(El antecedente de este articulo ha sido publicado aquí https://joseramonferrandis.es/hace-mas-frio-que-nunca-i/. Su última frase es ésta: “¿Por qué se producen una y otra vez estas afirmaciones sobre acontecimientos que han de tener lugar en un futuro, pero que nunca ocurren? Por tres razones.”)
La primera es porque lo que ha tenido lugar está ya en el pasado y eso no genera miedo alguno en la población. Eso sí, se rechaza la mera comprobación de los datos disponibles sobre lo que ha ocurrido lugar porque, para colar la indigna y criminal estupidez del Net Zero[1], es necesario que la gente se asuste mucho y para eso debe desconocer la realidad. Eso permite imponer el empobrecimiento que nos quieren endilgar, sin demasiadas protestas.
La segunda razón es porque los modelos que utilizan los calentólogos para predecir el futuro son inadecuados para entender el comportamiento de una atmósfera (y sus fenómenos) que es caótica y no lineal. Lo son hasta el punto de que no aciertan en absoluto con las temperaturas que van a tener lugar, como se comprueba una y otra vez, llegado el momento. Y eso ocurre porque los modelos exageran de manera deliberada y acientífica la capacidad del CO2 para calentar la atmósfera. Eso sí, cuando las previsiones del Establishment climático fallan, simplemente las ignoran y lanzan otras. Llevamos veinticinco años así y siguen, y siguen…
Reconociendo esa deriva, la prestigiosa revista Nature ha publicado el 26 de marzo del 2025 un ensayo[2], titulado “La otra crisis climática”, escrito por Tiffany A. Shaw[3] y Bjorn Stevens[4]. En él sostienen que los modelos para predecir el clima de la Tierra utilizados por los investigadores del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) no son fiables. Shaw y Stevens indican que los modelos estándar aplican las llamadas “leyes básicas de la física”, que si bien suelen conducir a predicciones correctas en el ámbito general, no es el caso en el ámbito de lo particular, la variabilidad regional o los fenómenos extremos[5]: las predicciones de los modelos climáticos que se utilizan no coinciden con lo que realmente está ocurriendo en el planeta. ¿Conclusión?: los modelos utilizados están lastrados por su ignorancia sobre cómo interactúan los componentes del complejísimo sistema climático.
Uno de los elementos esenciales de la tesis climática oficial es la idea de la existencia de retroalimentaciones positivas del CO2 atmosférico. Pero estas retroalimentaciones no se pueden medir directamente, así que su magnitud se estima mediante modelos. Y el IPCC ignora deliberadamente lo esencial: el CO2 apenas puede ya incrementar las temperaturas, pues ha llegado al punto de saturación. Lo he explicado aquí https://joseramonferrandis.es/saturacion/ .
Durante muchos años, estimaciones inexactas han sustentado las proyecciones más alarmantes del IPCC. Las discrepancias entre modelos y realidad ponen en duda la validez y magnitud real de las previsiones oficiales, siempre fallidas.
Un eminente científico, John Clauser, del que vamos a hablar a continuación, ha criticado abiertamente la modelización climática dominante. Clauser asegura que la influencia del CO₂ sobre el clima ha sido sobredimensionada y que «el calentamiento global es una fabricación total de periodistas sensacionalistas y políticos deshonestos»[6].
Sus declaraciones le han costado censuras y ostracismo. En 2023, su conferencia[7] en el Fondo Monetario Internacional (FMI) fue cancelada por el Independent Evaluation Oficer[8] del FMI el día anterior a la fecha prevista, como máxima expresión de censura al discrepante[9].
La tercera razón es porque en realidad, todo esto es una estafa global auspiciada por la Organización de Naciones Unidas, como explico en mi libro “Crimen de Estado”[10], y da lo mismo Juana que su hermana a la hora de bombardear a la opinión pública con apocalipsis variados. Si hemos pasado del “calentamiento global” al “cambio climático” no es por capricho, sino porque la atmósfera no se calentaba y la cosa empezaba a ser grotesca. Ahora son todavía más atrevidos y directamente falsean los datos. Ya da todo igual, van desvergonzadamente a tumba abierta.
“A esto debemos sumar que desde el 2018 el propio IPCC, ante las dificultades para transmitir la complicada situación climática de la tierra, propusieron a los científicos utilizar metáforas y argumentos que, necesariamente, carecían de rigurosidad científica. Debió hacerse así con el objeto de que los tomadores de decisiones pudiesen comprender las amenazas que los científicos vislumbran.”[11] Los autores de estas palabras dicen más: “Los diversos grupos del IPCC saben perfectamente que la existencia de dudas en el conocimiento científico puede ser tomado por los tomadores de decisiones como un estupendo argumento para que desechen sus predicciones más alarmantes sobre el clima futuro de la tierra, las cuales motivaron documentos como la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).”
Ya nadie se cree el constructo de la “emergencia climática”. En ese sentido, el mencionado John F. Clauser, ganador del Premio Nobel de Física 2022[12], ha afirmado repetidamente que el futuro apocalíptico que venden tanto políticos como medios, como consecuencia del calentamiento global que sedicentemente causa el hombre por las emisiones de CO2 a la atmósfera, es una maquinación. Lo afirman él y los miles de firmantes de la Declaración Climática Mundial[13]: «no existe una crisis climática real». Y sigue: «La pseudociencia es ciencia ficción. Desafortunadamente, ni las computadoras ni los verificadores de datos humanos pueden, en general, distinguir la realidad de la ficción». Y por eso, según Clauser, «el IPCC es una de las peores fuentes de desinformación peligrosa». Como ya sabe el lector, el IPCC es el organismo de Naciones Unidas dedicado a tratar de probar que el calentamiento global (ahora “Cambo Climático”) está causado por el ser humano[14].
Esto del “calentamiento global antropogénico” es una mentira global del multilateralismo. Tiene las horas contadas. Pueden sentarse a verlo pasar.
[1] https://joseramonferrandis.es/net-zero-nunca-funcionara-entrega-completa/
[2] https://www.nature.com/articles/s41586-025-08680-1
[3] Departamento de geociencias de la Universidad de Chicago.
[4] Max Planck Institute for Meteorology
[5] Más datos, aquí https://www.libertaddigital.com/ciencia-tecnologia/ciencia/2025-07-25/el-cambio-climatico-entra-en-crisis-nature-revela-fallos-graves-en-la-narrativa-climatica-7278711/
[6] https://www.libremercado.com/2023-11-05/clauser-el-calentamiento-global-es-una-fabricacion-total-de-periodistas-sensacionalistas-y-politicos-deshonestos-7065402/
[7] https://www.libremercado.com/2023-09-03/clauser-el-nobel-negacionista-el-ipcc-es-una-de-las-peores-fuentes-de-desinformacion-7045257/
[8] Directamente a las órdenes de la directora Gerente, Kristalina Gueorguieva. Ninguna “independencia”.
[9] El título de la conferencia alarmó a los mandamases del FMI y de la ONU toda: “Hablemos: ¿Cuánto podemos confiar en las predicciones climáticas del IPCC?”
[10] https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[11] La “otra crisis climática” de Shaw y Stevens – Luis Tamayo Pérez y Antonio Sarmiento Galán – La Lupa
[12] Además del Nobel, ganó el prestigioso Premio Wolf de Física en 2010.
[13] https://clintel.org/world-climate-declaration/
[14] https://www.libremercado.com/2023-09-03/clauser-el-nobel-negacionista-el-ipcc-es-una-de-las-peores-fuentes-de-desinformacion-7045257/
