- Datos sobre la estructura económica de Rusia y sus políticas asociadas
Producción industrial
Rusia es una economía industrial por herencia. El peso de la industria alcanza el 36,2% del PIB, lo cual es una enormidad en términos porcentuales, pues las economías más avanzadas de Occidente oscilan entre el 15 y el 20%; eso sí, está descendiendo en importancia relativa en el marco de un proceso de transformación inducida al sector servicios, como ocurre en todo el mundo. La producción industrial sigue sujeta a una vieja etiqueta característica de la URSS: eficacia frente a eficiencia. La industria rusa todavía produce de manera relativamente ineficiente[1], con altos costes por comparación con los estándares internacionales, aunque el bajo precio de la energía en Rusia sobrecompensa esos fallos y permite incrementos de competitividad por esa vía. Los productos rusos tecnológicamente más avanzados adolecen de falta de interés para terceros, lo que mengua su capacidad en el mercado internacional. Ello es herencia asimismo del atraso tecnológico en las tecnologías punteras que plagó a la URSS en todo momento, que hace que, por ejemplo, los componentes más sofisticados de la producción industrial armamentística rusa dependan críticamente de los suministros provenientes de Occidente.
Pervive una cierta obsolescencia de instalaciones, infraestructuras y equipos, que no termina de absorberse, a pesar del alto porcentaje de FBCF[2] mantenido en el tiempo[3].
Infraestructuras físicas. Medio ambiente
Las infraestructuras físicas de Rusia son numerosas y gigantescas, como corresponde a la vastedad del territorio[4]. Sin embargo, su estado de conservación no es bueno y es necesario un esfuerzo alto y constante para actualizar y mejorar su condición[5].
La red de carreteras es muy extensa (más de 1,6 millones de km., aunque los EE. UU. dispongan de 6.830.000 km.). Adolece, empero, de graves problemas: no muchas están asfaltadas, su densidad es baja, su estructura es radial (Moscú en el centro), hay enormes regiones desasistidas[6], apenas existen corredores Norte/Sur y hay gran escasez de puentes sobre el Volga y los ríos de Siberia.
El sistema ferroviario sigue siendo el principal medio de transporte. La red es la tercera del mundo en términos de kilometraje, después de EE. UU. y China. Presenta una longitud total de 87.157 km. de líneas ferroviarias. A título comparativo, en los EE. UU. la cifra es de 226.612 km.
En Rusia existen 65 puertos marítimos, que gestionan 565 millones de toneladas de carga. La exportación por vía portuaria representa el 80 % de volumen total de mercancías, lo que incluye más del 80 % de exportaciones de petróleo y derivados.
La red fluvial rusa no tiene parangón[7]. Se extiende por 102.000 km. y alberga 120 puertos. Su volumen de carga no se ha recuperado tras la crisis del COVID, gestionando un 25% menos de las cifras que antes de la pandemia y hallándose muy por debajo del volumen de la época soviética[8].
La red de aeropuertos en Rusia suma 304 instalaciones pavimentadas, tanto civiles como militares. Por establecer una comparación con el segundo país más extenso del mundo, en los EE. UU. existen alrededor de 5.193 aeropuertos pavimentados públicos y 14.776 aeropuertos de uso privado, lo que hace un total de 19.969 aeropuertos.
La red de oleoductos de la Federación Rusa tiene una longitud de 74.285 km. y la de gaseoductos, de 158.767 km. Es la segunda más grande del mundo, tras la norteamericana, que utiliza 226.162 km. de gaseoductos y 244.620 km. de oleoductos. Se prevé que la red crezca 10.000 Km. en los próximos 7 años, aunque las tuberías y estaciones existentes necesitan inversiones urgentes, pues la mitad de las instalaciones tiene más de 30 años de antigüedad.
La Federación de Rusia tiene el cuarto sistema eléctrico más grande del mundo, después de Estados Unidos, China e India. El gas representa el 46% de la fuente de origen de la electricidad generada, seguido por el carbón (18%), la energía hidroeléctrica (18%) y la energía nuclear (17%). El papel de las energías eólica y solar es testimonial.
Finalmente (según el Banco Mundial), los precios de los servicios de Internet de Rusia se encuentran entre los más bajos del mundo. Rusia es un líder mundial en servicios de banda ancha.
El medio ambiente, la preservación de los ecosistemas, la herencia ambiental para las generaciones futuras y la limpieza del entorno han tenido una importancia igual a cero en el desarrollo soviético y mantienen un tono apenas mejor en la actualidad. Baste recordar la utilización de las tierras de Asia Central para el cultivo del algodón hace sesenta años, lo que abocó a la casi total desaparición del mar de Aral[9] por la explotación desaforada de los recursos acuíferos, que imposibilitaban a los ríos tributarios, el Amur Daria y el Syr Daria, reponer con sus caudales la extracción efectuada.
