por José-Ramón Ferrandis | 16 Mar 2026 | Cambio climático, Economía, Globalización, Países / Áreas geográficas
… pero, en el último momento, el puñal de obsidiana se detiene.
Veamos la evolución de los acontecimientos. El 18 de noviembre de 2025[1] y el 16 de enero de 2026[2], por poner dos ejemplos recientes, Friedrich Merz, canciller federal de Alemania, ha manifestado su preocupación por el precio de la energía en Alemania como consecuencia de las suicidas estrategias arbitradas por la UE y sugerido soluciones. No es el único: hemos hablado de esto aquí https://joseramonferrandis.es/la-union-europea-quiere-suicidarnos/ , aquí https://joseramonferrandis.es/lo-que-no-puede-ser-no-puede-ser-y-ademas-es-imposible/ , aquí https://joseramonferrandis.es/verdes-por-fuera/ , aquí https://joseramonferrandis.es/la-ue-destruye-su-propia-base-productiva/ y aquí, https://joseramonferrandis.es/el-suicidio-economico-aleman/ sin pretensión de ser exhaustivo.
Una semana más tarde[3] habló un industrial alemán. Cuando los líderes industriales alemanes hablan, sus políticos los escuchan. Incluso podríamos decir que si hablan es porque sus políticos quieren que lo hagan, para así ejercer presión sobre la Comisión Europea, la responsable última del deterioro económico de los 27 en general y de Alemania en particular.
Esta vez ha sido Joe Kaeser[4], el cual ha dicho[5] lo que todos sabemos y frecuentemente afirmamos: las empresas europeas pierden competitividad por las políticas energéticas “verdes”[6]. Kaeser atacó directamente las directivas para conseguir el Net Zero mediante regulaciones y normas restrictivas al uso de la energía. Dijo que “Bruselas perdía mucho tiempo redactando directivas para la industria sin considerar que podrían eliminar la demanda para los productos resultantes”. Criticó al gobierno alemán por forzar el objetivo de emisiones (de CO2) Net Zero a la automoción, sacrificando la energía fiable y barata al abandonar los hidrocarburos. Les reconvino por convertirse en ideólogos de las energías renovables, pues “cuando tienes una industria importante y no le puedes proporcionar una fuente de energía barata, fiable y sostenible, tienes un problema”. Finalmente, instó a las autoridades a que trabajaran en un plan de “descarbonización” factible: los estrictos objetivos de emisiones han paralizado la industria manufacturera y la pesada en Alemania y en otros países de la UE.
Kaeser tiene dos cosas en mente: una, que acepta la farsa climática en su fundamento falso y desprovisto de base[7]. Otra, que las emisiones alemanas de CO2 son inferiores al 2% del total[8], así que poco podrían cambiar las cosas[9] si pasaran al 1% o incluso hasta el 0%. El asunto se ve todavía más ridículo cuando se sabe que tanto la RP China supera el 33% de las emisiones totales. Vean datos relativamente recientes (2024), que indican la enormidad de emisiones de CO2 … que efectúa la RP China, así como las tendencias, tanto para ésta como para la India, que no se preocupan en absoluto de dejar de emitir CO2 a la atmósfera. Y Alemania, arrastrándose. Vean:
¿Y qué pasó después? Inverosímilmente para un observador no avisado, el 10 de marzo de 2026, la propia presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, asimismo de nacionalidad alemana, ha reconocido que fue un error alejarse de la energía nuclear. La frase exacta de la presidente[10] fue mucho peor: «Europa cometió un error estratégico al alejarse de una fuente fiable y asequible de energía baja en emisiones»[11]. Y es que no fue “Europa” sino la Comisión Europea, liderada por la mismísima Sra. Von der Leyen, quien, sometiéndose por completo a las exigencias de la Agenda 2030, falsas y destructivas desde la A a la Z[12], impuso a los 27 una política energética ruinosa.
