En el marco de la guerra de África, el 7 de septiembre de 1925 se produjo el desembarco del ejército español en Alhucemas, cuyo victorioso desenlace provocó el fin de la guerra.
Durante el desembarco, desatendiendo la orden de retirada, Franco estableció una cabeza de puente en la playa[1]. El avance francés[2] consiguió que Abd el-Krim se rindiera. Como consecuencia de su papel en el desembarco, el 3 de febrero de 1926, Franco fue ascendido a general de brigada. Tenía 33 años: el general más joven de Europa.
[1] El desembarco fue un completo éxito. El desembarco de Alhucemas se convirtió en una referencia para operaciones anfibias, que Eisenhower estudió para preparar el Día D en Normandía. A diferencia de lo ocurrido en Galípoli, donde los británicos, utilizando las mismas barcazas, fracasaron estrepitosamente, Alhucemas proyectó la imagen de Franco en toda Europa.
[2] Ahí nació su estrecha amistad con el mariscal Philippe Pétain, el héroe de Verdún. Posteriormente, Franco obtuvo el galardón francés de Comendador de la Legión de Honor, para la que fue propuesto por el ministro de la Guerra francés, André Maginot.
