por José-Ramón Ferrandis | 6 Jun 2025 | Cambio climático, Globalización
Esta es la segunda entrega de una serie en la que expongo quién está detrás de la política energética prevaleciente en Occidente, madre de una desindustrialización acelerada que sólo favorece a determinadas élites occidentales y a la República Popular China. Todo lo escrito aquí está en https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
La primera parte fue publicada aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-i/
Sigamos. Los acontecimientos institucionales son tutelados a partir de ahora (1968) por la Organización de Naciones Unidas. Vean:
Ese mismo año 1968, Bert Bohlin[1] sugirió a la ECOSOC[2] convocar una conferencia para tratar sobre la interacción del ser humano con el medio ambiente. La Asamblea General de la ONU decidió celebrarla en 1972, cuatro años más tarde. En su preparación se gastaron $ 30 M, una fruslería. Asistieron 115 países y tuvo lugar en Estocolmo. Se la conoce por The United Nations Conference on the Human Environment. Conviene nos detengamos un momento en lo que se dijo allí. Está en las actas.
“Vemos a nuestro alrededor creciente evidencia del daño antropogénico en muchas regiones de la Tierra: peligrosos niveles de contaminación en el agua, el aire, el suelo y los seres vivientes; grandes e indeseables alteraciones en la balanza ecológica de la biosfera; destrucción y agotamiento de recursos irreemplazables, dañinos efectos para la salud física, mental y social del Hombre en el entorno creado por el Hombre, particularmente en el residencial y el laboral”.
“El vertido de sustancias tóxicas y de otro tipo y la emisión de calor a la atmósfera, en cantidades tales que exceden la capacidad del medio ambiente de desactivarlas, debe cesar para asegurar que no se inflijan daños serios o irreversibles en los ecosistemas”.
La Conferencia de Estocolmo estableció el medio ambiente como parte de la agenda del desarrollo internacional. Condujo a la creación, ese mismo año 1972, del UNEP (United Nations Environment Programme), con sede en Nairobi (Kenia). Maurice Strong[3], su director ejecutivo, convocó la primera reunión del grupo de expertos en cambio climático.
Saltamos a 1988. Ese año, James Hansen[4] (NASA) depuso ante distintos comités del Congreso de los EE. UU.[5], afirmando que las emisiones antropogénicas de gases se correlacionaban con el calentamiento de la Tierra. Propuso medidas para limitar el impacto global del cambio climático.
Es suficiente por hoy, creo. La tercera entrega continuará explicando cómo la colusión entre los organismos e instituciones de Naciones Unidas y entidades muy exclusivas compuestas esencialmente por plutócratas, han profundizado en la descomposición económica y social de los países de Occidente.
[1] Bert Rickard Johannes Bohlin, meteorólogo sueco, primer presidente del IPCC entre 1988 y 1997, fue profesor de meteorología en la Universidad de Estocolmo desde 1961 hasta su jubilación en 1990.
[2] United Nations Economic and Social Council.
[3] Maurice Frederick Strong fue un empresario canadiense del sector petrolero, además de diplomático, que fungió como Vicesecretario General de Naciones Unidas. En los primeros 70´s fue secretario general de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y luego fue el primer director ejecutivo del United Nations Environment Programme. Un tipo oscuro, enormemente controvertido. Lean https://en.wikipedia.org/wiki/Maurice_Strong
[4] James Edward Hansen (1941) es un físico (Universidad de Iowa) y climatólogo estadounidense, profesor adjunto en el Departamento de Ciencias Terrestres y Ambientales de la Columbia University. Dirigió el Instituto Goddard para Estudios Espaciales de la NASA (Nueva York).
[5] El ex Director del GISS (NASA) James Hansen desencadenó el temor al calentamiento global en su testimonio ante el Congreso de los EE. UU. testimony before Congress in 1988
por José-Ramón Ferrandis | 4 Jun 2025 | Cambio climático
El canal ANCAST me realizó una (larga) entrevista hace unas pocas semanas. El entrevistador, que como todos con los que he tenido en gusto de colaborar permite elaborados desarrollos explicativos, conocía bien el libro del que hablamos, “Crimen de Estado”.