Bien, sabemos quién la impuso, pero ¿por qué este giro de 180˚˚? Caben varias posibilidades. La primera es que la RP China ya ha conseguido lo que quería, que es subordinar la industria europea a la expansión de la industria china, y como un mercado de destino para sus propios productos debe tener suficiente capacidad adquisitiva, las compensaciones chinas para empobrecernos, del orden que sean, han cesado: no se puede empobrecer más al hipotético comprador. La segunda, que para nada excluye a la primera, es que los políticos al frente de los 27 están observando con claridad un crecimiento rápido de los partidos soberanistas, que rechazan frontalmente las políticas suicidas de las sedicentes élites en el poder, y urgen un golpe de timón, aunque sea con la misma lamentable timonel. La tercera, que no se opone a las anteriores, sino que las refuerza, es una noticia inesperada.
El 9 de marzo, justo el día anterior a que Von del Leyen cantara la gallina, se supo que la industria alemana, en una consideración intermensual, había visto caer la producción en un 0,5%[13] y los pedidos en un 11%[14]. Ese es un dato importante, como lo es que, el día anterior, la mayoría (el 53%) de los alemanes mostraran en una encuesta[15] que sería mejor posponer los objetivos climáticos[16]. ¿Por qué lo habrán hecho? Seguramente se debe a la situación económica, caracterizada por altos precios de la energía, la consecuente inflación y un crecimiento anémico, que la gente, aunque de manera difusa, atribuye a las políticas energéticas dictadas por la ONU. Y lo hace en los tres principales partidos alemanes.[17]
Es asimismo cierto que la propia Von der Leyen aseguró en ese discurso que “la actual guerra en Oriente Medio recuerda «con brutalidad» las vulnerabilidades de Europa con respecto a las energías fósiles[18]”. Como si no fuera algo archisabido desde hace décadas. Como si Alemania no estuviera quemando carbón desde 2024 sin cesar. Como si esta señora no supiera desde siempre lo que hace unos días afirmó: “en 1990, un tercio de la electricidad del bloque (UE) provenía de la energía nuclear y ahora es solo un 15 %”.
Estamos en las peores manos posibles, tanto en la Unión Europea como en España, donde el gobierno sigue empeñado en despeñar la economía, la sociedad y la Nación toda. Es una casta política deleznable, que suscribe la frase atribuida a Luis XV: “detrás de mí, el diluvio”.
[1] https://es.investing.com/news/commodities-news/merz-promete-que-los-precios-de-electricidad-para-particulares-y-pymes-bajaran-9–en-2026-3400211
[2] https://elpais.com/economia/2026-01-16/merz-califica-de-grave-error-estrategico-el-apagon-nuclear-en-alemania.html
[3] La entrevista en el Telegraph de la que vamos a hablar es del 25 de enero de 2026.
[4] Joe Kaeser es presidente de los Consejos de Supervisión de Siemens Energy AG y de Daimler Truck Holding AG. Entre 2013 y 2021 fue presidente y director ejecutivo de Siemens AG. Además, es miembro del Consejo de Supervisión de Linde plc, pertenece a la Junta de Síndicos del World Economic Forum y es miembro de Consejo Asesor de la Conferencia de Seguridad de Munich. Mr. Kaeser tiene más de 40 años de experiencia en Siemens AG en las áreas de gestión financiera y estratégica, tanto en Alemania como en otros países.
[5] Aquí está la entrevista completa https://www.telegraph.co.uk/business/2026/01/25/industry-sacrificed-over-net-zero-ideology-siemens-energy/
[6] Industry is Being Sacrificed to Net Zero Ideology, Says Siemens Energy Boss – Watts Up With That?
[7] Una gran empresa no puede insubordinarse a la vez contra su gobierno, la Comisión Europea y la ONU. Además, es evidente que un miembro del WEF tampoco va a decir otra cosa.
[8] Que son muy inferiores a las de otros países industrializados, incluyendo Brasil y la India.
