por José-Ramón Ferrandis | 21 Ene 2026 | Libros, Opinión sobre terceros, Países / Áreas geográficas
Vean cómo Francisco Franco evitó entrar en la II Guerra Mundial. Lo cuenta el libro “Franco sin adjetivos”
“Tras el doble encuentro de Hendaya[1], no hubo más reuniones[2]. Franco ganó[3]; Hitler perdió. Franco utilizó sus pocos recursos (difirió las respuestas, exigió lo impensable, utilizó un lenguaje irritante, contradijo a Hitler en materias estratégicas y tácticas[4], pospuso las decisiones una y otra vez). ¿Hasta cuándo diferir una decisión cuya condición necesaria no se cumplía? No era fácil continuar ad infinitum con una política de procrastinación, pero las circunstancias vinieron en apoyo de Franco[5], quien el 21 de enero de 1941 rechazó de plano un ultimátum alemán (que el Embajador Von Stohrer leyó personalmente a Franco) para que España se incorporara a la guerra.[6]”
[1] Hubo una primera sesión de 15:30 a 18:00 y otra, acompañada de cena, entre las 21:00 y pasadas las 0:00 del día siguiente. Von Ribbentrop siguió insistiendo ante Serrano Suñer durante toda la noche en el tren Heinrich, transporte del ministro alemán, camino de Burdeos. Fue en vano. Von Ribbentrop maldijo al jesuita Serrano y al ingrato cobarde Franco. La derrota nacional socialista en las entrevistas fue completa, incluso en materia formal.
[2] No por parte de Franco, pero sí de Serrano Suñer. Como hemos sabido por haberlo mencionado antes, fue el 19 de noviembre, almorzando en Berchtesgaden con el Conde Ciano y Von Ribbentrop primero y en una postrer entrevista con el propio Hitler esa misma tarde. Las inmensas presiones de todos ellos fueron en vano. La amenaza de situar 186 divisiones ante los Pirineos para con ellas invadir España no surtió efecto. Y Serrano Suñer cerró el enfrentamiento afirmando que “El pueblo español se opondría a cualquier invasión”. El día 20 Hungría, el día 23 Rumanía y el 24 Eslovaquia firmaron su adhesión al pacto que las llevaría a la guerra junto con Alemania.
[3] Franco había vencido a Stalin en la Guerra Civil y sabía lo que podía significar una nueva guerra. Desde 1938 había declarado la neutralidad de España en futuros acontecimientos bélicos europeos, que como sabemos comenzaron el 1 de septiembre de 1939. El Reino Unido no se había rendido y los EE. UU. entrarían en combate para apoyarle antes o después. Con el previsible dominio del mar que se auspiciaba, Franco sabía que la beligerancia le supondría ser bloqueado o invadido. Se mantuvo al margen, pues.
[4] En las que Franco no tenía rival militar, así que Hitler difícilmente podía debatir siquiera. Tan es así que, en un momento dado, se levantó a hizo ademán de finalizar la entrevista.
[5] Hitler había decidido el 5 de diciembre que el 10 de enero de 1941 iniciaría la Operación Félix, pero el 10 de diciembre, tras un telegrama del Almirante Canaris, que estaba en Madrid con Franco, Hitler renunció … temporalmente. Como dijo el mariscal Keitel en Nüremberg antes de ser ajusticiado, “el Führer no quería verse obligado a transportar sus tropas contra la cólera de Franco”. El 20 de diciembre de 1940, Hitler instruyó la Operación Barbarroja, que significaba la invasión de la Unión Soviética, materializada el 22 de junio.
[6] El ultimátum constaba de seis puntos. El primero despreciaba el esfuerzo español en la Guerra Civil y afirmaba que “Sin la ayuda del Führer y del Duce no existirían hoy ni una España Nacional ni un Caudillo”. El ultimo finalizaba así: “Si el Caudillo no decide inmediatamente unirse a la guerra de las potencias del Eje, el gobierno del Reich no puede hacer más que vaticinar el final de la España Nacional. Fin del mensaje. Firmado Ribbentrop”.