Sobre esa base metodológica se desarrolla la entrevista. Debo decir que la he visto y que, a pesar de ser yo mismo, me ha parecido interesante, lo que me permite recomendársela.
Espero le sea de utilidad para poder formarse una opinión sobre el llamado “cambio climático”, antes “disrupción global”, antes “calentamiento global”, que ya se viene conociendo como “emergencia climática”.
https://youtu.be/xh1XouNSzWU?si=nn4TfaGHWo7bCXzo
por José-Ramón Ferrandis | 2 Jun 2025 | Cambio climático, Economía, Países / Áreas geográficas
El 1 de marzo de 2025, el presidente Trump ha desarbolado la jaculatoria progresista que llevaba casi un siglo vigente actuando contra los bosques, los animales que los habitan y los seres humanos que viven en sus lindes. Lo ha hecho merced a sendas Órdenes Ejecutivas.
En una primera Orden Ejecutiva, de 1/3/2025[1], el presidente Trump ha hecho frente al desequilibrio comercial inducido por las enormes importaciones de madera desde 2016, que ha devastado la construcción residencial y reducido las oportunidades de trabajo de los norteamericanos, así como atizado la inflación.
En una segunda Orden Ejecutiva[2], firmada el mismo día, la instrucción es expandir la producción de madera aserrada para hacer frente a las necesidades de la industria. Paralelamente, recupera la gestión tradicional de los bosques, que se remonta a un pasado iluminado por la sabiduría ancestral de los primeros pobladores de Norteamérica[3]. Aclarados[4] y quemas de control han sido atacadas desde la presidencia de Woodrow Wilson, aquel político soñador. Las consecuencias han sido terribles: pérdidas de vidas humanas y de animales, destrozos de la naturaleza[5] y la propiedad. Eso se ha acabado.
No es la primera vez que el presidente Trump se ocupa de la gestión forestal[6]. En 2019 ordenó[7] a los departamentos de Interior y de Agricultura coordinar esfuerzos con entidades estatales, locales y tribales para crear una estrategia contra el fuego en los bosques. Se hizo. Y los resultados no tardaron en llegar[8]. Tampoco tardarán en llegar ahora, patentizándose a través de una mayor resistencia al fuego, una más extensa duración de los bosques en su madurez y una superior tolerancia a los insectos y las enfermedades.
No sólo se reducirán los incendios en todas las zonas boscosas, sean o no aledañas a grandes ciudades, sino que también aumentará la oferta de madera para la construcción, así como se mitigarán las inundaciones[9] y la erosión. Por otro lado, se mantendrán mejor las carreteras y caminos de acceso para los servicios de emergencias y los trabajos de restauración.
¿Que en qué me baso para escribir esto? En los hechos, claro. Si el lector quiere detalles, están aquí https://wattsupwiththat.com/2025/04/15/america-returns-to-active-forest-management/
¿Que para qué sirve saber esto? Porque en España, los bosques arden, la agricultura es perseguida, los embalses son destruidos, los barrancos y vías fluviales son abandonadas, el ganado extensivo es víctima de los lobos, los jabalíes se han convertido en una plaga insostenible, las especies de caza invaden los parques naturales y el caos se adueña de las zonas rurales. Los responsables son los progres también entre nosotros. Acabando con su capacidad de emitir normas, los problemas podrán resolverse con facilidad.
Lo dice el refranero: “Muerto el perro, se acabó la rabia”.
