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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Todo lo que sube, baja

A primeros de febrero de 2025, el Dr. Roy Spencer ha publicado[1], como viene haciendo desde diciembre de 2008, el gráfico referido a la temperatura global de la baja atmósfera terrestre. Lo ha elaborado basándose en los datos satelitales tratados por la Universidad de Alabama en Huntsville (UAH).

Es este que ven.

https://www.drroyspencer.com/2025/02/uah-v6-1-global-temperature-update-for-january-2025-0-46-deg-c/

En un intento de minimizar el tiempo que dedique el lector a este texto, obvio los detalles técnicos, que se aprecian muy claramente aquí[2].

En el gráfico se pueden apreciar los puntos azules (datos de las mediciones) y la media (línea roja). Los aumentos de temperatura de 1998, 2010, 2016 y 2020 se corresponden, grosso modo, con sendos eventos de El Niño.[3] El de 2023, también, pero sólo en parte. El lector sin duda recuerda que, el 15 de enero de 2022, una gigantesca erupción de un volcán submarino[4] proyectó a la atmósfera una ingente cantidad de vapor de agua, hasta un 14% del total preexistente.

Por comparar, vamos a echar un vistazo a los gráficos de algunos meses anteriores. Por ejemplo, uno muy reciente, que corresponde al mes de diciembre de 2024. Se aprecia que la temperatura había empezado a bajar (el Niño estaba en franca retirada), pero no se hallaba lejos de máximos.

https://wattsupwiththat.com/2025/01/03/uah-v6-1-global-temperature-update-for-december-2024-0-62-deg-c/

Sigamos retrocediendo. En abril de 2024, la medición era la más alta registrada por el sistema UAH. Llegó a donde ningún “El Niño” la había llevado nunca. ¿Por qué?

https://wattsupwiththat.com/2024/05/04/uah-global-temperature-update-for-april-2024-1-05-deg-c/

Vayamos un poco más hacia atrás. Situémonos en julio de 2023. La temperatura ascendía rápidamente, en flecha podríamos decir.

https://www.drroyspencer.com/wp-content/uploads/UAH_LT_1979_thru_July_2023_v6_20x9-1.jpg

Sigamos retrocediendo. El gráfico de febrero del año 2022, cuando El Niño no había empezado a manifestarse y, atención, cuando acababa de tener lugar la erupción de Hunga Tonga (pero el decalaje no había permitido ver aún incremento de temperatura alguno), es este que se ve al pie. La medición de temperaturas estaba en cero (0,00˚ C), totalmente centrada. Se ve muy bien.

https://i0.wp.com/www.drroyspencer.com/wp-content/uploads/UAH_LT_1979_thru_February_2022_v6.jpg?ssl=1

Detengámonos aquí, pues parece que ya es suficiente. Usted, lector, habrá observado el tobogán que suponen las subidas y bajadas de temperatura, en un plazo breve, todo ello a lomos de acontecimientos referidos al vapor de agua o H2O, “El Niño” y Hunga Tonga. El efecto de calentamiento de este último puede durar unos 5 años (no hay acuerdo al respecto). Y acaso el lector se pregunte si el CO2, el sospechoso habitual a quien imputan responsabilidades directas en las variaciones al alza de las temperaturas globales, se ha comportado de manera que pueda inferirse alguna correlación entre CO2 y temperaturas.

Hagamos una cosa. Traigamos a este texto el gráfico de la evolución de la concentración de CO2 en la atmósfera. Es el clásico, medido en la estación de Mauna Loa, Hawái.

Mauna Loa CO2

https://gml.noaa.gov/ccgg/trends/

Pues ya me dirá si usted ve correlación alguna entre las variaciones de temperatura global y las variaciones en la concentración de CO2 global. Yo no. ¿Y sabe por qué? Porque no la hay.

[1] https://www.drroyspencer.com/2025/02/uah-v6-1-global-temperature-update-for-january-2025-0-46-deg-c/

[2] https://wattsupwiththat.com/2025/02/04/uah-v6-1-global-temperature-update-for-january-2025-0-46-deg-c/

[3] Sabemos lo que es “El Niño”, un fenómeno climático referido al calentamiento del océano Pacífico oriental en la zona ecuatorial, de carácter cíclico. Es la fase cálida del patrón climático del Pacífico ecuatorial denominado El Niño-Oscilación del Sur o El Niño-Southern Oscillation, ENSO. Más información aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[4] El Hunga Tonga, del que hemos habado aquí https://joseramonferrandis.es/una-erupcion-inusual/ Vean el grandioso espectáculo aquí https://www.nasa.gov/earth/tonga-eruption-blasted-unprecedented-amount-of-water-into-stratosphere/ y aquí https://joseramonferrandis.es/a-vueltas-con-un-volcan-submarino-que-esta-pasando-a-la-historia/

Entrevista en «El canal del Coronel»

En el enlace que halla al pie se puede acceder a la entrevista que me ha realizado el coronel Pedro Baños, en el marco de su plataforma “El canal del Coronel”.

