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Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

OBJETIVOS Y METAS DE LA AGENDA 2030[1]. OBJETIVO 17

por | 6 Jun 2024 | Economía, Globalización

OBJETIVO 17: ALIANZAS PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS 

 José Ramón Ferrandis 

Este último objetivo va pura y simplemente de financiación. De cómo conseguir fondos para financiar todo el programa de la Agenda 2030. Las 19 metas subsiguientes no tienen otra finalidad que preparar las vías por las cuales el dinero necesario para sojuzgar a la población provenga, a través de impuestos, de esa misma población, es decir, de la inmensa mayoría, todos damnificados y todos contribuyentes. Toda una burla gloriosa.

Es muy sencillo y se entiende a la primera. Aquí han sido transparentes. Es el último Objetivo y las cosas deben quedar claras. Veamos meta por meta cómo han diseñado el latrocinio.

Meta 17.1 Movilización de recursos domésticos para recaudación fiscal

La idea es maximizar la presión impositiva. Mejorar las técnicas fiscales. Aumentar los recursos disponibles para los objetivos que dispongan los poderosos, sean políticos, administradores o magnates. Vean la redacción: “Fortalecer la movilización de recursos internos, incluso mediante la prestación de apoyo internacional a los países en desarrollo, con el fin de mejorar la capacidad nacional para recaudar ingresos fiscales y de otra índole”. Es codicia sin límites. Y para los Estados que no sepan desplumar el ganso[2] o lo hagan de manera poco sibilina, ofrecerles asesoría y formación, que lo es todo. Que el latrocinio sea universal. 

Meta 17.2 Cumplimiento del 0,7% AOD 

Podemos reproducir simplemente los textos oficiales, la redacción de esta Meta: “Velar por que los países desarrollados cumplan plenamente sus compromisos en relación con la asistencia oficial para el desarrollo[3], incluido el compromiso de numerosos países desarrollados de alcanzar el objetivo de destinar el 0,7%[4] del ingreso nacional bruto a la asistencia oficial para el desarrollo de los países en desarrollo y entre el 0,15% y el 0,20% del ingreso nacional bruto a la asistencia oficial para el desarrollo de los países menos adelantados[5]; se alienta a los proveedores de asistencia oficial para el desarrollo a que consideren la posibilidad de fijar una meta para destinar al menos el 0,20% del ingreso nacional bruto a la asistencia oficial para el desarrollo de los países menos adelantados”. La codicia de la ONU no tiene límites, como ven. No importa que todo esto no haya sido en absoluto de utilidad para el desarrollo de los países receptores, ni pueda serlo jamás, habida cuenta de la inexistencia de precondiciones para que se patentice el desarrollo. El buenismo interesado no conoce fronteras. 

Meta 17.3 Movilización de recursos financieros adicionales 

¿Les ha parecido poco lo anterior? Pues aquí va la Meta 17.3: “17.3 Movilizar recursos financieros adicionales de múltiples fuentes para los países en desarrollo” ¿Que la Meta 17.2 decía exactamente lo mismo? Ya, pero esto se hace para que no les vaya a olvidar el Objetivo 17 como un todo, la única preocupación de Naciones Unidas. La pasta. Insistirán hasta la náusea. 

Meta 17.4 Reestructuración de la Deuda 

Los responsables de la ONU deben pensar que los lectores de este engendro hemos olvidado lo que significa reestructurar, condonar, reiniciar y desesperarse con los problemas derivados de la incapacidad de los acreedores de satisfacer sus compromisos y obligaciones en relación con las deudas contraídas. Pues no, no nos hemos olvidado. Para que vean lo que hay detrás de todo esto, copiopego unos párrafos del libro antes mencionado, https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/

