Los días 30 y 31 de julio de 2026, una turba de unas 100.000 personas[1] irrumpió en Ceuta con apoyo de las autoridades marroquíes y ante la impotencia de las españolas de la ciudad. Fue una invasión en toda regla, otro paso de la guerra híbrida que el reino alauita ha lanzado contra España desde su misma creación, en 1956. Se trata de una invasión, de una vulneración masiva de nuestras[2] fronteras.
Desde entonces, a pesar de que una parte importante de esos agresores ha vuelto a Marruecos, no menos de 10.000 de ellos siguen en la ciudad, violentando la convivencia y agrediendo a las personas indefensas que encuentran, armadas de palos y piedras.
Es una invasión. La Patria está en peligro. Como otras ocasiones, las autoridades civiles y militares no han actuado, dejando que las circunstancias transcurran libremente. El pueblo de Ceuta sufre directamente esta situación de permanente agresión y desamparo y el pueblo del resto de España se siente violentado y reclama acción[3]. El gobierno de España sigue pecando por omisión. Como en La Palma, con la erupción. Como en Valencia, con la riada. Como en toda España, con el apagón primero y los incendios forestales después[4]. Un gobierno digno de ese nombre hubiera actuado en todos estos casos para minimizar los daños, acompañar a las víctimas, evitar que su número creciera, ayudar a los damnificados y dedicarse a gobernar para los ciudadanos, que son los que les pagan[5] para que lo hagan.
¿Qué haría ahora un verdadero gobierno, de existir, con Ceuta desbordada por la miseria, la violencia y la maldad de los invasores que permanecen en sus calles? Pues ese gobierno decente actuaría en seis áreas complementarias. Veamos.
Para dar cobertura legal a las actuaciones, declararía el estado de sitio[6], herramienta que permite hacer frente a situaciones como esta.
En el ámbito militar, desplegaría las fuerzas precisas para blindar las fronteras de Ceuta y Melilla[7] de eventuales nuevos ataques[8]. Con las fronteras cerradas, desarrollaría los trabajos precisos para impedir nuevas agresiones en todo el territorio ceutí, protegiéndolo por tierra, mar y aire. Entretanto, realizaría trabajos de construcción de campos de internamiento diferenciados para hombres y mujeres, a los que enviaría a los invasores que restan en la ciudad. Éstos[9] serían trasladados en autobuses a la frontera para su devolución a Marruecos, su lugar de origen y procedencia. Recuperado el statu quo ante, el despliegue armado se mantendría sin fecha de finalización[10]. Adicionalmente, y a la vista de la política imperialista de Marruecos, reforzaría las defensas de la costa sur de la Península Ibérica con mecanismos de protección, incluidos sistemas antimisiles[11].
En la esfera diplomática, ese gobierno procedería de inmediato a la expulsión de la embajadora y de los 12 cónsules generales de Marruecos en España, así como de todos los espías que han sido desenmascarados por Jabaroot[12]. Paralelamente, llamaría a consultas a nuestro embajador en Rabat[13].
En el área económica y de cooperación, además de denunciar todos los acuerdos vigentes y los proyectos de infraestructuras suscritos con Marruecos para dejarlos sin efecto, se suspendería la exportación de energía eléctrica, se cortarían todas las ayudas estatales bilaterales, de cualquier rango y condición y se incrementarían en un n00% las tasas a los usuarios de transbordadores y buques similares para el paso del Estrecho. En el segmento comercial, se produciría el control del 100% de las mercancías agroalimentarias[14] importadas o en tránsito por el territorio nacional español, al objeto de evitar daños a los consumidores. Comprobado que se ajustan a las normas, se les dejaría el paso libre. Las que no cumplen con la normativa serían destruidas.
En el sector de las relaciones institucionales, ese gobierno tomaría dos medidas esenciales: una, la expulsión inmediata de territorio español de las ONGs extranjeras dedicadas al tráfico de seres humanos, incluidas las que les dan apoyo en territorio español al desembarcar. Otra, retirar absolutamente la financiación a las ONGs españolas[15] dedicadas a minar los intereses de los españoles[16].
En el dominio social, la cantidad de actuaciones que un gobierno que defendiera los intereses de España podría llevar a cabo sin restricción ni impedimento legal alguno es muy grande. Por poner unos ejemplos, retiraría las ayudas[17] a todos los extranjeros ilegales sitos en territorio nacional. Paralelamente, detendría las regularizaciones de ciudadanos marroquíes. Las reagrupaciones familiares se suspenderían y se revertirían en la medida de lo posible. Puesto que Marruecos factura los gastos sanitarios a los ciudadanos españoles en su país, idéntica medida se aplicaría a los marroquíes en España, suprimiendo su acceso a la sanidad pública. Los individuos conocidos por MENAS[18] serían devueltos inmediatamente a sus padres en Marruecos, y los que ya no lo son, expulsados del territorio español. Y ya que hablamos de expulsiones, las decenas de miles de expulsiones por sentencia firme que se encuentran pendientes se ejecutarían por el procedimiento de urgencia.
