por José-Ramón Ferrandis | 4 Jul 2025 | Cambio climático, Globalización, Países / Áreas geográficas
Todo empezó a saberse tras un documentado artículo de Reuters[1]: investigadores norteamericanos “han encontrado dispositivos de comunicación falsos que no figuran en los documentos descriptivos del producto en algunos inversores de energía solar[2] (y eólica, pero menos porque su presencia en el mercado es muy inferior) de origen chino”.
Esto es grave. Significa que hay un caballo de Troya en los equipos de energía solar que la RP China (RPCh) vende a todo el mundo y que, obviamente, todo el mundo compra. Compra e instala, confiando en su funcionamiento. Dicho de otra forma, de un momento a otro, la RPCh puede generar el caos en Occidente de manera muy sencilla, es decir, activando un mecanismo oculto de bloqueo de inversores y dejando fuera de servicio la red eléctrica.[3]
“El uso de los dispositivos de comunicación falsos para eludir los cortafuegos y apagar los inversores de forma remota, o cambiar su configuración, podría desestabilizar las redes eléctricas, dañar la infraestructura energética y desencadenar apagones generalizados, dijeron los expertos”[4]. No ya en los EE. UU.: en todo Occidente. O en todo el mundo, pues fuera de Occidente también hay países que cometen el error de comprar en la RPCh.
De acuerdo con informaciones de Wood Mackenzie, empresas chinas como Huawei y Sungrow controlaban más del 50% del mercado mundial de inversores en 2023.[5] Y en 2025, sin duda han avanzado en el control. ¿Que no lo ha leído usted antes, lector, en parte alguna? Evidentemente. Esa es la idea. Afortunadamente apareció este artículo https://empoweringamerica.org/we-need-a-kill-switch-on-foreign-powers-tampering-with-our-electric-grid/
Y sólo estamos hablando de inversores. Hay que empezar a investigar[6] todo aparato electrónico de uso masivo, como teléfonos móviles, ordenadores, vehículos eléctricos, partes y piezas electrónicas, equipos industriales… ¿Ven por qué se avecina una enorme cisura en el comercio internacional, con los EE. UU. y sus aliados por una parte y la RP China y los suyos por otra? Los engaños chinos, que tiñen las relaciones económicas y comerciales internacionales en beneficio de la República Popular China desde hace décadas, van a terminar. O no, como decía aquel presidente del gobierno de España.
Queda claro el riesgo de depender de empresas de países enemigos para suministros clave. No ya sólo alimenticios, energéticos, médicos, farmacéuticos o de insumos para la agricultura, sino incluso de coches eléctricos, trufados con tecnología china que no controlamos. En el caso de los inversores, la situación afecta a las energías eólica y solar, básicamente innecesarias salvo bajo el paraguas del falso relato del calentamiento global.
Por centrar el tema en nuestra Patria con desarrollos nucleares e hidroeléctricos, complementados con centrales de ciclo combinado (gas natural) y eventualmente carbón, la producción de energía eléctrica de España estaría completamente garantizada y libre de asechanzas chinas. ¿Que por qué no se hace, ofreciendo tal diseño de generación para la red eléctrica todas las ventajas tecnológicas, de eficiencia, coste, seguridad y garantías de suministro, y ninguno de los inconvenientes que la plagan ahora? Se lo cuento otro día.
[1] https://www.reuters.com/sustainability/climate-energy/ghost-machine-rogue-communication-devices-found-chinese-inverters-2025-05-14/
[2] Debo explicar que es un inversor de energía solar. Es quien se encarga de recibir la corriente continua que emerge de los paneles y convertirla en corriente alterna, que es la que se utiliza en la red.
[3] Señora Aagesen, valórelo.
[4] No quito ni pongo una coma.
