por José-Ramón Ferrandis | 13 Oct 2025 | Cambio climático, Economía, Globalización
Puede ser que usted, lector, tenga esa misma idea. Es normal, ya se ocupan de hacérselo creer. Pero es falsa. Les cuento.
El sistema utilizado para hacer creer que la energía eléctrica más barata es la que procede de la solar y la eólica es el llamado “Coste Nivelado de la Electricidad” o CNE, que opera dividiendo el coste total de construir y operar una planta de producción de energía por la cantidad de energía que generará (en teoría, al menos). Esto proporciona un coste por megavatio/hora que permite comparar tecnologías. ¿Está claro, no? Pues no, no está claro. Esto sólo cuenta parte de la historia completa.
¿Dónde aparecen en este esquema conceptos como fiabilidad, intermitencia, costes de crear nuevas infraestructuras de operación y de transporte y transformación, así como subsidios que plagan los precios finales? ¿Dónde está aquí la demanda de electricidad? No busquen estos datos, porque no están. Y no están porque si estuvieran, la situación de los precios relativos sería muy otra. Esto se parece demasiado a la completamente desacreditada teoría del valor trabajo de Marx. Las falacias se resisten a morir, y en el caso de los planteamientos intervencionistas, más aún.
El CNE trata todas las electricidades producidas por diferentes sistemas de generación como si fueran iguales, pero no lo son. No vale lo mismo un kilovatio/hora producido de madrugada que uno producido a las 08:00 horas. En la vida real, la demanda es muy distinta y el valor, también.
Por otro lado, las generaciones tradicionales (hidro, gas y carbón) pueden aumentar rápidamente el suministro de energía cuando más se demanda. En cambio, eólica y solar no pueden, pues no depende de ellas, sino del tiempo atmosférico, intrínsicamente variable (y si es de noche, no es que sea variable: es que directamente anula la operatividad de la energía solar). Por tanto, eólica y solar necesitan respaldo, en forma de centrales de ciclo combinado o de inexistentes, carísimas y contaminantes gigantescas baterías que almacenen lo que producen cuando el sol brilla y el viento sopla. Ese gigantesco coste implícito no lo contempla el CNE, pero existe y lo pagamos, vaya que si lo pagamos. Y no se arregla poniendo más molinos y placas, porque el asunto sería peor: más respaldo necesitaríamos y más ineficiente sería el sistema.
Además, la energía eólica se instala donde sopla el viento, lo que suele ocurrir lejos de los lugares de consumo, así que hay que construir redes extra de transporte. Eso no lo considera el CNE, pero lo pagamos también, vaya que sí.
¿Recuerda el lector del apagón general en España de 28 de abril de 2025? Ocurrió por un exceso de producción asíncrona (la generada por solar y eólica) que, al carecer de la inercia de los rotores tradicionales (lo cual permite anular pequeñas variaciones de tensión sin problemas), permitió una caída total de la red. Ese es otro grave problema de las “energías renovables”: necesitan equipos especiales para mimetizar la sincronicidad y pasar de corriente continua a alterna. El CNE no lo tiene en cuenta ¿Lo sabía usted, lector? Su bolsillo sí lo sabe.
Bueno, pues cuando se tienen en cuenta todas las variables que inciden en el coste real en red de los procesos de generación eólico y solar (el sistema se llama “Costo Total Nivelado de la Electricidad del Sistema”, o CTNES), aparece la realidad. La realidad de los costes totales de transmisión, almacenamiento, homogeneización y respaldo que necesitan las llamadas “renovables”, lo que al cabo las hace más caras que las tradicionales. De hecho, son mucho más caras, del orden del 200% al 300% más caras. Pueden verlo aquí https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0360544222018035
No encontrará el lector fácilmente esta información, que permite entender por qué el sector público, empeñado en seguir las pautas de los procesos globalistas, vierte tales cantidades de recursos financieros, normativa asimétrica dañina para con los hidrocarburos y la energía nuclear (que esa es otra, de la que no hablaremos hoy) y determinación de precios favorables a eólica y solar: lo hace para que parezcan más baratos y el consumidor final trague, pensando que le favorece.
