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OBJETIVOS Y METAS DE LA AGENDA 2030. Objetivo 1

por | 18 Mar 2024 | Otros artículos

OBJETIVO 1: EL FIN DE LA PROBREZA[1]

 José Ramón Ferrandis

El lector ha oído hablar sin duda, pues la insistencia es agobiante, de la Agenda 2030. Lo que quizá no sea capaz de hacer (pocos podrían, tal es su extensión) es describir sus 17 objetivos, es decir, todo cuanto Naciones Unidas quiere alcanzar de aquí[2] a 2030. Y mucho menos sus (así llamadas) metas, submetas y otro tipo de hitos intermedios, que son centenares.

Vaya por delante que la Agenda 2030 parece ser, por su redacción sencilla y directa, un catálogo de buenos deseos al que no es razonable oponerse, a priori. Los objetivos buscados son plenamente compartibles (salvo en ocasiones su manifestación escrita, que a veces resulta un tanto insuficiente y hasta algo estólida, si se me permite, aunque ese sería el coste de la universalidad de destino para sus redactores), pero dado que las opciones políticas se deben juzgar más por los medios utilizados que por los fines perseguidos, convengamos en que este planteamiento global de Naciones Unidas merece atención.

La idea de este análisis es facilitar la interpretación de esas instrucciones y poner en claro (el lenguaje no siempre es inequívocamente comprensible) lo que puede significar cada jalón, su verosimilitud, su coste, su factibilidad y su no contradicción consigo mismo y con los demás pasos que la ONU quiere demos. En suma, comprender lo que significa este gigantesco movimiento global, que precisamente por serlo nos afecta, a la vez que discernir que los medios aplicados nos llevan a un sitio mejor. Ya sabemos que el infierno está empedrado de buenas intenciones.

A efectos de su observación, podemos dividir los objetivos en tres campos esenciales. Aquellos que se orientan a modificar la estructura social; los que pretenden modificar la estructura económica y finalmente los que apuntan a actuar en torno al clima y el medio ambiente. No creo necesario alterar el orden propuesto por Naciones Unidas, por lo que el análisis seguirá las pautas de sus creadores e impulsadores. Eso, que taxonómicamente podría ser inadecuado, permite al lector seguir el orden sin alterar el patrón y no incurrir en equívocos.

Objetivo número 1: El fin de la pobreza

Nadie con un mínimo de criterio moral clásico se opondría a esta pretensión[3]. Dejémoslo ahí. La pobreza, estado natural de las sociedades, es un estadio a superar lo más rápidamente posible. Todos convenimos en ello, por lo que la indicación de Naciones Unidas podría parecer redundante, obvia y, por tanto, prescindible. Ello no obstante, pasemos a analizar las metas que permitirían su materialización.

Meta 1.1 Erradicación de la pobreza extrema. Esta meta habla sin ambages de la erradicación de la pobreza extrema. Este hito ya es más preciso, pero ni mucho menos lo es totalmente. Ayudaría mucho que las Instituciones Multilaterales de Desarrollo[4] fijaran la definición y límites del ingreso que establece el límite de la pobreza extrema de manera inequívoca, estable y ampliamente publicitada. Es cierto que lo hacen tanto apelando al PIB en PPC[5] como a la inflación que afecta a la moneda de referencia, el $ de los EE. UU., pero lo modifican incesantemente. Los cambios de listón, siempre al alza – incluso en el largo período deflacionario que hemos vivido en las dos últimas décadas – no permiten fijar un resultado de manera analíticamente estable, lo suficiente como para saber dónde estamos, cuáles son las cohortes de países considerados y cómo han evolucionado en el tiempo.

Pero, en cualquier caso, podemos convenir en un hecho comprobado: el mundo nunca había tenido un menor número de pobres en términos relativos[6]¿Y saben los responsables de Naciones Unidas por qué hay cada vez menos pobres, se midan como se midan? Pues por la globalización, el desarrollo económico, la integración de cada vez más países en un circuito virtuoso de intercambios internacionales de bienes y servicios. Quizá les interese leer este libro, que habla de ello a fondo[7]. De hecho, el primer objetivo de los ODM u Objetivos de Desarrollo del Milenio que Naciones Unidas presentó para que se cumpliera entre 2000 y 2015 era erradicar la pobreza extrema, y fue el único que se cumplió. Y como la ONU sabe, se cumplió por la Globalización, no porque la ONU lo escribiese.

Meta 1.2 Reducción de la pobreza relativa en todas sus dimensiones. La Meta 2 aspira a “reducir la pobreza relativa en todas sus dimensiones”. Estoy seguro de que el número de excelentes asesores de los documentos de Naciones Unidas es casi infinito, y todos ellos son de primera clase, habida cuenta de lo que les pagan por trabajar allí, siquiera sea temporalmente. Así pues, no es posible que nadie haya subrayado el hecho de que la pobreza es un concepto relativo, una media móvil. Que, por definición, siempre habrá personas más pobres que otras y, consecuentemente, la pobreza relativa no se reducirá. Aunque toda la línea aumentara su renta en $ 10.000 de manera súbita e igual, seguiría habiendo gente más pobre que otra. Como infiero que esta afirmación se ha deslizado indebidamente en este texto de la ONU, paso de insistir en comentar algo que no es posible conseguir: reducir la pobreza relativa.

