por José-Ramón Ferrandis | 25 Jul 2026 | Otros artículos
La caída de Teruel en manos nacionales, la toma de Aragón y la división de la zona republicana en dos partes hacían difícil la situación frentepopulista. Con todo, el gobierno de Valencia poseía fuerzas considerables, reforzadas y modernizadas[1], así que el jefe del Alto Estado Mayor republicano, Vicente Rojo, decidió asestar a Franco un golpe en un arco de más de 60 kilómetros entre Mequinenza (Zaragoza) y Amposta (Tarragona). La II República iba a poner en juego la mayoría de sus recursos en una nueva batalla frontal.[2]
El factor sorpresa[3] favoreció a los frentepopulistas. A las 00:15 horas del 25 de julio, sin luna, unos 100.000[4] soldados frentepopulistas cruzaron[5] el Ebro por doce puntos distintos y cayeron sobre las defensas de los nacionales, muy inferiores en número[6]. El general Rojo había reunido a sus mejores mandos, antes en el 5º Regimiento: Juan Modesto, Enrique Líster y Manuel Tagüeña[7], además de Etelvino Vega[8]. Todos los comandantes principales y muchos mandos intermedios eran comunistas[9].
La idea era tomar Gandesa, el centro de comunicaciones más importante de la zona. El ejército frentepopulista cruzó el río, pero no alcanzó los objetivos previstos. Sin embargo, en los primeros momentos de la batalla del Ebro, el Frente Popular estaba eufórico. Azaña llegó a pensar que había cambiado el destino de la República. Fue un espejismo.
Franco[10] diseñó una batalla de desgaste para destruir al ejército enemigo[11]. La aviación franquista efectuó ataques masivos sobre los pontones frentepopulistas. La aviación de la República tardó más de dos días en intervenir[12]. Los tanques del Frente Popular no pudieron pasar el río, en ausencia de puentes. Además, la apertura por los franquistas de las compuertas de los embalses de Tremp y Camarasa generó una crecida del río que arrastró hombres, camiones y pasarelas.
El 21 de septiembre, Negrín retiró las Brigadas Internacionales para congraciarse con Francia y el Reino Unido, a la vista de lo que se estaba decidiendo en la Conferencia de Múnich[13]. El 3 de octubre, Franco despidió en Logroño a 10.000 voluntarios italianos[14], que regresaron a su patria desde Cádiz.
El 30 de octubre empezó la contraofensiva final. El 3 de noviembre, las fuerzas de Yagüe llegaron al Ebro. La línea frentepopulista se desmoronó y durante la madrugada del 16, los últimos contingentes del ejército rojo repasaron el rio Ebro por los puentes de Flix y Ribarroja. Los frentepopulistas nunca más volverían a tomar la iniciativa y retrocedieron hasta su rendición. La Segunda República estaba condenada.
La batalla del Ebro fue la más larga de la guerra[15], la que más combatientes enfrentó, la más mortífera y, sin duda, la decisiva: allí se decantó la Guerra Civil y quedó sellado el destino de la II República. La derrota en la batalla del Ebro supuso la absoluta descomposición del frente popular, como se vería más tarde.
[1] Además de controlar Cataluña, Madrid y Valencia.
[2] El ejército frentepopulista había mejorado mucho con el nuevo armamento procedente de Checoslovaquia, sobre todo artillería pesada y cañones antiaéreos. La fuerza aérea se había reforzado con la llegada de los modelos Supermosca/Rata I-16 Tipo 10 (Polikarpov I) y Superchato I-15 (Polikarpov) (URSS). Los tanques rusos T-26 eran considerablemente superiores a los Panzer I y a las Fiat-Ansaldo armadas sólo con ametralladoras. De hecho, los suministros comenzaron con los 133 aviones y los dos batallones de carros que envió la URSS para la defensa de Madrid, con pilotos soviéticos y mando del ejército rojo, a finales de septiembre de 1936.
[3] La operación fue audaz. En los tratados militares de la época, los ríos caudalosos como el Ebro eran considerados infranqueables.
[4] El denominado Ejército del Ebro, del Grupo de Ejércitos de la Región Oriental (GERO), estaba bajo la máxima autoridad de Juan Modesto Guilloto. Integraba dos cuerpos de ejército, comandados por Enrique Lister Forján y por Manuel Tagüeña Lacorte. Los tres eran comunistas. Sus cuerpos de ejército estaban organizados como unidades soviéticas. Llevaban distintivos con las estrellas rojas de cinco puntas. El saludo militar se hacía llevando el puño a la sien. Las unidades militares incluían comisarios políticos, remedo del ejército soviético.
[5] No todos. El ataque de distracción de Amposta no lo logró.
