El 8 de diciembre de 1955, España ingresó en las Naciones Unidas. Previamente ya se habían dado pasos en ese sentido, per formalmente, la Asamblea General votó ese día a favor.
Vea cómo lo relata en su capítulo 8 (“Las relaciones internacionales”) el libro “Franco sin adjetivos” https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
El 8 de diciembre de 1955, la Asamblea General de la ONU admitió a España y a otros 17 países, al amparo de una propuesta canadiense, por 52 votos a favor, 2 en contra[1] y 7 abstenciones. El 13 de diciembre, la resolución se elevó al Consejo de Seguridad para su ratificación. La URSS votó en contra. Tras sucesivos vetos cruzados, el día 14, la URSS propuso retirar el veto[2] a España si los demás miembros permanentes del Consejo de Seguridad retiraban el veto que habían establecido frente a Mongolia y se excluía a Japón. Así se hizo[3].
[1] De Cuba y de China nacionalista, que votaron de esa manera no contra España sino contra la admisión de 5 países de régimen comunista.
[2] Al ser la URSS miembro permanente del Consejo de Seguridad, su veto era bloqueante.
[3] Finalmente, el 14 de diciembre de 1955, España superó el obstáculo del Consejo de Seguridad, precisa y paradójicamente a propuesta de la URSS. Técnicamente ese fue el procedimiento. El día 15 de diciembre, la Asamblea General de Naciones Unidas autorizaba el ingreso de España en la ONU por 55 votos a favor, ninguno en contra y 2 abstenciones.