Meta 1.3 Implantación de sistemas de protección social. La Meta 3 es la implantación de sistemas de protección social en todos los países. Muy loable objetivo, ciertamente, que cualquiera puede compartir. Lo que pasa es que en todos los países de economía de mercado ya existen sistemas de protección social desde hace décadas, cuando no más de una centuria. Sin embargo, es cierto que, en muchos otros Estados, ese sistema no existe o es muy débil. Ello ocurre bien por decisión de sus élites, bien por la incapacidad de sus técnicos de materializarla. En la primera de las alternativas, entiendo que Naciones Unidas no busca reeducar a esas élites para situarlas en el buen camino y en la aplicación de mejores prácticas; mucho menos puedo inferir que la ONU pretenda desbancarlas por los variados sistemas al uso. Así que lasciate ogni speranza.

En la segunda de las alternativas, el FMI, desde su fundación en 1944[8], dispone de equipos de técnicos poderosamente armados intelectualmente que se ponen a disposición de los países con escaso capital humano cualificado; el FMI, en nombre de ese estado poco capacitado técnicamente, instrumentaría las soluciones adecuadas. Como el FMI forma parte del elenco de instituciones del grupo de Naciones Unidas, supongo que ha habido una cierta descoordinación a la hora de diseminar el borrador de la Agenda 2030 entre ellas. En las mejores familias pasan estas cosas.

Por todo lo anterior, esta meta está fuera de lugar aquí.

Meta 1.4 Garantía de acceso a servicios básicos y recursos financieros. La Meta 4 reza “garantizar acceso a servicios básicos y recursos financieros”. Garantizar el acceso a lo que no existe es complicado y frustrante. ¿No sería más adecuado crear primero esos servicios básicos para pasar después a considerar la posibilidad de que existan por doquier los recursos financieros para particulares y empresas? Es razonable pensar que los países que poseen recursos financieros abundantes[9] gozan asimismo de servicios básicos suficientes, pero también lo es asumir que aquellos países que no poseen siquiera un abanico de servicios esenciales difícilmente podrán poseer recursos financieros para acometer su crecimiento económico ni vía inversión ni vía consumo.

Así las cosas y si lo anterior es cierto, cabría sugerir a los redactores de este nuevo Evangelio[10] que segregaran estos puntos y redactaran de nuevo. Algo ha ocurrido en el seno del comité de redacción. Damos por no presentada esta meta en su actual configuración. 

Meta 1.5 Resiliencia a desastres ambientales, económicos y sociales. La Meta 5 propugna la resiliencia a desastres ambientales, económicos y sociales. Esto está muy bien, siempre que en lugar de resiliencia diga resistencia, fortaleza, capacidad de recuperación o similar. Y arreglado ese problema léxico, la resistencia a los desastres de todo tipo pasa por el enriquecimiento previo de las sociedades que los experimentan. A su vez, el enriquecimiento de los países exige libertad económica[11], un marco normativo flexible y seguro, la inversión[12] ajustada al marco normativo mencionado, la no intromisión de las autoridades … En fin, después de tantos años, se trata de aplicar el Consenso de Washington. Naciones Unidas sabe qué es eso, no en vano tiene la sede en Nueva York. Es fácil, como se ve. Y sin embargo, el comité de redacción no se refiere a esas recetas infalibles para generar riqueza y, consecuentemente, reducir la pobreza.

Por eso cabe afirmar que en esta meta se produce un desenfoque notable. Queda claro que cuanto más rico es un país, menos le afectan los desastres y antes se recupera de ellos. Vean un cuadro referido a la resistencia de las sociedades a las muertes producidas por eventos climáticos desastrosos. En un siglo (es decir, en los cien años transcurridos entre 1920 y 2020), el porcentaje de muertos se ha desplomado. El gráfico está elaborado en términos relativos, pues el número de habitantes de la Tierra pasaba de 1.860 millones[13] en 1920 a 8.000 millones en 2022. ¿Cuál es la razón de esta caída brutal? La riqueza de las sociedades, los medios disponibles, la preparación de las autoridades y los servicios civiles. No lo duden.

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https://twitter.com/BjornLomborg/status/1609568094447456259/photo/1

 Meta 1.6 Creación de marcos normativos para erradicar la pobreza. La Meta 6 es sin duda hija de un momento de ofuscación o grave despiste, cuyo origen no nos es dado conocer aquí. Señores[14] de la ONU, los marcos normativos no erradican la pobreza, no importa cuán bien redactados estén. No lo hacen y ustedes deberían saberlo. Esa afirmación justifica la frase del principio. Sin duda, el Comité de redacción volvió a pasar por un mal momento.

