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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

Los muertos que vos matáis gozan de buena salud[1]

por | 21 Feb 2024 | Cambio climático

Viene esta frase a cuento de los muertos ficticios, no ya en las obras del teatro clásico español, sino en el teatrillo inmundo que organizan los partidarios de la teoría del calentamiento antropogénico para convencer a los ciudadanos de que el ser humano es responsable del calentamiento global y de que éste es fatal. Técnicamente fatal.

Pero no son muy buenos, la verdad. Les cuento.

Ustedes saben que hay una prestigiosa publicación llamada Lancet[2]. Es una revista de referencia en el ámbito de la medicina. En marzo de 2023, el semanario acogió un gráfico que mostraba con gran claridad las muertes por frío y calor registradas en Europa.

Es un gráfico muy completo y explícito, pues incorpora tramos de edad y regiones o zonas de Europa al referirse al exceso de muertes por cada 100.00 habitantes y por año. ¿Hay algún problema? Sólo uno. Igual lo ven ustedes de inmediato, pero se lo contaré por si no es así.

Veamos primero el gráfico que aparece en The Lancet. Es este que ven al pie, que culmina un – por lo demás – serio y bien traído artículo, legible en este enlace[3]. A la izquierda, en azul, los muertos por frío. A la derecha, en rojo, los muertos por calor. Los tramos de edad aparecen con matices de intensidad en cada color.

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https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(23)00023-2/fulltext#:~:text=Across%20the%20854%20urban%20areas,per%20100%20000%20person%2Dyears.

Casi parece como si se igualaran los muertos por frío con los muertos por calor. Visualmente, al menos.

Y ahora, vean el nuevo gráfico, en que se aprecian las diferencias entre frío y calor, esta vez sin los matices por grupos de edades y con coloraciones más brillantes y definidas. ¿Notan la diferencia? Se aprecia con claridad en este segundo gráfico, el correcto, que los muertos por frío son muchos más de los que aparecen visualmente en el primer gráfico, el engañoso.

https://edmhdotme.wpcomstaging.com/climate-driven-noble-cause-corruption-goes-back-a-way/

El infecto truco estriba en colocar la escala de medición con unidades distintas en cada lado, de manera que un menor número de muertos por calor parezca muy superior. Es un efecto óptico basado en una trampa, una distorsión deliberada para que el lector, que tiende a mirar preferentemente los gráficos (cosa lógica por su facilidad e inmediatez en la interpretación), crea que los muertos por calor son muchos más de los que en realidad son. Los datos son buenos, la elaboración del gráfico falsea el mensaje a entregar. La ratio de la farsa es de 1 a 5.

Es burdo, pero eficaz. Los jenízaros de la calentología están en todas partes. Hasta en las revistas médicas occidentales, cuyo prestigio queda fuertemente corroído con estas miserias. Miserias que los voceros de esta religión mísera reproducen sin descanso, claro está.

Habiendo quedado claro este asunto, veamos otro que está conectado: el de las muertes debidas al “cambio climático”. Va de suyo lo que el relato atronador establece: hay cada vez más muertos debido a los constantes incrementos en eventos destructivos del tipo inundaciones/sequías, huracanes y similares, incendios, hambrunas y cualesquiera causas similares, todas ellas vinculadas con la cansina[4] jaculatoria del “cambio climático”. ¿Será cierto? Porque si es cierto, igual hay que tomar medidas, ¿no?

Va a ser que no. Vean el gráfico. Su título es “Número de muertos por desastres; media anual”. Y cae muy rápidamente (un 98%, que no es poca cosa) en el último siglo. Vamos, que según va ascendiendo la temperatura[5], las muertes descienden. El relato canónico del “calor malo malísimo” se tambalea.

Disaster Deaths Graph 1900-2020

The Next Big Climate Scare:  Counting Climate Change Deaths – Watts Up With That?

Por cada millón de personas vivas[6], las muertes anuales por causas relacionadas con el clima (temperaturas extremas, sequías, inundaciones, tormentas[7], incendios en el bosque) cayó un 98% (de 247/año, como media, durante los años 1920s, a 2,57/año durante los 2010s[8].

