por José-Ramón Ferrandis | 22 Ago 2026 | Países / Áreas geográficas
El 22 de agosto, la cárcel Modelo (Madrid) fue asaltada por turbas izquierdistas, que asesinaron a la mayoría de los internos políticos[1]. Éstos lo eran en su condición de sospechosos de congeniar con los alzados. A las 16:00 horas de ese día 22, los reos comunes, buscando su salida, incendiaron parte de la cárcel, acusando del hecho a los presos políticos.
Los milicianos de la CNT hicieron correr por Madrid el rumor de que se estaba produciendo una fuga general de la prisión, aprovechando el incendio. Las turbas hicieron acto de presencia, exigiendo el asesinato de los presos “fascistas”. Previamente, liberaron a los presos comunes y empezaron a disparar contra el patio desde edificios colindantes.
A las 19:00, un grupo de milicianos de filiación anarquista, comunista y socialista entró y se hizo con el control[2].
Durante la madrugada siguiente comenzó el asesinato sistemático de conocidos políticos y militares que habían sido hacinados allí tras su detención. Los crímenes se efectuaron en dos fases y acabaron con 70 de los presos políticos[3].
La reputación del gobierno republicano resultó grave y negativamente afectada[4] por la masacre de la Cárcel Modelo.
[1] La cárcel Modelo albergaba tanto presos políticos como comunes.
[2] El director general de Seguridad, diputado de Izquierda Republicana Manuel Muñoz, así como algo más tarde el propio ministro de la Gobernación, general Sebastián Pozas, estuvieron presentes sin actuar en absoluto. Muñoz, el último de los dos en hacerlo, abandonó la prisión al anochecer.
[3] Entre los cuales estaban los generales Oswaldo Capaz y Rafael Villegas, el doctor José María Albiñana (diputado y líder nacionalista), Melquíades Álvarez (expresidente del Congreso de Diputados), Ramón Álvarez Valdés (exministro de Justicia), José Martínez de Velasco (fundador del Partido Agrario), Elviro Ordiales Oroz (ex director de prisiones), Fernando Primo de Rivera (hermano de José Antonio Primo de Rivera y militar), Manuel Rico Avello (exministro y ex Alto Comisario de España en Marruecos), Julio Ruiz de Alda (condecorado aviador y fundador de Falange) y Rafael Salazar Alonso (exministro de la Gobernación, Partido Radical), entre otros diputados, algún policía y varios miembros de Falange.
[4] Poco pudo hacer en este caso el esfuerzo conjunto de Komintern y Profintern (sindicalista, desaparecida en 1937) que desde finales de julio de 1936 lanzaron desde París la labor de propaganda sobre la guerra de España, dirigida por Willi Münzemberg y por Arthur Koestler.
por José-Ramón Ferrandis | 17 Ago 2026 | Cambio climático, Países / Áreas geográficas
Que el nivel del mar crece es algo conocido y medido desde hace casi dos siglos. Hay artilugios, medidores del nivel del mar o mareómetros/mareógrafos, que evalúan esa variable. Si la tierra sobre la que se instale no se hunde (subsidencia) o se eleva, la medición es correcta, y además, estable. Es el caso de Nueva York, en la estación de medición de Battery Park. Lleva abierta desde 1856[1].

https://tidesandcurrents.noaa.gov/sltrends/sltrends_station.shtml?id=8518750
Se muestra un aumento constante de entre 2,8 y 3,0 milímetros al año, sin aceleración significativa en más de 160 años. Se basa en datos medios mensuales tomados entre 1865 y 2025, lo que supone 30 cm. en 100 años. Esos datos son similares en otras partes del mundo. El alza en el nivel del mar viene teniendo lugar desde el final de la Pequeña Edad de Hielo, en el Siglo XIX, y es lineal.
Mas héteme aquí que aparece un artículo[2] cuyo núcleo central asegura que el aumento del nivel del mar se está acelerando y que “los científicos[3] han «cerrado el presupuesto»[4] e identificado la expansión térmica oceánica como el principal motor”. Esto es falso[5].
