Somos 8.000 millones, más o menos. Tenemos una importante cantidad de recursos naturales a nuestro alcance, al de unos más que al de otros, ciertamente.
Nunca nos ha faltado ninguno de esos recursos, pero esto acabará aconteciendo[1]. Antes de que ello ocurra convendría entender la situación actual, la inmediata futura y la futura a largo plazo, intentando establecer un escenario para planificar[2], por el bien de los usuarios finales, que somos todos[3].
Vaya por delante que la electricidad generada por vía eólica y solar es débil[4], intermitente y no fiable, así como entre un 30 y un 100% más cara que la tradicional[5]. Sensu contrario, el funcionamiento de las economías exige disponer de energía continua y potente. Y si es limpia, mejor. Y si es barata, ni les cuento.
Por otro lado, como se sabe desde hace algún tiempo, las reservas accesibles de hidrocarburos terminarán agotándose. ¿A mucho tardar? Por descontado. El llamado Peak Oil https://joseramonferrandis.es/el-peak-oil/ se retrasa una y otra vez, pero no va a hacerlo siempre.
Vean el gráfico de David Archibald, que ha sido extraído de aquí[6]. “¡Cuán largo me lo fiais!” podríamos decir, como el Don Juan de Tirso de Molina, pero el hecho es que el momento llegará. Entonces deberá haber alternativas instaladas para producir energía eléctrica[7].
Los comentarios asociados al gráfico que ven al pie adolecen de un tinte histriónico bastante evidente, pero cada uno escribe según le parece. Lo que quiero comentar es que, en el devenir de la disponibilidad de combustibles, el tramo de los hidrocarburos aparece como muy contenido (reflejado en la campana de Gauss central), mientras que la energía nuclear de fisión posee un potencial ilimitado, literalmente. El lector lo pilla, seguro.

The Uranium – Hydrogen – Carbon Energy System of the Future – Watts Up With That?
Bueno, y si los hidrocarburos se agotan al cabo, ¿cuál es la alternativa para producir electricidad[8]? Aun con todas sus ventajas, no lo es la energía hidroeléctrica, que si en países como España, Canadá o Suiza puede ser una variable complementaria importante, no en todas partes puede serlo. Ni lo es la fusión nuclear, que siempre está a 30 años vista de su utilización industrial, a lo que parece. La alternativa son los reactores modulares pequeños (RMP) de energía atómica de IV Generación[9] refrigerados por sodio o Molten Salt Reactors. Ya lo hemos contado[10]. Aquí https://joseramonferrandis.es/buenas-noticias/
¿Ventajas de los RMP/IV[11]? Muchas:
- No necesitan estar junto a grandes flujos de agua para refrigerar
- No necesitan gigantescos capitales para empezar, pues son compactos y modulares
- Se erigen en unos 3 años, y no en 10 como las centrales tradicionales
- Se adaptan mejor a estar en áreas remotas y minimizar la extensión de las redes
- Su modularidad las adapta fácilmente a la demanda por zonas
- Demanda empleos de alta cualificación y renta
- Su seguridad es completa por su enfriamiento pasivo
- Proporciona energía estable y un mínimo impacto medioambiental[12]
Colateralmente ofrece otras varias, derivadas del bajo precio de la energía generada. Por ejemplo, las producciones de acero y aluminio, entre otras, podrían ser competitivas en el mercado internacional. Ahora distan mucho de serlo en países como Alemania, Australia, Canadá o Reino Unido[13]. Les iría mejor a todos ellos.
Todos los excesos calentológicos tienen su fundamento en la historieta de que el CO2 antrópico eleva la temperatura de la atmósfera terrestre y ello abocará a la fusión de los hielos antárticos y groenlandeses. Resulta curioso, porque es falso[14] y asimétrico. ¿Asimétrico? Sí. Vean.
Mientras los EE. UU. y la UE reducen sus emisiones de CO2 (curiosamente, sin recurrir a la energía nuclear, que no emite nada de ese gas de efecto invernadero a la atmósfera), la RP China multiplica sus emisiones. Sus dirigentes saben que la teoría del CO2 antropogénico es falsa y dañina para las economías, por lo que se carcajean de Occidente y producen lo que les viene en gana, como deben hacer. Vean el gráfico al pie de estas líneas.

El problema no son ellos, sino los criminales líderes políticos de Occidente. Los EE. UU. ya han resuelto en el buen sentido eligiendo a Donald J. Trump. Falta que los 27[15] defenestren a la casta de mandarines que dicta las normas en la UE como si de la URSS se tratara, con absoluto desprecio de los intereses de los Estados miembros y de sus habitantes.
Pero hay más. No se discute en absoluto que la capacidad de calentamiento de la atmósfera que posibilita el CO2 está muy, pero que muy por debajo de la que proporciona el vapor de agua. Tampoco se discute que esa capacidad del CO2 está sujeta a una versión análoga a la ley de los rendimientos decrecientes. En el caso de los gases de efecto invernadero se habla de saturación de su potencial de calentamiento. Es decir, cada unidad adicional de CO2 calienta la atmósfera menos que la anterior, y así hasta hacerse despreciable.
Este gráfico lo muestra con claridad. El título está en la caja y afirma “Efecto de calentamiento del CO2 por incrementos de 20 partes por millón (ppm)”.