“En la Teoría Económica, un riesgo moral (traducción del concepto original que no hace justicia a los matices de la expresión en inglés moral hazard) se refiere a una situación en la que una de las partes tiene la tendencia a asumir riesgos porque los costes resultantes del siniestro no recaerán sobre esa parte. En otros términos, es una inclinación o tendencia a ser más proclive a arriesgarse a sabiendas de que los costes serán asumidos, en todo o en parte, por otros. Contribuyentes, depositantes y otros acreedores terminan pagando a menudo todo o parte de los costes de operaciones financieras de riesgo hechas por instituciones prestamistas. De acuerdo con los datos del Banco Mundial, de las aproximadamente 100 crisis bancarias que han tenido lugar en los últimos 20 años, todas han sido resueltas por rescates pagados por los contribuyentes. Paralelamente, cuando se presta en exceso a un país y éste repudia la deuda o simplemente deja de pagar principal, intereses o ambos, las condonaciones subsiguientes las paga el contribuyente de los países prestamistas. El concepto de moral hazard se aplica a los países que actúan sabedores de que, hagan lo que hagan, no los dejarán caer en la bancarrota, lo que rompe la noción de mérito asociada al Buen Gobierno. Mutatis mutandis, eso pasó con los grandes bancos norteamericanos de inversión tras la caída de Lehman Brothers: se los consideró sistémicos o too big to fail. Y se los mantuvo fuera de la quiebra.”

La redacción de la ONU es delirante. Vean: “17.4 Ayudar a los países en desarrollo a lograr la sostenibilidad de la deuda a largo plazo con políticas coordinadas orientadas a fomentar la financiación, el alivio y la reestructuración de la deuda, según proceda, y hacer frente a la deuda externa de los países pobres muy endeudados a fin de reducir el endeudamiento excesivo”. Vergüenza ante la realidad histórica es lo que falta en este organismo.

Meta 17.5 Promoción de inversiones en países menos adelantados 

Según esta meta, hay que “Adoptar y aplicar sistemas de promoción de las inversiones en favor de los países menos adelantados”. No, no es una broma. Tras 70 años de gasto gigantesco e incesante bajo el concepto de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), totalmente en vano, ahora la solución, según la ONU, va a ser “adoptar y aplicar sistemas de promoción de las inversiones” en favor de los PMA[6]. Que les hagamos y paguemos el trabajo, quiere decir. Es evidente que los redactores saben perfectamente cuáles son las claves que atraen inversión extranjera productiva directa (IED) a un país cualquiera. Suelen ser aspectos institucionales. No es nuevo, está demostrado. Lo pueden ver aquí[7] pero, sobre todo, pueden repasar el éxito sin paliativos que en materia de atracción de IED han tenido países como la República Federal Alemana (1948), Japón (1952), España (1959), Corea[8] (1961), Irlanda (1994), y ya sin detallar fechas, Taiwán, la RP China, Singapur, Malasia, Hong-Kong, Tailandia, Indonesia, Vietnam, Marruecos, Chile y tantos otros que han aplicado las recetas conocidas para atraer inversiones adecuadamente.

No ven ningún país africano[9] aquí. Cierto, con la excepción de Botswana, los otros 48 países africanos no han terminado de ajustar sus estructuras para mantener un desarrollo sostenido de la IED[10].

Meta 17.6 Mejora del traspaso de tecnología 

La redacción original de la ONU es ésta: “Mejorar la cooperación regional e internacional Norte-Sur, Sur-Sur y triangular en materia de ciencia, tecnología e innovación y el acceso a estas, y aumentar el intercambio de conocimientos en condiciones mutuamente convenidas, incluso mejorando la coordinación entre los mecanismos existentes, en particular a nivel de las Naciones Unidas, y mediante un mecanismo mundial de facilitación de la tecnología”. Esto es una insensatez. Una empresa cualquiera no invertirá en parte alguna distinta de su país-sede si no tiene la garantía (siempre relativa) de que la tecnología que utiliza y las patentes subyacentes a esa tecnología permanecerán en su poder[11], pues de lo contrario, todos los recursos invertidos en I+D+i a lo largo del tiempo, que es el fundamento de su ventaja comparativa, desaparecerían. Y lo harían en beneficio de una competencia que no dudaría en expulsar a la propietaria de los derechos de un mercado en el que se encontraba en posición de ventaja gracias a su esfuerzo.