Y lo es porque, primero, las afirmaciones del artículo se basan únicamente en mediciones satelitales de altimetría. Y las mediciones satelitales adolecen de varios problemas. El primero es que empezaron en 1993, lo que quiere decir que apenas llevan treinta años de registros. El segundo, que no se trata del mismo satélite, sino de muchas misiones de distintos satélites que se solapan y encajan para intentar dar mediciones continuas. El tercero, que las transiciones entre satélites exigen la realización de ajustes para calibrar sus diferentes sensibilidades. Esos ajustes los realizan personas y equipos de confianza de la organización, técnicamente capacitados, sí, pero sobre todo, de confianza[6]. El cuarto, porque mientras los mareógrafos miden lo que afecta realmente a las personas, que es el nivel del mar en la costa, la altimetría por satélite mide promedios globales en el océano abierto. Cuando los dos conjuntos de datos obtenidos por vías distintas divergen, el registro más largo, que además ha sido observado directamente, el de los mareómetros, merece mayor confianza y debe tener mayor peso que el procedente de observaciones breves, mediatizadas y procedentes de diversos equipos. Y los mareómetros de todo el mundo no muestran la aceleración dramática que se pretende asegurar muestran los satélites.
Y lo es porque, segundo, el artículo pivota en torno al concepto de “global mean sea level budget” o balance medio global del nivel de mar[7]. Empecemos por el principio. Eso de “balance” es un constructo metodológico. La Naturaleza no atiende a balances, entre otras cosas, porque los balances dependen de la calibración y sus incertidumbres técnicas[8], como acabamos de ver.
Y lo es porque, tercero, al evaluar la aceleración, la ventana temporal elegida puede influir decisivamente en los resultados obtenidos. A partir de 1993, cerca del inicio de un fuerte El Niño, aumenta de forma natural la probabilidad de observar curvaturas en la tendencia.
Sabemos bien que el nivel del mar viene subiendo desde al menos 1850. Algunas ciudades costeras[9] lo han tenido en cuenta y se han adaptado desde hace tiempo. Si la aceleración fuera verdaderamente dramática y reciente, observaríamos señales claras e inequívocas a través de los mareómetros Y no hay nada de eso.
[1] En España tenemos el mareómetro de Portugalete. Fue instalado en el año 1883 al final del muelle de Churruca
[2] https://www.yahoo.com/news/science/articles/sea-level-rise-accelerating-now-180056540.html?guccounter=1
[3] El lenguaje. No se puede afirmar “los científicos” porque se está diciendo con ello que son todos los científicos, y eso es totalmente falso. Deberían decir “algunos científicos”, pero nunca lo hacen. Lenguaje totalitario, del que son hijos.
[4] “closed the budget”. Otra vez la mentira con ropajes de cientificidad. Como en el caso de Al Gore cuando afirmó “Science is closed” o «Science is settled». Eso no es posible: si algo está cerrado, no es ciencia (lo trato in extenso aquí https://www.unioneditorial.net/crimen-de-estado-id-uel000707)
[5] Referencia en este artículo Wrong, ScienceAlert: Sea Level ‘Acceleration’ Isn’t What the Measured Data Show – Watts Up With That?
[6] Como los que aseguraban que el hielo iba a desaparecer del polo norte, como los que avisaban de enormes precipitaciones o sequias, como los que tomaban mediciones de temperatura en estaciones descartadas por estar contaminadas por la urbanización o la proximidad a un aeropuerto; como los que cambian el porcentaje de CO2 antropogénico en la atmósfera según convenga; como los que establecen los escenarios de calentamiento en función de los gases de efecto invernadero; como los que redactan los resúmenes de periodistas y políticos de los informes científicos del IPCC, como los que reducen a posteriori los registros de temperaturas de un período anterior para poder decir que las del presente se están elevando más rápidamente que la media … . Como esos.
[7] https://essd.copernicus.org/articles/10/1551/2018/
[8] Amén de depender de las certezas políticas ya enunciadas.
