OBJETIVO 16: Paz, justicia e instituciones sólidas
Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles
José-Ramón Ferrandis
El Objetivo 16 de los correspondientes a la Agenda 2030 es irrechazable en su redacción, tal y como la expone la Organización de Naciones Unidas. Vean si no: “El Objetivo 16 pretende promover sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para toda la población y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas[2] a todos los niveles. Las personas de todo el mundo deben vivir libres del miedo a cualquier forma de violencia y sentirse seguras en su día a día, sea cual sea su origen étnico, religión u orientación sexual”.
¿Quién podría oponerse a esa pretensión? ¿Quién osaría argumentar contra eso? Sólo un malvado podría. Ganas dan de terminar aquí con el análisis crítico de este Objetivo, pero hay que hacer un esfuerzo y ver los supuestos, los desarrollos, las consecuencias … y el contenido de las 12 Metas (seis por orden numérico y tres por orden alfabético) que permiten descomponer analíticamente la declaración de principios que acabamos de leer.
Recuerde el lector que este Objetivo entró en vigor en 2015, es decir, hace 9 años. ¿Estaba el mundo libre de guerras, atentados, ataques, desestabilizaciones armadas y otros acontecimientos bélicos de mayor o menor intensidad? No, no lo estaba[3]. En realidad, no lo ha estado nunca. Es propio de la condición humana desarrollar enfrentamientos de diversa magnitud, motivados por controles de territorios, expansión zonal, control de recursos (agua incluida), y en general por razones económicas, religiosas, históricas, culturales, personales, imperiales…. Así ha sido siempre, así será siempre. Sólo con instituciones solventes, capacidad disuasoria, firmeza y justicia se pueden minimizar las consecuencias de este panorama. Minimizar, no suprimir. Así que esto pone en cuestión las bellas palabras que redacta Naciones Unidas para imaginar, como John Lennon, que el mundo es de otra manera[4].
Lo digo porque Naciones Unidas emite una queja llamativa, que se repite en sus distintas publicaciones. Es ésta: “Los conflictos violentos en todo el mundo, tanto en curso como los más recientes[5], están descarrilando la trayectoria del mundo hacia la paz[6] y el logro del Objetivo 16. Resulta alarmante que en el año 2022 se produjera un aumento de más del 50 % de las muertes de civiles relacionadas con conflictos, debido en gran parte a la guerra en Ucrania”.
Esto llama la atención por varias cosas. La primera es la que se ve en último lugar. Lo que la ONU llama “la guerra en Ucrania” es una invasión en toda regla del ejército ruso[7] para hacerse con partes de Ucraina, conquistar el poder, colocar un gobierno títere y seguir expandiendo sus fronteras hasta situarlas al menos donde las tenía la URSS como un todo.
Ante esa agresión, Naciones Unidas ha renunciado a castigar al atacante, so capa y bajo la excusa de la pertenencia de Rusia al selecto club de miembros permanentes del Consejo de Seguridad[8]. Y en lugar de activar los mecanismos necesarios para expulsar a Rusia de Naciones Unidas, ha permanecido impertérrita. Como casi siempre[9].
La segunda, que no hay trayectoria alguna hacia la paz que pueda descarrilar, puesto que las guerras siguen vivas o son reemplazadas por otras sin que se pueda verificar “trayectoria hacia la paz” de ningún tipo.
Y la tercera, que la afirmación de que “que en el año 2022 se produjera un aumento de más del 50 % de las muertes de civiles relacionadas con conflictos, debido en gran parte a la guerra en Ucrania” no se refiere a período de tiempo alguno con el que poder comparar, por lo que carece de validez[10].
Hay otro factor. Según datos de la ONG británica Action on Armed Violence (AOAV), estas cifras están probablemente infravaloradas, ya que la ONG mencionada sólo registra los sucesos de los que informan los medios de comunicación en lengua inglesa. Así que imagínense si la ONU hace algo similar.
Hay más. Si acudimos a la página de Our World in Data que se ocupa del asunto[11], tenemos datos concretos y precisos. Nada que ver con las jaculatorias de la ONU. Incluso uno de sus mapas, actualizado a 2022, es extremadamente útil por sí mismo. Se refiere a las muertes en conflictos armados por zonas[12].
Antes de entrar a analizar las Metas (que en este Objetivo concreto son realmente pobres y carentes de contenido, constituyendo meras jaculatorias y expresiones de buenos deseos), vamos a analizar algunas de las frases que la ONU incorpora en sus (propios y vicarios) medios de comunicación, instituciones dependientes u organismos colaboradores. Son significativas y reciben algunos comentarios.