Esto es así y el respeto a la propiedad intelectual es uno de los fundamentos de la atracción de IED a cualquier país. Sin embargo, para la ONU no lo es. La ONU propicia, propugna, estimula y bendice lo contrario. Pues no hay ninguna duda: la ONU está dinamitando la IED en los países que más lo necesitan.

Meta 17.7 Promoción de tecnologías ecológicamente racionales 

Este punto es en realidad un corolario del anterior. La ONU lo expresa así: “17.7 Promover el desarrollo de tecnologías ecológicamente racionales y su transferencia, divulgación y difusión a los países en desarrollo en condiciones favorables, incluso en condiciones concesionarias y preferenciales, según lo convenido de mutuo acuerdo”. Llama la atención, porque la ONU sabe perfectamente que cuanto más avanzado es un país y, por tanto, más adelantadas están sus empresas, más respetuosos con el medio ambiente son y mayor es el aprendizaje que los agentes económicos pueden realizar simplemente siendo subcontratados.

La ONU, sin embargo, prefiere intervenir. No logrará sino espantar a los inversores. Salvo que se les obligue, no irán a un lugar donde los planteamientos de la ONU estén vigentes. Sería como ir al matadero.

Una empresa se debe a sus accionistas, a su consejo de Administración. Lo suyo es la búsqueda del beneficio, no la caridad. ¿Es tan difícil entenderlo? 

Meta 17.8 Creación de banco de tecnología

El comité de redacción de la ONU estuvo cavilando. Sus miembros se preguntaron: “¿Cómo evitamos que una empresa cualquiera que quiera invertir en un país poco desarrollado se niegue a transferir la tecnología que le es propia a la sociedad que la recibe a través de los bienes y servicios que le empresa proporciona (por un precio) y de la que extrae beneficios? Tras darle unas vueltas, creyeron haber encontrado la respuesta y produjeron esto: “17.8 Poner en pleno funcionamiento, a más tardar en 2017, el banco de tecnología y el mecanismo de apoyo a la creación de capacidad en materia de ciencia, tecnología e innovación para los países menos adelantados y aumentar la utilización de tecnologías instrumentales, en particular la tecnología de la información y las comunicaciones”.

La siguiente pregunta, empero, no se la hicieron: “¿Y cómo hacemos para dotar al banco de los recursos tecnológicos necesarios?” Bueno, acaso sí se la hicieron, pero no trascendió. ¿Y saben ustedes por qué nada de ella se supo? Pues porque no hay forma.

Bueno, ya que habían preparado lo esencial, ¿por qué no publicarlo? Y aquí lo tienen.

Estamos en 2023. No hay Banco. No hay procedimientos para utilizar esas tecnologías, para el caso improbable de que alguna vez haya Banco. No hay planificación, campo en el que los intervencionistas son expertos. No hay nada. Salvo publicar las intenciones.

Corramos un tupido velo.

Meta 17.9 Refuerzo de capacidades de implementación ODS 

¿Recuerdan ustedes a Groucho Marx? Hace mucho que fue un muy famoso cómico, siempre en compañía de cuatro de sus cinco hermanos. Hace tanto tiempo que ya se ha olvidado la importancia capital que tuvieron en el período de entreguerras[12] en los EE. UU., esencialmente en el ámbito de la comedia bufa. Siendo todos excelentes actores, es probablemente Groucho (Julius Henry) quien sobresalía entre todos, básicamente debido a su vestimenta más seria (usualmente chaqué) y a su actitud doctoral, tras la que su guionista le hacía proferir verdaderos discursos destructivos. Marcaba la pauta de las actuaciones absurdas de los hermanos Marx, de las que Harpo se desvinculaba antes de empezar.

