por José-Ramón Ferrandis | 26 May 2025 | Cambio climático
Durante estos últimos meses se ha venido dando forma a una grabación que ha servido para realizar un informe de gran calidad conceptual y visual. Se titula “Dudas razonables”, trasluciendo el espíritu que ha de permear la actitud del ser humano ante los fenómenos físicos estudiados con el conocido método científico.
Ante las imposiciones globalistas se alza la voz de la Ciencia. Y esta debe poner en cuestión todo fenómeno que diverja de leyes de comportamiento predeterminadas o plantee dudas sobre el funcionamiento y la coherencia interna de los sistemas existentes.
Más allá de la política, de la pseudorreligión, de las presiones institucionales o de los intereses de grupos concretos, el analista, el científico y el investigador están obligados por el respeto a los datos y a su incardinación en una hipótesis que les dé coherencia.
Este documental está realizado con una gran profesionalidad, que además ha dispuesto de medios que le confieren una calidad visual extraordinaria. Su contenido es impecable, poniendo profundamente en cuestión un relato – el del “cambio climático antropogénico” – que ha perdido su ya escasa credibilidad inicial, pero que ha sido impuesto hasta la náusea por unos medios de comunicación puestos a su servicio.
Participan en esta obra profesionales de prestigio en distintos ámbitos. Daniel Lacalle, Manuel Fernández Ordóñez, José Antonio Sáenz de Santamaría Benedet, Enrique Ortega y Jesús Huerta de Soto aportan su conocimiento profesional y experiencia. José Ramón Ferrandis colabora igualmente. Todos ellos explican desde sus distintas perspectivas cuál es la realidad.
El espectador lo puede comprobar fácilmente, disfrutando de la visualización de este magnífico trabajo de Juan José Mercado.
Cordiales saludos
https://www.youtube.com/watch?v=RpFtIv6zK4M
por José-Ramón Ferrandis | 23 May 2025 | Cambio climático
Sic transit gloria mundi, oiga. O bien, “quién te ha visto y quién te ve”, a la española manera. Y es que el relato del calentamiento global, después cambio climático, palidece. Lejos están aquellos años (¿recuerdan?) en que el candidato derrotado a la presidencia de los EE. UU., antes vicepresidente Al Gore, tronaba desde el púlpito global que los osos polares estaban en peligro de extinción[1] y el hielo iba a desaparecer del Polo Norte en 2014[2].
Y es que, por continuar con los aforismos, “lo que no puede ser no puede ser y además, es imposible”. O bien, “podemos engañar a todo el mundo durante algún tiempo y a algunos durante todo el tiempo, pero no a todos todo el tiempo”. Me refiero al absoluto predominio de las historietas falsas de los calentólogos o calentópatas en el universo mediático y asimismo en el real. Ha durado mucho, pero se está acabando. ¿Que cómo lo sé? Vean[3].
Empecemos por personas. La primera, Greta Thunberg. ¿Se acuerdan de ella? Pues ya tiene mérito, porque está desaparecida en combate. La usaron para movilizar a las nuevas generaciones y la tiraron cuando reveló que ya no era tan joven y que no podía enhebrar intervenciones personales sin teleprompter ni conversaciones o participaciones grupales por su condición. Su último post llamando a la huelga escolar es de octubre de 2024[4] y la última actualización de un canal social llamado Fridays for Future[5] ha cumplido ya más de tres años. Parece un juguete roto.
Al otro lado del espectro, Michael Shellenberger y Roger Pielke Jr. aseguran que “El cambio climático se va a desvanecer como lo hizo el mensaje relativo a la sobrepoblación. La falta de protestas sobre las Órdenes Ejecutivas del presidente Trump en materia de energía ponen de relieve lo poco que importa a los norteamericanos (y a los activistas demócratas, podríamos añadir[6]) el dichoso calentamiento global”.
Bill Gates[7] abandona el carro del cambio climático. Una joint venture del propio Gates con otros milmillonarios, Breakthrough Energy, está despidiendo a gran parte de su personal. Este caballero ventea con antelación los cambios que se producen en las tendencias. Ahora no va a ser una excepción.