[9] El hombre insiste en el error. Seguro que algún día se entera que el CO2 no tiene nada que ver con las variaciones de temperatura hoy en día, ni hace 30 años, ni hace 100.
[10] La dijo durante un discurso en la Cumbre sobre la Energía Nuclear organizada por Francia y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), en París. Von der Leyen admite que fue un error alejarse de la energía nuclear y anuncia 200 millones para desarrollar los reactores SMR
[11] Von der Leyen califica el rechazo a la energía nuclear en Europa de «error estratégico» | Economía
[12] Para mayor información al respecto pueden consultar este libro https://luzdetrentoeditorial.es/libro/desmontando-la-agenda-2030/
[13] Cuando las previsiones apuntaban a un aumento de la producción de un 0,9%. La industria de Alemania sorprende: los pedidos se desploman el 11% Datos de https://www.destatis.de/DE/Presse/Pressemitteilungen/2026/03/PD26_075_421.html?nn=2110
[14] En comparación con el mismo mes del año anterior, enero de 2025, la producción industrial de Alemania cayó un considerable 2,6% después de ajustar los efectos de calendario. Los datos son anteriores a la guerra de Irán.
[15] https://www.kettner-edelmetalle.de/news/deutsche-haben-genug-vom-klima-sonderweg-mehrheit-will-verschiebung-der-klimaziele-07-03-2026
[16] Wake-up Call: Survey Shows Majority Of Germans Now Favor Postponing Climate Targets! – Watts Up With That?
[17] Distribución por partidosCDU/CSU: 66%. AfD: 60%. SPD: 54%.
[18] Seguramente se refiere a los hidrocarburos.
por José-Ramón Ferrandis | 14 Mar 2026 | Libros, Opinión sobre terceros, Países / Áreas geográficas
D. Miguel Temboury ha presentado su ponencia, titulada “Evolución legislativa de la España de Franco”.
Miguel Temboury nació en 1969 en Bruselas.
Es licenciado en Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales (rama Empresariales) en la Universidad Pontifica de Comillas (ICADE E3).
Es Abogado del Estado desde 1996, ejerciendo en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid hasta 1999.
Posteriormente, fue nombrado en la Dirección General de Seguros y, en 2000, Abogado del Estado-jefe en la Secretaría de Estado de Economía, Energía y PYME.
En 2001 fue asesor para el Consejo de ministros dentro del Gabinete del vicepresidente Segundo y ministro de Economía. En 2002 fue nombrado jefe de Gabinete del ministro del Interior.
En 2004 pidió la excedencia y se incorporó al Departamento de Derecho Administrativo y Sectores Regulados del Despacho de Pérez Llorca hasta 2007, año en el que fundó su propio despacho.
Desde 2007 es presidente de la Corte de Arbitraje de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid, habiendo sido reelegido en 2011.
Entre 2011 y 2016 fue Subsecretario de Economía y Competitividad.
Tras un breve paso por la Audiencia Nacional, desde 2017 ejerce la abogacía por su cuenta.
Recordemos el contexto: estamos publicando las grabaciones correspondientes a un conjunto de 30 disertaciones, referidas a los hechos acontecidos en España entre los años 1936 y 1975, que se llevaron a cabo en el Centro Cultural de los Ejércitos, situado en Gran Vía nº 13 de Madrid.
El enlace para ver el vídeo referido a la presentación se halla al pie.

https://youtu.be/DcrOzbjWlKQ?si=NkTZH5M6HxlKgcJI
por José-Ramón Ferrandis | 13 Mar 2026 | Otros artículos
El viernes 20 de marzo de 2026, en Aranjuez (Cafetería Falúa, Calle Valeras,7), se presentará el libro “Desmontando la Agenda 2030”. Los autores, Felipe González Abad y José Ramón Ferrandis, expondrán el contenido y firmarán ejemplares.
El acto se iniciará a las 19:00 horas.