Groucho parecía serio en sus papeles, pero no lo era en absoluto; esa constituía una de las claves de su éxito. Suya podía perfectamente ser la Meta 17.9: “Aumentar el apoyo internacional para realizar actividades de creación de capacidad eficaces y específicas en los países en desarrollo a fin de respaldar los planes nacionales de implementación de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluso mediante la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y triangular”. La frase carece de sentido, es desordenada, incomprensible y deliberadamente absurda, como queriendo hacer reír al lector con esa apelación al sinsentido. Mejoraría sin duda si apareciera una referencia el Eje Este-Oeste, pues entonces contendría todos los puntos cardinales y “no dejarían a nadie atrás”.

Meta 17.10 Promoción de comercio multilateral universal 

Llama poderosamente la atención que Naciones Unidas proponga como objetivo para el año 2030 algo que está vigente con todas las bendiciones desde 2001, cuando la RP China ingresó en la OMC bajo los auspicios del presidente Bill Clinton. De esta manera, teniendo en cuenta que la Globalización[13] lleva varias décadas de vida en Occidente y más de dos en todos los países del globo[14], esta propuesta es un contrasentido y sólo busca (juicio de intenciones, pero es que son transparentes estos políticos globalistas) controlar por parte de la ONU los procesos que libremente han adoptado empresas de todo el mundo desde 1945 entre los países de Occidente.

La OMC había hecho un gran trabajo de reducción cuantitativa y cualitativa de aranceles y cuotas, hasta que la India y China vinieron a imponer distorsiones aprovechando su peso demográfico la primera y económico la segunda. Doha no es sino el epitafio de la OMC.

Por todo lo dicho, esta propuesta es surrealista: “Meta 17.10 Promover un sistema de comercio multilateral universal, basado en normas, abierto, no discriminatorio y equitativo en el marco de la Organización Mundial del Comercio, incluso mediante la conclusión de las negociaciones en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo”.

Meta 17.11 Aumento de las exportaciones de países en desarrollo 

Cuando uno lee que la ONU que representa a todos los países por igual, o al menos debiera[15], pues todos tienen el mismo poder de voto en la Asamblea General[16], eso debería significar que todos tienen los mismos derechos. No obstante, parece ser que no. A ver si la lógica formal va a poder hacer algo contra los deseos de la ONU. ¡Qué cosas tiene usted, lector, instruido según la tradición griega, latina y acaso, cristiana!

Moverse en un marco lógico y legal igual para todos está superado para la ONU, pero también para la Comisión de la UE, que busca sistemática y permanentemente la destrucción de los países de la Unión Europea en beneficio de cualquiera que no forme parte de Occidente. Recuerden la normativa en materia energética, que hunde las economías de los Estados miembros, o la directiva sobre el coche de motor de explosión, cuya venta estará prohibida en 2030. Hoy mismo leo esto[17], que pone de forma clara e incontrovertible de relieve que, en puridad, estas gentes que deciden en el seno de organismos supranacionales son prescindibles primero y perseguibles después. Si esto ocurre en la UE, donde todavía resta algún vestigio de responsabilidad[18], lo de la ONU es peor.

Y porque es peor, se permiten proponer trato diferencial y discriminaciones contra nosotros, los occidentales. Uno puede entender que los favorecidos por estas asimetrías injustas y criminales aplaudan hasta con las orejas, pero que ocurra en Occidente hace pensar seriamente en la sensatez del ciudadano sentado, cuyo sentido de la trascendencia está claramente abotargado.

Y ya para concretar, ¿qué propone la ONU en esta Agenda 2030 para hundir a los países occidentales, que son los que financian la institución, por cierto? Pues esta bazofia. “17.11 Aumentar significativamente las exportaciones de los países en desarrollo, en particular con miras a duplicar la participación de los países menos adelantados en las exportaciones mundiales de aquí a 2020”.

