- Introducción
Vamos a efectuar un breve repaso de la historia de Rusia, un Estado-Nación cuyas raíces se anclan en el Siglo IX y que ha seguido una trayectoria extraordinariamente convulsa. Después veremos sus condicionantes físicos y económicos. Terminaremos con la situación actual y las perspectivas que se abren ante ese país.
Sus orígenes fueron necesariamente defensivos ante los ataques de las hordas nómadas orientales, en un entorno de escasas defensas naturales. Una vez consolidada la nación, Rusia creció, sobre todo hacia las tierras semidespobladas del Este, hasta convertirse en el Estado más extenso del mundo[1]. Su papel en la historia universal – cuando constituía el núcleo principal de la URSS ‒ fue de primer orden, admitiendo parangón reciente sólo con China (por su antigüedad y peso actual) o los EE UU. De hecho, Rusia jugó un papel relevante entre las naciones de Europa mientras fue Rusia, pero la Revolución de octubre[2] proyectó al país, durante el período de 70 años que duró el régimen que se implantó sobre esa base, al primer plano de la política, la economía y la sociedad, ahormando el devenir del mundo durante ese período.
La Rusia actual (2024) es heredera directa de la URSS. Su puesto ha vuelto a ser de segundo orden, pero sigue estando en la primera división de las naciones del mundo. Sin embargo, a juzgar por variables como la estratégica, la demográfica o la económica, no por mucho tiempo más.
Su economía es fundamentalmente un monocultivo[3] de hidrocarburos y otras materias primas. Su sociedad languidece y reduce sus efectivos rápida e incesantemente[4]. Su ciencia, lengua y literatura no ocupan el lugar de privilegio que una vez ostentaron, aunque sigan siendo notables. Pero con todo, la historia y la realidad actual de Rusia son apasionantes.
Rusia está a la vez en Asia[5] y en Europa[6], pero no es ni Asia ni Europa. Atesora elementos culturales de ambas a la vez y mantiene características propias. Su tremendo potencial se deriva tanto de las riquezas del subsuelo como de la calidad de su capital humano. No obstante, Rusia no termina de encontrar el camino para su quinta occidentalización[7], que podría ser la definitiva. Con ese fin, es preciso realizar los cambios requeridos para establecer las bases de un desarrollo armónico de la economía y las instituciones de un país que necesita una larga y estable pasada por la democracia y las libertades civiles que ha conocido sólo en dos ocasiones: los seis meses que transcurrieron entre la Revolución de febrero y la de octubre de 1917, por un lado, y el período de la presidencia de Boris Nikolaievich Yeltsin, que tuvo lugar entre 1991 y 2000. Salvo durante esos dos breves períodos, podemos decir que el individuo ha estado fuertemente subordinado al Estado, por completo dependiente de cuanto los líderes de cada época decidieran unilateralmente. Esa relación dialéctica se ha resuelto con una enorme ventaja para el Estado frente a la sociedad.
- Historia
Desde los orígenes hasta el Siglo XIX
Los primeros referentes útiles para situar la evolución histórica de Rusia se refieren a las tribus eslavas residentes en tierras de lo que ahora es Ucraina, Bielorrusia y Polonia. Se las supone radicadas en el entorno del río Pripiat, caudaloso afluente del río Dniéper. Se mezclaron más tarde con eslavos orientales de origen finés y con suecos (Varegos) procedentes del norte[8].
Entre los siglos IX y XII imperó en la zona el Rus de Kiev, bajo un príncipe que exigía impuestos y pleitesía a los señores feudales (en realidad, jefes de clanes familiares), quienes a su vez extendían su dominio por amplias zonas de las inmensas mesetas del Volga.
En el Siglo XV, Iván Grozni (el Terrible) se hizo con la supremacía y el control del principado y zarato de Moscú, extendiendo su poder por los territorios al oeste de los Urales (Incluido los kanatos de Kazán y Astrakán, que destruyó por completo), y llevando los límites de la organización política rusa hasta los del Gran Ducado de Varsovia y los de la Corona sueca. Por el Este conquistó los territorios de Siberia situados entre los ríos Obi y Yenisei. Por el sur, los tártaros de Crimea le derrotaron reiteradamente. Suprimió brutalmente la resistencia de los señores feudales (boyardos) y unificó el país. Fue el primer rey (zar[9]) de Rusia.
La que podríamos llamar sin temor a equivocarnos primera occidentalización[10] tuvo lugar bajo Pedro I (de la dinastía) Románov. Muy a finales del Siglo XVII, el zar Pedro I decidió modernizar sin ambages un país que se encontraba muy atrasado respecto de los estándares prevalecientes en Europa, que conocía por los viajes realizados a diversos lugares[11]. Con el rechazo (inútil) de la población[12], reformó costumbres y vestimenta, lengua y calendario. Incorporó una burocracia moderna (según el esquema prusiano, cuya estructura traspuso) como elemento vertebral del Estado y dotó a éste de un ejército (según estándares asimismo prusianos). Creó una marina (a la holandesa manera) y capacidades de ingeniería constructiva (procedente de España[13] y de los Países Bajos). La industria (y parte de la ingeniería) se desarrolló con ayuda de Prusia, quien suministró sistemas, equipos y mano de obra especializada. La arquitectura quedó en manos de especialistas italianos[14]. Todo ello terminó permitiendo a Rusia dar un salto de eficacia y ponerse en línea con las restantes monarquías europeas. Al tiempo, difundió la especie de que los países de Europa estaban más desarrollados y eran superiores.
Pedro I estableció la capitalidad en San Petersburgo (a orillas del río Neva, junto a la frontera con Suecia), desarrolló una corte sumisa y organizada y dio los primeros pasos para la industrialización de Rusia. Dominó brutalmente su país.
Otro monarca relevante en la historia de Rusia fue Catalina II, la Grande (1762/1796), esposa de Pedro III[15], quien continuó el proceso de expansión. Se apoyó en una colección de nobles que, además, eran amantes suyos[16]. Se anexionó el kanato de Crimea y amplió posesiones en las costas de los mares Negro y de Azov. Se quedó con gran parte de Polonia tras la (primera) partición de ese país. Por el Este, sus tropas llegaron a Alaska, de la que tomaron posesión. Catalina II, como Pedro I, siguió modernizando Rusia de acuerdo con patrones occidentales. Incorporó aspectos referidos a medicina, cultura, educación y filosofía jurídica y política.
De entre todos los zares rusos subsiguientes cabe asimismo mencionar a Alejandro I, nieto de Catalina II (1801/1825), el cual, tras francas aproximaciones iniciales a Napoleón, lo derrotó tras la invasión de Rusia por parte del galo, entrando victorioso en París. Concedió la manumisión a los esclavos de Polonia, Finlandia y los países bálticos. Planeó dotar al país de una constitución liberal, que no se llevó a término.
De gran relieve fue asimismo el reinado de Alejandro II (1855/1881), durante cuyo mandato se abolió la esclavitud[17] (servidumbre de la gleba), se tendió una amplia red ferroviaria, se posibilitó la aparición de empresas y se llevaron a cabo reformas políticas que afectaron a la forma del Estado, convertido en una monarquía constitucional[18], con Parlamento (Duma) elegido por la población. Todo ello estaba en la línea de occidentalización que ya había tomado carta de naturaleza en Rusia.
Cabe cerrar las menciones a los zares más relevantes con Nicolás II (1894/1917), hijo de Alejandro III. Tras la muerte de su padre (con 49 años), subió al trono. Durante su égida, procuró y logró aumentar fuertemente el ritmo de industrialización de Rusia [19], cuya lentitud lastraba su desempeño militar, y mantuvo buenas relaciones con Alemania[20] y Francia, al menos inicialmente. Los desórdenes prerrevolucionarios de 1905[21] fueron calmados con varios cambios institucionales orientados a minimizar el absolutismo reinante: el Zar convocó la Duma Estatal del Imperio Ruso, con potestades legislativas limitadas, y promulgó en 1906 unas Leyes Fundamentales que confirieron un carácter cuasiconstitucional a la Monarquía. Con la orientación y guía de su primer ministro Piotr Stolypin (1906/1911), se observó una notable mejoría del orden social, en parte como consecuencia de una magnífica reforma agraria.
Incipiente capitalismo y revolución de octubre de 1917
Como hemos visto, en el Siglo XIX, zarismo y burguesía contribuyeron a establecer los primeros elementos componentes de la industria, hecho que indujo un primer éxodo campesino y la aparición de un proletariado que tendría una función esencial en la evolución histórica de Rusia.
La derrota en la guerra rusojaponesa (1905) trajo asociado el reforzamiento del parlamentarismo y algunas reformas políticas, reformas que no impidieron el fortalecimiento de un movimiento obrero que, tras la crisis económica producida por la I Guerra Mundial, propició la Revolución burguesa de febrero de 1917[22]. La posterior Revolución[23] de octubre[24] condujo a la victoria de los bolcheviques, bajo liderazgo de Lenin[25].
La Revolución de Octubre es uno de los acontecimientos históricos más relevantes de la historia de la humanidad, medido por sus consecuencias. Si bien inicialmente el poder fue arrancado a los zares por los reformistas de Kerenski (febrero de 1917), a éstos se lo arrebató el POSDR[26] de Rusia, luego transformado en Partido Comunista de Rusia, facción bolchevique[27]. La familia del Zar fue asesinada por éstos para suprimir la legitimidad de su linaje y desmoralizar a sus seguidores, empezando por el Ejército.
Se desencadenó una guerra civil (el terror rojo[28] contra la represión del ejército del Zar, llamados blancos). La guerra terminó en 1922[29] y la hegemonía del PCUS[30] aisló a Rusia de Occidente (quien, por su parte, había establecido en 1919 el llamado cordón sanitario de protección para evitar que la revolución bolchevique prendiera en los países europeos), desde la constitución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas o URSS[31], en un entorno de hambruna inducida por el PCUS y por la guerra, así como de supresión radical de la disidencia[32].
La abrumadora escasez de alimentos y todo tipo de productos obligó a Lenin a restablecer los patrones de producción capitalistas previamente existentes (la llamada NEP[33]) para recuperar el crecimiento económico y paliar las dificultades derivadas de la implantación de las normas socialistas de producción. Durante su desarrollo le sorprendió la muerte.
Muerto Lenin en 1924 (aunque ya inhabilitado por enfermedad y las secuelas de un atentado desde enero de 1923), le sucedió una troika[34] que a su vez fue relevada por el entonces secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Stalin, quien comenzó una carrera por la industrialización forzosa de la URSS sin reparar en consideraciones ni de racionalidad económica ni de humanidad.
1924-1953: Stalin
Tras un interludio de tres años, todo el poder pasó a Stalin[35], quien indujo un impulso tremendo del Estado soviético en lo que se ha considerado la segunda occidentalización[36] de Rusia y su hinterland[37]. El coste fue brutal.
Al objeto de conseguir sus objetivos, Stalin desencadenó un genuino terrorismo de Estado, acompañado en todo momento por un fuerte movimiento propagandístico[38]. Así, necesitado de divisas para importar los bienes de equipo necesarios para desarrollar el proceso de industrialización forzosa que había diseñado, Stalin decidió arrebatar las cosechas a los campesinos propietarios de terrenos y ganado del centro de Rusia y de Ucraina, quienes se habían enfrentado sistemáticamente a las políticas bolcheviques en la agricultura. Apuntó con ese fin a los llamados kulaks[39] de ambos países componentes de la URSS y confiscó sus cosechas para venderlas en el exterior. Obtenía así un doble rédito: “acababa con los kulaks como clase social”[40] y, paralelamente, llenaba las arcas del Estado para efectuar las importaciones que necesitaba el Plan Quinquenal.
Simultáneamente, desde el PCUS se desencadenó un movimiento de aniquilación de la iglesia ortodoxa, única institución que podía hacer sombra a la hegemonía del PCUS[41]. Clero y creyentes fueron diezmados.
Se estima que el número de muertos por el genocidio materializado directamente vía hambrunas[42] se elevó a 12 millones de campesinos soviéticos, de los que la mayoría (las estimaciones oscilan entre 7 y 10 millones) lo fueron en Ucraina[43].
Paralelamente, la represión de los disidentes había tomado velocidad de crucero. El 1929 se crearon los Gulags[44], campos de concentración establecidos en lugares inhóspitos alejados de Moscú y Leningrado (nuevo nombre de San Petersburgo). En ellos fueron ingresados hasta 14 millones de opositores al régimen, muchos de ellos (las estimaciones ascienden a 5 millones) para no volver jamás.
En un movimiento sin precedentes, Stalin desencadenó entre 1934 y 1936 los conocidos como Juicios de Moscú, en los que fueron acusados y condenados los compañeros revolucionarios pertenecientes a la Vieja Guardia comunista[45]. A partir de ese momento, Stalin obtuvo el poder absoluto, que remachó en 1937/1938 con La gran Purga, en la que se desembarazó de militares de alto rango[46] y de miembros del PCUS que Stalin temía pudieran desestabilizarle.
Tras el advenimiento del régimen nacionalsocialista alemán, Stalin llegó a un acuerdo con Adolf Hitler, pues las afinidades ideológicas entre ambos eran suficientes y sus complementariedades, obvias[47]. Así, ambos regímenes, además de cooperar en diversos ámbitos, acordaron el reparto de Polonia[48] en mutuo beneficio.
Para sorpresa de los soviéticos[49], la Wehrmacht[50] lanzó en junio de 1941 la Operación Barbarroja de invasión de la URSS, lo que abrió el frente del este en la II Guerra Mundial[51].
En tres meses, las fuerzas alemanas se hallaban a las puertas de Moscú[52]. Durante los cuatro años subsiguientes, las tropas soviéticas, ayudadas inconmensurablemente por la Lend & Lease Act[53] norteamericana, el terror desencadenado por el NKVD[54] sobre sus propias tropas y la apertura de un segundo frente[55], dieron la vuelta a la situación.
Tras un periodo de cuatro años de destrucción mutua, en los que los roles jugados por el PCUS, el NKVD, la ayuda norteamericana, el desembarco en Normandía y, marginalmente, por la Iglesia ortodoxa rusa[56] fueron capitales, las tropas soviéticas entraron en Berlín a primeros de mayo de 1945[57].
Comenzó entonces una fuerte expansión militar y política de la URSS bajo la férrea férula de Stalin, continuada con mucha menor ferocidad por Nikita Jrushchov, Leonid Brezhnev, Konstantin Chernienko y Yuri Andrópov, que solo terminó en 1991, con la desaparición de la Unión Soviética y el advenimiento de Rusia. Lo veremos en su momento.
1953-1985: la evolución del régimen
Detengámonos un momento en el proceso desencadenado a partir de 1953, fecha de la muerte de Stalin. Gueorgui Maksimiliánovich Malenkov (1953/1954) se alzó con un poder mucho menor que el de su antecesor, como primus inter pares y primer ministro (pero no secretario general del PCUS, en el que permaneció sólo 9 días, por exigencia del Politburó[58]). A Malenkov le sucedió Mijail Aleksándrovich Bulganin (1955/1958). En marzo de 1958, Nikita Serguéievich Jrushchov presionó para defenestrar a Bulganin y en septiembre de 1958 se hizo con todo el poder[59].
Jrushchov (1958/1964) relajó la asfixiante censura imperante en la URSS y modificó la situación económica[60], política y cultural en la URSS, al tiempo que propiciaba las relaciones con países terceros no comunistas. Su era es conocida como la del deshielo.
Tras Jrushchov se hizo con el poder Leonid Illich Brezhnev (1964/1982), durante cuyo largo mandato se produjo un gran incremento de los gastos en armamento, lo que paralelamente a la falta de reformas, caracterizó el período como el del estancamiento. Murió en el cargo y le sucedió Yuri Vladimírovich Andrópov (1982/1984), ya gravemente enfermo al acceder al puesto. Más enfermo aún se hallaba su sucesor, Konstantin Chernienko (1984/1985), quien apenas pudo atender las meras exigencias protocolarias del puesto.
Finalmente, en 1985, fue elegido secretario general del PCUS un hombre rompedor, reformista desde dentro, Mijail Sergeievich Gorbachov, quien quiso rehacer las bases de la URSS introduciendo elementos de transparencia en el funcionamiento del Estado y de reestructuración en los mecanismos de gestión económica. No lo consiguió. Lo vemos a continuación.
Gorbachov[61], informado[62] por su ante antecesor, Yuri Vladimirovich Andrópov[63] de la situación en que se encontraban la economía y la sociedad soviéticas, intentó revertir este estado de cosas introduciendo esencialmente dos factores de corrección: uno, reducir el secretismo incorporando una mayor apertura algo de transparencia al sistema político (Glasnost). Otro, iniciando procesos de reestructuración (Perestroika) en algunos ámbitos de la estructura económica y de la configuración política de la URSS.