por José-Ramón Ferrandis | 11 Mar 2026 | Cambio climático, Economía, Globalización, Países / Áreas geográficas
Tras gastar más de 10 billones (10.000.000.000.000) de dólares en 30 años, destrozar las economías occidentales, alterar para peor la vida de los ciudadanos que desarrollan en ellas su existencia y arrastrase detrás de países como la República Popular China o la India, los tiempos están cambiando[1].
A pesar de los esfuerzos (financiados por el contribuyente de cada país miembro, quien lo ignoraba) de la Agencia Internacional de la Energía, el IPCC[2], la UNFCCC[3], la ONU como un todo, el Protocolo de Kioto (1997), el Acuerdo de París (2016), las Conferencias de las Partes (COP por su acrónimo inglés de Conferences of the Parties), así como del World Economic Forum (WEF)[4] y muchas organizaciones más, que se han reunido incesantemente para instrumentar una agenda delirante, el clima sigue su camino y los palos del sombrajo están cayendo con estrépito.
Porque todo este montaje se fundamentaba en premisas falsas. No es el CO2 quien gobierna el clima, así que cualquier esfuerzo para minimizar su emisión a la atmósfera (en la que el 97,1% es natural, según afirmaba el propio IPCC en 1991)

está condenado a la irrelevancia. Basta con ver la evolución de la concentración de CO2 en la atmósfera en la curva de Keeling (ilustrada con hitos globalistas inútiles) para darse cuenta de ello. El CO2 va por un lado y las temperaturas, por otro. No hay correlación, no hay causación.

Y además, a las actuales concentraciones de CO2 atmosférico (426 ppm, es decir, partes por millón), éste no puede influir de manera significativa en las temperaturas.

El clima es un complejísimo sistema caótico con múltiples variables operando simultáneamente, con comportamientos indeterminables. En última instancia es el sol quien decide. El sol, no los humanos. El sol, no los humanos occidentales capitalistas. El sol, que no es manipulable por intereses socialistas de control de las poblaciones y de los sistemas económicos y políticos.
Hasta 2025, todas las organizaciones e instituciones que han visto en el segundo párrafo de este escrito, más la inmensa mayoría de las universidades punteras, millares de ONGs dedicadas venalmente a asuntos climáticos y grandes empresarios, han insistido en que Occidente debía alcanzar una situación de Net Zero, es decir, emitir el mismo CO2 que pudiera absorber. Eso pasaba por potenciar de manera excluyente las energías solar y eólica. Y eso nos condenaba a la miseria progresiva a todos los ciudadanos, menos a los privilegiados del poder y aledaños. Era un gran negocio, nos ponía a los pies de la República Popular China y garantizaba la destrucción de las economías de mercado.
Y entonces llegó Donald Trump y mandó parar. Todos sabemos que las energías solar y eólica[5], lastradas estructuralmente por su intermitencia, no pueden ayudar a los países menos desarrollados a salir de su letargo económico, ni pueden alimentar la Inteligencia Artificial, ni garantizan la seguridad del suministro en red, ni pueden existir sin respaldo de energías tradicionales. Simplemente, no pueden. En parte por esos motivos, en estos momentos funcionan en el mundo 6.500 plantas de generación eléctrica alimentadas por carbón, en tanto 1.000 más están en fase de construcción[6]. Ellas solas proporcionan en torno al 35% de la energía eléctrica, y creciendo.
Siguiendo el conocido aforismo que reza “lo que no puede ser no puede ser y además, es imposible”, se han producido súbitas conversiones a la verdadera fe. Veamos ejemplos.
En 2021, Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, había asegurado que “si los gobiernos son serios en relación con la crisis climática, no puede haber más inversiones en petróleo, gas y carbón desde este momento». Ahora (2025), el mismo Birol asegura en el IEA World Energy Outlook[7] que la demanda de petróleo se seguirá incrementando hasta 2050 y que el consumo de gas aumentará un 30% hasta 2050, si las cosas siguen así. No se le ha movido un músculo, pues lo importante es seguir siendo director ejecutivo de la AIE.