[6] El ejército de Franco reaccionó rápidamente, desplegando las reservas del Cuerpo de Ejército Marroquí desde la noche del 25 para impedir la toma de Gandesa, defendida por a 16ª Bandera de la Legión desde el mismo día 25. Las tropas nacionales aportaron más recursos y frenaron a los republicanos. El 3 de agosto, el Ejército del Ebro pasó a la defensiva.
[7] Tagüeña era licenciado en Física y Matemáticas. Ascendió vertiginosamente dentro del Ejército por sus excelentes dotes. Con 24 años, era el responsable del XV Cuerpo de Ejército de la República, con más de 30.000 hombres en armas a su cargo.
[8] Para evitar casos de deserción e insubordinación como los habidos en Aragón la primavera anterior, los sargentos tenían órdenes escritas de fusilar a los oficiales que se retiraran sin órdenes superiores por escrito. La prerrogativa fue ejecutada con alguna frecuencia.
[9] Reflexión efectuada por el presidente de la República, Manuel Azaña.
[10] Franco instaló su puesto de mando en el Coll del Moro, al oeste de Gandesa.
[11] Y dejarle sin recursos para tomar de nuevo la iniciativa.
[12] Durante la batalla del Ebro, los bombardeos frentepopulistas sobre la retaguardia de la zona nacional fueron muy escasos. Sin embargo, el 7 de noviembre se produjo el bombardeo de Cabra, el más mortífero de los realizados por la aviación republicana, precisamente sobre población civil.
[13] La Conferencia de Múnich fue una reunión entre los presidentes de los gobiernos de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido cuya finalidad era resolver la crisis de los Sudetes (la crisis de los Sudetes fue la invasión por Alemania de territorios de Checoslovaquia habitados mayoritariamente por ciudadanos germanoparlantes). Se pensaba en aquellos momentos que era posible el estallido de una guerra en Europa, guerra que se encadenaría con la Guerra Civil. Finalmente, el día 30 de septiembre de 1938, se llegó al Acuerdo de Múnich, que aprobaba la integración de los Sudetes a Alemania, evitando así temporalmente el estallido de la guerra, pero vulnerando el Tratado de Versalles de 1919.
[14] No eran todos; quedó en España la división Littorio del ejército italiano.
[15] Duró casi 4 meses, entre el 25 de julio y el 16 de noviembre de 1938.
por José-Ramón Ferrandis | 24 Jul 2026 | Países / Áreas geográficas
El 24 de julio de 1940, Hitler encomendó a Von Richtofen[1] la misión de convencer a Franco para atacar Gibraltar. El 16 de septiembre, Serrano Suñer se entrevistó con Von Ribbentrop en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Berlín, donde el ministro alemán presionó durante tres horas para lograr que España entrara en la guerra sin contrapartidas alemanas, acusando al ministro Beigbeder de estar al servicio de Inglaterra[2]. El 17 de septiembre, Hitler en persona tomó el relevo de su ministro de Asuntos Exteriores, incurriendo en el error de diferir[3] la entrega de armamento que Serrano Suñer exigía. El día 18, Von Ribbentrop exigió una base en las Islas Canarias, lo que permitió a Serrano encastillarse en la negativa, indignado ante la pretensión.
A la vista del impasse en que se hallaban las relaciones bilaterales, Hitler solicitó una entrevista personal a Franco, quien se mostró de acuerdo en mantenerla. Y a diferencia de lo ocurrido con los máximos responsables de los restantes países europeos, al menos desde 1938, Gran Bretaña incluida, Hitler se desplazó en tren hasta escasa distancia de la frontera española para pedir personalmente a Francisco Franco que entrara en la guerra al lado de Alemania.
[1] Wolfram von Richtofen fue Mariscal de Campo de la Luftwaffe. En 1936 estuvo en España como jefe del Estado Mayor de la Legión Cóndor.
[2] Serrano Suñer respondió con sequedad rayana en la brutalidad (cosa que se sabe por los comentarios de Von Ribbentrop a Ciano). Recuérdese que el ministro español hablaba un perfecto alemán y era un prestigioso abogado, conocedor de la mecánica aplicable a estos casos.
[3] Diferir fue siempre la estrategia de Franco. Que Hitler la asumiera era una gran noticia.
por José-Ramón Ferrandis | 22 Jul 2026 | Países / Áreas geográficas
El 22 de julio de 1969[1], Franco presentó ante el Consejo del Reino la designación del príncipe don Juan Carlos de Borbón y de Borbón como su sucesor[2] a la Jefatura del Estado con el título de Príncipe de España. Ese mismo día, D. Juan Carlos fue proclamado por las Cortes sucesor de Franco al jurar fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales[3]. No hubo unanimidad, registrándose 19 votos en contra[4] y 9 abstenciones.
[1] Al amparo de la Ley de Sucesión.
[2] La sucesión empezaba a estar “atada y bien atada”.