Fue inútil[64]. La Glásnost sufrió un golpe letal como consecuencia de la ocultación de lo acontecido en Chernobyl, que luego veremos en detalle. La Perestroika no se pudo instrumentar porque el sistema no admitía reformas sin comprometer la totalidad de su concepción y funcionamiento. Si, como parece, Gorbachov quiso poner en práctica una especie de “mercado socialista” que superara las carencias inherentes al sistema soviético, ello no fue posible.
En 1991, Gorbachov sufrió un golpe de Estado[65] que, finalmente, supuso al poco tiempo la completa implosión y desaparición tanto de la URSS como de la práctica comunista dominante no sólo en su territorio, sino en el de los países del CAME, satélites que ya habían iniciado su propia transición. La tercera occidentalización había fallado.
El 8 de diciembre de 1991, los presidentes de la RSS[66] de Rusia, la RSS de Ucraina y la RSS de Bielorrusia[67] firmaron el Tratado de Belavezha/Belaveza/Bialowieza (en función de cada idioma utilizado), que revocaba el Tratado de creación de la Unión Soviética de 1922 y proclamaba la disolución de la URSS, constituyéndose a continuación la Comunidad de Estados Independientes (CEI)[68]. La Unión Soviética había desaparecido incluso formalmente.
La disolución de la Unión Soviética y la independencia de Ucraina en 1991 llevaron a la firma de varios acuerdos para permitir que continuara la presencia de fuerzas de la Federación Rusa en Crimea, así como el mantenimiento de las bases de la flota rusa del Mar Negro en Sevastópol. Tras la disolución, el estatus de autonomía de ese territorio cambió y fue redenominado como “República de Crimea”. El gobierno de Ucrania aceptó su nombre, pero no sus pretensiones de ser un Estado[69].
De 1985 a 1991: el final de la URSS
La URSS ha sido calificada de imperio, y fue ciertamente así, pero con características que lo hacen diferente de los restantes que la Historia nos muestra. Un elemento esencial de los imperios (salvo el español[70]) es la explotación de las riquezas de las colonias en beneficio de la metrópoli, no yendo más allá la estrategia esencial de los mismos. En el caso de la URSS, el aspecto típico imperial de explotación económica y social se simultaneó con la voluntad superior de imponer una absoluta dependencia política. Sobre la base del imperio ruso zarista, la URSS se expandió globalmente en un intento de transformar el mundo de acuerdo con sus postulados ideológicos, políticos e institucionales.
Cuando la estrategia de absorción de recursos entraba en contradicción con el objetivo político, la URSS era capaz de sacrificar la primera en beneficio de la segunda. Para mantener vinculados a países de otros continentes o subcontinentes, se les suministraron bienes y equipos a precios políticos durante décadas[71]. Para debilitar el campo no socialista, se financiaron con largueza y larga duración movimientos de enfrentamiento con el poder establecido en distintos países alejados territorialmente de la URSS[72].
Así, la expansión global del control ideológico y político tuvo enormes costes económicos que, a la larga, junto con las fallas estructurales en los mecanismos de gestión económica propios del sistema socialista soviético, abocaron al hundimiento del imperio y a la emancipación de sus satélites, todo ello en un contexto de pérdida casi completa de convicciones, que no pudieron superar su profundo contraste con la realidad.
El CAME[73] (o COMECON, en inglés) supuso la institucionalización del sistema de planificación centralizada en los países de Europa central y oriental, que fueron invadidos por el Ejército rojo en su combate con la Alemania nacional socialista, y la distribución final de las producciones donde se impuso el total control por parte de partidos comunistas completamente subordinados al PCUS. El CAME estableció especializaciones productivas basadas en criterios de orden administrativo y siempre estuvo bajo una hegemonía total por parte de la Unión Soviética, que establecía los patrones de producción. Ello supuso un crecimiento en algunas áreas, acompañado del subsiguiente empobrecimiento colectivo debido a las gigantescas ineficiencias en la asignación de los recursos que trajo consigo.
La autonomía del complejo militar-industrial de la URSS, su completa desconexión de la industria civil, la concentración de los (enormes) esfuerzos en I+D en objetivos militares y propagandísticos (eran prioridades del Estado soviético), el secretismo sistémico y la consecuente negación de las sinergias intersectoriales, terminaron de hundir al Estado en la ineficiencia[74].
Ni los esfuerzos de organización del Comité de Planificación del Estado (GOSPLAN[75]) ni los de ocultación del Comité de Estadísticas (GOSKOMSTAT[76]) evitaron el hundimiento económico del Estado, del que las características principales durante los 70 años de vida del sistema soviético fueron dos: la incapacidad de éste de dar solución al aparentemente irresoluble problema agrario, sector incapaz de alimentar a su propia población, y la priorización absoluta de engordar obscenamente una industria militar que captaba los recursos económicos financieros de forma dominante[77], en detrimento de los bienes de consumo.
Adicionalmente, el sistema de planificación nunca dio respuesta adecuada a los problemas de obsolescencia y mantenimiento de los equipos. Si a esto se añade el conjunto subyacente de incentivos negativos para las personas que constituyen la base del sistema (trabajo coercitivo y sin compensación económica racional), el cual abocó a un absentismo y baja productividad que contribuyeron a estancar el funcionamiento de la economía, tenemos completo el cuadro que refleja las irresolubles carencias del sistema soviético. Todo ello se hallaba bajo la influencia de un error económico fundamental, como es la determinación de los precios de bienes y servicios por decisión administrativa, por completo al margen del mercado.
De 1991 a nuestros días: nuevamente Rusia
En 1991, tras el breve interregno de lo que se llamó Confederación de Estados Independientes o CEI, que ya hemos visto, Rusia se constituyó de nuevo, esta vez con entidad propia desprovista de interdependencias institucionales con los antiguos Estados miembros de la URSS.
La caída reconocida del PIB ruso en los dos años subsiguientes fue del 25%; el descenso real de la población alcanzó los 42 millones de personas en 20 años[78] y el shock social resultó escalofriante. Rusia se vio abocada a reiniciar la acumulación de capital[79], pero mantuvo – y mantiene – redes de control paraestatales fundadas sobre el KGB (Comité de Seguridad del Estado o policía política) y el PCUS, parte de cuyos cuadros se reorientaron a la finalidad de sobrevivir primero y medrar después en forma de mafias. Eso permite definir a Rusia como una democracia tutelada[80] cuya riqueza reside esencialmente en la explotación de los recursos naturales que les proporciona el inmenso territorio que controla [81].
La transición a una economía de mercado, con instituciones reformadas y nuevas relaciones internacionales, dio sus primeros pasos con Boris Nikolaievich Yeltsin, presidente de Rusia entre 1991 y 1999. Yeltsin, antiguo miembro del PCUS, ganó las elecciones de 1991 por un amplio margen. Comenzó aceleradamente[82] la transformación de la economía socialista de Rusia en una economía de libre mercado mediante la aplicación de un tratamiento económico de choque, consistente básicamente en la liberalización de los precios y en la instrumentación de procesos de privatización[83], que son las dos claves de bóveda del sistema de economía de mercado. Éstos dieron lugar a una profunda revolución económica, en la que el 80% de la industria pasó a manos privadas y unos 40 millones de rusos comenzaron su andadura en el ámbito del emprendimiento de mercado. Esta cuarta occidentalización sí funcionó.
El proceso abocó posteriormente a la concentración de empresas en distintos sectores no energéticos, dando lugar a la aparición de grandes fortunas.
El 5 de diciembre de 1994, en Budapest (Hungría), se suscribió el Memorándum de Budapest sobre Garantías de Seguridad, que ofrecía garantías cruzadas por parte de los signatarios. Las garantías se referían a la adhesión de Ucraina al Tratado de No Proliferación Nuclear y a la integridad territorial de Ucraina, quien, además, obtenía ayuda económica. El Memorándum fue firmado por Ucraina (Leonid Kuchma), la Federación de Rusia (Borís Yeltsin), los Estados Unidos (Bill Clinton) y el Reino Unido (John Major), además de por Bielorrusia y Kazajstán. De acuerdo con este Memorándum, Ucraina entregó a Rusia (todas sus) 5.000 ojivas nucleares[84] y 220 vectores de lanzamiento, compuestos por 176 misiles balísticos intercontinentales y 44 aviones bombarderos estratégicos capacitados para portar armas nucleares. El 1 de junio de 1996, Ucraina envió a Rusia para su desmantelamiento el último grupo de 1.900 ojivas heredadas de la Unión Soviética.
Durante sus años como responsable del gobierno, Yeltsin hizo frente a fuertes reacciones políticas internas, soportó dos guerras en Chechenia y finalmente dimitió, afectado por su deteriorado estado de salud. Le sucedió Vladimir Vladímirovich Putin (2000/actualidad).
El intento de Yeltsin, orientado hacia los objetivos correctos en materia económica, social y política, quedó frenado. Tras ese impasse, se produjo el típico fenómeno de introversión que afecta a las autoridades (tanto rusas zaristas, como soviéticas, como rusas actuales) resultante del enfrentamiento con alteraciones sociales y políticas derivadas de no alcanzar las metas propuestas. Aun cuando las medidas de occidentalización de Yeltsin fueron acertadas, las crecientes dificultades políticas limitaron su alcance.
Así como tras el reinado de Pedro I se produjo un renacer de la cultura y usos tradicionales rusos, tras la aproximación internacionalista de Lenin se aplicó – eliminado Trotski[85] – la tesis del socialismo en un solo país, de Stalin. Análogamente, tras la caída de la URSS y el interregno de Yeltsin renació el sentimiento nacionalista ruso frente a Occidente, la OTAN en general y los EE. UU. en particular. Lo arbitró e impuso Vladimir Putin a partir del año 2008.
- Datos sobre la estructura económica de Rusia y sus políticas asociadas
Veamos de qué tipo de país estamos hablando, qué posibilidades tiene, cómo gestiona sus activos y qué comportamiento presenta.
Dimensiones
Rusia es la nación territorialmente más extensa de la Tierra. Alcanza 17.075.200 + 215 km² (correspondientes al enclave de Kaliningrado), suponiendo 1/8 de los territorios globales emergidos, abarcando 11 husos horarios y cubriendo grandes superficies de Eurasia. Eso supone el doble de EE. UU. o China y cuatro veces la extensión de la UE.
Rusia tiene 12 ciudades de más de 1.000.000 de habitantes, situadas sobre todo en la Rusia europea.
Sus fronteras lo son al este con China (4.000 km), Corea del Norte, EE. UU. (con quien comparte las Islas Aleutianas) y Japón (Rusia mantiene la invasión de las Islas Kuriles[86]), al oeste con Polonia, Estonia, Letonia, Bielorrusia, Ucraina, Georgia y Azerbaiyán y al sur con Mongolia, Kazajstán, Turkmenistán e Irán. No hay otro país más al norte. Sólo la RP China mantiene un número de fronteras similar: 14. La suma lineal de todas las fronteras terrestres de Rusia es de 20.139 kilómetros.
Riquezas del suelo y el subsuelo
Debido a su enorme extensión, Rusia posee un extraordinario número de riquezas minerales y superficiales. Dicho esto, depende de las riquezas del suelo/subsuelo de una forma históricamente excesiva. Los hidrocarburos, con los especialmente altos costes de extracción (en regiones inhóspitas y heladas) y transporte (gaseoductos y oleoductos que cubren grandes distancias) que se concitan en Rusia, condicionan el desempeño de la economía rusa[87]. Por una parte, habilitan una fuente de riqueza prácticamente inagotable; por otra, tienden a frenar el crecimiento y la diversificación de otras fuentes de riqueza[88]. Productos como oro, diamantes y piedras semipreciosas, madera y minerales estratégicos aportan ingresos con poco o ningún valor añadido que contribuyen a estancar la modernización tecnológica del país, pero suponen la parte del león, entre todos ellos, de los ingresos por exportaciones.[89]
En cuanto a las industrias de hidrocarburos líquidos y gaseosos, Rusia es el tercer productor[90] y el segundo (o tercer, dependiendo de circunstancias geoestratégicas) exportador de petróleo crudo[91]. Es el primer país en reservas de gas natural, por delante de Irán y Qatar, y es asimismo el primer productor. Ambos recursos suponen por sí mismos más del 60% del valor de las exportaciones de bienes y el 40% de sus ingresos presupuestarios. Ello, per se, convierte a Rusia en un país estructuralmente muy dependiente de los hidrocarburos. Pero si sumamos a estas fuentes de riqueza las provenientes de las exportaciones arriba mencionadas como “Otras materias primas” (9,1%), “Piedras y metales preciosos” (4,8%), “fundición de hierro y acero” (2,5%), además de Abonos, Madera, Cereales y Aluminio y sus manufacturas, Rusia rebasa holgadamente el 70% de materias primas en su conjunto de bienes exportados.
La cuestión agraria ha dejado de ser una asignatura pendiente para Rusia como lo fue, y de qué manera, para la URSS. El aprobado lo logaron las reformas instrumentadas por Boris N. Yeltsin en su escasa década al frente de Rusia. La agricultura ocupa al 4,3% de la población. Aunque todavía un 30% en valor de los alimentos que se consumen en Rusia es importado, ese porcentaje ha ido disminuyendo a gran velocidad y más ahora, con el proceso de sustitución de importaciones derivado de la guerra contra Ucraina en curso. Se está superando así un problema que en la época soviética fue una muestra de ineficiencia que obedecía a una síntesis de incapacitación política, trabas administrativas, inexistencia de estímulos para los sovjoses[92] y koljoses, descapitalización, obsolescencia[93], exclusión de la propiedad a extranjeros y obstáculos naturales: clima inadecuado en zonas dadas, terrenos marginales subóptimos y distancia entre los centros productivos y las áreas de consumo principal.
Capital humano[94]
La demografía rusa es singular. En 1991, al desaparecer la URSS, la población alcanzaba unos 150 millones de habitantes. Casi 20 años más tarde, los datos del Servicio Federal de Estadística Estatal ruso para octubre de 2019 registraban 144.868.9021 habitantes (sin Crimea)[95], con una proporción de mujeres muy superior a la de hombres (54 % y 46 %, respectivamente) y una edad media alta y creciente.
Hay un claro decaimiento demográfico[96], que apenas se consigue compensar parcialmente con la vuelta de rusos étnicos procedentes de repúblicas exsoviéticas a la nueva Rusia. Las razones son alcoholismo y tabaquismo muy extendidos, alto número de abortos, accidentalidad, sanidad deficiente, desequilibrio de cohortes por género[97], contaminación ambiental y, desde 2022, la guerra en Ucraina, con sus efectos directos de muertos (varones que integran las filas del ejército ruso invasor de Ucraina) e indirectos de abandono del territorio ruso de muchos varones más, que huyen de una guerra que les es completamente ajena.
La consecuencia de tantos años de incidencia de fenómenos de comportamiento social asimétricos es que la expectativa de vida al nacer (EVN) es muy distinta entre hombres y mujeres. Para hombres es de 67,75 años; para mujeres[98], de 77,82 años[99]. El sumatorio de ambos, ponderado por sexos, hace que la EVN de Rusia no se halle siquiera entre la de los 100 primeros países del mundo.
Por otro lado, y en claro contraste con lo anterior, los logros de la población rusa en materia de ciencia, técnica y matemáticas son enormes y se remontan a la época zarista. El conjunto de especialistas internacionalmente reputados está al nivel de los mejores países del mundo. Sin embargo, su desempeño no se materializa completamente en aplicaciones productivas por razón de la histórica desvinculación entre ciencia, técnica y empresa, así como por la escasez relativa de nexos entre áreas y sectores. No obstante, en aspectos sectoriales como aeronáutica, desarrollo de vectores espaciales y armamento, la técnica soviética y posteriormente rusa está muy desarrollada, básicamente por la aportación de individuos brillantes y producciones masivas.
Lo anterior es aplicable a las artes literarias y plásticas, con un elenco de artistas y autores en todas las disciplinas de primera línea mundial durante los siglos XIX y XX.
Producción industrial
Rusia es una economía industrial por herencia. El peso de la industria alcanza el 36,2% del PIB, lo cual es una enormidad en términos porcentuales, pues las economías más avanzadas de Occidente oscilan entre el 15 y el 20%; eso sí, está descendiendo en importancia relativa en el marco de un proceso de transformación inducida al sector servicios, como ocurre en todo el mundo.
