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JRF

Un blog reaccionario

«Verum, Bonum, Pulchrum»

El carbón se utiliza más que nunca. Las ensoñaciones llegan a su fin

por | 19 Dic 2025 | Cambio climático, Economía, Globalización

Me refiero a 2024, pues seguro que en 2025 el consumo de carbón ha crecido[1], pero de momento nos conformamos con los datos que publica The World Resources Institute[2], que sigue al de la Agencia Internacional de la Energía[3]. Según estos últimos, en 2024 se alcanzó un récord histórico de consumo de carbón: 8.800 millones de toneladas.

Si uno ha venido atendiendo a las prognosis de los últimos años, esto no iba a ocurrir. Pero ha ocurrido. ¿Por qué?

He leído algunos artículos[4], lo que me permite desarrollar algunas informaciones. Por más que los agentes globalistas dirigidos por Naciones Unidas deseen que nos deslicemos hacia la ineficiencia y la pobreza, descartando la utilización de los hidrocarburos en la generación de electricidad, el transporte y en la industria en general, los países soberanos que todavía mantienen su dignidad (entre los cuales están la RP China, India, Rusia y los EE. UU./Trump) no lo van a hacer. Son las cuatro potencias nacionales más relevantes[5] y se han negado a seguir ese camino de perdición. Se han negado en redondo. Veamos sus reacciones, por orden alfabético, con la excepción de Rusia, cuyas prioridades son el gas y el petróleo.

India. Su primer ministro, Narendra Modi, ha celebrado públicamente en 2025 haber llegado a superar la extracción de 1.000 millones de toneladas de carbón, cuyo consumo supone el 45,8% de todo su sistema[6].

La estrategia de la India es clara[7]. Para ese país es un imperativo con fundamento real, político y económico: tienen carbón, es barato, es eficiente y lo van a utilizar. Punto. Así creen podrán llegar a generar un PIB de 5 billones de dólares en 2027[8], para lo que precisan una industrialización[9] acelerada.

Además, el carbón está detrás de más del 70% de la electricidad en la India. Y detrás del desarrollo que la India ha experimentado desde 1991, cuando tras la caída de la URSS, socio principal, los dirigentes indios se dieron cuenta[10] de que esa relación los había lastrado gravemente. Por lo tanto, eligieron la economía de mercado y la globalización, lo que sacó de la pobreza a más de 400 millones de indios.

Se entiende perfectamente que la India desoiga a la ONU cuando ésta trata de imponer una agenda de descarbonización que carece por completo de fundamento.

  1. UU. Donald Trump ha dado la vuelta por completo a la política energética de su país. No sólo ha librado la producción de gas y petróleo del dogal establecido por la administración Biden, sino que ha desencadenado el crecimiento de la producción de electricidad en base a la energía atómica y, sobre todo, ha dado la vuelta a la estrategia de cierre de las explotaciones de carbón y de las centrales térmicas alimentadas por ese combustible.

Hay dos razones para ello: la energía eléctrica procedente de la quema de hidrocarburos es mucho más eficiente que la originada por las energías llamadas verdes, pues no precisan centrales de respaldo y entran en funcionamiento de inmediato a demanda, sin costosísimas baterías ni redes eléctricas adicionales. Además, las reservas norteamericanas permiten atender a las necesidades internas y las derivadas de la exportación, logrando unos resultados excelentes en materia de comercio exterior. Ahora y en el futuro previsible.

Trump atiende así tanto al crecimiento esperado de la demanda de electricidad debido al intenso crecimiento de la Inteligencia Artificial como a la necesidad de producir competitivamente para vencer en la arena internacional y en la doméstica, como dicen por esos lares.

El 8 de abril de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva para «revitalizar la hermosa industria del carbón limpio»[11]. Según la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), se espera que la producción de carbón en el país aumente un 2% en 2025, lo que elevará la producción a 520 millones de toneladas.

En el caso de la República Popular China (RPC), el carbón supone el 60% de su suministro energético básico, porcentaje que aumenta cada año, pues es sabido que la RPC construía en 2022 dos centrales térmicas de carbón a la semana[12]. Eso motivó que la ampliación de capacidad de generar electricidad origen carbón alcanzara los 94,5 GW, más que en toda la década anterior.

Ese auge continúa, pero sin publicidad. En 2023 y 2024 se ha producido la apertura de nuevas centrales de carbón dentro de la industria energética de la nación asiática. La astucia china[13].

En resumidas cuentas, podemos llegar a una serie de conclusiones:

  1. El carbón lo utilizan sobre todo las economías predominantemente industriales. Si no se hace así, los países que hayan enloquecido al respecto verán cómo sus industrias emigrarán a países sin restricciones para el uso de los hidrocarburos, que son casi todos fuera de la UE, el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda. Tras ello, se despeñarán económica, social, política y geoestratégicamente.
  2. El carbón es y va a seguir siendo la columna vertebral de las economías manufactureras. Cualquier economía de esas características a la que se prohíba utilizarlo verá cómo se deslocalizan sus industrias a países que ofrezcan libertad para utilizarlo.
  3. El carbón va a seguir siendo utilizado durante muchos siglos por venir, hasta que se agote. Las infraestructuras de extracción y uso del carbón ya existen, lo que evita gravosas nuevas inversiones.
  4. Como consecuencia del aumento de oferta en los cuatro países mencionados[14], los precios del carbón llevan tiempo hundiéndose, cosa que ha desplazado a las energías alternativas, por más que las autoridades enloquecidas de los países más avanzados de Occidente lo hayan intentado impedir.