Si realmente fuera una energía eléctrica barata, no necesitaría todo esto, ni precisaría ahogar la energía eléctrica proveniente de fuentes tradicionales (ya saben, impidiendo la extracción de gas y petróleo propios, sobrecargando impositivamente esas fuentes, prohibiendo directamente su uso, volando con explosivos las instalaciones alimentadas con carbón). Un producto barato no necesita que inclinen el tablero a su favor. En realidad, todo esto es una forma de “socializar los costes” mientras privatizan los beneficios. Los muchos beneficios que se derivan de seguir las pautas del BOE.
En fin. Si el lector quiere acudir a la fuente principal utilizada para elaborar este artículo, la tiene aquí The Ongoing Fiction of Cheap Wind and Solar – Watts Up With That?
Un último comentario. Hemos estado hablando todo el tiempo de energía eléctrica, no de energía en general. En el ámbito energético general, el papel de la electricidad se reduce enormemente, por lo que conviene situar el asunto en sus justos términos. Es más, en muchos sectores productivos o de transporte, la energía eléctrica no tiene nada que aportar. No es que sea más cara, que también, es que no puede mover máquinas, explotar minas, desplazar barcos o aviones, caldear ámbitos industriales, producir materiales básicos que requieren una aportación enorme de energía y tantas otras cosas. Y eso pasa porque la energía eléctrica carece de intensidad. Pero de eso ya hablaremos otro día.
por José-Ramón Ferrandis | 10 Oct 2025 | Libros, Países / Áreas geográficas
El 10 de octubre de 1931 se fundaron las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista. Constituyeron, junto con Falange Española, el núcleo del partido vertebrador del Movimiento Nacional. Vean cómo lo relata el libro “Franco sin adjetivos”. https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_1589 en el marco del Decreto de Unificación publicado por el gobierno de Francisco Franco.
“Fue una imposición sin paliativos. Franco deseaba evitar a toda costa que se reprodujera entre los suyos el enfrentamiento suicida que estaba teniendo lugar en el bando frentepopulista, responsable de las muchas derrotas consecutivas de su ejército, de los asesinatos en retaguardia, de la inseguridad general y de las malas perspectivas que, al cabo, se materializaron en una derrota completa[1]. La analogía entre las dos partes de España era conceptualmente improbable, pero no se quisieron dejar cabos sin atar.[2]
Veamos los antecedentes y la trayectoria de los protagonistas de los partidos mencionados. Las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) fueron fundadas por Onésimo Redondo[3] y Ramiro Ledesma Ramos[4], el 10 de octubre de 1931. A su vez, Falange Española fue fundada el 29 de octubre de 1933 por Rafael Sánchez Mazas y José Antonio Primo de Rivera.[5]”
[1] En la zona republicana, la presencia del enemigo común no fue suficiente para impedir los enfrentamientos intestinos. El odio entre comunistas, socialistas y anarquistas fue una constante. Nacionalistas catalanes y vascos iban a otra cosa. Cada partido tenía su ley, sus “partidas de la porra” y sus cárceles. Hasta una guerra civil interna hubo en Barcelona, culminada entre el 3 y el 7 de mayo de 1937, que se saldó con la obliteración del POUM y persecución y tortura de sus miembros (recuérdese a Andreu Nin, torturado por la policía soviética NKVD a las órdenes de Alexander Orlov) y sobre todo a la anteriormente hegemónica CNT. Las bajas (muertos) superaron las 218. Perdieron la guerra.
[2] Franco consideraba que, al final de la guerra, era preciso constituir un régimen fuerte, lo que había de hacerse “mediante la unificación de todas las fuerzas españolas, agrupadas en un solo ideal nacional”.
[3] Onésimo Redondo Ortega (Quintanilla de Abajo, Valladolid, 16/2/1905-Labajos, Segovia, 24/7/1936) fue un político español, fundador de las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica (JCAH), organización política embrión, junto al grupo de La Conquista del Estado —de Ramiro Ledesma—, de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS), cuya ideología era el nacionalsindicalismo. Redondo murió al comienzo de la guerra durante un enfrentamiento entre los ocupantes del vehículo en el que se dirigía al frente y una columna anarquista dirigida por un teniente del ejército republicano.