Es larga, pero toca muchos temas de interés relacionados con la Unión Europea. El coronel Baños la desarrolla y conduce con su maestría habitual.

Cordiales saludos

https://www.youtube.com/live/_6CjVw0PA8g?si=O0BBZl-VGl1sdN2H

Segunda Jornada del Ciclo «España 1936/1975»

Jornada 2 1936 1975

Esta es la invitación a la segunda jornada del Ciclo” España 1936/1975”

Como se puede apreciar, tendrá lugar el lunes 17 de febrero en el Centro Cultural de los Ejércitos, c/Gran Vía 13, a las 19:00.

Por favor, quien desee asistir (vía WhatsApp, por ejemplo) que me lo haga saber para incorporarle a una lista. Así se le franqueará la entrada.

Muchas gracias

 

¡Ahivá!

Resulta que, según este estudio que ven en el correspondiente pie de página[1], las mediciones de temperatura en todo el mundo por GISTEMP[2] habrían elevado artificialmente ésta en un 42% durante el período 1880/2020. Ese porcentaje se deriva de y obtiene al pasar de un calentamiento global oficial de 1,43°C a otro de 0,83°C real en los últimos 140 años, lo que supone, efectivamente, una diferencia del 72%. Al alza, ya digo.

La reducción de temperaturas reales podría incluso ser más acentuada (de +1.43°C a +0.41°C) si se retiraran ciertos supuestos conservadores que se describen en detalle en el estudio mencionado[3]. Estos datos coinciden casi perfectamente con los satelitales de UAH[4] (la diferencia en tendencia es de 0,02°C; su coeficiente de correlación es R: 0,972.

¿De dónde sale la hipótesis arriba enunciada? En primer lugar, de las mediciones efectuadas en estaciones terrestres[5], que envejecen, se oscurecen y miden temperaturas al alza sólo por esa razón[6]. En segundo lugar, hay un hecho evidente: las estaciones de medición se ven rodeadas crecientemente por los procesos de urbanización, lo que genera necesariamente calor per se, y ese calor se mide como si fuera atmosférico. Desarrollemos esta segunda causa en primer lugar.

Con carácter previo nos vamos a referir al enorme trabajo encabezado hace 16 años por Anton Watts en su web https://wattsupwiththat.com/. El proyecto surfacestations.org ponía de relieve cómo la creciente urbanización alteraba la capacidad de medición de las estaciones en territorio estadounidense[7]. Fue pionero y resultó refrendado por una miríada de estudios, el primero de los cuales[8] ponía de relieve el fenómeno, atribuible al 100% a la actividad humana, sí, pero no a la emisión de CO2.

Dicho esto, vayamos a lo más reciente. El Dr. Roy Spencer ha proporcionado un nuevo estudio en el que analiza y despliega gráficamente el impacto de UHI[9] (o ICU, o islas de calor urbano, en español) no sólo en los EE. UU., sino también en el resto del mundo. Es éste https://www.drroyspencer.com/2023/11/examples-from-our-new-uah-urban-heat-island-dataset/. Su titular es: ”El calentamiento durante los meses de verano entre 1850 y 2023 ha sido exagerado en más de un 100% por el efecto UHI/ICU”.

El lector puede ver los mapas. Primero el de los EE. UU. en 1850, donde se aprecia caramente la enorme concentración de personas (y de ciudades, y de calor) en la Costa Este y aledaños. La comparación con 2023 revela la enorme concentración de zonas urbanas, no sólo en la Costa Este sino también en la Costa Oeste, con un importante vacío en el centro del país.

https://www.drroyspencer.com/2023/11/examples-from-our-new-uah-urban-heat-island-dataset/

 Para ilustrar mejor (refiriéndonos a un continente del que formamos parte) el efecto UHI/ICU, veamos el mapa de Europa occidental en los dos períodos considerados. Hay más mapas en este enlace[10], referidos a otros lugares de la Tierra.

https://www.drroyspencer.com/2023/11/examples-from-our-new-uah-urban-heat-island-dataset/

Es obvia la producción de calor en las ciudades, y por ende, el efecto UHI/ICU.

Y ahora, volvamos a las estaciones de medición. Éstas se hallan situadas en posiciones inamovibles, pues si se desplazaran, la serie de datos se alteraría. Pero por otro lado, al acercarse a ellas las fuentes artificiales de calor debido a la expansión urbanística, la temperatura se altera, lo que falsea los datos.