- “A finales de 2022, 108,4 millones de personas fueron desplazadas de manera forzosa en todo el mundo, lo que representa un aumento de 19 millones en comparación con finales de 2021, y dos veces y media la cifra de una década atrás.”
Estos datos revelan su crudeza de manera inequívoca, aunque las fuentes no sean verificables en ningún momento. Es un agregado, son cifras sin control. Son las consecuencias de las guerras, conflictos, enfrentamientos armados y sobre todo, de ataques contra las poblaciones (es decir, terrorismo). Precisamente aquí, en el caso del terrorismo, no juega papel alguno el conjunto de propuestas que la ONU efectúa en este Objetivo 16. Ninguna de las 12 Metas, por mucho que se cumplieran, significaría nada contra el terrorismo. No perdamos esto de vista.
2 . “En 2021, el mundo experimentó el mayor número de homicidios dolosos de las dos últimas décadas. Los homicidios en el mundo alcanzan su nivel más alto en 20 años en medio de la escalada de la violencia sociopolítica y de pandillas.”
Es cierto que el caos, con o sin pandillas, se está apropiando de áreas completas de ciertas sociedades e incluso de países enteros, de una manera que exacerba lo que ya se venía produciendo desde hacía muchos años, principalmente en los suburbios de las grandes ciudades. Dos factores contribuyen poderosamente a esta dinámica; uno, el incremento de población en todo el mundo[13]; dos, la pérdida de valores, asociada a la cada vez menor reacción de las autoridades y de la normativa ante comportamientos criminales.
3. “Se produjo un aumento sin precedentes de las muertes de civiles en los conflictos, el primero desde la adopción de la Agenda 2030.”
Los métodos de actuación de los ejércitos[14] a la hora de atacar zonas de otro país[15], tienden a la utilización cada vez mayor de la artillería, lo que maximiza las muertes de civiles. Eso afecta también a los misiles lanzados contra zonas no estrictamente militares, con los destrozos consiguientes en infraestructuras civiles y la muerte de residentes. A ello cabe añadir la voluntad del ejército ruso de infundir terror a la población ucraina mediante ataques indiscriminados a sus áreas residenciales. Esto explica en parte el incremento de muertes de civiles que menciona la ONU[16].
Según afirma Naciones Unidas, “las muertes de civiles directamente relacionadas con 12[17] de los conflictos más letales del mundo aumentaron un 53 % entre 2021 y 2022, lo que supone el primer aumento desde la adopción de la Agenda 2030 en el año 2015[18]. Al menos 16.988 civiles murieron y una de cada cinco víctimas fueron mujeres[19]. El 90 % de las muertes se produjeron en África subsahariana y Europa, y 4 de cada 10 se produjeron específicamente en Ucrania. Aunque en África subsahariana se produjo un aumento del 23 % en el número de víctimas relacionadas con los conflictos”[20].
4. “El descenso de la detección de víctimas de la trata de personas[21] durante las crisis impulsa nuevos métodos para rastrear y combatir este delito oculto.”
Desde luego. Siempre que no se detenga en la detección (de la que parecen desconfiar cuando el dato es positivo ¡qué cosas!) y sí en la prevención y en el combate, que parece ser lo importante, en todo caso.
5. “La población carcelaria mundial sigue aumentando, lo que genera hacinamiento y preocupación por la proporción de reclusos sin condena.”
Si los crímenes aumentan y la población también, que aumente la población carcelaria, rebus sic stantibus, es un corolario inevitable[22]. Tengan o no tengan condena. Pero que Naciones Unidas interfiera en los mecanismos del poder judicial de cada país es ya intolerable[23].
6. “El número de jóvenes parlamentarios continúa (siendo) bajo y son pocos los que ocupan cargos de liderazgo.”
Tontería grande que no es necesario ni comentar, pero pone de relieve la voluntad disgregadora que anima a la ONU como un todo. En un puro reflejo woke, enfrentando segmentos o colectivos entre sí para sacar rédito o ventaja. Esto no tiene un pase[24].
