por José-Ramón Ferrandis | 17 Dic 2022 | Otros artículos
Con fecha de hoy, 17.12.2022, un numeroso y creciente grupo de comunicadores han emitido un comunicado del que este blog se hace eco. Es éste que ven.
Defender la democracia
Periodistas denuncian la deriva autoritaria del Gobierno de Pedro Sánchez en un manifiesto en el que instan a la ciudadanía a movilizarse.
Los abajo firmantes, periodistas y colaboradores de distintos medios de comunicación españoles, asistimos con creciente preocupación a la deriva antidemocrática de un gobierno, el de Pedro Sánchez, que ignora voluntariamente los límites marcados en nuestro pacto constitucional, en un intento de conservar el poder a cualquier precio.
Asistimos con preocupación al uso torticero de la actividad legislativa, negociando normas penales con aquellos que las violan y diseñando modificaciones legales para favorecer a delincuentes específicos por ser socios coyunturales del actual gobierno.
Asistimos con preocupación a la pretensión del actual gobierno de premiar, precisamente, a quienes han cometido graves delitos contra esa Constitución que garantiza la pacífica convivencia social.
Asistimos con preocupación a la deriva autoritaria de un gobierno que está llevando a cabo un asalto frontal del Tribunal Constitucional y del órgano de gobierno del Poder Judicial, con el único fin de poder llevar a término su tarea de derribo del marco constitucional.
Es por ello que, antes de que la democracia quede herida de forma irreversible,
EXIGIMOS a todos los empleados públicos que cumplan con su deber de defender el marco constitucional de convivencia.
INSTAMOS a los partidos de oposición a que utilicen todos los mecanismos constitucionales a su alcance para cortar, o al menos dificultar lo más posible, la deriva autoritaria y antidemocrática del actual gobierno.
ANIMAMOS a las organizaciones de la sociedad civil a convocar cuantos actos y protestas sean necesarios para hacer llegar al gobierno, y a toda la sociedad, la voz de los ciudadanos comprometidos con la defensa de la democracia y el estado de derecho.
RECORDAMOS la responsabilidad de los medios de comunicación, sus profesionales y colaboradores en la defensa de la democracia y la libertad consagradas en la Constitución Española.
PEDIMOS a todos los ciudadanos que respalden de manera activa todas las acciones y movilizaciones que los partidos de la oposición y las organizaciones de la sociedad civil puedan poner en marcha, y que cada uno defienda los valores constitucionales en todos los ámbitos sin esperar a que los demás lo hagan.
Las democracias no mueren cuando sus enemigos tratan de destruirlas. La democracia muere cuando los que tenemos la obligación de defenderla no cumplimos con nuestro deber de hacerlo.
Nuestro marco democrático de convivencia, plasmado en la Constitución española, está en peligro. Y es deber de toda la ciudadanía defenderlo, con todos los instrumentos legales a nuestro alcance.
por José-Ramón Ferrandis | 15 Dic 2022 | Cambio climático, Opinión sobre terceros
Esta misma mañana[1] ha aparecido una nueva noticia sobre organismos de la Unión Europea que revela la manipulación a que quieren someter a los ciudadanos del área confederal[2]. No hablamos de corrupción en el Parlamento. No hablamos de inconsecuencia en las sanciones a Rusia como consecuencia de su invasión de Ucraina. Hablamos de intervención enloquecida en la vida de las gentes, las de la UE y las del resto del mundo, impidiendo su desarrollo por la vía de la obstaculización de sus exportaciones.
Al parecer, “El Consejo y el Parlamento Europeo han firmado un nuevo acuerdo provisional para reducir la «deforestación en todo el mundo». Y han llegado a la conclusión de que debemos reducir aún más el consumo de carne de vaca, de café, soja y cacao, principalmente, si queremos evitar que se acaben los árboles en el planeta”. Lean el artículo, es breve y está bien contado.
Como es costumbre en los intervencionistas de todos los partidos, ellos saben mejor que todos nosotros lo que nos conviene. Son así, estúpidos y pretenciosos, carentes de argumentos científicos, reos de su ebriedad de poder.
A sus más que discutibles imposiciones estamos acostumbrados. Las eludimos como podemos, y las que son a medio plazo (la prohibición de utilizar a partir de 2030 vehículos automóviles impulsados por motores de explosión se caerá sola, por inviable e inaplicable, como se ha caído la de utilizar carbón para generar energía eléctrica, con Alemania a la cabeza. La vida va por un lado y la UE, por otro).
A lo que no estamos tan acostumbrados es a que nos mientan por toda la boca, como dicen los castizos. Y es que el argumento subyacente a la lista de prohibiciones[3] a implantar en cuanto puedan es que los cultivos[4] y la ganadería extensiva[5] deforestan el planeta, no se sostiene. Lo cuenta en detalle el libro Crimen de Estado[6], pero lo comento aquí para que no tengan que acudir al vehículo de la fuente, que es la NASA.
El textual del libro indicado es éste: “No sólo no es cierto que haya pérdidas en masas arbóreas, sino que se está ganando terreno en ese aspecto. La garante de los datos subyacentes a esta información es la NASA, lo que convierte la información en creíble para cualquiera (hemos llegado a un punto en que determinados organismos discrepantes son rechazados de entrada por pertenecer al mero ámbito científico y no seguir los dictados de los detentadores de la ortodoxia).
El 16 de abril de 2016, la NASA publicó un estudio en este enlace: https://www.nasa.gov/feature/goddard/2016/carbon-dioxide-fertilization-greening-earth
La conclusión (y el titular) es que “La fertilización por el CO2 incremental está reverdeciendo la tierra”. Vean la foto. Salvo desiertos y zonas heladas, el color dominante es el verde. El color de la vegetación.
El libro sigue: “En realidad, no había que esperar a que la NASA nos lo dijera, pues lo sabíamos de cierto, pero bueno es que los satélites[7] nos proporcionen la prueba incontestable – y visual – de lo que la Ciencia había adelantado. La imagen[8] muestra el aumento de vegetación en todo el globo entre 1982 y 2015. Obviamente, cuanto más CO2 hay en la atmósfera, mayor es el crecimiento vegetativo de las plantas.
El estudio de respaldo aparece en Nature Climate Change (25 de abril de 2016). Ha sido realizado por un equipo de 32 autores[9] de 24 instituciones en ocho países[10]. El reverdecimiento es equivalente a dos veces la superficie de los EE. UU. continentales contiguos. No es poco. Y el CO2 es el responsable del 70% del incremento de vegetación[11].”