También se recuerda la todavía reciente destrucción de la central nuclear de Chernobyl https://joseramonferrandis.es/rusia-y-ucraina-una-relacion-tempestuosa-ii/ (Ucraina) en 1986, debido a experimentos descontrolados sobre los sistemas de frenado del proceso de generación de energía en uno de sus reactores. Perduran los efectos medioambientales de la enorme explosión que se produjo y de la consiguiente dispersión de materiales contaminados. En algún mayor detalle, el incidente sucedió así.
El 26 de abril de 1986 Ucraina sufrió el mayor y más costoso accidente nuclear de la historia, que tuvo lugar en la central nuclear de Chernobyl. La explosión del reactor nº 4 de esa central fue el resultado de un experimento orientado, según indicios, análisis y conjeturas (pues las autoridades soviéticas nunca hicieron públicos los motivos), a optimizar la producción de plutonio como subproducto de la gestión de sus reactores. La operación se les fue de las manos[10] por la inexperiencia de los equipos encargados y por la negativa de los cuadros intermedios a contrariar las órdenes provenientes de Moscú. A esto siguió un conjunto de decisiones insuficiente en medios y sobrado de autoritarismo, condicionado por carencias marginales en los sistemas de seguridad y contención en el diseño de la planta[11]. Fallecieron casi inmediatamente 50 personas en la central[12], desconociéndose con certeza el número total de afectados por la nube de residuos que fue lanzada a la atmósfera[13].
El 1 de mayo siguiente, en Kiev (a 95 km. de distancia de Chernobyl), se festejó la jornada al aire libre como si nada hubiera ocurrido. Pero los efectos del desastre, la zona de exclusión acotada, la reubicación de poblaciones enteras, la destrucción de ganado y producción agraria y la construcción de dos sarcófagos consecutivos para sellar la central completa duraron décadas. Los costes asociados se estiman en 80.000 millones de dólares. El área inmediata en torno a la central siniestrada sigue siendo de acceso no autorizado. Resultaron contaminados unos 200.000 km2.
Los efectos de la salinización y sobrefertilización generalizada de las tierras de cultivo y los experimentos de armas biológicas sin previo aviso a la población, entre otros fenómenos de maltrato severo al entorno medioambiental, siguen gravitando sobre la naturaleza de Rusia. Hoy día perviven (con algunas mejoras) contraejemplos como la ciudad de Norilsk[14].
El producto interior bruto. Su evolución
Entre 1999 y 2007, el PIB ruso creció a una tasa promedio del 6,6%, que se elevó al 8,1% en 2007[15], recuperando entonces el valor absoluto de 1990[16]. En 2008 se ralentizó hasta el 5,6% y en 2009 cayó un notable 7,9%. La mayor caída previa había tenido lugar en diciembre de 1998 (5,1%) y acarreó el consiguiente default o fallido en el pago de la deuda externa.
Las tasas de variación real de los cinco últimos años computados han sido, comenzando en 2019, de 1,3%, -3,6% en 2020, 3,0% en 2021 y -2,1% en 2022. Para 2023 y 2024, el FMI prevé aumentos del PIB cuya envergadura modifica incesantemente, pero son claramente al alza.
Prácticamente el 30% del PIB se deriva del sector energético. El 47% de los ingresos del Presupuesto federal proviene de los recursos energéticos y un 68% de los ingresos por exportación provienen del petróleo, gas y productos derivados.
Renta
Aunque está disminuyendo, Rusia no ha conseguido reducir completamente el nivel de pobreza prevaleciente en los últimos años de la URSS y tras el desplome de ésta.
También está reduciéndose la desigualdad de ingresos (y por tanto, la distribución de la renta) regional en Rusia, que es relativamente alta[17]. En cualquier caso, Rusia es el país más desigualitario de las repúblicas de la ex-URSS 12[18]. A su vez, el coeficiente de Gini[19], fue de 0,42 en 2008 (o de 0,50 si se contabilizan los pagos en especie y en negro). Podemos comparar con España, que presenta 0,32 o con Brasil, que tiene el 0,56). En 2018[20] último año del que se tienen datos, el Coeficiente de Gini se situó en un 0,375. Claramente, la evolución del coeficiente es a una mayor igualdad en la distribución, con la excepción de Moscú, que concentra mucho más (hasta un 59%) la riqueza disponible entre sus habitantes.
Comercio exterior
Rusia se sujeta desde la época soviética a una Ley de Hierro mercantilista: las exportaciones siempre han de ser superiores a las importaciones[21]. El superávit consiguiente puede ser absorbido por déficits de la Balanza de Pagos[22] o bien, como es costumbre, puede provocar consecuencias clásicas, que se materializan en un incesante incremento de reservas monetarias[23].