[4] Ramiro Ledesma Ramos (Alfaraz de Sayago, 23/5/1905-Aravaca, 29/10/1936) fue un ensayista, filósofo y político español. Director de La Conquista del Estado, su persona fue clave en la articulación intelectual y teórica del fascismo en su versión española. Enfrentado con Primo de Rivera, fue expulsado de la Falange en 1935, tras de lo cual volvió al trabajo intelectual. Tras el levantamiento del 18 de julio de 1936, fue detenido junto a su casa, en la calle Santa Juliana (Cuatro Caminos, Madrid), por milicianos socialistas e internado en la prisión de Ventas. En las “sacas” subsiguientes, orientadas a fusilar al margen de la legalidad a los detenidos, fue asesinado en las tapias del cementerio de Aravaca (Madrid) junto a otro notable intelectual, Ramiro de Maeztu y al falangista Albino Hernández Lázaro.
[5] José Antonio Primo de Rivera (24/4/1903, Madrid-20/11/1936, Alicante), fue el primogénito del teniente general Miguel Primo de Rivera y de Casilda Sáenz de Heredia. Tuvo cinco hermanos: Miguel, Carmen, las mellizas Angelita y Pilar y Fernando. Se licenció en Derecho por la Universidad Central de Madrid en 1923, ejerciendo la abogacía en Madrid (1925). En 1930 heredó de su padre el Marquesado de Estella. El 2 de mayo de 1930 fue Vicesecretario General de Unión Monárquica. En 1933 se publicó El Fascio, donde escribió un artículo: Orientaciones hacia un nuevo estado y, junto al aviador Julio Ruiz de Alda, creó el Movimiento Sindicalista Español, embrión de la Falange.
El 29 de octubre de 1933 se celebró el Acto Fundacional de Falange Española en el Teatro de la Comedia de Madrid. En noviembre de ese mismo año obtuvo el acta de diputado independiente por Cádiz. Desplegó gran actividad para propagar en provincias el ideario falangista y fundó varias revistas y periódicos con el mismo fin. Fusionó su movimiento con el de La Conquista del Estado de Ramiro Ledesma Ramos y con las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica de Onésimo Redondo Ortega. Así nació Falange Española de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, FE de las JONS, cuya dirección quedó a cargo de un triunvirato formado por José Antonio Primo de Rivera, Ramiro Ledesma Ramos y Julio Ruiz de Alda. En el I Congreso de FE de las JONS (octubre de 1934) se designó a José Antonio como jefe Nacional. En 1935, José Antonio constituyó el Sindicato Español Universitario, SEU.
El presidente del gobierno, Santiago Casares Quiroga, persiguió sañudamente a Falange Española de las JONS. La declaró organización ilegal. Sus dirigentes fueron detenidos y encarcelados en la Prisión Modelo de Madrid, aunque José Antonio siguió dirigiendo el movimiento desde la cárcel. El 5 de junio de 1936, José Antonio fue trasladado a la cárcel de Alicante. Cuando conoció los planes de sublevación, dio libertad a sus seguidores para unirse. Fue acusado el 17 de noviembre de 1936 de inspirar el Movimiento y condenado a muerte por un “tribunal popular”. Hubo intentos de salvarle por parte de los nacionales. En la mañana del 20 de noviembre, en el patio de la cárcel de Alicante, José Antonio fue fusilado irregularmente. Sus restos mortales fueron trasladados primero a El Escorial y luego al Valle de los Caídos.
por José-Ramón Ferrandis | 8 Oct 2025 | Países / Áreas geográficas
Hoy comenzamos a ver las grabaciones correspondientes a las conferencias que han venido siendo impartidas desde el 20 de enero de 2025.
Hablamos de un conjunto de 30 ponencias, que se realizaron en el Centro Cultural de los Ejércitos, sito en la Gran Vía nº 13 de Madrid.
En la primera de ellas se pueden conocer sus contenidos, pues aparecen antes de la introducción general, a cargo de los cuatro responsables del ciclo. Por este orden, intervienen Ultano Kindelán, José Luis Montero, Felipe González Abad y José-Ramón Ferrandis. Entre los cuatro presentamos las razones que nos movieron a organizar estas jornadas.
Acto seguido, se puede ver la primera conferencia, que está a cargo de Ultano Kindelán Everett y que se titula “Origen y causas del nuevo Estado”.
Espero que puedan disfrutar de cada una de las ponencias, cuyo enlace ven a continuación
https://www.youtube.com/watch?v=w3xyLjZDlbc

por José-Ramón Ferrandis | 6 Oct 2025 | Libros, Países / Áreas geográficas
Hoy, 6 de octubre de 2025, conmemoramos el 91ª aniversario de la efímera rebelión de Lluis Companys contra la Segunda República. El libro “Franco sin adjetivos” lo relata sucintamente, aunque en otros pasajes se completa la información.