Sin siquiera tomar en consideración una derrota judicial más de Michael Mann[8], organismos, instituciones y empresas se alinean con el escepticismo. Se va a acabar la financiación del GISS (Goddard Institute for Space Studies) de la NASA, que acostumbraba a desviar fondos para asuntos ajenos a su función[9]. El nuevo Administrador de la Environmental Protection Agency (EPA), Lee Zeldin, no se corta: “Estamos clavando un puñal en el corazón de la religión climática”. Lean.[10]
No se va a detener aquí la Administración Trump. También va a reducir la dotación de recursos humanos y financieros de la oficina de investigación de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). La NOAA lleva muchos años apoyando la ideología izquierdista, por ejemplo financiando películas en las que aparecen con claridad referencias a la ideología de género[11]. Nada más lejos de la función para la que es dotada generosamente con cargo a los presupuestos federales. El coste para la institución y quienes la gestionan será alto.
Claro que el secretario de Estado de energía, Chris Wright, es más directo aún: “Net Zero para 2050 es una tontería. Es activismo, una imposición desde arriba de un gobierno intervencionista para atacar al ser humano. Vamos a seguir el camino de las matemáticas y de la ciencia y vamos a sr honestos con los costes de las políticas. Vamos a tratar las cosas como lo que son, reales y serias, y no como una religión sectaria que todo lo justifica en nombre del “cambio climático”.[12]
El mandamás de BlackRock[13], Larry Fink, envió en 2020 una carta a los directores ejecutivos de las empresas del grupo en la que el término “clima” aparecía 29 veces. En la carta de 2025 no apareció ni una sola vez. Y Google ya no es “neutro en carbono”[14], como decía ser desde 2007. Con ese nuevo objetivo, ya no comprará más certificados compensadores del carbono emitido por sus edificios, centros de datos y viajes relacionados.[15] No parece importarle ya ser “neutro en carbono”.
Greenpeace se creía por encima del bien y del mal, lo que les permitía realizar acciones de interrupción de operaciones, boicot, daños a la propiedad y casi cualquier tipo de disrupción de la normalidad. Ya no es así. Ha sido condenada a pagar 667 millones de dólares a Dakota Access Pipeline por difamación[16]. Pagarán.
Los bancos británicos Barclays y NatWest[17] se están distanciando ya de los compromisos relacionados con Net Zero. Ambas entidades han retirado los objetivos climáticos de los bonos que pagan a sus ejecutivos, haciendo notar un cambio de prioridades basado en el sentido común, que sin duda habían perdido.
No es éste el único ataque de sentido común que se ha impuesto en el Reino Unido. Como indicamos aquí https://joseramonferrandis.es/noticia-de-alcance-los-conservadores-britanicos-abandonan-net-zero/, el partido Conservador ha dejado caer el objetivo Net Zero para 2050. “No nos vamos a dejar llevar por el objetivo arbitrario de Net Zero para 2050 porque está ahuyentando la inversión, costando puestos de trabajo y desindustrializando este país”[18] [19]. Hay un tercer actor en el Reino Unido, pero éste simplemente baja un escalón desde su estúpida locura consentida por autoridades sin autoridad[20]: la organización Just Stop Oil cesa[21] en sus acciones violentas contra bienes culturales. Su risible excusa no es creíble; la posibilidad de que se los considere una organización terrorista y eso les cueste caro sí lo es.
Terminamos con el Reino Unido (junto con Alemania, el país y la sociedad más dañados por la idiocia criminal progresista en materia energética) con la descalificación experimentada por un antiguo Premier socialista (allí llamado laborista), Tony Blair. The Guardian[22] ha recalificado a Blair como “una seria amenaza contra la acción climática”. Los argumentos son los habituales, convenientemente analizados aquí.[23]
Pero todo esto palidece ante la actuación de la nueva Presidencia norteamericana. El informe de Bloomberg al respecto es demoledor[24]. Piénsese que las medidas adoptadas por el Presidente afectan a energías renovables, agua, transporte, relaciones internacionales, desinformación, catástrofes, emisiones a la atmósfera, agricultura, hidrocarburos[25], sanidad …. Tomadas en conjunto, afectan a casi todos los ámbitos de la actividad humana.
En la esfera internacional, sólo dos pinceladas. Una se refiere a la Agencia Internacional de la Energía, conocida por su postura calentológica, que cambia de posición según sopla el viento. En 2021, su director ejecutivo, Fatih Birol, decía: “Si los gobiernos son serios en relación con la crisis climática, no puede haber nuevas inversiones en petróleo, gas y carbón de ahora en adelante”. En 2025, la canción de Birol es otra: “Necesitamos más inversiones en gas y petróleo para buscar nuevas fuentes. Punto.”[26] Firmeza se llama esa figura.