La producción industrial sigue sujeta a una vieja etiqueta característica de la URSS: eficacia frente a eficiencia. La industria rusa todavía produce de manera relativamente ineficiente[100], con altos costes por comparación con los estándares internacionales, aunque el bajo precio de la energía en Rusia sobrecompensa esos fallos y permite incrementos de competitividad por esa vía. Los productos rusos tecnológicamente más avanzados adolecen de falta de interés para terceros, lo que mengua su capacidad en el mercado internacional. Ello es herencia asimismo del atraso tecnológico en las tecnologías punteras que plagó a la URSS en todo momento, que hace que, por ejemplo, los componentes más sofisticados de la producción industrial armamentística rusa dependan críticamente de los suministros provenientes de Occidente.
Pervive una cierta obsolescencia de instalaciones, infraestructuras y equipos, que no termina de absorberse, a pesar del alto porcentaje de FBCF[101] mantenido en el tiempo[102].
Infraestructuras físicas. Medio ambiente
Las infraestructuras físicas de Rusia son numerosas y gigantescas, como corresponde a la vastedad del territorio[103]. Sin embargo, su estado de conservación no es bueno y es necesario un esfuerzo alto y constante para actualizar y mejorar su condición[104].
La red de carreteras es muy extensa (más de 1,6 millones de km., aunque los EE. UU. dispongan de 6.830.000 km.). Adolece, empero, de graves problemas: no muchas están asfaltadas, su densidad reticular es baja, su estructura es radial (Moscú en el centro), hay enormes regiones desasistidas[105], apenas existen corredores Norte/Sur y hay gran escasez de puentes sobre el Volga y los ríos de Siberia.
El sistema ferroviario sigue siendo el principal medio de transporte. La red es la tercera del mundo en términos de kilometraje, después de EE. UU. y China. Presenta una longitud total de 87.157 km. de líneas ferroviarias. A título comparativo, en los EE. UU. la cifra es de 226.612 km.
En Rusia existen 65 puertos marítimos, que gestionan 565 millones de toneladas de carga. La exportación por vía portuaria representa el 80 % de volumen total de mercancías, lo que incluye más del 80 % de exportaciones de petróleo y derivados.
La red fluvial rusa no tiene parangón[106]. Se extiende por 102.000 km. y alberga 120 puertos. Su volumen de carga no se ha recuperado tras la crisis del COVID, gestionando un 25% menos de las cifras que antes de la pandemia y hallándose muy por debajo del volumen de la época soviética[107].
La red de aeropuertos en Rusia suma 304 instalaciones pavimentadas, tanto civiles como militares. Por establecer una comparación con el segundo país más extenso del mundo, en los EE. UU. existen alrededor de 5.193 aeropuertos pavimentados públicos y 14.776 aeropuertos de uso privado, lo que hace un total de 19.969 aeropuertos.
La red de oleoductos de la Federación Rusa tiene una longitud de 74.285 km. y la de gaseoductos, de 158.767 km. Es la segunda más grande del mundo, tras la norteamericana, que utiliza 226.612 km. de gaseoductos y 244.620 km. de oleoductos. Se prevé que la red crezca 10.000 Km. en los próximos 7 años, aunque las tuberías y estaciones existentes necesitan inversiones urgentes, pues la mitad de las instalaciones tiene más de 30 años de antigüedad.
La Federación de Rusia tiene el cuarto sistema eléctrico más grande del mundo, después de Estados Unidos, China e India. El gas representa el 46% de la fuente de origen de la electricidad generada, seguido por el carbón (18%), la energía hidroeléctrica (18%) y la energía nuclear (17%). El papel de las energías eólica y solar es testimonial.
Finalmente (según el Banco Mundial), los precios de los servicios de Internet de Rusia se encuentran entre los más bajos del mundo. Rusia es un líder mundial en servicios de banda ancha.
El medio ambiente, la preservación de los ecosistemas, la herencia ambiental para las generaciones futuras y la limpieza del entorno han tenido una importancia igual a cero en el desarrollo soviético y mantienen un tono apenas mejor en la actualidad. Baste recordar la utilización de las tierras de Asia Central para el cultivo del algodón hace sesenta años, lo que abocó a la casi total desaparición del mar de Aral[108] por la explotación desaforada de los recursos acuíferos, que imposibilitaban a los ríos tributarios, el Amur Daria y el Syr Daria, reponer con sus caudales la extracción efectuada.
También se recuerda la todavía reciente destrucción de la central nuclear de Chernobyl https://joseramonferrandis.es/rusia-y-ucraina-una-relacion-tempestuosa-ii/ (Ucraina) en 1986, debido a experimentos descontrolados sobre los sistemas de frenado del proceso de generación de energía en uno de sus reactores. Perduran los efectos medioambientales de la enorme explosión que se produjo y de la consiguiente dispersión de materiales contaminados. En algún mayor detalle, el incidente sucedió así.
El 26 de abril de 1986 Ucraina sufrió el mayor y más costoso accidente nuclear de la historia, que tuvo lugar en la central nuclear de Chernobyl. La explosión del reactor nº 4 de esa central fue el resultado de un experimento orientado, según indicios, análisis y conjeturas (pues las autoridades soviéticas nunca hicieron públicos los motivos), a optimizar la producción de plutonio como subproducto de la gestión de sus reactores. La operación se les fue de las manos[109] por la inexperiencia de los equipos encargados y por la negativa de los cuadros intermedios a contrariar las órdenes provenientes de Moscú. A esto siguió un conjunto de decisiones insuficiente en medios y sobrado de autoritarismo, condicionado por carencias marginales en los sistemas de seguridad y contención en el diseño de la planta[110]. Fallecieron casi inmediatamente 50 personas en la central[111], desconociéndose con certeza el número total de afectados por la nube de residuos que fue lanzada a la atmósfera[112].
El 1 de mayo siguiente, en Kiev (a 95 km. de distancia de Chernobyl), se festejó la jornada al aire libre como si nada hubiera ocurrido. Pero los efectos del desastre, la zona de exclusión acotada, la reubicación de poblaciones enteras, la destrucción de ganado y producción agraria y la construcción de dos sarcófagos consecutivos para sellar la central completa duraron décadas. Los costes asociados se estiman en 80.000 millones de dólares. El área inmediata en torno a la central siniestrada sigue siendo de acceso no autorizado. Resultaron contaminados unos 200.000 km2.
Los efectos de la salinización y sobrefertilización generalizada de las tierras de cultivo y los experimentos de armas biológicas sin previo aviso a la población, entre otros fenómenos de maltrato severo al entorno medioambiental, siguen gravitando sobre la naturaleza de Rusia. Hoy día perviven (con algunas mejoras) contraejemplos como la ciudad de Norilsk[113].
El producto interior bruto. Su evolución
Entre 1999 y 2007, el PIB ruso creció a una tasa promedio del 6,6%, que se elevó al 8,1% en 2007[114], recuperando entonces el valor absoluto de 1990[115]. En 2008 se ralentizó hasta el 5,6% y en 2009 cayó un notable 7,9%. La mayor caída previa había tenido lugar en diciembre de 1998 (5,1%) y acarreó el consiguiente default o fallido en el pago de la deuda externa.
Las tasas de variación real de los cinco últimos años computados han sido, comenzando en 2019, de 1,3%, -3,6% en 2020, 3,0% en 2021 y -2,1% en 2022. Para 2023 y 2024, el FMI prevé aumentos del PIB cuya envergadura modifica incesantemente, pero son claramente al alza.
Prácticamente el 30% del PIB se deriva del sector energético. El 47% de los ingresos del Presupuesto federal proviene de los recursos energéticos y un 68% de los ingresos por exportación provienen del petróleo, gas y productos derivados.
Renta
Aunque está disminuyendo, Rusia no ha conseguido reducir completamente el nivel de pobreza prevaleciente en los últimos años de la URSS y tras el desplome de ésta.
También está reduciéndose la desigualdad de ingresos (y por tanto, la distribución de la renta) regional en Rusia, que es relativamente alta[116]. En cualquier caso, Rusia es el país más desigualitario de las repúblicas de la ex-URSS 12[117]. A su vez, el coeficiente de Gini[118], fue de 0,42 en 2008 (o de 0,50 si se contabilizan los pagos en especie y en negro). Podemos comparar con España, que presenta 0,32 o con Brasil, que tiene el 0,56). En 2018[119], último año del que se tienen datos, el Coeficiente de Gini ruso se situó en un 0,375. Claramente, la evolución del coeficiente tiende a una mayor igualdad en la distribución, con la excepción de Moscú, que concentra mucho más (hasta un 59%) la riqueza disponible entre sus habitantes.
Comercio exterior
Rusia se sujeta desde la época soviética a una Ley de Hierro mercantilista: las exportaciones siempre han de ser superiores a las importaciones[120]. El superávit consiguiente puede ser absorbido por déficits de la Balanza de Pagos[121] o bien, como es costumbre, puede provocar consecuencias clásicas, que se materializan en un incesante incremento de reservas monetarias[122].
Hay una segunda característica del comercio exterior de Rusia: es un país relativamente cerrado[123]. La suma de exportaciones más importaciones referidas al PIB refleja el índice de apertura comercial. Éste se ha movido desde un 38,54% en 2020 a un 49,90% en 2021 y a un 28,5% en 2022[124], sin duda reflejando los problemas derivados de la guerra desencadenada en Ucraina.
Y es la guerra precisamente la que ha motivado dos movimientos importantes desde 2022 en el comercio exterior de Rusia, que se mantienen: uno tiene carácter coyuntural, cual es el descenso en las cifras, tanto de exportación como de importación, en ambos casos debidas a las restricciones impuestas sobre la economía rusa tras la agresión a Ucraina, cuyos efectos apenas han durado un ejercicio. Otro, que puede ser estructural, es la reorientación geográfica de países socios en materia de compras y ventas de bienes.
En cuanto a los datos que sustentan estas afirmaciones, mientras en 2021 la suma de exportaciones e importaciones alcanzó los 785.000 millones de dólares[125], la cifra se redujo a 542.000 en 2022, pero retomó la parte alta de la banda en 2023, con $ 779.543 M.
Por lo que a los socios comerciales se refiere, la situación es completamente distinta ahora (2024) de la que era antes de la guerra. Mientras en 2021, de los 10 primeros países, los socios occidentales para las exportaciones de Rusia eran 6[126], con un 33,9% del valor total, y los no occidentales eran 4[127] de 10, absorbiendo un 27,4% de esas exportaciones, en 2023 la situación cambió radicalmente. Los socios occidentales habían ascendido a 7, pero con sólo el 15, 5% del valor total, en tanto los 3 no occidentales, con la RP China a la cabeza[128] (y el 59,5% de todas las exportaciones rusas para ella sola) fueron el destino del 65%. Hablamos de valor, no de tonelaje.
Refiriéndonos a las importaciones rusas, de entre los 10 primeros suministradores, los 6 occidentales[129] aportaban en 2021 el 30,8% del total, en tanto los 4 no occidentales[130] se marchaban al 34,6%.
Si estas cifras van a marcar la tendencia de los próximos años lo veremos cuando termine la guerra. De momento, Rusia se encoge y se aleja.
Inversión extranjera
La mejora del clima de inversión es prioritaria en la política gubernamental. Las razones son las mismas que para todos los países que se esfuerzan en atraer capitales orientados a la producción: evitan endeudarse, reciben tecnología y know-how, aumentan su nivel empresarial y generan riqueza extra, prácticamente a cambio de nada.
Por eso, en abril de 2008 quedó aprobada la Ley sobre inversión extranjera en sectores estratégicos para la defensa y seguridad del estado, que establecía 42 sectores en los que se excluía específicamente la inversión extranjera[131]. En 2011 se aprobaron modificaciones en pro de una mayor liberalización[132].
Justo después del inicio de la invasión de Ucraina, Rusia dejó de publicar estadísticas de flujos de inversión. Se sabe que, a finales de 2021, Rusia había recibido y mantenía como stock, 521.876 millones de dólares de IED[133]. Los cinco principales países inversores eran Chipre[134], Reino Unido, Irlanda, Alemania y Qatar.
Cuentas públicas. Reservas
Los presupuestos de la Federación rusa tienden a registrar superávits, por decisión técnica y política a la vez[135]. Los eventuales déficits son enjugados con cargo a los Fondos de Reserva[136].
El objetivo de déficit público para 2023 era del 1,4 %, pero se superó fácilmente, como consecuencia de la financiación de la guerra en Ucraina, del descenso de ingresos fiscales por menores exportaciones de petróleo y gas y de la caída de la actividad económica. Con todo, el déficit resultante se financió con facilidad a cargo al Fondo Nacional de Riqueza (NWF)[137]. En 2024, el objetivo es reducir el déficit fiscal al 1,1% del PIB. Además de equilibrar el presupuesto y efectuar gasto social con el NWF[138], el Gobierno tiene previsto financiar en 2024 proyectos de infraestructuras por valor de 10.000 M $[139].
Sin embargo, como las sanciones instrumentadas tras la invasión rusa de Ucraina impiden a Rusia realizar emisiones de deuda en los mercados financieros internacionales y recibir asistencia del FMI, así como también prohibir que el Banco Central ruso pueda acceder a más del 50% de sus $ 593.100 M de reservas internacionales a 21 de junio de 2024, la situación no es cómoda para Rusia.
En materia de reservas internacionales, hay que decir que en Rusia se produce el típico vaivén derivado de una economía de gran capacidad de acumulación de beneficios procedentes de la materialización de un monocultivo de demanda. El aumento del precio del petróleo ha venido incrementando gradualmente la cifra de reservas internacionales en los últimos años[140], de forma que en 2010 la Federación Rusa era el tercer país mundial con mayor volumen de reservas, sólo por detrás de China y Japón[141].
La composición de las reservas ha variado. La participación de las divisas se ha reducido en beneficio del oro. En 2013, las divisas suponían un 90,05% y el oro un 9,5%. A 1 de junio[142] de 2023, la Federación de Rusia poseía reservas internacionales por valor de 584.175 millones de dólares, de los cuales 438.344 correspondían a divisas extranjeras y 145.832 correspondían al oro. A 20 de abril de 2024, con 603.200 M $ de reservas, el 75% lo eran en divisas y el 25%, en oro.
Deuda externa
La deuda externa rusa es muy reducida. Su valor absoluto ha ido decreciendo en los últimos años.
En 1991, la deuda oficial rusa era de 250.000 M $ (toda ella de origen soviético, lógicamente). Pasó en 2008 a ser 29.400 M $[143]. De esa cifra, ya sólo 1.200 M $ eran de deuda soviética; la deuda rusa antigua alcanzaba los 4.600 M $ y la deuda rusa nueva se elevaba a 23.600 M $. En abril de 2010, el total era de 30.900 M $. La deuda de empresas a abril de 2009 era de 285.800 M $ y la de bancos, de 166.100 M $.
A 1 de julio de 2012, la deuda soberana se cifraba en 41.739 M $. En 2016 la deuda externa alcanzaba los 511.800 M $, el 39,9 % del PIB. En 2022, Rusia registró 380.545 M $ (reduciendo su deuda en 101.809 millones respecto a 2021). La mayor parte, el 63,3 % del total, correspondía a deuda externa privada, el 24,5% correspondía a deuda de los bancos (incluido el banco central) y el 12,1% restante correspondía a deuda externa del sector público.
Hoy en día, la deuda soberana es muy escasa. En valor absoluto (millones de dólares) y porcentual sobre el PIB, ha pasado de 292.900 (16,5%) en 2021 a 345.700 (18,9%) en 2022, 394.300 (21,2%) en 2023 y a 414.200 (21,8%) en 2024.
Riesgo-país
Según la clasificación de riesgo-país de la OCDE, Rusia está, desde el 11 de marzo de 2022, en el grupo 7, como Haití o Zimbawe, por ejemplo. Se trata de países que no pueden hacer frente al servicio de su deuda y por tanto son inelegibles para obtener préstamos. ¿Cómo ha llegado Rusia hasta ahí, máxime tras recuperar el grado de inversión[144] en las clasificaciones de las principales agencias en 2006, tras el pago anticipado de la deuda rusa con el Club de París[145]?
La razón es el conjunto de sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea tras la invasión rusa de Crimea, que dificultan (pero no imposibilitan)[146] el repago de su deuda.[147]
- Superestructura política. Acción exterior
Pervive una tensión permanente entre las cargas políticas de la ficción democrática que configura la realidad institucional rusa y el carácter dictatorial del ejecutivo ruso[148]. La nueva posición geopolítica y las peculiares alianzas internacionales de Rusia se complementan con su papel en la ONU, donde Rusia conserva la antigua posición de privilegio de la URSS en el Consejo de Seguridad[149]. En suma, el peso de la historia[150] se superpone a la realidad y a la imagen de un nuevo país, generando actuaciones impropias de la situación real actual de Rusia[151].