por José-Ramón Ferrandis | 20 Ene 2026 | Libros, Opinión sobre terceros, Países / Áreas geográficas
El ejército frentepopulista había conquistado Teruel. Algunos de sus hombres habían recibido permiso para recuperarse en poblaciones aledañas. Pero no duró mucho. Vean cómo lo relata el libro «Franco sin adjetivos”[1]
«El contraataque de Franco ya estaba en marcha. Entonces, las fuerzas del gobierno pasaron a defender Teruel. Para ello, Rojo recurrió a sus reservas y entre ellas, a la 84 Brigada Mixta, cuyos hombres habían contribuido decisivamente a la toma de la ciudad. Entonces se produjo la insubordinación[2]. El día 19, la Brigada Mixta recibió la orden de suspender el permiso. Ello significaba que, a los dos días de llegar a Rubielos de Mora para descansar, se les obligaba a retornar al frente[3]. Unos 600 hombres de los batallones “Azaña” y “Largo Caballero” se negaron. Pero Indalecio Prieto había dictado órdenes estrictas de paliar el caos interno. El 20 de enero, el jefe de la 40 División, el teniente coronel Andrés Nieto Carmona, juzgó a 130 hombres. Tres sargentos, 12 cabos y 31 soldados fueron fusilados a las afueras de Rubielos de Mora.[4]»
[1] https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
[2] Los soldados estaban agotados. Su mando los exprimió y estallaron.
[3] Habían estado combatiendo un mes sin cesar. Habían caminado 60 kilómetros hasta Rubielos de Mora.
[4] Setenta y un años después (2009) los restos de 20 soldados de la 84 Brigada Mixta fueron descubiertos en una fosa común en el paraje del Pinar de Piedras Gordas.
por José-Ramón Ferrandis | 19 Ene 2026 | Cambio climático
Todos los años aparece como por ensalmo la misma coreografía: un conjunto de lideres mundiales, al amparo de Naciones Unidas, declara solemnemente que el nivel del mar va a subir vertiginosamente y que eso será el final de algunas islas, algunas ciudades, algunos territorios continentales; algunos, en resumen. Hay fotografías, reportajes, mención a islas concretas, a países dados[1]. Se ha hecho antes, se hace ahora, se seguirá haciendo, pero en todos los casos ha sido, es y será falso.
¿Cómo lo sabemos? Primero, porque siempre han fracasado en sus profecías. Y más técnicamente, porque el nivel del mar no sube a ritmos superiores a los de los últimos cientos de años, en los que es estable. Y no lo va a hacer, rebus sic stantibus[2].
Veamos.

CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=479979
Es un gráfico espectacular. Muestra la evolución del nivel del mar desde el final del máximo glacial, hace 21.000 años (eje de abscisas). Si miramos la curva y la cotejamos con el eje de ordenadas, el nivel del mar ha subido 140 metros. Se aprecia un crecimiento notable y sostenido desde hace 14.500 años hasta hace 6.000 años, momento en el cual la curva se estabiliza.
Y desde entonces, casi plana sigue. ¿Cuán plana? Pues según un nuevo estudio que acaba de salir, la media de aumento del nivel del mar es de entre 1 y 2 milímetros por año en medición global. Y así en los últimos 150/200 años.
O sea, el crecimiento del nivel del mar es un proceso de siglos, que nada tiene que ver con las modernas emisiones antrópicas de CO2[3]. La revisión efectuada por el U.S. Department of Energy en 2025, relativa al CO2 y el ”cambio climático”, confirma esta perspectiva histórica[4].
El estudio mencionado[5], publicado en el Journal of Marine Science and Engineering, desmonta la narrativa de la aceleración del aumento del nivel del mar[6]. Demuestra que el 95% de las localizaciones supervisadas no muestra ninguna aceleración significativa del nivel del mar[7].
Otro estudio[8] nos recuerda que hace 8200 años, los niveles del mar en todo el globo crecieron 6,5 metros en sólo 140 años, lo que supone 470 centímetros por cada siglo, o sea, 4,7 centímetros cada año. Y eso que el CO2 estaba a un nivel de 260 ppm[9].
El gráfico y el texto al pie son los originales del estudio. Fíjense en el crecimiento de los últimos 6.000 años.

Imagen procedente de Nunn et al., 2024
Los niveles del mar crecieron a un ritmo medio de 1,56 milímetros al año entre 1900 y 2018, incluyendo 1,5 mm por año entre 1958 y 2014[10]. Esto es menos de 16 centímetros cada siglo.
La tasa natural de ascenso del nivel del mar, que periódicamente alcanza los 4,7 cm/año, es 30 veces mayor que la tasa registrada entre 1900 y 2018, (la “antropogénica, para entendernos), que es de 0,156 cm/año.
The modern rate of sea level rise is not even close veering outside the range of natural variability. – Watts Up With That?