[9] Por ejemplo, Ámsterdam, Boston https://www.boston.gov/departments/climate-resilience/coastal-resilience-implementation y Tokio https://www.sciencedirect.com/science/chapter/edited-volume/abs/pii/B9780128010600000332
por José-Ramón Ferrandis | 12 Ago 2026 | Economía, Globalización, Países / Áreas geográficas
No es nuevo. Empezaron con esta dinámica en 2011, con aquella decisión suicida de Angela Merkel[1] en relación con el cierre de las centrales nucleares. Siguió con otra criminal iniciativa del gobierno Merkel: aceptar[2] en Alemania cuantos inmigrantes desearan residir en la cada vez más añosa patria alemana, sin preguntar a qué venían[3]. Continuaron con la Energiewende[4], que ha destrozado (y sigue haciéndolo) la industria alemana. Y todo ello, con sendos gobiernos de coalición que sólo buscan perpetuar una dominación de las élites políticas socialdemócratas[5] sobre el solar patrio, impidiendo el acceso del nuevo partido que viene a cambiar las cosas radicalmente: Allianz für Deutschland (AfD).
Estamos en agosto de 2026. Repasemos las distintas áreas de desenvolvimiento de la vida social, económica y política de Alemania en nuestros días y veamos si podemos llegar a alguna conclusión.
La sociedad alemana está rota. Un 15% de extranjeros, llegados vertiginosamente desde 2015, se han sumado a los antiguos residentes, turcos y yugoslavos fundamentalmente, llamados por la demanda económica de los pujantes años 70 a 90 del Siglo XX. Muchos de ellos son musulmanes, que por definición no se integran en las sociedades de acogida. Agresiones a mujeres y ataques de todo orden a aglomeraciones humanas[6] son ejecutados regularmente, sin que las fuerzas del orden intervengan. La cisura entre la población tradicionalmente alemana y las castas políticas ha crecido rápidamente, nutriendo las filas de un partido político de nuevo cuño.
Así es. La AfD, que ya roza la mayoría absoluta en los Länder de la antigua RDA[7], ha superado ampliamente en expectativa de voto a cualquiera de los restantes partidos, y sigue creciendo, a pesar de la hostilidad institucional, la acción contraria de los medios de comunicación, el complot de los servicios secretos contra ellos y la declaración de convertirlo eventualmente en un partido fuera de la ley. Con todo y con eso, la AfD ronda el 30% del voto federal esperado, frente al 20% de CDU/CSU, los ”Verdes” con el 14%, el 12% del SPD y Die Linke (11%)[8].
Una eventual victoria (la AfD no podrá establecer alianza alguna, por lo que está obligada a obtener la mayoría absoluta) destrozaría la UE. El asunto es capital para los países miembros y vital para los parásitos comunitarios.
Económicamente[9], Alemania en su conjunto se hunde sin cesar[10], a lomos de su antaño pujante industria. Las cuentas nacionales registran 3 años consecutivos de estancamiento. Globalmente, la industria se contrajo por cuarto año consecutivo[11]: la facturación de las empresas industriales alemanas se redujo un 0,5 % sólo en el tercer trimestre de 2025. Consecuentemente, 23.900 empresas se declararon en quiebra en 2025[12]. Es el mismo número de quiebras empresariales que se han producido desde 2014 hasta 2025. De hecho, el presidente de la BDI, Peter Leibinger, se refiere a “la crisis más profunda de la historia de la República Federal”, que se halla “en caída libre”, en un “declive estructural”. No es poca cosa: nos estamos remontando a 1949.
Todo esto se traduce negativamente sobre el factor trabajo. Ninguno de los sectores industriales registró incrementos de empleo durante los últimos tres años, sino que los parados aumentaron en 2025 en unas 160.000 personas, hasta alcanzar casi los 3 millones. Y habrá más. Según una encuesta del Instituto de Economía Alemana, el 40% de las empresas industriales tienen previsto realizar despidos en 2026. Oliver Zander, director ejecutivo de la asociación patronal Gesamtmetall, declaró: “Actualmente estamos perdiendo casi 10.000 puestos de trabajo al mes”. El empleo en el sector, que incluye la industria automovilística, lleva 21 meses cayendo ininterrumpidamente.
Las industrias de mayor consumo energético (acero, cemento, química, vidrio) han visto caer sus índices productivos más allá de los mínimos de la plandemia[13]: con costes energéticos más del 300% superiores a los de EE. UU., no queda otra. Esto ocurre cuando suprimes el carbón[14], cierras las centrales nucleares y dependes exclusivamente del gas ruso, todo a la vez[15].
