por José-Ramón Ferrandis | 26 Sep 2025 | Libros, Países / Áreas geográficas
Hoy rememoramos un acontecimiento que supuso el principio del fin de aislamiento al que los países de la ONU en su casi totalidad, encabezados por los vencedores de la II Guerra Mundial, habían estado sometiendo a España, con la evidente finalidad de hacer caer el régimen e imponer en su lugar una suerte de Monarquía partitocrática a la manera europeoocidental, que había sido auspiciada por los EE. UU. en otros países a este lado del Telón de Acero[1].
Francisco Franco, desde su triple responsabilidad de jefe del Estado, presidente del gobierno y generalísimo de los Ejércitos, pudo sortear el hambre derivada de la escasez de recursos en la postguerra, el cerco comercial y la guerrilla del maquis[2], mientras recuperaba la economía de la zona frentepopulista, sentaba las bases de la industrialización y establecía los fundamentos del nuevo Estado. Pero eso servía sobre todo para amortiguar las dificultades, pues no era posible luchar contra todo y contra todos todo el tiempo. Y fue entonces cuando la acertada previsión geoestratégica de Franco[3] sobre la evolución de la Guerra Fría y el enfrentamiento entre los EE. UU. y la URSS se materializó: los EE. UU. insertaban a España en el cinturón de protección frente al expansionismo soviético. El aislamiento impuesto había terminado.
Asó lo cuento aquí https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
“El 26 de septiembre de 1953, España firmó con los Estados Unidos tres acuerdos bilaterales por un plazo de 10 años, renovables automáticamente por dos períodos de 5 años cada uno. El conjunto de los tres acuerdos fue conocido como el Pacto de Madrid. De los tres, el más relevante fue el de Ayuda para la Defensa Mutua[4], de carácter militar y tecnológico, con una primera anualidad[5] de 226 millones de dólares [6]. El segundo estuvo constituido por la Ayuda Económica que los EE. UU. brindaban a España, con pocas exigencias y/o condicionantes en su aplicación. El tercero fue el acuerdo defensivo, concebido y aplicado frente a las amenazas contra el mundo occidental. La contrapartida española estaba constituida por la cesión temporal para uso conjunto[7] de algunas bases militares[8] que el Pentágono consideraba fundamentales en su tejido de defensa en la Guerra Fría.
Todo esto supuso un enorme triunfo para Franco, refrendado por la posterior visita a España del presidente Eisenhower.[9]”
[1] El origen de la expresión lo encontrará el lector en el libro “Franco sin adjetivos” https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/ donde se explica en detalle.
[2] Diseñada desde Moscú y ejecutada por el PCE o partido comunista de España, que infiltró a sus milicianos desde Francia por el valle de Arán. Fueron derrotados rápidamente por un Ejército y una Guardia Civil que no permitieron ningún avance mínimamente significativo. Compárese con el levantamiento comunista de 1946 en Grecia, una verdadera guerra civil, que hubo de ser contenida primero por el Reino Unido y luego por los EEUU. Duró tres años y medio y produjo 100.000 muertos y 700.000 desplazados. Los datos de la victoria de Franco contra el maquis están en el libro mencionado, “Franco sin adjetivos”.
[3] Que había expresado una y otra vez.
[4] Según estimaciones de Stanley Payne, el monto total que alcanzó la ayuda militar norteamericana a España, entre 1953 y 1964, se elevó a 600 millones de dólares. Ello permitió reducir el peso del servicio presupuestario a los tres ejércitos.
[5] Extendida en tres ejercicios, dos anteriores a la firma y uno posterior (1954).
[6] El valor agregado final de lo transferido por todos los conceptos se estima en algo más de 1.000 M de dólares.
[7] El término conjunto significa sin cesión española de soberanía sobre su utilización.
[8] Morón, Rota, Torrejón de Ardoz y Zaragoza.