Así que ya sabemos qué problemas genera creerse los datos del IPCC: miles de millones de dólares/euros en inversiones innecesarias en infraestructuras, políticas de adaptación y políticas de reducción de emisiones completamente innecesarias. Sabemos que hacen trampas, ocultan la realidad y agitan falsedades. Les ha ido bien. Pero les queda poco.
Vayamos para terminar a lo que dice un organismo llamado “Maine Climate Council”[11]. La cosa es para reírse[12]. El periódico Portland [Estado de Maine] Press Herald publica un mapa que permite seleccionar un nivel del mar cualquiera y ver qué territorio queda sumergido. Para que el lector se pueda asustar a su gusto[13]. Y afirma: “Los niveles del mar en Maine subirán entre 1,1 y 3,2 pies (335 a 975 mm) para 2050 y entre 3 y 9,3 pies en 2100, dependiendo de nuestro éxito en reducir las tasas de emisiones[14], según los científicos[15] que asesoran al Maine Climate Council.”
Todo es falso. Para demostrarlo, Eschenbach ha tomado los registros de nivel del mar en las 5 estaciones que lo mide bajo la NOAA[16], ninguno de los cuales muestra la menor aceleración. Vean:

Hecho esto, lo ha comparado en un gráfico con los niveles que propugna el “Maine Climate Council”, proyectando los niveles del mar hasta 2050. Vean:

Como ven, los incrementos del nivel del mar en las cinco (Portland, Eastport, Cutler, Bar Harbor y Seavey) ubicaciones gestionadas por la NOAA, a la izquierda del gráfico, son discretos y contenidos. Las proyecciones de los desconocidos científicos que asesoran al Maine Climate Council se disparan sin control. Es totalmente falso, pero es lo que quieren hacer. Lo suyo es asustar. Lo nuestro, soportarlos.
Se puede ser ridículo, grotesco o directamente inverosímil; los progres al mando de esta chalupa que hace agua son directamente esperpénticos. Pero están al mando de la ONU.
Maine Sea Level Panic – Watts Up With That?
[1] El más reciente, Tuvalu, un pequeño país/islas en el Pacífico. La prensa internacional se empeña en mentir al respecto. Al Jazeera Supports Climate Grift – Tuvalu’s Islands Are Growing, Not Disappearing – Watts Up With That?
[2] Estupendo latinajo que vale por “si nada cambia”, pero con más elegancia y alcance.
[3] Normal. En 1991, el IPCC publicó un cuadro en el que aparecía claramente el predominio del CO2 de origen natural sobre humano. El primero era el 97,1% del total. Luego lo retiró.
[4] “No hay evidencia alguna de que el ritmo de ascenso del nivel del mar se esté acelerando. Eso son hipótesis y especulaciones. Los modelos no son evidencias. Las mediciones, sí”, afirma (traducción aproximada) Kip Hansen, investigador y antiguo capitán de la U.S. Coast Guard. “Sólo los datos son dignos de confianza.”
[5] https://www.mdpi.com/2077-1312/13/9/1641
[6] Que analizó tasas a largo plazo (mínimo: 60 años) con datos empíricos, incorporando mediciones de las mareas en cada ubicación.
[7] El estudio indica que las proyecciones del IPCC predicen tasas de hasta 4 mm/año para 2100, sobreestimando la tasa anual en más de un 100%.
[8] https://www.tandfonline.com/doi/pdf/10.1080/15564894.2024.2337096 “Calibrating Holocene human–environment interactions using ancient narratives: The example of Ngurunderi in South Australia».
[9] Los motores de explosión, en la época, no estaban presentes, como sabemos. Vaya y dígaselo a Von der Leyen, aunque me temo que no lo entenderá. Y no lo entenderá porque su poder y su riqueza dependen precisamente de que no lo entienda.
[10] Frederikse et al., 2020, Frederikse et al., 2018
[11] Donde no aparecen nombres de científicos tras las manifestaciones que emite.
[12] Lo explica Willis Eschenbach aquí Maine Sea Level Panic – Watts Up With That?
[13] Los que no se asustan son Barack Obama, Bill Gates, Hillary Clinton y su marido, amén de famosos de las artes, las letras, los medios de comunicación, millonarios sin especiales capacidades alternativas y gente de alta capacidad adquisitiva, que han adquirido viviendas en la zona. Igual ellos saben que el nivel del mar no va a inundar sus propiedades.
[14] De gases de efecto invernadero, quiere decir, básicamente CO2.
[15] Desconocidos.