Obviamente, estamos en 2024. Esto era y es un brindis al sol, pero acabará produciéndose por la propia naturaleza de las cosas: los países de Occidente tienen cada vez menos peso demográfico y económico, ergo también comercial. No sabemos cuándo se producirá, y menos aún ante la destrucción completa del marco internacional de comercio derivado de la bipolarización y las guerras, pero de seguir por esta senda, se producirá ineluctablemente.

Y como el brindis con la mano derecha no había sido suficiente, la Agenda 2030 termina el envite brindando con la mano izquierda. Si la Meta 17.11 pretendía dejar entrar en los mercados más avanzados las exportaciones de los países menos avanzados, en una suerte de trágala de perversa intención sin fundamento técnico, la “Meta 17.12 Acceso a mercado para países en desarrollo, que pretende lograr la consecución oportuna del acceso a los mercados libre de derechos y contingentes de manera duradera para todos los países menos adelantados, conforme a las decisiones de la Organización Mundial del Comercio, incluso velando por que las normas de origen preferenciales aplicables a las importaciones de los países menos adelantados sean transparentes y sencillas y contribuyan a facilitar el acceso a los mercados”[19].

Es decir, al mencionar “libres de derechos y contingentes” afirma abiertamente que, en cantidades ilimitadas, sin pago de aranceles, para así mejor destruir las economías de los países que las deben recibir, cuyo tejido económico y social sufrirá las consecuencias. ¿Importa esto algo a la ONU[20]? Nada en absoluto. La ONU es militante, no institucional. La ONU toma partido contra nosotros. ¿Por qué hemos de pagar estas medidas criminales con nuestros recursos? Siga la ONU el camino de la Sociedad de Naciones.

Eso sí, tras las propuestas criminales llegan las tonterías sin fundamento. Seguramente entre los miembros de la Comisión de Redacción del texto inicial de la Agenda 2030 habría representantes de la OMC, porque velar por el equilibrio de los intercambios comerciales es la función que la OMC tiene como clave de bóveda institucional. Para eso se institucionalizó el GATT y se convirtió en OMC, precisamente el objetivo para el que fue creado en 1995. A partir de la entrada de la RP China, el desmoronamiento La Ronda Doha y la insensatez de los Acuerdos de Bali acabaron de darle la puntilla.

¿Pues no van y propugnan a estas alturas del partido la “Meta 17.13, Aumento de la estabilidad macroeconómica mundial, que no es sino “Aumentar la estabilidad macroeconómica mundial, incluso mediante la coordinación y coherencia de las políticas”? ¿Cómo que “incluso mediante al coordinación y coherencia de las políticas”? ¿Acaso hay alguna otra forma de logarlo? Son unos genios.

No contentos con manifestar constantemente su ignorancia, en la “Meta 17.14 Mejora de la coherencia de políticas”, que amplían como “Mejorar la coherencia de las políticas para el desarrollo sostenible”, van y reconocen paladinamente que sus políticas de erradicación de la pobreza y desarrollo de los países más pobres han sido y son malas desde, al menos el año 2000 de manera explícita, pero desde la década de los 70 del Siglo XX de manera implícita[21]. ¿Por qué, si no es así, propugnar su mejora? Sólo se debe mejorar lo que no está bien definido o articulado, lo malo, lo insuficiente, lo equivocado.

A ver, en el fondo, creo que piensan que, a estas alturas del documento, ningún lector ha podido llegar incólume y que, escriban lo que escriban, o no lo van a leer o bien no lo van a entender, pero un poco de decencia intelectual es exigible. Hasta el final.

Pero sin duda es mucho pedir. Vean si no lo que exigen se haga en la Meta 17.15 Respeto a la Soberanía nacional, que es “Respetar el margen normativo y el liderazgo de cada país para establecer y aplicar políticas de erradicación de la pobreza y desarrollo sostenible”. Ajá. Por un lado, en las Metas 11 y 12, la ONU instruye para que los países desarrollados admitan importaciones sin límite de los países más pobres, cediendo su soberanía individualizadamente, así como de manera colectiva a través de la OMC. Por otro lado, les dice que mantengan su soberanía.