Ustedes saben que la pobreza sólo se combate adecuadamente generando riqueza, permitiendo que la gente emprenda actuaciones para mejorar su condición. Vean si les parece el ya comentado antes libro cuyo título, “Globalización y Generación de Riqueza”, adelanta su contenido https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/ Un fragmento del libro mencionado recoge lo mucho que se sabe sobre la manera en que la riqueza crece y por eso mismo, reduce la pobreza. Los marcos normativos son sólo una pequeña parte del conjunto de actuaciones coordinadas que los mercados hacen funcionar.

Si les parece, copio y pego con pequeñas variaciones algunos párrafos de ese libro, que creo aclaran los medios precisos para alcanzar un objetivo común.

Ante la tarea de maximizar la riqueza[15] y así minimizar los problemas de crecimiento, hay dos enfoques alternativos y excluyentes. Por un lado, el enfoque llamado dirigista (en realidad debería llamarse intervencionista), auspiciado por la Organización de Naciones Unidas, que se materializa fundamentalmente (aunque no sólo) en iniciativas del tipo de los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD). Por otro lado, el enfoque tradicional (tradicional desde hace dos siglos) propugna como solución para la lucha contra la pobreza algo tan sencillo de enunciar y tan difícil de instrumentar como la Generación de Riqueza y su funcionamiento. Vamos a verlos en detalle.

Los Objetivos del Milenio para el Desarrollo (OMD) fueron adoptados en la Asamblea General de la ONU en septiembre del 2000. La Declaración del Milenio aprobada en esa reunión supuso una manifestación de principios que ningún país, institución o entidad podía negarse a firmar, habida cuenta de la bondad natural de las soluciones a aplicar en las áreas que se trataba de modelar. Previamente, en julio de 2000, se había dado el Visto Bueno al llamado Global Compact[16], complemento de los OMD, que a su vez no eran sino un trasunto de las Líneas Directrices (Guidelines) de la OCDE, que se remontan nada menos que al año 1976 y constituyen el origen de los OMD.

Los OMD[17] se presentaron bajo la forma de 8 grandes objetivos finales, que a su vez se descomponían en 18 objetivos intermedios asociados a cada uno de los primeros. Los pueden ver en el pie de página.

Los OMD constituían el nuevo marco (impreciso y laxo, desde luego, pero utilizado como referente desde su aprobación) para encajar el nuevo enfoque del desarrollo, tras el agotamiento y la demostrada ineficacia de los anteriores, básicamente incardinados en lo que se ha venido en llamar Ayuda Oficial al Desarrollo. Como se puede apreciar en su articulado sintético, es un compromiso para 2015 (pues se trataba de un plan a 15 años vista), pero el primero de sus objetivos o hitos intermedios, así como otros varios de ellos, se alcanzó en 2010: el relativo al número de personas viviendo por debajo de 1,25 $/día. En África, el porcentaje de personas viviendo con menos de 1,25 $/día en 2005 era del 54%, mientras en 2010 había descendido al 40%. En el sudeste asiático, el porcentaje en 2005 era del 40% y en 2010, del 20%. Y ambos porcentajes siguen descendiendo con firmeza cada año.

Los (muchos) críticos de los OMD enuncian una larga serie de argumentos para denunciar la inconsistencia, generalidad e indeterminación del marco que suponen los OMD y los detallan así:

Punto 1: Reducir (50%) la proporción de personas con ≤ $ 1,25/día (2015). El objetivo ha sido cumplido sobradamente al margen de las pretensiones establecidas en los propios OMD, merced sobre todo a la inclusión de países como China e India en el proceso de Globalización[18].

Punto 2: Reducir un 50% el número de personas que sufren hambre. El punto es en sí mismo indeterminado y es tributario del carácter buenista[19] del planteamiento. Nadie en sus cabales puede oponerse a que la gente que pasa hambre deje de hacerlo, pero este no es un objetivo instrumentable, entre otras cosas por su no mensurabilidad[20].

Punto 3: Asegurar que los niños completan la educación primaria. Este objetivo depende de otras variables, sobre todo de la capacidad de los Estados y los particulares de poner a disposición de la población los medios para alcanzar ese fin, manteniendo la independencia de los países respecto a terceros.

Punto 4: Eliminar diferencias de género en primaria y secundaria para 2015. En la ONU hay al menos 57 países miembros de la Organización para la Cooperación Islámica[21], países que, por razón de los principios religiosos y sociales islámicos que suscriben, en muchos casos sostienen, persiguen, propugnan e imponen por la fuerza discriminaciones de género es los países en que imperan. Ese punto es, por tanto, inconsistente.

Punto 5: Reducir un 33% la mortalidad infantil de los niños hasta 5 años para 2015. Lo dicho en el punto 3 es perfectamente aplicable al Punto 5.