[9] Como ya hemos visto, en diciembre de 1959, por primera vez en la historia, un presidente de los Estados Unidos, en este caso Dwight David Eisenhower, visitó Madrid, siendo aclamado por el gentío, en número no inferior a un millón de personas, que le acompañó (junto con el jefe del Estado español) al grito de ¡Franco, Franco, Franco! Eisenhower, cuenta Vernon Walters, nunca había visto nada igual.
por José-Ramón Ferrandis | 25 Sep 2025 | Globalización, Libros
Adjunto el enlace al acto de presentación https://youtu.be/to7oMQj3gT8 efectuado el pasado día 18 de septiembre.
Asimismo, subo el cartel correspondiente a un nuevo acto que se celebrará el sábado 4 de octubre en Madrid, donde desarrollaré el análisis de la “Agenda 2030” en la mejor de las compañías.
A
por José-Ramón Ferrandis | 24 Sep 2025 | Globalización, Libros, Opinión sobre terceros
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, más conocidos por «Agenda 2030», constituyen la más reciente iniciativa estratégica de la Organización de Naciones Unidas. Siguen el camino marcado por los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) cuyo ámbito temporal de actuación se extendió entre los años 2000 y 2015.
La idea de ambos proyectos a largo plazo es la misma: dictar a los países miembros de la ONU las actuaciones que tienen que desarrollar en distintas áreas. En el primer intento (ODM) se enunciaron 8 Objetivos, mientras en el segundo (la Agenda 2030) son 17, en un documento de mucha mayor envergadura.
El primer intento se saldó en un fracaso casi absoluto, como explico con precisión en el libro, mientras el segundo lleva un camino aproximadamente igual aunque, al no tratarse de Objetivos cuantitativos, no es fácil contabilizarlo. Pero puede esperarse. Las razones son tres y una más de fondo.
La primera, porque Naciones Unidas lleva fracasando en toda la línea desde hace 80 años, sin excepción[1]. Ha fracasado desde el principio en su único objetivo fundacional, que era conservar la paz en el mundo tras la Segunda Guerra Mundial. Y lleva haciéndolo desde hace 65 en materia de transferencias de renta desde los países ricos a los pobres. Los recursos financieros han fluido en cantidad sin precedentes en los cuatro “Decenios para el Desarrollo” habidos desde 1960, sin conseguir que uno sólo de los países pobres se desarrolle en absoluto[2].
La segunda, porque tanto los 17 Objetivos como las 169 Metas detalladas y especificadas, no se pueden cumplir con carácter general, pues los países miembros no son homogéneos y las recetas (muy teóricas y sin concreción alguna) no discriminan por países.
La tercera, porque si los proyectos estratégicos de Naciones Unidas alcanzasen los Objetivos propuestos, el organismo habría de inventarse otros proyectos, o a falta de ellos, debería disolverse, y ese no es un planteamiento verosímil. Por lo tanto, la ONU se asegurará de que las Metas y los Objetivos estén fuera de su alcance para poder seguir persiguiéndolos.
La de fondo se refiere a que el propio organismo general, la ONU, que se creó en 1945, lo fue de acuerdo con esquemas y realidades geopolíticas de la época[3]. Desde entonces se han producido hechos de enorme envergadura: el número de países miembros se ha multiplicado casi por cuatro, muchas de las grandes potencias de entonces han dejado de serlo y los esquemas institucionales de la organización deben ser repensados. O acaso sea la ONU como un todo la que deba ser replanteada en su totalidad[4].
En ese marco institucional, los autores del libro han revisado en profundidad y con gran detalle los 17 Objetivos y las 169 Metas. Han efectuado una labor forense, revisando metodología, fines, medios y hasta el lenguaje de cada Objetivo, de cada Meta. Ha sido un trabajo minucioso y preciso.
Con todos los datos en la mano, las conclusiones son claras: la conocida como “Agenda 2030” es innecesaria, pues nadie ha pedido a la ONU que dé instrucciones a los países que no las precisan, ni las imparta a los países que no pueden instrumentarlas. Y como no se han pedido, no se van a aplicar.