Esto que acaban de ver es, simplemente, otra tomadura de pelo. Que sigue con la Meta 17.16 que es Mejorar la Alianza Mundial para el desarrollo sostenible, para lo cual propone complementar la Meta por alianzas entre múltiples interesados que movilicen e intercambien conocimientos, especialización, tecnología y recursos financieros, a fin de apoyar el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en todos los países, particularmente los países en desarrollo.” Es más de lo mismo. Esto es una manía: repetir idéntico mensaje a lo largo y ancho de cada Objetivo. Parece un ejercicio de Instrucción Básica a la antigua usanza: pura repetición hasta memorización.

Estamos llegando al final, afortunadamente. La siguiente Meta parece redactada por el expresidente del gobierno español, José Luis Rodriguez Zapatero[22]. Es su estilo. Vean: Meta 17.17 Fomento de alianzas público-privadas “Fomentar y promover la constitución de alianzas eficaces en las esferas pública, público-privada y de la sociedad civil, aprovechando la experiencia y las estrategias de obtención de recursos de las alianzas.” ¿Por qué lo digo? Porque no significa nada. Estilo Zapatero. Podemos pasar de ella sabedores de que no haremos mal. 

La Meta 17.18, Creación de capacidad estadística, es una afrenta a los Bancos de Desarrollo y al FMI. Ambos llevan décadas proporcionando medios financieros y desarrollos estadísticos, muchas veces vía donación, orientados en la mayoría de los casos a la formación concreta de los cuadros técnicos de los países menos avanzados. Suele ocurrir, por la naturaleza de las cosas, que cuando los técnicos en proceso de formación acceden al conocimiento, buscan acomodo en otras instituciones, en empresas o incluso en otros países, dejando el puesto que les permitió formarse y reactivando el problema inicial: la falta de cuadros capacitados[23]. Ese fenómeno se produce en muy pocos países del mundo, pues el desarrollo ha propiciado que muchos de ellos dispongan de formación universitaria de calidad que nutra los cuadros de las administraciones. El problema se ha resuelto siempre de esa manera, no como sugiere la Agenda 2030.

La redacción de apoyo de la Agenda es como sigue: 17.18 “De aquí a 2020, mejorar el apoyo a la creación de capacidad prestado a los países en desarrollo, incluidos los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo, para aumentar significativamente la disponibilidad de datos oportunos, fiables y de gran calidad desglosados por ingresos, sexo, edad, raza, origen étnico, estatus migratorio, discapacidad, ubicación geográfica y otras características pertinentes en los contextos nacionales”. Lo dicho. Ese problema se enfrenta de otra manera. Y en cuanto a “los pequeños estados insulares en desarrollo”[24], algunos de los cuales no alcanzan los 20.000 habitantes, esto no tiene sentido[25].

Vamos llegando al final y como colofón, aparece sin hacer ruido un planteamiento que viene de lejos. Es la vieja reivindicación de que el Producto Interior Bruto no refleja adecuadamente la realidad económica y social de un país (que es más que un mercado, ciertamente) y que, por tanto, es necesario buscar un indicador que lo haga mejor, permita comparaciones y establezca órdenes de prelación. La búsqueda de tamaño indicador sigue viva, porque no se ha encontrado ninguno que satisfaga todos los requerimientos[26].

Más concretamente, se dice que el PIB no atiende a consideraciones distributivas y no funciona bien en relación con el agotamiento[27] de los recursos naturales. A partir de aquí se explican tres indicadores alternativos al PIB para valorar los medios de que pueden disponer sus ciudadanos: la huella ecológica, la Felicidad Nacional Bruta (sic) y el Índice de Desarrollo Humano (IDH).

