- 
English
 - 
en
Spanish
 - 
es

JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

La farsa global que sitúa a las energías renovables como sustitutivas de las térmicas está llegando a su fin. No es ya que se sepa, científicamente, que se trata de un fraude monstruoso y dañino para con los ciudadanos de los países que instrumentan políticas “verdes”, “Net Zero” y similares, sino que ahora ya lo ven claro las empresas. Las promesas de negocio fácil e ilimitado asociadas a “nuevas”[1] tecnologías se han desvanecido.

De repente, el 3 de marzo de 2025, Bloomberg publicó esto[2]: “El administrador de un Fondo de Inversiones libres (o de cobertura) (Kanou Capital LLP, Londres) en energías renovables lo tiene claro: el sector de las energías limpias está muerto por el momento”. Copiopego la noticia tal cual.

BP Scraps Major Hydrogen Plans for Teeside – Watts Up With That?

Quienes seguimos el fenómeno desde hace tiempo no podíamos esperar otra cosa. Años de subsidios, de estímulos mediáticos suculentamente financiados y de mercados financieros colaboracionistas en montar castillos de naipes, están cayendo con estrépito. “Por el momento”, dice Gupta. Y detalló: “solar, eólico, hidrógeno y pilas de combustible son sectores inasibles”. Y esto ¿de dónde lo saca Mr. Gupta? Veamos.

Se sabe que el sector de energías renovables está en problemas. En 2024, el índice S&P Global Clean Energy cayó un 20%, mientras que el S&P 500 creció un 16%​. Es un rendimiento comparativo malo, sin paliativos. Gupta menciona razones para el mal desempeño en las renovables: altos tipos de interés[3], problemas en las cadenas de oferta y vientos en contra en los EE. UU.[4]. Es ahora cuando las cosas han cambiado. Y no va a ser mejor para las industrias verdes.

El problema fundamental radica en que toda la “transición energética” se ha basado en la intervención política, no en la racionalidad económica[5]. Si falla la primera, se acabó. No “por ahora” sino mientras sus precios y su eficiencia sean peores, que lo son y siempre lo serán[6].

Pero hay más. Si esta noticia es del 3 de marzo, esta otra, de la BBC[7], data del 6 de marzo. Es asimismo impactante[8]: “la (empresa) energética BP[9] ha abandonado sus planes para construir una planta de hidrógeno “verde” en el área de Middlesbrough y Stockton”.

Hay muchas más noticias en esta misma línea de abandono de proyectos (y de plantas ya operativas que entran en quiebra) en eólica, solar e hidrógeno. Vean esta de Alemania: el primer parque eólico de Alemania se desmantela tras sólo 15 años operando”[10]. Se llamaba “Alpha Ventus” y no puede funcionar sin subsidios masivos[11].

Pero oiga, me dirá el lector, ¿cómo que la energía eólica (y la solar, por las mismas razones) es más cara que la de cualquier planta térmica? ¿No es cierto que el viento y el sol son gratis? ¿Entonces?

El viento y el sol son gratis, cierto, pero hay más elementos a tomar en consideración. Vamos a verlos[12]. Es cierto que la percepción de un observador tiende a hacerle creer que las energías renovables, por baratas (lo dicho, el sol y el viento operan gratis), reducirían la factura total para los clientes. No es así. Es justamente al contrario.

Las plantas de generación de renovables no son grupos aislados dentro de la red eléctrica. No es cierto que el coste total de la energía (y la emisión de CO2 a la atmósfera) se reduzca al aumentar el número de plantas de renovables en acción. Ocurre es que, como es necesario mantener centrales térmicas de respaldo[13], aparecen ineficiencias en la operativa de esas centrales térmicas, provocando que el consumo de combustible y la emisión de CO2 aumenten asimismo. Los costes fijos de generación térmica también aumentan porque se distribuyen entre una menor cantidad de energía generada. Por eso aumenta el coste total de la energía al aumentar el número de centrales renovables, no importa lo modernas que éstas sean[14].

Las redes eléctricas, en la vida real, están integradas no sólo por centrales de energías eólica y solar, sino también por centrales de turbinas de gas, o nucleares, o de derivados de petróleo, o de carbón. El desequilibrio, los sobrecostes y la ineficiencia siempre estarán presentes[15]. Y eso disuade a los inversores.

Por cierto, Douglas Pollock asevera que “los hechos muestran que no hay un solo país en Europa (ni en el mundo) en el que la factura energética descienda cuando el porcentaje de renovables se eleva”. “Entre 2017 y 2023 se ha reducido la generación de energía en Alemania, Canadá, España, Francia, Japón y el Reino Unido debido al continuo aumento de las tarifas.”

