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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Al Gore pasa a la Historia

¿Al Gore? ¿El que fue vicepresidente con Bill Clinton y candidato a la presidencia en 2000? Bueno, ya tuvo su relevancia y ocupa su puesto en los anaqueles del museo de la historia norteamericana, ¿no? Bueno, sí y no. Como político en activo, abandonó todo intento tras su ajustadísima derrota frente a George W. Bush.

Como propagandista de farsas climáticas ha alcanzado un nivel estratosférico. Ha recibido el Premio Nobel de la Paz[1] (junto con el IPCC)[2], en su caso por la elaboración de un documental titulado “Una verdad inconveniente”. El 24 de enero de 2026 se cumplieron 20 años de ese acto de propaganda[3].

Porque de propaganda burda y falsa se trata. No es ciencia, como es obvio dado el jaez del propio Gore, pero sí es parte de la estafa energética que está costando a Occidente la preeminencia industrial, el bienestar de sus gentes, la autosuficiencia energética, la I+D, la seguridad nacional y hasta la producción agraria, todo ello estimado en unos 20 billones de dólares hasta el momento. $ 20.000.000.000.000, para que no haya dudas. Hasta que llegó Donald Trump, claro.

Si será meramente propagandístico el folletín fílmico que un juez británico sentenció en 2007, al poco de ser lanzado el producto, que el vídeo del reportaje no podría ser mostrado a los niños en las escuelas[4] tal cual, y que había que cortar 25 minutos de los 98 que duraba[5]. Y no podía porque estaba lleno de errores científicos deliberados (esta es la obra de un propagandista de la destrucción por el miedo, no se olvide nunca). Veamos cuáles eran:

  1. Vincular el huracán Katrina con el calentamiento global.
  2. Vincular la pérdida de nieve del Kilimanjaro con el calentamiento global debido a mayores niveles de CO2 en la atmósfera.
  3. Vincular la pérdida de agua en el Lago Chad con el calentamiento global.
  4. Correlacionar inversamente la supervivencia de los osos polares con su necesidad de nadar mayores distancias por el decrecimiento del hielo ártico.
  5. Vincular el calentamiento global con el blanqueamiento de los corales, el deshielo de Groenlandia y de la Antártida, la elevación catastrófica del nivel del mar, el cese del flujo de la Corriente del Golfo y otros fenómenos
  6. Afirmar que 2005 fue el año más cálido registrado, cuando fue 1934.[6]

Todo lo que aparece en el documental es basura. Para no hacer perder tiempo al lector, le recomiendo vea cómo desmonto todas las afirmaciones de Gore (y varias decenas más) en el libro “Crimen de Estado”[7].

Cuando en 2009 Gore recogió el premio en Oslo, henchido de orgullo y autoestima, largó un discurso lleno de predicciones como el fenómeno masivo de los “refugiados climáticos”, la progresiva deforestación, la extinción de especies y otros acontecimientos hipotéticos de menor envergadura, como la cubierta de nieve en el hemisferio Norte. Incluso aseguró que el planeta tenía fiebre[8].

Lástima que no acertara ni una. Pero ni una. Lo pueden ver aquí.[9]

Para solaz y esparcimiento del lector, recuerdo una de ellas, quizá la más sonada. Gore predijo que el océano glacial Ártico estaría libre de hielo el verano de 2014. Y resulta que, en 2025, en su mínimo anual, el hielo superaba los 5 millones de kilómetros cuadrados, como he indicado recientemente aquí, sin ir más lejos[10].

Al Gore ha pasado a la Historia.

[1] Se otorga casi cada año desde 1901 “a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos alzados y la celebración y promoción de acuerdos de paz”. Se lo otorgaron también a Yasser Arafat, maestro de terroristas, así como a Koffi Annan, Jimmy Carter, Barack Hussein Obama (que fue presidente desde el 20 de enero de 2009 hasta el 20 de enero de 2017), “Por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la colaboración entre los pueblos”), pero se lo dieron cuando aún no llevaba un año como Presidente. Como se ve, no es este un premio que haya conservado el prestigio. A Al Gore se le confirió el 9 de octubre de 2009, dos años después de demostrarse que el contenido de la película que vamos a explicar era falso. Cosas de progres.