Parece obvio que la propia ONU no considera suficientes ni lo suficientemente acertados los esfuerzos de sus propias organizaciones (como el PNUD) y, por tanto, insiste en que, “De aquí[28] a 2030, aprovechar[29] las iniciativas existentes para elaborar indicadores
que permitan medir los progresos en materia de desarrollo sostenible y complementen el producto interno bruto, y apoyar la creación de capacidad estadística en los países en desarrollo”. Este es el contenido de la Meta 17.19 Promoción de indicadores que vayan más allá del PIB.

¿Para qué los quiere? Sin duda, para robustecer un concepto intervencionista por antonomasia: la redistribución. La igualdad. Pero al hablar de igualdad no se refiere a la igualdad de oportunidades, que es el principio rector de toda sociedad asentada sobre principios liberales que se precie; no, se refieren a la igualdad de destino: que, hagan lo que hagan, las sociedades deben tener los mismos resultados prácticos.

Es la mayor injusticia posible, pero ¿acaso la ONU busca que prevalezca la Justicia o impartir justicia ella misma? No, la ONU sólo quiere dinero y poder. Y para ello ha elaborado esta Agenda 2030.

[1]https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/#

[2] “El arte de los impuestos consiste en desplumar al ganso de forma tal que se obtenga la mayor cantidad de plumas con el menor ruido posible”. La frase es de Jean-Baptiste Colbert (1619-1683).

[3] Que, como sabemos, ha sido, es y será un completo fiasco. Vean el texto donde lo explico en detalle: https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/

[4] 0,7 % es el porcentaje del Producto Interior Bruto que cada país destinaría para la ayuda al desarrollo (ese fiasco arriba mencionado) de los países pobres. Fue determinado en un acuerdo de Naciones Unidas de mayo de 1972. Hace 51 años. En vano. Pero la ONU sigue con ello, pues le reporta beneficios.

[5] Esto es nuevo, pero se halla en la misma línea.

[6] Excusen que haya puesto el acrónimo antes de su significado. PMA significa “Países menos adelantados”, o sea, países atrasados, eufemismo por países pobres.

[7] Como mencioné ya antes, pero les doy un anticipo breve. Se trata de instrumentar lo que es conocido como “Buen Gobierno”- ¿En qué consiste el “Buen Gobierno? Veamos un conjunto de características económicas y sociales del Buen Gobierno aplicadas a una economía y a una sociedad dadas.

Características:

  1. Imperio de la ley + no intervención
  2. Fuerte capacidad y estabilidad institucional
  3. Protección de los derechos intelectuales y de propiedad
  4. Desarrollos legislativos sencillos y adecuados
  5. Transparencia
  6. Garantías a la inversión
  7. Estabilidad macroeconómica y políticas predecibles
  8. Reforzamiento de la competencia
  9. Bajo ratio de corrupción por reducción de controles administrativos
  10. Capitalización por niveles sucesivos

[8] Corea del Sur o República de Corea, desde luego.

[9] Sí, Marruecos está en África, pero es un país Mediterráneo, junto con Argelia, Túnez, Libia y Egipto.

[10] Sin ánimo de ser demasiado insistente, el lector puede echar un amplio vistazo a los casos que caracterizan el comportamiento de los países africanos en https://www.unioneditorial.net/libro/africa-es-asi-instituciones-y-pobreza/

[11] Hay países en los que el espionaje industrial es masivo y está apoyado por el gobierno. Las empresas que invirtieron en ese país lo sabían.

[12] Más propiamente, entre 1905 y 1949.

[13] La globalización es el proceso en el cual empresas de todos los países que voluntariamente desean hacerlo efectúan intercambios comerciales mutuamente favorables por todo el globo, incrementando así la riqueza de cada cual y, por ende, la de los países sede, donde las macrocifras comerciales atestiguan el consiguiente crecimiento de la riqueza. Salvo apoyos estatales burdos como los que procura el gobierno de la República Popular China a sus empresas, que distorsionan el marco de juego en favor suyo, , es una bendición. No confundir con Globalismo, que es ese movimiento difuso pero masivo, auspiciado por la Organización de Naciones, que quiere reemplazar la soberanía de los Estados Nación por una global que residiría en sus manos.