Son miles de estaciones. Muchas no cumplen con los estándares de adecuación, pues se encuentran demasiado cerca de fuentes de calor artificial que incrementan (y falsean) las temperaturas máximas y mínimas. Hay un informe completísimo al respecto aquí[11].

Profundicemos. En 2019 se efectuó un experimento en la estación de medición del Oak Ridge National Laboratory, la cual mostró que el impacto del calor artificial en la medición de las temperaturas era mucho mayor en las últimas horas del día, afectando tres veces más a las mínimas que a las máximas. Por eso, las temperaturas medias para los EE. UU. contiguos[12] de la NOAA[13] desde 1985 están siendo conducidas al alza por los fallos e inadecuación de las estaciones de medición y por el efecto del impacto de la población vía UHI/ICU, no por eso que llaman “cambio climático”.

Además, como sabemos, los datos de temperaturas pueden ser homogeneizados, o ajustados, para mostrar cualquier tendencia (o no tendencia) en función de los intereses del creador de los gráficos. En otras palabras, los datos pueden ser manipulados[14] para mostrar un Fuerte calentamiento, un débil calentamiento o ningún calentamiento en los últimos 140 años[15].

¿Que de dónde saco esto? De aquí https://notrickszone.com/2024/10/11/new-study-systematic-error-in-1880-2020-global-temperature-measurements-inflates-warming-by-42/

Sigamos[16]. La revista científica Nature ha publicado un estudio[17] que muestra algo sorprendente, si tenemos en cuenta la hiperbólica y desopilante actuación alarmista de instituciones y medios durante 2023 y 2024. El título dice ya mucho: Scientists Find No Change in Global Warming Rate Since 1970 Despite “Hottest Year Ever” in 2023[18]. Añaden que “en la mayoría de las series temporales de temperatura superficial, no hay cambios en esas tasas”.

Al hablar de ciencia, es imposible mostrar una tendencia seleccionando períodos cortos o acontecimientos individuales. Incluso el IPCC, con todo su sesgo constitutivo, afirma que se puede encontrar poco o ninguna implicación humana en los eventos meteorológicos extremos en el pasado (o en el probable inmediato futuro, añaden). Las bases de datos de temperatura global fluctúan debido a su variabilidad a corto plazo y eso origina a veces la apariencia de subidas y bajadas en el calentamiento.

Dejemos el IPCC. Hay explicaciones plausibles para el pico de los años 2023 y 2024. La primera es la gigantesca erupción del volcán Hunga Tonga[19], que añadió un 13% extra de vapor de agua a la estratosfera[20]. El Segundo es un fuerte El Niño[21]. El tercero, la reducción de partículas en la atmósfera procedente de las variaciones en el combustible utilizado por los buques. Sea como sea, “no se puede detectar con fiabilidad un alza en el calentamiento en ningún momento tras 1970”.

Cliff Mass es professor de Atmospheric Science en la University of Washington. Tiene una regla de oro para analizar los eventos extremos que se producen en la atmósfera: “cuanto más extremo es un registro climático o atmosférico, mayor es la contribución de la variabilidad natural y menor es la contribución del calentamiento global causado por el hombre”.

Scientists Find No Change in Global Warming Rate Since 1970 Despite “Hottest Year Ever” in 2023 – Watts Up With That?

Terminemos. Como hemos dicho antes, los datos de temperatura de la NOAA demuestran que las temperaturas medias son corrompidas al alza por el aumento de población y la UHI/ICU[22], no por el “cambio climático”. Lo vamos a ver en los gráficos subsiguientes.

En ellos se aprecia la evolución de las mediciones entre los meses de junio a agosto de los años 1895 y 2024. El primer gráfico es el de las temperaturas máximas (en rojo). El segundo, el de las medias (en naranja) y el tercero, el de las mínimas (en azul). Nótense las diferencias y cómo las medias son condicionadas por las mínimas[23], es decir, por la UHI/ICU.

NOAA’s U.S. Temperature Data Demonstrate that Population Growth UHIs & Measurement Inadequacies Drive Tavg Increasing Outcomes – Not Climate Change – Watts Up With That?

Y para terminar, sabemos que el deterioro de las estaciones por sí mismas, independientemente de su proximidad a fuentes de calor externas, afecta a los datos. Las estaciones de medición terrestres miden sistemática y crecientemente temperaturas más altas que las reales debido al envejecimiento de las instalaciones. Su pintura, una vez blanca, se oscurece, absorbiendo mayor radiación solar y aumentado la temperatura[24].

[1] Microsoft Word – Buesing – Systematic Temperatur Errors from Weather Station Ageing C.1.docx (De NoTricksZone) en New Study: Systematic Error In 1880-2020 Global Temperature Measurements Inflates Warming By 42% – Watts Up With That?