Punto 6: Reducir en un 75% la mortalidad materna. Ello depende, claramente, de las condiciones sanitarias generales prevalecientes en un país, lo que a su vez tiene que ver con la disponibilidad interna de servicios privados y públicos y con los recursos económicos generales disponibles en esa economía para generar esos servicios, no de la voluntad de una Asamblea General en la que se sientan representantes de países en los que sus élites privan sistemáticamente de esos recursos a sus pueblos. Se trata de otro punto intermedio votado masivamente y carente de verosimilitud.

Punto 7: Detener el crecimiento del SIDA. Elegir esta enfermedad endémica de ciertas zonas se fundamenta en argumentos poco objetivos ni por el alcance geográfico de la enfermedad misma ni por su morbilidad, ya que el enunciado del Punto 8 (el siguiente) abarcaría el SIDA y todas las demás enfermedades pandémicas o sistémicas. Su elección tuvo que ver con el impacto mediático del síndrome. Dicho esto, es difícil combatir con medios técnicos profilácticos la prevalencia de esta enfermedad de transmisión mayoritariamente sexual cuando las costumbres son las que son.

Punto 8: Detener el crecimiento de la malaria y otras enfermedades. Nos encontramos ante un caso claro y límite de contradicción. Veamos. Un niño muere aproximadamente cada 45” por malaria/paludismo en África. El vector transmisor del parásito generador de la enfermedad (Plasmodium) es la hembra del mosquito Anopheles. En Europa y Norteamérica no hay muertes por malaria adquirida dentro de ambos subcontinentes. La razón es la utilización extensiva del DDT[22], producto que bloquea el ciclo de vida del Anopheles. Cuando el DDT, tras su éxito en Europa y Norteamérica, se empezaba a aplicar en África, la EPA[23], a pesar de que el juez especial nombrado para discernir sobre sus riesgos declaró su inocuidad[24], prohibió el uso del DDT en 1972. Acto seguido, la OMS prohibió su utilización en todo el mundo. Y lo hizo basándose en la publicación en 1962 del opúsculo “La Primavera silenciosa” de Rachel Carson[25], quien posteriormente vio reforzada su argumentación con la (probada reiteradamente falsa) aseveración de que el DDT causaba cáncer en los humanos del entorno donde se aplicaba.

Todo ello era y es evidentemente ilusorio. Los pájaros insectívoros no han desaparecido en Europa ni en Norteamérica por la utilización del DDT en los años 1960´, aunque sí se ha reducido su número por la reducción del peso de la agricultura en la actividad económica. El DDT no causa cáncer ni siquiera siendo ingerido directamente. El 15 de septiembre de 2006, la Organización Mundial de la Salud, (OMS[26]) dio parcialmente su brazo a torcer y anunció que el insecticida volvía a ser parte de su programa para erradicar la malaria, permitiendo que se impregnaran con DDT mosquiteros en las zonas africanas endémicas de malaria. Como consecuencia inmediata de esa medida, que está siendo cuestionada por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), los muertos por malaria en el área pasaron de 2,7 millones/año a 1 millón/año. Esta historia tiene dos lecturas: una, que la OMS ha logrado que haya 1,7 millones menos de personas muertas cada año. Dos, que la EPA y la OMS habilitan la muerte de un millón de personas por malaria cada año[27].

Punto 9: Integrar los principios medioambientales en las políticas de los países. Se sabe que la protección del Medio Ambiente es tanto más completa cuanto mayor es la riqueza de las sociedades, ergo fomentar la riqueza de las sociedades permitiría por sí sola una mayor protección del entorno. Pero hay más: el argumentario básico de la ONU en materia medioambiental pasa por considerar contaminante la emisión de CO2, que no contamina en absoluto. Muy al contrario, permite el crecimiento de la masa vegetal y mejora los rendimientos de las cosechas[28]. Así que, con ese desenfoque integral, mal puede la ONU estimular política sensata alguna.

Punto 10: Mejorar el acceso al agua potable y la canalización de aguas negras. Desde el punto de vista de la oferta, ese objetivo está siendo enfrentado por todos los países de África (y del resto del mundo no desarrollado) con cargo a la AOD en forma de créditos concesionales y/o créditos comerciales, así como a través de proyectos de saneamiento y canalización con cargo a recursos propios de los países. La otra parte pasa por la educación de las sociedades para que utilicen esos sistemas de manera adecuada. Los efectos positivos son innegables y este es un objetivo razonablemente acotado, que los países desarrollados del mundo enfrentaron y resolvieron cuando alcanzaron un nivel suficiente de organización interna y de recursos.

Punto 11: Mejorar las condiciones de vida. Esta afirmación abstracta se encuentra en el mismo universo ideológico que el Punto 2. No está la ONU para esa función. La ONU estaría ahí para crear un marco global en el que se desarrollase la iniciativa del ser humano, el cual, libre para ello, mejoraría las condiciones de vida por sí mismo. Pero no parece que le atraiga esa función.

