Se lo digo porque difícilmente lo leerán en los medios de comunicación de masas, o MCM: la temperatura de los océanos está descendiendo rápidamente.
Es un dato que se opone y enfrenta a la narrativa del desastre climático inminente[1], que – ésta sí – pueden encontrar ustedes por doquier, pero preferentemente en medios melifluos y sinuosos como ABC[2], en tiempos referencia del sector.
Hace como dos años, cuando “El Niño” elevaba las temperaturas del mar (como siempre. Vean aquí https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/, aquí https://joseramonferrandis.es/quien-es-el-motor/, y aquí https://joseramonferrandis.es/conocer-la-historia-es-fundamental1-ii/), los MCM, António Guterres y el coro de calentólogos se echaban las manos a la cabeza y aseguraban que el final estaba cerca. Exageraban la nota, claro, porque si el final estaba cerca, nada había que hacer y a ver cómo colaban entonces las medidas restrictivas que nos imponen los globalistas.
Ahora callan. Les da igual. Esperarán al próximo “El Niño”[3]. En el ínterin, seguirán mintiendo. Y ocultando información que expondría sus falsedades[4]. Como ésta[5], que refleja las variaciones medias en la temperatura del mar[6], por meses (columnas), desde 2014 hasta 2024. En gris, variaciones entre +/- 0,5 grados centígrados. En rojo, las superiores a 0,5°C y en azul, las inferiores a 0,5°C.

Party Over for Alarmists as Sea Temperatures Plunge Around the World – Watts Up With That?
Un cuadro, cualquiera de ellos, raramente presenta los datos para que sean vistos con la rapidez y efectos de un gráfico. Por tanto y para facilitar la comprensión, vean este gráfico, representativo de prácticamente todos los océanos. Es de Climate Reanalyzer, elaborado con datos de la NOAA.
La línea negra refleja las temperaturas de 2024. La naranja, las de 2023. La media entre 1982 y 2011 se ve en la línea de puntos compactos. Las mediciones por años individuales aparecen en tenues colores pastel.
En términos globales, la temperatura en 2024 está 0,2°C más baja que en 2023. En el océano Atlántico, las mediciones muestran que está 1°C por debajo de la media en esta época del año[7]. En el océano Pacífico, el lago español, los efectos de “El Niño” ya se han disipado prácticamente.

Party Over for Alarmists as Sea Temperatures Plunge Around the World – Watts Up With That?
Seguiremos informando, Dios mediante.
[1] Si no fuera tan amenazador e inmediato, ¿cómo justificarían los miserables al mando el destrozo económico, social y político que están realizando en Occidente, a las órdenes de Naciones Unidas, a quienes Dios no confunda para poderles dar su merecido?
[2] Me refiero a un texto de Johann Grolle, originalmente redactado el 22 de marzo de 2024 y actualizado el 27 de agosto de 2024. ¿Johann Grolle redactor de ABC? No, no hay tal cosa. Grolle escribe en Der Spiegel, antaño prestigioso MCM de la República Federal de Alemania y hogaño espejo (Spiegel) de la espantosa degradación experimentada por Alemania en las últimas décadas. Las razones del imparable incremento de la temperatura de los océanos (abc.es). Es una pieza de orden poético y literario, no científico. Busca emocionar, distorsionando, seleccionando, mintiendo (ya saben, mentir es decir lo contrario de lo que se piensa, con intención de engañar).
[3] Los tres más recientes han tenido lugar en 1998, 2016 y 2023.
[4] Pues, en pura lógica, si cuando las temperaturas suben hay que parar la máquina del crecimiento y el bienestar (sólo en Occidente, que es el objetivo), cuando bajan habría que acelerar el desarrollo económico (en Occidente también, claro), ¿no?
[5] Procedente de Chris Morrison en From THE DAILY SCEPTIC a través de Party Over for Alarmists as Sea Temperatures Plunge Around the World – Watts Up With That?
[6] Son datos de la NOAA, obtenidos de este estudio de mucha mayor profundidad y alcance PowerPoint Presentation (noaa.gov) Los bloques del cuadro registran las anomalías sobre una base móvil de tres meses. A efectos de localización el bloque gris más abajo, de 0,2°C, se refiere a mayo, junio y julio de 2024.
[7] “Nunca en los registros observados ha virado tan rápido el Atlántico oriental ecuatorial entre un extremo y otro.,” observa la NOAA. Este organismo afirma que es preciso profundizar (en el análisis) para poner de manifiesto las causas concretas de este “evento aparentemente inusual”.