Hay una segunda característica del comercio exterior de Rusia: es un país relativamente cerrado[24]. La suma de exportaciones más importaciones referidas al PIB refleja el índice de apertura comercial. Éste se ha movido desde un 38,54% en 2020 a un 49,90% en 2021 y a un 28,5% en 2022[25], sin duda reflejando los problemas derivados de la guerra desencadenada en Ucraina.
Y es la guerra precisamente la que ha motivado dos movimientos importantes desde 2022 en el comercio exterior de Rusia, que se mantienen: uno es sin duda coyuntural, cual es el descenso en las cifras, tanto de exportación como de importación, en ambos casos debidas a las restricciones impuestas sobre la economía rusa tras la agresión a Ucraina, cuyos efectos apenas han durado un ejercicio. Otro, que puede ser estructural, es la reorientación geográfica de países socios en materia de compras y ventas de bienes.
En cuanto a los datos que sustentan estas afirmaciones, mientras en 2021 la suma de exportaciones e importaciones alcanzó los 785.000 millones de dólares[26], la cifra se redujo a 542.000 en 2022, pero retomó la parte alta de la banda en 2023, con $ 779.543 M.
Por lo que a los socios comerciales se refiere, la situación es completamente distinta ahora (2024) de la que era antes de la guerra. Mientras en 2021, de los 10 primeros países, los socios occidentales para las exportaciones de Rusia eran 6[27] de 10, con un 33,9% del total, y los no occidentales eran 4[28] de 10, absorbiendo un 27,4% de esas exportaciones, en 2023 la situación cambió radicalmente. Los socios occidentales habían ascendido a 7, pero con sólo el 15, 5% del total, en tanto los 3 no occidentales, con la RP China a la cabeza[29] (y el 59,5% de todas las exportaciones rusas para ella sola) fueron el destino del 65%. Hablamos de valor, no de tonelaje.
Refiriéndonos a las importaciones rusas, de entre los 10 primeros suministradores, los 6 occidentales[30] aportaban en 2021 el 30,8% del total, en tanto los 4 no occidentales[31] se marchaban al 34,6%.
Si estas cifras van a marcar la tendencia de los próximos años lo veremos cuando termine la guerra. De momento, Rusia se encoge y se aleja.
[1] Ineficiencia es un término que se refiere al excesivo coste de factores (incluido el factor tiempo) en la producción de un producto o servicio por parte de la organización que lo procura. En el ámbito de la empresa, un proceso productivo es económicamente eficiente con respecto a otro u otros cuando proporciona un mayor beneficio o rendimiento respecto a los otros. Es un concepto pivotal de la economía y requiere la obtención de una estrategia, una política o una actuación que optimice el bienestar o minimice el coste, o ambos. Las decisiones en la URSS se adoptaban sobre la base de imposiciones administrativas derivadas de opciones políticas, no tan lejos de las que se adoptan en este momento, a pesar, en ambos casos, de las capacidades de cálculo matemático existentes. Cuando los precios se establecían por razones administrativas, la ineficiencia era inevitable. Ahora lo es un conjunto de variables como fórmulas de producción, trabas administrativas, escasa innovación y descapitalización.
[2] Formación Bruta de Capital Fijo, que es la forma de referirse a las inversiones en bienes de equipo.
[3] La Formación Bruta de Capital Fijo pone de relieve el alto interés de las autoridades por invertir en el sistema productivo para hacerlo más moderno y eficiente. El retraso tecnológico de la URSS era enorme y absorberlo no es fácil ni rápido. Piénsese que, en materia de infraestructuras y equipos, la obsolescencia media estimada por la OCDE era de 21 años según cálculos efectuados en 2008. Para intentar contrarrestarla, ese mismo año 2008 vio cómo la FBCF se incrementó un 22,10%, pero en 2009, debido a la crisis financiera, cayó a un 17%. El esfuerzo de capitalización sigue.
[4] No obstante, palidecen cuando se comparan con las existentes en los EE. UU., a los que Nikita Sergeievich Jrushchov aseguraba en 1956 iban a superar en breve plazo.
[5] Una de las promesas electorales de Putin fue la mejora de las infraestructuras de transporte, para lo que se creó (2019) un “Fondo de Desarrollo”, que se supone ya ha alcanzado en 2024 la cifra de 3.500 millardos de rublos (47.500 millones de €). Alternativamente, se pretendía recurrir al Fondo de Bienestar Nacional (NWF, del que luego hablaremos a fondo) para financiar un plan infraestructuras 2022-25 por importe de unos 70.000 millones de euros. La guerra con Ucraina se lo ha llevado por delante.
[6] Extremo Oriente, Chukotka, y la parte norte de Krasnoyarsk, Tomsk y Yakutia.
[7] 72.000 de esas vías unen los mares de Azov, Blanco, Báltico, Caspio y Negro. La red supera ampliamente los 41.009 km que ofrecen los EE UU.