[1] EO 14223: Addressing the Threat to National Security From Imports of Timber, Lumber, and Their Derivative Products, Signed: March 1, 2025, Published: March 6, 2025, FR Citation: 90 FR 11359, FR Doc. Number: 2025-03693
[2] EO 14225: Immediate Expansion of American Timber Production, Signed: March 1, 2025 Published: March 6, 2025, FR Citation: 90 FR 11365, FR Doc. Number: 2025-03695
[3] Precisamente no hacerlo ha provocado enormes y devastadores incendios. Como éste https://joseramonferrandis.es/es-el-cambio-climatico-o-es-la-incompetencia-doblada-de-ideologia/
[4] Son fundamentales; su rechazo ha potenciado las infestaciones de insectos y el debilitamiento del arbolado causado por bosques demasiado densos, así como contribuido a degradar los hábitats de la vida salvaje.
[5] Concretamente, contaminación del aire y de las aguas interiores.
[6] La Orden Ejecutiva E.O. 13855, de21 de diciembre de 2019, identifica y señala la gestión activa de bosques como una herramienta esencial para proteger a las comunidades de incendios catastróficos, al tiempo que estimula el éxito de las economías de la zona.
[7] La lista completa de Órdenes Ejecutivas de los presidentes norteamericanos está aquí https://www.federalregister.gov/presidential-documents/executive-orders/donald-trump/2025.
[8] Dos años más tarde, el secretario de Interior, David Bernhardt, anunció que se había reducido el riesgo de incendio en una zona de 1,5 millones de acres (año fiscal de 2020). Al final de la presidencia Trump, el total ascendió a 5,4 millones de acres, un 49% más que en la segunda presidencia Obama.
[9] Un suelo con árboles sanos retiene mejor la humedad y frena la escorrentía.
por José-Ramón Ferrandis | 30 May 2025 | Cambio climático, Globalización
Hace unos días almorzaba con un grupo de buenos amigos, reunidos en torno a las explicaciones que un magnífico profesional nos daba sobre el funcionamiento del mercado eléctrico en España.
Inicialmente hablamos de ello, pero la conversación, una vez tratado el problema que nos concitaba, derivó hacia el comportamiento de las elites de Occidente en materia no sólo energética, sino económica, cultural y política.
En un momento dado, uno de los comensales se preguntó en voz alta quién estaba detrás de todo este fenómeno de la desindustrialización[1] de Occidente. Le dije, bromeando, que quizá no había leído mi libro “Crimen de Estado”[2], donde hacía constar el origen de las actuaciones en materia climática que nos están llevando a la ruina en Occidente[3],
Me voy a permitir copiapegar algunos párrafos del libro, publicado en abril de 2022, donde queda claro quién está detrás de este comportamiento criminal.
Me refiero al capítulo 9, titulado “¿Qué han propuesto para combatir el fenómeno? El Protocolo de Kioto. El Acuerdo de París”. Hablando de los problemas detectados desde hace muchos años (que empiezan por el DDT y el libro titulado “La primavera silenciosa, de Rachel Carson), hago un repaso de los asuntos más tratados y sigo con las instituciones concernidas. Enlazo aquí.
Esto, por lo que a los temas respecta. ¿Y las instituciones?
La primera de relevancia fue, probablemente, el Club de Roma, fundado en 1968[4] por miembros del Grupo Morgenthau en Bellagio (Italia), en una de las residencias de John Rockefeller. Organizada por Aurelio Peccei[5], sugirió buscar soluciones para la paz y la prosperidad del mundo[6], que sólo se conseguirían mediante el establecimiento de un orden nuevo[7]. Más o menos a la par, un estudio del Massachusetts Institute of Technology (MIT), firmado por Jay Forrester[8], presentó las terribles consecuencias del incremento de la población del mundo, la reducción (sic) de la producción agraria, el agotamiento (sic) de los recursos no renovables, la creciente producción industrial y la contaminación. Además, ofreció al Club de Roma modelizar sus planteamientos globales.
Con la ayuda de Forrester, el Club de Roma[9] se puso a elaborar modelos computacionales para demostrar que los recursos (de todo orden) estaban próximos al agotamiento[10], lo que llevaría a una profunda alteración de los sistemas económicos vigentes. Estos hallazgos se publicaron en 1972 bajo el título de “Los límites al crecimiento”, que se vendió muy bien, pero despertó asimismo fuertes críticas.