Parece claro que decir que determinadas producciones se obstaculizan, prohíben, reducen o evitan para que no haya deforestación no tiene base. Y como no podemos creernos que el Parlamento Europeo y el Consejo ignoren esta información, cabe concluir que nos mienten[12].
Por no hablar de los efectos negativos que las medidas restrictivas que planean introducir estos organismos comunitarios ocasionarán en la economía de la UE y en la de los países afectados. Pero esa es otra historia.
Estos son los que dicen que nos representan.
[1] Carlos Cuesta firma esta información https://www.libremercado.com/2022-12-15/la-nueva-lista-negra-de-la-ue-incluye-la-carne-de-vacuno-el-cafe-y-el-cacao-por-dejar-el-planeta-sin-arboles-6967609/
[2] La Unión Europea no puede aspirar a ser una federación de Estados, porque éstos no van a ceder su soberanía nominal. No está claro si en algún momento los muñidores del sistema llegarán a alguna conclusión sobre la esencia de la estructura en que ha devenido la Comunidad Económica Europea. A lo sumo, si no implosiona antes por la gracia de la geopolítica y su propia inepcia, será una confederación de Estados. https://www.confluenciaue.com/post/sondeando-el-futuro-de-la-uni%C3%B3n-europea-i-una-fantasmagor%C3%ADa
[3] Prohibir es un verbo que les produce erisipela. Preferirían obstaculizar. No otra cosa es incrementar los aranceles, establecer limitaciones cuantitativas a la importación, instrumentar barreras técnicas de entrada o cualquiera de los varios instrumentos a su alcance, a pesar de la OMC.
[4] La lógica es clara: si queremos producir más alimentos, habrá que habilitar más espacio, ¿no? No es así exactamente.
[5] No exactamente. Piensen en la dehesa, genial contribución del ser humano al mantenimiento del medio en el que conviven arbolado y ganado en beneficio de todos. Hay más ejemplos, en España y por doquier.
[6] https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[7] Los datos de satélite proceden de la NASA’s Moderate Resolution Imaging Spectrometer and the National Oceanic and Atmospheric Administration’s Advanced Very High Resolution Radiometer instruments.
[8] Adicionalmente, se puede descargar libremente este vídeo This video is public domain and can be downloaded from the Scientific Visualization Studio.
[9] El crecimiento de la vegetación en los últimos 35 años “tiene la capacidad de cambiar fundamentalmente el ciclo del agua y del carbono en el sistema climático”. Zaichun Zhu, coautor, investigador de la Peking University, China.
[10] Cada año, la mitad de las 10.000 M. de Toneladas de carbono emitidas por el hombre a la atmósfera se almacena temporalmente, a medias entre los océanos y las plantas. “… otros estudios informan sobre un aumento de la captación del carbono en el suelo desde 1980, lo que es completamente consistente con el reverdecimiento de la Tierra”. Son palabras del coautor del estudio Shilong Piao, del College of Urban and Environmental Sciences at Peking University.
[11] Es una afirmación de otro coautor del estudio mencionado, Ranga Myneni, profesor en el Department of Earth and Environment at Boston University. “El segundo factor en importancia es el nitrógeno, responsable del 9%.”
[12] Si mal no recuerdo, “mentir es decir lo contrario de lo que se piensa, con intención de engañar”.
por José-Ramón Ferrandis | 13 Dic 2022 | Carta de los martes
Queridos amigos:
El 13 de diciembre de 1545, en una antigua ciudad del norte de Italia[1], se inició el Concilio[2] de Trento[3], convocado por el papa Paulo III, tanto para hacer frente a la Reforma protestante[4] como para aclarar diversos puntos doctrinales[5]referidos a los dogmas católicos tras la enorme degradación a la que había llegado la Iglesia católica en el Siglo XVI. La fase de profunda crisis se debía fundamentalmente a los excesos de su cúpula: obispos inadecuados, nombramientos políticos, simonía[6], incumplimiento de las normas más básicas de decoro y comportamiento, desconsideración, abandono generalizado de los tres votos[7]… La Iglesia católica se desangraba.
Detectado y diagnosticado el problema, muchos altos dignatarios de la Iglesia habían intentado mejorar la situación a lo largo del tiempo. Los cardenales Francisco Jiménez de Cisneros y Pedro González de Mejía, así como el arzobispo de Granada Hernando de Talavera, se dedicaron durante el reinado de los Reyes Católicos a mejorar la institución eclesial, nombrando obispos de grandes cualidades y fundando establecimientos educativos. En Alemania se destacó en esa labor el obispo Nicolás de Cusa. No fue suficiente, empero, tanto porque el problema estaba profundamente enquistado como porque los enfrentamientos políticos entre los principados alemanes estaban creando profundas grietas en el orbe católico.
Desde 1518, los protestantes alemanes solicitaron convocar un concilio específicamente alemán. Por su lado, el emperador Carlos I intentaba aunar a católicos y reformistas para poder hacer frente con garantías al turco. En la Dieta (o Asamblea, Reichstag) de Worms (1521) se intentó llegar a un acuerdo, sin éxito: Martín Lutero (presente físicamente en la Dieta), lejos de retractarse, acusó a Roma de tiranía. En el Edicto de Worms, Roma calificó a Lutero de delincuente y prohibió la lectura y posesión de sus escritos. La crisis luterana, de honda raigambre política, cuyos fundamentos se encontraban precisamente en la descomposición de la jerarquía eclesiástica y sus maneras, había dividido profundamente a la Iglesia.
El emperador Carlos prohibió el concilio nacional germánico, pero notificó al Papa Clemente VII que consideraba conveniente la convocatoria de un concilio general o ecuménico[8] y propuso la ciudad de Trento como lugar apropiado[9]. En 1529, el Papa se comprometió a celebrarlo, pero su materialización sufrió sucesivos aplazamientos y cambios de lugar por diversos motivos. La mayoría de los prelados se mostraban reacios a celebrar un concilio en aquellos momentos[10]. El cardenal legado Lorenzo Campeggio se oponía, convencido de que los protestantes no eran honestos al solicitarlo. Los príncipes católicos quisieron que el concilio se celebrara en Alemania[11], pero el Papa propuso celebrarlo en Roma. Además, Enrique VIII de Inglaterra y, sobre todo, Francisco I se dedicaron a poner impedimentos. Tampoco fueron ajenos los enfrentamientos entre el Emperador y el Papa. Por fin, en 1529, el Papa se mostró dispuesto a convocar un concilio general para el verano de 1530, si era necesario.