La automoción, antaño la gloria de Alemania, es hogaño un cementerio de gran extensión. Si un Canciller acepta las medidas de la UE en materia de sustitución de motores de explosión por vehículos eléctricos, sabe que está firmando la sentencia de muerte para su industria automovilística, antiguamente pionera, competitiva, superior en relación calidad-precio[16]. Pues lo hicieron los antecesores de Merz, lo hace Merz y lo hará su sucesor[17] sin mover una ceja. Saben que no tiene costes personales.
Hemos llegado al punto en que Volkswagen[18] va a cerrar plantas en Emden, Hannover, Neckarsulm y Zwickau, de forma pautada y sostenida. Los sindicatos callan bastante, aunque eso supondrá 46.000 despidos directos entre los obreros de base, más 15.000 puestos de gerencia.
Ya en abril de 2026, según Gesamtmetall, los sectores metalúrgico y electrotécnico perdieron más de 15.000 empleos[19]. Sigue la tendencia que los ha llevado a perder 320.000 puestos de trabajo desde 2019. Y lo que te rondaré, esperándose otros 300.000 empleos perdidos si los costes energéticos no se rebajan sustancialmente.
¿Que no van a rebajarse? Pues las empresas se irán. De 100.000 empresas consultadas[20] por sus planes hasta 2030, el 60% piensa abandonar el país. Este año, 2026, esa tendencia costará otros 100.000 empleos[21]. Y el PIB, a horadar suelos anteriores.
Y todo esto, ¿por qué? ¿Sólo por la Energiewende? Pues sí, básicamente. De hecho, el sindicalismo[22] y la inversión extranjera para controlar los consejos de administración en las grandes empresas ya estaban presentes masivamente desde 2008 y no por eso se desató crisis alguna[23]. Y los fondos soberanos[24] quieren beneficios, así que operarán a favor de obra, no contra resultados. La inversión especulativa extranjera no tiene responsabilidades en este sentido.
Pero quizá haya otras razones. ¿Serán acaso los aranceles establecidos a las exportaciones alemanas a los EE. UU.? Algo tendrán que ver, puesto que, tras una caída del 10 % de las exportaciones alemanas a Estados Unidos en el segundo trimestre de 2025, el descenso se amplió hasta el 16 % en el tercer trimestre[25]. Con todo, los EE. UU. son el primer país a donde se dirigen las exportaciones alemanas de bienes, así que podemos descartar ese factor arancelario. Es más, esos aranceles se aplican por igual a todos los exportadores comunitarios a los EE. UU. y ese impacto no ha generado nada parecido a lo que se vive en la industria alemana.
Otrosí digo, ¿tendrá alguna relación la competencia desleal china en este estado de cosas? Sin duda. Las empresas chinas cada vez exportan más a toda la UE[26] y Alemania ha reducido sus exportaciones a la RP China, tanto por las restricciones administrativas en destino como por los mayores costes de las exportaciones alemanas[27]. Pero no es un factor decisivo. Es un solo país, cada vez menos relevante para la exportación alemana.
Agrupando causas, el director ejecutivo de Gesamtmetall[28], Oliver Zander, señaló a los impuestos, los costes energéticos y los costes laborales en Alemania como los responsables de la huida de las empresas alemanas. En ello coincidió el director del Instituto de Economía Alemana, Michael Hüther, quien añadió aranceles y competencia internacional. Pero estos dos sólo operan por el lado de la demanda, como el lector sabe[29].
Pues bien, ante este gran drama económico y social, el gobierno de Merz ha presentado en julio de 2026 un paquete[30] de medidas, que no toca el problema principal de la energía, pero promete a las familias menos pudientes un ahorro impositivo de 600 euros al año, el 1% de unos ingresos de 60.000. Lo grave es que el propio Merz ha declarado que todo se debe al cierre de las nucleares, como su gobierno remacha y es bien conocido[31]. Pero no actúa en la raíz de los problemas. Que su expectativa de voto esté en el 13% se entiende perfectamente a la vista de este desempeño.
Merz seguirá cayendo, como Alemania toda, y esto no va a ser gratis para nadie, empezando por los propios alemanes. Pinta mal, sobre todo por el empecinamiento en mantenella, cuando todos te dicen dónde está el problema y te niegas a enmendalla. Puesto que no se actúa sobre la raíz, se ve venir un colapso. Y un colapso en Alemania suele ser un problema para todos. Ya lo hemos visto.