[16] National Oceanic and Atmospheric Administration de los EE. UU.
por José-Ramón Ferrandis | 16 Ene 2026 | Otros artículos
D. Jaime Girón de Velasco ha impartido una ponencia titulada “las Universidades laborales”
El Sr. Girón de Velasco es Licenciado en Derecho y Administración de Empresas por la Universidad Pontificia Comillas (ICADE E3) y también High Honors, MBA con honores, por la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago.
Cuenta con más de dos décadas de experiencia en cargos de alta dirección, operaciones empresariales y emprendimiento, en los sectores financiero de fusiones y adquisiciones, tecnológico y de salud.
Ha sido director ejecutivo y director financiero de varias empresas en distintos sectores. Es uno de los cofundadores de la red de clínicas dentales Moon (España y Reino Unido). Además, ha trabajado en Inova Capital, Oliver Wyman y Bankia, donde participó en la gestión de la cartera industrial (Iberia, Indra y Endesa).
Es Consejero Ejecutivo de Global Suite Solutions en el sector de la tecnología de software aplicada a las áreas de Governance, Risk and Compliance, GRC Gobierno corporativo, Análisis y Gestión de Riesgos y Cumplimiento Normativo y Legal.
Es miembro del Consejo Asesor de Capital Strategies y Zadal Abogados.
Recordemos el contexto: estamos publicando las grabaciones correspondientes a un conjunto de 30 disertaciones, referidas a los hechos acontecidos en España entre los años 1936 y 1975, que se llevaron a cabo en el Centro Cultural de los Ejércitos, situado en la Gran Vía nº 13 de Madrid.
El enlace para ver el vídeo referido a la presentación se halla al pie.

https://youtu.be/F-cF_niSChc?si=vi1J-9ziuvHVOSfG
por José-Ramón Ferrandis | 14 Ene 2026 | Cambio climático, Globalización
Les ruego me excusen por haber utilizado el inglés en un lugar tan relevante de este texto, pero venía a cuento. Recuerden la rima infantil inglesa:
Humpty Dumpty sat on a wall,
Humpty Dumpty had a great fall.
All the king’s horses and all the king’s men
Couldn’t put Humpty together again[1].
Humpty Dumpty era un huevo. Al caer de la valla sobre la que estaba sentado, se destrozó por completo y todos los esfuerzos de los caballeros del Rey no pudieron recomponerlo, como es obvio.
Viene esta rima infantil[2] a cuento del absoluto e irreversible descalabro que ha experimentado (sin marcha atrás) el cuento del cambio climático antropogénico, de tan larga e inverosímil vida, sostenida artificialmente por su maquinadora, la Organización de Naciones Unidas, a través de su criatura, el IPCC[3].
Humpty Dumpty, en este caso, es el conocido como “Acuerdo de Paris” (AP), un a modo de compromiso sin capacidad coercitiva que un gran grupo de países firmó en esa ciudad en 2015 para hacer ver que iban a luchar fuertemente contra las emisiones de gases de efecto invernadero (principalmente, CO2) hasta reducir el crecimiento de las temperaturas[4].
Han pasado 10 años desde la firma. El AP nunca sirvió para nada, pues no es de cumplimiento obligatorio[5], y además sus objetivos son inalcanzables[6]. Pero se hacía como si sí.
¿Por qué digo que esta farsa ha llegado al final del camino? No porque lo haya dicho Bill Gates, que también. No, esta vez lo afirma el New York Times[7] (NYT), uno de los grandes portavoces mediáticos de la mentira institucionalizada. Como es un artículo de pago, se lo desmenuzo gracias a Anton Watts[8]: el mundo ya ha perdido el interés por las políticas climáticas (es una forma de decirlo[9]). Miren el núcleo del artículo del NYT:
“Una década más tarde, vivimos en un mundo muy diferente. Un informe oficial de Naciones Unidas declaró que no se había efectuado ningún progreso en materia climática respecto al año anterior, y varios de los más importantes arquitectos[10] del proceso diplomático … publicaron una carta abierta declarando que la arquitectura[11] del AP estaba obsoleta y que necesitaba reformas importantes”.
¡Vaya por Dios! Y pensar que hace diez años, el AP se vendía poco menos que como si fuera la salvación de la Humanidad…[12]. Ahora, los mismos que hablaban hace una década de “amenaza existencial” dicen ahora que esto es muy difícil; los mismos que impusieron energías caras y no fiables, que aprobaron nuevos impuestos y nos engañaron a todos con historias para no dormir, ahora se encogen de hombros y se retiran por el foro. Los que iban en procesión a las COP[13] a poner el grito en el cielo no aparecen ya en esos escenarios[14].