La política exterior de la Federación rusa es esencialmente panrusa[152]. Ello se puso de manifiesto con las actuaciones militares en Moldavia (Transdnistria) tan pronto como en 1990/1992)[153], luego en Georgia[154] (Osetia del Sur, Abjasia, 2008) y asimismo en Kazajstán (tutela militar, 2021[155]), como pueden leer aquí https://joseramonferrandis.es/la-nueva-guerra-imperialista-de-putin/
Con la invasión y desmembramiento de Georgia, las amenazas a Ucraina y a Occidente a través de los cortes en los suministros de gas natural – el 85% de esos hidrocarburos exportados a países de la UE pasaba entonces por Ucraina ‒ en el invierno de 2008, el cerco a Sevastópol (Crimea) y la férrea asociación (de subordinación, obviamente) con el régimen tardosoviético de Bielorrusia[156], el régimen de Putin había establecido el marco de referencia. Paralelamente, se producían movimientos complementarios de apoyo a gobiernos terroristas (Irán, Siria, Corea del Norte/República Democrática de Corea), en una estrategia permanente de intento de debilitamiento estratégico de los EE. UU., como si éste continuara siendo el enemigo.
Para Putin, el Tratado de Belavezha/Belaveza/Bialowieza es como el Tratado de Versalles para Hitler: una intolerable humillación. Y a remediarla se ha dedicado y se dedica. La idea que le mueve es que él, Vladímir Vladimirovich Putin, pasaría a ser un referente de la Historia de Rusia, el líder que ha recuperado los territorios que fueron del Imperio Ruso y de la URSS. Al nivel de Pedro I Románov, de Catalina II, de Vladimir Ilich Uliánov (Lenin) y de Iosif Vissarionovich Djugashvili (Stalin).
Bien pudo Putin además establecer un paralelismo basado, por un lado, en la no-respuesta de Francia a la entrada de Alemania en Renania/Rheinpfalz (1936), que se remilitarizó contra las estipulaciones de Versalles, y por otro lado, en la magra reacción de la UE y el resto de Occidente a la agresión rusa en Crimea en 2014. Y es muy probable que los Acuerdos de Múnich de septiembre de 1938 vinieran a su memoria[157], cuando, para evitar una guerra que parecía inminente, Georges Daladier y Neville Chamberlain, en nombre de Francia e Inglaterra, consintieron que la Alemania nazi se anexionara los Sudetes checos[158], “para preservar la paz”[159]. Mutatis mutandis y con idénticos argumentos, Putin entró en el Donbás, pero antes se quedó con Crimea y Sevastópol, haciendo caso omiso de los tratados firmados en su día. Es el riesgo (más bien, la certeza) que va asociado a la vecindad con Rusia[160].
Al invadir Crimea y anexionarla después, Rusia violó un Tratado internacional (el Memorándum de Budapest, que recordamos ofrecía garantías de seguridad por parte de sus signatarios a Ucraina), así como tres tratados bilaterales firmados por Rusia con Ucraina: el Tratado de Amistad y Colaboración entre Rusia y Ucrania[161] (1997); el Tratado sobre la permanencia de la Flota rusa del mar Negro en territorio ucraniano hasta 2017 (1997) y el Acuerdo de Járkov de 2010 (en realidad, una extensión del anterior), por el que dicha permanencia se extendía hasta 2042, es decir, 25 años después, con la posibilidad de ampliar el plazo hasta 2047.
Desde un punto de vista geoestratégico, como consecuencia de la intervención militar rusa en Crimea y Sevastópol, las circunstancias cambiaron, pero sólo en el sentido de profundizar su tendencia.
Putin, envalentonado por la tibia reacción de Occidente a su anexión de Crimea y Sevastópol[162], acumuló fuerzas, tomó impulso y realizó el ataque frontal que venía preparando desde hacía años. Es comprensible que pensara en un paseo militar. No lo ha sido ni lo es porque el ejército ruso es desastroso desde todos los puntos de vista. Y porque Ucraina no es Georgia. Pero ahí está el líder ruso, haciendo avanzar las fronteras de Rusia hacia Occidente.
El 21 de febrero de 2022, los líderes de las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk solicitaron al presidente Putin que reconociera oficialmente la independencia de esas repúblicas. Contaron con el respaldo del ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, y del primer ministro Mijaíl Mishustin, quienes dijeron que el gobierno había estado sentando las bases para una medida como esa durante muchos meses. Ese mismo día, Rusia reconoció y envió tropas a ambos territorios[163]. Al día siguiente, 22 de febrero, el Consejo de la Federación de Rusia autorizó por unanimidad al Ejecutivo ruso a utilizar la fuerza militar fuera de las fronteras de Rusia[164].
Ese mismo día se publicó un discurso de Putin a los ciudadanos rusos[165]. La invasión rusa de Ucraina empezó a las 5:00 (hora de Moscú, 2:00 UTC) del 24 de febrero de 2022, constituyendo el mayor ataque militar producido en territorio europeo desde la Guerra de los Balcanes (1991/2001). El cruce de la frontera fue precedido por una gigantesca acumulación de tropas en las fronteras de Ucraina, que había comenzado a mediados de 2021[166]. La parte rusa negó repetidamente[167] que se fuera a producir invasión o guerra adicional alguna[168].
De hecho, el eufemismo utilizado por Vladimir Putin fue “operación militar especial” en Ucrania. Según sus palabras, “Rusia no puede sentirse segura ante la amenaza ucraniana”. Putin añadió que intentaría “desmilitarizar y desnazificar Ucraina”. La justificación esgrimida para el ataque era “proteger a los habitantes de las autoproclamadas República Popular de Lugansk (RPL) y República Popular de Donetsk (RPD), en el Dombás, del genocidio”[169] que estaría efectuando el gobierno ucraniano. Putin aseguró que no había planes para ocupar el territorio ucraniano y que apoyaba el derecho de los pueblos de Ucrania a la autodeterminación. Al final, Putin advirtió a terceros países que no interfirieran[170], pues “la respuesta de Rusia sería inmediata y los llevará a consecuencias que nunca han experimentado en su historia”[171].
Todas las actuaciones del poder ejecutivo ruso desde la llegada de Vladímir Putin se entienden bajo un leitmotiv que comparte con muchos de sus conciudadanos: la URSS como nostalgia. La cúpula política del régimen ruso postsoviético y postyeltsiniano se debate entre la imposibilidad de facto de recuperar la posición de privilegio que durante más de 45 años ostentó el régimen soviético y el deseo de realizarlo[172]. Factores como el gran número de países vecinos, alguno más poderoso en términos económicos, industriales y demográficos, así como el relativo subdesarrollo de su industria y servicios, junto con la desorganización del Estado, limitan el crecimiento[173] y la expansión de Rusia. Esa contradicción se extiende al concepto de fronteras, que son permeables por su propia extensión y dificultad de control, pero que antaño eran herméticas.
El tradicional desprecio ruso (antes, soviético) por los países PECOS[174], invadidos durante la II Guerra Mundial por el Ejército rojo y sojuzgados por los regímenes comunistas títeres de Moscú desde 1945-48 hasta 1989, los ha enajenado completamente, con la parcial excepción de Bulgaria por su historia, en la que recibió completo apoyo militar ruso frente al imperio Otomano y los epifenómenos de la dependencia de la importación de gas ruso de Hungría.
Simultáneamente, Rusia ha establecido relaciones especiales con Alemania (gas, comercio de importación de bienes industriales) y con China, con la que llegó en su día[175] a un acuerdo a largo plazo (30 años) de suministro de hidrocarburos y que en la actualidad es de manera extraordinaria primer cliente (adquisición de hidrocarburos) y primer suministrador. Los nexos con Alemania están prácticamente desmantelados, obligando a Alemania a buscar alternativas energéticas[176] y reorientando sus exportaciones, sin gran éxito. El enorme trabajo de unos finalmente dudosos Schröder y Merkel se ha esfumado.
Las relaciones con la RP China son profundamente asimétricas y muy beneficiosas para el país de Extremo Oriente; mucho menos lo son para Rusia.
Las más que buenas relaciones de cooperación entre la URSS y la India no superaron la desaparición de la primera. India se ha incorporado plenamente a procedimientos productivos y de organización social occidentales.
La integración de Rusia en un grupo de grandes países que conforman una agrupación laxa denominada BRICS[177] no supone para Rusia con objetivo esencial sino una forma de enfrentar al grupo de países de la OCDE, o más específicamente, al G7.[178]
En materia de política interna, existe un completo control político y económico propiciado y tutelado desde el poder[179], que se pone de relieve en un permanente fraude constitucional y legal. Sorprendentemente, no se está instrumentando una política eficaz de natalidad que pueda revertir la tendencia suicida de la población, que como hemos visto, decrece fuertemente desde los años setenta (primero) noventa (después) del siglo pasado salvo en lo que se refiere a las minorías no caucásicas, no eslavas. El fenómeno del islam dentro de las fronteras rusas (Chechenia es la punta del iceberg) no se está enfrentando con lógica alguna y se encuentra trufado de frecuentes episodios terroristas, amén de reforzado por el extenso arco musulmán de las fronteras asiáticas del sur de Rusia.
Geoestrategia
Rusia es la heredera de la URSS, la gran potencia que fue[180]. Tras el fracaso de la CEI, de la que sólo Bielorrusia se mantiene en la órbita rusa frente a la dispersión de Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Kazajstán, Kirguistán, Moldavia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucraina y Uzbekistán, se encuentran distintas variables.
Por un lado, los distintos intereses nacionales de los Estados emergentes de la implosión soviética, que en algún caso alcanzan el estatus de enfrentamiento[181] y en otros, la indiferencia, matizada por componentes arancelarios, que confieren ventaja al comercio intraCEI[182].
Por otro lado, la falta de objetivo común. La integración en la URSS, en los años 20 del Siglo XX, se realizó por compulsión y con la ayuda del terror, vehiculado por el ejército Rojo, la Cheká[183] y el PCUS, con sus variantes locales. No hay cosa parecida hoy en día. No sólo eso: el ejército ruso es una máquina de guerra obsoleta e ineficiente, incapaz de realizar operaciones de ese tipo[184]. Detengámonos un momento en este punto.
El ejército ruso, establecido sin variación alguna en lo esencial sobre el ejército soviético, se encontró con armas y equipos obsoletos (aunque en enormes cantidades), una extensa dotación armamentística, problemas de logística e intendencia derivados del fracaso industrial del propio Estado soviético (y luego ruso), así como una alta corrupción estructural acompañada por una igualmente alta desmoralización, derivada del desempeño en Afganistán, más tarde en Chechenia y ahora en Ucraina.
La situación actual ha variado poco en lo esencial. El ejército sigue siendo masivo, dotado con una enorme cantidad de equipos, muy dependiente de la artillería en todas sus variantes, con equipos anticuados (pero abundantes) y con el activo diferencial que le hizo temible desde 1949[185]: la bomba atómica[186].
Así como la OCDE estableció en 20 años de inversiones el momento en que Rusia estaría en la media de eficiencia técnica de los países miembros de ese organismo, así se dijo en 2008 que los costes de alinear el nuevo ejército ruso con los estándares occidentales ascendían a $ 800.000 M.
Es verosímil que estén en ello, como atestiguan estas palabras del presidente Putin[187]. Hay antecedentes. El 14 de noviembre de 2011, Putin, afirmó que “La mitad de (las) armas y munición de arsenales rusos está obsoleta”, y que debía ser destruida “antes de 2020” (Agencia EFE, citando a Interfax). Se refería a millones de unidades de munición, cuya fecha de caducidad había expirado, armas estratégicas y 140.000 misiles. En febrero de 2010, Rusia anunció que gastaría 19 billones de rublos (más de $ 650.000 M) en la adquisición de buques, aviones y otro tipo de armamento hasta 2020.
A ello se suma la táctica que mantiene el ejército ruso desde que era ejército ruso y luego soviético: utilización masiva de artillería para ablandar el terreno y ataques subsiguientes de infantería y carros para avanzar. Es una estrategia de ataque que supone tanto la destrucción de infraestructuras en el campo de batalla como garantiza enormes pérdidas humanas en las filas rusas, como se ha patentizado en toda oportunidad.
El gran problema geoestratégico de Rusia es el mismo que ya tenía en la época de los zares: la salida al mar. Tanto Turquía y Ucraina por el sur (vía el mar Negro) como el Polo Norte y sus hielos permanentes[188], más el potencial enemigo hanseático por el Báltico[189] y China, Japón y EE. UU. por el este y el estrecho de Bering, hacen que la nueva Rusia sea, en la práctica y como siempre, un país sin salida a mares libres. Como hemos visto en un pie de página anterior, esa es una de las razones para conservar el enclave de Kaliningrado, invadido y retenido en 1945: permite acceso al mar Báltico[190] en una zona que se halla libre de hielos todo el año.
- Futuro/perspectivas
La OTAN es, desde su creación en 1949, la bestia negra, primero de la URSS y ahora que ésta ya no existe, de Rusia. Desde su misma aparición supuso para la URSS hallar frente a sí y sus deseos expansionistas un baluarte inexpugnable. En la actualidad, supone la garantía de que Rusia no invadirá los territorios de los países miembros como ya ha ocurrido con Ucraina, que no es Estado miembro de la OTAN[191].
Desde un punto de vista estrictamente militar, ya sólo queda un país en la zona que no esté o haya expresado su deseo de estar en la OTAN[192]. No es de extrañar, a la vista de la historia de Rusia y la URSS en relación con los países de su entorno[193]. Sólo un organismo militar supranacional con un liderazgo fuerte les protegerá de futuros ataques de Rusia contra su integridad territorial.
Los miembros de la OTAN son 32 y sus fechas de acceso a la organización, éstas que ven al pie[194]. En 2008, el presidente de Ucrania Víktor Yúshchenko, solicitó la entrada de su país en la OTAN, a lo que se opuso frontalmente el presiente Putin. En 2010, Víktor Yanukóvich retiró la solicitud. En 2020, el presidente Volodímir Zelenski aprobó la Estrategia de Seguridad Nacional con objeto de llegar a ser miembro de la OTAN.
La situación actual se caracteriza por la integración de gran parte del antiguo hinterland soviético en la organización militar. Frente a la OTAN, ya no hay un Pacto de Varsovia, sino un solo país, Rusia (más Bielorrusia, de escasa importancia militar, aunque de gran relevancia estratégica), abandonado por sus antiguos satélites. A ello se añade la progresiva integración de los antiguos PECOS en la UE[195], cuya ampliación hacia el Este no puede pasar más allá de Ucraina sin perder la propia esencia de la UE, su alcance y su capacidad de control. Esto quiere decir que la eventual e insensata idea de integrar a Rusia en la Unión Europa carece en absoluto de sentido.
Ese hecho refuerza el aislamiento de Rusia y choca con su voluntad de permanecer: China, Europa y los EE. UU. son vistos como amenazas políticas y económicas.
Reformas estructurales pendientes
La Rusia actual está en un equilibrio inestable entre polos opuestos entre los que se desliza. En un extremo está la mejoría de las condiciones de vida para su población. En el otro se halla una voluntad expansiva típicamente neoimperialista fundada en sus posesiones territoriales anteriores. Los anhelos presentes radican en un relato mitificado de la historia de Rusia.
Ese equilibrio inestable genera tensiones y dificultades, que condicionan fuertemente su presente y su futuro, poniendo incluso en peligro su mera supervivencia. Para resolver las contradicciones en las que se debate, Rusia tiene frente a sí un cuaderno técnico de deberes de enorme magnitud, no ya para recuperar su posición en el tablero internacional, objetivo que ya no es posible tras el advenimiento como potencias emergentes de la RP China y la India, cuya superioridad demográfica y productiva es creciente, sino para sobrevivir en un mundo cada vez más abierto, interrelacionado y dependiente: esas tres características son antitéticas con la dinámica económica, la política interna y la estrategia exterior de Rusia.
Para intentar superar estas tensiones antitéticas, los deberes que Rusia tiene que resolver son:
Establecer una verdadera separación de poderes inexistente en la realidad, sobre cuya base será posible construir una democracia representativa[196], que sólo ha tenido lugar durante 6 meses de 1917 y durante la égida de Boris Yeltsin.
Limitar primero y reducir después el número de efectivos y el alcance de una burocracia hipertrofiada, amén de minimizar su intrusión en la economía y la sociedad.
Revertir el fenómeno heredado de 70 años de existencia de la URSS de escasa iniciativa privada[197], sin la cual resulta inviable un crecimiento económico racional y sustentado en la competencia interna y los intereses genuinos de los agentes económicos.