También es redundante, porque muchos de los llamados Objetivos son en realidad síntesis de procesos naturales en el proceso de crecimiento de las sociedades, que se materializarán o no más allá de que la ONU los propugne o se abstenga. El libro hace hincapié en muchos de esos casos.
En un considerable número de capítulos el lector observará cómo la redacción es inusitadamente contradictoria. Contradictoria entre Objetivos, entre Metas y hasta dentro de algunas Metas, a pesar de que éstas son bastante concisas. Es algo inusitado, que uno no espera encontrar en un documento sedicentemente tan pensado.
Además, la Agenda 2030 es extremadamente cara. El propio documento no hace sino reclamar enormes cantidades de fondos constantemente, alcanzando el clímax en un último Objetivo, a lo largo de cuya redacción no hace otra cosa.
Por último, pero principalmente, la Agenda 2030 es intervencionista. La ONU pretende minimizar la independencia de los Estados miembros para a cambio ganar ella el protagonismo global y, desde esa posición, dictar las políticas que quieren imponer. Y son políticas inequívocamente socialistas, cuyo objetivo no declarado como tal, pero evidente, es acabar con las economías de libre mercado de Occidente en beneficio de los Estados que de forma individual o agrupada dictan las líneas de trabajo de las estrategias de la ONU. Ninguno de ellos es occidental, ténganlo por seguro.
La conclusión es clara: la Agenda 2030 es un peligro para las naciones y para los pueblos, que con la pérdida de soberanía ven amenazada asimismo su libertad. De la misma forma que el que llaman “cambio climático antropogénico” es una falsedad patente desde el punto de vista científico[5], pero que los voceros de la ONU (y de la UE) utilizan para desmantelar la economía de mercado subordinando la actividad económica a los intereses de la República Popular China, así los Objetivos de la “Agenda 2030” buscan resultados análogos: destruir las sociedades avanzadas y libres.
La ONU ha devenido una institución no ya inútil en todas sus facetas, sino perniciosa, dañina. Mantenerla es un carísimo error, caro por lo que cuesta cada año a los Tesoros de los países miembros y caro por el coste de hacer frente a las deletéreas consecuencias de la implantación de sus políticas.
[1] Pueden ver el detalle aquí https://joseramonferrandis.es/naciones-unidas-desempeno-deriva-y-critica/
[2] Además de en el libro “Desmontando la Agenda 2030”, pueden verlo en “Globalización y Generación de riqueza” con mucha mayor extensión https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/
[3] Y con los antecedentes de la malograda Sociedad de Naciones. Pueden verlo aquí https://joseramonferrandis.es/organizacion-de-naciones-unidas-antecedentes-origen-actividades-tradicionales/
[4] Lo desarrollo aquí https://joseramonferrandis.es/naciones-unidas-una-institucion-deleznable/
[5] Lo explico en el libro “Crimen de Estado” https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
por José-Ramón Ferrandis | 22 Sep 2025 | Cambio climático, Economía, Globalización, Libros, PowerPoints
Me refiero a la energía, que de la invasión islámica hablaremos en otro momento.
Ustedes me lo han oído decir antes, pero el que lo dice ahora[1], el Doctor Samuele Furfari[2], ha sido asesor del director general de Energía[3] de la Comisión Europea. Eso significa que su opinión tiene el peso que da haber estado trabajando en la cocina, aportando un plus de credibilidad. El resumen es breve y contundente: la política energética de la UE es suicida.
Por una vez voy a trabajar sin apenas modificar el artículo en que me he basado. No lo veo mejorable ni por cualquier corrección ulterior ni por adición de otros elementos. Es muy bueno en sí mismo.
