Vienen de la mano de la energía nuclear.
Como es sabido, la energía nuclear y la hidroeléctrica generan electricidad con dos ventajas que ninguna otra fuente primaria presenta: son constantes[1] y los recursos de que se alimentan son infinitos[2]. Usted, lector, aceptará sin duda el primer argumento, pero en cuanto al segundo, me dirá que el agua, vale, pero el uranio no, no vale. Que escasea demasiado. ¿Cierto?
No. Nunca se ha dado el caso de que haya escasez absoluta o inexistencia de un recurso finito, por contraintuitivo que pueda resultar. Si los precios son lo suficientemente estimulantes, aumentará la búsqueda, se localizará el mineral y se producirá el producto derivado. De momento, el precio del uranio bruto es aceptable y no se ha elevado como para buscarlo con más recursos … y encontrarlo.
Pero hay más. Como sabemos, la energía nuclear es continua, ininterrumpible, está siempre disponible y, para los preocupados al respecto, emite cero CO2 a la atmósfera. Las centrales que la utilizan ocupan un espacio en la superficie de la Tierra que es exiguo (y más aún en relación con lo que colonizan y destrozan los campos de energía eólica y solar).
Esto viene a cuento de un artículo escrito por Ronald Stein, Oliver Hemmers y Steve Curtis[3] titulado Nuclear Waste could be the game-changer to Unlimited Electricity – Watts Up With That?, en el cual se afirma que los llamados residuos nucleares poseen todavía un 97% de capacidad de aprovechamiento para la producción de electricidad. En otros términos, que sólo se ha utilizado el 3% de su potencial generador de electricidad.
Para pasar de la potencia al acto basta con utilizar la tecnología apropiada, que es la llamada “fast reactor recycling”, o “fast breeder reactors”, lo que en español se traduciría por reactores rápidos reproductores[4] o reactores enfriados por sodio. Más técnicamente, el diseño se conoce como “molten salt reactors”.
Si sólo se utilizó en su día (y hasta ahora) el 3% de su potencial generador es porque la tecnología aplicada para explotar el mineral (uranio) enriquecido es la de light water reactors o reactores de agua ligera, agua que actúa como refrigerante y moderador. Con todo y esa ineficiencia, han trabajado muy bien, produciendo electricidad a muy bajo coste, con el mejor resultado en términos de seguridad industrial de todo EE. UU. Pero se puede hacer todavía mejor. Mucho mejor.
Los problemas de infrautilización del uranio comenzaron con el presidente Carter, quien, enfrentado al problema de qué hacer con los residuos nucleares[5], emitió una orden ejecutiva prohibiendo su reciclaje y ordenando enterrarlos[6]. En sentido contrario, el presidente Reagan levantó la prohibición en 1982. Y nos encontramos (los EE. UU. se encuentran, quiero decir), con que, sólo en los residuos disponibles, hay recursos almacenados suficientes como para producir energía eléctrica en los EE. UU. durante varios siglos, y suficiente uranio almacenado para varios milenios a los ritmos de producción actuales[7]. Esta es la imagen fija, porque si vamos a la película entera, con perspectiva en movimiento, en las plantas nucleares operativas se están produciendo residuos suficientes como para proporcionar a los EE. UU. TODA la energía eléctrica que necesitan. El 100% del total (aunque por ahora sólo produzcan el 20% del total). Más aún, los residuos que se producen ahora servirían para alimentar a los nuevos reactores rápidos y sobraría, por lo que nunca se llegaría a agotar el recurso a los residuos. Resulta espectacular.
Dicho de otra manera, la nueva tecnología (que existe desde el final de los años 1940´, todo hay que decirlo) fisionaría todos los residuos, produciendo 30 veces más (redondeando a la baja) electricidad de lo que lo puede hacer la tecnología actualmente utilizada.
¿Es esta una hipótesis que se materializaría en un futuro lejano? Para nada. Hay empresas que disponen de esa tecnología y que pueden empezar a construir inmediatamente las centrales. Producirían electricidad a 10 centavos por kilovatio/hora, que es el precio más bajo posible. A ese precio, los residuos valen 100 billones (europeos) de dólares, es decir $ 100 trillion en nomenclatura norteamericana. Eso es unas tres veces la deuda de los EE. UU., o bien unos 300.000 dólares por persona residente legalmente en los EE. UU. Y cubriría su demanda actual durante 270 años.
Ustedes dirán, “oiga, aquí tiene que haber gato encerrado”. No se entiende que esto, bien conocido, no se haya llevado a la práctica. Bueno, hay dos razones potenciales para que todavía no se haya hecho. Una es la aparente peligrosidad de la energía atómica. Otra, los gigantescos intereses creados.
A lo mejor el lector pensará que la energía nuclear es peligrosa. Pues no, no es así. Nadie ha muerto o ha resultado herido en 70 años de operaciones comerciales normales[8] en reactores nucleares de todo el mundo. Las centrales nucleares siguen un estricto control reglamentario que ninguna otra actividad industrial puede igualar. El accidente de Three Miles Island[9] no causó ningún muerto. El accidente de Fukushima no supuso muerte alguna y en puridad, no fue un accidente nuclear, sino una de las consecuencias de un maremoto[10].