Reducir sustancialmente el excesivo control del Estado sobre el sistema productivo y la economía rusa a través de una oligarquía paraestatal creada y fortalecida desde la presidencia del país a partir 2009.
Resolver la insuficiente protección del derecho de propiedad, base insustituible de la estabilidad social y la iniciativa privada, además de los restantes componentes del sustrato del desarrollo económico.
Combatir el elevadísimo nivel de corrupción generalizada, confirmada por los informes de Transparency International[198], que sitúan a Rusia en el puesto 141 de 180 países, en una de las peores posiciones del mundo, al nivel de las dictaduras africanas más atrasadas y yendo a peor[199].
Reducir la dependencia histórica de las exportaciones de materias primas, que suponen más del 70 % de la producción rusa comercializada, situando a Rusia en un Estado de monocultivo en la balanza comercial, una alta dependencia de variables exógenas y una debilidad estructural en la generación de riqueza inconsistente con el peso de Rusia en el mundo.
Superar la baja competitividad industrial, que hasta el momento sólo se ha combatido en sus síntomas vía devaluaciones sucesivas, que está lastrada por la obsolescencia de los equipos, la insuficiente I+D y la reducida competencia interna. La mejora de las condiciones para la inversión extranjera productiva directa es una vía probada de garantías para alcanzar ese objetivo.
Desarrollar estrategias a largo plazo tendentes a potenciar la capacitación tecnológica del capital humano y superar así el obstáculo que supone la relativamente escasa mano de obra cualificada[200].
Invertir la bien conocida y perceptible implosión demográfica, que al menos parcialmente[201] tiene raíces económicas[202]. De no tener éxito en este segmento, todos los demás resultan comprometidos.
Sustituir la omnipresente realidad de la obsolescencia de las infraestructuras, herencia de la URSS, en la que los procesos de mantenimiento no tenían presencia significativa. En ese sentido, los proyectos nacionales de mayor impacto son los que afectan a la mejora de las deficientes infraestructuras de transporte, cuya mejora exige la utilización del “Fondo de Desarrollo” creado en 2019 con una dotación progresiva efectuada a través de emisión de deuda pública. Su cifra tope es de 35.000 millones de euros, que se pensaba alcanzaría su madurez en 2024. Como a tantos otros proyectos, la guerra en Ucraina ha dado fin a este también.
Reformar un sistema financiero ineficiente, recreado desde cero a partir de 1991 y lastrado por sus orígenes poco claros, atomización, insuficiente capacitación técnica y escasa capitalización.
Finalmente, pero con la mayor importancia, renunciar a la expansión territorial respaldada por las acciones militares, cuya historia reciente y ominoso presente anuncia un progresivo crecimiento de los gastos militares y una reorientación de los esfuerzos del desarrollo económico hacia los gastos en armamento y equipos. De continuar la invasión de Ucraina y la guerra consiguiente, se puede esperar una militarización del sistema, una nueva carrera armamentista y un final del régimen actual, que se sumiría en problemas similares a los que acabaron con la URSS.
- Resumen
Rusia es un país extraordinario, tanto por sus dimensiones, como por su historia, como por el papel que ha jugado durante el Siglo XX. Sus características físicas, por sí solas, establecen un marco de referencia ineludible: se trata de un territorio de extremos térmicos[203] y meteorológicos[204] como no hay par, con distancias geográficas entre poblaciones relevantes que no tienen parangón en país alguno, entre las cuales no hay a veces más conexión que la aérea. Esas características condicionan la percepción que de sí mismos tienen los rusos.
Culturalmente, Rusia se ha encontrado siempre en los arrabales de mundos más civilizados, sea la civilización grecorromana, sea la china. Ninguna de ellas ha tenido históricamente gran influencia, salvo por un cristianismo de origen bizantino, cuya expansión desde el Rus de Kiev tuvo lugar en el Siglo IX, a raíz de los contactos con Constantinopla[205].
Aunque la fe cristiana ortodoxa[206] conformó las actitudes de la población y la iglesia alcanzó un enorme predicamento, no fue nunca tributaria del catolicismo, ni siquiera del protestantismo en alguna de sus muchas variantes. Cerrada sobre sí misma, modeló voluntades y comportamientos, pero sin comparación con lo acontecido en Occidente.
Históricamente, Rusia ha experimentado enormes convulsiones desde su aparición en el tablero internacional, mucho mayores en el Siglo XX que nunca antes.
Hay que consignar igualmente el tardío influjo occidental de la mano de Pedro I y Catalina II. Los intentos de occidentalizar Rusia, como hemos visto en el texto, continuaron (y continúan), pero ahora desde una perspectiva de confrontación. Rusia se desembarazó de gran parte de su enorme atraso social, económico y religioso durante la égida de Pedro I. El fin de la esclavitud, materializado en forma de servidumbre de la gleba hasta una fecha tan reciente como 1861[207], tuvo lugar mucho más tarde que en el resto de los países situados a occidente de sus fronteras, en Europa.
Durante la Primera Guerra Mundial estalló (1917, febrero) la llamada revolución burguesa, encabezada por Aleksándr Kerenski, que al poco fue superada por la que se vino en llamar bolchevique (1917, octubre), encabezada por Lenin. Su implantación en Rusia, la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, las guerras consiguientes y el terror esencial al sistema generaron una mortandad como nunca se había visto en parte alguna. Esa fue la argamasa del socialismo real, cuya pervivencia durante décadas, más la terrible guerra contra el socialismo nacional alemán, creó una sociedad en la que predominaba la sospecha, el control y la hostilidad entre los ciudadanos, así como entre éstos y el Estado.
Con todo y con eso, los líderes que han cuestionado o contribuido a minimizar la existencia del Estado totalitario soviético (Gorbachov primero y Yeltsin después) han visto como sus índices de popularidad descendían rápidamente. Es cierto que se superponen la implosión de la URSS y el deterioro económico[208], pero se mantiene entre la población un sentimiento dominante de melancolía por la grandeza imperial perdida.
Los intentos de reproducirla pueden hacer deslizar a Rusia desde la ensoñación hasta la pesadilla. La pesadilla de un imperio neosoviético impulsado por Vladímir Putin, quien pretende atraer a la órbita rusa a los países que integraron el imperio soviético que desapareció en 1991.
[1] Sus dimensiones son enormes: 17.075.200 km2.
[2] Octubre/noviembre de 1917, como luego veremos.
[3] Monocultivo: régimen originalmente aplicable a actividades agrarias orientadas a una especialización absoluta en la producción de determinada categoría de productos, por razones de economías de escala, clima, edafología u otra ventaja comparativa notable. El monocultivo aboca sistemáticamente a una mayor vulnerabilidad de la región o país que la utiliza (como la derivada del mildiu de la patata en Irlanda en 1845 o la obsesiva producción de caña de azúcar en la Cuba castrista). Por extensión, se aplica a las producciones mineras o industriales concentradas en una sola línea de productos, como es el caso de Rusia o de Arabia Saudita en los hidrocarburos líquidos o gaseosos.
[4] Este no es un fenómeno exclusivo de Rusia, ni mucho menos, pues afecta prácticamente a todos los países del mundo con excepción (aunque cada vez menos) de los países de África negra, pero en el caso de Rusia se remonta a los últimos años de la URSS y no se vislumbra cambio de tendencia, a pesar de los esfuerzos de los sucesivos gobiernos rusos en ese sentido.
[5] Recuérdese que su extremo oriental es la población de Uelen, en el estrecho de Bering, más al este que Corea y Japón y prácticamente a un tiro de piedra de Alaska, antaño propiedad del Estado ruso.
[6] Su punto más occidental es el enclave de Kaliningrado (Königsberg), ocupado y anexionado tras la Segunda Guerra Mundial (Acuerdo de Potsdam).
[7] Pronto hablaremos de las cuatro primeras.
[8] Según el registro eslavo oriental más antiguo, la Crónica de Néstor, los rusy eran un grupo de varegos o vikingos, eventualmente suecos, que vivían allende el mar Báltico, en Escandinavia.
[9] La etimología de Zar deriva de César.
[10] Occidentalización. Proceso de adaptación a usos y costumbres propios de países situados en Europa occidental (posteriormente se añadirían los EE UU) que se entienden más avanzados desde los puntos de vista económico, tecnológico, político y social. La occidentalización de Rusia fue un intento de Pedro I el Grande de acelerar el ritmo de cambios en su país, a primeros del Siglo XVIII. Similar iniciativa, vía la implantación del comunismo (según recetas teóricas marxistas) en la Unión Soviética, siguieron Lenin y posteriormente los restantes secretarios generales del PCUS. El intento realizado por Mijail Sergeievich Gorbachov le costó el puesto e implicó la desaparición de la URSS. El actual primer ministro de Rusia, Vladimir Vladimirovich Putin, está siguiendo patrones análogos de occidentalización implícita.
[11] Esos lugares fueron Austria, Francia, Gran Bretaña, Países Bajos y el Sacro Imperio Romano Germánico.
[12] Sobre todo de la nobleza (boyardos) así como de los streltsí (cuerpo militar especial creado en 1550 por Iván el Terrible).
[13] No me resisto a relatar un hecho que es mucho más que una anécdota. En 1818, el arquitecto francés Auguste Montferrand ganó el concurso para diseñar la Catedral de San Isaac, en San Petersburgo. El templo es de estilo neoclásico y sección rectangular, casi cuadrada. En sus cuatro caras presenta idéntico aspecto, con enormes columnas de una pieza que sustentan frontispicios clásicos. Y ahí sobrevino la dificultad: ni el arquitecto ni el constructor pudieron levantar las pesadas columnas hasta su posición. Cuando ya no parecía posible erigir el monumento, se llamó al ingeniero español Agustín de Betancourt, quien diseñó un andamiaje complejo con poleas, el cual permitió levantar las columnas y con ellas, la catedral. Betancourt había construido anteriormente (1815) el Manège (picadero) en el centro de Moscú, junto a las murallas del Kremlin, no lejos de la Plaza Roja. Fue un logro de la ingeniería de la época. https://es.wikipedia.org/wiki/Man%C3%A8ge_de_Mosc%C3%BA
Betancourt, al servicio de la corona española, fundó y dirigió la Escuela de Ingenieros de Caminos y Canales en 1802, que devino la actual Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. Ya residente en Rusia, fue nombrado inspector del Instituto del Cuerpo de Ingenieros de Comunicaciones en San Petersburgo.
[14] Ello explica que los palacios en San Petersburgo estén revestidos de estuco, cosa absolutamente contraindicada con aquel clima.
[15] Hombre con débil carácter, cosa que le costó la vida al poco de ceder el trono a Catalina.
[16] Sucesivos, nunca simultáneos. Fueron muchos, pero los más relevantes eran el conde Grigori Orlov y Grigori Potemkin.
[17] En 1861, dos años antes de que los EE. UU. adoptaran igual medida (1.1.1863).
[18] La entrada en vigor de esa reforma la efectuó Nicolás II en 1905, al convocar la “Duma Estatal del Imperio Ruso” (Parlamento), con potestades limitadas, a lo que siguió la promulgación (1906) leyes que confirieron un carácter cuasiconstitucional al zarato. La Constitución de Rusia fue promulgada en 1906.
[19] Que, en 1914, casi alcanzaba a Francia, situándose como la quinta potencia industrial de la época.
[20] Debido a sus estrechos lazos familiares con el Emperador Guillermo II, quien no dudó en manipular a Nicolás II, inducirle a la desastrosa guerra rusojaponesa y a financiar actividades revolucionarias en Rusia para debilitarla.
[21] Entre los que cabe resaltar la cruel represión de una manifestación liderada por el pope Gapón, el asesinato del gran duque Sergio Románov, la sublevación de la Marina en los puertos (recuérdese el caso del acorazado Potemkin) y una amplia huelga en la industria.
[22] Al frente de la cual quedó Aleksándr Kerenski, abogado y político social-revolucionario que, inicialmente desde el Soviet de Petrogrado, gestionó el difícil periodo entre febrero y octubre de 1917, siendo vencido por los bolcheviques y debiendo escapar de Rusia.
[23] Técnicamente, una revolución es un giro de 360°. En otros términos, las cosas se quedan donde estaban. Un cambio profundo es un giro de 180°, lo que supone una transformación total. Efectivamente, la Revolución de octubre habilitó un cambio de élites para que todo siguiera igual … pero mucho peor para la población.
[24] Llevada a cabo a primeros de noviembre de 1917: el calendario juliano conlleva un desfase de 13 días respecto al gregoriano.
[25] Vladímir Ilich Ulianov, alias Lenin, revolucionario profesional ruso fundador del Estado soviético.
[26] POSDR (Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia).
[27] Bolchevique, en ruso, se refiere a “miembro de la mayoría”. El origen del término se retrotrae al 2º congreso del POSDR, celebrado en 1903, primero en Bruselas y luego en Londres. Durante el congreso se constituyeron dos facciones: una mayoría denominada bolchevique (del ruso “miembro de la mayoría”), liderada por Lenin, quien logró la aprobación de una parte importante del programa propuesto por la publicación Iskra (la chispa), y una minoría menchevique (del ruso “miembro de la minoría”), agrupada en torno a Yuli Mártov (Yuli Ósipovich Zederbaum). El nombre de la facción bolchevique se debió a la victoria temporal de los partidarios de Lenin en algunas votaciones.
[28] Por el color de la bandera comunista, referencia a la sangre que iba a ser derramada.
[29] Vladivostok cayó en octubre de 1922. No obstante, el distrito de Ayán y Ojotsk, en la costa del Pacífico, capituló el 17 de junio de 1923.
[30] Partido Comunista de la Unión Soviética.
[31] Que tuvo lugar el 30 de diciembre de 1922. Formaron parte de ella inicialmente la RSS Bielorrusia, la RSFS de Rusia, la RSS de Ucraina y la República Socialista Federativa soviética de Transcaucasia (Armenia, Azerbaiyán y Georgia).
[32] Esto quiere decir que se asesinó a los discrepantes. Se estima que el número de asesinados alcanzaron una cifra de entre 7 y 10 millones. No hay registros disponibles.
[33] NEP (Nueva Política Económica): movimiento táctico de recuperación de la libertad de producción y comercio para superar el caos y la escasez derivada de la implantación de una economía dirigida y de la destrucción engendrada por la guerra civil. Comenzó en 1922, aún durante la guerra civil y fue sustituida por el I Plan Quinquenal de 1928. En sí misma, la NEP constituye el reconocimiento explícito de la inviabilidad de la operativa socialista en la economía.
[34] En puridad, troika significa “trineo tirado por tres caballos”. En política se refiere a un equipo dirigente integrado por tres miembros. En este caso fueron Zinóviev, Kámenev y Stalin.
[35] Stalin (“de acero”), por Josif Vissarionovich Djugashvili. exseminarista georgiano que sucedió a Lenin (tras el interregno de la Troika) y ejerció todo el poder durante casi 30 años con ayuda del terror más extremo y sistemático.
[36] Básicamente, se trataba de acortar los plazos que en Occidente se había tomado el proceso de industrialización. En Rusia no había tiempo que perder: Stalin quería un Estado poderoso en lo industrial y en lo militar, sin retraso alguno.
[37] “Hinterland”, término procedente del idioma alemán que ha hecho fortuna como referente al área de influencia natural de un agente geopolítico. El Hinterland de Rusia era la Unión Soviética.
[38] Frente a Occidente, sobre todo. Valga como ejemplo el llamado Bielomorkanal, un proyecto de unir los mares Báltico y Blanco a través del istmo de Karelia. En 1931 se iniciaron los trabajos en un terreno granítico, con clima gélido, fuertes desniveles y sin maquinaria pesada. Se recurrió a los llamados “desterrados especiales”, 170.000 presos políticos de los que sobrevivieron 70.000. Los plazos iniciales de 120 meses de duración se redujeron a 21. Cuando estuvo terminado en agosto de 1933, el calado del canal, de 3,5 metros, redujo críticamente su utilidad.
[39] Kulak era un campesino propietario de tierras. Con la colectivización agraria se produjo una reacción de los campesinos, quienes, sin importa la cantidad de tierra que poseyeran, fueron convertidos en enemigos del socialismo y exterminados.
[40] Está entrecomillado porque esa era la consigna repetida por el PCUS entre 1930 (inicio del proceso de deskulakización) y 1933, año del final de las hambrunas sucesivas desencadenadas.
[41] Se estima que el número de asesinados por su creencia religiosa cristiana oscila entre 12 y 20 millones de personas.
[42] En Ucraina se conoce ese período como Holodomor, literalmente, “matar por hambre”.
[43] El Secretario general del PCUS Nikita Jrushchov reveló con crudeza esta realidad en su informe al XX Congreso del PCUS de 1956. Durante las sesiones del mismo acusó a Stalin de ejercer una despiadada represión sobre el partido comunista y el pueblo de la URSS.