[8] Las dos razones principales son que los canales discurren en el eje norte/sur, y las mercancías, cada vez más según el vector este/oeste, y que el estado de conservación y mantenimiento es penoso, haciendo difícil su utilización.
[9] Se trata de una de las mayores catástrofes ecológicas de la historia, con enormes consecuencias sobre la salud de las poblaciones del entorno. Afecta a Kazajstán y Uzbekistán. Su superficie se ha reducido de 68.000 km2 a unos 6.000 km2, pero con alta salinidad y nulo aprovechamiento. Se está intentando revertir muy lentamente, pues las cabeceras de los ríos tributarios pertenecen a otros países (Tayikistán y Turkmenistán), cuyas relaciones políticas con Kazajstán y Uzbekistán son malas.
[10] Los sistemas de control y refrigeración operativos durante el experimento resultaron insuficientes, originando un pico de potencia incontrolable, con aumento de temperaturas, e incendio y/o fusión del núcleo, con la consiguiente claudicación de las contenciones estructurales del edificio que albergaba el reactor.
[11] La central nuclear fue construida con el menor coste y la mayor rapidez posibles, un principio básico de la economía soviética. Los reactores, situados uno junto a otro en un espacio escaso, carecían por completo de habitáculos de contención. De haberlos tenido, el accidente hubiera quedado confinado al contenedor, como ocurrió en la central nuclear de Three Miles Island, en Pennsylvania, EE. UU. Mas no fue así. Minimizar los costes supuso maximizar las consecuencias humanas y económicas.
[12] 27 bomberos y 23 operarios y empleados de la propia central.
[13] Las estimaciones probabilísticas cifran en 4.000 las personas fallecidas en años sucesivos en Ucraina, Rusia y Bielorrusia, fundamentalmente por cáncer de tiroides. No hay datos referidos a los 600.000 liquidadores civiles y soldados que, a lo largo del tiempo y con breves aportaciones temporales (para evitar los efectos de la fuerte radiación atómica que combatían) participaron en las labores de extinción y control de daños.
[14] Norilsk es una ciudad de 170.000 habitantes en el norte de Rusia. La concentración de plantas de tratamiento de minerales extraídos en la zona provoca una contaminación ambiental tal que la expectativa de vida de la población ha llegado a bajar hasta los 45 años. Esa situación se está revirtiendo lentamente, pues requiere fuertes inversiones, que tardan en llegar.
[15] A esto nos referíamos al hablar del desempeño de la época Yeltsin.
[16] Nota: eso supone 17 años continuados de PIB inferior al del que nominalmente existía el último año de la URSS. Sin embargo, no es posible aseverar la justeza de las estadísticas soviéticas, tendentes a su cocinado al alza sin paliativos.
[17] En comparación con la que se produce en la mayoría de las economías avanzadas y en muchos mercados emergentes.
[18] Se refiere a todas menos las tres bálticas. La URSS sumaba 15 países bajo su manto.
[19] El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). El índice de Gini es el coeficiente de Gini expresado en porcentaje. A título de ejemplo, según el Informe de Desarrollo Humano del año 2009, el coeficiente de Gini para Namibia era de 0,707 (situación de máxima desigualdad), mientras que el de Japón era del 0,228 (situación de máximo reparto igualitario) entre los países del mundo con datos fiables.
[20] Datos del Banco Mundial.
[21] A título de ejemplo, el superávit comercial entre los años 2020 y 2022 ha pasado del 6,2% al 12,6% y finalmente al 15,4%.
[22] El comercio de servicios ruso es tradicionalmente deficitario. La Balanza de Capitales también, salvo en períodos de buenos resultados en la atracción de inversiones extranjeras, que coinciden con la repatriación de capitales previamente puestos a buen recaudo en el exterior.
[23] Rusia no es el único país que se comporta de esa manera. Es un planteamiento clásico, primitivo en el sentido histórico del término, que presenta algunas ventajas importantes.
[24] De hecho, Rusia no pertenece al organismo internacional supremo en materia comercial, la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo que en las actuales circunstancias (2024) supone una clara ventaja, habida cuenta del estado en que se halla la OMC.
[25] Las cifras no suelen subir por encima del 45%. Por ejemplo, en 2008 era del 44% del PIB.
[26] 491.580 M $ de exportaciones y 293.420 M $ de importaciones, que además se habían incrementado respecto al año anterior.
[27] Países Bajos (exportaciones de crudo a través del puerto de Rotterdam), Alemania, Reino Unido, Italia, EEUU y Corea (del Sur).
[28] República Popular China, Turquía, Bielorrusia y Kazajstán.
[29] Seguida muy de lejos por Turquía.
[30] Alemania, EEUU, Corea, Francia, Italia y Japón.
[31] China, Bielorrusia, Kazajstán y Turquía.