El otro trazo se refiere a Indonesia. Financial Times[27], que es sólo para suscriptores, deja caer que Indonesia duda sobre si permanecer en el Acuerdo de Paris, a la vista de lo que ha hecho Estados Unidos a partir del 20 de enero de 2025, o abandonar el Acuerdo. Como se abra esa espita, el Acuerdo va a sufrir defecciones en cadena.
No les canso más. Los que han vivido y viven del cuento durante décadas se van a resistir como gato panza arriba a perder el chollo. Está en la naturaleza de las cosas. Así será durante un tiempo. Pero ya no cuela.
[1] No era por el calentamiento global ni por el cambio climático, sino por la sobrecaza. Vean aquí https://joseramonferrandis.es/cada-vez-hay-mas-osos-polares/ y, por supuesto, aquí, en el libro matriz https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[2] Ante la llegada del año mencionado y la evidencia de que el hielo seguía ahí, calló.
[3] El artículo, bastante más amplio, del que he obtenido gran parte de la información es este Over 30 items here: Evidence that the climate scam is collapsing – Watts Up With That?
[4] Post
[5] https://fridaysforfuture.org/take-action/social-media/
[6] https://x.com/TomANelson/status/1904909904197939264
[7] https://x.com/wideawake_media/status/1909199655574908996
[8] Recuerden, el inventor del fraudulento “Palo de Hockey”.
[9] https://www.newsmax.com/larrybell/nasa-climate-change-doge/2025/04/02/id/1205361/
[10] https://x.com/TomANelson/status/1902037689441845635
[11] https://dailycaller.com/2025/03/03/teek-and-tom-noaa-childrens-cartoon-doge-cuts-climate-scientist/
[12] https://x.com/ChrisMartzWX/status/1902855958755192971
[13] BlackRock es la administradora de activos más grande del mundo, que gestionaba 11.500 millones de dólares en activos a 30 de junio de 2024.
[14] https://news.bloomberglaw.com/environment-and-energy/google-is-no-longer-claiming-to-be-carbon-neutral
[15] Usted, lector, no se creerá que eso era posible, pero lo era.
[16] https://x.com/RyanMaue/status/1902479326626373709
[17] https://x.com/HeartlandUKEU/status/1892525654102430123
[18] We’re not going to be held by the arbitrary target of Net Zero by 2050 because it’s driving away investment, costing jobs and leading to the deindustrialization of this country.
[19] https://x.com/NetZeroWatch/status/1909542438168912145
[20] En el sentido de “auctoritas”, es decir, conocimiento, saber. Aquella personalidad (o institución), que tiene capacidad moral para emitir una opinión cualificada relativa a una decisión tiene auctoritas.
[21] https://juststopoil.org/2025/03/27/just-stop-oil-is-hanging-up-the-hi-vis/
[22] https://www.theguardian.com/environment/2025/may/05/tony-blair-serious-threat-climate-policy-out-of-touch
[23] Guardian: Former PM Tony Blair is a “serious threat to climate action” – Watts Up With That?
[24] https://www.bloomberg.com/opinion/features/2025-03-26/years-of-climate-action-are-being-demolished-in-days-by-trump-a-timeline
[25] Cuando en lugar de hidrocarburos lean “combustibles fósiles”, utilicen la primera expresión; la segunda es imprecisa, inexacta y desorientadora.
[26] https://x.com/TomANelson/status/1902671305268175226
[27] https://www.ft.com/content/41d8a4f7-4e4c-4131-9dd8-e2530d3210b6
por José-Ramón Ferrandis | 21 May 2025 | Globalización, Países / Áreas geográficas
El cuadragésimo quinto y cuadragésimo séptimo Presidente de los Estados Unidos tomó posesión en 20 de enero de 2025. El 30 de abril se cumplieron 100 días en el puesto, hecho que se suele acompañar con análisis de los contenidos del período transcurrido[1].