Se iniciarían los procedimientos para retirar la nacionalidad española a los marroquíes que tengan la doble nacionalidad española y marroquí.
En sexto y último lugar[19], veamos un par de actuaciones que efectuaría un gobierno decente en el ámbito cultural. La primera sería la expulsión de España de todos los imames vinculados con Mohamed VI, el “comendador de los creyentes”. La segunda sería el cierre de las mezquitas controladas y/o financiadas por Marruecos[20]. A usted, lector, no se le escapa que el islam no es una religión, sino un conjunto de medidas y comportamientos totalitarios[21] en los que el imam juega un rol esencial transmitiendo las instrucciones de invasión de las sociedades que parasitan. La mezquita es el centro de reunión y control de los creyentes en el islam.
Nada de eso ha ocurrido aún, y eso es porque no tenemos un gobierno digno de ese nombre, digno de España.
En este análisis no se estudian las actuaciones de orden internacional, considerando estos últimos los referidos a la Unión Europea y la Organización de Naciones Unidas. Tampoco se valoran las relativas a las relaciones con los EE. UU., que si atraviesan una fase de desencuentros es precisamente por el comportamiento del gobierno español actual. Con otro gobierno, éste digno, no haría enfrentamiento alguno y las circunstancias (así como las consecuencias) serían otras.
[1] La inmensa mayoría eran marroquíes. Había también ciudadanos de otros países de África.
[2] Por favor, evitemos en este momento la referencia a la UE y a las “fronteras de Europa”.
[3] Entiendo que el lector está informado sobre las multitudinarias manifestaciones de apoyo a Ceuta que se produjeron frente a los Ayuntamientos de España en día 2 de septiembre de 2026.
[4] Los tres últimos exacerbados por las políticas del gobierno.
[5] De los votos, si eso, hablamos otro día.
[6] Regulado por el artículo 116 de la Constitución Española y desarrollado por la Ley Orgánica 4/1981. Lo propone el gobierno y lo declara el Congreso por mayoría absoluta. https://www.defensa.gob.es/defensa/cadenamando/situaciones/
[7] Con Baleares y Canarias en “prevengan”. Los peñones mediterráneos españoles están incluidos.
[8] Que serían letales, habida cuenta de que la quinta columna marroquí ya está en Ceuta, en Melilla y con menor densidad, en todo el territorio español.
[9] Con el apoyo y colaboración de nuestras fuerzas de policía.
[10] Iba a decir “sine die”, pero bueno.
[11] Recuperando la magnífica relación tradicional con los EE. UU. y sus aliados.
[12] Jabaroot es el nombre utilizado desde abril de 2025 por un actor o actores de actuaciones en el ciberespacio. Ha reivindicado intrusiones y filtraciones de datos relacionadas con instituciones públicas de Marruecos. Se presenta como de nacionalidad argelina.
[13] Como es obvio, Marruecos respondería con la misma moneda.
[14] Que, como es del dominio público, llegan a nuestras fronteras con pesticidas y otras sustancias ilegales que desaconsejan su consumo por estar prohibido su uso, como acontece con las producciones nacionales.
[15] La denominación es incorrecta: no son ONGs (por Organizaciones No Gubernamentales), sino que se trata de genuinas OGs, pues prácticamente todas ellas viven de los presupuestos generales del Estado. La primera de ellas debería se Cruz Roja, que se significa constantemente por sus actuaciones contra los intereses generales.
[16] En otros términos, si quieren ejercer la caridad con los invasores de España, que lo hagan con recursos propios.
[17] Me refiero a empadronamiento, educación, sanidad pública, Ingreso Mínimo Vital y atención humanitaria.
[18] Acrónimo de MEnores No AcompañadoS. Es impropio: la mayoría de ellos ya ha cumplido los 18 años cuando se les ha tildado de tales.
[19] Es evidente que las autoridades marroquíes no permanecerían cruzadas de brazos. Bien, a toda reacción por su parte, un gobierno decente actuaría con firmeza y con carácter inmediato.
[20] Como se puede apreciar, hablamos de Marruecos.
[21] Que cubren la totalidad de los aspectos sociales y políticos de un país, buscando imponerse por la fuerza en las naciones en las que penetra. Siempre lo ha hecho y no van a cambiar.