[2] “Por sus esfuerzos para construir y difundir un mayor conocimiento sobre el cambio climático provocado por el hombre, y para sentar las bases de las medidas que son necesarias para contrarrestar ese cambio”.

[3] Muy rentable. Se estiman unos ingresos de 300 millones de dólares. Y cada presentación con ayuda de PowerPoint que hacía Gore costaba al anfitrión 125.000 $. Al Gore es un hombre de negocios.

[4] No vaya el lector a pensar que la estulticia de la clase política británica es cosa de tiempos recientes. Ya en 2006, Tony Blair daba muestras de extraña deriva. Laborista, en fin.

[5] Al final, lo que restaba en el documental eran episodios de la vida de Gore y otros rellenos varios.

[6] Extraído de este artículo de Steve Milloy https://junkscience.com/2007/10/hey-al-gore-we-want-a-refund/

[7] https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/

[8] En esa línea, el secretario general de la ONU aseguró en 2023 que “la era de la ebulición global ha llegado”

[9] https://junkscience.com/2022/11/wrong-again-al-gore-nobel-lecture-edition/

[10] https://joseramonferrandis.es/hielo-artico-y-comercio/

El Tribunal Supremo norteamericano contra el pueblo de los Estados Unidos

  1. Lo que ha ocurrido

El viernes 20 de febrero de 2026, el Tribunal Supremo de los EE. UU. (SCOTUS, por su acrónimo en inglés[1]) declaraba ilegal la utilización por la Presidencia de los EE. UU. de unos aranceles denominados “compensatorios” o “recíprocos”[2], aprobados en marzo de 2025, como tarifa global base. La frase clave de la sentencia es «No reivindicamos ninguna competencia especial en materia económica ni de relaciones exteriores. Reivindicamos únicamente, como es nuestro deber, el papel limitado que nos asigna el Artículo III de la Constitución. En cumplimiento de dicho papel, sostenemos que la IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles».

El Presidente había acudido en su día a la Sección 203 de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 (IEEPA), que autorizaba al Presidente a «investigar, regular, dirigir y obligar, anular, prevenir o prohibir, cualquier adquisición, tenencia, retención, uso, transferencia, retiro, transporte, importación o exportación, o trato o ejercicio de cualquier derecho, poder o privilegio con respecto a, o transacciones que involucren, cualquier propiedad en la que cualquier país extranjero o un nacional del mismo tenga algún interés; por cualquier persona, o con respecto a cualquier propiedad, sujeto a la jurisdicción de los Estados Unidos», pues entendía que había emergencia, es decir, urgencia.

La sentencia asegura que “En esta larga lista de facultades (que acabamos de ver, n. del a.) no se mencionan aranceles y esta omisión es notable a la luz de las facultades significativas, pero específicas, que el Congreso se tomó la molestia de mencionar. Es lógico que, si el Congreso hubiera tenido la intención de otorgar la facultad distintiva y extraordinaria de imponer aranceles, lo hubiera hecho expresamente, como lo ha hecho sistemáticamente en otras[3] leyes arancelarias».

En otras palabras, el 20 de febrero, SCOTUS declaró que el presidente Donald Trump no tiene autoridad, bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, para imponer aranceles, pues ello es competencia del Congreso. La sentencia fue aprobada por 6 votos a favor y 3 en contra, correspondientes a los jueces Samuel A. Alito, Brett M. Kavanaugh y Clarence Thomas.

El juez Thomas discrepó de esta opinión y afirmó que la mayoría del tribunal se equivocó. Argumentó que, si bien el Congreso puede no delegar su «poder legislativo central», puede delegar (y muchas veces lo ha delegado) poderes enumerados, como el poder de elaboración de aranceles. En concreto, afirmó que «El Congreso puede delegar el ejercicio de muchos poderes al Presidente. El Congreso lo ha hecho repetidamente desde la fundación, con la bendición de esta Corte. El poder de imponer aranceles a las importaciones puede ser delegado».