7. “Las corrientes financieras ilícitas alimentan la corrupción y desvían los productos de la delincuencia hacia actividades económicas legales e ilegales. (Más concretamente) “El narcotráfico genera corrientes financieras ilícitas valoradas en miles de millones, alimenta la corrupción y desvía recursos. El tráfico de drogas es una de las principales fuentes de ingresos y gastos de las corrientes financieras ilícitas, en particular en los países afectados por las corrientes de narcotráfico transfronterizo”.
Este es un grave problema de difícil solución. Es bien sabido que cualquier prohibición del consumo de cualquier producto genera inmediatamente una oferta clandestina y al menos paralegal, tanto mayor cuanto más altos son los beneficios que de ello se derivan. Es una ley de comportamiento inmutable. Sus consecuencias suelen ser penosas para las sociedades, pero pingües para los operadores. Así las cosas, los gobiernos se debaten entre las prohibiciones totales y la legalización de los productos, con variaciones impositivas intermedias para drogas tradicionales y de menor efecto, como por ejemplo tabaco o alcohol.
A título de ejemplo, la ONU subraya que “Estimaciones recientes revelan que solo los carteles (sic) de la droga mexicanos generaron ingresos de corrientes financieras ilícitas de una media de 12.100 millones de dólares al año entre 2015 y 2018, comparables al valor de las exportaciones agrícolas del país.”
Esto es completamente cierto, aunque la cuantificación sea necesariamente aproximada por evidentes razones. Y yendo un paso más allá, la ONU bien puede preguntarse por qué el narcotráfico dispone de los medios, la permisividad y la capacidad de penetración que demuestra. Sus vínculos con el poder político parecen claros.
METAS
Meta 16.1 “Reducir significativamente todas las formas de violencia y muertes relacionadas en todas partes.” Efectivamente. ¿Y?[25]
Meta 16.2 “Erradicación del maltrato, trata y explotación y tortura infantil.” No podemos por menos que adherirnos a tan loable objetivo. ¿Y? Sabemos que estas lacras se combaten desde las instituciones del Estado si éstas poseen el apoyo y los medios suficientes. Y la voluntad inequívoca, claro. Y siempre que no caigan con los menores tutelados en comportamientos análogos a los que dicen perseguir.
Meta 16.3 “Promoción del Estado de Derecho a nivel nacional e internacional, garantizar acceso a la justicia igual para todos”. La ONU reafirma sus deseos: “Las injusticias estructurales, las desigualdades y los desafíos emergentes en materia de derechos humanos alejan el logro de sociedades pacíficas e inclusivas cada vez más. Para alcanzar el Objetivo 16 en 2030, es necesario tomar medidas para restablecer la confianza y reforzar la capacidad de las instituciones para garantizar la justicia para todos y facilitar transiciones pacíficas hacia el desarrollo sostenible.”
Ítem más, “La falta de acceso a la justicia implica que los conflictos quedan sin resolver y que las personas no pueden obtener ni protección ni reparación. Las instituciones que no funcionan con arreglo a la ley son propensas a la arbitrariedad y al abuso de poder, y tienen menos capacidad para prestar servicios públicos para todos”.
No se puede añadir mucho a lo que la ONU expone. ¿Y?
Meta 16.4 “Para 2030, reducir significativamente las corrientes financieras ilícitas y el tráfico de armas, reforzar la recuperación y devolución de activos robados y combatir todas las formas de crimen organizado”. Es de suponer que quiere decir “corrientes financieras ilegales”, pues ilícitas se refiere tanto a consideraciones éticas y morales como a aspectos directamente ilegales. En el primero de los casos, el asunto queda dentro del derecho, de la norma habilitante. En el segundo, no. Es posible que se trate de un problema de traducción[26]. En cuanto a reducir el tráfico de armas, es una pretensión ridícula: son los gobiernos de los estados los que realizan ese tráfico. ¿Qué nos están contando?
Meta 16.5 “Reducción sustancial de la corrupción y (el) soborno, en todas sus formas”. Y esto lo afirma Naciones Unidas.
Meta 16.6 “Creación de instituciones eficaces, responsables y transparentes, a todos los niveles.” Un brindis al sol, sin duda.
Meta 16.7 “Fomento de la participación ciudadana responsable, inclusiva, participativa y representativa a todos los niveles”.[27] Vale la pena subrayar el lenguaje, sobre todo cuando el redactor habla de “participación participativa”.
Meta 16.8 “Ampliación y fortalecimiento de la participación de países en desarrollo en la gobernación global.[28]
Meta 16.9 “Para 2030, proporcionar identidad jurídica y registro de nacimientos para todos.”[29]
Meta 16.10 “Asegurar el acceso a la información y proteger las libertades fundamentales, de acuerdo con las legislaciones nacionales y los acuerdos internacionales.” Ya.
