En el libro “Franco sin adjetivos”[1] se detalla la política de Vivienda durante el régimen de Franco. Fue un enorme éxito, que cambió estructuralmente, para bien, la disponibilidad de vivienda en España.
“El 19 de abril de 1939 se creó el Instituto Nacional de la Vivienda, que de inmediato puso en marcha un Plan Nacional de construcción con tres categorías: viviendas protegidas, viviendas bonificables y viviendas de renta limitada[2]. En 1950, el Gobierno estimó que existía un déficit de un millón de viviendas hasta poder alcanzar el objetivo de una vivienda por familia[3].
Para seguir avanzando en la resolución de ese problema, en 1957, el régimen de Franco creó el Ministerio de la Vivienda[4], tras la aprobación de la Ley del Suelo[5]. El nuevo ministerio asumió competencias de urbanismo[6], hasta entonces en poder del Ministerio de la Gobernación.
El primer ministro de la Vivienda fue un falangista, el arquitecto José Luis de Arrese. El segundo fue José María Martínez Sánchez-Arjona[7]. A raíz de la creación del Ministerio de la Vivienda, se constituyó el Plan de Urgencia Social de viviendas subvencionadas (1957). Muchas grandes empresas asumieron un protagonismo considerable, construyendo a sus expensas barrios con todos sus servicios para alojar a los obreros que trabajaban en sus fábricas[8].
El Ministerio de la Vivienda desarrolló varios Planes Nacionales para aumentar la disponibilidad de viviendas. Con el II Plan Nacional de la Vivienda (1961-1975) se construyeron 4.080.619 viviendas sociales (en 14 años, como se aprecia). Para estimar correctamente los logros del Régimen en este sector, a esa cifra hay que añadir las algo más de 500.000 de la etapa anterior, más las surgidas por la actuación de las grandes empresas antes citadas, así como las que no estaban incursas en plan alguno y obedecían a la iniciativa privada. Entre 1960 y 1980, el número de viviendas familiares se multiplicó por dos, es decir, un 100% de incremento. En 1960, el parque alcanzó 7,7 millones; en 1970 se elevó a 10,6 millones y a comienzos de los años 80, culminó en 14,7 millones. Ello permitió que la mayor parte de los españoles obtuviera una vivienda, que pagaron con hipotecas cuyo plazo medio se situaba entre 8 y 10 años, incluso con tipos de interés cercanos al 10 % anual.”
[1] https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
[2] “Sin olvidar que el problema de la vivienda no se resuelve solamente con la edificación de la casa, sino que se necesitan los servicios complementarios y las comunicaciones precisas, que son fundamentales para la vida de quienes hayan de habitarlas”. Bajo el impulso del Instituto Nacional de la Vivienda se construyeron en España aproximadamente 3,5 millones de viviendas de protección oficial.
[3] En la primera fase, el Régimen construyó y entregó aproximadamente 500.000 viviendas, con calidades y servicios complementarios muy superiores a los que proporcionaba el sistema anterior de “Casas Baratas”.
[4] Por Decreto-Ley de 25 de febrero se creó el Ministerio de la Vivienda, departamento encargado de llevar a cabo la acción administrativa en materia de vivienda, arquitectura y urbanismo.
[5] Promulgada el 12 de mayo de 1956.
[6] A través de la Dirección General de Arquitectura y Urbanismo.
[7] Al que sucedieron, por este orden, Vicente Mortes Alfonso, José Utrera Molina, Luis Rodríguez de Miguel y Francisco Lozano Vicente, ya en la Transición.
[8] La empresa de calzados Segarra construyó dos gigantescas urbanizaciones de casas individuales en Vall de Uxó (Castellón).
