Chile, RP China y hasta Sudáfrica. Las autoridades energéticas prevén instalar grandes cantidades de este tipo de baterías para dar servicio a las redes de distribución.
[4] Por ejemplo, The Battery Storage Delusion.. what 35 million tons of industrial effort buys you – Watts Up With That?, www.unpopular-truth.com, en https://unpopular-truth.com/2025/07/25/pro-and-cons-of-utility-scale-battery-storage/, o aquí https://unpopular-truth.com/2024/03/08/energy-trilemma/
[5] Aquí The Battery Storage Delusion.. what 35 million tons of industrial effort buys you – Watts Up With That?
[6] No hablaremos de las que alimentan el vehículo eléctrico.
[7] Que incluye las presas de bombeo.
[8] Fuente: Profesor Lion Hirth 2025, Hertie School, Alemania.
[9] Nota sobre potencia (MW) y energía (MWh). A veces se habla de los sistemas eléctricos en términos de su potencia (la cantidad de energía entregada por segundo), medida en MW o kW. Sin embargo, una central de gas natural de 400MW es muy diferente de una batería de almacenamiento de energía (BAE) de 400 MW. Mientras hay combustible, la turbina de gas entrega 400 MW casi permanentemente (salvo mantenimiento). Por el contrario, una BAE solo entrega su potencia nominal (MW) un rato, porque su energía (MWh) está limitada por su carga.
[10] Un estudio reciente de Fordham et al. – un grupo de científicos eminentes – confirmó que una batería de 1 MWh tiene un potencial explosivo equivalente a 0,86 toneladas de TNT.
[11] Tanta energía en un espacio confinado es una bomba sin estallar. Marlair et al. concluyen que “toda la química del litio implica la posibilidad de “fugas térmicas”, pues sus celdas se pueden recalentar. Si alcanzan cierta temperatura, arden y emiten gases tóxicos. Si no se enfrían de inmediato, surge una “reacción en cadena”, en tierra o en el mar. Y vaya si surge: la mayor planta de baterías del mundo, Vistra Energy, ardió en California en enero de 2025, tras varios otros incendios en ese mismo Estado. La RP China prohibió ciertas baterías en aviones tras un incidente en 2025 con Air Busan, uno de cuyos aviones ardió. Varios buques de carga con vehículos de baterías de ion-litio han ardido hasta su hundimiento, con lo que supone en términos de vidas de la marinería y enormes pérdidas económicas. Recuerden el Felicity Ace en 2022 y el Genius Star XI in 2024, entre otros varios casos.
[12] El primero es tartar las baterías hasta convertirlas en lo que se llama “masa negra”. El segundo implica refinar la “masa negra” en productos químicos reciclados de alta pureza derivados del litio, níquel y cobalto. Las plantas de tratamiento están en un 80% en la RP China, y el refino, en un 90%.
[13] La compañía cordobesa Magtel proyecta construir una central hidroeléctrica de bombeo reversible de 644 MW en el embalse de Entrepeñas, en el municipio de Durón (Guadalajara). Magtel construirá una hidroeléctrica de bombeo reversible de 644 MW en Guadalajara
[14] La generación hidroeléctrica mundial ha crecido un 10% en 2024. La generación hidroeléctrica alcanzó los 4.578 TWh, mientras que el almacenamiento por bombeo experimentó un aumento del 5% en la capacidad mundial hasta alcanzar los 189 GW.
por José-Ramón Ferrandis | 28 Sep 2025 | Libros, Países / Áreas geográficas
Nos referimos a la efemérides que conmemora hechos que tuvieron lugar el 28 de septiembre de 1936. El libro https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/ los relata así:
“Muerto Sanjurjo, Mola propuso a la Junta de Defensa establecer un mando supremo, considerando a Franco el más indicado para ocuparlo[1]. Franco fue designado jefe de Gobierno el 28 de septiembre de 1936[2].
Por entonces, Franco tenía 43 años y era uno de los militares más prestigiosos del Ejército[3]. Fue elevado, el 1 de octubre de 1936, a la jefatura del Estado de la España nacional[4] en la Junta Técnica que tendría vigencia hasta el 30 de enero de 1938.”
Esa decisión fue clave en el desarrollo de la guerra y de la paz posterior, hasta 1975. A priori, nada hacía pensar en Franco, general de División, como jefe del gobierno del Estado. Por delante en el escalafón en el lado nacional se encontraban los generales Cabanellas, Queipo de Llano y Saliquet[5]. Cabanellas quedó descartado de entrada[6]. Queipo era volcánico, impredecible. Saliquet era un hombre de edad. En esas, la Junta de Generales se reunió el 21 de septiembre de 1936 en un campo de aviación[7] para elegir un mando único, por iniciativa de los generales Orgaz y Kindelan, quien propuso a Franco.
Mientras debatían la elección final, se produjo la liberación del Alcázar de Toledo. Al cabo, el 28 de septiembre de 1936, la Junta de Defensa se reunió de nuevo. En la votación de la Junta, todos se decantaron en favor de Franco, salvo Cabanellas.
El decreto, redactado por el jurista José Yanguas Messía, se publicó el 30 de septiembre de 1936. Sus dos primeros artículos rezaban así:
“Artículo 1. En cumplimiento de acuerdo adoptado por la Junta de Defensa Nacional, se nombra jefe del Gobierno del Estado español al Excmo. Sr. General de División don Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado.
Artículo 2. Se le nombra asimismo generalísimo de las fuerzas nacionales de tierra, mar y aire, y se le confiere el cargo de general jefe de los Ejércitos de Operaciones.”
[1] El puente aéreo del Estrecho fue decisivo para el futuro del Alzamiento; la liberación del Alcázar de Toledo, un timbre de gloria. Ambas actuaciones propulsaron a Franco al liderazgo del Alzamiento.
[2] Previamente, el 24 de julio de 1936, quedó constituida la Junta de Defensa Nacional, que duraría hasta el 1 de octubre de 1936. Estaba presidida por el general de División D. Miguel Cabanellas Ferrer.
[3] Era militar, no líder de un partido o movimiento.
[4] Y sustituyó la bandera tricolor por la rojigualda de la Monarquía.
[5] Otros habían muerto: Sanjurjo, Goded y Fanjul.
[6] Por conspirar en su día contra el general Primo de Rivera y por masón.
[7] Aeródromo de San Fernando, en Salamanca