Meta 16.A “Fortalecimiento de las instituciones nacionales relevantes en materia de prevención de la violencia[30], para capacitar a los países a todos los niveles, sobre todo a los menos desarrollados, para combatir el terrorismo y el crimen[31].”
Meta 16.B “Promoción y aplicación de leyes y políticas no discriminatorias, así como políticas para el desarrollo sostenible”. Esto es un conjunto vacío, la nada más absoluta. Podían haberse ahorrado esta Meta.
Finalicemos. La ONU ha redactado lo que podemos interpretar como el colofón o epílogo de este Objetivo, con mucho el más disperso, elusivo y genérico de todos ellos. Dice así: “Los gobiernos, la sociedad civil y las comunidades[32] deben colaborar para encontrar soluciones duraderas a los conflictos y al clima de inseguridad. El fortalecimiento del Estado de derecho y la promoción de los derechos humanos es[33] fundamental en este proceso, así como la reducción del tráfico de armas ilícitas[34], la lucha contra la corrupción y el fomento de una participación inclusiva.
Los altos niveles de violencia armada e inseguridad tienen consecuencias destructivas para el desarrollo de un país, afectan al crecimiento económico y resultan a menudo en agravios arraigados que pueden extenderse por generaciones[35]. La violencia sexual, los delitos, la explotación y la tortura también son fenómenos generalizados donde existen conflictos o no hay Estado de derecho y los países deben tomar medidas para proteger a los sectores que corren más riesgos[36].
Para cumplir el Objetivo 16 en 2030, es necesario actuar para restablecer la confianza y reforzar la competencia de las instituciones para garantizar la justicia a todo el mundo y facilitar unas transiciones pacíficas hacia el desarrollo sostenible”[37].
Hemos terminado con el análisis de este Objetivo 16, con mucho el más irrelevante, difuso e inútil de cuantos integran la Agenda 2030.
[1]https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/#
[2] Es cierto que el comité de redacción se excede un poco en la reiteración de un término característico de la neolengua progresista, inclusivas. Pero se acepta en favor de un bien mayor.
[3] Veamos algunos de los eventos que se produjeron en 2015. Atentados terroristas: (ataque en la escuela de Trollhättan, atentado suicida de Estambul, atentado de Bangkok). Guerra Civil en Siria. Guerra civil somalí. Guerra contra el narcotráfico en México. Segunda Guerra Civil Libia. Ataques aéreos egipcios en Libia (febrero de 2015). Bombardeo de Turquía sobre Siria. Conflicto en el Líbano (2011-2017). Conflicto entre ISIS y los taliban. Guerra entre Arabia Saudita y Yemen. Conflictos entre los rebeldes durante la Guerra Civil Siria. Golpe de Estado de Yemen (2014-2015), golpe de Estado en Burkina Faso de 2015. Guerra civil de Sudán del Sur. Guerra civil iraquí. Guerra civil yemení (2014-2024). Guerra contra el Estado Islámico. Guerra de Ingusetia. Guerra de Malí. Guerra del Dombás. Insurgencia islamista en Burkina Faso. Intento de golpe de Estado en Burundi. Intervención militar saudí en Yemen. Intervención rusa en Siria (2015-2024). Segunda guerra civil centroafricana. Segunda guerra civil libia.
[4] Imagine there’s no countries/It isn’t hard to do/Nothing to kill or die for/And no religion too/Imagine all the people/Living life in peace … . Pues algo así. No se lo traduzco porque deja de acompasarse con la música que resuena en nuestros oídos.
[5] Estos dos elementos no son excluyentes.
[6] Esto es un exceso retórico de la ONU. Como sabemos, su función, su finalidad institucional y constitucional, es el mantenimiento de la paz en el mundo. Tras 79 años teóricamente dedicada a ello, no sólo no ha conseguido que haya paz en parte alguna en la que los contendientes deciden que no la va a haber, sino que, en sus 71 intervenciones pacificadoras tras sendos estallidos bélicos, no ha conseguido establecerla. Tamaño fracaso no puede ser ocultado por la palabrería.
[7] A las órdenes del gobierno ruso, controlado y dirigido por un genuino autócrata, Vladimir Vladimirovich Putin.
