Esta es la quinta y última entrega de la serie que pone de relieve quién y por qué desarrolla los pasos que están orientados a la destrucción de Occidente. Todo cuanto puedan ver aquí, y mucho más, está en este libro https://www.unioneditorial.net/libro/crimen-de-estado/.
Las cuatro entregas anteriores aparecieron aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-i/, aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-ii/, aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-iii/ y aquí https://joseramonferrandis.es/hay-que-saber-iv/
Habíamos dejado el asunto en la declaración de Maurice Strong y con la firma del muy inútil y dañino Protocolo de Kioto.
En el texto de hoy terminamos con afirmaciones categóricas de altos representantes de la ONU. El primero es Ottmar Edenhofer, sobre cuya vida y milagros se ve en el enlace[1], pero les adelanto que fue director del Grupo de Trabajo que elaboró el Tercer Informe de Evaluación del IPCC. Vean lo que dijo: “La política climática no tiene casi nada que ver con la protección ambiental. En la próxima[2] cumbre de Cancún se negociará, en realidad, sobre la distribución de los recursos mundiales”. https://www.azquotes.com/author/30831-Ottmar_Edenhofer
No fue el único mandamás de la ONU expresándose al respecto. Cristina (luego Christiana) Figueres, secretaria ejecutiva de la Convención del Cambio Climático de Naciones Unidas, se expresó de manera similar: “Esta es la primera vez en la historia de la Humanidad en la que nos hemos fijado la tarea de cambiar el modelo de desarrollo económico que ha estado reinando durante al menos 150 años, desde la revolución industrial. No será de un día para otro ni ocurrirá en una u otra COP[3]. Será un proceso largo debido a la profundidad de la transformación emprendida[4]” https://www.azquotes.com/author/32264-Christiana_Figueres
Pero hay más, esta vez proveniente del ala izquierda del socialismo norteamericano, tan extendido bajo otros nombres. En 2019, el nexo de los movimientos climáticos con la agenda socialista fue revelado por Richard Lachmann[5] (Socialistas Democráticos de América[6]): “El cambio climático es un asunto en torno al cual la gente puede unirse y oponerse tanto a fascistas como a neoliberales. Proporciona un marco en el cual los socialistas pueden aunar políticas interiores y exteriores, lo ideológico y lo práctico, lo personal y lo político y retar fuertemente al que no se sume”. “El cambio climático creará una brecha para que las políticas socialistas rompan el vínculo entre crecimiento capitalista y legitimación política”. https://www.dsausa.org/democratic-left/climate-solidarity-and-resistance/
Estoy seguro de que se ha entendido perfectamente de dónde viene la pulsión destructiva de las economías y sociedades occidentales y quién la orquesta: la Organización de Naciones Unidas.
O ellos, o nosotros.
[1] Entre 2008 y 2015 fue copresidente del IPCC Working Group III «Mitigation of Climate Change». Dejó la orden jesuita en 1994, tras siete años en ella.
[2] Cancún. El texto de Edenhofer habla de “la próxima”. La COP de Cancún se celebró en 2016.
[3] COP por Conference of the Parties, cuerpo que gobierna la United Nations Climate Change Conference. La reunión oficial de todos los estados parte del Protocolo de Kioto es la Conferencia de las Partes. Se celebra todos los años como parte de la conferencia de Naciones Unidas sobre el cambio climático. Sirve también como reunión formal de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
[4] En breve hablaremos de Antonio Gramsci.
[5] Richard Lachmann es (fue, nota del autor) un sociólogo norteamericano, profesor en la Universidad de Albany. Lachmann apuesta por que son las relaciones entre las élites, y no la marxista (de Karl) lucha de clases o cualquier otro conjunto de factores propuestos por otros historiadores que no sean él, quienes determinan el advenimiento o la no llegada del capitalismo en la primera Europa moderna.
[6] El partido de los Socialistas Democráticos de América (DSA) hunde sus raíces en el Partido Socialista de los EE. UU. (SPA). En 1972, el SPA se transformó en un partido menos radical y pasó a llamarse Social Democrats USA. Socialistas Democráticos de América se fundó en 1982 como resultado de la fusión entre el DSOC y el New American Movement, una alianza de intelectuales socialistas y comunistas con raíces en los movimientos de Nueva Izquierda de los años 60 y 70. Llegaron a sumar 6.000 afiliados. En agosto de 2017, el DSA mantuvo su convención nacional en Chicago. Sus prioridades fueron la solidaridad laboral, Medicare para todos (asistencia sanitaria universal) y la política electoral. El DSA participa en proyectos como la ayuda mutua, el medio ambiente, la organización de arrendatarios y el (sic) antifascismo.