Pues resulta que los estrategas de política energética imponen una transición desde los hidrocarburos hasta llegar, en régimen de monopolio, a la generación eólica y solar[4]. Se creen omniscientes[5] y actúan en consecuencia. Pero la consecuencia de esa actuación en consecuencia es el hundimiento de la economía de la Unión Europea frente a todos sus competidores globales.
Mientras las políticas de la UE llevaron a eólica y solar a superar 1/3 del mix eléctrico en la Unión, durante la última década, el crecimiento de la energía procedente de hidrocarburos en todo el mundo ha superado en un 700% al crecimiento de eólica y solar. Tirando fuertemente del carbón, entre otras fuentes no renovables. Es más, la suma de carbón, derivados del petróleo y gas natural supuso el 87% de la energía del mundo en 2024, mientras la solar y la eólica siguen por debajo del 10%, a pesar de los más de 5 billones (millones de millones) de dólares que se han gastado en eólica y solar en los últimos 20 años.

https://robertbryce.substack.com/p/what-the-media-still-wont-tell-you
En 2024, la oferta global de energía creció un 2%. Un 65% de esa cifra provino del área Asia-Pacífico, que (de momento) supone tan sólo el 47% del consumo de energía y donde se quema el 83% del total del carbón utilizado en el mundo[6].
Y lo terrible es que, en los últimos 10 años, la demanda de energía de la UE ha caído en 6 exajulios[7] (EJ), mientras en el resto del mundo crecía en 77 EJ. Vamos de cabeza a la irrelevancia, pero con molinos y placas solares, eso sí.
Por poner un ejemplo, en 2008, el PIB de la Eurozona[8] y el de los EE. UU. eran aproximadamente iguales, según afirma Andy Kessler en el WSJ[9]. Hoy, la relación es casi de 1 a 2, y eso que los EE. UU. han estado gobernados por ese partido llamado demócrata, especialista en destrozar sociedades. Pues palidecen ante la Comisión de la UE, ya ven. Y lo que te rondaré, morena, porque con energía cada vez más cara, la consecuencia inevitable será tener menos prosperidad, menos competitividad y menos riqueza. Vean en un pantallazo un resumen somero de las consecuencias económicas de la persecución enloquecida del objetivo Net Zero en la UE y otros países de Occidente:

La UE sigue intentando alcanzar un objetivo absurdo, en una lucha contra un gas de efecto invernadero, el CO2, que es predominantemente natural (como ven, el 97,1% del total) y cuyo efecto en la temperatura de la atmósfera terrestre es despreciable y cada vez menor…

… y que otros países emiten con liberalidad, dejando a Occidente muy atrás en el crecimiento económico. Vean:

Aunque, si quieren ver algún otro país distinto de la RP China, los tienen aquí:

Las consecuencias sociales de todo esto están resumidas aquí:

Y las geopolíticas, aquí:

Y todo esto, para nada:

Avisados estamos.
[1] https://wattsupwiththat.com/2025/08/26/green-europes-industrial-masochism/
[2] Samuel Furfari – CO2 Coalition
[3] Y profesor de geopolítica energética en Bruselas y Londres, así como miembro de CO2 Coalition. Es autor del estudio Energy Addition, Not Transition y de 18 libros, incluyendo “Inseguridad energética: la destrucción organizada de la competitividad de la UE”.
[4] Esos líderes hablan de energías verdes, como si fueran impolutas. No lo son en absoluto. Por otro lado, la energía hidroeléctrica, con mucho la más conveniente para cada país, junto con la nuclear, que es la más eficiente y segura, son olvidadas y sacadas de la ecuación.
[5] Eso afirma el artículo, pero no está claro. El objetivo es la destrucción del sistema de economía de mercado, como muestro en mi libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[6] Entre la RP China, la India e Indonesia producen el 71% del carbón mundial.
[7] Un exajulio es lo mismo que 10 julios elevados a la 18ª potencia, es decir, 10 trillones de julios. ¿Y qué es un julio? Pues el trabajo necesario para producir un vatio de potencia durante un segundo, o la energía precisa para elevar 0,24 °C la temperatura de un gramo de agua. Tenemos que hablar de exajulios porque estamos midiendo la energía que se utiliza en todo el mundo.