[44] Gulag, término proveniente de Glávnoye upravléniye ispravítelno-trudovyj lageréy i kolóniy, es decir, “ Dirección General de Campos y Colonias de Trabajo Correccional”. Las infraestructuras correspondientes a los distintos tipos de campos de detención fueron levantadas a partir de 1918. Jurídicamente hablando, el término “campo de trabajo correctivo” data del 11 de julio de 1929, para reemplazar el término “campo de concentración” utilizado hasta entonces.
[45] Los Juicios fueron instigados por Stalin tras el asesinato de Sergei Kírov en Leningrado. El objetivo era eliminar a los trotskistas, la oposición de izquierdas y la oposición de derechas. O sea, todos menos Stalin. Muchos veteranos pre y post revolucionarios fueron ejecutados, entre ellos los dos miembros de la troika que sucedió a Lenin (Grigori Zinóviev y Lev Kámenev).
[46] Los efectos secundarios indeseados de estas purgas contra los militares fueron la desaparición de muchos cuadros experimentados, que no existían cuando la Alemania nacional socialista desencadenó la Operación Barbarroja en junio de 1941, un desastre militar para la URSS. El problema ya se había puesto de manifiesto en la invasión soviética de Finlandia en 1939, que supuso un enorme coste en vidas y equipos para el Ejército rojo.
[47] Stalin necesitaba productos industriales y benes de equipo alemanes. Hitler obtenía las materias primas que precisaba su industria, que la URSS poseía en abundancia. La complementariedad resultaba evidente.
[48] Plasmado en unas cláusulas secretas del Pacto Von Ribbentrop/Molótov (conocido así por los apellidos de los ministros de Asuntos Exteriores de Alemania y de la URSS, firmado en Moscú el 23 de agosto de 1939), que dejaba a la URSS manos libres en Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania. La primera fue inmediatamente atacada (sin éxito inicialmente para, después de sufrir gigantescas pérdidas humanas y materiales, obtener ganancias territoriales menores) y las tres últimas, anexionadas sin mayores dificultades bélicas, habida cuenta de la enorme superioridad militar soviética.
[49] Quienes, no obstante, habían sido informados con antelación por sus redes de espionaje en Alemania.
[50] Fuerzas Armadas del Estado alemán, a las órdenes del Gobierno nacional socialista.
[51] La Operación Barbarroja se adelantó en un mes a la idéntica, pero en sentido contrario, que el ejército rojo tenía previsto desencadenar contra la Alemania nazi el 2 de julio de 1941. Por esa razón, así como por la superior preparación de la Wehrmacht y la capacidad estratégica alemana, el frente soviético, preparado para un ataque – no para la defensa – se hundió en semanas. Las desaforadas purgas desencadenadas por Stalin contra el Ejército rojo en 1937 habían desmantelado los escalones superiores de las fuerzas armadas, dejándolas en manos de oficiales bisoños.
[52] Llegaron a 18 kilómetros de distancia de la Plaza Roja, como atestiguan unos obstáculos antitanque que se erigen en la carretera que lleva al Aeropuerto de Sheremetievo.
[53] Ley de Préstamo y Arriendo, que aprobaron el Congreso y el Senado norteamericanos para suministrar gigantescas cantidades de equipos de transporte, alimentos, armamento y munición norteamericanos, priorizando ese envío sobre sus propias necesidades interiores, que eran muy altas, máxime tras el ataque japonés a Pearl Harbor. Se estima que el importe total de los envíos alanzó los $ 30.000 M. (Por poner esta cifra en perspectiva, el monto total del Plan Marshall alcanzó los 13.000 millones de dólares).
[54] NKVD por las iniciales de Naródny komissariat vnútrennij del SSSR, es decir, Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos de la Unión Soviética. Fue creado en 1934 y disuelto en 1946. Su función básica era aplicar los mecanismos precisos para que el terror se mantuviera vivo entre la población, recurriendo a todos los excesos posibles. Fue dirigida por Guénrij Yagoda (1934-1936), Nikolái Yezhov (1936-1938) y Lavrenti Beria (1938-1953). Durante la segunda guerra mundial, las divisiones de la NKVD se utilizaron en el frente para limitar las deserciones. Aplicaron a rajatabla las órdenes de Stalin nº 270 (de agosto de 1941, que declaraba a cada soldado que fuera capturado vivo traidor a su país. Las familias de los prisioneros recibían recortes en sus prestaciones, siendo enviadas a menudo a campos de trabajo las esposas de los oficiales cautivos) y nº 227 (de julio de 1942), conocida por la frase “¡Ni un paso atrás!”. Ningún comandante podía permitir retiradas no autorizadas por el alto mando. De hacerlo, sería sometido a un tribunal militar, con las consecuencias previsibles. Esa brutalidad evitó la desbandada de las tropas.
[55] En realidad era el tercero, pues el segundo fue el desembarco aliado en Sicilia en julio de 1943.
[56] Stalin comprendió que, para galvanizar a la población en favor de la guerra contra Alemania, era necesario algo más que el terror y la propaganda. En 1943 acordó con los metropolitanos Sergio, Alejo y Nicolás la creación del Patriarcado de Moscú. A cambio del cese de la persecución religiosa, debían respaldar la Gran Guerra Patria. Y así lo hicieron, contribuyendo en alguna medida a la reacción militar soviética.
[57] Se han cuantificado en más de 26.600.000 muertos en la URSS durante la guerra, de los que 8,86 millones fueron soldados.
[58] Máximo órgano ejecutivo del PCUS.
[59] Desde el cual, como sabemos, había denunciado públicamente los crímenes de Stalin en el XX Congreso del PCUS, celebrado en 1956, cuando Jrushchov era sólo secretario general del PCUS.
[60] Mediante la palpable potenciación de la producción de bienes de consumo, en detrimento de los de equipo e industria pesada.
[61] Mijail Sergeievich Gorbachov, último secretario general del PCUS, presidente del Presídium del Sóviet Supremo de la Unión Soviética, presidente del Sóviet Supremo de la Unión Soviética y presidente de la Unión Soviética.
[62] Es fama que Andrópov, muy partidario de rejuvenecer los cuadros del PCUS, apadrinó a Gorbachov, a quien aleccionaba a diario desde su reclusión en la clínica del Kremlin debido a su terminal enfermedad renal.
[63] Yuri Vladimirovich Andrópov, antepenúltimo secretario general del PCUS. Anteriormente, director del KGB (Comité de Seguridad del Estado) durante 15 años ininterrumpidos (1967/1982).
[64] No es este el momento ni el lugar de analizar las causas profundas que llevaron a Gorbachov a perder el poder y la apuesta por la reforma el sistema, pero fueron básicamente dos: la oposición constante y decidida de la cúpula del PCUS, por un lado, y la imposibilidad de superar los límites que imponía el propio sistema sin desnaturalizarse completamente, por otro lado.
[65] En agosto de 1991 tuvo lugar un golpe de Estado contra el presidente de la URSS y SG del PCUS, Mijail S. Gorbachov. Los conspiradores, descoordinados e incapaces de culminar el golpe, no lograron el objetivo de destituir a Gorbachov como Presidente. La resistencia en la Casa Blanca, sede del Parlamento ruso, por parte de Boris N. Yeltsin, ex SG del PCUS de Moscú y presidente de la RSFS de Rusia, fue decisiva.
[66] RSS por República Socialista Soviética.
[67] Borís Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stanislav Shushkévich, respectivamente.
[68] En realidad, la CEI quiso ser un remedo de URSS a pequeña escala, un intento de minimizar los daños tras la desaparición de la URSS.
[69] La situación se enquistó. La legislación de Ucraina “sobre el estado de la República Autónoma de Crimea”, fue aprobada el 29 de abril de 1992, aseverando que “la República de Crimea es una parte autónoma de Ucrania y de forma independiente decide sobre los asuntos que le sean delegados por la Constitución y las leyes de Ucrania”. El Consejo Superior Regional de Crimea, por el contrario, afirmó que “la República de Crimea es un Estado democrático legal” que “posee la supremacía en cuanto a recursos naturales, materiales, el patrimonio cultural y espiritual y ejerce sus derechos soberanos y todo el poder”. Tras un referéndum celebrado en 1994, junto a las elecciones locales, parlamentarias y presidenciales, el Consejo Supremo de Crimea revirtió la Constitución de 1992 a su forma original, pero un año después, este acto fue declarado nulo por la Rada Suprema de Ucrania, que ya había cambiado el nombre de República de Crimea a la República Autónoma de Crimea. El Parlamento de Crimea aprobó otra Constitución en 1995, pero grandes fragmentos fueron rechazados por el parlamento de Ucrania, entre ellos el nombre de la República y la ciudadanía de los habitantes. Finalmente, Crimea fue declarada República Autónoma de Crimea como parte integrante e inseparable de Ucrania. En 1998 se adoptó una nueva constitución de Crimea, cumpliendo con las disposiciones de la Rada Suprema.
[70] En el caso del Imperio Español, los beneficios de la explotación de los recursos de todo tipo de los nuevos países descubiertos y conquistados revirtieron directamente en las zonas de donde se extraían, parte componente del Imperio con la misma categoría que la España peninsular y sus islas próximas.
[71] La excepción fue el desmantelamiento completo de la industria en la Alemania que quedó al este de la frontera establecida en Potsdam. La URSS, a título de reparación de guerra, desmontó las fábricas y talleres no destruidos y las llevó a su territorio.
[72] Recuérdese la inducción a los movimientos subversivos en Hispanoamérica, así como el impulso en toda África negra a lo que vino en llamarse “descolonización”.
[73] Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), órgano con poderes de planificación, supervisión y control soviéticos. Estuvo integrado por Albania (hasta 1961), Bulgaria, Checoslovaquia, Cuba, Hungría, Mongolia, Polonia, la República Democrática Alemana, Rumanía, Vietnam y la URSS. No se superpuso idénticamente al Pacto de Varsovia, estrictamente militar, que no incorporó a ninguno de los países extraeuropeos.
[74] Eficacia frente a eficiencia. Es tradición rusa, soviética y una vez más rusa plantear objetivos y logros cuya obtención – lograda al fin y al cabo– lleva asociada tal cantidad de costes de todo tipo que el buen fin de las operaciones carece de sentido económico, humano o político. Es tradición en ese país, bajo sus distintos nombres, conseguir objetivos planteados por la élite dirigente con independencia de sus costes.
[75] GOSPLAN fue originalmente un consejo asesor del gobierno ruso. Sus funciones se limitaban a influir en cuánto y a qué iban destinadas las inversiones estatales, que eran las únicas posibles al no existir la propiedad privada de los medios de producción.
[76] Básicamente sus funciones eran las de análisis y distribución publicitaria de las estadísticas estatales, incluyendo datos sociales, económicos y demográficos.
[77] El porcentaje de los gastos presupuestarios nominales destinados a los ejércitos soviéticos no se correspondía con el gasto real con ese fin último. Se estima que el peso total del gasto militar soviético ascendía al 37% de los Presupuestos Generales. La diferencia entre las cifras asignadas al ministerio de Defensa y el gasto total se enmascaraba en los restantes rubros, pues el destino final de las producciones iba al Ejército rojo por todas las vías posibles.
[78] No es sólo por las muchas muertes sobrevenidas y la reducción de nacimientos, sino porque muchos rusos siguieron viviendo en países que anteriormente eran la URSS y se habían independizado de Rusia. El nuevo cómputo no los tuvo en cuenta.
[79] Cosa que hizo poco después, gracias al enorme crecimiento del PIB en los primeros años del Siglo XXI, debido a las reformas instrumentadas durante la década de Yeltsin.
[80] Formalmente estamos hablando de una república federal presidencialista, integrada por 83 unidades administrativas o sujetos de la federación: 21 repúblicas, 46 regiones, 9 kráis (marcas, a modo de regiones) 4 distritos autónomos, 1 región autónoma y 2 ciudades federales. Tiene un parlamento bicameral: Duma (450 diputados, elegidos por 5 años) y Consejo de la Federación (2 representantes designados por cada sujeto de la federación).
[81] En Rusia se materializa con intensidad una relación de tensión dialéctica permanente entre el Individuo y el Estado. La esclavitud (en su versión de servidumbre de la gleba) había pervivido nominalmente en Rusia hasta 1861, pero sus efectos en las costumbres se mantuvieron durante décadas a partir de ese momento. El largo régimen zarista, esencialmente feudal y absolutista, fue reemplazado por otro de características totalitarias, con un dominio del terror como no había habido parangón histórico hasta entonces. Zarismo y comunismo han dejado el papel del individuo muy por debajo del papel del Estado, inequívocamente opresor. Esta situación anímica no se revierte en unos pocos años, pero tampoco están sentadas las bases para ello ni la tendencia parece apuntar en ese sentido.
[82] Yeltsin sabía que el caos reinante no le daba mucho margen para actuar. La Duma, dominada por los comunistas, estaba en contra.
[83] Es decir, el reconocimiento de la propiedad privada como elemento central del orden económico.
[84] Se trataba del tercer arsenal, sólo tras el de Rusia y los EE. UU.
[85] Lev Davidovich Bronstein, alias Trotski, dirigente bolchevique organizador del Ejército Rojo, deportado y luego asesinado por Stalin en México mediante los servicios criminales de un comunista español, Ramón Mercader del Río.
[86] Archipiélago al nordeste del conjunto de islas volcánicas que conforma el Japón, cuya invasión se produjo durante los últimos días de la II Guerra Mundial.
[87] Este es un caso de monocultivo, aunque el esfuerzo permanente de las autoridades está minimizando su peso relativo en la economía rusa, que depende en cuanto a su nivel de las variaciones de precios de los hidrocarburos en el mercado internacional. La dependencia rusa del precio del petróleo y del gas es tan grande que modificaciones del mismo condicionan estrechamente los presupuestos generales del Estado y la realidad económica rusa. Otro porcentaje significativo de los ingresos por exportaciones procede de distintas materias primas, lo que hace de Rusia una economía de base débil y sujeta a variables exógenas.
[88] Es un fenómeno conocido como “el mal holandés”. Rusia sabe esterilizar los ingresos extraordinarios procedentes de las alzas de precios de los hidrocarburos, pero la pujanza sectorial de las exportaciones de esos hidrocarburos exige recursos que se detraen de la inversión de los restantes sectores, que consecuentemente resultan infracapitalizados.
[89] Para situar a Rusia en el contexto de las reservas mundiales de productos primarios con existencia garantizada, el país es el número 1 en diamantes, el número 2 en hierro, platino y paladio, el número 3 en oro y níquel. En cuanto al cobre, tiene las séptimas reservas probadas, pero es el 10º productor.
[90] Sus reservas probadas de crudo se elevan a 80.000 millones de barriles (2021).
[91] Si nos referimos al período 2016-2020. La caída de la demanda por COVID-19 y los recortes de producción acordados por la OPEP + para mantener los precios artificialmente altos (la OPEP y la OPEP + están precisamente para eso) redujeron fuertemente la producción rusa en 2020. Después se fueron recuperando, pero las sanciones tras la guerra lanzada en 2022 contra Ucraina redujeron de nuevo la producción (y los ingresos). Sin embargo, Rusia fue el segundo mayor exportador de petróleo del mundo en 2021.
[92] Un sovjós era una granja estatal. Un koljós era una granja cooperativa. Ninguna de estas formas de producción desarrollaba su trabajo como era de esperar a priori, por las razones expuestas. Por contra, el 3% de las tierras cultivables cuya explotación se permitía en términos privados suministraba el 95% del valor de los productos comerciados.
[93] Como sabemos, la compensación de guerra exigida por la URSS a Alemania del Este tras su invasión de 1945 hasta la línea Oder-Neisse fue el completo desmantelamiento de la industria pesada alemana (y de gran parte de la ligera) situada en ese territorio, su traslado a la URSS y su remontaje y posterior puesta en funcionamiento (realizado con la “inestimable ayuda” de los prisioneros de guerra alemanes). El concepto – inverso – seguido por las potencias aliadas en Alemania Occidental pasó por permitir a los alemanes una recuperación basada en inversiones en bienes de equipo – financiadas en parte con el Plan Marshall – y en un autogobierno prácticamente total a partir de 1948.
[94] El concepto de capital humano aparece a mediados del Siglo XX. Gran parte del crecimiento económico de las sociedades occidentales se explica al introducir la variable denominada capital humano, que está directamente relacionada con la formación especializada de los individuos o agentes económicos de una sociedad. A mayor capacitación y especialización de éstos, mayor crecimiento… siempre que se den las restantes variables que intervienen en la ecuación: eficiencia y marco jurídico-político adecuado. En la URSS, el llamado capital humano formado era extremadamente abundante merced a una esmerada educación clásica con reforzamiento de las variables docentes tradicionales, que llegaba a la excelencia científica. Sin embargo, la subordinación de esta formación generalizada a principios políticos voluntaristas y excluyentes empañaba fuertemente el desempeño del factor humano e impedía el desarrollo de la sociedad.