Punto 12: Desarrollar un comercio y un sistema financiero más abiertos y menos discriminatorios. El Punto 12 es una loa al intervencionismo; no hay sector más intervenido y más regulado que el sector financiero. De hecho, la crisis que empezó en 2007 y cuyas consecuencias vivimos todavía en 2024 fue provocada por la intervención de los Bancos Centrales en la determinación artificial de los precios del dinero y en la disponibilidad de su monto. El sistema financiero está cada vez más intervenido y regulado, en tanto el comercio internacional no ha tenido jamás un grado de apertura y equilibrio como el que posee en nuestros días[29], aún con limitaciones. Ese logro es del GATT[30], cuya labor ha sido seguida por la OMC[31] y ha permitido la mayor explosión de riqueza mundial que han visto los siglos.

Puntos 13 y 14: Afrontar las necesidades especiales de los Países Menos Avanzados (PMA). Afortunadamente, los PMA están afrontando ellos solos, con ayuda del comercio internacional y de la inversión extranjera directa, sus propias necesidades. China, India y Brasil hace mucho que salieron de esa situación, junto con México, los Tigres Asiáticos[32], los Tigres Menores Asiáticos[33] y otros países de Asia. En cuanto a África, los que más rápido crecen son los países PMA que están intentando salir[34] de esa situación gracias a la globalización y a crecientes grados de Buen Gobierno.

Punto 15: Hacer la deuda sostenible a Largo Plazo. Este concepto, en su aplicación a los países más pobres y endeudados, ha sido enfrentado y temporalmente resuelto por la Iniciativa HIPC[35], que data de 1996, habiendo obtenido el respaldo explícito del Informe Meltzer[36] en marzo el año 2000. Recuérdese que los ODM son de septiembre de 2000.

Punto 16: Desarrollar estrategias para favorecer el trabajo de los jóvenes. Esta afirmación es propagandística. Se trata de generar el marco para permitir que la iniciativa empresarial cree riqueza y esa riqueza se materialice vía empleo, sea de jóvenes o de adultos. Las discriminaciones, por positivas que quieran aparentar ser, son discriminaciones y, por tanto, rechazables. La redacción de este punto 16 está sesgada.

Punto 17: Permitir el acceso de los medicamentos a los PMA a un precio razonable. Los precios no son ni razonables ni poco razonables. Si son muy altos y permiten beneficios extraordinarios, atraerán empresas al sector, por regulado que esté por los estados que votan en la ONU, para aprovechar esos extrabeneficios y de paso hacerlos desaparecer. Si los precios son muy bajos, las empresas productoras dejarán de invertir en esos segmentos o quebrarán y el medicamento no se producirá, en lo esencial. Si la ONU desea hacer que los medicamentos se redistribuyan por debajo de su precio comercial no tiene sino que subvencionarlos en destino.

Punto 18: Compartir con los PMAs los beneficios de las nuevas tecnologías. Esta afirmación se aproxima a una expropiación. Las nuevas tecnologías son fruto de la I+D, que a su vez se nutre de los beneficios derivados del trabajo empresarial o de los Presupuestos de los Estados e instituciones que los proveen, es decir, de la privación del consumo por parte de quienes invierten para seguir obteniendo los resultados que se derivan del avance tecnológico. Robar a sus propietarios el control de los avances tecnológicos es una iniciativa deleznable.

De las críticas arriba enunciadas se desprende la inexistencia de correlación positiva entre los ODM y el crecimiento de los países/la mejora de las condiciones de vida de sus habitantes. Los ODM fueron una tramoya, un Pueblo Potemkin[37], una farsa orientada a perfeccionar los procesos de autojustificación existencial de las Naciones Unidas.

Pues ya está visto que el desarrollo que aparecía en el enunciado de los OMD de 2015 no obtuvo los resultados apetecidos. Naciones Unidas tomó nota y decidió producir la Agenda 2030, mucho más ambiciosa. Debieron pensar que, si el desarrollo se les escapaba de las manos (ellos saben por qué) había que apuntar más alto. Ahora llevamos con la Agenda 2030 9 años y, si he de serles franco, visto lo visto en el Objetivo nº 1, acabaremos llegando al 2030 y el resultado práctico de los 17 objetivos que lo componen será como el de los ODM, es decir, nulo. Salvo que los impongan por la fuerza.

Seguro que pueden hacerlo mejor la próxima vez, con vistas a 2045. Mucho ánimo.

[1]https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/#

[2] No tanto “de aquí”, fecha imprecisa donde las haya, pues depende del momento en que el lector pueda acceder a estas líneas, cuanto desde el 1 de enero de 2016, que fue cuando caducaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, lanzados el 1 de enero de 2000 para los siguientes 15 años. El mecanismo es idéntico y podemos esperar unos Objetivos 2045 en su momento. Es un fenómeno de planificación orientativa que poco a poco va pasando a ser coercitiva.

[3] No haga caso el lector de aquellos que aseguran que hay partidos políticos que desean mantener pobres a los ciudadanos para que les sigan votando a ellos, el partido de los pobres. Si no hay pobres, no hay votos. No señalemos.