[14] Con la previsible excepción de Corea del Norte.

[15] No siempre las instituciones, o las personas que las representan, mantienen el equilibrio debido. En España se dio el caso de un alto representante de la jerarquía católica que despreciaba a sus feligreses no nacionalistas vascos hasta la abyección. Su argumento era “En ninguna parte está escrito que uno deba querer a todos sus hijos por igual”. Nunca fue reprendido por ello. Y los hay que se extrañan de que la religión católica se hunda vertiginosamente. El prestigio de la ONU va por el mismo camino.

[16] Ciertamente no es el caso en el Consejo de Seguridad, donde los 5 miembros permanentes del elenco de 15 Estados en cada periodo de actividad gozan de privilegios que no tienen más sentido que el que prevalecía en 1945, y en algunos casos, ni eso. El peso del Reino Unido y de Francia es realmente menor.

[17] https://www.agrodigital.com/2023/07/24/bruselas-quiere-que-el-arroz-ue-no-tenga-restos-de-triciclazol-pero-que-el-importado-si/

[18] Me refiero a accountability, a través del Parlamento, que puede dar algunas voces, o del Consejo, que puede tener su peso. En la ONU no hay nada de eso.

[19] En España, desde hace años, cuando nos encontramos ante alguna afirmación descabellada, sin fundamento, deslavazada o carente de sentido, respondemos ¡“la gallina”! Con eso basta.

[20] La Comisión de la UE actúa exactamente igual. ¿Casualidad?

[21] Tampoco hay que hacer de esto un drama: lo han sido, lo son y lo serán. Es historia por lo que al pasado respecta y en cuanto al futuro, una obviedad. Pensar que aplicando las mismas recetas van a conseguir distintos resultados es demencial. Relato con detalle los resultados de estas políticas de Ayuda Oficial al Desarrollo en https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/

[22] Ustedes recuerdan la frase probablemente apócrifa que se atribuye a Otto von Bismarck; “Estoy firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a sí misma y todavía no lo ha conseguido”. Y eso que no conoció a Rodríguez Zapatero.

[23] Conviene repasar las enseñanzas que se derivan de los libros de la licenciada en química y economista zambia Dambisa Moyo, que pueden ver suficientemente detallados en este libro, que ya les he recomendado. https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/

[24] Del tipo de Tuvalu (11.650 habitantes), Nauru (12.580 habitantes) o Palaos (18.010 habitantes).

[25] Por cierto, el voto de Tuvalu en la Asamblea General de la ONU tiene el mismo valor que el de la India, con unos 1.340 millones de habitantes. Ya se imaginan.

[26] Uno de los indicadores que funciona con carácter general, pero no lo suficiente para establecer órdenes de prelación, es el Índice de Desarrollo Humano (IDH), un indicador elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en un equipo liderado por el economista Amartya Sen. El índice está compuesto por tres elementos: la esperanza de vida al nacer, la educación (medida por la tasa de alfabetización de adultos y la tasa bruta combinada de matriculación en educación primaria, secundaria y superior, así como los años de duración de la educación obligatoria) e indicadores de ingreso per cápita, medido por el PIB per cápita (en condiciones PPA) y PIB​ en dólares internacionales.

[27] Es así como lo presentan, pero no podemos dejar pasar esta falsedad sin reaccionar: los recursos naturales no se agotan.

[28] Cualquier redactor de documentos oficiales sabe que no es deseable ni conveniente decir “De aquí en adelante”, “desde ahora” y similares, pues la imprecisión es completa (y si es un documento indicativo, más aún) pero la ONU debe tener bula.

[29] Es la redacción original, ustedes perdonen.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.