Para mayor explicación, se observa que las primeras 20 ppm generaron la mitad del calentamiento total propio del CO2. Actualmente, cada 100 ppm extra o adicionales supondrán 0,1 ˚C adicionales. No más.
Así que no hay que preocuparse por calentamiento alguno procedente de la quema de hidrocarburos. Pero sí hay que anticiparse al ocaso de los hidrocarburos disponibles a precio accesible.
Y el camino es nuclear. Pero no el de la tecnología dominante del U-235 en reactores de las tres primeras generaciones. que llevan 70 años produciendo residuos no reprocesados y utilizando tan sólo el 0,4% de nuestro uranio disponible.
Al final, dentro de 100 años, o de 200, habrá que estar preparados para decir adiós a los combustibles derivados de los hidrocarburos líquidos y gaseosos. Incluso mucho antes sería bueno jubilarlos de la tarea de producir electricidad para dedicarlos a la petroquímica.
En Europa parecen haber tomado nota. ¿Todos? No, todos no. Irlanda, Dinamarca, Grecia, Letonia y la antigua Yugoeslavia, (con excepción de Eslovenia y Serbia) ni operan ni planean construir centrales nucleares. Bélgica y España son los únicos que planean cerrar centrales nucleares[16]. Y Alemania va a reabrir las tres que cerró en 2024, puede el lector contar con ello[17]. Y construirá varias más. ¿Saben por qué? Porque “a la fuerza ahorcan”.

Terminemos con una reflexión de Rick Perry, antiguo gobernador de Texas y decimocuarto secretario de Energía de los EE. UU.[18]. En el artículo de referencia desliza algunas afirmaciones, como que el combustible nuclear residual utilizado en las centrales tradicionales, una vez reciclado, resuelve varios problemas. En primer lugar, el de su almacenamiento[19]. En segundo lugar, el de su aprovechamiento[20]. En tercer lugar, el de su disponibilidad. En cuarto lugar, el de la no importación de combustible original enriquecido. Ante este cúmulo de ventajas, visto todo lo anterior, estamos en el inicio de un largo período de expansión de la energía nuclear de fisión con generadores de IV Generación y sucesivos.
[1] Sobre todo si las más corruptas élites de los últimos 80 años de la historia de Europa siguen mandando en la Unión Europea.
[2] Por ejemplo, sobre la base de lo que indica Ronald Stein aquí, https://heartland.org/opinion/planet-earths-natural-resources-are-limited-to-its-8-billion-residents/ el consumo de crudo supera los 35.000 millones de barriles/año, con reservas conocidas para menos de 50 años.//El consumo de carbón supera los 8.000 millones de TM/año, con menos de 135 años de reservas conocidas.//El gas natural, a 132 millones de pies cúbicos/año, ofrece 50 años de reservas conocidas.//Los escenarios para litio, cobalto, manganeso, cobre y otras exigencias de las energías verdes son análogos.
[3] Lo dudo cada vez más, pero es un supuesto analítico fundamental.
[4] Ninguna cantidad de energía eólica ni solar puede hacer caucho o plástico, ni puede producir acero o cemento, que junto con la gasolina y el gasoil son los pilares de la civilización.
[5] Lo sabemos bien. Las energías eólica y solar adolecen de muchos defectos: enormes necesidades de extensión (suelo), problemas con las cadenas de suministro, dependencia de minerales raros (elementos críticos sólo se producen en la RP China). Por su parte, la energía nuclear no tiene apenas impacto medioambiental, crea en derredor un enorme tejido de empresas y profesionales de altísima cualificación, y reduce los costes de la energía eléctrica a su mínima expresión. The Golden Age of Nuclear Energy Is Here – Watts Up With That?
[6] Small Modular Reactors will benefit developing economies. – Watts Up With That?
[7] En materia de productos petroquímicos no hay reemplazo fácil ni inmediato para los hidrocarburos.
[8] El artículo de referencia es este: Small Modular Reactors will benefit developing economies. – Watts Up With That?
[9] https://world-nuclear.org/information-library/nuclear-fuel-cycle/nuclear-power-reactors/generation-iv-nuclear-reactors Con la tecnología nuclear actual, las barras de uranio usadas se reemplazan a los 5 ó 10 años. Sólo se utiliza el 3% de la energía, pero el 97% sigue disponible. Con los RMP/IV, esa energía sí se utiliza. Extrapolando, sólo procedente de esos residuos hay energía para 50.000 años.
[10] Y si futuras tecnologías mejoran lo dicho, perfecto.
[11] Los RMP pueden ser de diversos tipos: IV Generación, reactores de neutrones térmicos, reactores de neutrones rápidos, reactores de sales fundidas y reactores refrigerados por gas.
[12] Término referido a las emisiones de CO2, que no impactan en absoluto, pero que el relato calentológico dominante afirma que sí.
[13] Supongo que el lector sabe que la única manera de que las industrias pesadas, muy dependientes de la energía, continúen funcionando con los absurdos precios del Net Zero es con masivos subsidios estatales, ¿verdad? No cabe sorprenderse de que el presidente Trump eleve los aranceles a las exportaciones de esos productos a los EE. UU. Es lo menos que puede hacer para compensar los desmanes de los productores europeos dopados. Por cierto, en fecha 31 de marzo de 2025, el Reino Unido ha cerrado sus dos últimas acerías.
[14] En este libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ encontrarán todo tipo de argumentos al respecto.
[15] Sé que es demasiado pedir en su actual configuración política.
[16] Siempre en vanguardia, ya saben. Sin dejar a nadie atrás, eso sí.
[17] La infografía es de enero de 2025. Esto se escribe el 31 de marzo de 2025.
[18] Recogida en este artículo Recycling Power: Rethinking Nuclear Waste – Watts Up With That?
[19] Típicamente, los residuos nucleares se almacenan en las propias centrales nucleares y/o en lugares subterráneos de absoluta garantía frente a movimientos sísmicos y filtraciones. Esta segunda opción plantea problemas sociales y políticos de difícil solución.
[20] Es una bendición económica, que revierte en el Tesoro público, en las empresas y en los particulares.