[95] La incidencia de mortandad derivada del COVID aconseja permanecer en esas cifras, anteriores a la pandemia, para esperar a la superación de sus efectos coyunturales.
[96] Más técnicamente, la tasa de crecimiento de la población viene registrando sistemáticamente tasas negativas.
[97] Que limita la constitución de parejas, matrimonios y consecuentemente, descendencia.
[98] El dato de la EVN de la cohorte femenina está por debajo de la media en la UE, pero en línea con la de países con nivel de vida medio en el contexto mundial.
[99] Datos del Servicio Federal de Estadística Estatal, “Rosstat” (gks.ru) 2018.
[100] Ineficiencia es un término que se refiere al excesivo coste de factores (incluido el factor tiempo) en la producción de un producto o servicio por parte de la organización que lo procura. En el ámbito de la empresa, un proceso productivo es económicamente eficiente con respecto a otro u otros cuando proporciona un mayor beneficio o rendimiento respecto a los otros. Es un concepto pivotal de la economía y requiere la obtención de una estrategia, una política o una actuación que optimice el bienestar o minimice el coste, o ambos. Las decisiones en la URSS se adoptaban sobre la base de imposiciones administrativas derivadas de opciones políticas, no tan lejos de las que se adoptan en este momento, a pesar, en ambos casos, de las capacidades de cálculo matemático existentes. Cuando los precios se establecían por razones administrativas, la ineficiencia era inevitable. Ahora, las razones obedecen a un conjunto de variables como fórmulas de producción, trabas administrativas, escasa innovación y descapitalización.
[101] Formación Bruta de Capital Fijo, que es la forma de referirse a las inversiones en bienes de equipo.
[102] La Formación Bruta de Capital Fijo pone de relieve el alto interés de las autoridades por invertir en el sistema productivo para hacerlo más moderno y eficiente. El retraso tecnológico de la URSS era enorme y absorberlo no es fácil ni rápido. Piénsese que, en materia de infraestructuras y equipos, la obsolescencia media estimada por la OCDE era de 21 años según cálculos efectuados en 2008. Para intentar contrarrestarla, ese mismo año 2008 vio cómo la FBCF se incrementó un 22,10%, pero en 2009, debido a la crisis financiera, cayó a un 17%. El esfuerzo de capitalización sigue.
[103] No obstante, palidecen cuando se comparan con las existentes en los EE. UU., a los que Nikita Sergeievich Jrushchov aseguraba en 1956 iban a superar en breve plazo.
[104] Una de las promesas electorales de Putin fue la mejora de las infraestructuras de transporte, para lo que se creó (2019) un “Fondo de Desarrollo”, que se supone ya ha alcanzado en 2024 la cifra de 3.500 millardos de rublos (47.500 millones de €). Alternativamente, se pretendía recurrir al Fondo de Bienestar Nacional (NWF, del que luego hablaremos a fondo) para financiar un plan infraestructuras 2022-25 por importe de unos 70.000 millones de euros. La guerra con Ucraina se lo ha llevado por delante.
[105] Extremo Oriente, Chukotka, y la parte norte de Krasnoyarsk, Tomsk y Yakutia.
[106] 72.000 de esas vías unen los mares de Azov, Blanco, Báltico, Caspio y Negro. La red supera ampliamente los 41.009 km que ofrecen los EE UU.
[107] Las razones principales son dos. Una, que los canales discurren según el eje norte/sur, y las mercancías lo hacen cada vez más según el vector este/oeste. La segunda, que su estado de conservación y mantenimiento es penoso, haciendo difícil su utilización.
[108] Se trata de una de las mayores catástrofes ecológicas de la historia, con enormes consecuencias sobre la salud de las poblaciones del entorno. Afecta a Kazajstán y Uzbekistán. Su superficie se ha reducido de 68.000 km2 a unos 6.000 km2, pero con alta salinidad y nulo aprovechamiento. Se está intentando revertir muy lentamente, pues las cabeceras de los ríos tributarios pertenecen a otros países (Tayikistán y Turkmenistán), cuyas relaciones políticas con Kazajstán y Uzbekistán son malas.
[109] Los sistemas de control y refrigeración operativos durante el experimento resultaron insuficientes, originando un pico de potencia incontrolable, con aumento de temperaturas, e incendio y/o fusión del núcleo, con la consiguiente claudicación de las contenciones estructurales del edificio que albergaba el reactor.
[110] La central nuclear fue construida con el menor coste y la mayor rapidez posibles, un principio básico de la economía soviética. Los reactores, situados uno junto a otro en un espacio escaso, carecían por completo de habitáculos de contención. De haberlos tenido, el accidente hubiera quedado confinado al contenedor, como ocurrió en la central nuclear de Three Miles Island, en Pennsylvania, EE. UU. Mas no fue así. Minimizar los costes constructivos supuso maximizar las consecuencias humanas y económicas del experimento.
[111] 27 bomberos y 23 operarios y empleados de la propia central.
[112] Las estimaciones probabilísticas cifran en 4.000 las personas fallecidas en años sucesivos en Ucraina, Rusia y Bielorrusia, fundamentalmente por cáncer de tiroides. No hay datos referidos a los 600.000 liquidadores civiles y soldados que, a lo largo del tiempo y con breves aportaciones temporales (para evitar los efectos de la fuerte radiación atómica a la que se sometían) participaron en las labores de extinción y control de daños.
[113] Norilsk es una ciudad de 170.000 habitantes en el norte de Rusia. La concentración de plantas de tratamiento de minerales extraídos en la zona provoca una contaminación ambiental tal que la expectativa de vida de la población ha llegado a bajar hasta los 45 años. Esa situación se está revirtiendo lentamente, pues requiere fuertes inversiones, que tardan en llegar.
[114] A esto nos referíamos al hablar del desempeño de la época Yeltsin. Las consecuencias de las reformas se hicieron notar en años posteriores.
[115] Nota: eso supone 17 años continuados de PIB inferior al del que nominalmente existía el último año de la URSS. Sin embargo, no es posible aseverar la justeza de las estadísticas soviéticas, tendentes a su cocinado al alza sin paliativos.
[116] En comparación con la que se produce en la mayoría de las economías avanzadas y en muchos mercados emergentes.
[117] Se refiere a todas menos las tres bálticas. La URSS agrupaba 15 países bajo su manto.
[118] El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). El índice de Gini es el coeficiente de Gini expresado en porcentaje. A título de ejemplo, según el Informe de Desarrollo Humano del año 2009, el coeficiente de Gini para Namibia era de 0,707 (situación de máxima desigualdad), mientras que el de Japón era del 0,228 (situación de máximo reparto igualitario) entre los países del mundo con datos fiables.
[119] Datos del Banco Mundial.
[120] A título de ejemplo, el superávit comercial entre los años 2020 y 2022 ha pasado del 6,2% al 12,6% y finalmente al 15,4%.
[121] El comercio de servicios ruso es tradicionalmente deficitario. La Balanza de Capitales también, salvo en períodos de buenos resultados en la atracción de inversiones extranjeras, que coinciden con la repatriación de capitales rusos previamente puestos a buen recaudo en el exterior.
[122] Rusia no es el único país que se comporta de esa manera. Es un planteamiento clásico, primitivo en el sentido histórico del término, que presenta algunas ventajas importantes.
[123] De hecho, Rusia no pertenece al organismo internacional supremo en materia comercial, la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo que en las actuales circunstancias (2024) supone una clara ventaja, habida cuenta del estado en que se halla la OMC.
[124] Las cifras no suelen subir por encima del 45%. Por ejemplo, en 2008 era del 44% del PIB.
[125] 491.580 M $ de exportaciones y 293.420 M $ de importaciones, que además se habían incrementado respecto al año anterior.
[126] Países Bajos (exportaciones de crudo a través del puerto de Rotterdam), Alemania, Reino Unido, Italia, EEUU y Corea (del Sur).
[127] República Popular China, Turquía, Bielorrusia y Kazajstán.
[128] Seguida muy de lejos por Turquía.
[129] Alemania, EEUU, Corea, Francia, Italia y Japón.
[130] China, Bielorrusia, Kazajstán y Turquía.
[131] Estos sectores incluyen, entre otros, exploración geológica, aviación, actividades espaciales, armamento y material militar, explosivos, criptografía, prensa, actividades editoriales, radio y TV.
[132] Todo ello tarde, muy tarde. Yeltsin intentó permitir, durante los procesos de privatización que protagonizó, la adquisición de activos (técnicamente, una inversión) por empresas extranjeras, es decir, no rusas. La Duma, controlada por los comunistas, se opuso frontalmente e hizo descarrilar el intento.
[133] IED por Inversiones Extranjeras Directas. Esto afirman los últimos datos disponibles en la web de Rosstat, servicio federal de estadísticas.
[134] Las inversiones de países como Chipre (y Luxemburgo) proceden en gran parte de empresarios rusos que previamente habían puesto su capital a buen recaudo allí. Su retorno en forma de inversión extranjera refleja normalmente la relativa mejoría del clima financiero y político-administrativo en el país.
[135] La técnica es indiscutible: un presupuesto cero es garantía de facilidad de gestión, de independencia, de eficiencia y de longevidad del Estado. Obtener mejores resultados implica incurrir en superávit. Cualquier caída del superávit es negativa desde todos los puntos de vista.
[136] El Fondo Nacional de Riqueza ruso (NWF, a partir de ahora) se creó cuando se dividió el Fondo de Estabilización de la Federación rusa, el 30 de enero de 2008. Se crearon dos fondos, el Fondo de Reserva (que invierte en activos de bajo riesgo y se utiliza cuando los precios del petróleo caen), y el NWF, que invierte en activos de mayor riesgo y rentabilidad. Se invierte en proyectos concretos. El Fondo de Reserva se agotó en 2017, debido a los bajos precios del crudo y a los déficits presupuestarios. Tras la invasión rusa de Ucraina, el gobierno ordenó que el único fondo restante, el NWF, invirtiera $ 10.000 M en acciones de empresas rusas para sostener sus cotizaciones en Bolsa. Los criterios de gestión cambiaron en enero de 2023, y volvieron a cambiar en enero de 2024. Desde entonces, el NWF ya no recibe todos los ingresos esperados del petróleo, sino que la mayoría van a los Presupuestos Generales del Estado. Además, el Banco Central ha recuperado ciertos pagos realizados al NWF con antelación a esa fecha. La conclusión es que el NWF se ha descapitalizado y se mantendrá, eventualmente, en torno a $ 133.200 M en enero de 2025 y a $ 156.000 M en enero de 2026. Dicen.
[137] Como sabemos, este fondo soberano ruso se nutre con ingresos provenientes del petróleo, cuyos recursos a 1 de junio de 2024 ascendían a 141.490 M$.
[138] Es difícil: este Fondo fue incluido en el décimo paquete de sanciones y sus activos en euros han sido congelados.
[139] Véase lo dicho acerca de la obsolescencia de infraestructuras y equipos, asunto del que es consciente el gobierno ruso. Tan es así que el proyecto de infraestructuras 2022/2025, que se ha retrasado enormemente por la pandemia del COVID y sobre todo debido a la guerra en Ucraina, asciende a 70.000 M €.
[140] Esa es la variable más importante. Otras son la defensa del rublo, los gastos militares y el descenso del ritmo de crecimiento de la economía.
[141] En 2024 es el cuarto, tras Suiza.
[142] Otra medida inteligente: desvincularse del valor de las divisas en tiempos de incertidumbre, que al paso que vamos serán todos. Otra cosa es el valor generador de riqueza del oro por contraposición a los bonos denominados en divisas.
[143] Rusia se ahorró 5.000 millones de dólares en intereses por efectuar cancelaciones anticipadas de la deuda contraída con los países del Club de París en agosto de 2006.
[144] La tipología de la deuda se estructura en 8 categorías, desde 0 hasta 7. Es mejor cuanto más baja la cifra. Se ha estipulado que las categorías se estructuran entre “grado de inversión” cuando el país se halla entre 0 y 3, y “grado especulativo” cuando se sitúa entre 4 y 7. Esa es la nomenclatura de la OCDE. En cuanto a las perspectivas de las Agencias de Calificación de Riesgo, Rusia, que había accedido al grado de inversión en 2006, tras su pago anticipado de la deuda en el Club de París, ha vuelto a caer desde 2022. Las calificaciones vigentes son:
- Moody’s: Ca (negativo) (06/03/2022)
- S&P: CC (negativo) (17/03/2022)
- Fitch: C (negativo) (15/03/2022)
Más detalles sobre estos aspectos técnicos se pueden encontrar aquí https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/
[145] Entidad que gestiona la deuda pública de los países. Ahí se reúnen acreedores públicos y deudores. Más detalle, aquí https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/
[146] A fecha 30 de abril de 2024, la Federación de Rusia poseía reservas internacionales por valor de 603.200 M $, cifra que se redujo ligeramente a 1/6/2014, como hemos visto. Rusia no puede acceder a la mitad de estas reservas debido a las sanciones, pero sí puede hacerlo a la otra mitad.
[147] Rusia ha comunicado a sus acreedores afectados que el repago se efectuará en rublos.
[148] Que, históricamente, es una constante, con la eventual salvedad del interregno de Kerenski y la década de Yeltsin. Salvo esos breves períodos, prevalece la realidad del hombre fuerte (o mujer fuerte, como evidenció Catalina II).
[149] Rusia es, en sí misma, un pequeño universo menguante. El máximo desarrollo físico de Rusia – en el Siglo XIX – y posteriormente de la URSS (más de 22 millones de Km2) está lejos de la situación actual, por más que Rusia siga siendo la nación más extensa del orbe. Esa realidad mensurable, la pérdida de los ideales imperiales ruso y soviético, la reducción incesante de la población y la progresivamente menor importancia de Rusia en lo que se viene en llamar “el concierto de las naciones”, produce un ambiente derrotista que permite entender mejor algunas decisiones de reivindicación del pasado que se adoptan en la Rusia de hoy.
[150] Que es exacerbado con un relato oficial evidentemente hipertrofiado de los logros del Estado, que para el caso funge como patria y habilita un concepto de patriotismo compensatorio de una realidad escasamente satisfactoria.
[151] Los ciudadanos y la élite dominante en Rusia siguen teniendo una visión imperial de sí mismos. La población rusa y sus dirigentes todavía interpretan la realidad bajo un prisma inexistente, que obedece tanto al poderío soviético como a la extensión del territorio y a la convicción de infinitud que lleva consigo. Ese error de referencia comporta que los análisis estratégicos sean equivocados.
[152] Panruso significa, técnicamente, “de todas las rusias”. Es un título que hizo suyo el Zar a principios del Siglo XX. Para mayor precisión, véase la lista de territorios referidos: “Por la gracia de Dios, observamos al Emperador y Autócrata de Toda Rusia, Moscú, Kiev, Vladímir, Nóvgorod; Zar de Kazán, Zar de Astracán, Zar de Polonia, Zar de Siberia, Zar del Quersoneso Taúrico, Zar de Georgia; Señor de Pskov y Gran Príncipe de Smolensk, Lituania, Volhynia, Podolia, Finlandia; Príncipe de Estland, Livland, Courland, Semigalia, Samogitia, Belostok, Karelia, Tver, tierra de Yugorski, Perm, Vyatka, Bolgar y otros; Señor y Gran Príncipe de Nizhni Nóvgorod, Chernígov, Riazán, Pólotsk, Rostov, Yaroslavl, Belozersk, tierra de Udorski, Obdorsk, Kondia, Vítebsk, Mstislav, y todos los países del norte Maestro; Señor de Iberia, y las tierras de Kartli y Kabardia y las provincias armenias; Soberano hereditario y gobernante de los príncipes circasianos y montañosos y de los otros; Señor del Turquestán; Heredero de Noruega; Duque de Schleswig-Holstein, y Stormarn. Panruso es un concepto extensivo y prefigura el dominio del entorno.