[1] Sí, aquella joven de la RDA cuyo padre tenía carta blanca para pasar entre las dos Alemanias como Pedro por su casa.
[2] Cuando me preguntan qué subyace a este comportamiento de la Canciller, si la estupidez o la malevolencia (o una mezcla insuperable de ambas), no recurro a la “navaja de Ockham”. Conociendo la teoría y la praxis comunista, la segunda prevalece.
[3] Siempre hay un objetivo principal, que es aprovechar los excesos del Estado de Bienestar. Además, hay otros: labrarse un futuro personal y familiar, integrarse en comunidades cuasiindependientes, instaurar el islam, y más.
[4] He escrito varias veces sobre la Energiewende. La más reciente, en este enlace https://joseramonferrandis.es/alemania-esta-inmersa-en-graves-problemas/
[5] Con la excrecencia verrugosa extra de Los Verdes, cuyo comportamiento es estrictamente destructivo.
[6] Los partidos de extrema izquierda también atentan contra el orden público y las infraestructuras. Conviene recordarlo, porque se oculta. Vean un ejemplo aquí https://joseramonferrandis.es/terrorismo-en-berlin/
[7] Brandeburgo, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Sajonia, Sajonia-Anhalt y Turingia, Suponen el 15% del total de la población.
[8] El resto de los partidos no alcanza el 5% y quedaría fuera del Parlamento.
[9] Varios de los datos de este artículo proceden de https://www.wsws.org/es/articles/2025/12/31/fdkx-d31.html
[10] Sin cesar se entiende asimismo “sin remedio”, pues sin una energía barata, la producción industrial, que es esencialmente energía-intensiva tiende a desaparecer.
[11] La Federación de Industrias Alemanas (BDI) estima que la producción ha descendido un 2 % en 2025.
[12] Datos de Creditreform, agencia de calificación crediticia.
[13] Es lógico: el coste de la energía es entre un 300 y un 400% superior al de los EE. UU. Lo hemos visto aquí https://joseramonferrandis.es/de-cabeza-al-hoyo/
[14] De aquella manera. Aquí ven que la hipocresía no es sólo un atributo británico, sino anglosajón https://joseramonferrandis.es/verdes-por-fuera/
[15] Sobre costes de la energía hemos hablado mucho. Vean aquí https://joseramonferrandis.es/la-industria-alemana-en-el-altar-del-sacrificio/
[16] Aunque menos que lo que ellos creían.
[17] Salvo que sea de la AfD.
[18] Miembro de VAG, Volkswagen AktienGesellschaft, entidad que alberga Audi, Bentley, Cupra, Ducati, Lamborghini, Porsche, SEAT, Škoda y la propia Volkswagen.
[19] Y todos los demás vinculados con ellos y con la automoción. Ya saben empleos directos e indirectos. Algunas empresas tienen peso específico alto, como el grupo Thyssenkrupp, Voith o Dow.
[20] Por la empresa consultora Horváth.
[21] Sólo en automoción, construcción e ingeniería mecánica.
[22] Así como la participación de los Estados federales.
[23] La gran crisis sistémica se desencadenó por otros motivos.
[24] La Qatar Investment Authority, el saudí Public Investment Fund, la petrolera estatal de Abu Dabi ADNOC, el BAIC Group de la RP China, la Kuwait Investment Authority o la empresa estatal china COSCO.
[25] Según un informe de Ernst & Young.
[26] La Comisión es responsable de esta invasión china. Tras décadas de inacción protectora, actuar ahora costará más y será menos eficiente.
[27] Si bien China seguía siendo el segundo mercado de exportación más importante para la economía alemana en 2020, ahora solo ocupa el octavo lugar.
[28] La patronal del metal y la ingeniería eléctrica alemana.
[29] Por el lado de la oferta, la presencia de la IA crece, con las ganancias esperadas de productividad que va asociada a su uso. El esfuerzo inversor en armamento también está presente, pero tardará en dar frutos. En el mejor de los casos son parches.
[30] https://www.dw.com/es/alemania-anuncia-un-gran-paquete-de-reformas-para-impulsar-la-econom%C3%ADa/a-77808899
[31] El actual gobierno alemán ha hecho el diagnóstico apropiado | José Ramón Ferrandis