[4] A la cabeza de ellas, el Banco Mundial que, por serlo, se refiere a todos los países del mundo amparados por el sistema, posee una inigualable potencia de cálculo y desarrolla constantemente nuevos mecanismos y sistemas de medida. Demasiado constantemente, diría yo.

[5] PPC por paridad de poder de compra, mecanismo que equilibra las comparaciones entre riqueza de países distintos refiriéndolas a sus precios relativos.

[6] El fuerte crecimiento de la población mundial durante el Siglo XX y lo que llevamos del XXI, sobre todo en los países más pobres – esto es una ley de comportamiento social; cuanto más pobre es un país, mayor es su tasa de fecundidad – hace que un porcentaje de pobres cada vez más bajo, operando sobre una base poblacional cada vez más grande, pueda llegar a incrementar el número total de pobres, pero de forma engañosa, ¿no les parece? Bueno, pues ni así.

[7] El libro es https://www.unioneditorial.net/libro/globalizacion-y-generacion-de-riqueza-un-mundo-mas-prospero-mas-eficiente-y-mas-justo-merced-al-comercio-internacional-y-a-la-inversion-extranjera-directa/

[8] Ya ha llovido, en efecto.

[9] Por no decir excesivos, a la vista de las políticas heterodoxas de los bancos centrales entre 2012 y 2022.

[10] Pertinaces ciudadanos de acusada afición mediática exageradamente sobrevalorados hablan de la Agenda 2030 como si de unos Evangelios se tratara. Sin rubor.

[11] Con ello me refiero a utilizar los recursos de la manera en que los precios relativos inducen a hacer, no recibiendo indicaciones coercitivas de planificadores con excesiva voluntad y escaso acierto.

[12] Sea doméstica o extranjera, nacional o internacional.

[13] Dato de la UNESCO.

[14] Que, como sabe el lector, es el plural tanto de señor como de señora.

[15] Lo usual es encontrase con afirmaciones orientadas a la lucha contra la pobreza en lugar de su alternativa natural o reflejo especular, que es la generación de riqueza. Se trata de una preferencia mercadotécnica: concita más voluntades luchar que generar, pobreza que riqueza. Y lo cierto es que no son sinónimos invertidos, pues generar riqueza pasa necesariamente por el Buen Gobierno, pero luchar contra la pobreza se puede hacer, aparentemente, vía donaciones, ayuda al desarrollo y exacciones fiscales, que es de lo que se trata en los ámbitos políticos internacionales o multilaterales.

[16] El United Nations Global Compact, también conocido por su acrónimo UNGC, es una iniciativa de la ONU tendente a estimular a las empresas para que adopten políticas e iniciativas sostenibles y socialmente responsables. UNGC establece diez principios en los ámbitos de los derechos humanos, el medio ambiente y la corrupción. Bajo el control de UNGC, las empresas se someten a las Agencias de la ONU, a los sindicatos y a ese escurridizo concepto llamado Sociedad Civil.

[17] Los Objetivos del Milenio para el Desarrollo eran los siguientes:

8 objetivos finales:

  1. Erradicar la pobreza
  2. Generalizar la educación básica
  3. Promover la igualdad de género
  4. Reducir la mortalidad infantil
  5. Mejorar la salud materna
  6. Combatir el SIDA, la malaria y otras enfermedades endémicas
  7. Asegurar la sostenibilidad medioambiental
  1. Promover una asociación global para el desarrollo

18 objetivos intermedios

  1. Reducir (50%) la proporción de personas con ≤ $ 1,25/día (fecha final: 2015)
  2. Reducir un 50% el número de personas que sufren hambre
  3. Asegurar que los niños completan la educación primaria
  4. Eliminar las diferencias de género en primaria y secundaria para 2015
  5. Reducir un 33% la mortalidad infantil en niños hasta 5 años para 2015
  6. Reducir en un 75% la mortalidad materna para 2015
  7. Detener el crecimiento del SIDA
  8. Detener el crecimiento de la malaria y otras enfermedades
  9. Integrar los principios medioambientales en las políticas de los países
  10. Mejorar el acceso al agua potable y la canalización de aguas negras
  11. Mejorar las condiciones de vida de la población
  12. Desarrollar un comercio y un sistema financiero más abiertos y menos discriminatorios
  13. y 14. Afrontar las necesidades especiales de los Países Menos Avanzados (PMA)
  14. Hacer la deuda sostenible a Largo Plazo
  15. Desarrollar estrategias para favorecer el trabajo de los jóvenes
  16. Permitir el acceso de los medicamentos a los PMA a un precio razonable
  17. Compartir con los PMA los beneficios de las nuevas tecnologías

[18] La reducción del número de personas en esa condición ha sido espectacular y no guarda relación alguna con el voluntarismo de la ONU.