El Emperador llegó a la conclusión de que Clemente VII no deseaba realmente celebrar el Concilio. Mientras tanto, los príncipes protestantes se ratificaban en sus doctrinas y rehusaban retractarse de las posturas que habían tomado. Clemente VII ponía constantemente pegas al Concilio. Francisco I intentó frustrar la convocatoria poniendo condiciones incumplibles, haciendo imposible la celebración que ya había sido acordada entre todos los demás para el 28 de noviembre de 1531. En 1532, en Bolonia, el Emperador y el Papa decidieron que el Concilio debía reunirse tan pronto como se obtuviera la aprobación de todos los príncipes cristianos. Tanto Francisco I como Enrique VIII dieron largas y los protestantes alemanes rechazaron las condiciones propuestas por el Papa, quien falleció en septiembre de 1534.
El siguiente Papa, Paulo III (1534-49), cuando era el cardenal Alejandro Farnesio, había favorecido decididamente la reunión conciliar. Tras su elección, llamó a Roma a distinguidos prelados[12]. Representantes de Carlos V y Fernando I trabajaron para acelerar la celebración del Concilio. Sin embargo, Los príncipes alemanes protestantes, reunidos en la Liga de Esmalcalda (1535), se opusieron, recibiendo el apoyo de Enrique VIII y, de nuevo, Francisco I[13].
Las malas relaciones entre el Papa y el Emperador y la guerra entre Carlos V y Francisco I ocasionaron otra prórroga (6 de julio de 1543). Tras la Paz de Crespy (17 de septiembre de 1544) llegó la reconciliación entre Pablo III y Carlos V. El mismo Francisco I cambió de posición y se declaró a favor de Trento como lugar de reunión. El 19 de noviembre de 1544, la bula «Laetare Hierusalem» convocaba el Concilio en Trento para el 15 de marzo de 1545. Como en marzo sólo había en Trento unos pocos obispos, Paulo III[14] convocó nuevamente el Concilio Ecuménico[15] para el 13 de diciembre de 1545[16]. La primera sesión formal se celebró en el coro de la catedral de Trento tras la Misa del Espíritu Santo.
No fue fácil. Habían transcurrido quince años de período preconciliar, teñido de vacilaciones y recelos. Si tenemos en cuenta que el 4 de diciembre de 1563 se celebró la vigesimoquinta y última sesión del Concilio, y que, por tanto, éste duró 18 años, podemos concluir que no sólo fue acaso el más importante de los concilios sino también el más difícil de celebrar, amén del más largo de la historia. Pero veamos con detalle su contenido.
En 1545 se inauguró el Concilio, donde destacó la representación española por su formación técnica. Trento mostró una actitud abierta para escuchar las distintas escuelas teológicas. Destacó la numerosa presencia alemana. La amenaza de una epidemia de peste obligó a suspender el Concilio hasta 1551. Entonces, Carlos V sufrió la traición de su aliado Mauricio de Sajonia, quien se pasó a los protestantes y atacó al Emperador en Innsbruck, por lo que en 1552 se volvió a suspender el Concilio, pues tanto la ciudad de Trento como los miembros del Concilio corrían peligro.
Entre 1545 y 1563 se realizaron un total de 25 sesiones plenarias en las que se trataron todos los puntos previstos, referidos a la doctrina y la disciplina eclesiástica.
Las reuniones se prolongaron (con largas interrupciones) hasta el 4 de diciembre de 1563, fecha en que concluyó el Concilio, ya con Pío IV y sin representación alemana. En su transcurso se pueden diferenciar tres períodos, con tres papas diferentes. Durante Paulo III[17] se trataron los temas de doctrina cuestionados por los protestantes. Con Julio III[18], (1551-1552) algunos príncipes alemanes y delegados del luteranismo asistieron al Concilio. Al no llegar a acuerdo alguno, resurgieron las tensiones y el Concilio se suspendió de nuevo. La tercera etapa, habilitada por Pío IV, tuvo lugar entre 1562 y 1563. Se hizo evidente que la separación de los protestantes era inevitable y las discusiones se centraron en las reformas necesarias para que la Iglesia católica reforzara su posición y mantuviera su primacía y sus fieles, estableciendo las líneas fundamentales de la Reforma católica, llamada Contrarreforma.
En el Concilio había dos posturas claramente enfrentadas: una, que proponía una actitud conciliadora hacia los protestantes para llegar a un acuerdo con ellos, y otra, la que no estaba dispuesta a transigir, que acabó por imponerse. Destacaron en el Concilio los jesuitas Diego Laínez, Alfonso Salmerón (ambos enviados por el Papa), Juan Arza (enviado por el Emperador) y Francisco Torres. La filosofía la inspiró Cardillo de Villalpando y las normas sobre sanciones de conductas erradas tuvieron como exponente principal al obispo de Granada, Pedro Guerrero. Nombres de participantes que merecen destacarse por sus contribuciones son los de Domingo de Soto O. P.[19], Ambrosio Catarino O.P., Reginaldo Pole, Jerónimo (Girolamo) Seripando General de la Orden O.S.A.[20] y Melchor Cano O.P. Los teólogos y prelados españoles e italianos fueron los más importantes, tanto por su número como por la influencia que ejercieron.
Sus decisiones cubrieron diversos ámbitos. En el primero, los protestantes admitían como única autoridad infalible la de las Escrituras. El Concilio afirmó que la tradición (las enseñanzas recibidas oralmente de los Apóstoles y conservadas a través de los siglos en los textos de los Padres Apostólicos, de los Padres del desierto y de los Padres de la Iglesia, así como las aportaciones del Papado y los concilios) constituyen, junto con las Escrituras, uno de los fundamentos de la Fe.
El segundo confirmó y definió los dogmas y prácticas rechazadas por los protestantes (la presencia real de Cristo en la Eucaristía, así como la transustanciación durante la misa; la justificación por la fe y por las obras, la conservación de los siete sacramentos[21], las indulgencias, la veneración de la Virgen María y los santos …), fijando con nitidez la frontera entre la ortodoxia y las herejías, diferenciando claramente entre la Iglesia Apostólica[22] y los movimientos surgidos del luteranismo. Reafirmó el libre albedrío y la inclinación al bien de los seres humanos.