Como ven, las cosas empezaron institucionalmente con el impulso de la iniciativa privada, un conjunto de plutócratas del sector industrial, élites no políticas del sistema capitalista.
Mi idea es poner de manifiesto datos que no requieran mucho tiempo para ser leídos, así que termino por hoy. Continuará.
[1] No utilizó exactamente con estas palabras, pero sintetizo.
[2] https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[3] Salvo a los EE. UU., en el que el presidente Trump ha desmontado las políticas suicidas de la Administración Biden.
[4] Por ponerlo en perspectiva, 1968 fue el año en que una rampante URSS invadió Checoslovaquia para aniquilar el experimento del Partido Comunista Checoslovaco de implantar un socialismo de rostro humano.
[5] Peccei fue un industrial italiano con gran capacidad de decisión en Fiat y luego en Olivetti. Si el planteamiento le parece lampedusiano (por Giuseppe Tomasi di Lampedusa, quien escribió una novela titulada Il Gattopardo, en la que el protagonista viene a decir “que todo cambie para que todo siga igual”) al lector, acierta.
[6] Que nunca había tenido mejores niveles de ambos, pero recuérdese que Europa estaba sumida en el “Mayo del 68”, esa pueril erupción nihilista que parecía poner en cuestión el orden capitalista sin tocar un ápice del comunista.
[7] Atentos a lo del nuevo orden, porque en Italia se desempeñaba un movimiento neofascista – esta vez sí, oiga, fascista. Para una vez que es cierto, no se prive – llamado Ordine Nuovo.
[8] Jay Wright Forrester (1918-2016) fue un ingeniero informático norteamericano. Fue profesor en la MIT Sloan School of Management. Es conocido como el fundador de la dinámica de sistemas, que versa sobre la simulación de interacciones entre objetos en sistemas dinámicos.
[9] Dirigido por el matrimonio compuesto por Dennis y Donnella Meadows. Perdón, Donnella y Dennis Meadows. Dennis L. Meadows (1942) es un científico estadounidense, profesor emérito de Administración de Sistemas, y antiguo director del Institute for Policy and Social Science Research en la Universidad de New Hampshire. Donella H. Meadows (1941-2001) estudió Química en el Carleton College y obtuvo un doctorado en Biofísica en la Universidad de Harvard.
[10] Cosa que el lector sabe es rotundamente falsa, pero ellos son así.
por José-Ramón Ferrandis | 28 May 2025 | Cambio climático, Economía, Globalización
La farsa global que sitúa a las energías renovables como sustitutivas de las térmicas está llegando a su fin. No es ya que se sepa, científicamente, que se trata de un fraude monstruoso y dañino para con los ciudadanos de los países que instrumentan políticas “verdes”, “Net Zero” y similares, sino que ahora ya lo ven claro las empresas. Las promesas de negocio fácil e ilimitado asociadas a “nuevas”[1] tecnologías se han desvanecido.
De repente, el 3 de marzo de 2025, Bloomberg publicó esto[2]: “El administrador de un Fondo de Inversiones libres (o de cobertura) (Kanou Capital LLP, Londres) en energías renovables lo tiene claro: el sector de las energías limpias está muerto por el momento”. Copiopego la noticia tal cual.

BP Scraps Major Hydrogen Plans for Teeside – Watts Up With That?
Quienes seguimos el fenómeno desde hace tiempo no podíamos esperar otra cosa. Años de subsidios, de estímulos mediáticos suculentamente financiados y de mercados financieros colaboracionistas en montar castillos de naipes, están cayendo con estrépito. “Por el momento”, dice Gupta. Y detalló: “solar, eólico, hidrógeno y pilas de combustible son sectores inasibles”. Y esto ¿de dónde lo saca Mr. Gupta? Veamos.