[5] https://www.gbnews.com/news/ed-miliband-warning-chinese-kill-switches-us-solar-farms
[6] Es un recurso literario: ya se está investigando.
por José-Ramón Ferrandis | 1 Jul 2025 | Libros, Países / Áreas geográficas
Hoy, 1 de julio de 2025, se cumplen 88 años desde que ese mismo día, pero de 1937, los obispos españoles, en una Carta Colectiva enviada a todos los obispos del mundo[1], denunciaran la persecución religiosa en España. Obviamente, ello ocurrió durante la II República, ese régimen deleznable.
Veamos cómo aparece el asunto en la página 63 (versión papel) del libro “Franco sin adjetivos”. https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
“El Vaticano sabía todo esto. Lo sabía porque era del dominio público; lo sabía por la pastoral de 30 de septiembre de 1936 firmada por el obispo Dr. Enrique Plá y Deniel[2]; lo sabía porque el 1 de julio de 1937, los obispos españoles, en una Carta Colectiva[3], denunciaron la persecución religiosa en España[4]. Y lo sabía porque en la Encíclica Divini Redemptoris[5] del papa Pío XI[6], publicada el 19 de marzo de 1937, éste denunciaba la situación de España bajo la revolución. Pero siguió contemporizando con el gobierno de la II República española hasta el 4 de mayo de 1938.
¿Por qué tardó tanto? Fundamentalmente por cinco razones.
La primera fue la propia dinámica del Vaticano, de su Secretaría de Estado. Es muy pausada, muy lenta, muy premiosa. O si lo quieren así, muy prudente, muy cauta, muy reflexiva. No peca de precipitación. Actúa por escalones sucesivos. Va filtrando su posición y analizando el eco. Y eso lleva tiempo.
La segunda, asociada a la primera, fue que la Santa Sede había reconocido a la II República española y, a pesar de la deriva criminal[7] de ésta, durante cinco años no hubo alternativa formal[8]. Con todo, la Santa Sede esperó dos años más.
La tercera fue que, aunque nada más empezar la Guerra Civil, los alzados pidieron el reconocimiento al Vaticano en lugar del conferido a la República, el Vaticano había dicho que no. La reacción inicial del Vaticano tras el 18 de julio fue rechazar el Alzamiento y llamar rebeldes[9] a los nacionales. No era factible rectificar a tan corto plazo. Además, la Santa Sede no se atrevía a dar el paso porque temía que el régimen derivara en fascismo. La Santa Sede siguió reconociendo a la II República y a su embajador ante la Santa Sede, Luis de Zulueta.
La cuarta fue que Pío XI había pedido una tregua[10] al Generalísimo, quien se había negado a concederla. El Papa sabía, por los republicanos huidos a Francia, que la guerra la iba a ganar Franco porque tenía un ejército disciplinado y ordenado, mientras el ejército de la República, que inicialmente era más parecido a una banda con enfrentamientos internos que a un ejército digno de ese nombre, no había conseguido revertir la situación. Con todo, no se decidió.
La quinta fue que el Vaticano sólo movió ficha cuando comprobó que Francia estaba negociando el reconocimiento con el Estado de Franco y que el Reino Unido había llegado a acuerdos comerciales con los nacionales. Tampoco era cosa de quedarse solo.
Sólo entonces la Secretaría de Estado vaticana reconoció oficialmente al gobierno nacional de España, enviando a San Sebastián al nuncio Gaetano Cicognani. Franco había salvado a la Iglesia Católica. El pago del Vaticano fue tardío y sus secuelas, cicateras.”
[1] Pueden encontrar la Carta íntegra en el magnífico libro del Padre Gabriel Calvo Zarraute “1936. Cruzada y no Guerra Civil” https://www.sndeditores.com/libro/1936-cruzada-y-no-guerra-civil_161912/
[2] Titulada “Las dos ciudades”, en la que la Iglesia de España declaraba “Cruzada” al Movimiento Nacional.
