En Cataluña, el día 6 de octubre de 1934, el presidente de la Generalidad de Cataluña, Lluís Companys, proclamó el Estado Catalán dentro de una sedicente “República Federal Española”.
El presidente del Gobierno, Lerroux, declaró el estado de guerra. A las 22:00, la artillería se desplegó en la Plaza de la República[1]. Cerca de las 23:00, una compañía de infantería y una batería de artillería llegaron a la Rambla de Santa Mónica. Los insurrectos dispararon, resultando muerto un mando y heridos siete números. La repuesta artillera provocó tres víctimas del Partit Català Proletari.
A las 6:00 del día 7, Companys comunicó su rendición al general Batet. El golpe había fracasado. La República quedó dañada. Murieron 46 personas, 38 civiles y 8 militares. Más de 3.000 fueron encarceladas.
[1] Ahora Plaza de San Jaime.