¿Qué ha hecho Donald Trump en esos 100 días[2]? Mucho, sin duda. Lo vamos a ver analizando sus 143 Órdenes Ejecutivas[3] (OOEE) por orden de aparición. No analizaremos individualmente salvo una pocas. Están todas disponibles en la web de la Casa Blanca y en el Registro Federal.
El propio día 20 de enero, el Presidente firmó 26 de ellas, lo que revela una lógica preparación desde mucho antes de su victoria electoral. Esta vez no iba a retrasarse ni un minuto. Cuatro años (dos con el control de Cámara de Representantes, Senado, Tribunal Supremo y una mayoría de Estados vía sus Gobernadores) no es mucho cuando por delante hay tanto que hacer.
La primera de ellas ordenaba cesar las actuaciones del gobierno federal contra los ciudadanos de los EE. UU., ampliamente utilizadas por la anterior Administración.
La segunda revocaba no menos de 69 OOEE del presidente Biden, algunas de las cuales anulaban otras anteriores del propio presidente Trump. La tercera, también del 20 de enero, daba por terminada la censura, restaurando la libertad de expresión. La cuarta se refería a la Directiva America First. La quinta (20/1/2025) dejaba sin financiación los programas DEI[4]. La sexta y séptima desarrollaban la producción de hidrocarburos. La novena sacaba a los EE. UU. de la OMS. La 10ª declaraba la emergencia energética y la 11ª declaraba terroristas a varias organizaciones, esencialmente cárteles de la droga. La 12ª creaba la DOGE[5]. La decimotercera (Protecting the American People Against Invasion) iba en el sentido de impermeabilizar las fronteras para evitar ulteriores entradas de inmigrantes ilegales.
Tres OOEE más adelante (la decimosexta de orden), el presidente Trump desvinculaba a los EE. UU. del Acuerdo de París, como había prometido haría en su primer día en la oficina. En la decimoctava, quedaba restaurada la pena de muerte en casos concretos. En la vigésima OE, el presidente Trump lanzaba su iniciativa de protección contra la red social Tik-Tok, controlada por la RP China.
La OE nº 22 suprimía un elemento central de la ideología woke: las mujeres y los hombres lo son por motivos biológicos, atienden a la naturaleza y no corresponden a ninguna voluntad específica de elección. No habrá más intrusos varones autopercibidos mujeres en los deportes femeninos, por ejemplo. Ni en los servicios públicos.
Con el título de la vigesimotercera es suficiente: Reevaluating and Realigning United States Foreign Aid. Se acabó la financiación de actividades de toda laya allende las fronteras norteamericanas con cargo a los presupuestos federales. Son decenas de miles de millones cada año.
Para ser el primer día de su mandato, no estuvo mal. Si valoramos en su conjunto los primeros 100 días, Donald Trump superó ampliamente la marca de Franklin Delano Roosevelt: 143 OOEE frente a 114 del demócrata. Y es que tanto aquel Presidente como éste se encontraron frente a una situación que requería intervención inmediata y profunda[6].
Y si atendemos a la segunda presidencia de Donald Trump, ¿Qué porcentaje de sus promesas electorales ha cumplido o comenzado a cumplir en algo más de 100 días? ¿qué otros problemas nuevos ha empezado a resolver? Retrocedamos a este artículo https://joseramonferrandis.es/si-no-lo-matan/ , publicado el día 11 de octubre de 2024. En detallaba las 9 cabezas de la hidra globalista que Donald Trump cortaría si no lo mataban antes, cosa que estuvo a punto de ocurrir. Las voy a enunciar tal cual aparecían en ese artículo, poniéndolas en negrita, y acto seguido valoraré su estado actual de resolución.
- Abandonar el Acuerdo de París. Es probablemente la mejor[7] decisión institucional multilateral que ha adoptado el presidente Trump, y ha habido varias.
- Imposición de aranceles a las exportaciones hacia los EE. UU. de la RP China. Si el observador no conoce el modus operandi de Donald Trump, siempre está a tiempo de hacerlo, aunque lo ha podido realizar durante su primera presidencia, o leyendo sus textos, o analizando su actividad como empresario de bienes raíces. Ha hecho exactamente lo esperado con China, pero acompañado por un enorme golpe en la mesa del comercio internacional que llevaba lustros inclinada contra los EE. UU. Gran trabajo[8]. Lo hemos visto en detalle aquí https://joseramonferrandis.es/sobre-aranceles-y-negociacion/ y aquí https://www.seguritecnia.es/sectores/comercio-y-distribucion/aranceles-compensatorios-de-trump-las-claves-para-entenderlos_20250516.html. Podemos seguir hablado de esto durante mucho tiempo, pero no lo vamos a hacer. A modo de resumen, los análisis cortoplacistas en este ámbito, por diversas razones, suelen abocar al error.