Por su parte, en su disentimiento, el juez Kavanaugh afirmó asimismo que la Corte Suprema se equivocó, porque la IEEPA sí permite al Presidente imponer aranceles durante una emergencia nacional (basado en el texto de la ley, la historia y los precedentes pasados). La mayoría de SCOTUS[4] utilizó erróneamente la «doctrina de las cuestiones principales» para bloquear al presidente Trump en asuntos exteriores y comercio. Este error, una decisión legalmente incorrecta, “probablemente será un desastre” en el proceso de reembolso de los aranceles cuestionados.

Samuel A. Alito Jr. fue del todo receptivo a los argumentos legales del Ejecutivo.

  1. Lo que puede ocurrir

Refirámonos primero a los montos de aranceles cobrados y que, según esta sentencia, el Tesoro (ente que los encajó tras su cobro por la Oficina de Aduanas) deberá devolver[5].

Se sabe que el Tesoro recibió en torno a 170.000 millones de dólares cobrados con cargo a IEEPA, de los más de 250.000 millones recaudados en los 10 meses transcurridos por conceptos arancelarios impuestos bajo otras normas legales.

Vayamos ahora a lo que puede hacer el presidente Trump. Sin duda, utilizará otras normas (como de he hecho ya está haciendo) para mantener la presión arancelaria, pero de otra manera. Se trata de tres leyes, ya mencionadas por el propio juez Kavanaugh.

  • Ley de Expansión del Comercio de 1962 (Sección 232) para enfrentar amenazas a la seguridad nacional.
  • Ley de Comercio de 1974 (Secciones 122, 201, 301) de prácticas comerciales desleales, salvaguardias y balanza de pagos.
  • Ley de Aranceles de 1930 (Sección 338) de aranceles de represalia[6] (o discriminatorios). Se la conoce como Smoot-Hawley Act.

Todas ellas necesitan pasos adicionales previos (algunas, investigaciones. Otras, justificaciones) para establecer aranceles, pero pueden reemplazar los aranceles aplicados con cargo a la IEEPA. De momento, todos los aranceles de seguridad nacional (la Sección 232)[7] y los aranceles existentes al amparo de la Sección 301 permanecen plenamente vigentes. Otras acciones adicionales no necesitan sino una decisión, que puede revestir la forma de Orden Ejecutiva.

De hecho, al día siguiente de la sentencia de SCOTUS, el presidente Trump firmó una Orden para imponer un arancel global ADICIONAL del 10%, en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que otorga «la facultad de abordar ciertos problemas fundamentales de pagos internacionales mediante recargos y otras restricciones especiales a las importaciones», que el domingo 22 de febrero elevó al 15%[8]. Por descontado que las investigaciones adicionales requeridas por la Sección 301[9] para proteger a los EE. UU. de prácticas comerciales desleales ya están en marcha.

  1. Las consecuencias

La sentencia no suprime la utilización de los aranceles, pero limita la posibilidad de imponerlos de manera masiva[10]. La sentencia no afecta a los aranceles sectoriales —como los del acero o el aluminio— ni a los que se hayan aplicado mediante otras herramientas legales. En cifras agregadas, el arancel efectivo tras la sentencia pasa del 13,6% al 6,5%. A partir de ahí, serán mucho más altos con las nuevas medidas.

La decisión de SCOTUS dispara otra vez la incertidumbre comercial. El juez Kavanaugh ha recordado que “la decisión del Tribunal podría generar incertidumbre con respecto a los acuerdos comerciales firmados”[11].

En los mercados no se experimentaron variaciones mínimamente relevantes referidas a la cotización del dólar (que apenas subió un 0,2% frente al euro) ni en el precio del bono a 10 años, que pasó del 4,04% al 4,09%.

El objetivo de Trump con los aranceles IEEPA era triple: equilibrar las relaciones comerciales[12], negociar la desaparición progresiva del fentanilo en los EE. UU. y sanear las cuentas nacionales. Recordemos que los EE. UU., debido a la incuria de sucesivas administraciones, tiene en 2026 sendos déficits fiscales[13] (6 % del PIB) y comercial (4% del PIB), amén de una deuda pública del 100% del PIB. Recordemos que durante los últimos 4 años solamente, los EE. UU. han perdido más personas que durante la Segunda Guerra Mundial, Corea, Vietnam, Afganistán e Irak juntas debido a sobredosis u otros efectos de drogas ilegales, sobre todo el fentanilo.[14] Y de la macroeconomía ya hemos hablado. 

