La semana pasada subí al blog la primera entrega que muestra el alineamiento con carácter de actor principal de la ONU con los planes de destrucción de las economías occidentales, también conocidas como capitalistas o de mercado. Se encuentra aquí https://joseramonferrandis.es/la-onu-debe-ser-destruida-i/ Sirve de introducción a este breve artículo de hoy. Es más, recomiendo encarecidamente su lectura para entender en todo su alcance la información que traigo en este momento.
La primera acotación textual que he presentado se refería a Maurice Strong, secretario general de la UNFCCC. La segunda se refiere a Ottmar Edenhofer, a la sazón copresidente del Grupo de Trabajo III del IPCC[1]. Vamos a ver qué dijo (aparece en negrita), cosa que recojo originalmente en el libro Crimen de Estado[2]. Pero antes, un comentario sobre el Protocolo de Kioto:
“Como se puede ver, el beneficio del Protocolo de Kioto, en el mejor de los casos, se aproxima a cero. ¿Entonces, a qué venía todo esto? Fácil. Venía (y viene) a destruir la Economía de Mercado.
El Protocolo propiciaba la potenciación de las energías renovables, sobre todo etanol y otras biomasas, la energía solar y la energía eólica. Proponía reducir la extracción y uso de hidrocarburos. Como la disminución de la oferta resultante[3] elevaría los precios de petróleo y gas, ello haría relativamente más rentables las energías alternativas, acercándolas al precio de los hidrocarburos. Aconsejaba reducir la quema de carbón, que emite más CO2 por unidad de energía producida que otros combustibles fósiles.
El Protocolo de Kioto se estableció sobre la estructura institucional de la Rio UNFCCC[4] con el fin de obtener el compromiso de los estados-parte para reducir los GEI[5], sobre todo el CO2. El negociador en jefe de los EE. UU., Timothy Wirth, afirmó: “Tenemos que ocuparnos del asunto del calentamiento global. Incluso si la teoría es falsa haremos lo correcto en términos de política económica y medioambiental”[6]
Y ahora, Edenhofer: Cierto es que, en 2010, Ottmar Edenhofer[7], copresidente del Grupo de Trabajo III del IPCC dijo sin ambages: “uno tiene que desprenderse de la ilusión de que la política climática internacional es política medioambiental. Por el contrario, la política del cambio climático trata sobre cómo redistribuimos de facto la riqueza del mundo”.”
Creo que está bastante claro.
[1] IPCC, acrónimo que corresponde a Intergovernmental Panel on Climate Change. El IPCC es un engendro creado en 1988 por el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas (UN Environment Programme, UNEP) y la Organización Meteorológica Mundial o World Meteorological Organization (WMO). El IPCC decía y dice de sí mismo que se iba a dedicar a “proporcionar al mundo una perspectiva objetiva y científica del cambio climático y sus impactos políticos y económicos”.
En 2003, el objetivo del IPCC se había modificado en el sentido de buscar “comprender las bases científicas del riesgo que supone el cambio climático inducido por el ser humano, sus potenciales impactos y las opciones de adaptación y mitigación”. El foco cambió por completo: pasó de “proporcionar al mundo una perspectiva objetiva y científica del cambio climático y sus impactos políticos y económicos” a concentrase en el “cambio climático inducido por el ser humano” … y sólo por el ser humano. Por eso podemos decir que el IPCC está comisionado para tratar única y exclusivamente la influencia humana sobre el clima. No busca ni considera explicaciones naturales. En los análisis del IPCC, los prejuicios – y, por tanto, la ideología – priman sobre las evidencias
[2] https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[3] La OPEP (y la OPEP+ en mayor medida) llevan restringiendo artificialmente la oferta de crudo para elevar sus precios desde 1962.
[4] Río UNFCCC. La United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) entró en vigor en 1994. La CMNUCC (por su traducción al español, Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) es una de las convenciones sometidas a la firma de los países miembros en la «Cumbre de la Tierra de Río» en 1992. Las otras dos convenciones que salieron de Río (de Janeiro) son el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica y la Convención de Lucha contra la Desertificación. Las tres están interrelacionadas y vinculadas por un Grupo de Enlace. ¿Que cuál es el objetivo de Rio UNFCCC? Pues “La prevención de la interferencia humana «peligrosa» en el sistema climático”.
[5] Gases de Efecto Invernadero.
[6] Este señor ya comía aparte.
[7] Ottmar Georg Edenhofer (1961, Alemania) es un experto en política energética. Economista y exjesuita, es profesor de cambio climático en la Universidad de Berlín. Es director y economista jefe del Potsdam Institute for Climate Impact Research y es director del Mercator Research Institute on Global Commons and Climate Change (MCC).
