Hoy, 7 de noviembre de 2025, se cumplen 89 años desde el crimen monstruoso ejecutado por el Frente Popular contra ciudadanos desarmados, presos en las cárceles de Madrid sin acusación alguna, con la excusa de que eran sujetos peligrosos para la dictadura socialcomunista que se había implantado en España desde febrero de 1936 y exacerbado desde julio de ese mismo año
Así lo relata el libro “Franco sin adjetivos”[1].
“Durante la noche del 6 y la madrugada del día 7 de noviembre de 1936, milicianos del PCE, el PSOE y la UGT, a las órdenes de Santiago Carrillo, iniciaron en Madrid una carnicería que sólo se detuvo el 4 de diciembre, más de 6.000 muertos después. Los asesinados[2] fueron ametrallados, la mayoría en Paracuellos del Jarama, cerca de Madrid.[3]
La matanza se gestó tiempo atrás. Mijail Koltsov, consejero soviético enviado a España por Stalin[4], pensaba que existía una hipotética quinta columna de profesionales, religiosos, militares y conservadores cristianos, la cual constituiría una grave amenaza para el gobierno del Frente Popular. Para eliminar ese riesgo, dispuso que los sacaran[5] de las cárceles madrileñas y los asesinaran sin más trámite.
De acabar[6] con ellos se encargó Santiago Carrillo, quien ese mismo día 6[7] se había pasado en masa con las Juventudes Socialistas Unificadas al Partido Comunista de España[8]. El PCE filtró los ficheros de las cárceles madrileñas (Cárcel Modelo, Porlier, San Antón, Ventas) y sus miembros ejecutaron las órdenes de Moscú.
No fue esa la única actuación criminal del Frente Popular en los territorios que controló durante la Guerra Civil. Un elemento fundamental y permanente del terror que se extendió por las capitales fueron las llamadas checas[9], que en número muy elevado[10] se constituyeron para acabar con personas de significación opuesta al Frente Popular o cuando menos no implicada en él. Todos los partidos del Frente Popular[11] tuvieron sus propias checas. Participaron en sus crímenes destacados militantes de esos partidos del Frente Popular, quienes gozaban de absoluta impunidad. No sólo impunidad: el gobierno de la República, personificado en el cargo del director general de Seguridad, Manuel Muñoz Martínez, diputado en Cortes por Izquierda Republicana, confirió estatus oficial a por lo menos una de las checas de Madrid[12].”
[1] https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
[2] Algunos de los cuales eran niños.
[3] Otras lo fueron en distintos parajes del término municipal de Torrejón de Ardoz.
[4] Bajo la cobertura de corresponsal de Pravda en Madrid. Fue fusilado en Moscú por orden de Stalin el 2 de febrero de 1940.
[5] De ahí el término sacas con que se conoció el procedimiento.
[6] Para un comunista, acabar con alguien es un eufemismo. Recuérdese que Stalin definió el genocidio en Ucraina y Rusia central conocido por Holodomor como “acabar con los kulaks como clase social”. Lo hicieron mediante el terror, patentizado en el crimen directo e indirecto, retirando todos los alimentos disponibles. Asesinaron en torno a los 10 millones de personas, pues no hay acuerdo al respecto. Stalin se explicaba así: “una muerte es un drama; un millón de muertes es una estadística”.
[7] Ese fue también el día en que empezó la batalla por Madrid, el mismo día en que el gobierno frentepopulista evacuó la capital con destino Valencia.
[8] Los miembros del PCE, en ausencia del Gobierno, que había huido a Valencia, controlaban los mecanismos de seguridad de la República en Madrid.
[9] Que debían su nombre a su homónima inspiradora soviética, Cheka, acrónimo de “Comisión Extraordinaria Panrrusa para la supresión de la contrarrevolución y del sabotaje”. En el caso de España, no había ningún sabotaje que combatir. Eran centros de detención irregulares y consentidos por el gobierno y los partidos políticos que lo componían, en los que se despojaba, torturaba, violaba y en gran parte asesinaba a los prisioneros.
[10] Sólo en Madrid se han llegado a identificar 345 checas.
[11] PSOE, PCE, POUM, Partido Sindicalista, Izquierda Republicana y Unión Republicana.
[12] Se trata concretamente de la checa situada en el Círculo de Bellas Artes, en la Calle de Alcalá 40. El gobierno de la República le dio rango de “Comité Provincial de Investigación Pública”. En su fundación participó como impulsor el entonces director general de Seguridad Manuel Muñoz Martínez. Esta checa tiene en su haber una cifra superior a 2.000 asesinatos en sus instalaciones.