El tercero adoptó medidas para asegurar un clero de acrisolada moral y más instruido. Se confirmó la exigencia del celibato clerical, la obligación de residencia para obispos (en sus diócesis) y curas y la creación de seminarios para la formación de sacerdotes[23]. Los obispos debían poseer idoneidad y una vertebración ética intachable. Se prohibió la acumulación de beneficios. El Concilio eliminó algunas costumbres, como la mal llamada «venta de indulgencias»[24].
El cuarto reforzó la jerarquía y, con ello, la unidad católica, al afirmar la supremacía del Papa, “Pastor Universal de toda la Iglesia”.
El quinto impuso, en contra de la opinión protestante, la necesidad de la existencia mediadora de la Iglesia, como Cuerpo de Cristo, para lograr la salvación del hombre, reafirmando la jerarquía eclesiástica. Se ordenó a los párrocos predicar los domingos y los días de fiestas religiosas, así como impartir catequesis a los niños. Además, debían registrar nacimientos, matrimonios y decesos. Se prohibieron los duelos, con gravísimas penas para los infractores.[25]
El sexto reafirmó la validez de los siete sacramentos y la necesidad de aunar fe y buenas obras; ambas, más la gracia divina, bastaban para lograr la salvación[26]. El Concilio se opuso a la tesis de la predestinación de Calvino[27]. Se afirmó la existencia del purgatorio. Para cumplir sus mandatos, se creó la Congregación del Concilio, dándose a conocer sus disposiciones a través del “Catecismo del Concilio de Trento”[28]. Se reinstauró la práctica de la Inquisición. El Concilio creó el Índice, que estableció una censura contra la publicación de textos contrarios a la fe católica.
Aunque no consiguió reunificar la Cristiandad, el Concilio de Trento supuso para la Iglesia católica una profunda catarsis. Desde un punto de vista doctrinal, fue uno de los concilios más importantes e influyentes de la historia de la Iglesia católica. Trento definió las nuevas normas dogmáticas, litúrgicas y éticas de la Iglesia, más concretamente las prácticas rechazadas por los protestantes. Se estimuló la realización de ritos de piedad popular como el rezo del rosario, las celebraciones de fiestas religiosas como la Semana Santa y el Corpus Christi; las procesiones y la devoción de los santos.
En 1592, tras el Concilio, se publicó una edición definitiva de la Biblia, sola fuente de la revelación de la verdad divina, aunque otorgando también dicho carácter a la Tradición, negándose su libre interpretación defendida por los protestantes[29], al considerar ésta una tarea del Papa y los obispos, herederos de San Pedro y los apóstoles, a quienes Cristo asignó esa misión. Además, los padres conciliares declararon que la Vulgata era el texto auténtico para sermones y debates, sin excluir correcciones textuales.
Se reorganizó el gobierno de los Estados pontificios. Se establecieron las nunciaturas, delegaciones diplomáticas del Vaticano en los países católicos para aconsejar a los reyes y controlar a las jerarquías religiosas. Se instó a utilizar ornamentación de las iglesias, el empleo de música sacra, y el uso de imágenes en las celebraciones. Se impuso un control severo de la producción literaria y artística sagradas.
En resumen, Trento expurgó y reforzó la estructura de la iglesia y ordenó sus fuerzas para el futuro, consolidando la Contrarreforma para enfrentar la Reforma protestante. Reafirmando la doctrina tradicional, el Concilio de Trento fijó el contenido de la Fe católica y definió lo que sería el catolicismo durante los cuatro siglos siguientes. Sólo en el Concilio Vaticano II, en la década de 1960, tuvo lugar un reexamen profundo de las posiciones de la Iglesia romana[30].
El Concilio Ecuménico de Trento ha demostrado ser de la mayor importancia para el desarrollo de la vida de la Iglesia. Ningún concilio ha desarrollado sus tareas en circunstancias más difíciles y ninguno ha tenido que decidir tantas cuestiones trascendentes. La asamblea demostró al mundo que, a pesar de la repetida apostasía en la vida de la Iglesia, había en ella suficiente fuerza religiosa y capacidad de defensa de los principios inmutables del cristianismo. Se proclamó la verdad divina infalible, en oposición a las falsas doctrinas de su tiempo. De esta forma se establecieron firmes fundamentos para vencer la herejía y para ejecutar una genuina reforma interna de la Iglesia católica.
Trento promulgó catorce decretos doctrinales y trece decretos sobre la reforma de la atención pastoral y la disciplina de la Iglesia. Por lo que se refiere a la obra pastoral y disciplinaria, las decisiones de Trento fueron trascendentales.
La frase de hoy refleja la postura oficial de la Iglesia Católica Romana en la Dieta de Worms, a la que asistió Martin Lutero. En la 2ª de Pedro 1; 20, 21, se dice literalmente: «Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia; porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios.» La postura de Lutero era opuesta y fue por ello excomulgado y separado de la Iglesia.
Cordiales saludos
José-Ramón Ferrandis

[1] Que entonces era una ciudad imperial libre regida por un príncipe-obispo. Trento estaba en la Italia del norte, pero era ciudad imperial y cabía esperar que consintieran en acudir los protestantes, que nunca participarían en un Concilio celebrado en suelo papal.
[2] Cuya denominación proviene del término conciliar, es decir, “poner de acuerdo a dos o más personas o cosas”. Obviamente, ello implica un profundo desacuerdo previo.
[3] Paulo III intentó reunir el Concilio primero en Mantua, en 1537, y luego en Vicenza, (1538), al tiempo que mediaba en Niza para lograr la paz entre Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, por un lado y Francisco I de Francia por otro.
[4] Considerada una herejía por el Vaticano.
[5] Que veremos después en detalle, pero afectaron a las Sagradas Escrituras, la Tradición, los Sacramentos, el celibato de los sacerdotes, la afirmación de la supremacía de la autoridad papal y la delimitación de los campos de trabajo de los teólogos.
[6] La simonía es la venta de beneficios espirituales a cambio de bienes materiales. Lo espiritual tiene un alcance mayor del correspondiente al término utilizado, pues Incluye cargos eclesiásticos, sacramentos, reliquias, promesas de oración, la jurisdicción eclesiástica, la excomunión y otras. Fue notable en la Edad Media y principios del Renacimiento.
[7] Es decir, pobreza, castidad y obediencia.
[8] Que significa universal, que se extiende por todo el orbe. Fue la reunión de los principales cargos de la Iglesia para tratar temas eclesiásticos, con repercusiones en toda la Cristiandad.