Y si disuade a los empresarios, debería asimismo disuadir a los calentópatas, por cosas como esta. “Hay una ecuación que muestra cuánto calentamiento global se evitaría si el mundo entero llegara a Net Zero en 2050. La estimación del IPCC de un aumento de temperatura de 0,3°K por década se ha corregido sobre la base de lecturas de UAH[16]. La conclusión a la que llega el ingeniero Pollock es que el calentamiento que se evitaría ascendería a …0,1°C. Tal cual[17].

Otros estudios concluyen con resultados todavía menores, como es el caso del estudio (revisado por pares) de R. Lindzen, W. Happer y W. A. van Wijngaarden, “Net Zero Averted Temperature Increase”, (que hemos visto aquí[18]), sin contar con la retroalimentación positiva del IPCC, que cuadruplica el efecto radiativo del CO2, el incremento de temperatura que evitaría el Net Zero en 2050 sería de 0,07°C si todo el mundo siguiera esas pautas.

Finalmente, según el estudio “National Grid 2022”, elaborado en el Reino Unido, a través de una extrapolación, el coste total de la política mundial de Net Zero ascendería a 2.000 billones de $ (en contabilización anglosajona, 2 quadrillion, o bien 2.000 trillion), lo que equivale a 20 veces el PIB mundial.

Como ven, estamos soportando a verdaderos psicópatas. Ya va siendo hora de desembarazarnos de ellos.

[1] Los primeros molinos de viento aparecieron en la zona irania en el Siglo IX.

[2] https://www.bloomberg.com/news/articles/2025-03-03/hedge-fund-built-on-energy-bets-says-clean-is-dead-for-now

[3] Es un error; los tipos afectan por igual a todas las industrias, eólicas, solares, atómicas, máquina-herramienta y servicios.

[4] Vuelve a equivocarse. Si hablamos de rendimientos en 2024, durante todo ese año la administración Biden engordó artificialmente esos sectores con todo supo de subsidios, ayudas y exenciones. Donald Trump tomó posesión el 20 de enero de 2025.

[5] “Mientras las necesidades energéticas del mundo sigan creciendo, las fuentes de energía fiables y baratas – y no los experimentos de raíz política – prevalecerán”.

[6] Durante años, políticos, activistas climáticos y defensores del ESG empresarial han asegurado, a través de medios afines, que los combustibles fósiles iban a ser descartados en favor de las energías renovables. Era un mundo fantástico ajeno a las leyes económicas y hasta a la ingeniería. Pero la realdad es tozuda y los inversores ven cómo sus apuestas fracasan. Sólo quedan las ayudas de Estado. A ver por cuánto tiempo.

[7] Obtenida en un conocido blog BP Scraps Major Hydrogen Plans for Teeside – Watts Up With That?

[8] Scrapping of Teesside hydrogen plant plans ‘disappointing’

[9] BP ha decidido no efectuar inversiones en proyectos que dependen por completo de los subsidios para mantener su viabilidad.

[10] Germany’s First Offshore Wind Farm To Be Dismantled After Just 15 Years Of Operation – Watts Up With That? A su vez, procedente de NoTricksZone

[11] Esos subsidies masivos eran de 15,4 céntimos por kWh. Sin subsidios como ese, la planta de generación eólica recibe la tarifa básica de 3,9 céntimos por kWh. La planta no puede operar así y ha cerrado.

[12] Lo haremos siguiendo el análisis del ingeniero Douglas Pollock, experto internacional en suministro energético a redes eléctricas en presencia de generación de origen renovable y miembro de CLINTEL. Aparece en el informe “Ireland’s Renewable Energy Targets for 2030 – A Reality Check”. https://static1.squarespace.com/static/579892791b631b681e076a21/t/67d006be0509e77634362755/1741686464244/Ireland_Pollock_review+4+March-25.pdf

[13] Para cuando ni luce el sol ni sopla el viento. Es absolutamente imprescindible.

[14] Las cifras revelan que no hay país alguno en el que la factura de la electricidad baje cuando el porcentaje de energías renovables aumenta.

[15] Y por supuesto, las emisiones de CO2 a la atmósfera, de tal manera que éstas sobrecompensarán los ahorros de emisiones de los componentes solar y eólico. Eso convierte en contradictorio e irracional el uso de las renovables.

[16] University of Alabama en Huntsville. Es satelital.

[17] Lo pueden comprobar aquí Ireland_Pollock_review 4 March-25.pdf

[18] https://joseramonferrandis.es/total-para-nada-bueno-si-para-alcanzar-y-mantener-el-poder-global-1/

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.