[3] Carta Colectiva de los obispos españoles Aparece este enlace en el libro “Franco sin adjetivos”, pero cundo se intenta acceder a él, el lector se encuentra con el conocido “Error 404”. Era de esperar, pues se trata de un enlace a la Fundación Francisco Franco. Por eso les indico que pueden leerla en el libro del Padre Gabriel Calvo Zarraute titulado «1936: cruzada y no Guerra Civil»
[4] La carta fue unánime, con la excepción del cardenal Vidal y Barraquer, con jurisdicción en Barcelona, quien no firmó para evitar posibles represalias. Firmaron 8 arzobispos, 38 obispos y 5 vicarios. No pudieron firmar los 12 obispos asesinados en la zona republicana. La Iglesia no podía quedar indiferente ni permanecer neutral. En todo el mundo se publicaron 36 ediciones en 14 idiomas diferentes.
[5] Publicada el 19 de marzo de 1937. Toda la jerarquía católica (900 obispos) apoyó la legitimidad de la carta y su contenido.
[6] Pío XI, Achille Damiano Ambrogio Ratti por nacimiento, (Lombardía, 31.5.1857-Ciudad del Vaticano, 10.2.1939), fue el 259º Papa de la Iglesia, que dirigió entre 1922 y 1939.
[7] Pío XI reaccionó con gran dureza en un discurso pronunciado en 1931 en el Vaticano, donde afirmó que «España es igual que la URSS”.
[8] Al estallar la revolución social-comunista de Asturias en 1934, donde quemaron la catedral de Oviedo y murieron 1.341 personas (entre ellas muchos sacerdotes), el Papa consideró la ruptura de relaciones.
[9] Los documentos del Vaticano de la época fueron desclasificados bajo Juan Pablo II. En ellos aparece este dato.
[10] El Papa solicitó a Franco que declarara una tregua en diciembre de 1938. Franco respondió así: «La guerra es la guerra y esta guerra la tenemos casi terminada. Y si hacemos una tregua, las treguas sólo sirven para que el que esté perdiendo se reorganice».
por José-Ramón Ferrandis | 30 Jun 2025 | Cambio climático, Globalización, Países / Áreas geográficas
El SEPRONA es el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil. A finales de 2022, el Ministerio del Interior presentó públicamente, tras su adquisición, 157 motocicletas eléctricas ZERO FX ZF7.2 de origen y procedencia china cuyo sedicente objetivo era modernizar el trabajo de vigilancia en el medio rural correspondiente al SEPRONA. Hoy, en 2025, la iniciativa se ha revelado un fracaso y la propia Guardia Civil ha solicitado la retirada de los vehículos por inútiles, contraproducentes y peligrosos.
¿Por qué?
El modelo elegido, ZERO FX ZF7.2, dispone de una batería de 7,2 kWh, lo que en condiciones teóricas permite recorrer hasta 146 kilómetros en trayectos urbanos. Sin embargo, en pruebas reales, esta cifra desciende a 89 kilómetros en esos mismos entornos urbanos, pero sólo a 68 en vías de circunvalación y a vayaustedasabercuántos en el monte, con terrenos irregulares, pendientes acusadas y zonas de barro, porque no lo han comunicado. Se entiende que no lo hagan porque el kilometraje resultante es ridículamente pequeño. Y cabe añadir que estos ejemplares de motos chinas carecen de neumáticos todoterreno, de guardabarros delantero y de defensas laterales. Vamos, un peligro para el piloto en campo abierto.
A esto, que ya inhabilita el uso de las motillos de broma[1] para funciones policiales, se suma el problema de la recarga, pues las motos necesitan siete horas siete enchufadas a la red para recuperar el 100% de su carga. Mientras tanto, los agentes no tienen motos a su disposición. Y como es lógico, no las quieren y han solicitado su retirada. Ya saben, nada como un motor de explosión en motos de marcas europeas fiables y seguras.
El contrato de adquisición de las motillos, se ignora si incluyendo o no comisiones en qué momento del proceso comercial ni para qué mediador, se elevó a 2,2 millones de euros. Los vehículos han ido directamente a la basura funcional, evidentemente, si bien su rastro financiero ha dejado beneficios, qué duda cabe. Claro que, como “el dinero púbico no es de nadie”[2] y nadie se hace responsable de los fiascos, pues pelillos a la mar. Y es que el dinero público, en el Ministerio del Interior, da para mucho, porque parece sobrar. Vean.