¿No querías carbón? Toma dos tazas.

[1] Esta evolución llevó a algo que podría resultar paradójico, pero sólo para un ser eurocéntrico: a pesar de que el carbón haya reducido su consumo en Europa un 80% en los últimos años, así como un magro 7% en EE. UU., el consumo mundial de este combustible se encuentra en máximos históricos.

[2] https://www.wri.org/research/state-climate-action-2025

[3] https://www.iea.org/reports/world-energy-outlook-2023 /// https://www.iea.org/reports/world-energy-outlook-2024 Incorporo ambos para que puedan apreciar los lábiles deslizamientos de los informes de la AIE, no tanto porque los datos les lleven a conclusiones distintas, sino porque la AIE es una entidad extremadamente dependiente de las políticas globalistas. La introducción de Fatih Birol es clara. Puro voluntarismo biempagao.

[4] Entre ellos, éstos Green Transition? Coal Use Hits Record High – Watts Up With That? /// Europa se queda sola: EEUU se une a China y la India en el despertar del carbón y los objetivos climáticos se vuelven casi inalcanzables

[5] La UE no se sabe qué es. Sus políticas son suicidas, pero parece que no podemos desembarazarnos de los políticos criminales que la rigen y gestionan.

[6] Europa se queda sola: EEUU se une a China y la India en el despertar del carbón y los objetivos climáticos se vuelven casi inalcanzables

[7] India Rejects Carbon Tax, Backs Fossil Fuels and Trade in Defiance of Green Policies – Watts Up With That?

[8] Los veo optimistas. Su PIB, en 2023, según el FMI, era de 3.732.224 M de $. Un crecimiento anual acumulativo del 7% los llevaría al entorno de los 4,5 billones, que no estaría lejos del objetivo Modi. Esto los situaría en 3ª lugar del mundo, sólo tras los EE. UU. y la RP China. Así que seguirán quemando carbón. Yo, en su lugar, lo haría. Y en el de España, también.

[9] Eso pasa por la producción de acero, cemento y aluminio, todas ellas áreas muy energía-intensivas. Esa energía la proporcionará el carbón. No tiene vuelta económica de hoja: con el carbón, los resultados serán una mayor eficiencia y competitividad.

[10] A la fuerza ahorcan.

[11] Reinvigorating America’s Beautiful Clean Coal Industry and Amending Executive Order 14241 – The White House “Section 1. Purpose. In order to secure America’s economic prosperity and national security, lower the cost of living, and provide for increases in electrical demand from emerging technologies, we must increase domestic energy production, including coal.”

[12] El pasado año comenzaron a construirse en China 50 GW de capacidad eléctrica de carbón, lo que supone un aumento de más del 50% respecto a 2021. “Muchos de estos proyectos obtuvieron sus permisos por la vía rápida y empezaron a construirse en cuestión de meses. Se permitió un total de 106 GW de nuevos proyectos de energía de carbón, el equivalente a dos grandes centrales eléctricas de carbón por semana. La capacidad autorizada se multiplicó por más de cuatro desde los 23 GW de 2021. De los proyectos permitidos en 2022, 60 GW no estaban en construcción en enero de 2023, pero es probable que empiecen a construirse pronto, lo que indica que en 2023 se iniciarán aún más obras”. https://theobjective.com/economia/2023-03-05/china-centrales-carbon-eeuu-consumo-verde/

[13] Paralelamente, el líder del partido comunista chino, Xi Jinping, aseguraba que los objetivos climáticos previstos para las próximas décadas eran lograr un pico de emisiones de CO2 para 2030 y alcanzar la neutralidad para 2060. Pueden ampliar aquí China engañó a España y a todo el mundo: Acelera su maquinaria para producir más hollín

[14] Por no hablar de Sudáfrica, Australia, Ucraina, Brasil, Indonesia, Polonia, Canadá y hasta 100 países en todo el mundo, lo que hace del carbón, en sus distintas variedades, el combustible más disperso y con mayor importancia geoestratégica del mundo, por la autonomía energética que proporciona.

Autor del artículo

<a href="https://joseramonferrandis.es" target="_blank">José-Ramón Ferrandis</a>

José-Ramón Ferrandis

Nacido en Valencia (España) en 1951. Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense. Técnico Comercial y Economista del Estado. Salvo posiciones en Madrid, destinado sucesivamente en Ceuta (España), Moscú (URSS), Washington (EE. UU.), Moscú (Rusia) y Riad (Arabia Saudita). Profesor de Análisis Riesgo País, Análisis de tendencias y Mercados internacionales. Analista. Escritor (Globalización y Generación de Riqueza, África es así, Crimen de Estado). Áreas de especialización referidas a su trayectoria. Con el blog espera poder compartir experiencias y divulgar análisis sobre asuntos de interés general, empezando por el clima y terminando por la Geopolítica; sin dejar de lado la situación de España. Lo completará publicando semanalmente la Carta de los martes, que tiene 4 años de existencia.