En 2020, Larry Fink (que es el CEO de Blackrock) decía que pensaba utilizar los billones (de doce ceros) de dólares que gestionaba para enfrentar el “cambio climático”. Hace un mes[8], en 2026, ya era de otra opinión, afirmando que “uno no puede fiarse sólo de fuentes intermitentes como eólica y solar”. Y es cierto, pero también lo era en 2020.
Bill Gates, fundador de Microsoft, escribió en 2021 un libro, “Cómo evitar un desastre climático”, en efecto, pero a finales de 2025 criticó a la comunidad climática por su perspectiva cataclísmica[9] y cortoplacista en relación con las emisiones de gases de efecto invernadero a corto plazo, afirmando que “nuestro objetivo debería ser aliviar los sufrimientos de los más pobres”[10].
En 2020, Google aseguró que trabajaría solamente con energías ”limpias” (las comillas son mías) en el año 2030. En 2024, sin embargo, reconoció que no iba a ser posible[11]. En 2020, British Petroleum lanzó una campaña de relaciones públicas cambiando su nombre tradicional por Beyond Petroleum[12]. Se comprometió a reducir la producción de gas y de petróleo en un 40% en 2030 y a incrementar las inversiones en renovables. Cosa similar hicieron Shell, ExxonMobil y Chevron. Cuando se dieron cuenta de que la rentabilidad caía, a pesar de los subsidios, BP y Shell desanduvieron el camino en 2025.
Tras la toma de posesión del nuevo presidente norteamericano, las instituciones financieras norteamericanas, en masa, abandonaron la Net Zero Banking Alliance y decenas se salieron de la Climate Action 100+[13]. También en Europa se produjo similar desbandada. Y a eso hay que sumar la salida de los EE. UU. del Acuerdo de París, de la UNFCCC y de hasta 66 organizaciones[14], 31 de ellas de la ONU y 35 el resto, externas. Adicionalmente, la financiación norteamericana oficial para organizaciones presumiblemente climáticas ya no existe. Y por último, la marea de subsidios a las energías eólica y solar, más las masivas ayudas a los vehículos eléctricos, son ya sólo un recuerdo[15].
En otras partes del mundo, partidos políticos como Reform UK[16], Alternative für Deutschland, los partidos National y Liberal de Australia, el Liberal Democrático japonés y muchos otros en otros países menos relevantes en el entorno internacional, rechazan frontalmente las veleidades suicidas de las instituciones multilaterales de todo pelaje.
Por supuesto que Naciones Unidas y sus coros seguirán apostando por lo que pretenden: enriquecerse incesantemente y destruir Occidente. Pero el relato ya ha caído. Lo siguiente será la ONU.
[1] Este artículo de basa en Climate Change and Energy: World Leaders in Turmoil – Watts Up With That?
[2] Intergovernmental Panel on Climate Change (1988).
[3] Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, traducción de United Nations Framework Convention on Climate Change (1992).
[4] Usted, lector, acaso lo recuerde por su fundador, Klaus Schwab, Es un foro de decisores globalistas. El WEF data de 1971, En la cumbre del evento WEF Sustainable Development Impact (2020), más de 4.500 sujetos exigieron un “Great Reset for Sustainable Development”, comprometiéndose a alcanzar el Net Zero para 2050 ó antes.
[5] Ustedes perdonen que no utilice el término “renovable” y sí desglose entre dos de las tres más relevantes energías renovables, que no las únicas. La hidroeléctrica, que en países como España podría tener una primacía incontestable junto con la atómica en elenco de energías primarias, ha sido dejada de lado por los progresistas del mundo, unidos. Ahí no hay negocio.