Se sabe que el sector de energías renovables está en problemas. En 2024, el índice S&P Global Clean Energy cayó un 20%, mientras que el S&P 500 creció un 16%. Es un rendimiento comparativo malo, sin paliativos. Gupta menciona razones para el mal desempeño en las renovables: altos tipos de interés[3], problemas en las cadenas de oferta y vientos en contra en los EE. UU.[4]. Es ahora cuando las cosas han cambiado. Y no va a ser mejor para las industrias verdes.
El problema fundamental radica en que toda la “transición energética” se ha basado en la intervención política, no en la racionalidad económica[5]. Si falla la primera, se acabó. No “por ahora” sino mientras sus precios y su eficiencia sean peores, que lo son y siempre lo serán[6].
Pero hay más. Si esta noticia es del 3 de marzo, esta otra, de la BBC[7], data del 6 de marzo. Es asimismo impactante[8]: “la (empresa) energética BP[9] ha abandonado sus planes para construir una planta de hidrógeno “verde” en el área de Middlesbrough y Stockton”.
Hay muchas más noticias en esta misma línea de abandono de proyectos (y de plantas ya operativas que entran en quiebra) en eólica, solar e hidrógeno. Vean esta de Alemania: el primer parque eólico de Alemania se desmantela tras sólo 15 años operando”[10]. Se llamaba “Alpha Ventus” y no puede funcionar sin subsidios masivos[11].
Pero oiga, me dirá el lector, ¿cómo que la energía eólica (y la solar, por las mismas razones) es más cara que la de cualquier planta térmica? ¿No es cierto que el viento y el sol son gratis? ¿Entonces?
El viento y el sol son gratis, cierto, pero hay más elementos a tomar en consideración. Vamos a verlos[12]. Es cierto que la percepción de un observador tiende a hacerle creer que las energías renovables, por baratas (lo dicho, el sol y el viento operan gratis), reducirían la factura total para los clientes. No es así. Es justamente al contrario.
Las plantas de generación de renovables no son grupos aislados dentro de la red eléctrica. No es cierto que el coste total de la energía (y la emisión de CO2 a la atmósfera) se reduzca al aumentar el número de plantas de renovables en acción. Ocurre es que, como es necesario mantener centrales térmicas de respaldo[13], aparecen ineficiencias en la operativa de esas centrales térmicas, provocando que el consumo de combustible y la emisión de CO2 aumenten asimismo. Los costes fijos de generación térmica también aumentan porque se distribuyen entre una menor cantidad de energía generada. Por eso aumenta el coste total de la energía al aumentar el número de centrales renovables, no importa lo modernas que éstas sean[14].
Las redes eléctricas, en la vida real, están integradas no sólo por centrales de energías eólica y solar, sino también por centrales de turbinas de gas, o nucleares, o de derivados de petróleo, o de carbón. El desequilibrio, los sobrecostes y la ineficiencia siempre estarán presentes[15]. Y eso disuade a los inversores.
Por cierto, Douglas Pollock asevera que “los hechos muestran que no hay un solo país en Europa (ni en el mundo) en el que la factura energética descienda cuando el porcentaje de renovables se eleva”. “Entre 2017 y 2023 se ha reducido la generación de energía en Alemania, Canadá, España, Francia, Japón y el Reino Unido debido al continuo aumento de las tarifas.”
Y si disuade a los empresarios, debería asimismo disuadir a los calentópatas, por cosas como esta. “Hay una ecuación que muestra cuánto calentamiento global se evitaría si el mundo entero llegara a Net Zero en 2050. La estimación del IPCC de un aumento de temperatura de 0,3°K por década se ha corregido sobre la base de lecturas de UAH[16]. La conclusión a la que llega el ingeniero Pollock es que el calentamiento que se evitaría ascendería a …0,1°C. Tal cual[17].