[9] El Emperador Carlos deseaba la reunión del Concilio, que entendía serviría para rehacer la unidad religiosa del Imperio. El fortalecimiento del poder de Carlos que ello supondría indujo al otro gran monarca católico de Europa, Francisco I de Francia, se opusiera por todos los medios.
[10] Básicamente, querían conservar su modus vivendi, muy satisfactorio para ellos, pero enormemente abrasivo para la Iglesia.
[11] En cursiva para indicar que, a la sazón, no había ni un país ni un Estado con ese nombre.
[12] Paulo III creó una comisión para examinar el estado de la iglesia. El informe fue demoledor. Papas y cardenales se habían corrompido. El soborno para obtener cargos en la iglesia era generalizado. Los monasterios habían perdido su disciplina. Se abusaba por doquier de la venta de indulgencias.
[13] El caso de Francisco I es especialmente grotesco. En 1536, Carlos V llegó en Roma a un completo acuerdo con el Papa respecto al Concilio. El 2 de junio, el Papa publicó la Bula llamando a reunirse en Mantua el 23 de mayo de 1537 para celebrar un concilio general. El rey francés tenía una actitud cambiante y ambigua frente al Papa, la amenaza turca y los protestantes, mientras que Carlos I se mostró claro y decidido en estos temas. A pesar de ello, el Papa siempre aparecía neutral en sus disputas, lo que irritaba profundamente al emperador. Carlos V, escribió una carta de reproche a Paulo III. Francisco I aprovechó la guerra que había estallado entre él y Carlos en 1536 para declarar imposible la asistencia de los obispos franceses al concilio. El curso de los acontecimientos era continuamente obstaculizado por Francisco I. Tras varias infructuosas negociaciones con Carlos V y con Francisco I, en el consistorio del 21 de mayo de 1539 se pospuso el concilio indefinidamente. Paulo III convocó el 22 de mayo de 1542 un Concilio ecuménico que se reuniría en Trento el 1 de noviembre del mismo año. Los protestantes atacaron violentamente al Concilio y Francisco I se opuso enérgicamente; ni siquiera permitió que se publicase en su reino la Bula de la convocatoria.
[14] Paulo III murió el 10 de noviembre de 1549.
[15] Ecuménico significa universal, mundial, general.
[16] El Emperador intentó, como hizo con la Dieta de Worms, que estuvieran representados los protestantes, para que el concilio fuese verdaderamente ecuménico. En cada uno de los tres períodos invitó a los protestantes y les ofreció salvoconductos. Carlos nunca vaciló en su determinación de que se efectuara el concilio tan pronto como hubiera un período de paz general en la cristiandad.
[17] Entre 1545 y 1549.
[18] Julio III murió en 1555. Le sucedió Marcelo II (1555), anterior cardenal legado en Trento, Marcelo Cervini, quien murió veintidós días después de su elección.
[19] O.P. por Orden de Predicadores, es decir, dominicos.
[20] O.S.A. por Orden de San Agustín, agustinos.
[21] Afirmó que la libertad se alimenta de la gracia a través de los siete sacramentos
[22] Como la Iglesia católica romana está inspirada por el Espíritu Santo, no yerra en materia de Fe.
[23] Similares recomendaciones de residencia, predicación, cura de almas, vida austera, uso del traje talar, y otras se hicieron a los párrocos. El Concilio hizo especial hincapié en el celo que habría de ponerse en la selección, formación moral, teológica y doctrinal de los curas, para lo cual pedía a los obispos que establecieran seminarios diocesanos.
[24] Algunos eclesiásticos, concretamente miembros de la curia papal, se resistieron a cualquier reforma que pudiera entorpecer sus estilos de vida. Su resistencia fue vencida. la revuelta de Lutero había sido impulsada por la “ambición, avaricia y codicia” del clero, lo que podía acabar con la Iglesia católica.
[25] «Extermínese enteramente del mundo cristiano la detestable costumbre de los desafíos, introducida por artificio del demonio para lograr a un mismo tiempo que la muerte sangrienta de los cuerpos, la perdición de las almas…Los que entraren en el desafío, y los que se llaman sus padrinos, incurran en la pena de excomunión y de la pérdida de todos sus bienes, y en la de infamia perpetua, y deban ser castigados según los sagrados cánones, como homicidas; y si muriesen en el mismo desafío, carezcan perpetuamente de sepultura eclesiástica.»
[26] Como es sabido, Lutero sostenía que el hombre se salvaba por la sola Fe, sin conjunción con las obras que realizase.
[27] La tesis de la predestinación de Calvino asegura que el hombre está predestinado a su salvación o condena, sin que esté en su mano hacer nada al respecto. En refutación, la Iglesia sostiene que el hombre puede y debe realizar buenas obras, ya que el pecado original (cuyo dogma quedó promulgado en el Concilio) no destruye la naturaleza humana.
[28] El Catecismo del Concilio de Trento, publicado en 1566, estuvo vigente hasta 1959 (el Concilio Vaticano II acabó con él).
[29] Reformadores como Lutero habían estado traduciendo la Biblia a lenguas vernáculas. El Concilio sostuvo que la única Biblia era la Vulgata latina y que ninguna interpretación privada de las Escrituras podía apartarse de las enseñanzas de la iglesia. Se rechazó el punto de vista protestante de la Sola scriptura; junto con las Escrituras, la tradición preservada por la iglesia era una fuente de autoridad.
[30] Lo que, a la luz del tiempo transcurrido y los eventos inducidos, ha supuesto la destrucción de los fundamentos y la liturgia, abocando a la Iglesia católica a una vertiginosa desaparición. Las frases de Pablo VI son desgarradoras, por prístinas. Se dieron a principios de la década de los 70’s. Eran tiempos agitados, postconciliares. El papa Pablo VI escribió una carta que permaneció inédita hasta 2018, cuando apareció en el libro “La barca di Paolo”, del sacerdote Leonardo Sapienza, regente de la Casa Pontificia. El 29 de junio de 1972, Pablo VI tenía la cada vez más clara impresión de que había algo profundo y negativo que afligía a la Iglesia. La secularización y la falta de unidad interna eran dos grandes problemas para la Iglesia. “…Diríamos que, por alguna rendija misteriosa – no, no es misteriosa – por alguna rendija, el humo de Satanás entró en el templo de Dios. Hay duda, incertidumbre, problemática, inquietud, insatisfacción, confrontación”.
por José-Ramón Ferrandis | 10 Dic 2022 | Países / Áreas geográficas
Desde hace años, la Comisión de la Unión Europea contiende con el gobierno húngaro sobre dos asuntos inconexos entre sí, levantados por la propia Comisión. Formalmente, uno es la corrupción[1], en genérico. El otro es el incumplimiento de una larga lista de objetivos relacionados con el poder judicial que Bruselas quiere imponer a Budapest.