[8] De la Eurozona, no el de la UE.
[9] No se puede leer, salvo que usted pague por ello (no se lo recomiendo, francamente), pero el título es delicioso https://www.wsj.com/opinion/al-gore-helped-the-u-s-surpass-europe-bastille-day-climate-economy-e0f6ad5a?mod=author_content_page_1_pos_1
por José-Ramón Ferrandis | 18 Sep 2025 | Cambio climático
El 23 de mayo de 2024, el American Journal of Economics and Sociology (AJES) publicó un estudio titulado “El CO2 y un clima más cálido no son problemas”[1]. El estudio es importante, puesto que se encuentra en el 1% superior de los 29 millones de estudios analizados por Wiley’s Altmetric tracker[2], al tiempo que ocupa el segundo lugar entre los publicados durante los 83 años de historia de AJES.
Cualquiera diría que eso es un logro de dimensiones colosales en el ámbito de las publicaciones científicas. Pues parece ser que no, porque el Special Issue Editor del AJES, Marty Rowland PhD[3], ha sido cesado a causa de esa publicación.
Este grave incidente ha sido publicado en el conocido blog Wattsupwiththat[4], concretamente aquí[5], donde el lector puede acceder a los detalles de este abuso de poder y sinrazón científica.
Es una línea de trabajo generalizada: callar al disidente. No podemos llamar científico a ese comportamiento, sino simplemente censor, de raigambre estrictamente política y, en un giro de tuerca más, deleznable. Las instituciones asociadas directamente a la ONU, más las de aquellos países que siguen las directrices de la Agenda 2030[6], actúan de consuno para ocultar los hallazgos y el método científico, evitando así que el relato espurio organizado en torno al IPCC[7] quede desautorizado.
Lean por favor el artículo de Andy May y verán a qué abismos de indignidad se asoman los pseudocientíficos defensores de la ortodoxia globalista. Llegan a afirmar que el propio IPCC tenía datos sobre el peligro asociado al “cambio climático”, pero que los mantenía en secreto[8].
En el artículo comprobarán que esta no ha sido la primera vez y que probablemente no sea la última. La mejor manera de acabar con esta miseria intelectual auspiciada por la Organización de Naciones Unidas es privar a ésta de los recursos financieros que utilizan contra todos nosotros. Fácil. Basta con salir de la organización.
Muerto el perro, se acabó la rabia.
[1] Carbon Dioxide and a Warming Climate are not problems Los autores, May & Crok, se centran en la absoluta falta de evidencias de que el “cambio climático” (natural o antropogénico) sea peligroso, como a su vez resume el propio IPCC e la tabla 12.12 del informe IPCC AR6 WGI, situada en el Capítulo 12 de la página 1856. El principal crítico del trabajo de May & Crok, Tinus Pulles, admite que no hay daños visibles, pero que los modelos predicen que los habrá en algún momento no especificado del futuro. Pura especulación.
[2] https://wiley.altmetric.com/details/163950423#score
[3] https://henrygeorgeschoo.academia.edu/MartyRowland
[4] https://wattsupwiththat.com/
[5] ‘Orwellian’ firing at the American Journal of Economics and Sociology for publishing a climate skeptic paper – Watts Up With That?
[6] Les recomiendo lean el libro de Felipe González Abad y José-Ramón Ferrandis titulado “Desmontando la Agenda 2030”, aquí http://www.luzdetrentoeditorial.es
[7] He escrito mucho en relación con este organismo plenamente desprestigiado. Lo más reciente es esto https://joseramonferrandis.es/que-no-que-no-sirven/
[8] Vaya usted a saber por qué, pues su divulgación sería un dato importante para sustentar su posición. No son más tontos porque no entrenan lo suficiente.