El día 21 de junio de 2024 hemos sabido que “El Ministerio del Interior destinará 66.000 euros a la compra de pendientes con forma de tricornio, tazas y estatuas para «mantener la imagen y el prestigio» de la Guardia Civil”.[3] Así que hay recursos financieros, aunque en ocasiones no lo parezca, habida cuenta de que el mismo Ministerio del Interior reconoce que los guardias civiles en prácticas están utilizando chalecos antibalas que no son de su talla, lo que, como denuncian los sindicatos de la Guardia Civil, «limitan su movilidad, comprometiendo su capacidad de reacción y operatividad».
Pero hay más y mucho más grave: el gobierno está vaciando las cajas de fondos operativos, aparentemente para que la Guardia Civil no pueda hacer su trabajo[4].
En resumen: la Agenda 2030 que el gobierno de España sigue a pies juntillas pone en peligro la operatividad del SEPRONA con motos eléctricas de origen chino por completo inadecuadas, aunque se las supone baratitas. Los chalecos antibalas de los agentes en prácticas pueden ser de cualquier talla, que tampoco hay que ponerse estrechos.
Aunque no lo parezca, por lo que se refiere a recursos financieros, haberlos haylos, como se puede ver con los pendientes de marras. Sólo hay que saber elegir en qué gastar los dineros, aunque parece que no es en proporcionar los medios necesarios para que los agentes puedan hacer su trabajo.
Si esto no es empeñarse en destruir España, lo parece.
[1] Como indica la JUCIL (Asociación Profesional Justicia Guardia Civil), la falta de neumáticos todoterreno, la ausencia de un guardabarros delantero y la carencia de defensas laterales hacen que estas motos sean directamente peligrosas en el medio rural.
[2] Recuérdese ahora y siempre esta frase histórica de la vicepresidente (nótese que se indica vicepresidente, no vicepresidenta) Carmen Calvo Poyatos, egabrense, miembro (nótese que es miembro, no otra cosa) de un gobierno de Pedro Sánchez Pérez-Castejón y posteriormente presidente del Consejo de Estado.
[3] https://okdiario.com/espana/marlaska-gasta-66-000-pendientes-tricornio-tazas-mantener-prestigio-guardia-civil-14939652#Echobox=1750485968-1
[4] https://theobjective.com/espana/2025-06-29/interior-sin-fondos-investigacion-antiterrorismo-guardia-civil/
por José-Ramón Ferrandis | 27 Jun 2025 | Cambio climático, Economía, Globalización
Esta es la quinta y última entrega de la serie que pone de relieve quién y por qué desarrolla los pasos que están orientados a la destrucción de Occidente. Todo cuanto puedan ver aquí, y mucho más, está en este libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/.
Las cuatro entregas anteriores aparecieron aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-i/, aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-ii/, aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-iii/ y aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-iv/
Habíamos dejado el asunto en la declaración de Maurice Strong y con la firma del muy inútil y dañino Protocolo de Kioto.