No todo queda en el ámbito de la oratoria. Sabiéndose superior, la Comisión ha amenazado con congelar € 7.500 M de fondos regionales[2] y bloquear € 5.800 M del fondo anticrisis[3]. Y lo condiciona a la satisfacción de 27 puntos[4] concretos, relativos sobre todo a la independencia judicial[5], que el ejecutivo húngaro debería poner en práctica. Se trata de un chantaje en toda regla[6].
La exigencia no es nueva. De hecho, el gobierno húngaro de Viktor Orbán, que lleva tiempo con esto a cuestas, ha presentado avances[7] en muchos puntos, avances que la Comisión considera insuficientes[8], por lo que ha puesto en manos del ECOFIN[9] la decisión final sobre la congelación de los € 7.500 M.
Esto no es todo: Hungría arriesga mucho[10], pero su presidente juega duro: afirma que, detrás de las exigencias de Bruselas se halla la apertura de fronteras a los inmigrantes ilegales[11] y el apoyo de las medidas contra Rusia por la invasión de Ucraina. En otras palabras, son razones políticas y no técnicas las que animan a la Comisión.
¿Será verdad? Orbán, de momento, se ha descolgado con esto: “Bruselas exige la apertura de nuestras fronteras a los (in)migrantes, pero nosotros no lo haremos; exige la introducción en nuestras escuelas de su propaganda sexual, pero nosotros no lo haremos; la UE también exige el apoyo incondicional a las sanciones y a la guerra (contra Moscú), pero esto tampoco lo haremos”. Esto es política de Estado, en efecto. La valoración que merezca es otra cosa. Viktor Orbán es un veterano. Sabe cómo funciona en realidad la UE.
La situación es difícil, aunque no complicada. Las cartas están sobre la mesa. Si la Comisión de la UE ha bloqueado pagos a Hungría, ésta ha vetado dos importantes medidas que requieren unanimidad de los EEMM. Una, prestar € 18.000 M a Ucraina, que supone nuevas emisiones de deuda, avaladas por el presupuesto comunitario[12]. Otra, la adopción de un impuesto de sociedades mínimo del 15% a las empresas multinacionales que operen en la UE. El 6 de diciembre, el ECOFIN ha encallado por el veto húngaro. Orbán utiliza sus armas. Y no va a levantar ese veto a menos que la Comisión negocie levantar el suyo[13]. Y como el Parlamento Europeo está también de por medio[14], esto se complica. Finalmente, el Consejo tiene hasta el 19 de diciembre (de 2022) para tomar asimismo cartas en el asunto.
Habrá una negociación[15]. Todo el mundo en la UE lo sabe. Habrá acuerdo. Lo que nadie sabe es cómo se concretará. Hungría se ha comprometido a cumplir las 17 medidas, entre ellas las reformas legales vinculadas con la independencia judicial. La Comisión insiste en que hasta que no estén cumplidos los 27 hitos no habrá desembolsos. Es una posición dura, bienvenida tanto por la oposición húngara[16] como por los rojiverdes alemanes[17].
En el ECOFIN del 6 de diciembre de 2022, Alemania, Francia e Italia dijeron que quieren un informe de la Comisión sobre los avances de Hungría desde el 19 de noviembre pasado sobre las 17 medidas. Una vez entregado ese informe, los ministros lo valorarán. Algunos EEMM aseguran que no aprobarán los desembolsos a Hungría si ésta no levanta su veto. Ya se verá. De momento, el ECOFIN ha fracasado. Orbán condiciona oficialmente su apoyo a que no se congelen sus Fondos de Cohesión. Si nada se resuelve por videoconferencia de un nuevo ECOFIN, el asunto pasará al Consejo Europeo de jefes de Estado y de Gobierno que se ven en Bruselas el 14 y 15 de este mismo mes.
Orbán tiene otros problemas, que determinan su postura. Depende de los hidrocarburos rusos. Tiene desencuentros con Ucraina desde hace años por la minoría magiar allí, cuyos derechos no se respetarían. Pero posee derecho de veto, así que lo está utilizando. Ahora negocian Emmanuel Macron y Olaf Scholz, que se han visto con Orbán en la cumbre informal de Albania.
Visto. Wait and see.
Todo esto está claro, pero la situación de la independencia del poder judicial en España es mucho peor que la de Hungría y la Comisión calla. La Comisión acorrala a Hungría porque ésta protege a su infancia y deja que las autoridades españolas del momento se adueñen del espacio educativo infantil y juvenil con sus proclamas corrosivas y criminales sin decir esta boca es mía[18]. Ni abrió la boca cuando la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y demás elaboró y distribuyó en miles de colegios en España la Guía de Familias, simplemente pornográfica.
Lo del poder judicial merece más comentario. España está en peor posición que Hungría en relación con la separación de poderes. El Ejecutivo socialista está llevando a cabo[19] su plan para el asalto a la independencia judicial. Ha invadido la Fiscalía General del Estado, acosa al Consejo General del Poder Judicial y el propio presidente Sánchez ha propuesto para el Tribunal Constitucional (TC) a su exministro de Justicia, Juan Carlos Campo y su exdirectora de Presidencia, Laura Díez[20].
Sánchez pretende controlar el TC para aplicar sin cortapisas sus políticas antidemocráticas y autoritarias. Distintas asociaciones del ámbito de la carrera judicial se han dirigido a la Comisión Europea para denunciar la situación en la que se encuentra el poder judicial español sin que Bruselas haya amenazado a España con congelar los fondos que le corresponden, ni nada que se le asemeje[21]. La presión sobre Budapest la ejerce el titular de Justicia, el belga Didier Reynders, un experto en manejar la doble vara de medir según se trate de España o de Hungría. En septiembre de 2022, de visita en Madrid, obtuvo un compromiso muy laxo del Gobierno en lo referido a la renovación del Consejo General del Poder Judicial[22]. Y se lo tragó sin chistar. La Comisión de la UE, que acosa y persigue a los gobiernos de Hungría y Polonia por supuestos ataques a la democracia y a la independencia judicial, calla ante los desmanes socialcomunistas del gobierno de España. A los conservadores, ni agua. A los progres, lo que quieran.