No es verosímil que el presidente Trump renuncie a ninguno de los tres objetivos, pues tratará de no emitir más deuda (con la elevación de los tipos de interés que ello conllevaría) ni de recortar otras partidas del gasto público para compensar eventuales incrementos derivados de esta sentencia. Así que se puede esperar una tormenta arancelaria, que habrá que cargar en el debe del Tribunal Supremo de los EEUU, el cual se ha convertido con esta sentencia en un enemigo del pueblo norteamericano.

[1] Supreme Court of the United States.

[2] No sólo estos, que eran la mayoría de los considerados. La decisión de SCOTUS se refiere también a los aranceles adicionales del 25% aplicados a Canadá, China y México para combatir la entrada ilegal en los EEUU de fentanilo y sus precursores.

[3] Es un lapsus decisivo. La IEEPA no es una ley arancelaria.

[4] Ante la demanda de dos compañías —una juguetera con sede en Illinois y una importadora de alcohol de Nueva York, litigio al que se sumaron otros afectados y varios estados gobernados por miembros del partido demócrata.

[5] SCOTUS deja en el ámbito de tribunales de rango inferior la gestión de los reembolsos. El proceso de devolución podría alargarse al menos cinco años, pues se espera una larga y compleja batalla judicial. Conviene recordar que el sobrecoste arancelario lo pagan las empresas importadoras, quienes lo repercutirán (o no) a compradores y consumidores. Éstos, y no los exportadores extranjeros, han asumido hasta el 90% del aumento de precios asociado a los aranceles. Los reembolsos corresponderán a quienes los abonaron, aunque trasladaran los costes al comprador final.

[6] Que pueden ascender hasta el 50% “ad valorem”.

[7] Trump puede recurrir a aranceles sectoriales, usados por múltiples administraciones en el pasado —acero, aluminio, productos agrícolas, automóviles, componentes, etc, – es decir, productos concretos y bien definidos. En este caso y por esta vía, los aranceles no se pueden aplicar a países como tales.

[8] La Sección 122 habilita imponer aranceles de hasta un 15% sólo durante 150 días, que empiezan a contar desde el 24 de febrero. Para prorrogarlos, el presidente Trump necesita el apoyo del Congreso,

[9] El presidente Trump ha anunciado nuevas investigaciones bajo la Sección 301 para identificar prácticas comerciales desleales, paso previo necesario. Ya utilizó ese procedimiento con la RP China en su primer mandato. Lo puede volver a utilizar con gran profusión, justificación mediante.

[10] Es menester recordar que lodos los presidentes norteamericanos desde Bill Clinton (es decir, el propio Clinton, Bush, Obama, Trump y Biden) han hecho uso de la IEEPA, ante la completa inacción de SCOTUS. Ahora se aplica una restricción, que seguramente obedece a cuestiones de grado (aranceles masivos) más que de principios.

[11] Se refiere a los firmados por la administración Trump durante el año 2025, que astán vigentes. La UE, por ejemplo, aceptó comprar bienes por valor de 750.000 millones e invertir 600.000 millones, con un arancel medio extra del 15% sobre casi todas sus exportaciones a los Estados Unidos. Cambiar las condiciones presenta riesgos económicos, comerciales, políticos, diplomáticos y militares.

[12] Desde los años 80 del Siglo XX, los EE. UU. están incurriendo en déficits comerciales de bienes (que no de servicios) crecientes.

[13] 250.000 millones reducen el déficit en un 0,5% del PIB

[14] Véase declaración del Speaker de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. https://youtube.com/shorts/XGc-SC63mew?si=xZpRHd1DNosCHc95

 

La Tierra se calentó 16˚C sin apenas CO2 en la atmósfera

Hace entre 57.000 y 29.000 años, con una concentración de CO2 en la atmósfera (aproximadamente 200 partes por millón) cercana a la que impide la vida de las plantas[1], se produjeron en Groenlandia 11 episodios de calentamiento de la atmósfera de entre 10 y 16 ˚C a lo largo de entre 50 y 200 años.