[3] El origen de este movimiento, fundamental para la continuidad de sistema político español, se hallaba en la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, producida y aprobada en 1947. Esta era la quinta de orden entre las ocho Leyes Fundamentales que vertebraron los poderes del Estado durante el régimen de Franco.
[4] El más sorprendente correspondió al teniente general Rafael García Valiño.
por José-Ramón Ferrandis | 20 Jul 2026 | Economía, Globalización, Países / Áreas geográficas
El enfrentamiento en el estrecho de Ormuz es de extraordinario interés para el analista. Este es el artículo que me ha publicado la revista Seguritecnia en su número 519
https://revista.seguritecnia.es/519/82/index.html
Si no le resulta fácil su lectura, este es el texto:
Las enseñanzas de Ormuz
Hablo del estrecho que abre el golfo Arábigo/Pérsico[1]. Como es sabido, el 28 de febrero de 2026, un ataque coordinado de fuerzas aéreas de los EE. UU. y de Israel descabezó el gobierno de Irán y, con posterioridad, destruyó aeropuertos militares, lanzaderas de misiles, áreas portuarias y depósitos de munición. La armada iraní ha desaparecido, con excepción de dos buques refugiados en puertos indios y uno en Sri Lanka, además de lanchas de ataque de reducida eslora.
La Guardia Revolucionaria ha sido diezmada en sus propios cuarteles. La fuerza aérea iraní no opera, destruida u oculta.
La respuesta iraní ha sido bombardear con misiles a todos sus países vecinos del Golfo[2], salvo Omán. Ordenó a Hezbollah atacar por enésima vez zonas civiles de Israel. Adicionalmente, bloqueó el paso por el estrecho de Ormuz, generando fuertes distorsiones en los precios de gas natural y crudo, amén de, con un pequeño decalaje, en los de otros productos. Con ello pretendía internacionalizar el conflicto y asestar un golpe importante a la economía de sus enemigos sunníes, amén de seguir desestabilizando Israel[3] con la ayuda de sus peleles (proxies), Hezbollah y Hamas.
La respuesta estadounidense fue inmediata, tanto desde el punto de vista de la destrucción de lanchas de asalto como por vía del bloqueo completo y sine die de las exportaciones iraníes de crudo. Este fue el factor desencadenante de la rendición iraní, que obviamente el régimen de los ayatollahs no va a reconocer, pero es un hecho. Sin poder extraer y exportar su petróleo, Irán pierde su gran baza económica y peor aún, destruye sus pozos si no puede extraer el crudo que mana de ellos. Era cuestión de tiempo.
Hablando de tiempo, usted, lector, sabe que este enfrentamiento hunde sus raíces en un pasado no tan lejano. Para que pueda verlo con el enfoque histórico requerido escribí a los 8 días de ese ataque este artículo, que podría resultarle de interés. Está aquí https://joseramonferrandis.es/iran-ano-2026/.
El comportamiento iraní no es nuevo, no es fácilmente contenible y obedece a razones más religiosas que estratégicas, más de genocidio antiisraelí que de control de la zona por un poder militar concreto. Al obedecer a pulsiones irracionales, cualquier consideración geopolítica sobre este tipo de regímenes resulta técnicamente inviable.
Con ellos no hay negociación posible, pues no hay respeto alguno a la palabra dada, no hay acuerdo que no admita marcha atrás, no hay mentira que no pueda ser planteada y expuesta. Y no hay valoración estricta de sus posibilidades operativas en los ámbitos militar, económico o comercial: la única lógica es la de la supervivencia de las elites sucesivas que se turnan en el poder en Teherán. Su pueblo no importa. Los muertos no importan. La destrucción no importa. El futuro puede no existir. Se trata sólo de permanecer en el poder a toda costa.
Bien, pues, con todo y con esto, el presidente Trump firmó el 18 de junio de 2026 con el presidente iraní Masoud Pezeshkian[4] un MoU o Memorandum of Understanding[5], es decir, un Memorando de Entendimiento[6] para detener los enfrentamientos, liberar el paso de buques por el estrecho de Ormuz y establecer las bases para un Acuerdo de Paz eventualmente duradero[7]. Les recomiendo su lectura. Si lo hacen, ya habrán ido más allá que el 90% de los opinadores del mundo y, sobre todo, entenderán los porqués.
Cuando una de las dos partes en conflicto saca los pies del tiesto correspondiente a los intereses puros y duros de su país para depositarlos, en todo o en parte, en ámbitos de irracionalidad, los acuerdos duraderos resultan imposibles y el resultado del enfrentamiento suele conducir a la obliteración del más débil[8]. En este caso no ha sido así, pero podría serlo si el MOU no se materializa en un acuerdo[9].
Supongo que usted, lector, sabe o intuye todo esto. Pero si no es el caso, conviene saberlo para no arriesgar sus activos en países de los que apenas conoce el nombre.