Muy recientemente, en plena polémica sobre la designación gubernativa del exministro Juan Carlos Campo para ocupar una plaza en el Tribunal Constitucional (TC), Reynders declaró que España “no es el único país en nombrar exministros” para organismos similares. Aunque es obvio que el presidente Sánchez trata de controlar al TC para avanzar en su agenda destructiva habilitando una futura tolerancia a los delitos de sedición de los independentistas catalanes, sus valiosos socios de gobierno, Bruselas calla.
Hace dos años, en noviembre de 2020, la ministra húngara de Justicia, Judit Varga, aseguraba que “no somos nosotros los que criticamos a los Estados miembros donde […] el Gobierno instruye directamente a la fiscalía, o donde los jueces son nombrados por actores políticos, sino que son ellos los que nos critican”. Hablaba de España. La cosa viene de lejos. En esa época la Comisión ya amenazaba con suspensiones de los fondos destinados a Hungría por la Independencia de los jueces húngaros.
Esto es una mascarada. Ahórrennosla. España es miembro de la Unión Europea y seguirá siéndolo porque no nos queda otra al haber entrado en el Euro[23]. Además, una Unión como es debido, equilibrada, decente, incorruptible, sería una bendición para todos, no sólo para Francia y Alemania, además de para los biempagaos burocratillas de Bruselas. Los EEMM deben mantener íntegra su soberanía fiscal, militar y judicial, sin injerencias, sin asimetrías y sin preferencias izquierdistas tan estúpidas como irresponsables.
La UE YA es un segundón en el escenario mundial, antaño dominado por el enfrentamiento entre los EE. UU. y la URSS y hoy día por el reciente entre los EE. UU. y la RP China. Europa como un todo viene perdiendo pie desde 1945; la Unión Europea, desde que se creyó capaz de erigir un imperio capaz de tratar de tú a tú a los grandes, es un fiasco burocrático colosal.
Quienes pertenecemos a ese constructo que todavía discute qué es institucionalmente, necesitamos que quienes rigen la UE dejen de lado la corrupción sistémica en la que están inmersos, blinden nuestras fronteras contra invasiones silenciosas, recuperen siquiera los rudimentos de la civilización cristiana que dio a luz a la Comunidad Económica Europea y generen la ilusión necesaria para que la población autóctona alcance y supere el nivel de mantenimiento demográfico. Los analistas geoestratégicos harían bien en sopesar la importancia de los poderes hegemónicos, los emergentes y los declinantes sin equivocarse tanto. La energía es el corazón de las economías y cualquier concesión irrisoria a planteamientos woke acabará con las entidades que las asuman.
La deuda pública tiene que ser reducida, los gobiernos deben adelgazar los Estados y hay que reordenar las prioridades sin ampliar incesantemente competencias y regulaciones en lugar de preocuparse por meterse en las cocinas de los EEMM y de sus ciudadanos y sus costumbres. La soberanía es de los EEMM. ¿Qué es lo que no entienden de eso? Y dejen de regalar recursos financieros a terceros que siempre pedirán más, acusando a los EEMM de viejos agravios.
Como cuando estalló la crisis de 2008, basta ya de cacarear más Europa. Más seriedad, oiga. Dejen de huir hacia adelante.
[1] No se trata de creerse a pies juntillas que, en Hungría, la corrupción alcance niveles mayores que en otros países de la Unión Europea. De hecho, si acudimos a las tablas de Transparency International, cuya reputación y fiabilidad las hace referencias, construidas para el último año disponible, 2020, https://www.transparency.org/en/cpi/2021?gclid=CjwKCAiAs8acBhA1EiwAgRFdw4uKnl1DCDsehblu5ZD8VkafodEjFYvMy-Ub74V8zNVRthUTuSrujBoC5UkQAvD_BwE se aprecia cómo los antiguos Estados comunistas ocupan las últimas plazas de la UE, es decir, las que revelan una mayor corrupción. Nada que nos sorprenda por ese lado, aunque sí que la Comisión la haya tomado con Hungría y no con Bulgaria y Rumanía, con el mismo nivel de corrupción, no tan lejos de Croacia, Eslovaquia, Grecia, Malta y, ¡oh sorpresa!, Italia. La Comisión utiliza el argumento de la corrupción para vestir el muñeco con más ropajes de los que éste tiene. No es preciso, y diría más, es contraproducente. Pierde seriedad y abre portillos gratis a la defensa húngara.
[2] Del Pilar de Cohesión, en neolengua. La cosa es dura para Hungría, pues la amenaza de congelación (o sea, de impago de los compromisos asumidos por la Comisión: más neolengua) se eleva a 22.500 M hasta 2027.
[3] Hacía meses que se estaba difiriendo esta asignación del Post-COVID Recovery Plan. El 3.12.2022 se aprueba, pero se suspende su entrega. «Desgraciadamente, Hungría no ha aplicado las medidas de corrección para que podamos decir que el riesgo que identificamos ha desaparecido. Por lo tanto, hemos concluido que mantenemos nuestra propuesta sobre las medidas de protección presupuestaria». Esto lo ha cacareado el comisario europeo de Presupuesto, Johannes Hahn.
[4] Los 27 puntos o reformas incluyen los 17 ya negociados como parte de la condicionalidad del “imperio de la Ley”, las reformas para reforzar la independencia judicial y las nuevas normas sobre auditoria e información sobre los fondos de la UE.
[5] ¿Les suena? Pues esperen.
[6] Valdis Dombrovskis, vicepresidente ejecutivo de la Comisión, afirma taxativo que “los 27 hitos (puntos, milestones) deben cumplirse en su totalidad antes de que Hungría solicite los pagos debidos. En resumen, no habrá fondos hasta que no se cumplan los 27 puntos”. Y cualquier marcha atrás en esos puntos bloqueará cualquier pago subsiguiente.
[7] «Confío en que cumplamos nuestros compromisos restantes con la misma precisión y minuciosidad que hasta ahora y que podamos convencer en 2023 a la Comisión y al Consejo de que ya no es necesario mantener la suspensión». Tibor Navracsics, ministro de Desarrollo Regional de Hungría.
[8] Seguimos con la neolengua: “La Comisión considera que, aun con los pasos dados, sigue habiendo un riesgo continuado para el presupuesto europeo porque las medidas correctivas necesarias son de naturaleza estructural u horizontal”.
[9] Es decir, los ministros de Economía y Finanzas de los 27, colegiados.