- Iniciar un profundo proceso de desregulación. Iniciado está. Por tanto, hecho, aunque no esté finiquitado.
- El presidente Trump cortará la inmigración desordenada que experimentan los EE. UU. por su frontera con México. Hecho. Con una eficacia y eficiencia que ni los jueces manejados y los otros están pudiendo impedir. Ha sido inmediato.
- La quinta cabeza de la Hidra es energética. El presidente Trump revertirá inmediatamente las limitaciones impuestas por su antecesor en materia de explotación, transporte y utilización de los recursos energéticos en forma de hidrocarburos (gas y petróleo, de explotación tradicional o vía fracking). Hecho.
- La reducción de gasto público que conllevarán todas estas políticas que van a recibir el finiquito (hablamos de la sexta cabeza de la Hidra). Hecho, desde el primer día, no sólo vía DOGE[9] y Elon Musk, que se ocupaba de los gastos directamente enloquecidos asumidos por organismos como USAID, sino en cada Departamento. No ha terminado, empero.
- La séptima cabeza de la Hidra es la reducción a los mínimos imprescindibles de los pagos a la Organización de Naciones Unidas. Iniciado, si bien no terminado, ni mucho menos. Ha empezado por la OMS, ha seguido por la UNRWA[10] y continuado por el Fondo de Población de Naciones Unidas (United Nations Population Fund). Ha sacado a los EE. UU. del Tribunal Pernal Internacional[11]. No hay prisa, aparentemente. O hay prioridades distintas.
- La octava cabeza de la Hidra es la recuperación de la confianza de los ciudadanos de los EE. UU. en sus instituciones, que atraviesan el peor momento de aceptación social desde el final de la segunda Guerra Mundial. El propio ejército norteamericano tiene dificultades para enrolar nuevas incorporaciones de soldados. La droga, en la que el fentanilo ha hecho una entrada extremadamente destructiva, arrasa la juventud del país. Dentro de la iniciativa, ya vigente en 2016, de Make America Great Again, el presidente Trump va a lanzar políticas de recuperación que afectarán a la práctica religiosa, el aborto, la reducción de la financiación a las universidades woke, políticas progresistas de descomposición social y entidades disolventes que operan en los EE. UU. Los organismos de seguridad interior y exterior recibirán fuertes revisiones de las cúpulas directivas y de servicios cuyo funcionamiento ha sido y es dudoso. Ya no entran seres autopercibidos en el Ejército; el fentanilo es combatido en origen y en frontera. Las universidades woke están siendo despojadas de financiación, cosa harto lógica, dado que son privadas. El FBI está por fin en buenas manos. Y las instituciones que se dedicaban a mantener el estado de miedo en relación con la evolución del clima han pasado a mejor vida[12].
- La novena cabeza de la Hidra, la inmortal, es la guerra. Ya el presidente Trump logró, en los 4 años de su mandato anterior, no iniciar ninguna y evitar varias. Lo hará de nuevo. Detendrá la guerra de invasión rusa en Ucraina y contribuirá a resolver la situación terrorista en Oriente Medio, fuente de inestabilidad y guerras desde 1948. Limitará la expansión de la RP China en el este del continente y reforzará la defensa de Corea, Japón y Taiwan. Pues veamos, que este asunto es claramente la piedra de toque para muchos analistas. La guerra en Ucraina se está reconduciendo, claramente desde el 11 de mayo de 2025[13]. Irán retrocede en todos los frentes. Arabia Saudita se hace con el control, lo que supone una garantía (también Mohamed Bin Salman ha aprendido de sus gigantescos y sangrientos errores iniciales). Los hutíes de Yemen están siendo desarbolados por la Marina de los EE. UU., quien ha devuelto la navegabilidad al Mar Rojo. La RP China no ha ido más allá en su hostigamiento a Taiwan. Y por si esto fuera poco, las escaramuzas de creciente importancia entre Pakistán e India en Cachemira han sido superadas por un alto el fuego inducido directamente por la Presidencia norteamericana.