En cuanto a los enormes intereses creados, su importancia se aprecia con claridad revisando las enormes distorsiones, instrumentadas por las élites socializantes que nos gobiernan[11], de los precios relativos según el origen de la energía eléctrica[12].
A continuación, analizo los gigantescos subsidios[13] que se hacen llegar a muchos interesados. Lo hago mencionando parte de esos subsidios[14], sin hacer referencia a los costes de todos y cada uno de ellos, pero sí al conjunto[15]. El caso se centra en el Reino Unido de la Gran Bretaña, cuya economía (y cuya sociedad, pero eso es otra historia[16]) se desmorona como consecuencia de los intentos de implantar la Net Zero[17].
Aparecen subsidios para cambiar la opinión de la sociedad y transformarla[18], subsidios para generar electricidad (lo que incorpora subsidios a los contratos por la diferencia[19], subsidios por obligaciones de utilizar energías renovables (ROs) y Feed-in Tariffs[20]), subsidios para mitigar la intermitencia de las energías renovables[21], subsidios por la utilización de electricidad cara[22], subsidios por viento en islas remotas, subsidios por utilizar biocombustibles, subsidios a las plantas de generación de energía por gas para que incorporen sistemas de captura y almacenamiento de CO2, subsidios a esquemas diversos relacionados con el hidrógeno. Y sí, también hay subsidios para investigaciones en I+D nuclear[23].
Ya que se menciona la energía nuclear, según la U.S. Energy Information Administration (EIA), la energía nuclear tiene el factor de capacidad más alto de cualquier fuente de generación de electricidad[24] en los EE. UU. (y en todas partes, añado), que se eleva a 0,93 in 2023[25]. Paralelamente, según la misma EIA, la energía solar solo ha ofrecido un factor de 0,232 en 2023, el más bajo de cualquier fuente de energía. Finalmente, la eólica ha ofrecido un factor de capacidad de 0,332 en 2023, es decir, un 33.2% de la capacidad instalada en 2023.
Y todo esto sin tener en cuenta el área enorme que ocupan solar y eólica, ni los costes de almacenamiento de energía o de respaldo de la misma, debido a la intermitencia esencial que las caracteriza. Si lo hacemos, el resultado revela todavía con más claridad la escasa utilidad de este tipo de energías básicas.
Y como son bastante inútiles, sus defensores han organizado ese surrealista conjunto de subsidios a largo plazo, cuyos enormes costes son insostenibles. Sólo a alguien que busca destruir un sistema económico se le puede ocurrir repartir vía subsidios miles de millones a las energías renovables para acto seguido dedicar otro tanto a subsidiar a la industria y al consumo para así mitigar los daños producidos por la enloquecida actuación inicial. ¿Locos? No, socialistas.
Como afirma Chris Martz[26], “muchos activistas climáticos no quieren que haya un continuo crecimiento económico. Quieren abolir el capitalismo y derrumbar la cultura occidental”.
Terminemos con una frase de David Turver en Eigen Values: imaginemos que dejamos de subsidiar formas de energía incompetentes y caras que están matando la economía, así como a sus defensores parásitos[27]. Las facturas serían muy inferiores, los impuestos descenderían igualmente, las empresas no desinvertirían, sino que acudirían a un país con energía barata y abundante, creando así riqueza, que compartirían los residentes.
Es la hora de la energía nuclear.
[1] Menos cuando se reponen los componentes nucleares o se revisas los circuitos de las centrales.
[2] Así como siempre habrá viento, aunque sea intermitente, y siempre lucirá el sol, aun en un cielo nublado o de latitudes inadecuadas, así habrá siempre agua disponible y productos fisionables a nuestra disposición.
[3] Ronald Stein, P.E. es ingeniero, columnista sobre temas de energía en America Out Loud NEWS y asesor en aspectos energéticos para el Heartland Institute y CFACT. Es coautor del libro nominado para el premio Pulitzer “Clean Energy Exploitations.”
Oliver Hemmers tiene un doctorado en Físicas en el Institute of Radiation and Nuclear Physics en la Technical University de Berlin. Fue investigador en Física y director ejecutivo del UNLV’s Harry Reid Center.
Steve Curtis tiene un Máster en Física de la Salud en UNLV. Ha pasado décadas estudiando asuntos relativos al combustible utilizado en Nevada. Ha trabajado como jefe de equipo técnico en investigación nuclear y misiones de caracterización para el Departamento de Energía. Se dedica a educar y comunicar vía discursos y artículos en favor de la energía nuclear en los EE. UU., especialmente en el reciclado de combustible ya utilizado en reactores rápidos.
[4] También conocidos por Sodium-Cooled Fast Reactor, es decir, reactores rápidos refrigerados por sodio.