En el texto de hoy terminamos con afirmaciones categóricas de altos representantes de la ONU. El primero es Ottmar Edenhofer, sobre cuya vida y milagros se ve en el enlace[1], pero les adelanto que fue director del Grupo de Trabajo que elaboró el Tercer Informe de Evaluación del IPCC. Vean lo que dijo: “La política climática no tiene casi nada que ver con la protección ambiental. En la próxima[2] cumbre de Cancún se negociará, en realidad, sobre la distribución de los recursos mundiales”. https://www.azquotes.com/author/30831-Ottmar_Edenhofer
No fue el único mandamás de la ONU expresándose al respecto. Cristina (luego Christiana) Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención del Cambio Climático de Naciones Unidas, se expresó de manera similar: “Esta es la primera vez en la historia de la Humanidad en la que nos hemos fijado la tarea de cambiar el modelo de desarrollo económico que ha estado reinando durante al menos 150 años, desde la revolución industrial. No será de un día para otro ni ocurrirá en una u otra COP[3]. Será un proceso largo debido a la profundidad de la transformación emprendida[4]” https://www.azquotes.com/author/32264-Christiana_Figueres
Pero hay más, esta vez proveniente del ala izquierda del socialismo norteamericano, tan extendido bajo otros nombres. En 2019, el nexo de los movimientos climáticos con la agenda socialista fue revelado por Richard Lachmann[5] (Socialistas Democráticos de América[6]): “El cambio climático es un asunto en torno al cual la gente puede unirse y oponerse tanto a fascistas como a neoliberales. Proporciona un marco en el cual los socialistas pueden aunar políticas interiores y exteriores, lo ideológico y lo práctico, lo personal y lo político y retar fuertemente al que no se sume”. “El cambio climático creará una brecha para que las políticas socialistas rompan el vínculo entre crecimiento capitalista y legitimación política”. https://www.dsausa.org/democratic-left/climate-solidarity-and-resistance/
Estoy seguro de que se ha entendido perfectamente de dónde viene la pulsión destructiva de las economías y sociedades occidentales y quién la orquesta: la Organización de Naciones Unidas.
O ellos, o nosotros.
[1] Entre 2008 y 2015 fue copresidente del IPCC Working Group III «Mitigation of Climate Change». Dejó la orden jesuita en 1994, tras siete años en ella.
[2] Cancún. El texto de Edenhofer habla de “la próxima”. La COP de Cancún se celebró en 2016.
[3] COP por Conference of the Parties, cuerpo que gobierna la United Nations Climate Change Conference. La reunión oficial de todos los estados parte del Protocolo de Kioto es la Conferencia de las Partes. Se celebra todos los años como parte de la conferencia de Naciones Unidas sobre el cambio climático. Sirve también como reunión formal de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
[4] En breve hablaremos de Antonio Gramsci.
[5] Richard Lachmann es (fue, nota del autor) un sociólogo norteamericano, profesor en la Universidad de Albany. Lachmann apuesta por que son las relaciones entre las élites, y no la marxista (de Karl) lucha de clases o cualquier otro conjunto de factores propuestos por otros historiadores que no sean él, quienes determinan el advenimiento o la no llegada del capitalismo en la primera Europa moderna.
[6] El partido de los Socialistas Democráticos de América (DSA) hunde sus raíces en el Partido Socialista de los EE. UU. (SPA). En 1972, el SPA se transformó en un partido menos radical y pasó a llamarse Social Democrats USA. Socialistas Democráticos de América se fundó en 1982 como resultado de la fusión entre el DSOC y el New American Movement, una alianza de intelectuales socialistas y comunistas con raíces en los movimientos de Nueva Izquierda de los años 60 y 70. Llegaron a sumar 6.000 afiliados. En agosto de 2017, el DSA mantuvo su convención nacional en Chicago. Sus prioridades fueron la solidaridad laboral, Medicare para todos (asistencia sanitaria universal) y la política electoral. El DSA participa en proyectos como la ayuda mutua, el medio ambiente, la organización de arrendatarios y el (sic) antifascismo.
por José-Ramón Ferrandis | 23 Jun 2025 | Otros artículos
A veces, al levantar la mirada en espacios abiertos, vemos estelas, procedentes de aviones que surcan el cielo. Llaman la atención, tanto más cuanto menos frecuente es su observación, sí, pero también por el patrón que a veces dibujan esas estelas en el espacio.
Al hilo de ese fenómeno han surgido voces que desconfían de la inocuidad de las estelas y que interpretan su existencia desde una perspectiva de recelo, entendiendo que el fenómeno no es una consecuencia simple de vuelos a determinada altitud, sino que esconderían acciones contra la salud o por la modificación del clima. Vamos a analizar el fenómeno.