[8] 15 son los miembros del Consejo de Seguridad, de los que 5 son permanentes y, atención, tienen derecho de veto: los EE. UU., Rusia, la RP China, el Reino Unido y Francia.
[9] Vean aquí cuánto podría hacer la ONU contra Rusia si se lo propusiera seriamente https://joseramonferrandis.es/si-naciones-unidas-se-tomara-en-serio-a-si-misma/ Copiopego lo que se hizo contra la RSA por el Apartheid:
United Nations General Assembly Resolution 1761 was passed on 6 November 1962 in response to the racist policies of apartheid established by the South African Government.
Condemnation of apartheid
The resolution deemed apartheid and the policies enforcing it to be a violation of South Africa’s obligations under the UN Charter and a threat to international peace and security.
Call for a voluntary boycott
Additionally, the resolution requested Member States to break off diplomatic relations with South Africa, to cease trading with South Africa (arms exports in particular), and to deny passage to South African ships and aircraft.
[10] Si uno consulta fuentes distintas de la propia ONU, los datos se oscurecen. De acuerdo con lo publicado aquí, que presenta datos más recientes, https://legrandcontinent.eu/es/2024/01/18/gaza-ucrania-sudan-el-numero-de-victimas-civiles-de-los-conflictos-aumento-un-63-el-ano-pasado-respecto-a-2022/ , en los últimos 10 años, los civiles se han llevado la peor parte de los conflictos armados en Siria (71.359), Irak (45.398) y Afganistán (27.649). Los muertos en Ucraina son, sobre todo, militares, aunque la definición de no-guerra que se inventó Vladimir Putin para la guerra que lanzó (operación militar especial) haya podido llevar a alguien a pensar que los muertos son predominantemente civiles. No es así.
[11] War and Peace – Our World in Data
[12] No hay cifras aquí, sino colores. Obsérvese que Ucraina, México y Etiopía se llevan la peor parte.
[13] Las caídas de la fertilidad no se reflejan todavía en las cifras agregadas, aunque las cohortes de jóvenes, que son quienes de manera mayoritaria engrosan las bandas, vayan reduciéndose.
[14] Hablo concretamente del ejército ruso.
[15] Hablamos específicamente de la guerra que el gobierno ruso ha desencadenado en Ucraina para retener territorios, alterar el patrón político del país y destruir infraestructuras.
[16] Lo hace así: “Resulta alarmante que en el año 2022 se produjera un aumento en más del 50 % en el número de muertes de civiles relacionadas con los conflictos, el primero desde la adopción de la Agenda 2030, debido en gran parte a la guerra de Ucrania.”
[17] No hay justificación para seleccionar esos 12 y no la totalidad.
[18] Por lo tanto, no constituye tendencia, sino bien al contrario, excepción.
[19] Esta es una notación estúpida.
[20] Este es el tipo de afirmaciones genéricas que no aporta nada a la comprensión de los fenómenos que se dice pretender analizar.
[21] “Los datos disponibles solo recogen el número de víctimas detectadas, lo que significa que muchas más no reciben asistencia y son invisibles para las autoridades. Entre 2017 y 2020, los datos de 141 países revelaron la detección de 187.915 víctimas de trata de personas. En 2020, el número de víctimas detectadas en todo el mundo disminuyó por primera vez en 20 años. Este descenso puede atribuirse a los efectos de las medidas preventivas para la COVID-19, que alteraron la dinámica de la explotación.”
[22] Naciones Unidas añade lo siguiente: “El acceso a la justicia es un derecho humano fundamental por lo que es crucial reducir el número de reclusos sin condena. Después de aumentar de manera sostenida de 2015 a 2019, la población carcelaria mundial disminuyó en 2020 debido a la COVID-19. Posteriormente, en 2021, el número de reclusos retomó su tendencia al alza, con un total de 11,2 millones, de los que aproximadamente un tercio (3,4 millones) continuaban (sic) recluidos sin condena. Asia central y meridional presentan el porcentaje más alto de reclusos sin condena (60 %), mientras que África septentrional y Asia occidental representan el más bajo (21 %). Aunque la proporción mundial se mantuvo en torno al 30 % entre 2015 y 2021, en Oceanía aumentó la proporción de personas en espera de juicio o condena, mientras que en América Latina y el Caribe disminuyó.”. Es necesario recordar que los sistemas judiciales de los distintos países prevén el mantenimiento de algunos presuntos culpables en las cárceles durante el tiempo que transcurre entre su imputación y el pertinente juicio para evitar males mayores. Luchar sin matices contra estas medidas supondría automáticamente habilitar un mayor número de crímenes, entrando en directa contradicción con la necesaria reducción del número de crímenes que se propugna en este mismo Objetivo 16.