Conclusiones:
- las llamadas 7 llaves de paso del mundo[10] ya no lo son tanto. Cuando uno de los países ribereños se empeña en cerrar el paso, a corto plazo puede tener éxito, pero a medio y largo plazo arriesga que se busquen alternativas eficientes[11].
- El estrecho de Ormuz, por el que pasaba el 20% del crudo y del gas natural que se consume en el mundo[12], ha visto cómo los países afectados han arbitrado soluciones técnicas para sacer sus productos por otras vías. No ha sido como consecuencia de esta guerra, sino de los 47 años de terrorismo y ataques de Irán y sus proxies en diversas partes del mundo[13].
- Las soluciones mencionadas son definitivas. Se trata, por un lado, de oleoductos que desvían el flujo de exportaciones a salidas portuarias al margen del estrecho de Ormuz: al mar Rojo, al mar de Omán y al mar Mediterráneo. Por otro lado, han debilitado la OPEP, cártel oligopolista que data del año 1960, que pierde a uno de sus principales miembros, Emiratos Árabes Unidos. Con ello, Irán se debilita a sí mismo.
- Irán nunca tendrá el arma nuclear, ni por producción propia ni por adquisición a terceros tipo Corea del Norte, Rusia o República Popular China. Fin del camino. Billones de dólares gastados en vano.
- Israel, asediada desde el mismo año 1948 en que nació, se hace más fuerte con cada ataque repelido. La diferencia con anteriores ocasiones es que ya no devolverá terrenos conquistados ni responderá contemporizando a los ataques con misiles.
- Y de la ONU puede uno ir olvidándose, como se olvidó de la Sociedad de Naciones. Cuando una institución, por grande que sea, deviene inútil, desaparece y otra ocupa su lugar.
Moraleja: Irán había creído disponer de los medios para imponer su voluntad. Durante casi cinco décadas ha conseguido generar el caos y extender la muerte a muchos países del globo, pero cuando ha llegado al punto en que su amenaza se convertía en existencial[14], ha visto cómo perdía todos los activos que había ido elaborando con paciencia y dedicación malevolentes. Vuelta a la casilla de salida. Un jugador que desaparece de la arena mundial.
Sugerencia: La situación internacional se ha convertido en un campo en el que los supuestos de partida anteriores han desaparecido y el terreno ha devenido irreconocible. Los EE. UU. sólo tienen enfrente a una RP China cuyos datos reales se desconocen. Rusia decae, tanto en términos militares como económicos y demográficos. La Unión Europea es un alfeñique desde cualquier punto de vista (el Reino Unido, ya ajeno a la UE, a la cabeza) y su papel internacional no hará sino disminuir. Oriente Próximo se reconfigura profundamente. La OTAN se transforma a impulsos del presidente norteamericano[15]. La India apunta maneras. África Negra se desborda. Todo eso son hechos, cuyas ramificaciones y consecuencias conviene conocer. Mi sugerencia es que lo haga.
Cordiales saludos
[1] Elija el lector.
[2] Y a otros más allá, como pueden ver aquí https://joseramonferrandis.es/iran-ano-2026/
[3] Las autoridades islámicas iraníes han decidido eliminar a Israel, No desde 1948, fecha de creación del Estado de Israel, pero sí desde 1979, fecha de la toma del poder por el ayatollah Jomeini. Los ataques no han cesado desde entonces.
[4] Y con el primer ministro de Pakistán, Shebaz Sharif, mediador.
[5] https://www.npr.org/2026/06/18/nx-s1-5863027/us-iran-trump-memorandum-of-understanding-full-text
[6] No es un Acuerdo ni un Tratado. Es un documento base para detener los combates y lograr un final negociado.
[7] Irán sigue ordenando a Hezbollah ataques sobre Israel y El Líbano. Es contradictorio y revela lo ya indicado antes.
[8] Los casos más recientes se remontan a 1945. Usted los conoce.
[9] Es muy senillo; basta con anular las centrales de generación de energía eléctrica y/o sus transformadores asociados. Si a ello se suma la destrucción de puentes en un país tan montañoso, la recuperación del régimen de los ayatollahs llevará décadas, en el mejor de los casos.
[10] Alejandría, Ciudad del Cabo, Dover, Gibraltar, Malaca, Ormuz y Panamá.
[11] Con eficientes me refiero a eficaces, además de financiables y de rápida instrumentación.
[12] 84% del cual se dirige a Asia.
[13] Nuevamente les refiero a este texto https://joseramonferrandis.es/iran-ano-2026/
[14] Para Israel, a la que quería borrar del mapa (con todos sus habitantes, así como los de Gaza y Cisjordania, por si alguien lo había perdido de vista) con el arma atómica.
[15] Al que le quedan dos años y medio, si no lo asesinan antes, pero otro vendrá.