La ministra de Economía y Energía de Alemania, Katherina Reiche, acaba de escribir (el 7 de abril de 2026) un artículo en el Frankfurter Allgemeine Zeitung, titulado “Basta ya de autoengaños en política energética”[1]. Dice, entre otras cosas: “Durante demasiado tiempo se ha ocultado un hecho: una transición energética que ignora los costes del sistema arruinará[2] el país que dice querer salvar.” Si esto no es el hundimiento de todo el edificio ideológico que ha dominado Alemania, la UE y cuantos países han hecho caso de los postulados woke defendidos por la Agenda 2030[3], no sé qué lo será[4].
¿Dónde queda la Energiewende[5]después de esto? Pues en el infierno de las buenas intenciones[6], que en veinte años ya ha conseguido destrozar la industria alemana[7], sobrecargándola con 500.000 millones de euros de costes innecesarios para convertir la energía eléctrica en un juguete a merced del viento, del sol y del apestoso lignito[8], que es finalmente quien ha evitado la implosión del sistema eléctrico. Y de las importaciones de electricidad de Francia y de Noruega. Fíjense cómo será el fracaso de la transición energética que las autoridades alemanas han pasado de pretender la supresión completa del carbón para 2030 a depender de él por completo. Sic transit gloria mindundi.[9]
Todo ello a pesar de que Alemania, como España, tiene a su disposición gas natural en el subsuelo de la Baja Sajonia para 25 años al ritmo de consumo actual. Pero no se puede extraer porque los políticos de los sucesivos gobiernos no lo permiten. Por sus santas voluntades[10]. Tiene que haber millones de razones extra para actuar así.
En este artículo pueden leer lo que dice Alice Weidel, la lideresa de la AfD, de la Energiewende, la transición energética, los subsidios y la farsa climática. Intentarán acabar con ella antes, a la manera de la UE[11] o a la de los demócratas norteamericanos con Donald Trump, su presidente. No alberguen duda alguna al respecto.
El canciller Merz, como sabemos, ha denominado el cierre nuclear como “un serio error estratégico”[12], cuyas consecuencias inmediatas han sido las importaciones forzosas (de energía, n. del a.) y la desindustrialización.
La presidente de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen, dijo prácticamente lo mismo cinco días antes[13]. Eso ha arrojado a muchas fábricas alemanas en brazos de la insolvencia o la venta a terceros[14].
Similares afirmaciones se han oído en boca de Marine Le Pen, Nigel Farage y Giorgia Meloni, por citar a tres referentes de países relevantes en Europa. Las élites que han aumentado los costes energéticos y desbaratado las economías de sus países se sorprenden de que los votantes acudan a otras zonas del espectro político, donde saben y explican que esta ruina no iba de planeta, sino de control y de poder globalista.
Sea como sea, la marcha atrás no va a resultar fácil. En Alemania, ya que de ella hablamos[15], las centrales nucleares siguen cerradas, el gas cuesta muy caro, las minas de lignito son el futuro/pasado y de eólica y solar nadie habla, porque son indignas de confianza. Necesitan retomar la energía nuclear sí o sí, y eso implica cruzar un Rubicón que sólo los verdaderos líderes independientes pueden efectuar.
Así las cosas, la duda estriba en saber si el actual gobierno alemán se atreverá a seguir el camino de la racionalidad económica y energética o continuará, compungido y todo, un experimento que se ha revelado suicida para los ciudadanos en general y su Patria en particular.
[1] https://www.faz.net/aktuell/wirtschaft/katherina-reiche-jetzt-ist-zeit-fuer-ernsthafte-energiepolitik-accg-200707552.html
[2] Sectores enteros de la economía alemana intensivos en energía han sido desmantelados Entire sectors of German manufacturing https://dailysceptic.org/2026/02/02/germanys-chemical-reckoning-how-europe-is-dismantling-its-industrial-core/ y las empresas (o quienes las han reemplazado) se han ido a países en los que los precios de la electricidad son normales y razonables.
[3] Lo pueden ver aquí en detalle por lo que a la agenda 2030 se refiere https://luzdetrentoeditorial.es/libro/desmontando-la-agenda-2030/, y en este enlace https://www.unioneditorial.net/crimen-de-estado-id-uel000707 por lo que concierne a la estafa del “Cambio climático antrópico”.
[4] Pueden ver aquí el artículo en el que me he basado para escribir éste Cracks Appear in Climate Consensus as Germany’s Energy Minister Admits Renewable Energy is Ruining the Country – Watts Up With That?
[5] En estos enlaces se puede ver qué es la Energiewende
[6] Por supuesto que no. Es un proyecto deliberado para hundir las economías occidentales, recoger las migajas e imponer al cabo una reedición en alfabeto latino de la URSS.
[7] Lo he explicado recientemente aquí https://joseramonferrandis.es/alemania-esta-inmersa-en-graves-problemas/
[8] Al menos, el gobierno alemán no vuela por los aires las centrales alimentadas por carbón, cosa que ha salvado a Alemania del caos. Mienten, engañan, roban, pero de momento, sólo destruyen el sistema, no las centrales.
[9] https://www.facebook.com/techtimespage/posts/in-a-move-that-highlights-the-severe-economic-strain-of-the-middle-east-conflict/926040283565044/
[10] https://klimanachrichten.de/2026/04/10/fritz-vahrenholt-die-energiekrise-ist-politisch-gemacht-deutschland-hat-genug-gas-fuer-25-jahre/
[11] Fíjense en Polonia, Rumania y Hungría, por poner algunos ejemplos de interferencia descarada de la UE en la soberanía de los países con motivo de citas electorales.
[12] https://www.foronuclear.org/en/updates/news/germanys-chancellor-merz-says-the-nuclear-phaseout-was-a-huge-mistake/
[13] https://www.reuters.com/sustainability/boards-policy-regulation/reducing-nuclear-energy-strategic-mistake-eu-chief-says-2026-03-10/
[14] Terceros chinos, expertos carroñeros.
[15] En España es peor; este gobierno criminal ha destruido centrales de carbón por el sencillo expediente de volarlas con dinamita o similar. Eso se califica técnicamente como un delito de estragos, pero si el lector espera que el PP, de heredar el gobierno algún día, persiga el crimen, que abandone toda esperanza.