[6] La RP China, la India y los EE. UU. se hallan en cabeza. Tienen su distribución aquí https://globalenergymonitor.org/projects/global-coal-plant-tracker/tracker/
[7] https://iea.blob.core.windows.net/assets/81980a53-9716-47f1-904e-b92a2c4d2ea4/WorldEnergyOutlook2025.pdf
[8] https://www.afr.com/technology/listen-to-larry-fink-data-centres-can-t-run-on-renewables-only-20260127-p5nx9n
[9] https://www.gatesnotes.com/home/home-page-topic/reader/three-tough-truths-about-climate
[10] No se dejen engañar por este caballero. Esta es la jaculatoria de la ONU desde 1960. Pueden verla aquí https://luzdetrentoeditorial.es/libro/desmontando-la-agenda-2030/ . Es otra estafa.
[11] https://www.bbc.com/news/articles/c51yvz51k2xo
[12] O sea, “Más allá del petróleo”. Esa misma chorrada la han hecho potentes compañías españolas del sector. A BP le costó 200 M de dólares, que pagó el accionista, claro. La dirigencia quedó para la pequeña historia como muy sensible a los aspectos medioambientales. Es la hipocresía predominante.
[13] Climate Action 100+ incorporaba 168 empresas con un papel importante a jugar en lo que se creía iba a ser la transición a una economía Net Zero https://www.climateaction100.org/approach/focus-list-history/
[14] https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2026/01/withdrawing-the-united-states-from-international-organizations-conventions-and-treaties-that-are-contrary-to-the-interests-of-the-united-states/
[15] https://www.thomsonreuters.com/en-us/posts/sustainability/one-big-beautiful-bill-act-clean-energy/
[16] Que llama abiertamente Net Stupid Zero a Net Zero, acertando con el adjetivo correcto.
por José-Ramón Ferrandis | 9 Mar 2026 | Libros
El 9 de marzo de 1938, el primer gobierno de Franco promulgó la primera de las leyes Fundamentales del Estado. Así lo explica el libro “Franco sin adjetivos”[1]
“El desarrollo normativo comenzó el 9 de marzo de 1938, cuando el gobierno[2] de Franco promulgó el Fuero del Trabajo[3], que entró en vigor ese mismo día y constituyó uno de los elementos centrales del Régimen, junto con las otras siete Leyes Fundamentales del franquismo. Este Fuero definía los derechos sociales de los españoles y los principios vertebradores del Estado en materia laboral[4]. De su importancia da fe el hecho de que fuera elaborado y aprobado en 1938[5], sin esperar al final de la Guerra Civil.”
[1] https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
[2] En el que el ministro de Organización y Acción Sindical era D. Pedro González Bueno.
[3] “PREAMBULO: Renovando la Tradición Católica de justicia social y alto sentido humano que informó nuestra legislación del Imperio, el Estado Nacional, en cuanto es instrumento totalitario al servicio de la integridad patria, y Sindicalista en cuanto representa una reacción contra el capitalismo liberal y el materialismo marxista, emprende la tarea de realizar —con aire militar, constructivo y gravemente religioso— la Revolución que España tiene pendiente y que ha de devolver a los españoles, de una vez para siempre, la Patria, el Pan y la Justicia.
Para conseguirlo— atendiendo por otra parte a cumplir las consignas de Unidad, Libertad y Grandeza de España— acude al plano de lo social con la voluntad de poner la riqueza al servicio del pueblo español, subordinando la economía a su política. Y partiendo de una concepción de España como unidad de destino, manifiesta, mediante las presentes declaraciones, su designio de que también la producción española — en la hermandad de todos sus elementos — sea una Unidad que sirva a la fortaleza de la Patria”. (Núm. 505, Boletín Oficial del Estado. 10 de marzo 1938, Página 6179).
[4] Fue modificado parcialmente en 1958 por medio de la Ley de Convenios Colectivos y siguió regulando las relaciones laborales en España hasta la llegada del Estatuto de los Trabajadores, ya durante el régimen constitucional.
[5] Su redacción definitiva fue coordinada por Ramón Serrano Suñer, Abogado del Estado.