Hoy hace exactamente 89 años que el Ejército de Franco efectuó una operación militar novedosa, que fue acompañada por el éxito. El paso del estrecho de Gibraltar comenzó por vía marítima. No obstante, la amenaza proveniente de la mucho más poderosa Marina frentepopulista y los pocos recursos disponibles forzaron a adoptar una solución distinta.
A continuación, transcribo cuatro párrafos que les darán una idea de cuál era el entorno. Aparecen en las páginas 52, 53 y 54 (versión papel) del libro “Franco sin adjetivos”. https://www.sndeditores.com/libro/francisco-franco-sin-adjetivos_158908/
“Para librar la guerra ya desencadenada, el Frente Popular contaba con muchos más recursos[1] de todo tipo, salvo efectivos militares[2]. La República recibió numerosos voluntarios encuadrados en las Brigadas Internacionales[3], así como una gigantesca ayuda de la URSS en todos los sectores de armamento, material, gran número de militares en activo de las tres armas y miembros de la NKVD[4]. Contribuyeron a impedir que Franco se apoderara de Madrid[5]. A continuación, Hitler y Mussolini enviaron también combatientes, que se integraron en el ejército nacional.
Francia y la URSS eran aliados del Frente Popular y la Gran Bretaña estaba al margen. Así, Franco acudió a Alemania e Italia para obtener armas[6]. En los primeros compases de la guerra, Franco sólo disponía del 25% de la anticuada fuerza aérea española. El mismo 19, Franco envió a Luis Antonio Bolín a Lisboa para informar a Sanjurjo de la situación. El 19 de julio, el gobierno destituyó a Franco. El 20 de julio, el avión que trasladaba al general Sanjurjo a Pamplona se estrelló en Estoril. Sanjurjo, encargado de liderar el golpe de Estado, murió.
El 22 de julio, el marqués de Luca de Tena y Bolín se entrevistaron con Mussolini en Roma. El 27 de julio llegaron a España doce bombarderos italianos. El 25 de julio, Hitler recibió al grupo enviado por Franco[7]. Franco reclutó voluntarios marroquíes y condecoró[8] a Sidi Hamed Ganmia, Gran Visir del protectorado español de Marruecos, con la Cruz Laureada de San Fernando.
Franco tenía dificultades para trasladar las tropas del Ejército de África[9] y sus pertrechos a la Península[10]. El general Kindelán[11] le propuso organizar un puente aéreo, pero fue insuficiente. El 5 de agosto, Franco consiguió transportar 8.000 soldados. En los tres meses siguientes, 868 vuelos trasladaron 14.000 hombres, 44 piezas de artillería y 500 Tm. de pertrechos. Fue una estrategia militar innovadora que aumentó el prestigio de Franco[12].”
[1] Véase cómo se expresaba Indalecio Prieto el 9 de agosto de 1936 (texto resumido): “Una guerra no es simplemente heroísmo. Si la guerra, cual dijo Napoleón, se gana principalmente a base de dinero, dinero y dinero, la superioridad financiera del Estado es evidente. Con los recursos financieros totalmente en manos del Gobierno; con los recursos industriales de la nación, también totalmente en poder del Gobierno, podría ascender hasta la esfera de lo legendario el valor heroico de quienes impetuosamente se han lanzado en armas contra la República, y aun así, serían inevitable, inexorable, fatalmente vencidos”. (“Los mitos de la guerra civil”, Pío Moa. La Esfera de los Libros).
[2] Los aproximadamente ciento treinta mil soldados del ejército y la Guardia Civil (ésta, con 35.000 hombres, constituía un tercio del total), se dividieron casi a la par entre sublevados y republicanos. La mayoría de la aviación y la flota quedaron con la República. El territorio republicano era superior en extensión. Se trataba de las zonas de España más urbanas, más industrializadas y sindicalizadas, las que contaban con las explotaciones de agricultura intensiva. La República tenía en su poder los nudos de comunicaciones más importantes. En su territorio, albergaba 14 de los 25 millones de personas que había en España. El gobierno controlaba la capital política, Madrid, y la económica, Barcelona, así como los recursos financieros del Tesoro y del Banco de España. Durante la guerra, la plantilla de jefes y oficiales del bando nacional fue creciendo hasta alcanzar los 14.104 efectivos el 1 de abril de 1939; sensu contrario, de los 7.624 mandos que quedaron en la zona republicana, la cifra se fue reduciendo hasta 4.771. Las razones fueron el pase al bando rival de muchos jefes y oficiales durante la guerra, el fusilamiento de 1.729 de ellos y el encarcelamiento de una cifra similar. En el bando sublevado fueron fusilados o expulsados del Ejército 258 militares.
[3] Voluntarios reclutados por la Internacional comunista, procedentes de hasta 53 países, integradas por obreros y un escaso número de intelectuales. Su filiación era muy mayoritariamente comunista. Su número es incierto, pues oscila entre 35.000 y 70.000 en total, según las distintas fuentes, a lo largo de toda la guerra.
[4] “Los trabajadores de la Unión Soviética sólo cumplen con su deber prestando ayuda a las masas revolucionarias de España. Ellos se dan perfectamente cuenta de que la liberación de España del yugo fascista reaccionario no es una tarea privada de los españoles, sino una tarea común de toda la humanidad progresista y de vanguardia. ¡Salud, hermanos! Firmado: Stalin. (del libro “Hasta el último maravedí o Las orejas de oro”, Boris Cimorra, Ediciones del Orto, 2014, Madrid, página 43).
[5] La ayuda soviética a la República comenzó a materializarse en septiembre de 1936.
[6] Cosa que logró, a pesar de las escasas posibilidades de vencer que se le atribuían, tanto por parte de Alemania como por el lado de Italia.
[7] Hitler decidió enviar veinte Junkers Ju-52/3m.
[8] El 5 de septiembre de 1936.
[9] El Ejército de África era muy pequeño (unos 25.000 hombres), pero, a diferencia de las tropas de la República, estaba muy bien entrenado y tenía una alta moral de combate.
[10] Antes de su llegada a Tetuán se habían transportado unos pocos cientos de combatientes a Cádiz y Algeciras.
[11] Fundador de la aviación española y participante en la sublevación, que se hallaba en Cádiz.
[12] Y supuso eliminar los cuellos de botella de los primeros días del Alzamiento, críticos en hombres y material.
