La U.S. Climate Reference Network (USCRN)[1] es una red de estaciones de monitorización del clima ubicada en todo el territorio estadounidense. Registra las temperaturas, precipitaciones, velocidad del viento, condiciones del suelo y otras variables.
Las estaciones de la USCRN son gestionadas y mantenidas por la Atmospheric Turbulence and Diffusion Division del Air Resources Laboratory de la Office of Oceanic and Atmospheric Research NOAA[2]. Los National Centers for Environmental Information (NCEI) conservan y distribuyen las observaciones y otros productos de la USCRN.
Bien, pues la USCRN ha medido la segunda mayor caída de la temperatura en los EE. UU. desde 2009[3]. La variación alcanza los 7,13˚F[4] entre el 24 de diciembre de 2024 y el 25 de enero de 2025.

Fuente: https://www.ncei.noaa.gov/access/monitoring/national-temperature-index/time-series/anom-tavg/1/0
Vean el gráfico y la enorme caída de las anomalías de temperaturas en el lado derecho. No es muy evidente porque casi se superpone con el límite del cuadro, pero ahí está. El mes que viene se apreciará mejor.
USCRN es, desde 2005, el estándar de medición de temperaturas fiable de la NOAA para los EE. UU. contiguos[5], con 114 estaciones instaladas deliberadamente lejos de las islas urbanas de calor y otras influencias humanas. Según el último informe de los NCEI, enero de 2025 registró un gélido 29,2°F[6] para los EE. UU. contiguos, cifra que supone 0,9°F por debajo de la media a largo plazo y sitúa a este mes de enero como el más frío en los 20 años de registros de la USCRN.
¿Por qué está ocurriendo algo tan anómalo? Se barajan dos causas. La primera es que La Niña[7] debe estar haciéndose notar, una vez retirado El Niño. La segunda es que el H2O atmosférico incrementado y dispersado por la erupción submarina del volcán Hunga Tonga[8] está reintegrándose el mar, de donde salió en 2022, y ya no influye tanto en el calentamiento de la atmósfera[9]. El caso es que la fuerte caída de temperaturas es un hecho. Veremos cómo evoluciona.
Lo dicho. Por utilizar el lenguaje histriónico de la que fuera joven Greta Thunberg, ¿cómo se atreve[10] la temperatura a comportarse así?
[1] https://www.ncei.noaa.gov/access/crn/ Esta red de estaciones de medición elude de manera deliberada y sistemática los sesgos de temperatura que plagan al resto de redes, reducidas a conjuntos de datos estadísticamente inútiles por su proximidad a las UHI. Sobre estas UHI o Islas Urbanas de Calor, ver aquí https://joseramonferrandis.es/ahiva/
[2] NOAA por National Oceanic and Atmospheric Administration.
[3] https://wattsupwiththat.com/2025/02/20/uscrn-data-throws-a-curveball-second-biggest-month-to-month-temperature-drop-since-2009/
[4] Al pasar de los + 4,05˚˚ F que se registraban en diciembre de 2024 a los – 3,08˚ ˚F medidos en enero de 2025. Ojo, que hablamos de anomalías, no de valores absolutos.
[5] Es decir, todo el territorio menos Alaska y Hawái
[6] Esto, en Celsius, son -1,56 grados.
[7] Hemos hablado recientemente de ella y de El Niño https://joseramonferrandis.es/todo-lo-que-sube-baja/ aquí https://joseramonferrandis.es/la-temperatura-del-mar-cae-rapidamente/ y claro está, aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/
[8] Aquí, más información https://joseramonferrandis.es/a-vueltas-con-un-volcan-submarino-que-esta-pasando-a-la-historia/
[9] Por cierto, en toda la serie de la USCRN no se puede apreciar señal alguna de calentamiento significativo. Las mediciones oscilan en torno a una línea estable y plana. El resto de las redes de medición habla (vocifera, en realidad) de calentamiento sin precedentes.
[10] How dare you? https://www.youtube.com/watch?v=sV09RxXMvKM