¿A qué puede corresponder la aparición de estelas[1] en la baja atmósfera? Las explicaciones son dos, básicamente.
Una, la más divulgada y hasta obvia, es que se deben al vapor de agua. Se forman cuando el vapor de agua a alta temperatura que expelen los motores (de hélice o a reacción) de los aviones se condensa inmediatamente y se congela acto seguido, formando cristales de hielo suspendidos a altitudes superiores a 8.000 metros, donde la temperatura alcanza los – 40°C. Eso hace que las estelas se vean perfectamente desde grandes distancias.
En función de la humedad y la temperatura, las estelas permanecerán más o menos tiempo en la atmósfera[2]. Si ésta se halla próxima al límite de saturación de humedad, la estela puede permanecer visible largo tiempo[3]. Si la atmósfera está seca, la estela se disipará pronto[4].
Otra explicación, que ha venido ganando adeptos por pura desconfianza en las instituciones en general y en las agencias meteorológicas en particular[5], es la de que existe una conspiración global para intervenir en la atmósfera o en el suelo; si en la atmósfera, para modificar el comportamiento de las temperaturas[6] o para alterar el funcionamiento del tiempo atmosférico; si en el suelo, para afectar a los humanos o a los alimentos de forma que incida en el efecto destructor de vidas que también supuso la pandemia de COVID procedente del laboratorio de investigación biológica de Wuhan, en la República Popular China. [
Tanto si el objetivo es incidir sobre el clima como si se trata de dañar a la población, los efectos sedicentemente buscados se lograrían liberando a la atmósfera productos químicos (o bacterias no especificadas) que inducirían efetos dañinos sobre las personas. Las estelas, en este caso, bien se pueden definir como “estelas químicas”.
Vamos por partes.
Empecemos por las manifestaciones afirmativas o asertivas: nadie duda de la hipótesis número uno, es decir, que las estelas son epifenómenos del funcionamiento de los motores de aviación.
Su existencia se conoce desde la primera descripción[7] disponible, en 1918, durante la Primera Guerra Mundial.
Sigamos, ahora con la hipótesis número dos: ¿habría detrás de algunas de esas estelas un objetivo distinto, dañino?
Es un hecho que un porcentaje nada despreciable de la población cree que algunas o muchas de las estelas no son sólo vapor de agua, sino que contienen elementos como sales de bario y aluminio, estroncio, torio o carburo de silicio, así como fibras de polímero[8], todos lanzados a la atmósfera desde hace décadas[9], cada vez con más frecuencia[10].
¿Qué hay de cierto en ello? Los intentos de verificar esa hipótesis se han revelado baldíos. No hay evidencias científicas al respecto[11]. No hay datos verificables sobre pulverizaciones, que son rechazadas por prácticamente todos los analistas científicos, la NASA y otros[12]. No es verosímil que una actuación global coordinada esté siendo realizada desde hace décadas por parte de miles de implicados[13] sin que se hayan producido fugas de información que rompan el secreto. Las muestras tomadas (irregularmente, al no respetar los protocolos) en agua de lluvia no revelan trazas de metales pesados en el entorno.
Ojo, no estamos hablando de dispersión de sustancias químicas para fines conocidos, aceptados, funcionales y benignos, como son fumigación de cosechas[14] o sembrado de nubes para inducir precipitaciones o dispersarlas[15].
En última instancia, no parece verosímil que se intente envenenar aire y/o suelo con fines de distinta índole, sobre todo porque desde 8.000 metros de altura no hay bombardeo de partículas que alcance objetivo alguno con una mínima precisión. Así, los eventuales inductores de las maléficas siembras estarían dañándose a sí mismos o a los suyos. Este es un argumento que es recomendable aplicar siempre.