[2] GISTEMP es un acrónimo por Goddard Institute for Space Studies Surface Temperature Analysis. Es una estimación de los cambios de temperatura superficial global. Sus gráficos y cuadros se actualizan en torno al día 10 de cada mes, utilizando los archivos de datos de la NOAA GHCN v4 (estaciones meteorológicas) y ERSST v5 (áreas oceánicas).

[3] Son éstos: “The ageing effect during the reference period is assumed to be exactly zero. However, if there is a remaining small ageing effect, then this amount is missing from the ageing functions of all periods. Assuming an undetectably small 0.002 °C/yr, then this would reduce the temperature difference between the decades 1880-90 to 2010-20 by a further 0.26 °C. · Only the detectable homogenization steps were corrected. Whenever a cause for a permanent upwards step in the temperature record coincides with a temporary downwards step of similar size (±0.2 °C) then this results in an undetectable self-homogenization. The number of these self-homogenized steps is estimated by fitting a normal distribution to the bimodal distribution of the sizes of the 81,465 detected homogenizations resulting in roughly 22,000 missed self-homogenizations. This means, that the size of the corrections could be increased by 27 %. These undetected self-homogenizations also have an effect on the apparent warming rate of the reference period. · The ageing effects in each time period and for each weather station are assumed to be not statistically independent. This means that the same percentile correction is applied to all time periods and to all weather stations for each of the three correction curves. This maximizes the width of the confidence interval of the final result. A better approach would be to perform a Monte Carlo analysis combining randomly selected percentiles and analyzing the resulting ensemble statistically. However, the author does not have the computing resources for such an analysis. This would result in substantially narrower confidence intervals (approximately ½), but in the same approximate mean value”.

[4] UAH por University of Alabama in Huntsville. Lógicamente, se refiere al momento a partir del cual estuvieron éstos disponibles.

[5] Está claro que en 1880 no había satélites, así que, si se quiere disponer de una serie larga, se hace a partir de los datos de GISTEMP V4 entre 1979 y 2023.

[6] Cuando el sol incide sobre las estaciones, la temperatura medid está faseada por el cambio de color.

[7] https://wattsupwiththat.com/2009/07/16/surfacestations-org-hits-the-1000-mark/

[8] Mishra, V., and D. P. Lettenmaier (2011), Climatic trends in major U.S. urban areas, 1950–2009, Geophys. Res. Lett., 38, L16401, doi:10.1029/ 2011GL048255

[9] Las áreas urbanas son más cálidas debido al crecimiento de la población y a su emisión de calor.

[10] https://www.drroyspencer.com/2023/11/examples-from-our-new-uah-urban-heat-island-dataset/

[11] https://heartland.org/wp-content/uploads/documents/2022_Surface_Station_Report.pdf

[12] Los EE. UU. contiguos son el territorio de los EE. UU. menos Alaska y Hawái.

[13] La NOAA es la National Oceanic and Atmospheric Administration de los EE. UU.

[14] Además, se efectúan ajustes retrospectivos sustanciales, frecuentemente enfriando el pasado y calentando el período próximo al presente para incrementar la tendencia.

[15] New Study: Systematic Error In 1880-2020 Global Temperature Measurements Inflates Warming By 42% – Watts Up With That?

[16] De THE DAILY SCEPTIC donde Chris Morrison es editor de Daily Sceptic’s Environment.

[17] https://www.nature.com/articles/s43247-024-01711-1 “A recent surge in global warming is not detectable yet”, por Claudie Beaulieu, Colin Gallagher, Rebecca Killick, Robert Lund & Xueheng Shi.

[18] Es decir, “Científicos (no “Los científicos”) no observan cambios en la tasa de calentamiento global desde 1970 a pesar del año más cálido nunca experimentado de 2023”

[19]  Vean aquí https://joseramonferrandis.es/una-erupcion-inusual/

[20] En este enlace https://joseramonferrandis.es/a-vueltas-con-un-volcan-submarino-que-esta-pasando-a-la-historia/

[21]  Vean en este enlace https://joseramonferrandis.es/la-pausa1-sigue-entre-nosotros/

[22] https://wattsupwiththat.com/2024/10/02/noaas-u-s-temperature-data-demonstrate-that-population-growth-uhis-measurement-inadequacies-drive-tavg-increasing-outcomes-not-climate-change/

[23] Que crecen mucho más rápido que las máximas.

[24] En un plazo de entre 2 y 5 años, las temperaturas observadas en estaciones deterioradas por la pintura deteriorada fueron entre 0,46°C y 0,49°C más altas que en las que eran nuevas. Este calentamiento artificial no se corrige en las bases de datos y se va acumulando.