[5] Los residuos son compactos, sólidos y están muy bien almacenados. Hay unas 90,000 toneladas, que caben en una gran nave.
[6] El Estado de Nevada, lugar elegido para ello, se negó a aceptar esa solución.
[7] El texto original reza así: “There is enough SUNF (Slightly Used Nuclear Fuel) in storage to power the entire USA for centuries to come and enough depleted uranium in storage to last for several thousand years at today’s electricity production rates for the entire US”.
[8] Chernobyl no fue un accidente derivado de la operativa normal de un reactor nuclear, dado que todas las medidas de seguridad habían sido desactivadas, lo que al cabo generó el evento nuclear. No fue un accidente, sino un experimento fallido. Vean aquí https://joseramonferrandis.es/en-alemania-pintan-bastos/
[9] El accidente en la central de Three Miles Island fue una fusión parcial del reactor número 2. Ocurrió en el río Susquehanna, cerca de Harrisburg, Pennsylvania, el 28 de marzo de 1979. Liberó gases radioactivos y yodo 131 https://es.wikipedia.org/wiki/Yodo-131 a la atmósfera.
[10] El impacto de una ola enorme y sin precedentes inundó la sala de motores diésel que refrigeraban los núcleos de combustible atómico y provocó el sobrecalentamiento y fusión de éstos. Vean aquí https://www.unioneditorial.net/libro/cartas-de-los-martes/. Que la primera ministra Merkel decidiera entonces que había que cerrar las centrales nucleares en Alemania, que se encuentran bien dentro de tierra firme, tiene más que ver con su origen político que con factores técnicos.
[11] En la URSS hacían exactamente lo mismo. Y ya se vio.
[12] Las economías occidentales (en este caso, la británica) desembolsan enormes subsidios gubernamentales a la generación de energías eólica y solar para producir intermitentemente electricidad, mientras las producciones de electricidad con carbón gas natural y energía nuclear son micho menores o inexistentes.
[13] En una perspectiva temporal asociada al objetivo del Net Zero. No son gastos anuales.
[14] En el listado que consulta el autor aquí Subsidies Galore! – Watts Up With That? hay 1.169 entradas, de las que 144 tienen relación con la energía. Es brutal y da una idea de los que es el intervencionismo, una de las caras del socialismo. La parte buena es que se crean un montón de puestos de trabajo inútiles, aunque bien remunerados. Buena para quienes los disfrutan (en el Reino Unido, 4.500 personas del Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología, que suponen unas £400 millones al año) y quienes pastorean a los que disfrutan, claro está.
[15] El coste total de toda esta locura es de £328 billones. Con B de 12 ceros, sí.
[16] Debida en gran parte a la inacción de las elites políticas británicas en el caso de las niñas violadas y en muchos casos asesinadas durante lustros por bandas pakistaníes en suelo británico, con la connivencia de los líderes políticos de toda condición.
[17] Sobre esto hemos hablado ya en este blog https://joseramonferrandis.es/net-zero-nunca-funcionara-entrega-completa/
[18] 1,28 billones de libras se aplicarán a transformar la industria de automoción para entregar vehículos eléctricos; £289 millones han ido al Fondo para la Transformación de la Energía. £2.1 billones se han asignado a descarbonizar la calefacción y £450 millones se destinarán al capítulo “modernizar calderas”. Además, £567 millones se han dedicado a proyectos de autobuses de emisiones ultrabajas.
[19] Que permiten a los intermediaries especular en los mercados de futuros con activos que no poseen.
[20] O “tarifas de inyección”, que son precios fijos de electricidad que se pagan a productores de energías renovables por cada unidad de energía producida e inyectada a la red. Un chollo: garantizan precios de venta fijos a las empresas eléctricas. Suponen £31 billones.
[21] Como hablamos de energías intermitentes, hay que pagar por tener un respaldo disponible para cuando el sol no luce y el viento ha cesado (o es demasiado fuerte).
[22] Es el subsidio más voluminoso. Se dirige a los sectores industriales energía-intensivos, como acero, papel o baterías, donde 370 empresas (de las que quedarán muy pocas al final de este ejercicio de transferencia de recursos) se encuentran enormemente castigadas por los precios de las energías renovables. Alcanza los 51 billones de libras esterlinas.
[23] £409 millones.
[24] Los reactores no funcionan al 100% todo el tiempo porque hay que recargarlos y mantenerlos.
[25] https://eia.gov/electricity/annual/html/epa_04_08_b.html
[26] Another eXcellent Post from Chris Martz – Watts Up With That?
[27] Éstos aseguran que solar y eólica son “eco-friendly” porque emiten menos CO₂ a la atmósfera, como su eso fuera un problema. No mencionan ni el deterioro del entorno que suponen, ni la necesidad de utilizar energía de respaldo. La energía nuclear de fisión resuelve eso, de un plumazo, sólo con residuos nucleares, convirtiendo la generación de electricidad en infinita, barata, limpia, densa y nada de CO2, por cierto. Así es como se “salva el planeta” Eso sí, se pierden las prebendas de los criminales.