[10] Mucho, ciertamente. Hungría necesita los fondos europeos. Los 13.000 millones congelados hasta que el Gobierno apruebe las impuestas reformas pendientes son fundamentales para la economía húngara.
[11] Más neolengua; a los inmigrantes, la progresía (y la Comisión, su madre putativa) les llama migrantes.
[12] No es por no poner fondos. El gobierno de Hungría ha confirmado que proporcionaría a Ucraina € 187 M, que es lo que corresponde a Hungría en el reparto de la cifra conjunta bloqueada. La Comisión tiene una alternativa para sortear el veto de Hungría a la ayuda de 18.000 millones de euros para Ucrania en 2023: recurrir a avales nacionales, lo que les permitiría evadir la unanimidad y hacerlo desde los 26, en el supuesto de que no haya defecciones adicionales.
[13] Es curioso esto; algunos EEMM llaman chantaje a la actuación de Hungría, pero no lo hacen con la actuación de la Comisión. Asimetría fundamental se llama esa figura. Sale a cuenta ir en las filas del poderoso. El caso de Petri Sarvamaa, finlandés miembro del Parlamento Europeo, (control presupuestario) es notable. Celebra la decisión de la Comisión de congelar los fondos, denominándola “»historic moment for the rule of law». Lo dejo en inglés para que no impacte tanto el pretencioso aserto, aunque, bien mirado, es la primera vez que Bruselas aplica el que llama mecanismo del Estado de derecho, nueva herramienta para burócratas que le permite retener la financiación cuando detecta riesgos sistémicos un Estado miembro. Curiosamente, en abril de 2022, dos días después de la cuarta mayoría consecutiva obtenida en las elecciones generales húngaras por el primer ministro Viktor Orbán, la Comisión anunció que utilizaría el mecanismo contra Hungría. Casualidad, sin duda. Siempre que se llame Hungría, claro, Porque si se llama España, entonces no. El gobierno español es progre, el húngaro no. La doble vara de medir.
[14] Los parlamentarios de la UE votaron mayoritariamente a primeros de diciembre una resolución para congelar los fondos destinados a Hungría: 416 votos a favor y 124 en contra.
[15] No va a ser fácil. La Comisión sigue ciega ante la realidad, a pesar de los revolcones energéticos que sus EEMM se están llevando tanto por su propia estulticia como por la inepcia de la Comisión, adalid de la suicida Agenda 2030. Vean lo que dice, en el idioma del único EM que la ha abandonado, por el momento: “The Commission’s assessment … found that Hungarian plan devotes 48.1% of its total allocation to measures that support the climate objective. The implementation of Hungary’s plan is expected to contribute significantly to the REPowerEU objectives to rapidly reduce dependence on Russian fossil fuels and fast-forward the decarbonisation of Hungary’s economy, with a wide range of reforms in the field of sustainable transport, energy, water management and the circular economy”. Están profundamente tarados.
[16] La oposición húngara ha celebrado la situación. «En los últimos diez años han llegado a Hungría miles de millones de euros, pero la sanidad está en peor situación que hace diez años, la educación está en peor situación, la competitividad del país no ha aumentado, porque todos estos fondos han ido a parar a tres o cuatro oligarcas. Ahora con esta decisión podemos detener este proceso», ha defendido la eurodiputada de los socialdemócratas, Klara Dobrev, con gran precisión. Debe ser por eso por lo que los húngaros llevan cuatro elecciones generales consecutivas eligiendo a Orbán.
[17] Daniel Freund, eurodiputado alemán del Partido Verde, afirma con absoluta falta de seriedad: «Deberían haber congelado todos los fondos europeos por ahora, porque sabemos que todos los programas y todas las partidas presupuestarias son objetivo de la corrupción de Orbán, sus amigos y su familia. Y entonces, por supuesto, lo que necesitamos es un plan ambicioso para reparar el Estado de derecho, para reparar el gasto de dinero en Hungría para que no haya más corrupción.» Se trata de un adulto en el Parlamento Europeo, se lo aseguro. Por su edad, al menos.
[18] Bueno, sí lo dice. El 15 de julio de 2021, la Comisión Europea abrió un procedimiento contra Hungría en relación con la ley votada poco antes por el Parlamento que prohibía el adoctrinamiento LGTBIJK en contenidos dirigidos a menores, asunto que en Hungría tiene enorme apoyo de la sociedad.
[19] De hecho, lo inició Felipe González en 1985.
[20] En Hungría, todos los magistrados del Tribunal Constitucional son juristas de reconocido prestigio y carecen de afiliación partidista. Laszlo Salamon fue parlamentario durante dos décadas.
[21] La Comisión no mueve un dedo contra España, pero sí lo hace contra Hungría el belga Didier Reynders, titular de Justicia en la Comisión. Eso sí, cuando viaja a Madrid, es obsequioso y traga con cualquier compromiso laxo del gobierno español a pesar de los hechos relativos al CGPJ. Al conocer la designación, por parte del Gobierno, del exministro Juan Carlos Campo para una plaza en el TC, Reynders declaró que España «no es el único país en nombrar exministros» para organismos similares. La doble vara de medir.
[22] En el equivalente húngaro del CGPJ, todos sus miembros son designados por los jueces, no por políticos.
[23] Hungría no lo ha hecho. Eso le da margen para meditar el momento en que las curvas de obtención de ayudas y de pérdida de soberanía se corten. Y entonces decidir. Es también el caso de Polonia, sometida a similar acoso por parte de la UE.
por José-Ramón Ferrandis | 8 Dic 2022 | Países / Áreas geográficas
Hace unos días leí un suelto que mi admirado Marcelino Lastra escribió en su blog Mi Ciudad Real. Me pareció iluminador. Quiero decir que aporta luz a un comportamiento que podrá resultar repulsivo, pero no se suele explicar con la claridad y conocimientos con que ese blog lo hace: los fundamentos teóricos del comportamiento de Sánchez en particular y del socialismo en general, una vez comprobada por su parte la dificultad de ganar las guerras que desencadenan.
Han aprendido. La Agenda 2030 es su máxima expresión. Ahora prefieren ordeñar que sacrificar. No me digan que no es un avance: Son unos progresistas de tomo y lomo. Y ven lo más rentable a distancia. Siguen tratando a la gente como ganado, pero dónde va parar.
Este es el enlace https://www.miciudadreal.es/2022/11/30/pedro-sanchez-en-la-cima-del-socialismo-fabiano/
Que lo disfruten.
Cordiales saludos