Sigo con la serie de breves basados en las investigaciones del Dr. Ole Humlum[1], recientemente presentadas. Este es el quinto[2]. Se refiere a los cambios en nivel del mar, asunto del máximo interés.
El nivel global del mar es función del volumen de agua que contienen las cuencas oceánicas. Los cambios en el nivel global del mar son causados por cuatro mecanismos principales. Uno, las variaciones en la presión atmosférica y en los vientos, tanto locales como regionales, así como los cambios por mareas inducidas por la Luna. Otro, los cambios en el volumen de la cuenca oceánica por fuerzas tectónicas. Un tercero, las modificaciones en la densidad del agua oceánica causadas por variaciones en las corrientes, la temperatura del agua y la salinidad. Y el cuarto, las alteraciones en el volumen de agua causadas por modificaciones en el balance de masas de los glaciares terrestres.
Hay otras variables, pero son de menor importancia.
El nivel del mar se mide por medio de mareómetros[3]. Éstos se instalan en puntos de la costa y registran los movimientos locales netos de la superficie del océano en relación con la tierra firme. Esos movimientos netos están integrados por dos componentes locales: uno, el movimiento vertical de la superficie del mar, y dos, los cambios verticales de la superficie de la tierra[4].
¿Cuál es la metodología de medición de las variaciones del nivel del mar? Los datos de los mareómetros se descargan de PSMSL Data Explorer. Para construir series temporales de cada estación, las medias mensuales y anuales se reducen a una cifra. Ese trabajo lo hace PSMSL con ayuda de la información que le proporcionan las autoridades que controlan los mareómetros. La cifra final es la Referencia Local Revisada (RLR), que está…¡7.000 mm por debajo del nivel del mar! Eso se decidió hace muchos años para evitar con toda seguridad cifras negativas en los RLR medios mensuales y anuales.
Y ahora, los datos concretos. En su más reciente informe, el IPCC ha presentado sus estimaciones sobre el nivel del mar en el futuro bajo diferentes escenarios[5], concluyendo que subirá entre 1,5 y 2 metros para 2150. Ya. Y eso, ¿es mucho o es poco?
Pues es una exageración absoluta. Y lo digo porque las observaciones satelitales[6], con todo y sus muy cuestionables asunciones y correcciones, sugieren un alza de entre 3 y 4 milímetros anuales, lo que situaría el resultado satelital en el año 1250 en menos de 500 milímetros, o sea, menos de medio metro. Por supuesto, con los mareómetros, la cifra proyectada en 2150 es apenas superior a un palmo. Con mediciones, no con estimaciones de modelos bajo distintos escenarios. El IPCC es un organismo político, ya lo sabe el lector.
Para poner las cosas en perspectiva, Humlum presenta en su ensayo[7] dos resultados de observaciones costeras. La primera pertenece a Korsør (Dinamarca), un área geológicamente muy estable[8]. Las mediciones, que comenzaron en 1897, muestran una tendencia lineal de +0,83 mm/año, lo que significa unos 10 centímetros en 2150.

Los datos proceden de PSMSL Data Explorer. Los puntos azules son las observaciones mensuales. La línea púrpura representa la media móvil de 121 meses. Los paneles inferiores muestran los cambios anuales en el nivel del mar, con su tendencia. Esos valores se representan al final del intervalo considerado. El último mes mostrado es diciembre de 2017. El diagrama se actualizó por última vez el 4 de octubre de 2020.
Otro ejemplo que ilustra la diferencia entre modelos y observaciones reales es el de Oslo. Allí, el suelo se está elevando isostáticamente como consecuencia de la reacción a los 3 kilómetros de hielo que hubo sobre el suelo y que se fundieron hace 12.000 años. Las mediciones en Oslo comenzaron en 1914, y el resultado es que el nivel del mar desciende con una tendencia lineal de 3,3 mm/año. Peeeeeero, las estimaciones de los modelos del IPCC utilizadas por las autoridades noruegas en su planificación predicen un INCREMENTO de ¡6 mm/año!, lo que resultaría (y no resultará) en un aumento del nivel del mar de 0,5 metros por encima de lo que proyecta la observación.

El gráfico refleja los datos mensuales del mareógrafo de Oslo (Noruega) en PSMSL Data Explorer. Los puntos azules son las observaciones mensuales. La línea purpura refleja la media móvil de 121 meses. Como en el caso de Korsør, los paneles inferiores muestran los cambios de nivel del mar y los valores se representan al final del período considerado. El último mes mostrado es diciembre de 2023.
La conclusión es que sólo son dignas de confianza las mediciones y sobre éstas, las proyecciones. Los modelos son albures voluntaristas establecidos sobre supuestos aleatorios referidos a un solo gas de efecto invernadero, el CO2, cuya incidencia, en el actual nivel de concentración, es prácticamente cero.
[1] El lector puede verificarlo en https://www.climate4you.com/, cuyo CV y publicaciones pueden ser consultados aquí https://www.mn.uio.no/geo/english/people/emeriti/olehum/index.html
[2] El primero, referido a las temperaturas de los últimos 10 años, se puede encontrar aquí https://joseramonferrandis.es/datos-de-interes-i/ . El segundo, que habla de la extensión nevada en el hemisferio norte durante los últimos 50 años, aquí https://joseramonferrandis.es/datos-de-interes-ii/ El tercero, sobre precipitaciones, se puede ver aquí https://joseramonferrandis.es/datos-de-interes-iii/ El cuarto, dedicado al hielo marino, está aquí https://joseramonferrandis.es/datos-de-interes-iv/
[3] Hace poco lo he explicado aquí https://joseramonferrandis.es/el-nivel-del-mar-no-acelera-su-crecimiento-el-que-diga-lo-contrario-defiende-una-falsedad/
[4] Es un concepto que ya comenté: la subsidencia https://joseramonferrandis.es/el-mar-no-se-inmuta-segunda-parte/
[5] El asunto de los escenarios lo acabamos de ver en el artículo referido al hielo marino, https://joseramonferrandis.es/datos-de-interes-iv/
[6] Ojo, que no estoy hablando de los mareómetros.
[7] https://scienceofclimatechange.org/wp-content/uploads/SCC-Vol.6.1-07_Humlum.pdf
[8] La mayoría de los mareómetros están situados en lugares expuestos a cambios tectónicos. Ello afecta a la interpretación de los datos de cada mareómetro. Un ejemplo extraordinario de mediciones de largo plazo es el de Korsør, Dinamarca, que se encuentra libre de influencias tectónicas. El resultado de 0,83 mm al año es una muestra precisa y representativa del verdadero crecimiento del nivel del mar.