[23] El buenismo de la ONU es definitivamente sobrecogedor. Vean: “A pesar de que la capacidad de las prisiones aumentó un 19 % de 2015 a 2021, el hacinamiento continúa presentando un desafío. Casi la mitad de los países con datos pertinentes (46 de 96) declararon funcionar a más del 100 % de su capacidad prevista, y el 18 % funcionaba a más del 150 %. El hacinamiento afecta negativamente (a) la salud y la sobrevivencia de los reclusos. Los datos sugieren la necesidad de que los países proporcionen espacio y recursos adecuados a los reclusos para promover la rehabilitación, reducir la reincidencia y garantizar el bienestar de los reclusos y de la sociedad”. Esta gente no ha entendido nada, no conoce la realidad y se reviste de un halo de falsa bondad.
[24] Vean más elaboración de la ONU:” En todas las regiones del mundo, salvo en Europa, los menores de 45 años están muy poco representados en los parlamentos en relación con su proporción en la población nacional. Aunque la edad media de acceso al Parlamento es de 23 años, la proporción de diputados de 30 años o menos se mantuvo en torno al 2 y 2,6 % en los últimos cinco años (cifras imposibles por incongruentes, n.del a.). Mientras que la edad media mundial es de poco más de 30 años, la edad promedio de un diputado es de 51 años. Para aumentar la participación de los parlamentarios más jóvenes, los esfuerzos deben incluir la introducción de cuotas (es difícil distorsionar más los procedimientos de selección de los representantes en los parlamentos, n.del a.) o la reducción de la edad de elegibilidad (¿por ejemplo? Ridículo. n.del a.).”
[25] “Sin paz, estabilidad, derechos humanos y gobernabilidad efectiva basada en el Estado de derecho, no es posible alcanzar el desarrollo sostenible. Vivimos en un mundo cada vez más dividido. Algunas regiones gozan de niveles permanentes de paz, seguridad y prosperidad, mientras que otras caen en ciclos aparentemente eternos de conflicto y violencia. De ninguna manera se trata de algo inevitable y debe ser abordado.” Tras 79 años de competencias en esta materia, la ONU sigue con la letanía. Esta organización es por completo inútil … salvo para sus miembros.
[26] Pues no. La redacción en inglés es “By 2030, significantly reduce illicit financial and arms flows, strengthen the recovery and return of stolen assets and combat all forms of organized crime”. Aunque difiere notablemente, la referencia buscada es illicit, no illegal. Pone illicit, luego está bien traducido.
[27] Como dicen los castizos, “¡la gallina!”.
[28] El texto original en inglés reza “governance”.
[29] Efectivamente, en muchos países en desarrollo no existe tal cosa. La ONU podría poner orden, de acuerdo con los gobiernos, con cargo a sus recursos. Aunque fuera por una vez.
[30] “Incluso mediante cooperación internacional.”
[31] Según afirma la ONU, “los homicidios dolosos causan más muertes en el mundo que los conflictos y los asesinatos terroristas juntos. En 2021 se produjeron aproximadamente 458.000 homicidios dolosos, la cifra más alta alcanzada en las dos últimas décadas. La tasa de homicidios fue de 5,8 por cada 100.000 habitantes en 2021, ligeramente inferior a la de 2015, que fue de 5,9 por cada 100.000 habitantes.”
[32] No está muy claro a qué categoría se refiere este término. Tampoco lo está la tan cacareada “sociedad civil”, que se debe entender como la sociedad, sin apellido alguno, por su posición frente al Estado.
[33] Debe haber un problema de traducción, No es un sujeto, sino dos, por lo que es exigible el plural.
[34] Se refiere a la venta de armas por vías no oficiales, seguramente.
[35] Los efectos son tanto más graves cuanto mayor es el grado o nivel de violencia, desde luego. Es tautológico.
[36] Esto es ininteligible. Si no hay Estado de derecho o hay conflictos (o disputas, o desencuentros, o enfrentamientos. Se refiere a guerras), malamente adoptará nadie medida alguna en ningún sentido.
[37] Lo tenían que decir, no lo pueden evitar. Por lo demás, la frase es un perfecto conjunto vacío: carece de significantes.