[153] En 1990, líderes separatistas moldavos declararon la independencia de una franja de terreno de 4.163 Km2 de la propia Moldavia. Recordemos que Moldavia formaba parte de la URSS. Con ello, se adelantaron al hundimiento que ahora veremos y pasó a vincularse a Rusia). La llamaron Transdnistria, pues estaba al otro lado del río Dniéster. De hecho, se encuentra entre el río Dniéster y la frontera oriental de Moldavia con Ucraina. La independencia de 1990 dio paso a la guerra de Transdnistria en 1992. Establecido un alto el fuego, la situación actual es característica de toda intervención rusa más allá de sus fronteras: hay población en parte filorrusa y unidades militares rusas destacadas allí con su armamento, moneda propia (rublo transdnistrio) y el idioma ruso como lengua oficial. Sólo tres países no miembros de la ONU (Abjasia, Osetia del Norte y Artsaj – antes, Nagorno-Karabaj -) reconocen a Transdnistria. El modus operandi de Rusia es siempre igual: crea malestar en territorios donde viven rusos o rusoparlantes, lanza movimientos separatistas (que apoya), envía armamento y/o mercenarios y al cabo, reconoce esos territorios, que segrega de facto de su nación originaria. El Derecho internacional es violentado y Naciones Unidas no reconoce los nuevos mini estados vasallos de Rusia, pero ésta crece sin cesar.
[154] Georgia se había declarado estado independiente antes de la implosión de la URSS, con efectos de abril de 1991. Tan pronto como en diciembre de 1991, estalló en Georgia un golpe de Estado auspiciado por Rusia. En 1995, Abjasia y Osetia del Sur se declararon independientes de Georgia. Una vez realizada la subsiguiente y tradicional brutal limpieza étnica, Rusia firmó en agosto de 2008 los decretos de reconocimiento de la independencia de Abjasia y Osetia del Sur.
[155] En 2021, tras importantes disturbios en Astaná, capital de Kazajstán, fueron llamadas tropas rusas aerotransportadas, las cuales devolvieron rápidamente el orden al país.
[156] La visión imperial que Rusia tiene de sí misma prevalece siempre.
[157] O a los informes de sus asesores, tanto da.
[158] Ya conocen la excusa: allí vivían germanoparlantes, como en Donetsk y Lugansk hay rusoparlantes.
[159] La paz duró 11 meses más, pero Winston Churchill no se llamaba a engaño. Su frase todavía resuena: “Por evitar la guerra habéis incurrido en el deshonor, y ahora tendréis deshonor y guerra”.
[160] La anexión a Rusia de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, las cuatro ocupadas, se ha formalizado al resultar incorporadas como sujetos federales de la Federación de Rusia. El gobierno de Vladímir Putin hizo oficial la anexión el 30 de septiembre de 2022. El 3 de octubre de 2022 fue ratificada por la Duma Estatal. El día 4 lo fue por el Consejo de la Federación. El día 5 fue promulgada por Putin.
[161] Los gobiernos de Rusia y Ucrania «respetan la integridad territorial de ambos Estados y reafirman la inviolabilidad de las fronteras actualmente existentes entre ambos”.
[162] La respuesta de la UE fue prácticamente inexistente, del todo incapaz de arañar la coraza rusa. el 6 de marzo de 2014, El Consejo Europeo adoptó medidas de presión instrumentadas a través de sanciones. Putin tomó buena nota.
[163] Como sabemos, estas repúblicas fueron autoproclamadas en 2014 y 2015 e integradas en la Federación Rusa el 5 de octubre de 2022. Su reconocimiento internacional fue extraordinariamente limitado (sólo lo hicieron, ese mismo mes de octubre de 2022, tres entidades nacionales soberanas: la Federación Rusa, Siria y Corea del Norte).
[164] El despliegue de tropas en el Donbás fue interpretado como la retirada de facto de Rusia del Protocolo de Minsk (El Protocolo de Minsk fue un acuerdo para poner fin a la guerra en el este de Ucraina, firmado por representantes de Ucrania, Rusia, la República Popular de Donetsk y la República Popular de Lugansk el 5 de septiembre de 2014, en Minsk, capital de Bielorrusia). El acuerdo implementó un alto el fuego inmediato, pero no logró parar todos los combates en el este de Ucraina. El Protocolo Minsk II (2015) surgió como respuesta al fracaso de Minsk I. Este segundo pacto contó con la mediación de Francia y Alemania, así como con la ratificación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Efectivamente, el 22 de febrero Putin dijo que los acuerdos de Minsk ya no eran válidos para Rusia. Durante la mañana del 24 de febrero, Putin anunció que Rusia estaba iniciando una “operación militar especial” en el Donbás: para entonces ya había lanzado la invasión a gran escala sobre Ucraina.
[165] Entre otras, realizó las siguientes afirmaciones: “la Ucraina moderna fue creada enteramente por Rusia, por la Rusia bolchevique, comunista, para ser preciso. Los principios de Lenin para la creación de un estado no solamente fueron un error, fueron, como se dice, peores que un error”. Dijo asimismo que la admisión de Ucraina en la OTAN era “una conclusión inevitable”, que Moscú no podía permitirse el lujo de ignorar la amenaza de una Ucraina con armas nucleares (de las que carecía desde el 1.6.1996, fecha en que se envió hacia Rusia la última remesa de ojivas nucleares para su desmantelamiento, como consecuencia de la firma del Memorándum de Budapest sobre garantías de seguridad, nota del autor). Finalmente, exigió que “aquellos que tomaron y retuvieron el poder en Kiev […] cesaran inmediatamente las hostilidades”, o “enfrentarían las consecuencias”.
[166] Inicialmente, el número de efectivos y sus equipos rondaba los 75.000, acantonados a unos 150 Km. de la frontera. En diciembre de 2021, el número de tropas fue aumentando y las estimaciones las cuantificaron en unos 175.000 hombres, aunque alguna de ellas las situó en un máximo de 225.000.
[167] El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, lo negó en noviembre de 2021; el viceministro de Relaciones Exteriores, Serguei Riabkov, lo hizo en enero de 2022; el embajador ruso en los Estados Unidos, Anatoli Antonov, insistió el 20 de febrero de 2022 y el embajador ruso en la República Checa, Alexandr Zmeyevski, se atrevió a hacerlo el 23 de febrero de 2022.
[168] La parte rusa se refiere a la invasión como “operación militar especial”, no como guerra.
[169] Rusia ha acusado a Ucraina de genocidio en el Dombás contra la población prorrusa del país. Ucraina presentó una demanda en la Corte Penal Internacional contra Rusia por esas acusaciones. Los tribunales no hallaron evidencias que sustentaran las acusaciones rusas e instaron al Gobierno ruso a suspender de inmediato las acciones militares contra Ucraina.
[170] Lo hicieron, pero con la tibieza habitual. Tuvo un cierto impacto económico la desconexión de una decena de bancos rusos del sistema de mensajería interbancaria SWIFT, el cierre del espacio aéreo de la UE y otros países occidentales a las aerolíneas rusas, las sanciones al sector aviación (embargo de venta de aviones nuevos, repuestos, combustible, mantenimiento y financiación) y las sanciones al sector transporte por carretera y marítimo, junto con el embargo a la venta de tecnologías y material de doble uso, de los que la industria rusa es especialmente dependiente.
[171] La frase se entendía referida al uso de armas nucleares por parte de Rusia.
[172] Ello se refleja en un antagonismo característico, que se expresa comúnmente como Voluntad frente a Realidad. En Rusia especialmente, es necesario tener en cuenta la escasa autonomía y trascendencia de las personas –ciudadanos– en la adopción de decisiones que afectan a la sociedad como un todo. Lejos de tomar en consideración los intereses de los ciudadanos de a pie, las grandes líneas de la estrategia rusa obedecen a criterios voluntaristas de distintas élites que son independientes de las posibilidades que plantea la realidad: el resultado suele ser el fracaso, con altos costes para la población.
[173] En principio, la función de las élites directoras de un país pasa por proveer seguridad y riqueza a sus habitantes. Ya no es el caso en Rusia desde el cese de Boris Yeltsin, quien sí contemplaba ese objetivo.
[174] PECOS: Países de Europa Central y Oriental.
[175] En mayo de 2014 el presidente Putin firmó un acuerdo de 30 años de duración para la venta de gas a China, por valor de 400.000 millones de dólares.
[176] Lo política energética alemana es suicida. Por no alargar este texto, pueden consultar el lector aquí https://joseramonferrandis.es/alemania-se-tambalea/ y aquí https://joseramonferrandis.es/verdes-por-fuera/
[177] Acrónimo de los cuatro países originalmente comprendidos en esa definición: B por Brasil, R por Rusia, I por India, C por China y S por el plural, luego utilizado por la Republica Sudafricana para incorporarse. A 1 de enero de 2024, el grupo posee 10 miembros tras la entrada de Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán. No hay intereses comunes, plataformas conjuntas, objetivos compartidos o estrategias de unificación en esta asociación. https://joseramonferrandis.es/naciones-unidas-una-institucion-deleznable/
[178] Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y, marginal y políticamente, la Unión Europea.
[179] A través del partido político Rusia Unida, vehículo del poder de Vladimir Putin, que alcanza resultados cuasimonopolísticos utilizando todo tipo de recursos.
[180] Y que tras su desaparición ha dejado tras de sí un ámbito geográfico y estratégico menguante, generando en la población el conocido “síndrome de la descolonización”.
[181] Véase Armenia frente a Azerbaiyán y, obviamente, Rusia y Ucraina. No considero siquiera los tres países bálticos. Turkmenistán se autoexcluyó en 2005 y Georgia se salió en 2008, tras la guerra ruso-georgiana. Ucraina, curiosamente, accedió parcialmente a la CEI en 2018.
[182] En octubre de 2011 se firmó un Tratado de Libre Comercio para habilitar una Zona de libre comercio de la CEI. Firmaron Armenia, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán y Ucraina (que no era miembro). Lo ratificaron 5 países: Armenia, Bielorrusia, Moldavia, Rusia y Ucraina.
[183] En puridad, Cheká, pero en realidad, VChK, siglas de Всероссийская Чрезвычáйная Комиссия, latinizado Vserossíyskaya Chrezvycháinaya Komíssiya, es decir, «Comisión Extraordinaria Panrusa», abreviatura de «Comisión Extraordinaria Panrusa para la lucha con la contrarrevolución, la especulación y el abuso de poder». Era una policía política sin límites en su actuación.
[184] Sus carencias se ponen en evidencia en la guerra en Ucraina, inicialmente prevista para durar pocas semanas y que lleva más de 2 años vigente, con enormes pérdidas humanas y de equipos por parte de Rusia. Tan es así que, si antaño había reservas aparentemente ilimitadas de reclutas, la guerra con Ucraina ha puesto de relieve un problema referido a los soldados rusos actualmente disponibles. Demografía suicida, negativa de cohortes de jóvenes a incorporarse a filas y altísima mortalidad en combate han obligado al gobierno ruso a contratar mercenarios rusos, a poner en el frente a presos peligrosos, a pagar salarios enormes a quienes se incorporen voluntariamente a filas y a aceptar reclutas de terceros países para enviarlos al frente.
[185] En agosto de ese año se detonó en el polígono de Semipalatinsk el primer prototipo de bomba atómica soviética, de 22 kilotones, elaborado con los datos filtrados por .el científico alemán Klaus Fuchs, miembro del Proyecto Manhattan. La primera bomba propiamente rusa se probó en septiembre de 1951, en idéntico lugar.
[186] El estado de conservación y la capacidad operativa del arsenal nuclear ruso se presumen ruinosos, pero dado el enorme número de cabezas nucleares disponibles, ello permite aventurar el éxito – siquiera parcial – de cualquier ataque.
[187] Putin ha estimado en un 8,7 % del Producto Interior Bruto (PIB) el gasto en defensa y seguridad para este año 2024. Acto seguido ha justificado el nombramiento de Andréi Beloúsov, un economista, para sustituir a Serguei Shoigú, dizque por la necesidad de gestionar esos recursos y modernizar tanto las Fuerzas Armadas como la industria militar.
[188] Sí, permanentes.
[189] El mantenimiento de Kaliningrado dentro de las fronteras rusas, como territorio desvinculado geográficamente, obedece precisamente a la necesidad que percibe el Estado ruso de acceder a mares libres con más facilidad de la que tiene. No son pocos (Mar Blanco, Mar del Japón, Mar Negro y Mar Báltico), pero no se hallan exentos de problemas en caso de guerra.
[190] Que, por lo demás, no es un mar libre en sentido estricto, dadas sus dimensiones y el alto número de países potencialmente hostiles a Rusia que alberga en sus costas.
[191] Tanto Georgia como Ucraina han expresado su deseo de integrarse en la OTAN. De entre todos los estados fronterizos con Rusia por el suroeste, sólo queda por solicitarlo Armenia.
[192] El 9 de febrero de 1990, Mijaíl S. Gorbachov propuso una estructura paneuropea de seguridad, que incluiría el ingreso de Rusia en la OTAN. Durante muchos años estuvieron operativas una oficina de la OTAN en Moscú y una de Rusia en Bruselas.
[193] Una de las características de las guerras de Rusia contra sus vecinos es la brutalidad ilimitada que ésta practica contra los civiles, incluyendo deportaciones de niños y mayores, bombardeos de la retaguardia, así como el comportamiento de los soldados del ejército ruso. Esa es una de las razones del alto número de refugiados procedentes de las zonas de combate que se han registrado. El caso de la masacre de Bucha, que ejemplifica lo dicho, puede claramente ser conceptuado como “crimen de guerra”. Recordemos de qué se trató. El 2 de marzo de 2022, Rusia tomó el control de Jersón y ocupó la central nuclear de Zaporiyia (que es la planta más grande de su tipo en Europa. Ha experimentado daños por bombardeos y presenta destrucciones parciales en las líneas eléctricas conexas). Al noroeste de la capital, Kiev, la ofensiva rusa encontró una fuerte resistencia del ejército ucraniano en los suburbios de Bucha. Cuando algo más tarde se produjo la retirada de las tropas rusas, aparecieron cientos de cadáveres en las calles y en fosas comunes de la población de Bucha, muchos de ellos con signos de tortura.
[194] 1949: Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Portugal y Reino Unido. 1952: Grecia y Turquía. 1955: República Federal de Alemania. 1982: España. 1999: Chequia, Hungría y Polonia. 2004: Bulgaria, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania, y Rumanía. 2009: Albania y Croacia. 2017: Montenegro. 2020: Macedonia del Norte. 2023: Finlandia. 2024: Suecia.
[195] De hecho, sólo quedan Ucraina y Moldavia, pues Albania (desde 1961), Kosovo, Montenegro y Serbia se mantuvieron fuera de la órbita soviética.
[196] Ese aspecto es estrictamente institucional, pero no garantiza una mayor eficiencia, ni más capacidad de resolución de problemas, sobre todo los estratégicos. Sirve sobre todo, en teoría, para dar la voz a las personas censadas y para incrementar la transparencia y responsabilidad pública del poder ejecutivo.
[197] La cual se halla limitada asimismo por la excesiva intrusión burocrática y administrativa de la que hablaba en el punto anterior.
[198] https://www.transparency.org/en/cpi/2023
[199] La corrupción es sistémica. A título de ejemplo, en mayo de 2024 fue cesada por esa razón parte de la cúpula del Ministerio de Defensa, que a su vez había reemplazado a otra anterior por las mismas razones.
Los arrestos de altos cargos militares fueron precedidos por la destitución del ministro, Serguéi Shoigú, que llevaba 12 años en el puesto.
[200] Un fenómeno está teniendo lugar en sentido opuesto al que Rusia necesita: jóvenes de buena formación en materia de tecnologías de información y las comunicaciones han huido de Rusia para evitar las conscripciones y las levas, descapitalizando así el sector más puntero del desarrollo tecnológico en el mundo.
[201] No es la razón dominante, pero existe.
[202] Se refiere a las dificultades para financiar familias con varios hijos. Ya en 2017, el ministro de finanzas ruso, Antón Siluánov, dijo pretender aplicar recursos de programas sociales para elevar la tasa de natalidad de 1,5 a 1,7 niños por mujer hasta 2022. Sin éxito, como todas las medidas anteriores.
[203] Rusia es el país más frío del mundo, con una temperatura media anual de —5,5 °C.
[204] Luminosidad y cambios súbitos de presión atmosférica que inciden en la salud de las personas.
[205] En el año 988, Vladimiro I de Kiev, al casar con la hermana del emperador Basilio II, se bautizó, adoptando oficialmente la religión del imperio bizantino.
[206] Predominante entre los eslavos, como el budismo lo fue entre los mongoles y el islamismo entre los pueblos túrquicos.
[207] Durante el reinado de Alejandro II (1855/1881).
[208] El caos finisoviético y postsoviético fue homérico. Proliferaron la brutal y rápida caída del PIB y la desaparición de las rústicas redes sociales de sostenimiento y supervivencia que proporcionaba el Estado soviético, siendo sustituidas por alta mortalidad, crimen y mafias de origen político y policial. Un mundo perdido, en suma.
