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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Todo lo que puede empeorar empeora

por | 28 Nov 2025 | Cambio climático, Economía, Globalización, Países / Áreas geográficas

Este es el postulado básico de la Ley de Murphy, llevado al extremo.

El canciller alemán en nuestros días (noviembre de 2025) es Friedrich Merz. Tiene un currículo técnico y político impresionante por sus anteriores desempeños y su capacidad demostrada. Sabe y puede. Pero no hace lo que se podría esperar. ¿Por qué?

Cuando decayó el gobierno Scholz de coalición inverosímil[1] entre socialistas (SPD), verdes y liberales (FDP), se pensó que el siguiente, surgido de unas elecciones, no podría empeorar las cosas, de la misma manera que el de Scholz parecía que no podría empeorar los cuatro de Merkel, Angela, y sí lo hizo.

Así que las cosas sí pueden empeorar. Ya lo decía Murphy. El sentido de la marcha de Alemania con estos políticos al frente es siempre a peor. Recuerden uno de los reclamos más relevantes de Merz ante las elecciones que le dieron el poder en febrero de 2025: acabar con la inmigración ilegal[2]. Acto seguido, al día siguiente de publicarse los resultados de las elecciones, decidió que no, que había cambiado sanchescamente de opinión. El 5 de mayo de 2025 se sumó[3] a los cristianodemócratas (CDU), a los socialistas y a los cristianosociales de Baviera[4] (CSU). Y la promesa se esfumó.

Alemania siguió la senda de no defender sus fronteras, con las consecuencias que todos conocemos. Daba igual, el objetivo era formar gobierno y tomar el poder.

Como afirma este artículo al pie[5], ahora Merz propone aumentar los aranceles a las importaciones de acero, que compiten ventajosamente con el alemán. ¿Y por qué compiten con ventaja? Por dos razones, una externa y otra interna.

La externa es el descarado apoyo estatal chino a su producción de acero, que ha incrementado su capacidad y exporta a precios imbatibles gracias a esas ayudas de Estado, destrozando las industrias nacionales de los países a los que envía parte de su producción. Lo viene haciendo con todo tipo de productos desde 2001, cuando entró en la OMC. Se sabe bien.

La interna es el alto coste de la energía en toda la Unión Europea, pero especialmente en Alemania, cuyos precios se han disparado desde que los gobiernos alemanes han elegido la suicida Energiewende[6] en nombre de un estúpido[7] objetivo descarbonizador.

No hablamos de todo el acero. Hablamos del acero subsidiado chino. El arancel debe aplicarse a la RP China, no a todo el mundo. Eso, por un lado. Por otro lado, sin una marcha atrás en toda regla en la política energética de la UE en general y de Alemania en particular, ninguna otra medida incidental, arancelaria o no, surtiría efecto alguno. Medida, por cierto, como la que el presidente Trump ha instrumentado con éxito completo contra la inaceptable política de Estado china. Medida que no está al alcance de Alemania, por haber cedido sus competencias en materia de comercio exterior a la UE.

Así que Alemania pierde producción, tiene precios más altos y para nada va a poder garantizar suministros de acero a sus empresas consumidoras, que pasarán a depender de la RP China[8]. Y si logra que la UE ponga aranceles a la producción exterior[9], quizá frene las importaciones, pero al precio de suministrar acero propio a precios altos, lo que hará incompetitiva la producción de bienes con acero caro. Es lo que comento en mis clases cuando explico a los alumnos lo que pasa cuando uno encarece artificialmente la energía. Vean el pantallazo:

Conclusión. Las decisiones globalistas de elevar los costes con el argumento de una sedicente defensa del planeta[10] abocan a la ruina a los países que las adoptan. Como Alemania. Y tras Alemania, los demás miembros de la UE, salvo que pueblos conscientes e inteligentes voten salir de ese engendro en el que ha devenido la Unión Europea.

Y entonces, las cosas dejarán de empeorar.

[1] Cual si se tratara del de Sánchez en España desde hace algunos años y en las mismas fechas.

[2] Merz prometió reducir la inmigración ilegal «controlando permanentemente las fronteras de Alemania con todos nuestros vecinos y rechazando todos los intentos de entrada ilegal, sin excepción». https://euractiv.es/news/dispatch-from-the-german-border-why-merzs-migration-crackdown-is-failing/

[3] No sin antes cocinar un guiso inmasticable, como fue aprobar tras las elecciones y antes de que existiera gobierno alguno, una reforma constitucional que tanto la CDU como la CDU prometieron que nunca harían: eliminar el límite al endeudamiento del Estado. Lo hicieron por iniciativa del SPD, a sabiendas de que la nueva arquitectura del Parlamento no iba a permitir la aprobación de una reforma constitucional. Realizar las elecciones e incumplir una promesa electoral fue todo uno. Ellos lo llaman Realpolitik.

[4] Ese gobierno tripartito es habitual en Alemania. Se le conoce como la Gran Coalición.

[5] “Existential Crisis”: German Chancellor Demands Tariff Protection for Industry Hit by High Energy Prices – Watts Up With That?

[6] Hemos hablado de ello varias veces. Aquí, https://joseramonferrandis.es/alemania-se-tambalea/ aquí https://joseramonferrandis.es/guia-para-navegantes-3/ aquí https://joseramonferrandis.es/lo-que-no-puede-ser-no-puede-ser-y-ademas-es-imposible/ y, sobre todo, aquí https://joseramonferrandis.es/verdes-por-fuera/

[7] “Estúpido significa, literalmente, “necio, falto de inteligencia”, es decir, incapaz de entender que el objetivo de reducir las temperaturas de la atmósfera terrestre no pasa por la reducción del CO2 que se emite, dado que el CO2 no juega papel alguno en ese proceso. En realidad, no pasa por ninguna medida que se adopte, pues s trata de un proceso natural, cíclico.

[8] Quien, una vez controlado el mercado de la UE en suficiente medida, cartelizará precios con India y otros productores asiáticos para aumentar sus beneficios. Un clásico.

[9] Asia produce ¾ del acero crudo del mundo.

[10] Hay que ser imbécil. O quizá pagan bien, quién sabe.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.