[19] El “buenismo” es un problema que afecta a las sociedades desarrolladas en una medida no igualada desde el punto de vista histórico: consiste en respaldar cualquier acción con la excusa de que se intenta mejorar las condiciones de vida ajenas, mejorar la calidad de vida de los conciudadanos, limitar los daños colaterales, suprimir las contrariedades o excluir cualquier catástrofe. El político al uso pretende que se le someta a escrutinio no por la calidad de sus políticas (eficiencia, adecuación, integridad), SINO por la bondad de sus intenciones.

[20] Sufrir hambre requiere establecer un mínimo de calorías/día por debajo del cual la persona no puede desarrollarse adecuadamente, pero ese es un criterio poco elaborado: una ingesta calórica alta sin los componentes nutricionales requeridos obra también en contra de una buena nutrición, por ejemplo. La edad del sujeto, la zona del mundo en la que viva y la actividad que desarrolle deben también ser tenidas en cuenta.

[21] La Organización para la Cooperación Islámica, creada en el año 1969 en Rabat, es un organismo internacional que agrupa a los 57 estados confesionalmente musulmanes, incluyendo a la representación de la ANP,es decir, Autoridad Nacional Palestina. Su sede está en Yeddah, Arabia Saudita. En 2011 cambió de nombre. Antes se llamaba Organización de la Conferencia Islámica.

[22] El DDT o Dicloro Difenil Tricloroetano, insoluble en agua, cuyo descubrimiento supuso a su creador el Premio Nobel de Medicina, es un insecticida organoclorado que eliminó la malaria de Europa (endémica en Grecia e Italia) y los EE. UU. tras su aplicación sistemática en los humedales de los países afectados.

[23] EPA: Environmental Protection Agency, o Agencia de Protección del Medio Ambiente, es una agencia del gobierno federal de los EE. UU. encargada de proteger la salud humana y el medio ambiente. Fue creada en 1970 por Richard Milhous Nixon. Tiene 18.000 empleados.

[24] «el DDT no es un riesgo cancerígeno para el hombre ni tiene un efecto deletéreo para los peces de agua dulce, organismos lacustres, aves silvestres u otro tipo de vida salvaje”.

[25] ¿Qué decía Rachel Carson? Carson decía que el DDT reduce el grosor de las cáscaras de los huevos que ponían las aves que comían los mosquitos para cuyo exterminio se utilizaba el DDT, incrementando fatalmente la pérdida de individuos (de pájaros), lo que, a largo plazo, haría que las primaveras carecieran de aves canoras: de ahí el título “La Primavera Silenciosa”.

[26] Organización Mundial de la Salud (OMS). Según su propia definición en la web oficial, “es la autoridad directiva y coordinadora de la acción sanitaria en el sistema de las Naciones Unidas. Es la entidad responsable de desempeñar una función de liderazgo en los asuntos sanitarios mundiales, configurar la agenda de las investigaciones en salud, establecer normas, articular opciones de política basadas en la evidencia, prestar apoyo técnico a los países y vigilar las tendencias sanitarias mundiales”.

[27] «The Intolerable Burden of Malaria: A New Look at the Numbers,» Suplemento de The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene.

[28] La influencia del CO2 en la lucha contra el hambre es significativa. Aumentar el CO2 en 300 partes por millón por encima del nivel atmosférico (que era de 399,82 ppm en 5/2014), ocasionó un crecimiento de las plantas del 31% con una irrigación óptima y de un 63% en una situación de escasez de agua. Con un incremento hasta de 600 ppm, las cifras son 51% y 219%, respectivamente. A lo largo de 800 observaciones científicas alrededor del mundo se ha constatado que doblar el CO2 de los niveles actuales aumentaría la productividad en las plantas por término medio un 32% entre todas las especies”. V. Boceta, “Desigualdad, Pobreza y Hambre”, UCAV, diciembre 2013, citando a Sherwood Idso, “CO2 and the Biosphere: The incredible Legacy of the Industrial Revolution”, St. Paul University of Minnesota, 1995”.

[29] La actuación de la RP China vulnerando cada una de las normas de comportamiento a que la obligaba su pertenencia a la MC está poniendo en cuestión los postulados de apertura.

[30] GATT (General Agreement on Trade and Tariffs). Su origen se encuentra en la comisión preparatoria de la Conferencia Internacional de Comercio que tuvo lugar en Londres en 1946. La segunda sesión se celebró en Ginebra en 1947. En ella se elaboró la Carta de Comercio Internacional, completada en la Conferencia de la Habana en noviembre de ese mismo año. Era un «código de buena conducta» que radicaba en tres fundamentos: a) principio de no discriminación, b) reducción de cupos y aranceles y c) prohibición de cárteles y comportamientos de dumping. Aunque no pudo cumplir con todos sus objetivos, (surgieron cárteles como el de la OPEP, así como determinados casos de dumping) y se mantuvieron algunos cupos y aranceles, fue un éxito. En 1994 el GATT fue actualizado para incluir nuevas obligaciones y mutarlo en la OMC.