Y es que les da igual. Los votantes han arrojado por la borda las preocupaciones medioambientales, así que los politicastros actúan en consecuencia. Se acabó.
Wallace-Wells admite que “quizá siempre fue una locura creer que el mundo podría cumplir los compromisos de París y mantener el alza de temperaturas por debajo de 1,5 grados centígrados[15]; quizá eran promesas vacías, como los más informados siempre sospecharon.”[16]
Los escépticos estábamos seguros de que el AP era una farsa con ribetes de moralina “progre”, de que sólo servía para destruir Occidente a través de energías más caras, de distorsiones económicas, de precios subvencionados. El Reino Unido de la Gran Bretaña ya está hundido del brazo de su Net Zero; Alemania sigue sus pasos con una Energiewende irracional y suicida.
La Organización de Naciones Unidas, a través de sus organismos dependientes y con la colaboración inestimable de la UE y sus países miembros y próximos, prometió un camino brillante hacia a salvación del planeta. Lo que ha conseguido es que Occidente quede a los pies de la RP China y estemos próximos a la irrelevancia, cuando no al borde de la autodestrucción. Eso sí, el planeta bien, gracias. Como ya lo estaba antes de esta farsa.
El Acuerdo de París, un Humpty Dumpty de nuestros días, es un mísero huevo que se ha caído desde su inopinado pináculo y se ha roto en mil pedazos. Todos los esfuerzos de las élites del rey multilateralista al servicio de China no lo recompondrán.
[1] Humpty Dumpty se sentó en un muro,
Humpty Dumpty tuvo una gran caída.
Ni todos los caballos ni todos los hombres del Rey
pudieron a Humpty recomponer.
[2] Nunca mejor dicho.
[3] Ustedes saben qué es el IPCC, por sus siglas de Intergovernmental Panel on Climate Change, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático, que persigue demostrar lo indemostrable, esto es, que el ser humano es responsable de las variaciones que experimenta el clima.
[4] Usted, lector, conoce este cuento moderno: dícese que las emisiones humanas de CO2 en su esfuerzo por mejorar las economías y las sociedades, elevan las temperaturas del aire, provocando a no mucho tardar un cataclismo por la vía de la elevación de nivel del mar, que inundaría países enteros.
[5] Como perfectamente sabían los plenipotenciarios firmantes; es otra farsa más, puro postureo.
[6] Se lo explico en detalle aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/ anticipando con claridad lo que iba a pasar. Bueno, ya ha pasado.
[7] New York Times lo admite
[8] https://wattsupwiththat.com/2025/09/19/the-paris-delusion-collapses-even-the-new-york-times-admits-it/
[9] Esto lo dice un tal David Wallace-Wells, que escribe en ese medio (y es un adalid del apocalipsis climático, amén de haber elaborado un repugnante libro – The Uninhabitable Earth – para condicionar el pensamiento de los más jóvenes). Pero se ha caído del caballo y ahora reconoce que el consenso global sobre el clima se ha disuelto en la indiferencia, cuando no en el retroceso.
[10] Es una forma de hablar.
[11] ¿De qué van a hablar los arquitectos? Pues de arquitectura.
[12] Barack Obama declaró que el AP era “nuestra mejor oportunidad de salvar el planeta”. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, aseguró que la sostenibilidad definiría el Siglo XXI como los derechos humanos habían definido el Siglo XX. Su sucesor, António Guterres, elevó el AP al nivel de las Escrituras, sugiriendo que su significado rivalizaba con el Tratado fundacional de Naciones Unidas. Expertos, activistas y lideres mundiales se felicitaron por alumbrar una nueva era de solidaridad global. En la COP en Glasgow (2021), Boris Johnson aseguró que “estamos a un minuto de medianoche en el reloj del Juicio Final, y debemos actuar ahora”. Al tiempo, el entonces príncipe Carlos de Inglaterra dijo que era “el último baile”. Barack Obama dijo a los jóvenes que se enfadaran y canalizaran su frustración hacia cada vez mayores demandas de acción climática.”
[13] Acrónimo por Conference of the Parties, el aquelarre anual de la ONU en materia climática.
[14] Ni el presidente Biden ni la videpresidente Harris acudieron a la COP29, como tampoco fueron Xi Jinping, Lula da Silva o Emmanuel Macron. De la COP 30, ni hablamos.
[15] Cifra elegida al azar, sin base, sin sentido, sin significado. Pero el AP es así.
[16] No lo sospechábamos; estábamos seguros y así lo demostramos.