Esto, que está muy claro para cualquier observador, ha sido contestado por los calentólogos y asociados. Por ejemplo, Hillary Clinton[9], ese epítome de la probidad, quien declaró en la COP 28 de Dubai[10] que el calor es el gran asesino[11]. Toda la vida mintiendo, tampoco va a cambiar ahora.

Podemos incorporar otro gráfico, este proveniente de Our World in Data. El primero es algo diferente. El segundo se parece muchísimo. Ambos presentan la ventaja de discriminar por tipo de desastre.

https://ourworldindata.org/grapher/death-rates-from-natural-disasters

Imagen

(5) Michael Shellenberger en X: «@AP_Climate @RogerPielkeJr Deaths from natural disasters have plummeted https://t.co/9IZ0ZQF9Xi» / X (twitter.com)

Existen otros cálculos, como éste de Björn Lomborg, exactamente en la misma línea.

https://www.linkedin.com/pulse/climate-deaths-declined-97-over-last-century-bjorn-lomborg-9ty1f/

Pasando de los gráficos al discurso, el 30 de enero de 2024, un tal Dr. Colin J. Carlson de la Georgetown University (Washington DC) publicó un estudio[12] en Nature Medicine titulado “Tras millones de muertes evitables, el cambio climático debe ser tratado como una emergencia de salud”. Carlson asevera que el “cambio climático” ha causado unas 166.000 muertes al año desde el 2000, unos 4 millones en total. ¿Causas? Malaria[13]  en África Negra, desnutrición o diarreas en el Sudeste Asiático. Y enfermedades vasculares. Sí, han leído bien: enfermedades vasculares. A partir de aquí, cualquier cosa. A este caballero de apellido Carlson le va a ir bien.

Durante décadas, los catastrofistas del “cambio climático” han estado asegurando que la cosa era cada vez más mortífera. Demostrada la falsedad de sus asertos, ahora van y dicen que, en realidad, eso no importa[14].

Dicen más, como por ejemplo que el período utilizado (100 años) es engañoso. Afirman que las dos décadas anteriores ofrecen menos muertes que las siguientes. La razón es que la falta de comunicaciones en la época minimizaba los datos sobre fallecidos. Éstas mejoraron mucho tras la Segunda Guerra Mundial, pese a lo cual, los fallecimientos siguieron descendiendo.

Para seguir desorientando, los catastrofistas afirman que vale, que no muere más gente que antes sino mucha menos, pero que los daños derivados del “cambio climático” son mucho mayores. Pero tampoco eso es cierto. Veamos.

Este gráfico ha sido elaborado con datos provenientes de una empresa aseguradora como Munich Re y el Banco Mundial. Presenta las pérdidas por desastres naturales en todo el mundo expresadas en porcentaje del PIB, entre 1990 y 2023.

Hay varios elementos a considerar en el gráfico:

  1. La tendencia de los daños es descendente (línea de puntos roja)
  2. La media móvil de 5 años tiene la misma inclinación (línea verde continua)
  3. Los valores absolutos son cambiantes año a año (barras negras)

La conclusión es que los daños, ajustados al PIB, no crecen, ergo no hay más ni más fuertes eventos climáticos dañinos que en el pasado[15]. Por más que entidades que, en principio, no deberían encargarse de formar opinión, como la agencia de NOTICIAS Reuters[16], que en su Reuters “fact check” alarma sobre que ha habido un crecimiento del 151% en daños por desastres entre 1978 y 2017.

Ya. Sí, pero omiten decir que la economía de todo el mundo creció más de un 200% durante ese mismo período. Así que, efectivamente, los daños disminuyen. En fin, para eso les pagan.

Global Disaster Losses: 1990-2023 – by Roger Pielke Jr. (substack.com)

Podemos concluir. A pesar del constante bombardeo a que nos someten las legiones de catastrofistas, largamente financiados por nuestros impuestos, ni hay más eventos dañinos, ni hay más muertes por eventos climáticos, ni nos cuestan más que antes. Son mentiras, mentiras, mentiras. Nada que nos sorprenda, en realidad. Ellos son así y así actúan. Son progresistas.