“En Cataluña, el día 6 de octubre, Companys intentó tomar todo el poder. El presidente del Gobierno, Lerroux, declaró el estado de guerra. A las 22:00, la artillería se desplegó en la Plaza de la República[1]. Cerca de las 23:00, una compañía de infantería y una batería de artillería llegaron a la Rambla de Santa Mónica. Los insurrectos dispararon, resultando muerto un mando y heridos siete números. La repuesta artillera provocó tres víctimas del Partit Català Proletari.
A las 6:00 del día 7, Companys comunicó su rendición al general Batet. El golpe había fracasado. La República quedó dañada. Murieron 46 personas, 38 civiles y 8 militares. Más de 3.000 fueron encarceladas.

https://www.outono.net/elentir/2017/10/15/lluis-companys-los-siniestros-hechos-que-la-propaganda-separatista-no-quiere-que-sepas
Lluís Companys i Jover, presidente de la Generalidad de Cataluña
Companys y su gobierno fueron acusados de rebelión, juzgados por el tribunal de garantías constitucionales y sentenciados en junio de 1935 a 30 años de prisión[2]. El comandante Pérez Farrás, jefe de los Mozos de Escuadra, fue condenado a muerte. Alcalá Zamora conmutó el fallo por reclusión perpetua. Los diputados, alcaldes y concejales detenidos fueron liberados en febrero de 1936.”
[1] Ahora Plaza de San Jaime.
[2] Entraron en los penales de Puerto de Santa María y Cartagena.
por José-Ramón Ferrandis | 5 Oct 2025 | Libros
Hoy, 5 de octubre de 2025, conmemoramos el nonagésimo primer aniversario de la huelga general revolucionaria desencadenada por el PSOE contra el gobierno de la II República española. Fue un golpe de Estado en toda regla, que conllevó una gran mortandad y destrucción, sobre todo en Asturias. Vean cómo lo relato en el libro “Franco sin adjetivos” https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/ El libro se explaya sobre las consecuencias de este acto execrable, pero no lo traigo aquí hoy para centrar el texto en los hechos que rememoramos.
“El 5 de octubre, el Partido Socialista Obrero Español declaró la huelga general revolucionaria en toda España[1] como protesta por el nuevo gobierno, para volcar la situación en su favor[2]. El 6 de octubre de 1934, el presidente de la Generalidad de Cataluña, Lluís Companys, proclamó el Estado Catalán dentro de una sedicente “República Federal Española”.
El ya mencionado día 5 de octubre, el gobierno de Alejandro Lerroux no cedió frente a la intentona revolucionaria, que consideró el inicio de una guerra civil. Como Gil-Robles no confiaba en el jefe del Estado Mayor[3], solicitó a Lerroux recurriera a otros militares para sofocar la rebelión. El ministro de la Guerra, Diego Hidalgo, eligió a los generales Manuel Goded y Francisco Franco para defender la legalidad republicana desde Madrid.
La primera actuación consistió en traer tropas de la Legión y de los Regulares, destinadas en África, por tratarse de militares profesionales, ampliamente fogueados en la lucha contra las tribus rifeñas y, por tanto, de mayor eficacia.
A partir de ahí, las tropas republicanas se desplegaron por cuatro frentes. El primero que entró en acción (el propio día 5) fue el frente sur. Las tropas del gobierno entraron a través del Puerto de Pajares al mando de los generales Carlos Bosch primero y Amado Balmes después. El día 7 se activó el frente norte, al desembarcar en Gijón legionarios y regulares comandados por el teniente coronel Juan Yagüe. El tercer frente en activarse fue el occidental, con tropas provenientes de Galicia, comandadas por el general Eduardo López Ochoa. El frente del este fue abierto con una columna procedente de Bilbao (teniente coronel José Solchaga).”
[1] La declaró el día 4 para que entrara en vigor el día 5.
[2] A la vista de su derrota en las elecciones.
[3] General Carlos Masquelet, conocido por sus buenas relaciones con el PSOE y sus simpatías por Azaña. Masquelet fue nombrado ministro del Ejército tras las elecciones de febrero de 1936. Desde esa posición desplazó a Franco a Canarias.