¿Que cómo lo sabemos[2]? Analizando pólenes. En un estudio[3] realizado en 2024 y publicado en febrero de 2026, que siguió los pasos previstos[4] en estos casos, se pudo reproducir el análisis de los pólenes y determinar que estos eventos[5] no fueron fenómenos locales, limitados a Groenlandia, sino globales[6].

Subidas vertiginosas de temperaturas han tenido lugar muchas veces, en todo el mundo, en plazos muy breves y con el CO2 atmosférico por los suelos.

[1] Que se sitúa entre 150 y 180 partes por millón.

[2] Porque he leído este artículo https://wattsupwiththat.com/2026/02/12/pollen-reconstructions-show-the-last-glacials-warming-events-were-global-10x-greater-than-modern/ que mimetiza este otro https://notrickszone.com/2026/02/11/pollen-reconstructions-show-the-last-glacials-warming-events-were-global-10x-greater-than-modern/

[3] Liu et al., 2026 “A global analysis of pollen-based reconstructions of land climate changes during Dansgaard–Oeschger events” https://cp.copernicus.org/articles/22/205/2026/cp-22-205-2026.pdf

[4] Vean cómo aparece el prpceso de supervivsión en el propio studio: Received: 24 February 2024 – Discussion started: 12 March 2024 Revised: 20 November 2025 – Accepted: 8 January 2026 – Published: 2 February 2026

[5] Dansgaard-Oeschger (D-O) events.

[6] Intervalos de calentamiento invernal de 25°C y hasta 520°C en décadas (siglos) también se produjeron en lugares con pólenes estudiados en África, Asia, Australia, Centroamérica, Europa, Oriente Medio y Sudamérica.

Ciclo de historia sobre “España en el período 1936/1975”. Vigésima ponencia. Francisco Mier

Francisco Mier del Castillo ha llevado a cabo una presentación titulada “La energía nuclear en España”. Fue un ejercicio de amenidad y rigor simultáneos, lo que permitió comprender con claridad el fenómeno y sus implicaciones.

Paco Mier es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense, donde se desempeñó como profesor ayudante.

Fue becario en la JEN, Junta de Energía Nuclear, en el reactor coral.

Estuvo adscrito al Proyecto Garoña en las instalaciones de la General Electric Company en Vallecitos y San José (California).

Participó en el Proyecto ATLAS de investigación y desarrollo del modelo de producción de energía eléctrica BWR (Reactor de agua en ebullición).

Fue director durante décadas de la central de Santa María de Garoña.

Ha participado en las secciones nucleares de UNESA, Tecnatom, etc,

Es miembro perpetuo de la ANS (sociedad nuclear americana)

Recordemos el contexto: estamos publicando las grabaciones correspondientes a un conjunto de 30 disertaciones, referidas a los hechos acontecidos en España entre los años 1936 y 1975, que se llevaron a cabo en el Centro Cultural de los Ejércitos, situado en Gran Vía nº 13 de Madrid.

El enlace para ver el vídeo referido a la presentación se halla al pie.

https://youtu.be/KeFE_-q32hU?si=T1pX8ExzSKQ3DRm2

Efemérides del 19 de febrero

Tras las elecciones del 16 de febrero de 1936, que fueron un fraude por parte del Frente Popular, se formó un nuevo gobierno. Vean cómo lo relata el libro “Franco sin adjetivos”[1]:

“El 19 de febrero de 1936 se formó el nuevo gobierno. Éste amnistió a los responsables del golpe de Asturias de 1934 y encarceló a la cúpula de Falange Española. Azaña fue elegido presidente el 10 de mayo de 1936[2]. Jefe del gobierno resultó Santiago Casares Quiroga[3].

[1] https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/

[2] Por gran mayoría de los 847 diputados y compromisarios.

[3] Tras ganar las elecciones, Azaña declaró que el poder no saldría ya de manos de la izquierda.