[31] OMC (Organización Mundial de Comercio). Así como el GATT era un sistema de reglas fijadas por naciones, la OMC es un organismo internacional. La OMC ha ampliado las competencias desde el comercio de bienes hasta el comercio del sector de servicios y los derechos de propiedad intelectual.

[32] Se conoce como los Tigres Asiáticos a cuatro nuevos países industrializados de Asia: Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwan, quienes, entre 1960 y la actualidad, han mantenido altas tasas de crecimiento e industrialización y no sólo se han convertido en actores de primera categoría en el devenir económico mundial, sino que, en los casos de Hong Kong y Singapur, se encuentran entre los países de mayor renta per capita (RPC).

[33] Los llamados Tigres Menores Asiáticos son otros cuatro países asiáticos: Filipinas, Indonesia, Malasia y Tailandia, que iniciaron su entrada en la globalización años más tarde que los Tigres Asiáticos. De ellos, Malasia ha tenido un desempeño tan positivo que encabeza las tablas de RPC de los cuatro países considerados.

[34] Estos y otros países han salido de esa situación medida por su RPC, su diversificación económica, el tamaño de sus mercados o el de sus empresas y su menor fragilidad económica, que son las variables que permiten situar a un país en esa categoría o sacarlo de ella. No obstante, FMI y Banco Mundial no han reaccionado y mantienen a esos países (y a varios otros) en la categoría PMA, con lo que ello supone en términos de dependencia y falta de autonomía en la gestión de sus economías. A título de ejemplo, la RPC de Guinea Ecuatorial, nominalmente país PMA, se hallaba en torno a los $ 18.000 en 2013.

[35] La Iniciativa HIPC es un Programa para garantizar la sostenibilidad de la deuda de los países pobres, básicamente por el expeditivo expediente de condonarla en gran parte y aplicar límites al nuevo endeudamiento. Son países candidatos a entrar en la iniciativa HIPC los que presenten una deuda insostenible en función de sus exportaciones de bienes y servicios, quienes deberán aplicar el programa Poverty Reduction Strategy Paper del FMI. Los países elegidos harán de superar una serie de hitos y, hecho esto, los países HIPC lo siguen siendo sine die, dependientes de los Debt Sustainability Analisys del FMI. Por cierto, HIPC lo es por Highly Indebted Poor Countries o países pobres muy endeudados.

[36] El Informe Meltzer, por el nombre del presidente de la International Financial Institution Advisory Commission, Allan H. Meltzer, son las Conclusiones de esa Comisión, de 8 de marzo de 2000. La Comisión se constituyó como consecuencia del malestar producido en el Departamento del Tesoro de los EE. UU. debido a los préstamos a corto plazo arbitrados por el Banco Mundial para apoyar al FMI en la crisis de 1998. El Banco Mundial se había quedado corto de caja y, antes de utilizar los mecanismos de ampliación de recursos que prevén los estatutos, pidió ayuda a su institución hermana, el FMI. Con ello, el Banco había vulnerado su carta constitutiva y su mayor capitalista, los EE. UU., lo consideró inaceptable. Se estableció una comisión de especialistas nombrados por los partidos republicano y demócrata, cuyas conclusiones son la propuesta más radical de reforma de las Instituciones Financieras Multilaterales (IFMs) nunca planteada. Son las siguientes:

  1. Suprimir la multitud de bancos de desarrollo regionales y subregionales existentes, que se superponen y compiten entre sí, generando disfunciones y solapamientos. En lugar de mantener un Banco Mundial y diversos Bancos de Desarrollo, crear una Agencia de Desarrollo Mundial (WDA), que sólo otorgaría donaciones y sólo a países IDA (por el acrónimo en inglés de AIF o Asociación Internacional de Fomento, quien se ocupa del desarrollo de los países más pobres). Los préstamos serían gestionados por capitales privados.
  2. Analizar las operaciones a realizar desde una perspectiva global o regional, no país por país.
  3. Enfocar la ayuda a los bienes públicos internacionales: clima, enfermedades tropicales, agroproducción, SIDA, agua potable, formación, etc.
  4. Mejorar la evaluación, control y seguimiento de las operaciones financiadas por las IFM.
  5. Ceder al sector privado las acciones tipo IFC (International Financial Corporation)/MIGA (Mutilateral Investment Guarantee Agency). Ambos son organismos del Banco Mundial.
  6. No financiar operaciones en países de renta media con acceso a mercados.
  7. Efectuar una condonación negociada con los países IDA (iniciativa HIPC).
  8. Coordinarse entre las IFM y evitar solapamientos.
  9. Generar incentivos anticorrupción.
  10. Instrumentar reformas estructurales para atraer inversión productiva.

[37] Se conoce como pueblo Potemkin a todo artificio que busca presentar una realidad con un aspecto mucho mejor del que en verdad tiene. Debe su nombre al gobernador ruso de Crimea Grigori Potemkin, al servicio de su Majestad Catalina II de Rusia a finales del Siglo XVIII.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.