[1] Frase tomada de una obra desconocida cuya primera aproximación conocida corresponde a “La verdad sospechosa” (1630), obra de Juan Ruiz de Alarcón. Aparece de nuevo con otra redacción (y en otro idioma) en Pierre Corneille, Le menteur (1644), que es una reelaboración de la obra de Ruiz de Alarcón. No pertenece a “El burlador de Sevilla y convidado de piedra”, de Tirso de Molina (circa 1630) ni a Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, (1844).

[2] The Lancet | The best science for better lives. Highest standards for medical science. The Lancet sets extremely high standards. We select only the best research papers for their quality of work ….

[3] https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(23)00023-2/fulltext#:~:text=Across%20the%20854%20urban%20areas,per%20100%20000%20person%2Dyears.

[4] “DRAE 1. adj. Dicho de una persona o de un animal: Que tiene su capacidad de trabajo disminuida por el cansancio /2. adj. Que por la lentitud y pesadez de los movimientos revela cansancio/3. adj. And. Cansado, pesado.”

[5] Ya saben, unos 0,6°Celsius en el siglo 20, o bien 1,0°C desde 1850 hasta ahora.

[6] Para cotejar las cifras sobre número de personas vivas a lo largo de la historia, este es el enlace a la base de datos de Angus Maddison Wayback Machine (archive.org)

[7] Esta puede que sea la causa más mencionada en múltiples estudios. No hay nada de eso. Vean aquí Global Tropical Cyclone Activity | Ryan Maue (climatlas.com)

[8] Los datos sobre muertes por desastres ambientales proceden de EM-DAT, CRED / UCLouvain, Brussels, Belgium – www.emdat.be (D. Guha-Sapir).

[9] Antigua secretaria de Estado con Barack Obama, derrotada candidata a la presidencia de los EE. UU. y vaya usted a saber si vuelve por la puerta de atrás. Es cosa de pocos meses. ¿Que no ha participado en las primarias? Ya.

[10] Por Conference of the Parties. Es la reunión anual de Naciones Unidas para el Clima. En esa macrorreunión. Algo así como 90.000 asistentes estuvieron una semana aproximadamente bajo la impresión de las palabras del presidente de Emiratos Árabes Unidos, Sultan Al Jaber: Vean: “No existe Ciencia que diga que liquidar los combustibles fósiles es necesario para restringir el calentamiento a 1,5°C.” La eliminación por etapas de los combustibles fósiles no permitirá un desarrollo sostenible a menos que ustedes (los calentólogos, n. del t.) quieran llevar al mundo a las cavernas”.

[11] “Estamos viendo y empezando a notar, así como a contar, las muertes relacionadas con el clima. Y de lejos, el mayor asesino es el calor extremo”.

[12] After millions of preventable deaths, climate change must be treated like a health emergency | Nature Medicine No es de acceso libre.

[13] La malaria prevalecía en el mundo hasta la llegada del DDT o Dicloro Difenil Tricloroetano. La malaria ha azotado a la Humanidad durante toda su historia., incluso – por supuesto – cuando las temperaturas eran más frías que las de hoy día. El Dr. Paul Reiter, médico entomólogo en el instituto Pasteur Paris, ha escrito en Mosquitos, malaria and the IPCC «consensus» « Climate Audit que la malaria era endémica en Inglaterra hace 400 años, durante la “Pequeña Edad de Hielo. En la Unión Soviética, durante una epidemia en la década de 1920, se estimó un número de casos de 13 millones, con 600.000 muertos, de los que 10.000 lo fueron en Arjánsgelsk, cerca del Círculo Polar Ártico.

[14] El lector recordará automáticamente la fábula de la zorra y las uvas. Reuters debería conocer esa pieza de nuestra cultura. Fact Check: Drop in climate-related disaster deaths not evidence against climate ‘emergency’ | Reuters

[15] Y todo ello sin tomar en consideración la tendencia natural de los organismos responsables de la gestión de los territorios, sean nacionales o locales, de enmascarar al alza los daños para recibir más ayuda.

[16] Fact Check: Drop in climate-related disaster deaths not evidence against climate ‘emergency’ | Reuters

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.