No se preocupen los críticos de Donald Trump y relájense: a él nunca le darán el premio Nobel de la Paz.
Entretanto, ha fallecido el papa Francisco. Su sucesor, León XIV, antes Robert Francis Pévost Martínez, no será acerbamente crítico con Dolad Trump como lo era Jorge Mario Bergoglio.
Todo esto refuerza la posición de Donald Trump en la presidencia de los EE. UU., cuyo poder orienta a mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos[14]. Algunos lo ven claro.[15]
[1] El primer personaje político en presentar sus logros a los aproximadamente 100 días de su entrada en funciones fue Napoleón Bonaparte, quien lo hizo público como símbolo de su vuelta a París desde su exilio, en 1815. Los 100 días de Napoleón fueron en realidad 111. El segundo líder relevante en hacerlo fue Franklin Delano Roosevelt, cuyo (amplio) entorno periodístico promocionó el número 100 para hacer comparaciones. En sus primeros 100 días de Presidencia (1933, entre el 9 de marzo y el 16 de junio de 1933), Roosevelt emitió 114 Órdenes Ejecutivas. Por cierto, y también a efectos comparativos, Roosevelt firmó en 5 de abril de 1933 la Orden Ejecutiva 6102, que prohibía la acumulación privada de oro amonedado, en bruto o en certificados por parte de los ciudadanos estadounidenses. La norma obligaba a los ciudadanos de Estados Unidos a entregar a la Reserva Federal todo el oro del que dispusieran, al precio de 20,67 dólares por cada onza troy (31,1 gramos). Los infractores sufrirían multas de hasta 10.000 dólares, o de diez años de prisión, o ambas penas simultáneamente. El plazo máximo de entrega era el 1 de mayo de 1933. El gobierno federal obtuvo así grandes cantidades de oro y lo vendió en el extranjero a 35 dólares la onza troy, y a partir de 1934 en cualquier lugar. Roosevelt es el icono de los progres del mundo.
[2] https://www.federalregister.gov/presidential-documents/executive-orders/donald-trump/2025
[3] Hasta el 29 de abril.
[4] Se refiere a Diversity, Equity, Inclusion, esa tríada de obligado cumplimiento que lastraba (y sigue lastrando en muchas partes del mundo) la operativa empresarial.
[5] Department of Government Efficiency, poniendo al frente a Elon Musk.
[6] Roosevelt se enfrentaba a las consecuencias de la intervención de Herbert Hoover frente a la Gran Depresión, que hundió el PIB del país y provocó y-una pérdida neta de 10 años de crecimiento. Trump se halla frente a algo más insidioso para los EE. UU.: su deslizamiento hacia una implosión social, económica y financiera anunciada. Con todos los medios enfrente y con el partido demócrata dispuesto a llegar hasta donde haga falta para descabalgarlo.
[7] Por su alcance ejemplificador, por su enfrentamiento con el fraude calentológico y por el ahorro de costes que implicará la libertad recuperada para la economía norteamericana.
[8] Sus frutos apenas se entrevén a fecha de 14 de mayo en la que escribo.
[9] Department of Government Eficiency
[10] United Nations Relief and Works Agency for Palestine Refugees, que se ha demostrado colabora en los ataques contra los ciudadanos de Israel y alberga organizaciones terroristas.
[11] A no confundir con el Tribunal Internacional de Justicia, que es un órgano judicial de Naciones Unidas. Juzga litigios entre Estados.
[12] Me refiero a esto: “La Administración Trump despidió a centenares de autotitulados “expertos” que estaban preparando la siguiente “Evaluación Climática Nacional” (NCA), un documento convertido en arma arrojadiza para justificar costosas y draconianas políticas que los norteamericanos no han pedido ni les benefician”. Fíjense en la opinión que la NCA merece a sus críticos en este enlace Trump Administration Finally Pulls the Plug on the Climate Fear Factory – Watts Up With That?
[13] El presidente Trump creía conocer bien a Putin: se equivocaba. Ya ha aprendido.
[14] Recuerden el lema de campaña Make America Great Again. Cuando un norteamericano dice “America” quiere decir “Estados Unidos de América”.
[15] Víctor Davis Hanson, por ejemplo https://youtu.be/AsDdmGlf6gE?si=25rM7BMkZAmPofjP