Veamos a qué me refiero. Las élites políticas, sociales y económicas viven en áreas propias, dotadas de seguridad, comodidades y libres de contaminación atmosférica[16]. Por poner un ejemplo, los residentes en Moscú cuando tuvo lugar el experimento fallido de Chernobil utilizamos ese mismo argumento. Cuando observamos que los lideres del Partido Comunista de la URSS seguían en Moscú haciendo vida normal, supimos que estábamos seguros y fuera del alcance de la contaminación por isótopos radiactivos.
Pues mutatis mutandis por lo que se refiere a las quimioestelas. Cuando vean huir a esas élites y sus familias, preocúpense (o mejor, ocúpense). Mientras tanto, no es preciso.
[1] En inglés, el término contrail (estela de vapor) es una contracción de condensación y estela (condensation y trail), así como chemtrail es una contracción de las palabras químico y estela (chemical y trail), En español podemos utilizar estela y quimioestela.
[2] Tiende a ser bastante tiempo, porque el hielo se sublima lentamente.
[3] Quienes piensan que hay un complot en las estelas afirman que las estelas químicas se pueden distinguir de las estelas de vapor por su mucha mayor duración; aseguran que cuando las estelas persisten durante 12 horas o se transforman en nubes tipo cirros, se trata de estelas químicas.
[4] Los expertos en fenómenos atmosféricos aseguran que las supuestas estelas químicas son simples estelas de condensación de vapor bajo condiciones cambiantes en términos de luz solar, temperatura, cizalladura del viento y niveles de humedad a la altitud de vuelo de los aviones.
[5] Con bastante razón, a juzgar por el comportamiento de muchas de ellas a la hora de respaldar la teoría canónica del calentamiento global antropogénico, falsa de principio a fin, pero muy rentable para sus colaboradores.
[6] Por la vía de la gestión de la radiación solar.
[7] Esa descripción procede de la ofensiva de Meuse-Argonne en la Primera Guerra Mundial. El primer informe de una estela de condensación persistente data de 1921. Hay muchas fotografías de estelas de la Segunda Guerra Mundial.
[8] Además de bacterias no especificadas.
[9] Las teorías referidas a la existencia de una conspiración comenzaron a aparecer tras un informe de la United States Air Force (USAF) publicado en 1996 sobre modificación de patrones atmosféricos. A finales de esa década, la USAF fue acusada de pulverizar a la población con “sustancias misteriosas” desde aviones, generando “patrones inhabituales de estelas”. En los EE. UU., los carriles de vuelo que siguen el Sistema Nacional del Espacio Aéreo forman retículas. Desde el suelo es difícil determinar si las estelas superpuestas están a altitudes similares o no. Diversas teorías aparecieron en Internet y de ahí saltaron a algunos medios, sobre todo radiofónicos.
[10] Las estelas de concentración crecen con el número de vuelos, cada vez mayor.
[11] Gran parte de las supuestas estelas químicas son en realidad cirros, siempre a gran altura.
[12] La NASA en solitario en 2017. En el año 2000, la Agencia de Protección Ambiental (EPA), la Administración Federal de Aviación (FAA), la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) en 2020 publicaron una respuesta conjunta que intentaba disipar los rumores.
[13] Científicos, técnicos, pilotos, personal de mantenimiento, entidades civiles y militares, instituciones, empresas.
[14] Los más viejos del lugar recordarán la hipótesis alternativa a la oficial referida a los envenenamientos que tuvieron lugar en España en 1981 por aceite de colza desnaturalizado, originalmente para usos industriales, que fue desviado a consumo. Hubo 330 muertos y unos 22.000 afectados, muchos de gravedad y de manera permanente. Un científico aventuró que se trataba de consecuencias de fumigaciones al establecer correlaciones débiles (que interpretó como causación) entre los vuelos registrados y las localidades de Madrid donde se habían dado casos. No fue tal.
[15] Las primeras para contrarrestar sequias: las segundas, para prevenir inundaciones o por razones institucionales, como celebración de actos importantes al aire libre.
[16] Recuerden: el CO2 no es un contaminante. El señor alcalde de Madrid parece no saberlo, o en todo caso, le da lo mismo. Lo suyo es prohibir.