Otros estudios concluyen con resultados todavía menores, como es el caso del estudio (revisado por pares) de R. Lindzen, W. Happer y W. A. van Wijngaarden, “Net Zero Averted Temperature Increase”, (que hemos visto aquí[18]), sin contar con la retroalimentación positiva del IPCC, que cuadruplica el efecto radiativo del CO2, el incremento de temperatura que evitaría el Net Zero en 2050 sería de 0,07°C si todo el mundo siguiera esas pautas.
Finalmente, según el estudio “National Grid 2022”, elaborado en el Reino Unido, a través de una extrapolación, el coste total de la política mundial de Net Zero ascendería a 2.000 billones de $ (en contabilización anglosajona, 2 quadrillion, o bien 2.000 trillion), lo que equivale a 20 veces el PIB mundial.
Como ven, estamos soportando a verdaderos psicópatas. Ya va siendo hora de desembarazarnos de ellos.
[1] Los primeros molinos de viento aparecieron en la zona irania en el Siglo IX.
[2] https://www.bloomberg.com/news/articles/2025-03-03/hedge-fund-built-on-energy-bets-says-clean-is-dead-for-now
[3] Es un error; los tipos afectan por igual a todas las industrias, eólicas, solares, atómicas, máquina-herramienta y servicios.
[4] Vuelve a equivocarse. Si hablamos de rendimientos en 2024, durante todo ese año la administración Biden engordó artificialmente esos sectores con todo supo de subsidios, ayudas y exenciones. Donald Trump tomó posesión el 20 de enero de 2025.
[5] “Mientras las necesidades energéticas del mundo sigan creciendo, las fuentes de energía fiables y baratas – y no los experimentos de raíz política – prevalecerán”.
[6] Durante años, políticos, activistas climáticos y defensores del ESG empresarial han asegurado, a través de medios afines, que los combustibles fósiles iban a ser descartados en favor de las energías renovables. Era un mundo fantástico ajeno a las leyes económicas y hasta a la ingeniería. Pero la realdad es tozuda y los inversores ven cómo sus apuestas fracasan. Sólo quedan las ayudas de Estado. A ver por cuánto tiempo.
[7] Obtenida en un conocido blog BP Scraps Major Hydrogen Plans for Teeside – Watts Up With That?
[8] Scrapping of Teesside hydrogen plant plans ‘disappointing’
[9] BP ha decidido no efectuar inversiones en proyectos que dependen por completo de los subsidios para mantener su viabilidad.
[10] Germany’s First Offshore Wind Farm To Be Dismantled After Just 15 Years Of Operation – Watts Up With That? A su vez, procedente de NoTricksZone
[11] Esos subsidies masivos eran de 15,4 céntimos por kWh. Sin subsidios como ese, la planta de generación eólica recibe la tarifa básica de 3,9 céntimos por kWh. La planta no puede operar así y ha cerrado.
[12] Lo haremos siguiendo el análisis del ingeniero Douglas Pollock, experto internacional en suministro energético a redes eléctricas en presencia de generación de origen renovable y miembro de CLINTEL. Aparece en el informe “Ireland’s Renewable Energy Targets for 2030 – A Reality Check”. https://static1.squarespace.com/static/579892791b631b681e076a21/t/67d006be0509e77634362755/1741686464244/Ireland_Pollock_review+4+March-25.pdf
[13] Para cuando ni luce el sol ni sopla el viento. Es absolutamente imprescindible.
[14] Las cifras revelan que no hay país alguno en el que la factura de la electricidad baje cuando el porcentaje de energías renovables aumenta.
[15] Y por supuesto, las emisiones de CO2 a la atmósfera, de tal manera que éstas sobrecompensarán los ahorros de emisiones de los componentes solar y eólico. Eso convierte en contradictorio e irracional el uso de las renovables.
[16] University of Alabama en Huntsville. Es satelital.
[17] Lo pueden comprobar aquí Ireland_Pollock_review 4 March-25.pdf
[18] https://joseramonferrandis.es/total-para-nada-bueno-si-para-alcanzar-y-mantener-el-poder-global-1/